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lunes, 28 de diciembre de 2020

Notas sueltas sobre el Guernica



"¿Qué hace una obra maestra?" (pregunta la bella Angèle al príncipe Basilovitch en la noveleta de Bodansky). "Pura casualidad", responde el esteta.  

Corre enero de 1937 y el primer gobierno republicano de Negrín le propone a Picasso la realización de un mural para el Pabellón Español en la Exposición Internacional de París. Picasso decide representar el bombardeo de la villa de Guernica el 27 de abril de ese mismo año. El lienzo se exhibe en París del 11 de mayo al 4 de junio. Picasso realizó 45 estudios para el gran lienzo.

La cantidad de interpretaciones acerca de la obra es testimonio de su importancia.

Jean Cassou compara a Picasso con Goya. 

George Duthuit narra un bombardeo simbólico que tiene lugar en la propia pintura. 

Pierre Mabille elabora un manifiesto político contra Franco. 

Michel Leiris interpreta el mural como un testimonio existencialista a la derrota. 

José Bergamín hipotetiza el tema de la "furia española".

Juan Larrea la califica "obra española transcendental" y "la más admirada de nuestro siglo". 

Paul Eluard le dedica su Paroles Peintes (aunque no hace referencia alguna a la pintura misma).*

Siguen algunas ideas sueltas sobre Guernica, desde y hacia un consenso in-progress:**

Desde la forma:

1- El gran collage sintético,
2- Híbrido post-cubista surrealista,
3- Composición clásica, en forma de estructura piramidal con tres grupos principales,
4- Auge del monocromatismo (en negro, blanco, y gris) informado por la experiencia previa del cubismo analítico,
5- Modelo moderno de economía y condensación de imágenes,
6- Síntesis dramática en la historia de la pintura moderna.

Desde el contenido:

1- Más que una escena interior (como se ha dicho ya), Guernica representa una nature morte-vivante,
2- Un bombardeo sin aviones ni bombas (presenta el efecto sin la causa),
3- Guernica es la gran corrida de horrores del mundo (presenta el todo por la parte),


La mujer que clama por la pérdida de su hijo (Anne M. Wagner la llama "una mujer en tres"). 

Durante la ejecución de Guernica, Picasso vive con Olga, María Therésè y Dora a la vez),

El caballo herido de lanza, grita de dolor

La imagen de luz sobre la cabeza del caballo es el sol ardiente de la bombilla eléctrica, que también funciona como un ojo. 

De acuerdo a Eugene Canteloupe, podría ser un accesorio de una calle o de una habitación. 
Para Attia Ora, el caballo agonizante de Picasso evoca los caballos atormentados de las corridas.

De acuerdo a Carla Gottlieb, el caballo (yegua preñada con el vientre redondeado) "da a luz" a un Pegaso a través de un orificio en su costado, mientras que el bovino es claramente macho, un toro con testículos bien definidos.


El toro, ¡y son muchos los toros! 


Erich Fromm, en chanza nada frommiana, ha elaborado que el toro era Picasso mismo (macho alfa, impasible y apolíneo). 

Arianna Huffington  culpa al toro de la tauromaquia de ser misógino inmisericorde.


La mano del civil que yace en el suelo (con la boca y los ojos abiertos), 


La mano con la espada rota que anuncia la derrota,


El guerrero muerto (debajo del caballo) y la mujer-espectro saliendo de la ventana con la vela en la mano (¿La República?). 

El historiador John Fleming contrasta este arreglo con el tema en relieve del nacimiento de Atenea, del Partenón. 

Atenea está en el vértice del frontón junto a Hefesto, quien golpea la frente de Zeus con una barra de hierro y de la herida sale la diosa, hecha mujer.

Los testigos corales de la tragedia griega

La fémina con la lámpara y su contraparte se apresuran con la boca abierta. 

En su conocido análisis, J. W. Sandberg sugiere que Picasso toma prestado de las máscaras trágicas clásicas y añade que el contorno de sus cuellos recuerda la manga de viento de un tornado. 

De acuerdo a Charlotte Doyle, Picasso cambia el tamaño y la posición del toro en una versión posterior; los personajes ahora tienen la cabeza y los ojos vueltos hacia el toro. Aparecen baldosas en el suelo y la bombilla en el centro de lo que parecía ser un ojo solar. La luz actúa como ambigüedad: la escena exterior es a la vez una escena interior.

Fases de la ejecución del proyecto (documentado por Dora Maar)

Arriba se muestran cinco fotos de Dora Maar que documentan el desarrollo creativo del lienzo. En la primera foto (empezando desde arriba), en el centro del lienzo, vemos un brazo largo que termina en un puño. En la segunda foto, el puño se ha transformado en una mano que sostiene una flor, rodeada por los rayos del sol. En la  tercera foto la mano ha desaparecido y se dibuja lo que será la bombilla (no creo que exista un estudio de la bombilla, en cuyo caso, tratándose de un elemento expresivo tan importante, es producto de la condensación). 

De la bombilla se ha dicho que es la verdadera bomba: el ojo de Dios.

Un punto sobre la condensación en Picasso, cuyo eco no encuentro en otros ensayos conocidos, es la superposición de figuras sin relación necesaria entre sí. Picasso no llega a Guernica desde el principio, sino desde el final, o cerca de él. El arreglo general consiste en figuras  desconectadas. 

El muralista valora cada figura por sí misma, no con una historia, sino en relación con su acervo pictoriográfico ("estilo" no es más que un uso específico de elementos pictóricos). No en balde, Picasso inventó el collage. La conexión entre ellas aparecerá poco a poco, mediante la ocultación de las diferencias entre ellas. Esa ocultación es la condensación. Condensación equivale a ocultar (dibujar y desdibujar, o pintar sobre lo pintado). De ahí el tenor del drama de Guernica.

___________________

* Recomiendo al lector el suculento libro de Gijs van Hensbergen (2004), estudio reciente del impacto y la importancia de Guernica en el siglo XX. 

Dejo para último la sorprendente revelación de Juan María Juarranz, para quien Guernica no tiene nada que ver con un bombardeo, sino una coña personal del artista emulando a Velázquez en Las meninas.  

sábado, 25 de julio de 2020

la ideología del bombillo (por gorki águila)

gorki águila, mala idea, el comunismo te funde, afiche en sketchbook, 2020

gorki águila ejecuta un novedoso principio de incandescencia (gente aquí no hay contradicción, como veremos).

se da el caso es que la corriente eléctrica del proletariado atiza el delgado filamento de la hoz-y-el-martillo, calentándolo hasta que este ¡brilla! y produce la luz comunista.

(((hay ideas buenas y malas))) 

la idea del comunismo —advierte gorki— es una mala idea. 

¿y por qué? 

el comunismo te funde.

jueves, 2 de julio de 2020

martes, 12 de mayo de 2020

La obra maestra desconocida


alfRedO tRifF

Le Chef-d'Oeuvre Inconnu de Balzac (c. 1837) se desarrolla en el Paris del siglo XVII, alrededor de la figura de un viejo pintor de nombre Frenhofer (quien fuera uno de los más notables de la época). Frenhofer tiene dos fervientes admiradores en el maestro flamenco Pourbus y el joven y aún desconocido Poussin. Ambos conocen que Frenhofer lleva años trabajado diligentemente en el cuadro de una mujer que mantiene en absoluto secreto. Es tanta la curiosidad de Pourbus y Poussin que éste ultimo le propone a Frenhofer un excéntrico canje: cederle a su amante Gilette para que le sirva como modelo a condición que Frenhofer los dejara ver su obra maestra. Para sorpresa de ambos, la misteriosa pintura no era más que “un caos de colores y sombras difusas en medio una neblina luminosa e incoherente”, algo que Pourbus y Poussin interpretaron como el trabajo de un loco delirante.

De los tres artistas, dos eran parias; el otro, potencialmente marginado. Porbus, había sido relegado a favor de Rubens por Marie de Médicis después del asesinato de Enrique IV, en 1610. Frenhofer era demasiado autárquico, su genio se salía del molde del artista en busca de fama. El joven Poussin estaba destinado, por su hipersensibilidad, a un papel similar.

Balzac escribió el relato en medio de un período de cambio entre el post-romanticismo francés y el realismo de Coubert, una generación anterior al arribo del impresionismo. ¿Pudo Balzac intuir la revolución que se avecinaba con Impression, soleil levant (c. 1872) de Monet?

Sabemos que el librito hechizó a Picasso, quien en 1937 alquiló la casa en la calle Grandes Augustin No. 7, donde supuestamente Frenhofer ejecutó su obra, para pintar Guernica. Más tarde, el relato de Balzac fue leído y atesorado por artistas del Nueva York de los años 40 y 50.

John Graham lo menciona en su Sistema dialéctico del arte como “ejemplo de la más perfecta ilustración”. Gracias al crítico Harold Rosenberg me enteré que las célebres mujeres de de Kooning fueron influenciadas por la obrita de Balzac. El historiador Meyer Shapiro provee otro ángulo: “La meta de Frenhofer fue descubrir la síntesis entre color puro y el dibujo.” En The Invisible Masterpiece, el crítico alemán Hans Belting comenta sagazmente la tragedia de Frenhofer: “El arte perfecto es una sombra, mero fantasma de los tiempos clásicos. Si alguien podía traerlo de vuelta era Orfeo, pero lo perdió cuando intentó mirarlo”.

En 1991 el realizador Jacques Rivette lanzó el largometraje La Belle Noiseuse, con Michel Piccoli, Jane Birkin y Emmanuelle Béart. Para agrado de Rivette y los admiradores de Frenhofer, el film se llevó el Gran Prix del Festival de Cannes.

sábado, 11 de mayo de 2019

"GIZA", el último readymade

aLfreDo tRifF

Una pregunta capciosa, ¿fue (el orinal de Duchamp) arte antes de ser "Fuente"?

No, rotundo. 

Lo que lo hace arte es una investidura (una simple firma, en este caso).

Pero todo lo que se firma no es arte. Y no siempre la firma del artista produce arte. Puede firmar un cheque. La firma debe acompañar un hacer específico, dirigido a un objeto en particular. Debe tener intencionalidad, sí, pero la intencionalidad no es algo visible. El vestigio de intencionalidad de "Fuente" es la firma: "R. Mutt", que no es el nombre de Duchamp, sino la marca misma del orinal.

Duchamp ha falsificado la firma de otro y la intencionalidad por tanto apunta al vacío. Vericueto conceptual que para 1917 es todo un acontecimiento. Definamos este punto de intencionalidad vacía como el paradigma del ready-made duchampiano.

Generalicemos ahora: Imaginemos a un artista conceptual internacionalmente conocido. Su próxima obra  se titulará "Giza". Consiste en concebir la esencia de la pirámide de Giza.


Recuerden, no se trata de la pirámide real (en Egipto), ni siquiera una foto de la misma, como la de arriba, que usamos ahora como ilustración.

(La noche de la muestra, las paredes de la galería estarán absolutamente vacías).

¿Podría venderse?

Ciertamente, tal y como se vende cualquier idea.

¿Podría coleccionarse? Ejem, algo complicado.

Nuestro artista desea explorar lo esencial sin más ayuda que la idea en sí. Busca eso sin lo cual, "Giza" no puede dejar de ser lo que es: el sustrato mismo de la cosa, que no tiene que ser la pirámide que lleva ese nombre -el nombre no es lo fundamental, la pirámide pudo haber tenido otro nombre ("Eiptis", por ejemplo, solo que fue renombrada "Giza" por el faraón siguiente).  

Imaginemos a Giza con solo tres pisos y la construcción se paraliza. ¿Habría "Giza" entonces? El arquitecto tiene una idea de Giza, no ejecutada (lo cual no implica que la pirámide sea una mera copia de la idea). Ahora tenemos un punto difícil: la posibilidad que el arquitecto de Giza tuviese la idea de Giza simplemente porque "Giza" siempre existió.

La esencia de Giza deviniendo "Giza" no consiste en solo pensarla. Veamos, desde el punto de vista ideacional, Giza puede pensarse por más de una persona. ¿Hay alguien que sea dueño de la idea de la figura geométrica de la pirámide?

Hipotéticamente hablando, "Giza" está más allá de la manifestación de Giza. 

Hay algo aparentemente absurdo en todo esto: "Giza" es coextensiva con cualquier posibilidad o no de manifestación. Aún más problemático, ¿cómo es posible que el pensamiento pueda aprehender la emergencia de tal manifestación sin ser manifestada?

Para llevarlo al límite, "Giza" y "pirámide" no son porque hayan sido pensadas por alguien. Existen en sí mismas, inpensadas o en potencia, en tanto que posibilidad de ser pensadas.

¿Y si no son pensadas nunca?

Disculpen, en todo esto hay una "cañona". Lo que descubrimos mediante el ejercicio metódico es que "Giza" es un como si fuera, (un als ob); metodología del pensamiento para llegar a lo inabarcable sin jamás reducir su manifestación.

Retruécano aparte, ¿y todo esto no es ya, suficientemente, arte?

martes, 18 de diciembre de 2018

Gabriel Orozco: La fama carcome las ideas

Black Kites, 1997 (el pre-Hirst sin diamantes)

alFreDo tRiFf

(publiqué este post en 2010, y lo refrío a partir de una discusión con un amigo sobre el artista mexicano Gabriel Orozco, él a favor, yo en contra)
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Gabriel Orozco tiene una retrospectiva en el Tate. Y hay bulla con eso.* Pero me parece que se exagera la poética. Existe una política de inflar a ciertas figuras. Lo hacen los curadores y usan el jargon oficial de la disciplina. Parreno infló a Koons en un Art Basel en Miami (el que escribe estaba presente) diciendo que Koons era "una fuerza democratizadora para el arte contemporáneo" (¡Koons, el über capitalista!). De Orozco, Buchloh ha dicho que el primero "ha redefinido el valor de uso de la obra de arte" (como si Orozco no viviera de la venta de sus obras).

El proceso que he llamado artejudicación, es un proceso epifánico, seudo-poético, con visos míticos.    
Orozco es beneficiario. 

Y no es que no tenga talento. Disfruto al Orozco temprano de obras ingeniosas,

La DS, 1993

Horses Runing Endlessly, 1995 

hasta que a fines de los 90 se vuelve dicáctico, 

Ping Pond, 1998

incluso anémico:

Chicotes, 2010

De la misma manera que se espera el gag (o gancho) en la comedia, en ciertos estilos de arte contemporáneo se espera, con cada Vernissage, un uppercut a la quijada. A Orozco lo fueron empujando hacia el lado ponderoso de "la teoría del objeto" -culpa del pedagógico de Buchloh.

Por eso Orozco sigue en su labor de estirar el duchampismo hasta donde pueda, pero el coeficiente de duchampiano de elasticidad ya no da para más. Para amortiguar ese problema, ya un curador reciente ha dicho que para Orozcono no hay "... nada es puro o esencial" (qué tontería). Hasta la palabra "deconstrucción" -que he comenzado a odiar- aparece en contubernios con el artista mexicano. 

Es difícil seguir la apología que ha construido Benjamin Buchloh alrededor de Orozco (Buchloh es tan severo que no permite que nada escrito por él salga del reducto sagrado de MIT Press). Lean este párrafo lapidario que Buchloh le regala a Orozco:
Lo que primero perdió el objeto [de Orozco] fue su inmutabilidad ... su fuerte promesa de producir valor de uso. Ahora los objetos se definen como totalmente efímeros, su mera función era realizar un trabajo temporal para generar valor de intercambio.
¡Qué ortodoxismo por favor! (salido casi verbatim de un manual de economía política de Bukharin).  Esta foto de Orozco titulada Betabel hecha por tierra la tesis de que Orozco persiga redefinir el valor del (lo peor del arte contemporáneo es su mala fe).

Con estos ruidos, el Orozco de ahora se ha vuelto más didáctico, analítico, casi aporético (la mesa de ping-pong con agua en el medio es ejemplo fehaciente). Con tantas ideas usadas y reusadas Orozco ha perdido su levedad (esa frivolidad duchampiana que entretenía).

Detrás de la muestra de MoMA en 2010 se percibía una mezcla de agobio y soberbia, el juego al arte contemporáneo y sus opciones imponentes y reificadas (estilísticamente muy siglo XXI). Paradójicamente, dos meteoroides del arte contemporáneo, Orozco y Hirst, arriman peligrosamente sus órbitas.  El primero desde un arte-de-no-hacer tercermundista, el segundo desde un arte-de-no-hacer primermundista.

Aquí está la prueba:

 Hirst, Sphincter paintings, circa 1990s

Orozco, Piñanona, 2013

(para ser más precisos, en este caso es Orozco quien se acerca a Hirst)

Matrix Mobile (obra noventosa y gigante) derivativa de Horses y Black Kites 

Prefiero el Orozco temprano a este casi-tardío (¿cómo será en 10 años más al paso que va?). Lo desdichado es que Orozco no puede volver atrás: No puede hacerse menos didáctico (sería no-duchámpico), no puede hacerse más HardEdge (sería muy rígido), no puede hacerse más NeoGeo (sería, bueno, demasiado obvio).

Un maldito decimonónico lo dijo: La fama carcome las ideas.

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*Jessica Morgan de MutualArt.com publicita el show en su blog, arriba, como "funny, striking, and thought-provoking", palabras estudiadas, pero que no dicen nada.

viernes, 20 de octubre de 2017

Para construir otra casa, con Humberto Calzada y Eliecer Almeida

Estudio en la casa actual de Humberto Calzada

aLfrEdo tRifF

Ayer por la noche estuvimos presentes en el estreno del documental del realizador cubano Eliecer Jiménez-Almeida titulado Para construir otra casa, en en CRI de FIU, sobre la pintura del artista cubano-americano Humberto Calzada. La presentación tuvo accidentes e incidentes. Aquí noto estos últimos. Al final de la proyección, se abrió un diálogo íntimo entre el pintor y el director.

Jiménez-Almeida dejó claro que el motivo del documental (pieza corta pero muy cuidada) tenía que ver con su amistad con Calzada, con su propio andar por tierras de exilio y finalmente, el poder de las imágenes que quedan.

El film nos llega porque Eliecer lidia con la cuestión difícil del diferendo Cuba/exilio, y lo hace sin didacticismo alguno. Básicamente, la relación entre la casa actual de Calzada y la pintura de Calzada, que es precisamente una pintura de casas, o mejor, de "casos y cosas de casas".

¿Es la casa del pintor el pretexto fundamental de la pintura de Calzada, y por tanto del documental de Jiménez-Almeida? ¿ O es toda esta pintura de casas vacías una búsqueda de la casa perdida, Cuba? Jiménez-Almeida enreda el meollo aún más cuando el dativo en el título alude "otra" casa.  ¿De quién y para quién? Y esa vaguedad resulta auspiciosamente incómoda. Pongo varios ejemplos:

Al final de la proyección una estudiante joven le pregunta a Calzada por la relación que existe entre su obra y el futuro de Cuba. Y la respuesta de Calzada fue corta y drástica: "La verdad que no abrigo esas ideas grandiosas" —la joven, que estaba a mi lado, quedó lívida con la respuesta y dijo bajito,  para sí: "Pero ¿por qué?"

Le siguió otra muchacha que declaró que la pintura de Calzada la había estimulado a estudiar Historia del arte —y que por consiguiente tenía una influencia para su generación. De nuevo Calzada desvió la impronta de admitirse a sí mismo como vehículo de influencia alguna: "No creo que mi pintura puede cambiar las ideas políticas de nadie" respondió jocosamente, maniobrando inútilmente el micrófono de mano. Un señor de la audiencia terció como para reiterar lo mismo y en un momento Calzada exclamó entre risas: "La verdad es que no me creo esas pajas".  Algunos reímos sinceramente, otros del público, incluyendo el hijo de Calzada quien servía de intérprete, quedaron desconcertados.

Esa firmeza de Calzada me dejó pasmado. En ningún momento el pintor se dejó manipular para convertirse en figura, bandera o símbolo de nada. Raro momento en que siendo el centro, Calzada exhibió una claridad a prueba —sino de balas— al menos de preguntas demasiado halagadoras.  Y es que el documental sin decirlo, tiene que ver mucho con todo eso que la audiencia trataba de traducir. Volviendo al dativo de Almeida: la "otra" casa explora otra cosa.

La otra cosa de la casa son cuatro paredes bien puestas.

Pintar la casa vacía es construir encuentros y reencuentros con fantasmas. La búsqueda de lo cubano, congelado para siempre en la casa que es Cuba.

martes, 10 de octubre de 2017

Ahmed Gómez: del arte pop al constructivismo no hay más que un paso

Ahmed Gómez, Pupitre Chair, 2017

alFreDo tRifF

El artista cubano-americano Ahmed Gómez ha dado un salto estilístico, del teatro Pop, al taller constructivista. (Aquí un show que comentábamos por 2009). Su muestra más reciente en Art&Work de Mosquera Orthodonctics, se titula Recycled.

Reciclar significa someter un material desechable a una transformación para luego reutilizarlo. Hablando en vanguardista: todo lo anterior es siempre "desechable". Pero hay una salvedad. La dialéctica propone que todo lo anterior deviene posterior por medio de un "salto". En la obra de Ahmed Gómez, tanto el constructivismo como el Pop se reciclan. ¿Y no fue siempre así?

Por ejemplo, la serie de sopas Campbell de Warhol,

Andy Warhol, Campbell Soup Cans, 1962

es tan constructivista como el Plakat quasi-Pop de Maiakovsky,

Maiakovsky, Plakat, circa 1920s

y ambas se reciclan en la pinup talinescapop de Gómez,

 Ahmed Gómez, El eco de Tatlin (circa 2013)

Examinemos coincidencias (casi necesarias):
"El constructivismo es un producto de la vida social".1
"El arte pop incluye la cultura de masas". 2
"... la vitalidad, monumentalidad, precisión y belleza de la máquina son un llamado al artista". 3
"... el pop se caracteriza por la adopción técnicas meticulosas y mecánicas que reducen, si no eliminan, al artista como creador". 4
"... ambos, Tatlin y Rodchenko, insistían en que el artista debe ser un técnico, y aprender técnicas mécanicas de producción".5
"Quiero ser una máquina, quiero sentir que lo que hago  es exactamente lo que haría una máquina".6
Lo anterior trae ese sabor quasi-determinista que leemos en historiadores como Marx y Spengler (por citar dos que se reciclan: el optimista vs. el pesimista, el hegeliano vs. el nietzscheano. "La necesidad es la comadrona de la historia" —apuntaría Gottfried Leibniz en una de sus cartas a Carolina de Ansbach.

Ahora veamos la conexión programática de estas corrientes: mass culture (ambos), ideología (constructivismo) o reacción contra ella (Pop), maquinismo y tecnología (ambas). ¿Efecto didáctico estético/político en la cultura de masas? (ambas, aunque el Pop lo hiciera de una manera negativa-reactiva).

Ahmed Gómez, Vehículo Suprematista, 2010 (Lissitzky explorando el pinup vargasiano)

Red, en pleno reciclaje, deja ver aspectos del material en común denominador que ni el Pop ni el constructivismo sugieren por sí mismos (gracias a Gómez por esos pespuntes al aire).

Ahmed Gómez, Red, 2017

Red es directa, escueta y funcional. Funge como ventana, ducto de escape industrial, proto-arquitectura, como maqueta, y finalmente, como tipofaz. 7  Pero Red es también un "cara roja" y un "ratón sin orejas" (ya veremos luego). El corte sesgado de la cartulina que acompaña cada pieza de la muestra ilustra la materia incorporada al diseño (aquí hay una onda más bauhausiana). 8 

 Ahmed Gómez, Cardboard Module, 2017 (el módulo nos lleva al cohete de Flash Gordon, el comic strip de los años 30 y la serie de televisión de los años 50, en medio de la Guerra Fría y muy vista en Cuba. Flash Gordon fue prohibido en la Alemania nazi y la Italia fascista (regresando a los ecos, ¿por qué?)
 
Cardboard Module se acerca a los ejercicios "Prouns" de Lissitzky, búsqueda suprematista/utópica. La palabra "Proun" es compuesta: proekt utverzhdenya novogo, o lo que es lo mismo: "diseño para la confirmación de lo nuevo". Gómez se propone eso: explorar ecos vanguardistas (ahora) desde una sensibilidad "contemporánea" —decimos contemporáneo porque en lo contemporáneo, por definición no hay nada nuevo. 9

La gasolina de arte de Gómez es la vanguardia y sus ecos: las repeticiones, reverberaciones, espejismos... y la fantasía.

Flash Gordon, portada de Paul Norris, 1948 (alguien observaba de Flash Gordon podía muy bien ser un cosmonauta ruso; de esto es lo que se trata la Guerra Fría entre USA y URSS. Ver "quién llega primero")

Ahmed Gómez, Mickey Meets Tatlin, 2017 (aparecen las orejas del ratón)

En Mickey Meets Tatlin hay un delicioso humor "rojo". Advertimos que Mickey es un ratón subversivo. Comienza pretendiendo a Minnie para luego convertirse en código ideológico polimorfo. Primero es rechazado por la censura Nazi, luego es reinstaurado, aunque incómodamente. Le sigue su debut en la URSS en 1937 (el año más explosivo de la historia soviética), donde es recibido como anti-héroe de la cultura capitalista.10  A fines de dicha década se suscita una discusión entre Theodor Adorno y Walter Benjamin. Mickey es el actor principal. Para Benjamin el ratón es el antídoto al shock de la cultura de masas, mascota cómico-sicótica bregando en medio de una época de catástrofes. Adorno concibe a Mickey (desde la dialéctica negativa) como el shock del olvido de la catástrofe (olvidamos a propósito, para repetir los mismos errores y refugiarnos en la fantasía). Es ahí —teoriza Adorno— donde la extrema derecha y la extrema izquierda se dan la mano.11 

Todo este reciclaje abre la pregunta, ¿qué chemiótica de Mickey nos trae Gómez? La respuesta merece un análisis futuro.

Ahmed Gómez, Tatlin Structure, Black, 2017 (versión en dos dimensiones de la famosa torre) 

Por el momento, Recycled recicla con éxito la preocupación constante de Ahmed Gómez con la vanguardia y la cultura de masas. Y en esta obra ha salido un aspecto valioso más matérico, más arquitectónico y más apriorístico.

Vale la pena cerrar con una frase vanguardista aplicada al título:

¡El reciclaje continúa!    

__________________
1 El constructivista Alexei Gan en su manifiesto. Véase, de Camilla Gray, The Great Experiment, Russian Art, p. 285. 2 Dicho por el crítico Leo Steinberg. Véase, de Sylvia Harrison, Pop Art and the Origins of Post-Modernism, p. 37.  3 The Avant-Garde Frontier: Russia Meets the West, 1910-1930, p. 51. 4 Dicho por el crícito Harold Rosenberg. Pop Art and the Origins of Postmodernism, p. 70. 5 The Great Experiment, Russian Art (1866-1922), p. 244.  6 En una entrevista a Warhol, en Contemporary Art a Sourcebook of Artists' Writings, p. 340.  7 El rojo, color favorito del constructivismo, es muy apreciado en el Pop. Los colores destacados del Pop son rojo, amarillo y azul (primarios). Los colores destacados del constructivismo son el rojo, el negro y el amarillo (primarios). 8 "En Bauhaus la "calidad" significaba no solo ese trabajo excelente y durable, usando los mejores materiales, sino también la obtención de un todo orgánico que expresara sachlich, (lo autenticamente artístico)." Nikolaus Pevsner, Pioneers of Modern Design, p. 35.  9 Vea, de Alfredo Triff, El arte contemporáneo no tiene futuro. Lo "contemporáneo" está marcado por una sobresaturación de instantaneidad, y de ahí su crisis permanente. Por seguir la pista de Gómez, lo contemporáneo "no emite ecos", en todo caso lo contemporáneo padece de ecolalia, repeticion autística constante del ahora.  10 Mickey tiene una interesante historia con el Nazismo. Por 1931, un conocido periódico Nazi condenaba a Mickey Mouse como "el más miserable animal jamás presentado" "... el mayor portador de bacterias del reino animal no puede ser un ideal... ¡Abajo Mickey Mouse!". Años más tarde, Goebbles, ministro de propaganda nazi, cita en su diaro que para las navidades de 1937 le está obsequiando al Führer "18 cortos de Mickey Mouse". Vea de Laurence Rickles, Nazi Psychoanalysis: Only Psychoanalysis Won the War , p. 271. Para fines de los años 30 Mickey había sido retirado de los cines en Alemania. Consulte también este link al New York Times.  11 La controversia Adorno/Benjamin merece otro lugar, pero vale la pena comentarla, ya que Gómez retoma la figura complicada de Mickey. Benjamin defiende el potencial emancipador de Mickey, mientras que Adorno mantiene una postura crítica. Piensa este último que aquí hay engaño, presentado como actividad cómico-sicótica. Para Benjamin, Mickey nos transporta al reino de la fantasía (el film más célebre de Mickey se titula Fantasia). Adorno, por su parte, le advierte a Benjamin contra el uso de conceptos como "sueño colectivo" o "inconsciente colectivo" (que Benjamin posiblemente toma de Jung, adversario de Freud). Para Adorno, existen fantasías sádicas, delirios masoquistas que regresan —y Disney los alborota. Vea, de Chris Rojeck y Brian Turner, Forget Baudrillard? p. 139.  12 Tatlin exhibió un modelo de la torre en la Exposición Internacional de Artes Industriales y Decorativas Modernas en París (1925). La torre aparecía en la parte superior de una gran escalera de la exposición soviética. Tanto la escultura como un gran busto de Lenin aparecían suspendidos en el espacio. Era una especie de cohete representando el ascenso dialéctico del proletariado. Tomado de Rockets and Revolution: A Cultural History of Early Spaceflight, p. 119.

sábado, 26 de agosto de 2017

Die Puppe y el enjambre oscuro del deseo

Hans Bellmer, Die Puppe
Rosie Inguanzo

Hans Bellmer (1902—1975) inicia su serie de muñecas por oposición a la eugenesia nazi que buscaba la perpetuación de la belleza y la perfección de la raza aria. Su obra agrede ilimitadamente al cuerpo femenino púber, modelando un goce dañado en su simiente. Precisamente, el psicoanalista Jacques Lacan ameniza la perversión del goce como père-versión o versión del padre. Y el padre de Hans —quien en la niñez del artista le inspirara miedo y odio porque dominaba y sometía a su madre—, era un ferviente nazi. Según el principio psicoanalítico nos apañamos con los síntomas neuróticos por medio de la exposición del material reprimido. Pero para el psicoanálisis la per—versión de Hans no se resuelve tan fácilmente.

Bellmer posa junto su muñeca
A través de sus muñecas accedemos a una reasignación del goce donde la norma es la desfiguración de las niñas. Adherirnos a esta libido no se “siente bien” y no ha de achacarse a los remilgos morales. Una lectura más profunda sería que sus muñecas buscan ese malestar, exponer ese deseo maldito, enfermo, que rechaza al padre porque le desea. El malestar proviene de desear lo que se detesta y se teme, de modo que la oposición aquí busca contrariar al padre, que es el orden establecido. Su arte deviene mutación de la imagen de un deseo desalmado, huérfano, parricida. Y en esos sentimientos encontrados se cuecen y cobijan los ardores de su arte.

Variación de La Poupée (1936)

Sus muñecas poliformas exhiben ese candor y esa libido incómoda. Sus profusiones anatómicas nos presentan un problema insoluto; sin brazos para defenderse de la fuerza del adulto agresor, la muñeca Bellmer nos interroga con sus ojos de vidrio. Variaciones que multiplican la anatomía ansiosa, lo irracional o poético de nuestros instintos y menudas pulsiones. Pequeños monstruos del deseo, las muñecas Bellmer. Niñas amebas descoyuntadas, anatomías inconclusas en las que proyectamos nuestro inconsciente agotado por las construcciones culturales, la asignación de género y la farsa colectiva.

Die Puppe

Las muñecas Bellmer tienen la ingeniería corporal del títere y algo de la parafernalia mágica de las marionetas. El deseo inoportuno de Bellmer, lo inconsciente hacia afuera se expresa en la pequeña anatomía confusa de Die Puppe. A algunos repulsa su arte; yo vivo profundamente atraída a su abismo de ligamentos lastimados, coyunturas hinchadas y mutilaciones insondables. A todos nos hace señas algo indefinido y oscilante en el enjambre oscuro del deseo.

miércoles, 19 de julio de 2017

3 diccionarios de Arts & Crafts en m.bourbaki (y la importancia del movimiento para comprender el arte contemporáneo de hoy)


aLfrEdo tRifF

Miamibourbaki ha publicado tres diccionarios abreciados (in progress) de tres personalidades fundamentales del movimiento llamado Arts and Crafts, que tomara lugar en el último cuarto del siglo XIX en Inglaterra.

Diccionario de John Ruskin   
Diccionario de William Morris
Diccionario de Walter Crane

¿Por qué los diccionarios?

La razón es la importancia que tiene el movimiento Arts and Crafts para entender la crisis del arte contemporáneo. La discusión comienza en miami.bourbaki con el llamado "arte de no hacer" (o art of "not making") que se ha convertido en una categoría de la producción del arte contemporáneo.

Damien Hirst, Demon with Bowl, 2017

Para más detalle, mi discusión sigue aquí. Este post analiza ideas como arte/hipnosis, la pugna entre making vs. not making, la importancia actual de "la firma" (the signature), y lo que llamamos proper naming (que podemos traducir como "nombrar a quien se debe").  A dicho post le sigue una discusión más extensa en la revista The Miami Rail, titulada El arte contemporáneo no tiene futuro.

miércoles, 31 de mayo de 2017

The Prodigious Decade, en el Sagamore Hotel en Miami Beach, junio 1, 2017


Atención con esta exposición. Vamos a estar en presencia de uno de los proyectos más importantes del binomio curatorial que conforman el matrimonio de Adriana Herrera y Willy Castellanos. Se trata del despliegue más abarcador que se haya hecho en Miami sobre ese fenómeno artístico focalizado en Cuba durante la penúltima década del siglo pasado conocido como la Generación de los Ochenta, Renacimiento Cubano o Década Prodigiosa. La selección de Aluna Art Foundation reúne a un grupo cuantioso de sus más destacados exponentes para facilitar la aproximación de la comunidad miamense a los bordes de un acontecer estético que marcó pautas en el arte cubano hasta el presente. No se pueden entender las tendencias fundamentales -y las más recientes- del pensamiento visual surgido de la Isla a lo largo de más de treinta años, además de sus entrecruzamientos con el mainstream, si no se parte del estudio de esa década fecunda. El tiempo que nos separa de aquel escenario iconoclasta facilita ahora un enfoque reposado. El proyecto de Aluna es un primer paso para ello desde esta latitud. Un intento necesario, y ya a estas alturas, se pudiera afirmar que impostergable. (JR)

martes, 30 de mayo de 2017

Ramón Williams: descontextualización, ficcionalización, manipulación

  Ramón Willams, La Habana, 1969

Sergio Fontanella escribe sobre Ramon Williams en CdeCuba Magazine:
La paradoja en el decursar más reciente dentro del continuum creativo de Ramón Williams se define por la descontextualización, la ficcionalización, la manipulación de ideas subyacentes en aspectos cotidianos que sin un contexto elemental tampoco existirían. Al hacer zoom in a una columna derruida inmersa en un contexto de ruina y decadencia (Torso) hay también un cambio de signo. El contenido se desplaza de la ruina a la contorsión estética. La columna derruida posee una corporeidad escultórica que sugiere la acción de un escultor cincelando la materia arenosa en convivencia con el cambio de los tiempos, y la manera en que los espacios se marginalizan y extravían su función originaria. Hay una inquietud propiamente plástica que se sumerge en las potencialidades intrínsecas de la forma, del volumen y su fuerza narrativa.
 Ramón Willams, La Habana, 1969

viernes, 26 de mayo de 2017

Nepotismo en documenta 14 y la Bienal de Veneia


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En miami.bourbaki amalizamos una noticia desde artnews, que concierne el alto mundo del arte.
La Bienal de Venecia de este año y la documenta 14 -los dos eventos de arte contemporáneo más destacados del mundo- tienen mucho en común. Ambos evitan el mercado del arte en favor de oscuros descubrimientos, ambos exploran la música, ambos buscan reforzar el poder sanador del arte. Pero hay otra sorprendente, superposición: ambos programas incluyen el trabajo de la pareja de cada comisario. Adam Szymczyk, director artístico de la documenta 14, incluyó a su compañera, la coreógrafa Alexandra Bachzetsis, en el programa de performance de la exhibición quinquenal. Mientras tanto, la comisaria francesa Christine Macel incluyó el trabajo de su pareja, el artista francés Michele Ciacciofera, nacido en Italia, en la exposición central de la Bienal de Venecia "Viva Arte Viva".
Coincidencia que sugiere un conflicto de intereses rayano en el nepotismo. Más adelante se comenta la respuesta de documenta 14 al reclamo de artnews:
Alexandra Bachzetsis, que ya participó en la documenta 13 en 2012, fue invitada a documentar 14 -como cualquier decisión curatorial en el proceso de documenta 14- basada en la creencia del director artístico y el equipo curatorial en la importancia de la práctica del artista en el contexto de los temas, intereses y urgencias de documenta 14. Esta decisión no viola ningún "código de conducta" de documenta.
A cpntinuación mbourbaki explora la definiciòn de conflicto de interés y aborda un asunto que no se tiene en cuenta, la percepción del conflicto.

Por ejemplo, la posible conspiración de Trump con Rusia durante su campaña.

Aquí un fragmento:
Desde el momento que Trump despidió al director del FBI, James Comey, se adentró en el pantano del conflicto de interés (en este caso, rayando en el llamado "obstrucción de justicia"). Lo que está en juego es que cuando fue despedido, Comey investigaba una posible connivencia entre la campaña de Trump y los rusos. Un Trump inteligente (pensando ya en despedir a Comey) hubiera comprendido el peligro de la percepción de conflicto (ya que el inocente no tienen nada que perder) y dejar que la investigación siguiera su curso. 
Por ello extendemos la similitud entre los comisarios de documenta 14 y La Bienal de Venecia y el presidente Trump.