martes, 25 de abril de 2017

La gran marcha por la libertad de Cuba en Nueva York, noviembre, 1968



En noviembre, 1968, cientos de estudiantes cubanos, miembros de la organización Abdala realizaron una marcha en Manhattan, desde la estatua de José Martí en el Parque Central hasta la ONU para denunciar las violaciones de los derechos humanos pore gobierno de Fidel Castro en los conocidos campos UMAP. Realizador: Iván Acosta.

miércoles, 19 de abril de 2017

José Ramón Alejandro y lo no pensado de la máquina universal

JRA, Mystagogue (circa. 1975)

Toda estructura es una máquina abstracta que se aviene a las leyes internas de su combinatoria.—Deleuze-Guattari (1980)

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La reciente exhibición en Miami del cubano-francés José Ramón Alejandro (JRA en lo adelante) fue una oportunidad para ver de cerca la nueva trayectoria de este pintor maudit.  La obra de JRA puede dividirse en tres momentos: 1- La máquina "platónica" que lo hiciera conocido (desde mediados de los 60 y 70), 2- La máquina/fruta (desde fines de los 80 hasta hoy) y 3- La máquina/mandala, que va de 2015 hasta el presente.

La máquina platónica

Le virginal, 1968, presenta una máquina de tortura blanca. Desde la torre, un complejo mecanismo giratorio de ruedas simétricas ejerce fuerza sobre un bloque dentado que sube y baja para enterrarse lentamente sobre la víctima, comprimiéndola y fracturándola. La puerta del aparato se cierra con el propósito mantener al condenado oculto en solitarium.

JRA, Le virginal (1968)

Esta pintura tiene mucho en común con el infame "Divisor de rodillas" o "Aplastapiernas" de La Santa Inquisición del siglo XIII:

Desgarrador de rodillas, siglo XIII

Le Virginal aparece sobre una superficie lisa amarilla contra un fondo violáceo y homogéneo. Observemos que las máquinas de JRA de este período no tienen fondo

La mise-en-scène de la máquina


En la historia del arte, la presentación y elaboración del fondo de la pintura se asume como una necesidad. Si pudiera prescindir de su contexto, la pintura quedaría coja. Por ello Le Virginal no podría figurar en un fresco de la Grecia antigua. Y esa fidelidad a la realidad provoca una tensión entre realismo y conceptualismo que prácticamente nace con el arte de la pintura. Platón, en el libro X de La República, ataca a la pintura por apartarse de la realidad. El arte de la pintura, observa Platón, confunde la realidad con la apariencia. Liberarse del lastre del fondo es, por tanto, un acto audaz de la pintura.

Retrato de hombre y mujer, Pompeya, 30 A.D. (obsérvese que no hay background)

La pintura lidia con este problema de dos maneras: Primero con el retrato, trayendo el tema hacia adelante, aumentándolo a la vez que reduce el espacio contenedor de la escena. Segundo, restándole importancia al fondo, durante el Barroco, con el auge del chiaroscuro. Lo que cambia es la teatralidad de la escena. El contexto mengua o desaparece y el tema al frente funge como un todo.

Francisco Zurbarán, San Francisco de Asís (1635) 

Volviendo a la pintura de JRA, ya podemos anunciar que la razón de esa ausencia de fondos se debe a que la máquina de esta serie equivale a una forma que pudiéramos llamar "platónica". En la metafísica platónica, la estructura (el todo) es diferente del contenido (la suma de sus partes). Definir la identidad de algo es precisamente poder diferenciar entre la parte y el todo. Si la pintura careciera de fondo, entonces su identidad devendría un todo.

Estamos hablando de relaciones espaciales entre fondo y tema. En Timeo, Platón expresa la propiedad geométrica en sí, como posibilidad de configuraciones en el espacio. Por otra parte la tesis en Filebo es que el todo (fondo y tema) es una mixtura normativa y teleológica. Es decir, todo lo que sea completo es perfecto, armónico y conmensurado. 

Tal parece que la función de Le Virginal es producir dolor y forzar la confesión, etc., pero esto no habla de su esencia. Cada engranaje de la máquina (sea rueda, brazo, eje, rayo, perno, remache, diente), demuestra simplemente lo permutable de una cifra combinatoria. Para comprenderlo, nos ayudará citar el raro libro de Gottfried Leibniz titulado Ars Combinatoria, donde el filósofo lanza la idea del calculus raciocinator, o la matriz universal contenedora de todas las posibilidades posibles. Dicho cálculo se realiza en dos niveles: el primero, es el mundo oscuro de la posibilidad (oscuro, en que la posibilidad puede nunca actualizarse), el segundo, es la posibilidad que nace en lo actual. De ahí reza el principio lógico: No todo lo posible es actual, pero todo lo actual es posible.    

Por ejemplo, supongamos que JRA se encuentra ahora pintando máquinas en ese París convulso de finales de los años 60. Éstas han sido muy bien recibidas por la elite de la crítica parisina del momento. Sin embargo, el verdadero deseo del pintor es explorar digamos  la pintura iluminada de los muralistas florentinos pre-renacentistas. El pintor se dice a sí mismo que la máquina no es más que un accidente, una manera de triunfar en París, y que más tarde se dedicará a su verdadera vocación. Todo lo anterior ha ocurrido realmente en el mundo de las posibilidades. Como vemos, el universo siempre expresa una "maquinación" en dos mundos simultáneos. Si de acuerdo al principio leibniziano todo lo que sucede es necesario, la realidad es otra. En el plano actual, a JRA no le ha quedado otro remedio que pintar máquinas. La máquina es una necesidad de la combinatoria de posibilidades. No es la mano del pintor la que pinta, sino el calculus ratiocinator expresándose a través de la mano del pintor. En lo que sigue trataremos de demostrar que la máquina de JRA es combinatoriamente formidable.


JRA, Ave Satana, (1969). La construcción asemeja una maquinaria de guerra davinciana.

La máquina (en el tiempo y el espacio)

Se sabe que el tiempo platónico es eterno. Sin embargo, las máquinas tempranas de JRA expresan un contexto particular. La materia prima esencial de la Edad Media es la madera. El bloque de piedra también, pero no habría estilo gótico sin el uso de la madera, como soporte, en la construcción de la iglesia gótica. El reconocido historiador francés Jacques Le Goff en su La civilización del medioevo 400-1500, ha dicho que la Edad Media es la edad de la carpintería. La tecnología del medioevo depende de la madera de la misma manera que la tecnología de la revolución industrial depende del hierro.

Algún crítico parisino de la obra de JRA ha mencionado este ángulo, pero sería erróneo suponer que las máquinas de JRA están contenidas en un tiempo "medieval" específico. Por el contrario, el material de la máquina no es sino una apariencia de la propiedad combinatoria. La máquina no está contenida dentro de un período cronológico, ni antes ni después. Más bien la máquina está fuera de...

Aquí la prueba:
                                                                             
JRA, Pointe sèche, (1966)

¿A qué período tecnológico pertenece esta máquina? ¿Para qué sirve? Es evidente que su función es su no-función, precisamente, su fuera de... 


JRA, El agua (1985)

La máquina arquitectónica (aparece el fondo)

Desde finales de los años 70 y principio de los 80 comienzan a aparecer fondos en las pinturas de las máquinas. Aparecen en medio de parajes agrestes cerca del mar y recuerdan toda la costa europea que bordea, por ejemplo, el Mar Tirreno.

JRA, El arsenal del poeta (1984)

JRA, Sin título (1984)

Si bien observamos vegetaciones tipo xerófila como parte del paisaje (propia del clima seco mediterráneo), sucede que esta vegetación no es "actual" (JRA no está reproduciendo un paisaje en particular, ni captándolo alla prima. Éstos forman parte de esa posibilidad combinatoria de la máquina arquitectónica. Es como si viéramos un bosque en el cual la vegetación es "construída" para darnos la idea falsa de veracidad.

Observemos que estas pinturas de JRA no contienen presencia humana ni animal. Y ahora es importante separar las cuestiones de estilo de las conceptuales: Por ejemplo, el paisajismo de la Escuela del Río Hudson evita la presencia humana, aunque admite la presencia animal. Esta escuela parte de un principio romántico con viso transcendentalista: el paisaje es puro en tanto no haya sido tocado por la civilización. El animal pertenece al paisaje. El problema para el paisaje es el ser humano y su capacidad destructiva.

Asher Brown Durand, The Catskills (1859) 

Esta no es una consideración en la pintura de JRA. Por el momento, la máquina y "lo vivo" no se llevan. Como hemos dicho antes, la razón sería estructural: la máquina arquitectónica no necesita de lo vivo, sino "estructurar estructuras", de acuerdo al teórico de la arquitectura Manfredo Tafuri.

JRA, La tierra, (1980s)

Existe la tentación de "descifrar" un misterio en estas pinturas de JRA, o explorar su lado "surrealista", pues sus temas parecen lidiar con una realidad otra. No nos engañemos con las apariencias: lo que se trata aquí es una combinatoria de elementos que va manifestándose de lo abstracto a lo concreto, de lo necesario a lo contingente, de lo posible a lo actual. No es el pintor el que pinta un paisaje "X" porque está de viaje en Córcega. Todo lo opuesto, el pintor visita Córcega porque necesita de un paisaje agreste a punto de manifestarse en su pintura.

La máquina/fruta (finales de los 80)

A fines de la década de los 80 la máquina de JRA parece abandonar el mundo de la forma, en un deseo insólito por llegar a lo "actual". ¿Cuál es la propiedad fundamental del mundo actual? La vida. La máquina desea vivir. Analicemos el deseo vital inmanente al organismo. Deleuze y Guattari en L'Anti-Œdipe caracterizan al deseo como un huevo, "... entrecruzado con ejes y umbrales, con latitudes y longitudes... atravesado por gradientes que marcan transiciones y mutaciones..." (AE, p 21). Ampliemos el tono de nuestra tesis para acomodar no solo a la razón, sino al deseo. El cuerpo sin órganos, apunta a la capacidad generadora del deseo dentro de la materia universal. El deseo no se tiene, más bien todo es, constantemente, manifestación del deseo. El deseo hace de todo y lo contiene todo.


El corps sans organes deleuziano representado como un huevo (especie de máquina de deseos) 

El punto no pasa inadvertido para un crítico de la estatura de Roland Barthes, quien, a finales de los años 60, refiriéndose a la obra de JRA, observa que,

... el arte decreta su lema… manifestando así lenguaje del deseo que le constituye.

¿Cómo se anuncia un "deseo" por el lenguaje? La sorpresa que no puede anticipar Barthes (murió en 1980), es que JRA no explora un lenguaje estructuralista, sino un lenguaje diferente que le precede a aquel: el lenguaje físico-químico universal de la materia.

 JRA, Mujer (1989) (desarrollo de la máquina/fruta)

Es cuando la máquina replicante físico-química deviene máquina biológica. Y la materia expresa su deseo fundamental de fructificar.

La máquina/fruta

JRA, El Nyctamero (1981), (acaso la primera máquina/fruta)

El Nyctamero (1981) es acaso la primera máquina/fruta de JRA. Este carapazón es casi-vida. Una máquina que se distingue de las anteriores en que (como dijera Barthes) oculta un secreto. Y ese secreto es la pulpa. A propósito de pulpas, Novalis, el gran romántico alemán, afirma en sus Notas para una encyclopedia romántica que mientras más duro el carapazón, más suave es la carne que contiene. Entonces apreciemos la máquina/fruta "boca arriba".

JRA, La guanábana (2003)

Véase la guanábana de modo que la pulpa sea un carapacho blanco con semillas, y tendríamos una especie de molusco ancestral, trasladándose lentamente con sus extremidades espinosas, a través de la acuosidad cámbrica. El pedúnculo de la fruta es la cabeza del molusco; su estambre velludo una especie de aguijón sexuado y erecto. La máquina/fruta de JRA aparece poco a poco en escenarios de eclosión ambiental.


JRA, Allá va candela (1990s) 

Allá va candela (circa 1990) es una pintura colosal e impresionante. JRA nos lleva a la explosión vegetativa universal durante el Paleozoico, particularmente el período Devónico (hace aproximadamente 380 millones de años). Aquí aparecen precisamente los helechos arborescentes y los árboles gigantes con verdaderas raíces y hojas (el Licopodiófito Archaeopteris llega a 30 metros de altura), y aparecen también los primeros bosques. Nos valemos de una metáfora, por supuesto, pero habría que preguntarse por qué razón la máquina/fruta de JRA no está contenida en el Antropoceno.

Al igual que sucedió antes con la máquina/arquitectónica, no es que el pintor tenga una paleobotánica específica en mente. Aunque resulta muy persuasivo verlo así. El paisaje es típicamente ancestral. JRA representa dos filos, la arthropoda, saliendo de un hueco en la tierra y la mollusca en primer plano. El árbol frutal muestra raíces tentaculares, halladas en el catálogo de Ernst Haeckel (siglo XIX), o la forma del calamar gigante de Albertus Seba, en su Cabinete de curiosidades (siglo XVIII).


Observe el detalle de las huevas del calamar, que asemejan uvas  

Es imposible limitar la combinatoria estilística del trazo. Cada trazo contiene toda una geometría diferencial de curvas. En la caligrafía, cada parte de la letra asta, brazo, cola, descendente es una manifestación de ese diferencial geométrico. Por ejemplo, tenemos el desarrollo del uncial (la mayúscula) a partir de la cursiva antigua romana. En realidad, el trazo se facilita en su elaboración de serifas debido al material del pergamino, lo cual demuestra que la tecnología (el pergamino en este caso) ayudó a crear estilos. El trazo "tentacular" de la grafía de JRA no es más que ese diferencial geométrico de curvas de la combinatoria.  

Anverso de Changó, pintura reciente de JRA 

El peligro está en que dicha combinatoria se vuelva contra sí misma, convirtiendo el tema pictórico en un engendro hiperbólico delirante.    

  JRA, El cero de la luna (2013). La combinatoria en su horror vacui gráfico.


O como una profusión desorbitada de símbolos inconexos.

JRA, El tránsito de la mirada, (1998). La combinatoria en su horror vacui frutal.

Por otra parte, estas pinturas pueden verse como ejercicios de ilustración. JRA es ilustrador de libros. 




La pintura de JRA reencuentra su norte cuando expresa la evolución natural de la combinatoria. En La energía fluye en direcciones opuestas (2016) observamos en primer plano, una fruta que recuerda la pitaya ancestral de América, contra un cielo que presagia un desastre medioambiental. El calentamiento global, en pleno comienzo del siglo XXI es un hecho insoslayable.

JRA, La energía fluye en direcciones opuestas (2016). La máquina en el post-Antropoceno.

Del pedúnculo de la pitaya sale fuego. Estamos en presencia de una bomba-de-tiempo de una era desconocida. ¿Puede ubicarse esta imagen en el post Antropoceno? Entramos de súbito en esa región oscura y desolada que Ortega y Gassett llamara la cosa.  En otro artículo hemos explorado la poética de la cosa:
La región de la cosa es el sin-uno. ¿Qué sentido tiene hablar de una cosa no observada? Imaginemos un estando-sin-estar, por ejemplo, el tronar ensordecedor del océano Cámbrico, el bosque clorofílico del Devónico, el hueco negro a millones de años luz que devora miles de estrellas y que no será descubierto jamás. El momento de cataclismo durante el Mioceno, donde millones de dinosaurios se arrastran asfixiados sobre la faz humeante de la tierra, en busca de oxígeno.
La máquina/mandala

La máquina más reciente de JRA es la máquina/mandala. Ésta se presenta como todo-en-cada-parte.

JRA, Virgen de media noche (2015). 

La geometría y el color son dos partes principales de la mandala y trabajan al unísono. Primero, tenemos el movimiento armónico del color, en ascenso y visceversa: violeta oscuro, azul pizarro, violeta rosáceo, rojo/naranja, rojo/amarillo, mostaza, dorado/margarita, claro/marino, veteados de rojo/ladrillo, siena, marrón, rojo naranja, azul pizarro. Segundo, tenemos el movimiento armónico de la geometría: círculos en triángulos y triángulos en círculos se superponen simétricamente, armando una figura de poliedros que se suman en acumulación absoluta. La virgen viene acompañada por dos serpientes, dos roedores semiacuáticos, dos espermas triangulares y dos seudo-pelícanos. Detrás de ella yace una presencia luminosa fulgurante, azul turquesa en forma de cruz occitana.

Si la mandala expresa una dualidad ancestral entre el espíritu y la carne, que es la división entre posibilidad y actualidad, no hay nada más carnal que el espíritu.

Aquí existen puntos convergentes entre la máquina/mandala y la corriente expresionista del Blaue Reiter. Comencemos con la idea de cromaesthesia de Kandinsky en su De lo espiritual en el arte, retomada luego por Paul Klee. Consiste en articular con el color y la geometría, una expresión ascendente de plenitud espiritual. En El ojo pensante, Klee propone que el mundo no es más que un diseño (Gestaltung) orgánico y que en toda imagen existe un movimiento implícito de ascenso y descenso, cual "oposición entre contrarios". La explicación de Klee ¿no nos recuerda el principio combinatorio de la máquina/fruta?

JRA, Demonio del mediodía (2015)

La segunda mandala es un mapa celestial diabólico. Si bien el diablo se inaugura con el mal, el deseo por el mal es siempre una apariencia del deseo. La máquina/mandala es una pausa rica en posibilidades combinatorias futuras. Es salida abstracta y necesaria que pospone la tensión sin tregua entre la máquina/fruta y su propio exceso, el horror vacui, que no es más que la satisfacciónnunca saciadade someterse al deseo de la mano del pintor.  La máquina/mandala llega tarde precisamente porque no ofrece solución. Se trata simple y llanamente de un hiato necesario para la próxima máquina/JRA. 

El racionalista Baruch Spinoza confundió mucho a su mejor interlocutor, Willem van Blyenbergh cuando le dijo: "El mal no es nada... solo el Bien hace ser y hace actuar".  Spinoza quería decir: no hay mal ... solo hay Ser.  JRA añadiría: Solo hay deseo y es amargo. 
La materia que simultáneamente es energía se desdobla de modo físico y espiritual. Porque estamos aquí para desarrollarnos espiritualmente dentro de este vehículo somático perfectamente adecuado a las condiciones materiales imperantes...  idóneo tareco cuyo funcionamiento nos ha tocado experimentar... esta existencia que vamos llevando, encerrados dentro de esta rotunda biosfera... aparato provisto con sus amortiguadores y aceleradores, frenos, cloches, bujías y tornillos y de todo mecanismo del que pueda tener un día la eventual necesidad. Porque de toda esa diferenciada materia... está constituido este cuerpo de carne y hueso que un día no muy lejano va a servir de tremendo banquete a esos gusanos de la tierra. 
El fragmento ilustra la insoluble tensión entre lo Antropoceno y lo no Antropoceno, lo posible y lo actual, la combinatoria de la máquina y la voluntad de la mano del pintor. La máquina/mandala muestra una incertidumbre iluminada y superficial que oculta un vacío. Y es la reafirmación de nuestra ignorancia.

La pintura de JRA no promete absolutamente nada. Su honestidad es la honestidad de lo amargo del deseo. El arte de JRA no ha hecho más que buscar, acaso inconscientemente, un secreto inmemorial: lo no pensado de la materia universal.

JRA, Aprendiz de brujo (2015). La desintegración de la máquina en la cosa. 

miércoles, 5 de abril de 2017

Los disparos al vacío de Néstor Díaz de Villegas

el Donald tuitea contra la prensa americana llamándola "enemiga del pueblo americano"

aLfrEdo tRifF

Néstor Díaz de Villegas lanza una última andanada contra el enemigo, ejercicio épater del poeta maudit.

Los que estamos acostumbrados el estilo de villegasiano disfrutamos ese giro poético-literario contracorriente y provocador. Aquí hay otra cosa, detrás del fuego de artificio, trátase de construir un argumento. Pero el discurso no llega, sino que se disuelve en pura estridencia.

Lo llamo disparo al vacío.

Primer disparo al vacío
El régimen de opresión socialista que padecimos en los Estados Unidos hasta las pasadas elecciones presidenciales elude cualquier definición, debido a que ese régimen totalitario llegó a confundirse con la totalidad de lo que es el caso, desde el baño donde orinas hasta la guardería adonde mandas a tus hijos, desde tu orientación sexual hasta la temperatura del sol.
Lo anterior es una parrafada amarilla.

Dice de Villegas: "...desde el baño donde orinas..."

Veamos, la niña que va a orinar al baño de las mujeres en una escuela primaria de Colorado se llama Coy, transgénero Masc-Fem de 6 años. En otra escuela en Vancouver, Gavin Grimm, transgéro Fem-Masc de 17 años va al baño de los hombres. Ambos van al baño que les pertenece. El conocido Título IX, elaborado por el demócrata Birch Bay (apuesto que un "socialista" para la óptica devillegasiana) no incluía el beneficio de la no-discriminación para un trangénero, puesto que el tema "transgénero" no era un asunto social relevante en 1972.

¿Dónde está la "opresión" a la que alude el poeta? Lo transgénero es un hecho sicológico, sexual, social, insoslayable.

La pregunta que no hace NDDV es: ¿debiera Título IX aplicar por extensión a la población transgénero?

¿Qué "opresión" existe en ampliar "discriminación basada en el sexo" a "discriminación basada en el género".

En efecto, Obama defendió ese derecho transgénero. Y el presidente de NDDV lo acaba de derogar.

Y me preocupa que este primer disparo al vacío de NDDV caracterice un estilo trumpista de envenenar el pozo, muy en boga hoy.

el Donald tuitea que Obama es musulmán

Segundo disparo al vacío

De Villegas lleva algún tiempo implosionando "liberal" y "socialista". No hay nada original en esto. El más reciente material d'habitude es la retórica del Tea Party, circa 2010.

Pero he aquí que Obama no se postuló por el partido socialista (cuya membresía consta de 1,500 personas), sino por el partido demócrata de los EEUU.

Lo que rechaza implícitamente de Villegas es el pluralismo político norteamericano. En EEUU tanto el partido demócrata como el republicano tienen tres alas conocidas: derecha, centro e izquierda.

Obama nunca fue lo que se llama liberal a gauche. Aquí está la prueba: Bill Press, progresista del ala izquierda del partido demócrata siempre estuvo muy desilusionado con Obama:
Lo más decepcionante para los progresistas es que Obama simplemente ha continuado la política del ex presidente George W. Bush. Esperábamos que redujera la vigilancia de la NSA, sin embargo Obama la defendió. Además, ha ampliado el programa de drones. Ha deportado muchos más inmigrantes que Bush. Y ahora negocia el colosal acuerdo TPP que tanto daño le hará a nuestra economía.
O Bernie Sanders, declarado socialista y muy desencantado con la política "mainstream" de Obama.

La crítica anterior palidece si se compara con la valoración del conocido activista y filósofo Cornel West, para quien Obama es un "negro blanquizado":
The age of Barack Obama may have been our last chance to break from our neoliberal soulcraft. We are rooted in market-driven brands that shun integrity and profit-driven policies that trump public goods. Our "post-integrity" and "post-truth" world is suffocated by entertaining brands and money-making activities that have little or nothing to do with truth, integrity or the long-term survival of the planet. We are witnessing the full-scale gangsterization of the world.
La crítica de Press, Sanders y West, desde la izquierda de la posición de Obama, ilustra una diferencia sustancial entre liberalismo y socialismo. Y es la tendencia del liberalismo a no ir más allá de ese principio de diferencia de John Rawls en su Theory of Justice. El liberalismo es un órden económico que busca maximizar el bienestar de los más desfavorecidos, sí, pero sin con esto avalar tácitamente un estado de bienestar en que el control de la economía pase a manos del gobierno. Ralws es explícito en que tal arreglo no garantizaría a todos los ciudadanos suficientes recursos para tener oportunidades comparativamente iguales de influir en la política u obtener igualdad de oportunidades en la educación, empleo, etc.

Llamar a Obama "socialista" (sea o no peyorativamente) es un intento fallido de NDDV de apelación al rencor.


el Donald tuitea acusando a los chinos de "inventar" el calentamiento global para perjudicar a los EEUU


Tercer (y último) disparo al vacío

Volviendo a cuestiones de estilo:
No por negada –y amparada en la 5ta. Enmienda– la chivatería demócrata deja de ser una realidad. El hackeo ruso es la cortina de humo detrás de la que se esconden Barack el Big Brother y sus nuevos CDR. La vigilancia, bajo ese régimen policíaco, fue llevada a los límites de lo permisible, desde centros de espionaje prácticamente indetectables. Ya existen jueces, administradores, pajes y profesores que juran fidelidad a la causa: el liberalismo es un cristianismo.
Con estas afirmaciones poco originales NDDV respalda nada menos que al Breitbart News del dirigente del alt-right Steve Bannon (ahora en caída). Imagina de Villegas un mundo paralelo en que el hackeo ruso contra el partido demócrata es instigado y coordinado por una oficina en "Deep State", a su vez coordinada por Barack et al. 

Pura teoría conspirativa.

Será por eso que el Donald, en plena campaña presidencial, le implora a los hackeros rusos (dirigidos por Obama): "... si me están escuchando, espero que encuentren los 30,000 emails de... Crooked Hillary". 

Y de Villegas remata que todo esto ocurre " desde centros de espionaje prácticamente indetectables".

¿Aseverar así sin pruebas? Es la moda en estos días.
el Donald tuitea que el certificado de nacimiento de Obama es falso 

Para terminar, nada mejor que una lista apurada de algunos de los logros sociales "socialistas", tan detestados por NDDV:

Civil Rights Act de 1964, bajo el "socialista" Lyndon Johnson (LBJ en lo adelante),
* Equal Pay for Equal Work, bajo el "socialista" John Kennedy,
* la FDA, bajo el "socialista" Franklin Delano Roosevelt (FDR en lo adelante)
* Social Security, bajo FDR,
* EPA, por el senador George Miller y el representante Henry M. Jackson, ambos del partido "socialista",
Medicare Food Stamps, ambos bajo LBJ
* Medicaid, LBJ
* Pro choice (derecho a la mujer de escoger), típica labor social de "socialistas" desde los años 60
* La acción afirmativa, LBJ
* la National Endowment for the Arts,  LBJ
* National Endowment for the Humanities, LBJ

Pregunto ¿se beneficia NDDV de alguno de estos logros sociales "socialistas"? Apuesto que sí.