domingo, 8 de octubre de 2006

Volver


Jesús Rosado

¿Qué tal si los queridos difuntos se dieran un paseíllo de regreso para saldar algún conflicto pendiente que no cesa de angustiar a la parentela? ¿O qué tal si simplemente se dieran el saltito para convivir por un tiempo y aliviar ciertas soledades ineluctables? De tres generaciones de mujeres se vale Pedro Almódovar para esgrimir la fantasiosa propuesta en su última pieza Volver (2006), donde a través del universo femenino, que es el pan de su arte, Almodóvar enfoca la cultura sobre la muerte de su Mancha natal, donde según sus propias palabras “los paisanos la viven con una naturalidad admirable”, añadiendo que “el modo en que los muertos continúan presentes en sus vidas, la riqueza y humanidad de sus ritos hace que los muertos no mueran nunca”. De las muchas demoliciones postfranquistas protagonizadas por el talento del director manchego faltaba este reducto luctuoso, el cual es atacado con el desenfado, la intrepidez y el profundo humanismo que caracteriza su obra. Tragicomedia facturada con reposada pericia, cuenta con actuaciones de leyenda. Desde la iluminada españolidad de Penélope Cruz, a la que Almodóvar le extrae todo el ángel, hasta la célebre gordita cubana María Isabel Díaz (Una novia para David), quien se encarama a los niveles de la Penélope y de la ciclópea Carmen Maura. La fotografía, como suele ser en sus metrajes, imprevisible y asombrosa, en tanto la trama fluye intensa, espesa y divertida como un añejo bien curado. Nada de metafísica ni vuelos místicos, aquí los fantasmas están tan vivos como los vivos, a tal punto que uno de ellos llega a rogar conmovedoramente que no le saquen el llanto. Arte almodovariano, como siempre, sarcástico y sensible, que en esta ocasión sonríe desprejuiciado frente a los inexorables confines de la vida.
Título: "Volver"
Dirección y guión: Pedro Almodóvar
Reparto: Penélope Cruz, Lola Dueñas, Blanca Portillo, Carmen Maura, Yohana Cobo, Chus Lampreave, María Isabel Díaz, Leandro Rivera, Carmen Machi, Pilar Castro, Yolanda Ramos...
Música: Alberto Iglesias
Fotografía: José Luis Alcaine

11 comentarios:

machetico dijo...

Con tal que no vuelva el rosarino asmatico matarife de cubanos que fue dado de baja un dia como hoy, gracias a Gary Prado, Felix Rodriguez y otros benefactores, amen de la traicion y el abandono de su propia Manila. Que estes por siempre en el infierno, tocayo.

Vizcaino dijo...

Prefiero las criticas de cine del New Yor Times,no son tan empalagosas

A.B dijo...

Genial reseña. Ponderada y atractiva para el que no la ha visto y es -o no- un seguidor de Almodóvar. En un festival internacional (no recuerdo cuál) le dieron a todas las actrices el premio a la interpretación ellas repersentan el abanico femenino español. Pero sin duda esta Penélope Cruz -la auténtica, la de Hollywood no tiene calidad- borda el papel con su pequeño homenaje a Sophia Loren en su etapa neorealista italiana Este minucioso mundo de la mujer rural castellana, con su ímpetu y solidaridad entre ellas lo trata con tanto esmero y sorpresa que no decae ni un momento. Sus parodias -según él sacadas de la realidad de la crónica de sucesos diaria más su fantasía y sus recuerdos- son pequeñas obras maestras que se suman en un guión sin fisuras. El resultado: un cuadro entre goyesco y surrealista que tiene como punto de partida la memoria somnolienta de las vivencias del director.
Los que no la han visto no se pueden perder la primera escena, así es que no lleguen tarde como tienen por costumbre esta comunidad.

Amílcar

Pdta. Me enorgullece que te haya gustado JR. Yo tenía un poco de miedo que esta película fuera algo local para Miami y no se entendiera su metáfora.

tumiami dijo...

Buena critica JR, tengo que verla.

tumiami dijo...

La tienen ya en Lion?

Boniatillo dijo...

como la vieron? ya salio en los cines floridanos? ALMODOVAR siempre le recuerda a boniatillo el viaje pendiente a ESPANA...
diganle a los bloguros donde puede verse y gracias!

mm dijo...

¿Dónde la viste, Jesús? Ya me había comentado "a.b" lo mucho que le gustó cuando la vio en España pero no me había enterado que la estuvieran presentando por acá. Aunque ahora muchos esperan a que distribuyan las pelis en DVD, creo que el cine se hizo para verse a oscuras en una sala proyección, sin el (abominable) dispositivo para hacer pausas o saltar de un lado al otro, sin romper el flujo narrativo para conversar por teléfono sobre el mercado, tomar una siesta o terminar de hacer las tareas con los chicos. El cine como forma de arte depende del ritual; el DVD equivale a dejar de ir a museos y ver obras de arte reproducidas en libros.

jr dijo...

Gracias, a.b y tumiami. La película estaba al entrar en Lion Video. Yo la renté en Grand Video, local que está en un shopping en Coral Way y la 67, inmediatamente después de la gasolinera Citgo por la misma Coral Way como yendo hacia el West. Vizca, un besito meloso para tí.

jr dijo...

Por cierto, machetico, esperemos que el espectro del que hablas se mantenga a buen recaudo junto a la caldera del diablo. Hay fantasmas que tambien son tremendos hijos de puta, aunque le hayan inventado motes más heroicos.

La Mano Poderosa dijo...

Jr,
Yo confieso que no la vi, pero me gusta la mayoria de las peliculas de Almodovar. No puedo comentar sobre esta obra, al verla, formare mi propio analisis.
Gracias, como siempre por tu esfuerzo literario y critico.

jr dijo...

De acuerdo contigo, mm, al que le apresure el DVD ya sabe donde encontrarlo, pero en realidad este es un filme para disfrutarlo ante la gran pantalla como hizo a.b. La primera escena a la que se refiere Amilcar parece una arrancada del neorrealismo italiano. Bueno, la película en realidad es un menage de Almodóvar a ese movimiento del cine mediterráneo. El cierre de la obra lo ratifica. Yo, por momentos, recordé escenas de autores cercanos como las de Los Sobrevivientes de Titón (Gutiérrez Alea), quien es anterior a Pedro y era un disciplinado seguidor del neorrealismo. Por lo demás, creo que la comunidad cubana va a digerir el tema porque nosotros hemos heredado de ustedes, a.b., ese regusto funerario con las visitas laboriosas al cementerio, los amenos velorios salpicados de chistes, café y esporádicos plañidos y los fantasmas o espíritus con sus velas, sus vasitos de "asistencia" y sus anuncios y diálogos invisibles.