Alfredo Triff
Blade Runner (1982), de Ridley Scott es un estándar del cine postmoderno. Mezcla de noir y ciencia-ficción, el filme alcanza un nivel depurado de diseño y producción que fueron imitados en muchas otras películas en los 80 y 90 (la popularidad de la cinta la convirtió en un cult movie). Un joven Harrison Ford interpreta el papel de Rick Deckard (policía retirado). Estamos en el 2019 en Los Ángeles, babel multicultural llena de vallas corporativas, contaminación ambiental, automóviles volantes...y replicantes (de corta vida, construidos por la Tyrell Corporation para ser usados en la colonización de planetas bajo condiciones atmosféricas hostiles). Deckard es idóneo porque ya ha trabajo como “corre-cuchillas”. Después de una entrevista con su jefe, Deckard acepta: “Otra vez el infierno, pero necesito la pasta”. La tarea consiste en exterminar a un grupo de replicantes liderado por Roy Batty (Rutger Hauer en su mejor papel), con sed de venganza y que ha logrado escapar a la tierra acabando con medio mundo. Deckard elimina a Zhora (Joanna Cassidy), pero es atacado por Leon (en la tradición de noir de los 40, Deckard, aunque no lo admita, vacila la bebida y el bajo mundo demasiado). En otra bronca Deckard casi pierde la vida, a no ser por la ayuda de la Rachel (Sean Young). Rachel es la asistente del excéntrico multimillonario Tyrell (¿Es acaso la bellísima trigueña una androide? La mujer parece traerle un poco de consuelo al dudoso espíritu de Deckard). Mientras, Batty y su amante, la replicante Pris (Darryl Hannah) eliminan a Tyrell. Deckard les sigue los talones por entre las callejuelas oscuras de LA (lo que contribuye sin duda a la belleza estética del filme). Con suerte, Deckard acaba con Pris, lo cual es demasiado para Batty. La película nos lleva al implacable y sangriento encuentro entre Deckard y Batty... con la perenne lluvia, sobre el techo de un rascacielo del downtown angelino.
jueves, 19 de octubre de 2006
martes, 17 de octubre de 2006
Miami: la maldita circunstancia del polvo por todas partes

Dinorah Perez-Rementeria
Apenas puede uno caminar por la ciudad sin que partículas de polvo se metan en los ojos. Calles, pasajes, pasadizos, edificios están siendo construidos, reparados, derrumbados al mismo tiempo. Si Virgilio Piñera mirara a través de un agujero desde el cielo (¿o el infierno?) seguramente escribiría sobre la maldita circunstancia del polvo y no del agua, por todas partes. Chóferes y transeúntes yacen unidos por una misma causa: la imposibilidad de caminar, de manejar, de la visión. En estos momentos de reparación (o destrucción) total, uno no sabe si torcer a la derecha o a la izquierda, seguir recto, dar un grito, cruzar las avenidas, doblar por los callejones menos habitados, quedarse estático hasta que las enormes grúas pasen, se abalancen sobre los cuerpos extenuados, paralizados, suspendidos o esperar a que los constructores murmuren –en el mejor de los casos- un piropo. ¿Se convertirá Miami en la flamante capital del mundo dentro de diez, quince, veinte años?, ¿desplazará a Nueva York?, me pregunto, y mis amigos se burlan de tanta ingenuidad. Miami es el pueblo más pobre de los Estados Unidos, dicen, y yo no rebato sus cuestionamientos porque creo que es verdad. Cuánta gente pide limosna en las esquinas, cuánta gente no trabaja, no come, no respira, no dice buenos días, no cede el paso a los pobres caminantes, no paga el ómnibus como es debido y malgasta su energía hurgando en el polvo, en la basura. Hoy la ciudad entera se halla atiborrada de bloques de concreto, maderas corrompidas, dañadas, infectadas, brazos que no descansan, fermentados corazoncitos tropicales, efervescentes poleas, largos cables que se desplazan, se enredan en los pies como víboras de cascabel (¿o lagartijas asustadas?), puntales, piropos, dulces malas palabras, aparatos, máquinas de nuevo tipo. Quizá mañana el escenario urbano -calles, aceras, viejos edificios-, la vida futura cambie, mejore, florezca y, entonces, uno sí tendría un segundo, un leve minuto de sosiego, una minúscula ocasión para pensar también en el mejoramiento humano.
lunes, 16 de octubre de 2006
Disciplina moderna

La disciplina fabrica el cuerpo, lo somete y ejercita... cuerpo dócil. La disciplina aumenta la fuerza del cuerpo, en términos económicos de utilidad y a la vez disminuye esas mismas fuerzas (en términos políticos de rebeldía). La invención de esta nueva anatomía política se debe a una multiplicidad de procesos, de origen diferente, de localización diseminada, que coinciden, se repiten o se imitan. Se los encuentra en las escuelas, en los hospitales, en los seminarios y en la organización militar. Se han generalizado así técnicas minuciosas, una nueva “microfísica del poder”. La disciplina es una anatomía política del detalle: El detalle era desde mucho tiempo atrás, una categoría de la teología y del ascetismo. En esta tradición del detalle vendrán a alojarse todas las meticulosidades de la educación religiosa, de la pedagogía escolar o militar, de todas las formas finalmente de encauzamiento de la conducta. Una observación del detalle, y la consideración política de éstas, para el control definitivo del comportamiento a través del cuerpo: todo un conjunto de técnicas, todo un corpus de procedimientos y de saber, de descripciones, de recetas y de datos. De estas fruslerías ha nacido el hombre moderno.-- Michel Foucault, Disciplina y castigo.
domingo, 15 de octubre de 2006
Aplastamiento de las gotas
Con el índice toco las gotas sobre el vidrio del parabrisas, detenidos ante la luz roja del semáforo. La luz ha quedado atrapada en las gotas de agua. Entonces el agua dispone de la luz púrpura y la desangra. Los niños entendemos ese drama silencioso, amarrados junto al chofer.-- Rosie Inguanzo
viernes, 13 de octubre de 2006
La leyenda negra

Por Rosie Inguanzo
Rafa, tu comentario de ayer me recuerda ese momento increíble (más que las aventuras de Marco Polo que le preceden). Y es que el descubrimiento de América vino acompañado por la narración de los hechos. La "invención de América" surge a partir del conjunto de cartas de relación (hace 514 años Colón llegó por las Bahamas), crónicas, diarios y relatos que dejaron constancia de la empresa, sentando las bases para el discurso mítico-poético-histórico del cual deriva toda la literatura hispanoamericana posterior. En Colón vemos al descubridor, en Bernal Díaz del Castillo la visión del soldado raso, en Las Casas el discurso en defensa de los indios, y en Naufragios de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, al hombre europeo y al americano enfrentados por primera vez cara a cara. Textos donde la ficción y realidad se mezclan con un acervo de leyendas medievales, libros de caballerías, la Biblia y toda la imaginería medieval europea. Son Álvar y Las Casas los que traen el llamado "discurso del fracaso", en contrapartida con la visión mitificadota y providencialista de Colón (la imagen del indio como "el buen salvaje" y de América como el "paraíso terrenal"). Naufragios narra el desastre de la expedición de Pánfilo de Narváez y los casi ocho años que vagaron por tierras americanas. El arduo deambular de seiscientos náufragos se inicia en tierras de la Florida, hoy Tampa, culminado en Nuevo México con cuatro sobrevivientes. Fascina descubrir cómo Álvar, expuesto a las inclemencias del nuevo mundo, fue capturado por un chamán que lo esclaviza tratándolo como una bestia. Aún aprende de éste rituales y curas mágicas que le permitirán subsistir en medio de lo inusitado y lo desconocido, convirtiéndose en sanador, ganando renombre entre la población nativa. A partir de ahí, los cronistas de América trazarán la pauta a toda la literatura latinoamericana posterior, fijando también los futuros clichés, donde el tema recurrente de la búsqueda y el viaje serán constantes semánticas. La historia de América es palpable en unos escritos donde ficción y realidad alternan para descubrinos un mundo desbordado.
jueves, 12 de octubre de 2006
El samurai
Tumiamiblog
No hay soledad mayor que la del samurai (a no ser la del tigre en la selva). ¿Recuerdas? Alain Delon es Jef Costello, un personaje existencial creado por Jean-Pierre Melville que parece salido de La Nausea de Sartre. Parco, solitario, reflexivo, sin amigos ni amor -aunque Jane Lagrange (Natalie Delon) parezca quererlo. Costello tiene el encargo de asesinar al dueño de un club donde trabaja la bellísima Valerie, una pianista mulata (Cathy Rosier). Costello cumple su parte y con suerte se le escapa a un inspector de policía implacable (Francois Perrier)... pero la coartada se esfuma: Costello sabe demasiado y debe desaparecer. Entre paréntesis, Melville se divierte presentando la relación entre el asesino y su pajarito, que desde la jaula puede informarle mucho a su dueño. Costello se salva de milagro de un atentado y decide ajustar cuentas con su propio jefe. Pero es difícil despistar a un inspector que no le pierde ni pie ni pisada. Le Samuraï (1967) se considera la mejor película de Melville por su lentitud, su minimalismo en el diálogo y el diseño. La fina actuación de Delon pareciera gélida, pero es derroche de puro gesto. Un modelo del noir francés que terminó influenciando a Scorsese y a John Woo en la famosa The Killer (1989).
No hay soledad mayor que la del samurai (a no ser la del tigre en la selva). ¿Recuerdas? Alain Delon es Jef Costello, un personaje existencial creado por Jean-Pierre Melville que parece salido de La Nausea de Sartre. Parco, solitario, reflexivo, sin amigos ni amor -aunque Jane Lagrange (Natalie Delon) parezca quererlo. Costello tiene el encargo de asesinar al dueño de un club donde trabaja la bellísima Valerie, una pianista mulata (Cathy Rosier). Costello cumple su parte y con suerte se le escapa a un inspector de policía implacable (Francois Perrier)... pero la coartada se esfuma: Costello sabe demasiado y debe desaparecer. Entre paréntesis, Melville se divierte presentando la relación entre el asesino y su pajarito, que desde la jaula puede informarle mucho a su dueño. Costello se salva de milagro de un atentado y decide ajustar cuentas con su propio jefe. Pero es difícil despistar a un inspector que no le pierde ni pie ni pisada. Le Samuraï (1967) se considera la mejor película de Melville por su lentitud, su minimalismo en el diálogo y el diseño. La fina actuación de Delon pareciera gélida, pero es derroche de puro gesto. Un modelo del noir francés que terminó influenciando a Scorsese y a John Woo en la famosa The Killer (1989).
miércoles, 11 de octubre de 2006
El circo (segunda parte)

Tumiamiblog
Uno supone que la política (de acuerdo con los firmantes de la constitución) es “el arte del compromiso”, que es mejor gobernar por consenso que a la fuerza; uno supone que es lo mejor para la ciudad multicultural donde vivimos. No, estamos equivocados. En Miami se gobierna a golpe de gritos. No fue suficiente el circo de los 90... ¡se avecina el circo de los 2000!
lunes, 9 de octubre de 2006
Deep Purple
Alfredo Triff
Led Zeppelin IV, Paranoid de Black Sabbath y Machine Head de Deep Purple son la Santísima Trinidad del hard-rock de los 70 (y por desgracia la fórmula trillada de muchas bandas -buenas y malas- que vinieron después). Creo que el mejor de los tres LP's es Machine Head, con el gancho supremo de “Smoke on the Water” (We didn't have much time/Frank Zappa and The Mothers/Were at the best place around/But some stupid with a flare gun/Burned the place to the ground/Smoke on the water, fire in the sky...). “Highway Star” podría definir la ansiedad de mi generación (el duelo entre Ritchie Blackmore en la guitarra y John Lord en el órgano: inolvidable y voz de Ian Gillan...). Escucha el instrumental “Lazy”... la descarga sicodélica al cerebelo. ¿Machine Head? Una cúspide de los 70.
Led Zeppelin IV, Paranoid de Black Sabbath y Machine Head de Deep Purple son la Santísima Trinidad del hard-rock de los 70 (y por desgracia la fórmula trillada de muchas bandas -buenas y malas- que vinieron después). Creo que el mejor de los tres LP's es Machine Head, con el gancho supremo de “Smoke on the Water” (We didn't have much time/Frank Zappa and The Mothers/Were at the best place around/But some stupid with a flare gun/Burned the place to the ground/Smoke on the water, fire in the sky...). “Highway Star” podría definir la ansiedad de mi generación (el duelo entre Ritchie Blackmore en la guitarra y John Lord en el órgano: inolvidable y voz de Ian Gillan...). Escucha el instrumental “Lazy”... la descarga sicodélica al cerebelo. ¿Machine Head? Una cúspide de los 70.
Matutinas

Tumiamiblog
Buenos días, blogolandia. Aquí van algunas noticias matutinas: 1- El caso Foley se pone peor (un docente ya admite que tuvo relaciones con el congresista). 2- Mundo raro: Corea del Norte se siente "orgullosa" de su prueba nuclear subterránea ("un evento histórico que trajo felicidad a nuestras milicias y a nuestro pueblo"). 3- ¿Cómo se llama una guerra sectaria en un país del tamaño de Texas donde mueren 3,000 personas al mes? 4- ¿Limbo o no limbo? 5- "Se deliveran grocerías", why not? 6- Adieu al humo existencial... 7- Los velezolanos pueden darnos clases de civismo. 8- D'accord! 9- Este es un blog que sigo hace un tiempo. Vailima es una mujer culta que le apuesta al arte y las letras (con una dosis de instruído erotismo).
domingo, 8 de octubre de 2006
Volver

Jesús Rosado
¿Qué tal si los queridos difuntos se dieran un paseíllo de regreso para saldar algún conflicto pendiente que no cesa de angustiar a la parentela? ¿O qué tal si simplemente se dieran el saltito para convivir por un tiempo y aliviar ciertas soledades ineluctables? De tres generaciones de mujeres se vale Pedro Almódovar para esgrimir la fantasiosa propuesta en su última pieza Volver (2006), donde a través del universo femenino, que es el pan de su arte, Almodóvar enfoca la cultura sobre la muerte de su Mancha natal, donde según sus propias palabras “los paisanos la viven con una naturalidad admirable”, añadiendo que “el modo en que los muertos continúan presentes en sus vidas, la riqueza y humanidad de sus ritos hace que los muertos no mueran nunca”. De las muchas demoliciones postfranquistas protagonizadas por el talento del director manchego faltaba este reducto luctuoso, el cual es atacado con el desenfado, la intrepidez y el profundo humanismo que caracteriza su obra. Tragicomedia facturada con reposada pericia, cuenta con actuaciones de leyenda. Desde la iluminada españolidad de Penélope Cruz, a la que Almodóvar le extrae todo el ángel, hasta la célebre gordita cubana María Isabel Díaz (Una novia para David), quien se encarama a los niveles de la Penélope y de la ciclópea Carmen Maura. La fotografía, como suele ser en sus metrajes, imprevisible y asombrosa, en tanto la trama fluye intensa, espesa y divertida como un añejo bien curado. Nada de metafísica ni vuelos místicos, aquí los fantasmas están tan vivos como los vivos, a tal punto que uno de ellos llega a rogar conmovedoramente que no le saquen el llanto. Arte almodovariano, como siempre, sarcástico y sensible, que en esta ocasión sonríe desprejuiciado frente a los inexorables confines de la vida.
Título: "Volver"
Dirección y guión: Pedro Almodóvar
Reparto: Penélope Cruz, Lola Dueñas, Blanca Portillo, Carmen Maura, Yohana Cobo, Chus Lampreave, María Isabel Díaz, Leandro Rivera, Carmen Machi, Pilar Castro, Yolanda Ramos...
Música: Alberto Iglesias
Fotografía: José Luis Alcaine
sábado, 7 de octubre de 2006
Francesca Woodman

El arte de Francesca Woodman indaga la ausencia (de la memoria) del cuerpo. Hay algo metafísico en esas imágenes en blanco y negro, cuerpos movidos, borrosos, sacados fuera de foco. Exploración de límites diversos entre la corporalidad y el espacio; buscarse uno para continuar la búsqueda. Woodman dedicó su corta vida a investigar el paisaje de su organismo (sobre todo lo invisible de la psiquis). Marcia comentó atinadamente un posible paralelo entre Woodman y Mendieta (¿acaso la insistencia en la huella?). Hay más... en 1981 Woodman se lanzó al vacío desde la ventana de su apartamento en el Lower East Side; tenía tan sólo 22 años. La foto arriba se titula "Angel" (pertenece a una serie de imágenes de cuando la artista vivía en Roma a fines de los 70).
viernes, 6 de octubre de 2006
Crónica de una madrugada

Amílcar Barca
Son las cinco de la mañana de un día normal. Ya he puesto el pie derecho en mi nuevo suelo de madera. El izquierdo está casi a punto. Levantarse forma parte obligatoria del vivir de cualquier sujeto... en cualquier lugar. Los ojos secos, las ideas turbias bajo la oscuridad. Enciendo dos pantallas, la de mi lámpara de pergamino y la de mi computadora. Leo las noticias del mundo por la red. Nada extraordinario: Bush huele a azufre y Chávez a naftalina usada. Me acaba de picar un mosquito; bien es normal, estamos en la Florida. El segundo lo hace bajo mi brazo; es lógico, acabo de alzarlo para rascarme el sobaco (hoy sería un buen día para...).Los zumbidos siguen. Hay una docena de ellos danzando alrededor de la bombilla de mi quinqué. En nombre de la insidia decido con mis manos iniciar un pequeño holocausto. Fracaso. Sigo leyendo el periódico electrónico. Acaba de anunciarse el alba a través de mi ventana. Ya no están. El escozor también ha desaparecido. Al día siguiente la rutina vuelve a sucederse. Pero hoy sábado, con más tiempo para la meditación, me detengo y deduzco: “Amílcar, los mosquitos no están danzando”. Al poco rato se acercan al calor de los cien vatios y parecen que bailan panza arriba por encima de la mesa. Pero es raro, aquí no hay música para su deleite, sólo el hedor de mi piel y el sonido gutural cuando respiro. Concluyo: los mosquitos se suicidan. Como dije, hoy sería un buen día para... recordar a Gregorio Samsa. Lo único que me tranquiliza es que yo no soy corredor de comercio. Solamente me repudia el panorama global del planeta en que vivimos, donde hay escozores más graves que las de un simple insecto.
jueves, 5 de octubre de 2006
Conga
Alfredo Triff
Corre el 1986… vivimos el auge del drum machine, Madonna suena en la radio con Papa Don’t Preach y Lionel Richie con el azucarado Dancing On the Ceeling (¿se imaginan?). Hoy puede parecer arcaica, pero Conga fue un hit que lanzó a Miami Sound Machine a la palestra internacional. La canción sonaba en todas partes (yo vivía en New York y la gente en los clubs se volvía loca con el ritmo). Pero me interesa otra pregunta: ¿Qué tiene ese Miami post-Mariel, "mondo coca" a-lo-Miami Vice, ese Miami pre-"En los 90 Fidel revienta" que no tenemos hoy? Conga refleja un momento del exilio. ¿Inocente, vanidoso... inmaduro? (Para esos que se piensan que MSM es un invento publicitario, no olviden que después de Conga siguieron hits como 1-2-3, Rhythm Is Gonna Get You, Anything for You, Can't Stay Away From You).
Corre el 1986… vivimos el auge del drum machine, Madonna suena en la radio con Papa Don’t Preach y Lionel Richie con el azucarado Dancing On the Ceeling (¿se imaginan?). Hoy puede parecer arcaica, pero Conga fue un hit que lanzó a Miami Sound Machine a la palestra internacional. La canción sonaba en todas partes (yo vivía en New York y la gente en los clubs se volvía loca con el ritmo). Pero me interesa otra pregunta: ¿Qué tiene ese Miami post-Mariel, "mondo coca" a-lo-Miami Vice, ese Miami pre-"En los 90 Fidel revienta" que no tenemos hoy? Conga refleja un momento del exilio. ¿Inocente, vanidoso... inmaduro? (Para esos que se piensan que MSM es un invento publicitario, no olviden que después de Conga siguieron hits como 1-2-3, Rhythm Is Gonna Get You, Anything for You, Can't Stay Away From You).
miércoles, 4 de octubre de 2006
Cocaine Cowboys
Via Critical Miami, el nuevo documental sobre Miami titulado Cocaine Cowboys abre el próximo día 27. El Miami de droga y crimen de los 80 (que inspirara Miami Vice y Scarface). No te lo pierdas.
Síndrome metabólico

Ermigio Benveniste
De acuerdo con un artículo de Thomas Goetz en la última revista Wired, titulado "La pastilla delgada", 75 millones de americanos podrían padecer del llamado "síndrome metabólico". Imagina un conjunto de condiciones adversas, todas a la vez: presión arterial, azúcar alta, triglicéridos en la sangre, bajo colesterol del bueno (el HDL), combinado con obesidad. De los cinco, la gordura (que es ya una epidemia en los Estados Unidos) es la más importante (85% de los que tienen el síndrome son obesos). ¿Cómo se define una enfermedad? Para los médicos una nueva enfermedad representa un nuevo tratamiento; para los investigadores, una área nueva de conocimiento (algo digno de estudiarse en función de una cura). En cuanto al conglomerado farmacéutico, una enfermedad es un chance para manufacturar la "droga milagrosa" y hacer millones. En 1988, el endocrinólogo Gerald Reaven examinó un grupo de síntomas de pacientes que mostraban resistencia a la insulina o "síndrome X" (más tarde se llamó "síndrome de resistencia a la insulina"). En 1998 la OMS coincidió con los cinco factores ya explicados. ¿Por qué la urgencia? Un paciente con el síndrome tiene el doble de las posibilidades de sufrir un ataque al corazón. Ojo cuidado.
martes, 3 de octubre de 2006
El Herald se retracta
Por tumiamiblog
La gran noticia del día es la rectificación del Herald y el reintegro de los periodistas expulsados. Una sorpresa para muchos que pensábamos que el asunto no tenía solución. Falta de comunicación, estándares, metodología. El vicepresidente de McClatchy, Howard Weaver dijo: “Es un nuevo comienzo y una oportunidad para enunciar una política muy clara que en lo adelante será aplicada de manera absoluta.” Díaz cae y lo sustituye David Landsberg. Nos alegra que Cancio, Alfonso y la Connor pueden reintegrarse. Pero vale la pena discutir. ¿Qué repercusiones tiene la noticia, la nueva política que se aplicará y su secuela para el periodismo de Miami?
La gran noticia del día es la rectificación del Herald y el reintegro de los periodistas expulsados. Una sorpresa para muchos que pensábamos que el asunto no tenía solución. Falta de comunicación, estándares, metodología. El vicepresidente de McClatchy, Howard Weaver dijo: “Es un nuevo comienzo y una oportunidad para enunciar una política muy clara que en lo adelante será aplicada de manera absoluta.” Díaz cae y lo sustituye David Landsberg. Nos alegra que Cancio, Alfonso y la Connor pueden reintegrarse. Pero vale la pena discutir. ¿Qué repercusiones tiene la noticia, la nueva política que se aplicará y su secuela para el periodismo de Miami?
lunes, 2 de octubre de 2006
Matarlos

Eslinda Cifuentes
Es una noche calurosa y el sopor en el barrio afea las fachadas; pero los aires acondicionados disparados en este restaurante no se justifican. La ventolera artificial sopla en mi cabeza; el frío cala y congela, sudan gélidos los cristales al chocar contenidos por el calor afuera. Me invade la vergüenza, el asco y el desprecio. Las mesas inundadas por gordos que consumen sin conmiseración, suicidas de la inmundicia (morirán ahogados por la grasa acumulada en sus cuerpos). Mis vecinos en la mesa continua me atormentan. El gordo grita porque no sabe hablar y su mujer resopla entre plátanos fritos, congrí y masas de puerco fritas…baja las cantidades que se le atragantan en el pescuezo (cuello tienen los niños y las doncellas), con batido de mamey y entre soplido y soplido hablan mierda a borbotones. Entierra sus uñas postizas en el pan con mantequilla sin percatarse que su arduo corazón trabaja el triple en inútiles funciones. Lo peor no es que sean gritones (me suenan los oídos y me pregunto que me trajo aquí), lo peor no es que coman como animales, que eructen, que se tiren peos espantosos e inevitables, lo peor no es que yo sepa que cagarán gigantescos mojones de carbohidratos (la grasa que ingieren se queda allí en sus masacrados cuerpos); lo peor no es que sus mentes sean aun más nocivas que sus cuerpos, lentas y opalinas como las digestiones interminables, dilatadas y ruidosas. No. Lo peor es que carecen de misterio. Si supiera que no me iba a sentir culpable después los mataría con un extintor de gas. Y caminaría diáfana y pura entre sus amontonados cuerpos voluminosos, sobre la miseria atroz de sus imbecilidades diarias, de sus intempestivos gritos, sus risotadas ruidosas, sus letales juicios y animaladas. Soplo mi sopa y empaño la mirada, refugiada en mí misma, o tal vez en la dignidad impecable de la llovizna contra el vidrio.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






