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jueves, 24 de julio de 2008

Bava y Almodóvar



Almodóvar toma varias escenas de Bava para el principio de su Matador. El director español no es el único en reconocer la influencia de Bava. La lista incluye a John Phillip Law, John Carpenter and Tim Burton y Martin Scorsese, entre otros.

La Maschera del demonio




En sus escritos sobre cinema y la semiótica del cine, Gilles Deleuze sugiere que el trabajo de Mario Bava exhibe la pulsion del l'image, en la que el espectador descubre un sinnúmero de deseos y fuerzas atávicas inherente a nuestro mundo “normal”, dos esferas que se atraen y se rechazan a la vez. Dice Deleuze: Bava opera desde las profundidades de un entorno real que se valida a través de su inmanencia con otro entorno de violencia y crueldad que se nos revela en lo más insignificante. El clip arriba presenta La Maschera del demonio de Bava (1960), prohibida en Inglaterra hasta 1968 por su contenido truculento. La famosa escena de Barbara Steele en el papel de Asa la súcubo, con la imponente máscara de bronce siendo martillada en su cara, es acaso una de las más terroríficas del cine de horror.

sábado, 24 de mayo de 2008

Goldfinger contra Bond

Tumiamiblog

Con Goldfinger (1964) de Guy Hamilton, la fórmula del Agente 007 tomó un nuevo e inesperado curso. Más allá del cine de espionaje (popular durante la Segunda Guerra Mundial), la serie se mete en lo que podría llamarse la estetización de la Guerra Fría. Hablo de cierta congelación representada con factura de producción extravagante, de local exótico (México, Miami Beach, la campiña inglesa), de exhibición ostentosa de armas de diseño (“la belleza tecnológica” de que hablara STELARC una década más tarde), autos de lujo (Aston Martin DB5) así como la densificación semiótica de Bond, papirriqui barítono estoico y gallardo, impecablemente vestido (por Jacques Fath), flemáticamente inglés, pronunciando la frase lacónica, precisa y airosa bordeando el chiste kitsch. Bond, epítome del héroe moderno, jugándose la vida con una sonrisa mordaz. Y el verdadero Bond, ¿dónde está? ¿a qué responde? Nunca sabremos. Mr. 007 es el androide de Blade Runner de Ridley Scott, glacial e impávido, es decir, ideología a la inversa que bordea la lealtad del soldado SS, con la capacidad de hazaña del Marvel Comics. Goldfinger está más cerca de Dr. No que de From Russia with Love; el film proyecta (destello profético pre-9/11) la posible destrucción de la estructura económica y social de América y sus aliados. Con una Rusia khruscheviana despolitizada, no es sorprendente que Goldfinger busque alianza, no con la URSS, sino con la China comunista (China fue declarado país “peligrosamente caótico” por el Departamento de Estado en 1964), lo que hace del film un medio de propaganda indirecta para la escalada de la intervención estadounidense en el Viet Nam en los años sesenta tempranos. La trama parece simple: Bond (Sean Connery en su mejor papel) tiene la tarea de coartar el plan macabro del obeso metalúrgico megalomaníaco Auric Goldfinger (Gert Fröbe), quien en pacto malévolo sino-anarquista planea detonar una bomba atómica nada menos que en Banco Central de la Reserva en Fort Knox. La alianza de Goldfinger con los maoístas no es ideológica; su objetivo es disparar el valor de sus reservas personales de oro y poco le importan las consecuencias desastrosas para el mercado mundial. De hecho, una vez rodeado por el ejército americano, el malévolo empresario no vacila en asesinar al chino Oddjob (Harold Sakata), su especialista nuclear, con tal de salvar el pellejo. Alianzas son alianzas: De ahí el frustrado escape final de Goldfinger en avioneta privada con rumbo sur a La Habana (la crisis de octubre aún en la memoria). Goldfinger fue uno de los films más populares de la década de los 60 (ganó 124 millones). Su influencia, más allá de la serie Bond, definió patrones para el cine de aventuras porvenir. (Bonus: La voz de Shirley Basset cantando el tema del film, compuesto por John Barry, y Bond, amarrado a la mesa de acero con el láser a punto de caparlo: “I think you made your point Goldfinger, thank you for the demonstration”).
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domingo, 9 de diciembre de 2007

La muerte de Yves Klein y la redención del kitsch

Este corto de 5 minutos, tomado de la película Mondo Cane (1962), pieza maestra de Gualtiero Jacopetti, fue la causa de la muerte del famoso vanguardista francés Yves Klein. Esa es la historia, pero no tenía que ser así. Klein había compuesto su “Sinfonía monótona en re mayor” para acompañar el film y Jacopeti la suprimió para incorporar segmentos que parecen salidos de la orquesta de Percy Faith. Luego están las tomas lúbricas de Klein con sus chicas encueras pintadas-de-azul (delicioso jouissance con ambiente lounge que nos regala Jacopetti). La película debutó con éxito en el festival de cine de Cannes de 1962, pero Klein se sintió profundamente traicionado. Ese golpe lo destruyó al punto que meses después murió de un ataque coronario. Klein no pudo, o no supo comprender que su arte podía apuntar a otra significación, algo que no le era ajeno. Ya en París se conocía de la boda “simbolista” (Klein era seguidor del rosacruz Max Heindel) con la bellísima Rotrult Uecker y presentada al público como documental en colores. O las apariciones públicas de Klein, vestido de judoka con música de fondo (en ese instante gestual antes del performance art y FLUXUS, en una Europa en la que Klein, junto a George Mathieu, es precursor). Hay más, desde 1960 Klein se había autoproclamado “inventor” de una nueva pintura monocromática llamada “Kleinazul Internacional” (el índigo simbolista luminoso de los pasteles del Redon de fin de siglo XIX). Nada, problemas de enfoque de los que se puede aprender más de una lección. De Klein haber personificado ese doble código que mezcla el absurdo, la ironía y la autocomplacencia de los Duchamp, Dalí y Warhol, hubiera aceptado su intervención en Mondo Cane como la aspiración travestí de una estética kitsch.

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miércoles, 17 de octubre de 2007

¿Kitsch, pop, "happy" o mal gusto?


Hablando de diseño. Otra controversia del artista/diseñador brasilero Romero Britto. Ahora con uniformes para los trabajadores del aeropuerto de Miami. ¿Qué te parece el diseño? La noticia aparece en The Miami Herald y es recogida en detalle por Critical Miami.

lunes, 25 de junio de 2007

TVen or not TVen







Jesús Rosado

A eso se ha ido ciñendo el propósito mediático de la televisión local, enfocándose más en el fin -la frivolidad de una estadística conocida por rating- que en el decoro del recurso utilizado. Los que albergábamos la esperanza de que las estaciones establecidas en Miami utilizaran el nutrido talento artístico que sucesivos exilios han arrojado sobre esta comunidad, para transformarse en alternativa a la deplorable producción de las megacadenas de la televisión hispana, nos hemos quedado con los deseos. Es verdad que se han producido curvas ascendentes de simpatía durante la fase debutante de algunos espacios, para a la postre asistir, tristemente, a lo que no ha pasado de ser variaciones o burdas recreaciones de fórmulas decadentes de la televisión norteamericana y española. Salvo raras excepciones, la mayor parte del producto televisivo local con tal de conquistarse foco en el espectador, sucumbe a las influencias de lo más pernicioso de los reality shows y del sensacionalismo barato. Humor de mal gusto y soez, acontecer regodeando irreverencias injustificadas, erotismo maltratado y degradado, consumismo kitsch, rejuegos con el poder y la ausencia de una orientación crítica, factor sobre factor se van sumando para convertir, lo que sería una confortable fuente de entretenimiento para la familia hispana, en un desastroso antifactor. Es desafortunado contemplar tal potencial creativo, tiempo y caudal financiero malgastándose sin considerar que la televisión puede ser un importante medio de comunicación de ideas y valores y que, actualmente, representa uno de los más formidables instrumentos -junto al mundo cibernético- para propagar conocimientos, cultivar la sensibilidad y ampliar el horizonte existencial. Un medio de difusión que después del largo camino recorrido se hace reto para la imaginación del realizador, si de veras desea competir en la opción pública haciendo auténtica cultura audiovisual. En nuestro circuito local hay telemisoras y programaciones más prometedoras que otras. Incluso, hay originales logros que se saborean en el comentario matutino de cada día. Pero, de momento, no deseo comparar. Mejor abrir debate en la comunidad bloguera. TVeo or not TVeo… that is the question.

lunes, 4 de junio de 2007

Otra época, otro Miami, otra vida.


Adalberto Delgado

Recién llegado a Miami escuché el concierto de The Doors en el Dinner Key Auditorium, en el Coconut Grove Convention Center. Tuve que brincar la cerca con unos amigos para disfrutar del evento (¡Jim Morrison se masturbó en el escenario y se lo llevaron preso!) Dinner Key no era la única plaza… mi favorito era el Miami Jai Alai frontón. Cuando terminaba la temporada del juego de pelota vasca, se podían disfrutar grupos de música: Emerson, Lake & Palmer, Yes, Ten Years After, Cream, Hendrix etc. La entrada: $8. Claro, nosotros como "refugiados" y (además) hippies, no contábamos con ese capital. Por el "look" nos colábamos por la puerta backstage saludando al security guard, como si fuéramos del clan. Pirates World presentaba conciertos de rock. En el Indian Reservation tuvieron un mini-Woodstock, donde vi a Janis Joplin, Canned Heat, NRBQ y muchos otros. Si te aventurabas en un viaje de casi dos horas al West Palm Beach Music Festival, llegabas, y como nosotros, plantabas una casa-campaña con banderita cubana y todo. Recuerdo el Image (repleto de bean bags estilo California) donde disfruté de Mike Pineda y los Blues Image, Evil People. Haven (en la calle Ocho a dos cuadras del Versailles) y The World, que ofrecía conjuntos como Frankie & the Seven of Us, The Collections y otros. En un bar llamado The Place (sin tragos, pero mucho de otras cosas que ustedes se imaginan) se reunían los grupos locales: Queens Kids, Kracker, Newborn y otros, que tocaban top-40’s, pero se vacilaba un montón. Muchacho: si no conociste ese Miami fuiste "cheo" o "niñito bitongo". Muchacha: si no usabas "bajichupas" o pañuelos amarrados como blusa, eras una "Cheita." Otra época, otra ciudad, otra vida.

miércoles, 23 de mayo de 2007

Miami kich



alFredoTriFf


(Para Arturo Cuenca)

Kitsch, palabra teutona ideal para nuestro Miami tercermundista. Desde la reproducción del Pensador de Rodin (frente a una casita al cruzar The Collection), hasta el Moisés de Miguel Ángel de cobre a la venta en COSTCO de Hialeah. ¿Recuerdan aquellos cuadros rococó de Nicolas Largillière, repletos de alusiones monárquicas, en las pobres salas habaneras de los 50? La fiebre de ahora son los “abstractos” (pintado con lechada acrílica fosforescente), a la venta en el pulguero de Flagler. 

Kitsch no es seudocultura. Es la cultura prefabricada. 

Ubu rey llevado en brazos de los pobres del mundo; “mierda poética” de acuerdo a Picabia o “diversionismo” (desde las resoluciones dzhanovistas del 19 Congreso del PCUS). 

Melancolía criolla excitable de exilio de tercera generación, que convierte el arte en bisutería y la bisutería en arte. “Kich” (en miamense) es Cuba Nostalgia (con calles de La Habana de cartón, pintadas al estilo de las hermanas Scull), El carnaval de la calle 8 (nuestra versión, salvando la política, de una concentración en la plaza, con Fidel) y el ambiente interior del bar de las momias del recientemente desaparecido Ayestarán de la 27 Avenida (añoranza). 

El juego de comedor y living pre-ensamblado en China del Doral Furniture, o la mansión ciclópea de Homstead, pintada de color natilla, con columnas dóricas bordadas con enredaderas de buganvilla anaranjada. Kich es la moda del SUV Escalade con miniTV, la cadena de oro de 24 K. con la Santa Bárbara y el aire de yucca a paso-de-minué por La Pequeña Habana con la familia. 

El Dolaraso... La Calle 98.7. Radio Mambí, los periodiquitos de las carnicerías cubanas, El Diario de las Américas, y la sección social dominical de El Nuevo Herald. 

Kich es también la maleta Pierre Cardin que te compras en La Tienda del dólar... Last Chance! y TJ Max. ¿Y después de la cena en el garajito del Carajo de la 17 Avenida? Nada más memorablemente hogareño que Seguro que yes o La Cosa Nostra. ¡Ah! En lo culinario tenemos la croqueta de pollo, la sopa de plátanos, el pastel de coco, las cinco leches y el cortadito con leche evaporada del Versailles. Mmmmmmm.

sábado, 1 de julio de 2006

Lo "cheo"

Alfredo Triff 

“No seas tan cheo compadre”, “eres tremendo cheo”, o el consabido, “eso está cheíssssimo”, definen estados particulares del ser social. 

La chealdad define una elección cultural vista en oposición a otra posible, y acaso mejor. Porque ser cheo no debe ser nada intrínseco. Uno no nace cheo, sino que deviene cheo por algo. 

¿Pero qué? 

Valga la digresión y le pido prestada la definición a Ramón Gómez de la Serna, en su célebre estudio Lo Cursi. Dice de la Serna: “en lo cursi hay una ternura que acepta todo regalo de la vida como algo ideal y entroniza lo conmovedor venga de donde venga, superándolo para salvarlo”. Definición positiva (que se aviene a la idea actual de kitsch). Luego, hay una correlación amistosa entre ambos términos. 

A diferencia de lo cursi, lo cheo no quiere ser nada más que lo que es. A fuerza de hábito, estática y comodidad se hace costra (encima, autosuficiente). La revolución cubana por ejemplo, su chovinismo y absolutismo barateros son típicamente cheos (“somos lo mejor” ... “somos lo último”). 

¿Mi lista de cheos? George W., la comisión de la ciudad de Miami, La Carreta, Burger King, La Rosa Bakery, Bed Bath and Beyond, Costco, El Dorado Furniture, El carnaval de la calle ocho, Los viernes culturales, Britto, Andy García, La India, La Cosa Nostra, Aruca, Radio Mambí, el pulguero de Flagler, el reguetón, la comida congelada, un espresso sin espumita, el vino “barato”, el café con leche tibio, el queso amarillo proceso, el cake de Publix, y la lista se extiende.

jueves, 1 de junio de 2006

Disco Fish


Por Rosie Inguanzo

Una mosca boba (salida de un cuento de René Ariza), chiflada por del pan con mantequilla, mareada circunda la cesta. Un gordo rosado y sin rumbo se acomoda en la silla diminuta y luego engulle su ración de ostiones al compás de una Presidente helada. Dos moscas se aman, arrebatadas por el olor a pescado frito, sobre el cochino cristal cuajado de neones y cables eléctricos: “Corona Extra: La cerveza más fina. Brewed and Bottled by Cervecería Modelo”, “Hatuey Beer” (sobre el perfil del susodicho y coloridas plumas), “Pesidente: imported beer”, “La Tropical: Cuba’s First Beer Tm” (bajo un cielo de palmeras). Dos insectos humanos irrumpen en la terraza a paso azaroso: la cincuentona (luce que se ha pasado toda la vida tratando de ser hombre) me sostiene la mirada con gesto de cazador; el viejo que la acompaña (¿su padre quizás?), pasea la vida yéndosele por los pies. Otra pareja se muestra indecisa (ella, mayor que él, convida): “¿Quieres afuera o adentro?” Deciden por la atmósfera densa en grasa marina de la sala principal. Traen la sopa amarillísima (toneladas de bijol pero muy buena). Ganan movimiento las aguas del mural; el tiburón con carita tierna me mira danzante rodeado de rabirrubias satas y mayameras. Con el pargo frito fresco detengo mis elucubraciones: “Limón y picante, por favor."

Precio: De Southwest.
Ambiente: Guapetoso con viso dominguero.
Decoración: Trailer destarlado kitsch con ruta 13 al fondo.
Atención: Mariselle (cariño de criollita de Wilson).
Dirección: 15 calle y 67 avenida del SW.

jueves, 22 de septiembre de 2005

La carga de los seres



Por Alcides

1. “El lío no se resuelve con Bacardí, los ejemplos no se retocan en la salita. El cuerpo pide agua y agua le das. Cuando regresas ha recibido su preparación, es parte de una fiesta.” Está llorando. Por suerte puede escribir y llorar. No le preguntes qué le pasa, pues te dirá que a lo mejor es químico y, apuntando al cielo, que la alineación de los planetas lo mantiene dormido “aquí”, despierto “allá”. Es él de todos modos: desde el futuro, desde un aeropuerto que no le ha visto despegar. Este es su testamento cheo: “No me entierres: la cremación sale mejor. Tira la ceniza en la playa, por donde estaba Paco’s Tavern. Ponte algo anaranjado, si te acuerdas, y que nadie diga una sola palabra.” En realidad es el cuerpo el que llora, como si de esa manera pudiera limpiar el porvenir de su dueño. 2. Hasta las manos se le han congelado. Nunca provocó ni sintió tanto dolor. Se despertó en otro mundo, habían arrancado los árboles y los habían vuelto a plantar. Sabe que no es bueno andar postergando las cosas, que un día tendría que ser suficiente para dejarlo todo arreglado y desaparecer; sin embargo repite el dejavú feo, y todavía se sorprende cuando alguien llora por su causa. No ha dejado de mirar hacia arriba, esperando por su castigo. Esta es su conclusión chea: “El miedo es falta de voluntad y la rebeldía te pone vago. La voluntad debe ensañarse con los placeres, siempre que haya chance. Primero con aquellos que no permiten recordar la muerte; luego, si lo que quieres es romper la forma, también con los placeres puros.” Esto es lo que proclama cheamente, para sí: “Hay un placer sobrio que se conforma con mirar. Amárralo, conviértelo en hábito. O la muerte vendrá por ti antes de poner la Heineken en la mesita.”

domingo, 7 de agosto de 2005

Elogio al cliché

Por Manuel Sosa

De un tiempo a esta parte, a lo largo y ancho del país, la abrumadora mayoría de nosotros nos encontramos enfrascados en mantener a raya, a toda costa y a como dé lugar, el mundanal ruido como ejemplo a seguir. Para nadie es un secreto que reverdecer laureles no significa pasarse de listo en toda la extensión de la palabra. Sin lugar a dudas, poner manos a la obra cobra importancia a ciencia cierta. Trabajar con tesón y ahínco, hacer acto de presencia y vestir las mejores galas vale la pena. Cerrar filas en torno a un amigo entrañable es cumplir a cabalidad una ardua tarea y es prueba irrefutable del papel preponderante de este acto de legítima defensa. En un abrir y cerrar de ojos damos respuesta contundente a la catadura moral de ese nutrido grupo que se duerme en los laureles sin ventilar sus asuntos. ¿Error garrafal o éxito rotundo? ¿Humillante revés o cerrada ovación? A pasos agigantados hacemos valer esta tarea priorizada. Un esfuerzo sobrehumano, un aporte significativo o algo por el estilo. Dejar constancia del apoyo incondicional es ejemplo imperecedero de los ingentes esfuerzos en el diario quehacer. Hacer uso de la palabra bajo llovizna pertinaz es otro ejemplo palpable y latente de un momento crucial y una calurosa bienvenida. Más bien, favorable acogida tras una larga y penosa enfermedad. Peinar canas tras cruentos combates es seguir al pie de la letra la encomiable labor de nuestra unión inquebrantable. Por estrecho margen someten a votación esa verdad insoslayable. Viene la aplastante derrota y luego el rechazo enérgico en la recta final. Si cunde el pánico se trae a colación el análisis detallado de los avances significativos bajo óptimas condiciones. Falta rogar encarecidamente que las medidas drásticas no afecten los módicos precios. La suerte está echada.

lunes, 28 de marzo de 2005

Evocaciones miamenses

Por Adalberto Delgado

Recién llegado a esta ciudad esuché el concierto de "The Doors" en el Dinner Key Auditórium, en el Coconut Grove Convention Center. Tuve que brincar la cerca con unos amigos para disfrutar del evento. (¡Jim Morrison se masturbó y se lo llevaron preso!) Dinner Key no era la única plaza… mi favorito era el Miami Jai Alai frontón. Cuando terminaba la temporada del juego de pelota vasca, se podían disfrutar grupos de música: Emerson, Lake & Palmer, Yes, Ten Years After, Cream, Hendrix etc. La entrada: $8. Claro, nosotros como "refugiados" y (además) hippies, no contábamos con ese capital. Por el "look" nos colábamos por la puerta backstage saludando al security guard, como si fuéramos del clan. Pirates World presentaba conciertos de rock. En el Indian Reservation tuvieron un mini-Woodstock, donde vi a Janis Joplin, Canned Heat, NRBQ y muchos otros. Si te aventurabas en un viaje de casi dos horas al West Palm Beach Music Festival, llegabas, y como nosotros, plantabas una casa-campaña con banderita cubana y todo. Recuerdo el Image (repleto de bean bags estilo California) donde disfruté de Mike Pineda y los Blues Image, Evil People. Haven (en la calle Ocho a dos cuadras del Versailles) y The World, que ofrecía conjuntos como Frankie & the Seven of Us, The Collections y otros. En un bar llamado The Place (sin tragos, pero mucho de otras cosas) se reunían los grupos locales: Queens Kids, Kracker, Newborn y otros, que tocaban top-40’s, pero se vacilaba un montón. Muchacho: si no conociste ese Miami fuiste "cheo" o niñito bitongo. Muchacha: si no usabas "bajichupas" o pañuelos amarrados como blusa, eras una "Cheita." Otra época, otra ciudad, otra vida.

jueves, 27 de enero de 2005

Miami por menos de $10

Por Adalberto Delgado

Te convoco a sugerir sitios que estén en onda, lugares con buen arte culinario a bajos precios, donde disfrutar un buen rato por menos de $10, y buena música de grupos o individuos interesantes. Allá voy con mis recomendaciones: Pargo entero frito por $6 (con dos acompañantes): Don Camarón. También ofrecen especiales diarios que duran hasta la cena. Desayuno a $2.50: dos huevos, jamón o bacón, papas fritas, tostada y café con leche (8 calle del SW, entre la 8 y 7 avenida). Completa por $2.99 (y bien completa): Chef Odell (en la acera Norte de Flagler y la 19). Al frente está la barbería Marlin y allí Mandy te corta el pelo por $6. Mandy era conocido como "El Barbero de la Salsa" cuando tenía la barbería en su casa del Casino, en La Habana. Especiales de lunch todos los días por $4.99 y $5.99: La Bodeguita (923 SW 29th Ave). Los martes tienen Noche de Cine y Trova con entrada gratis y cervezas a $2: con Isabel Alfonso, Livan, Bruce Eno, Cheo, Roberto Poveda y otros que vienen y descargan. Los sábados, después de las 2pm, encontrarás al maestro Alberto Menéndez y amigos descargando lo mismo boleros que guarachas --botella de buen vino y unos sándwiches exquisitos comienzan en $3. Ya ves, por menos de $10 puedes pasar una tarde feliz --y si cantas o tocas algún instrumento, eres bienvenidos a descargar. Ooops! Copa de buen vino $2 (recomiendo una botellita porque esta gente se especializa en vinos): Happy Wines (58 Avenida del SW y la 8, con amplio parqueo al fondo. Música gratis y cerveza $5: Todos los viernes en el patiecito de Books & Books (yo lo bauticé "Patio Cubano"). Allí la variedad se impone y puedes gozar lo mismo rumba que buena música, (Aragón, entre Ponce y Salcedo). Conciertos al aire libre y entrada al museo (último viernes del mes): Museo MoCA (www.mocanomi.org). Muestra de artistas residentes (segundo miércoles del mes): South Florida Arts Center en Miami Beach. Pueden cruzar enfrente a Tropical Cigars & Bar y escuchar la rumba de un servidor y mi grupo LaFé. No hay cover y los mojitos cuestan $7 (741 Lincoln Road). Menos de $10 y me quedo corto...

lunes, 4 de octubre de 2004

Síndrome del guetto

Por Rosie Inguanzo

Juro que he sido guettera y que he sufrido serlo y que no volveré a serlo ni muerta

1. El guettero no sabe que hay 5 caminatas de arte en Miami. No "entiende" de ART circuits, sólo conoce la de Coral Gables los primeros viernes de cada mes y la de Little Havana, los viernes últimos. La primera se concentra en arte latinoamericano; la segunda es una feria artesanal y florida. Habría que compensar, ampliar el limitado spectrum con, al menos, la caminata de Wynwood. 2. El guettero no sabe quiénes son Bernice Steinbaum y Barbara Gilman: dos señoras galeristas que pudieran ser sus abuelas…como el guettero "no habla inglés" (no se atreve, es pesado, le cuesta trabajo, etc., etc.), nunca llegará a gozar de los artistas y la curadoría de sus abuelas gringas. 3. El guettero no sabe qué es TRANSeat. No puede imaginarse el arte monumental de Miralda y nunca ha disfrutado de los generosos platos de Montse Guillén. Nunca ha bailado hasta las 3am rodeado de "arte culinario" y con el estómago lleno del buen comer (¿¡y gratis!?). Pobrecito. 4. El guettero no está en el mailing list del MOCA, del MAM o del BASS. (Dice que todo eso cuesta dinero o que no tiene tiempo, o que en Miami no hay arte, etc., etc.). a) Déjame dárselo con cucharita: en MAM los segundos sábados son gratis para toda la familia. b) Ah, porque el guettero siempre saca la excusa del dinero. A veces porque no le alcanza para mandar remesas a Cuba -o la Argentina- o porque es mejor engordar que caminar y “todo cuesta", arguye. 5. El guettero no entiende, no puede comprender, ni imaginar tan siquiera, que existe una vida plena de dificultades y riesgos fuera del guetto y la mentalidad del guetto. Una vida llena de encuentros transculturales, relámpagos de cultura, visiones de otros mundos y otros guettos. Ni imaginar siquiera que puede haber comunicación más allá del español. Como no se arriesga no gana. Se acomoda en un discurso verdaderamente cheo y carcomido como el que me dispara, insolente, un amigo “culto” hace unos días: "Ay no me saquen más eso del arte de/ en Miami". Nunca lo he visto conversando con un socio americano, nunca me lo tropecé en Locus Projects…jamás. 6. El guettero mantiene una actitud esquemática y no quiere, no “puede” ver más allá de sus narices. Pobresssssiiiiiito.