Mostrando entradas con la etiqueta Con el mazo dando. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Con el mazo dando. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de julio de 2022

Ser chicharrón es hacer revolución


alFredoTriFf

Levantarse por la mañana es ya, para nosotros, definir la revolución.*

Hay lugares comunes del poeta que ilustran el desvarío barroco del verbo vitierista. ¿Qué significa ese levantarse? 

Toneladas métricas de discursos salados sobre el pellejo. En efecto, “levantarse”, como dice Vitier, es mañanero-crujiente. 

“Nosotros”, o más bien ellos, refiérese al grupo de illuminati genuflexos marchando a-paso-de-conga detrás de la VOZ. Luego está el “definir”, en vista de la actividad crítico/práctica, diríase lo fundamental de la dialéctica marxista.  

“Definir” es vivir para experimentar el brusco pasmo de la realidad en las narices. La “p” de pellejo tostadito, bajo el sol, en la bóveda celeste platónico-castrista, fainestai saladito con cerveza fría, ¡en los 70! (década de la croqueta salva-Cuba).

Falta aún lo épico/heroico:

… con él bajó el discurso de la historia.**

Bajar, del Olimpo con LA VOZ, ungidos con la manteca de la resistencia.

¿Y quién es él)  

... el líder guerrillero 
barba negra larga
El poeta devoto
sebo puro 
blanco
Fofa piel 
no se siente manteca 
sino
lúdico músculo
lasca crujiente
meollo fiel




Lo seboso/poético vitierista es testimonio, realidad misma, eje de la mirada. 

¿Qué hay de poético en el chicharrón? Mejor dicho, lo cubano (en el) chicharrón. ¿Y cómo se da este exceso imprevisible en la poesía?

tocino sartén y manteca 

son esencia del soneto 

¿el secreto?

ser chicharrón 

¡es hacer revolución!


________________
*Tomado de Lugares comunes de Cintio Vitier, 1970. **Tomado de Lenguaje del Moncada, 1973. El poeta olvidó definir la categoría de “pellejo tostado”  en sus ensayos. Este modesto comentario intenta remediar dicha falta.

martes, 9 de noviembre de 2021

Por qué la modernidad no es moderna (2do de la serie)

Caspar David Friedrich, El caminante sobre la niebla, 1818.
alFredoTriFf

(Remito al lector al primero de la serie aquí)

¿Qué es la modernidad: (1) una época, (2) un discurso, o (3) las dos cosas? 

Vayamos por parte:

La modernidad como tiempo

Si la modernidad es una época debe tener comienzo y final, aunque ya sabemos que "hallar comienzos" es un arte a posteriori, de cuidadosa aproximación. 

Me adhiero a la teoría bautismal de los románticos alemanes, quienes descubrieron (y se descubrieron) en una (su) época. ¿Qué es des-cubrir? 

Dijo Kant: atreverse a conocer. 

Que conste, la modernidad no tenía nombre aún (en efecto, un niño puede nacer sin nombre). Se trata de una concientización que marca un corte epocal. En el caso de los románticos es saberse inmerso en un momento al que le toca un futuro. Equivale a poder mirar a un pasado (ya fuera de sí) como algo distinto. Si este hecho fuese crucial para la constitución de la modernidad, lo quisiera traer más tarde como un signo posible de su desenlace.

Si la modernidad es una época, entonces no puede ser ella misma tiempo.1 ¿Cómo? Toda época tiene principio y fin, y está por tanto acotada, dentro de cierta duración. La modernidad supone un estado de cosas durante cierto tiempo. 
 
Sin embargo, no se presenta jamás ella como durando. Por el contrario, se presenta como entorno espacial (malas lenguas dicen que todavía está aquí, con otra cara).

Una cota que es a la vez antes-que y después-que. Y cada intento generacional de rechazo, sean los decadentes, las vanguardias o el postmodernismo, no han hecho más que reconocerse dentro de esta cota. 

¿Cómo ocurre?

G.D.F., Destrucción en el mar de hielo, 1823.

La modernidad es dura, es decir, no dura. 

La modernidad no es moderna en sí, porque no dura. No dura porque su discurso le es ajeno. No le encarna. No es ella hablando de sí; es ella, como si fuera otro, hablando de otro.

Dicho en términos morales: La modernidad no es moderna porque no hace lo que dice. La modernidad nos engañó a todos. Peor, se engañó a sí misma. Hay un precio, cómo llamarle desde lo romántico... sentimental (de ahí el ressentiment moderno, que dejamos para un segundo post).

Esta es nuestra primera respuesta provisional al título del post.

¿Y no será que lo que sostiene a la modernidad no es una sustancia, sino un símbolo?

La modernidad como discurso 

J. Habermas es de la opinión que la modernidad persiste en tanto cualquier desarrollo posterior la rechaze o la abrace. Algunos apuntan que esto es una falacia de ipse dixit. Otros aceptan a regañadientes. De ahí la hipótesis de Peter Berger: la modernidad despoja al individuo de subjetividad, alienándolo, y convirtiéndolo en "vagabundo mental". 2
 
Y por ello la post-modernidad vive colgada de la modernidad cual adorno passé.3 

La tesis nos interesa. No podemos tratar de seguir resolviendo los problemas que la modernidad presenta sin (de algún modo) volver a ella. Los post-modernistas cayeron en la paradoja de la media unidad; zafarle al muerto con el muerto a cuestas.

El punto más revelador de la tesis habermasiana es que lo que sostiene a la modernidad es un discurso. 

Habermas no lo dice explícitamente: la modernidad existe en tanto que ofrezca una esperanza. Por ello podría existir -incluso- aunque no se sienta su efecto como antes. Hablando como los antiguos: Schiller diría que Goya se equivoca cuando dice que la razón produce monstruos (se equivoca porque también los puede matar).

La modernidad puede estar en cuidados intensivos, pero sigue ahí, indeleble.

G.D.F., La abadía entre los robles secos, 1810.

¿Cómo sabemos que la modernidad está moribunda? 

Para comprender qué le queda como reserva, debemos ir atrás al momento de toma de conciencia.

De la misma manera que una generación es capaz de identificar el principio de una época, otra puede y debe ser capaz de descubrir su final. 

¿Qué le ofrece la modernidad a esa generación romántica? Kant y Schiller proveen dos tesis fundamentales: primero: la modernidad nos hace crecer y segundo, nos hará libres.  

Cito a Kant de su famoso tratado Qué es la ilustración:
La ilustración es la salida del hombre de su condición de menor de edad de la cual él mismo es culpable, tal condición es producto de cierta ignorancia, La minoría de edad es la incapacidad de tener que depender de otro. ¡Sapere aude! ... la pereza y la cobardía son las causas de que la mayoría de los hombres permanezcan con gusto como menores de edad a lo largo de su vida, por lo cual le es muy fácil a otros el erigirse en tutores. ¡Es tan cómodo ser menor de edad! (mi itálica)
Ser menor de edad no saber cómo, y no se sabe pues no se tiene el lenguaje con qué leer los signos de la época. Ser menor de edad es carecer de herramientas para forjar una época. 

Kant prosigue:
Ellos, después de haber rechazado el yugo de la minoría de edad, ensancharán el espíritu de del valor propio, de la vocación que todo hombre tiene. La de pensar por sí mismo.
Para Kant hay una diferencia entre naturaleza y libertad (no así para Schiller, quien ve en la naturaleza como un reino de las cosas).4

La tesis central de Schiller en sus Cartas sobre la educación estética del hombre es la siguiente:  

... para resolver en la experiencia el problema político, es preciso tomar el camino de lo estético, porque a la libertad se llega por el camino de la belleza (Carta 2, p. 12)

Es decir, tratar de resolver el problema político del humano. 

Ahora tenemos dos polos: uno epistemológico, el otro político. ¿Resolvió la modernidad este dilema? La respuesta no es tan fácil. 

Decir NO, es caer en algo tan moderno como Marx. 
Decir SÍ es vivir de espaldas a la realidad. 

La solución sea un en parte. Y automáticamente pasar al siguiente capítulo.

No caigamos en la aporía post-modernista que aún cree resolver el problema político atacando a la modernidad como si esta tuviera un plan macabro con la humanidad (de ahí salen las rabietas "modernas" de Žižek). 

La modernidad nos convenció del cuento. Las generaciones modernas vivieron engañadas toda una época (acerca de la época). Y en esa tumba enorme siguen enterrándose tanto apologistas como combatientes internacionalistas.

G.D.F., Tumba enorme a la orilla del mar, 1806.

Es tiempo de cerrar el capítulo. Salir y respirar aire fresco. 

Los románticos nos pueden dar una mano. Podríamos compartir el entusiasmo de Hölderlin en su poema El joven a sus juiciosos consejeros:
Es inútil: esta época estéril no me retendrá. Mi siglo es un azote. Yo aspiro a los campos verdes de la vida y al cielo del entusiasmo. Enterrad, oh muertos, a vuestros muertos, celebrad la labor del hombre, e insultadme. Pero en mí madura, tal como mi corazón lo quiere, la bella, la vida de la Naturaleza.
(continuará)

_______________  
1 Si la modernidad fuera tiempo no pudiera ser época. No transcurriera. Cuando hablamos del barroco nos referimos a una época entre el siglo XVI y XVIII. El tiempo, en tanto que tiempo, no transcurre. El tiempo hace cambiar las cosas.  2 Peter Berger, The Homeless Mind: Modernization and Consciousness (Random House, 1973).No es que la post-modernidad sea moderna consustancialmente. Calinescu habla de "caras" pero nunca establece qué es una cara.

 3 Sobre Schiller escribe su amigo Eckerman:
Miraba hacia el mediodía, de manera que podía seguirse, a varias horas de distancia, la hermosa corriente del río, interrumpida a veces por el boscaje y las curvas. Se dominaba un horizonte muy amplio. Se podía observar muy bien la salida y puesta de los planetas, y había que confesar que el sitio no podía ser más adecuado para inspirar la parte astronómica y astrológica del Wallenstein. (Vea, Johan Meter Eckermann, Conversaciones con Goethe. Barcelona: Ed. Océano, p. 522).
  4 De acuerdo a Habermas, esta es precisamente la posición de pensadores como Nietzsche y Heidegger.

jueves, 28 de mayo de 2020

Las 9 definiciones indefinidas de Byung-Chul Han sobre el covid19

alfredotriff

Eslinda Cifuentes me envía un artículo por email. Un artículo sobre Byung-Chul Han. Lo leo y no puedo creerlo. Siento un calor en la nuca que me dice: es hora de luchar una lucha muy desigual. Sé que perderé, no por no tener mejores argumentos. No, perderé porque Byung-Chul es profesor de la Universität der Künste, Berlin, perderé porque es un dios mediático, dios fofo, pero dios al fin.

El editor del artículo blande un título portentoso: Un filósofo surcoreano es tendencia por sus 9 definiciones sobre el Covid-19. 

¿Definiciones? Es una palabra muy dura. No puede haber definición de algo que no sea sinonímico. Dados Y y X, decimos que uno define al otro cuando podemos intercambiarlos sin contradicción alguna (lo que jamás será el caso en lo que sigue).

Vayamos por parte:

1. La pandemia, en particular, pone de relieve los problemas sociales, los fallos y las diferencias de cada sociedad. Con la Covid-19 enferman y mueren los trabajadores pobres de origen inmigrante en las zonas periféricas de las grandes ciudades.

Falso. Aquí la gráfica, vaya a la curva de "high income", tienen la mayor cantidad de muertos.

2. La pandemia no es solo un problema médico, sino social. Una razón por la que no han muerto tantas personas en Alemania es porque no hay problemas sociales tan graves como en otros países europeos y Estados Unidos.

Falsch! Alemania, aunque tiene menos índice de mortalidad, dista de los mejores países de Europa en salud publica, con el número 17 de acuerdo a esta fuente. Se le adelantan España, Francia, Austria y Dinamarca (comprendo a Byung-Chul, vive en el país que defiende).

Después de leer a Byung-Chul, me atrevo a escribir algo tan profundo como esto: "La adicción a las drogas no solo es un problema médico, sino sicológico".

3. El segundo problema es que la Covid-19 no sustenta a la democracia. Como es bien sabido, del miedo se alimentan los autócratas. En la crisis, las personas vuelven a buscar líderes. 

Definición 3. es el caso típico de non sequitur. La primera, la segunda y la tercera oración no tienen nada que ver una con la otra. ¿Será posible que Byung-Chul no coordine lógicamente un simple silogismo?

4. Con la pandemia nos dirigimos hacia un régimen de vigilancia biopolítica.

Puede ser. Pero la posibilidad nunca podrá ser nada segura.

5. El virus es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos. Y vivimos en una sociedad de supervivencia que se basa en última instancia en el miedo a la muerte. Ahora sobrevivir se convertirá en algo absoluto, como si estuviéramos en un estado de guerra permanente.

La primera y la segunda oración de 5. expresan nimiedades. ¿Otra metáfora blasé frente al espejo? Para comprobarlo, sustitúyase "virus" por otras harto conocidas:

La pobreza es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos.
El cambio climático es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos.
La explotación del hombre por el hombre es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos.
El pecado del mundo es un espejo, muestra en qué sociedad vivimos.

¿Desde cuándo sobrevivir deviene valor absoluto? Ahí están los kamikazes nipones, los portabombas de ISIS, o los jóvenes en los clubes y las playas de Europa y EE.UU. durante esta semana (en Berlín los clubes son lo máximo de promiscuidad, Byung-Chul debe saberlo).

6. La pandemia vuelve a hacer visible la muerte, que habíamos suprimido cuidadosamente. En nuestra histeria por la supervivencia olvidamos por completo lo que es la buena vida.

La muerte jamás podrá suprimirse, ni siquiera como artilugio, pues la fragilidad del cuerpo humano siempre se impondrá. Todo virus es ADN ancestral: "polvo eres y al polvo volverás". La segunda declaración me parece correcta, pero vale un detalle: la buena vida nada tiene que ver con un virus y  olvidarla es solo producto de nuestra ignorancia.

7. Por sobrevivir, sacrificamos voluntariamente todo lo que hace que valga la pena vivir, la sociabilidad, el sentimiento de comunidad y la cercanía. Con la pandemia además se acepta sin cuestionamiento la limitación de los derechos fundamentales, incluso se prohíben los servicios religiosos. 

De acuerdo, lo estamos viviendo. ¿La religión? Es lo ancestral, precede al homínido; esencial, nos abre a lo espiritual. Primero caerán los políticos antes que la religión.

8. El pánico ante el virus es exagerado. La edad promedio de quienes mueren en Alemania por Covid-19 es 80 u 81 años y la esperanza media de vida es de 80,5 años. Lo que muestra nuestra reacción de pánico ante el virus es que algo anda mal en nuestra sociedad. 

Muy cierto, pero no hay nada de iluminado en realizar ese punto. Mejor haría en apuntar de dónde viene el pánico. Decirlo claro: los medios de comunicación son los responsables del pánico y la desinformación. Byung-Chul se abstiene en lo más importante: por qué nos bombardean —comprendo por qué calla (shhh, Politische Korrektheit?)

9. China venderá su estado de vigilancia autocrática como modelo de éxito contra la epidemia. Exhibirá por todo el mundo aún con más orgullo la superioridad de su sistema.

De nuevo, es posible. O todo lo contrario. China saldrá bien jodida por la mierda que ha hecho. Está por verse.

Nota bene: Está claro que el asunto no consiste en mi estar —o no— de acuerdo con Byung-Chul. La verdad es independiente de cualquier punto de vista.

sábado, 10 de agosto de 2019

La mirada indiscreta de Alejandro Ríos



Rosie Inguanzo

(Presentación en Books and Books el 3 de agosto de 2019)

Alejandro Ríos es una mirada inteligente y crítica, amena, reposada (raro entre cubanos).  Es campechano en el sentido tradicional: aquél que ofrece un trato sencillo y cordial. Evitando los juegos retóricos llama las cosas por su nombre. Su discurso escrito y hablado evita lo redundante para ir al meollo de los asuntos.

Dice Alejandro,

"Sin Miami no hay país.
¡Viva Miami! La ciudad donde descansan mis muertos mayores y vive mi familia, la razón de mi existencia. Donde los cubanos dan prueba del éxito posible. ¡Viva Miami!”

Y es que Alejandro es un defensor de Miami como la patria posible.

Sin Miami no hay país, dice. Y ahí entran las implicaciones socio económicas, pero también morales, la voluntad de salvaguardar unos valores. Pues Alejandro ejemplifica todo eso; es un decir haciendo. Así es como lo vemos desde hace décadas de aquí para allá, trajeado o con su guayabera de rigor —Estercita cerca, los hijos, la familia que lo secunda—, su hablar pausado, sagaz, las buenas maneras, la chispa cubano habanera en el decir.

Su reverencia a este país y a Miami—ciudad denostada desde las dos orillas—, se llama gratitud, por cierto; también así se expresa quien ha sabido trocar el revés en victoria. De la zozobra que sufrió aquella pareja que arriesgó todo cruzando el Río Bravo, al bienestar y el reconocimiento que disfrutan hoy, ha habido mucho esfuerzo que les ha canjeado mérito. ¿Cómo lo ha logrado todo? Con una ética de trabajo.

A saber,

Exiliado desde 1992, en 1993 inaugura el Ciclo de Cine Cubano en Miami Dade College, que fue un éxito total. También su labor de veintitantos años en la Oficina de Prensa del MDC, y en el programa de Autores Iberoamericanos de la Ferio del Libro, como gestor, mediador y presentador, siempre amable y puntual con todo escritor cubano desarraigado o de visita. Porque Alejandro es un defensor de la cultura cubana en libertad, empeñado en que no seamos el “exilio invisible” que acuñara Cabrera Infante. Y por eso, todos estamos en deuda contigo.

Ítem,

De 2003 a 2009 dirigió el 1er Festival de Cine Alternativo, en el Teatro Tower. Y ha estado involucrado en el Festival de Cine de Miami, incluso antes de que éste estuviera bajo la tutela del MDC.

Alejandro ha sido conductor de varios programas y segmentos de ¿qué más? Cine. Primero La pantalla de azogue en TV Martí, luego Pantalla TVM (programa que salió durante 20 años); hasta muy recientemente La pantalla indiscreta en América TeVé.

Hay que subrayar su labor dando a conocer a tanto cineasta cubano y a tanto cine joven de la isla y fuera de ella. Y es que Alejandro ha sido el vínculo entre el cine que se hace en Cuba y Miami, dándolo a conocer y enfocando críticamente. Ha promovido desde los dioses tutelares (Tomás Gutiérrez Alea, Orlando Rojas antes de exiliarse, Fernando Pérez, etc.), incluyendo a los cineastas exiliados (Orlando Jiménez Leal, Leon Ichaso, Jorge Ulla, etc.), a los baluartes emergentes, sobretodo el cine independiente, en un principio cine alternativo.

Ahora se hace más fácil conseguir el material fílmico porque el medio digital y las redes facilitan la difusión. Pero Alejandro ha hecho esto desde tiempos inmemoriales, cuando había que arriesgarse para sacar una copia de Cuba.

(Aquí traigo una anécdota) Hasta a mí me tocó alcanzarle un filme en formato VHS para su Ciclo de Cine Cubano en MDC, cuando visité la isla en 1993. Regresaba por primera vez, y la actriz Jacqueline Arenal (en el teatro Hubert de Blanc, durante el estreno de El Público, de Federico García Lorca —dirigido por Carlos Díaz), me entregó una película para Alejandro cuyo título no recuerdo. ¿Acaso El siglo de las luces de Humberto Solás, o fue Fresa y chocolate?. Recuerdo que se exhibió en el Ciclo de Cine y fue controversial.

Y bueno,

Escribe desde hace más de 10 años una columna semanal en El Nuevo Herald.

De ahí sale el cuantioso volumen que celebramos hoy, La mirada indiscreta (Hypermedia), y que da fe de la labor de este licenciado en Historia del Arte, como crítico de cine y periodista cultural. El libro, de edición tan bonita, reúne sus columnas. Una indiscreción hitchcockiana que abarca 700 páginas de temas variados: personales, familiares (acercándonos al ser humano que es), lo político —porque cómo no abordar la debacle nacional—, y la constante del cine. Todos ángulos de una realidad acuciante.

Ahora mismo en medio de la controversia ¿quién analiza mejor el empeño del (des)gobierno cubano en institucionalizar toda la producción fílmica que se hace en la isla? Ahí está Ríos para echar luz y desmenuzar lo que es tan difícil de entender (¡¿institucionalizar el cine independiente?! ¿no es esto una paradoja?). O sea, otra vez coartar, controlar ese radar de lo que sucede allá adentro (que es el cine independiente). Ríos llega a poner los puntos sobre las íes, desenmascarando a tres o cuatro farsantes y oficialistas. Alejandro es lo que se dice un cantaclaro.

Sobre el libro, Alfredo Triff ha dicho: 

Con Ríos el lector se siente a gusto; será porque rescata la memoria de nuestra generación o porque detalla el simple día a día en una mezcla sui generis de autobiografía, sátira y folclor. Cualquiera que sea el tema, política local, música, cine o historia, su mirada crítica absorbe al lector. La mirada también se tiende sobre el presente exiliado e isleño. Alejandro comenta la actualidad con perspicacia y una vena elegante que no moraliza (el cinéfilo nunca se pasa) y aún llama las cosas por su nombre.

Pudiéramos seguir comentando la labor y los méritos de este afabilísimo señor. Baste agregar que Ríos es un cubano ejemplar, exitoso y con valía. Un hombre que escribe como quien es. Pero eso, ustedes aquí presentes, ya lo sabían.

Sin Miami no habrá país, pero sin Alejandro Ríos Miami, mi Miami, el nuestro, sería un lugar mucho más pobre, más despiadado el exilio y menos entrañable. Aplauso para mi flamante amigo.

domingo, 2 de julio de 2017

Ignacio T. Granados entrevista al caricaturista Gustavo Rodríguez (Garrincha)


Rosie Inguanzo

Ignacio T. Granados (Ediciones Itinerantes Paradiso) lleva tiempo entrevistando a distintas figuras de la cultura exiliada. Esta vez le tocó a Garrincha (Gustavo Rodríguez), caricaturista cubano. Para Garrincha su trabajo es una extensión de sus dibujos infantiles. “El comic (o historieta) es un género del enemigo (…) no te permitían participar en concursos internacionales, (lo que es) una gimnasia intelectual muy saludable”, dice. Ya en privado Gustavo me cometa que, antes de él empezar a publicar, una vez alguien había dicho a los caricaturistas que no participaran más en un concurso en Canadá porque era patrocinado por la Coca Cola. Y es que hay una contradicción esencial entre la falta de libertad de expresión en Cuba y la caricatura. Ésta decanta por el arquetipo para amplificar el defecto, la característica sobresaliente, y mofarse de ello a modo de cuestionar, criticar. ¿Humor gráfico dentro del margen estrecho de la censura? Al cubano, tan propenso al choteo, sin embargo, no le divierte el autochoteo, de acuerdo a Garrincha. En conversación con Granados, surgen temas como el “cubismo” en la caricatura y vienen a la mente las curvilíneas criollitas de Wilson. Recuerdo que de adolescente coleccionaba Palante y Dedeté. Las compraba, junto con libros de Agatha Christie, Alexandre Dumas, Émile Zola, Miguel de Carrión, Henryk Sienkiewicz, etc., en la librería de la calle San Rafael, frente a la parada de guaguas, donde tomaba la ruta 132 hacia Miramar después que salía la secundaria obrero campesina "Mártires de la Moneda", en la Manzana de Gómez (sí, eso nos tocó a los gusanos que no logramos salir por el Mariel, menores de edad, expulsados con actos de repudio de la escuela regular). Desafortunadamente tal vez, a Pionero ni la miraba, prejuiciada por el nombre de la revista y su carga adoctrinadora (siendo gusana de nacimiento) le tenía un rechazo visceral.¡Qué me apareciera en casa con una de ésas! No se pierdan a Garrincha cuando recuerda las “caricaturas habladas” entre él y sus compañeros en el equipo de Palante; lo que no se permitían en el material impreso y que luego los administradores podrían usar como castigo o manipularlos para que participaran en “campañas políticas”, por ejemplo. Ahora mismo extraigo del librero dos libros distintos: uno muy soso que compré en la Feria del Libro en La Habana 2015, Diez humoristas gráficos cubanos; y otro delicioso de Alejandro Aguilera, Seriously Funny (Political Cartoons and Ilustrations). Definitivamente, qué importante es para el humorista gráfico desenvolverse en un margen de libertad y cómo se beneficia una sociedad del ejercicio crítico, el humor y la jodedera.
Aquí les dejo el enlace a la página de Garrincha Toonz.

jueves, 5 de enero de 2017

Formas de sumisión para consumo de hombres


Rosie Inguanzo

La conversación con los amigos se torna jocosa cuando se pasan de uno en uno el teléfono celular con la imagen de la chica en bikini que baila en la televisión. Llega hasta mí y compruebo que está toda "hecha". Pero admirar la "belleza" deformada de X es meterte un cuento, digo. Un cuento hiperbólico y macabro. La hipertrofia que exhibe la joven es en muchos sentidos lamentable.

Primero, su "belleza" conlleva varias operaciones quirúrgicas y mucho material de relleno artificial —cuando no tóxico. Lo que va en detrimento de la salud de la chica. A saber, rinoplastia, estética dental o electrólisis, botox y fillers para agregar volumen a los labios y a los pómulos… implante de senos de silicona, liposucción e inserción de grasa en la zona glútea o rellenos de plástico en la zona glútea (debajo de los músculos), etc. Segundo, ella avasallaría su atributos únicos, digamos naturales, y lo haría para encajar en una canon estético deformado en el que ella vale lo que el tamaño de su trasero y el volumen de sus senos. Digamos que lo haría para el consumo de los hombres (y mujeres) que premian este estado de cosas.

Entonces, ¿cómo dejar a un lado lo que a todas vistas es hipertrofia perceptiva y baja autoestima? ¿Por qué a mis amigos no les causa el mismo malestar moral que a mí? ¿Por qué se autoengañan hasta el punto de verla "bella" (y no grotescamente deformada como la veo yo)?

Supongo que mis amigos tienen la visión atrofiada por la realidad aumentada donde lo mismo consumes una Coca-Cola X-large (y todas sus calorías de azúcar nocivas para la salud), que admiras el trasero desproporcionado de Kim Kardashian —modelo de belleza y seso hueco para estas jóvenes. Pero resulta que a mí me duele que las jóvenes ansíen ser vedettes como máxima aspiración para sus vidas. Sobrecoge que se desfiguren persiguiendo una imagen ridícula y distorsionada donde la norma es la hipertrofia. El paradigma es devastador.

Porque si no deseas lo mismo para tu hija ¿por qué lo celebras en estas chicas que se contonean semidesnudas en el televisor?

Luego vamos a TAP 42 y las camareras llevan unos shortcitos negros súper cortos y súper apretados —dentro de la (in)cultura machista lo micro sólo aplica a las prendas de vestir femeninas. Dice mi marido: "Pero está bien, ellas se sienten sexy vestidas así…"

No, no y no. ¿Por qué los camareros están vestidos normalmente? El shortcito es un requisito que no se exige a los chicos. ¿Por qué a mis amigos intelectuales no les salta a la vista la degradación de la mujer en tantos aspectos de la (in)cultura?

Celebrarlo es otra manera de fustigar socialmente a la mujer. Rebajadas a lo que mis amigos varones sobreestiman sin el menor resquicio de conflicto. Que no se lo hacen ellos, que se lo hacen ellas mismas, no me lo creo. Hay un deber moral con el 50% de la humanidad en desventaja social. Al macho predador heterosexual no le causa ningún conflicto ético, claro. Pero estas chicas no están emancipadas. No hay motivo de júbilo.

martes, 29 de noviembre de 2016

"Elogio a Fidel Castro", por Reinaldo Arenas

Reinaldo Arenas
(fragmento del legado político del escritor; 1990.)

Queridos amigos: debido al estado precario de mi salud y a la terrible depresión sentimental que siento al no poder seguir escribiendo y luchando por la libertad de Cuba, pongo fin a mi vida. En los últimos años, aunque me sentía muy enfermo, he podido terminar mi obra literaria, en la cual he trabajado por casi treinta años. Les dejo pues como legado todos mis terrores, pero también la esperanza de que pronto Cuba será libre. Me siento satisfecho con haber podido contribuir aunque modestamente al triunfo de esa libertad. Pongo fin a mi vida voluntariamente porque no puedo seguir trabajando , Ninguna de las personas que me rodean están comprometidas en esta decisión.

Solo hay un responsable: Fidel Castro. Los sufrimientos del exilio, las penas del destierro, la soledad y las enfermedades que haya podido contraer en el destierro seguramente no las hubiera sufrido de haber vivido libre en mi país.

Al pueblo cubano tanto en el exilio como en la Isla le exhorto a que siga luchando por la libertad. Mi mensaje no es un mensaje de derrota , sino de lucha y esperanza [...]

Profundo filósofo, les ha hecho comprender de una u otra manera a sus súbditos que la vida material es cosa baladí, a tal punto que en Cuba no existen casi cosas materiales y el índice de suicidios, según serios informes de las Naciones Unidas, es el primero en América Latina.

Intelectual lúcido, comprendió que la mayoría de los artistas son víctimas de un ego hipertrofiado. Desde 1959 comenzó a invitar a destacados escritores, atendiéndolos personalmente y mostrándoles lo que él quería que vieran. Castro ha creado premios literarios internacionales y ha promovido a algunos intelectuales fieles hasta las cúspides del Premio Nobel, como es el caso de Gabriel García Márquez [...]

Economista inteligentísimo, ha implantado desde hace casi treinta años la libreta de racionamiento con la cual evita la inflación económica en su país, ya que el pueblo prácticamente no puede consumir nada. Además, se dedica, a través de sus más distinguidos generales y con la participación de Raúl Castro (como consta en documentos publicados), al tráfico internacional de drogas, lo cual se revierte en una entrada de dinero fuerte que le puede servir para costear su aparato propagandístico en el exterior y estimular la subversión armada en América Latina.

Sexólogo experto, ha preparado unos magníficos ejércitos juveniles que funcionan como guías de turismo y traductores y que complacen gentilmente tanto a las damas como a los caballeros invitados.

Ganadero y agricultor de nota, logró que una vaca (Ubre Blanca) diera todos los días más de cien litros de leche. El pobre animalito reventó y la leche sigue racionada en Cuba; pero el recuerdo de Ubre Blanca permanece en la prensa de la época y Castro mandó modelar numerosas copias de este extraordinario ejemplar vacuno. En 1970, Castro dijo que produciría diez millones de toneladas de azúcar y "ni una libra menos" y se equivocó sólo en dos millones menos de toneladas.

Alumno aplicado y fiel a su maestro, ha seguido con intachable ortodoxia las lecciones de Stalin: por una u otra vía se ha desembarazado de sus contrincantes políticos o de los personajes que podían ensombrecer su gloria, desde Huber Matos hasta Carlos Franqui, desde Camilo Cienfuegos hasta Ernesto Guevara. Creó desde 1961 los campos de confinamiento para disidentes de todo tipo y los oficializó en 1966 bajo el ingenuo título de UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción). Ha trasladado pueblos completos, situados donde había focos de guerrilleros anticastristas, hacia nuevas ciudades perfectamente vigiladas. Como hizo con muchos campesinos que vivían en la provincia de Las Villas, los cuales tuvieron que irse a vivir a una ciudad prefabricada en Pinar del Río, llamada Ciudad Sandino.

También desde hace casi treinta años, Castro pone en práctica las purgas políticas y las retractaciones públicas. En esos actos, el acusado, luego de varias semanas o meses en las celdas de la Seguridad del Estado, confiesa haber cometido todo tipo de crimen, ser un miserable y un traidor contrarrevolucionario y, desde luego, un infiel a Castro. Ejemplos: el juicio público de Marcos Rodríguez (fusilado en 1964), el juicio del general Arnaldo Ochoa (fusilado en 1989) o la confesión de Heberto Padilla, donde delataba además a sus amigos más íntimos y a su propia esposa, en 1971. Fiel a su política de "bloque monolítico", Fidel Castro aprobó públicamente la invasión soviética a Checoslovaquia, la invasión a Afganistán y la masacre del ejército chino a los estudiantes en la plaza de Tiananmen.

Estadista sagaz, Castro sabe perfectamente que un dictador no debe nunca realizar un plebiscito, pues perdería el poder. De ahí sus furias, desde su punto de vista justificadas, contra todos los intelectuales (incluyendo seis premios Nobel) que le han enviado una carta abierta solicitándole civilizadamente que celebre elecciones libres. Castro hábilmente rechazó la consulta popular, que otros dictadores menos taimados, pensando que iban a ganar, celebraron. Véanse las dramáticas derrotas del general Augusto Pinochet y del comandante Daniel Ortega.

Nada nos puede sorprender en la actual actitud de Fidel Castro. A lo largo de más de treinta y un años en el poder absoluto ha sido siempre fiel a sí mismo, gobernando con tan maquiavélica habilidad que hoy por hoy es uno de los únicos herederos de Stalin que se mantiene en el trono.

A los pocos que aún siguen arrobados con la imagen "reivindicadora" y hasta "heroica" del Comandante en Jefe que no se hagan ilusiones. El mismo Castro a través de su ejército ha dicho que "no cederá ni un milímetro en su ideología" y ha declarado que "prefiere que la isla se hunda en el mar antes de renunciar a sus principios políticos"... Claro que le toca al pueblo cubano decidir si quiere esa zambullida apocalíptica o si prefiere vivir en paz y con libertad como afortunadamente lo hace ahora gran parte de la humanidad.

domingo, 30 de noviembre de 2014

el lastre yoísta en la poesía cubana


(publicado originalmente en junio 2011, este post vuelve a salir a raíz de una discusión suscitada a partir del artículo "mimí yoyó" de josé prats sariol en diario de cuba)

aLfreDo tRifF

poeta no soy, pero disfruto del buen verso. confieso que detesto la poesía cubana en tanto que masturbación mental. admiro a muchos poetas cubanos que hacen buena poesía. ¡pero hay tantos mediocres! y sí, hay insoportables poetas cubanos.

¿qué los aqueja?  el yoísmo.

la poesía cubana es pleamar solipsista disparando yoes al universo. por supuesto, el yoísmo tiene su larga historia, pero ahora me interesa su constitución: el yo tajante que golpea, el yo infantil, el yo agarrado a lo fenoménico, el yo polifacético, el yo político y mesiánico, el yo cosificante.

es obvio que yo no puede saciarse de sí. hay un presentarse y re-presentarse continuamente en eventos y situaciones. pero he aquí que yo es incapaz de alcanzar su problema fundamental que le queda siempre detrás: yo es un reflejo, no una sustancia. por eso deberá reificarse hasta la náusea para --al fin y al cabo-- perderse en sí.

entre tanto, un universo de cosas permanece invisible. pero yo es incapaz de prestarles atención.

en el youniverso solo existe ipse.

a continuación presento una serie de ejemplos antologados que van desde la década del 60 hasta 2000 (cada ejemplo es el comienzo de un poema conocido. omito título, nombres, edición, año, etc, por razones obvias).

(de una antología de los 60)
"Yo con mis manos..."
"Amo esas grandes concentraciones..."
"Yo estoy aquí..."
"Yo, ¡qué palabra más pequeña!" (¡le zumba!)
"Quiero cantar..."
"Lo digo..."
"He aquí, yo hago..."
"Estoy mirando como..."

(de una antología de los 70):
"Y yo desperté con..."
"Cuando llegué a..."
"He logrado descifrar..."
"Voy a llenar de ... mi silencio"
"Mi casa..."
"Yo espero..."

(de una antología  de los 80):
"Yo te amo..."
"Si yo pudiera ser..."
"yo, solitario..."
"... yo sé como tú eres"
"Soy a veces..." "Aunque te busco..."
"no sé qué decirte..."
"Si yo pudiera..."
"Tengo miedo..."

(de una antología de los 2000):
"Yo sé que..."
"Lanzo mi..."
"Dilapidé..."
"Si me llamas..."
"Yo ví..."
"Yo estoy, tú estás, ella..."

lo peor no es ese yo irrebatible, hay otro travestido: de "mí", de "él", de "ella", de cualquier cosa siempre que apunte hiperbólicamente al ego del poeta:  

"Heme aquí..." (yo en tiempo y espacio: llamémosle yoaquí)
"A veces me pregunto..." (llemémosle yoaveces)
"Cuando nací..." (yo biográfico en su heterogeneidad: llamémosle yográfico)
"He aquí que yo... nos..." (yoaquí)
"Toda la vida he sido..." (yográfico)
"Mientras mi cuerpo..." (el cuerpo del yo es constante: llamémosle youerpo)
"Vine a decirte adiós..." (el yo en en tiempo: llamémosle yoahora, yoayer, yomañana)
"Aquí estoy ..." (yoaquí)
"He oído..." (yoído)
"Déjame..." (yoexijo)
"Cuando me veo..." (yospejismo)
"Tengo..." (yotengo)

"Éramos ya..." (yoépico)
(..........la lista es portentosa.........)

con esto no digo que los versos anteriores -escogidos de entre los poetas cubanos más reconocidos- sean malos. apunto al síntoma yoísta que los debilita.

¿cómo salirse de yo?

acaso buscando más el-ser-de-la-cosa. cosas que conllevan a otros no-yoes --independientes del poeta. y aunque no abundan y parecen incidentales, aquí van contraejemplos al yoísmo en algunos poetas del mismo período:

"Resbalan los recuerdos..." (el recuerdo como cosa)
"Ha llovido esta tarde" (la lluvia acontecería aún sin el poeta que la observe)
"Volaron testimonios" (un testimonio puede tener alas)
"La luz transforma esa pared silenciosa" (la cosa-en-sí)
"Has ganado tu pan" (el poeta dedica el poema a un amigo que sin él...)
"Diez golpes en la puerta" (sí, los golpes golpean)
"La lluvia indiferente ha descendido..." (la cosa no carece de poesía)
"La taza de café abre el tapiz y lo cierra..."(lo amargo del café está en el café)
"Tal vez aquellas tardes regresen imprecisas..."
"El arquero un paso al frente, imitación de la grulla en la quietud..."

queda claro que por momentos el poeta atisba más allá del estrecho confín del yo. cargar con el yo no ha sido necesariamente un proyecto --no ha habido una corriente "yoísta" estilísticamente hablando. se trata de una condición afincada, en nada comentada; punto ciego de la poesía cubana.

y las cosas (llamo "cosa" a lo no-vivo) quedan subyugadas a esta ciega dictadura.

lo peor del yoísmo es que no se ve a sí.

_____________________
yo desaparece brevemente con la revolución y su período épico. se reprime en un yo latente colectivo, ahora como manteca de chicharrón. los yoes desaparecen en YO mayombe. este yo reprimido saldrá con más fuerza entre 1980-2010 en cuba --y el exilio.

miércoles, 14 de marzo de 2012

los nuevos cazadores del ridículo

Donald Trump hijo, posa con la cola de un elefante en Zimbabwe, 2011

atRiFf

se dice que durante una reciente expedición, donald trump hijo y su hermano eric se dieron gusto. además del elefante en la foto cazaron un enorme cocodrilo, un kudu, un leopardo y un bisón. la noticia aquí.

la foto de donald hijo con la cola cercenada del elefante en la mano y los cartuchos de bala a la cintura ilustra la banalidad del capital. no estamos a fines del siglo XIX o en la primera mitad del siglo XX, época de proezas heroicas en la que el cazador arriesga su vida por ese encuentro con el animal que terminará como trofeo en la pared de la sala o el piso de la biblioteca. la foto arriba comunica un gran vacío. da lástima por la bestia muerta.

¿y qué hay de malo en cazar? es legal. el asunto es el contenido. hay fotos y fotos. lo que me trae a otro cazador.

hemingway era un famoso cazador, pero al menos era un gran escritor, no un hijo-de-papá, con el cerebro hueco (eran otros tiempos, cuando no había la conciencia ecológica de hoy en día). 

hemingway  posa con un león en la planicie del serengueti, 1935

si bien el sport de hemingway demostraba su color imperialista, el escritor de "El viejo y el mar" buscaba una cierta autenticidad. en Death in the Afternoon y la póstuma True at First Light, constatamos la justificación de matar: hay osadía, dureza, habilidad, pero al mismo tiempo culpa, tristeza, incluso repugnancia. en Green Hills of Africa hemingway verbaliza el asunto cuando le sigue el rastro a un león que agoniza:
el león oyó un ruído lejano y sintió el golpe seco de la bala sólida que se hundió en su flanco arrancándole un pedazo de la piel. una punzada de nausea le subió desde el estómago ... otro eco partió el aire. sintió ahora que la bala le rompía las costillas. mientras corría, la sangre caliente y espumosa le salía de la boca. galopó hacia la alta hierba donde podía agacharse para no ser visto. debía quedarse quieto y esperar a que ese hombre se acercara para saltarle encima.*
el cazador/escritor humaniza al animal. percibimos el drama desde otro ángulo pre-ecológico. hemingway nos recuerda que hombre y animal son una misma cosa:
en la llanura se oye el "boom" de la pistola de Wilson. el león, con la mitad de la cabeza dislocada, se arrastra hacia Wilson, al borde de la alta hierba. mientras, el hombre de la cara roja se acerca sigilosamente y apunta con la escopeta  corta. otra explosión seca y la lluvia de plomo le parte los ojos. el león queda rígido, su enorme cabeza mutilada sobre la hierba ensangrentada de la planicie.*
¿podemos esperar algo parecido de la raza de cazadores millonarios que tipifica donald trump hijo?
____________
*Tomado de The Complete Short Stories of Ernest Hemingway: The Finca Vigia Edition (New York: Simon and Schuster, 1987). p. 16, 17. Traducción del que postea.

domingo, 13 de noviembre de 2011

¿Han terminado las ideologías?

a+tRifF

En mi post anterior mencioné la ideología casi como un fantasma. Sí, ya vuelve, pero para entender el por qué, debemos hacer un poco de historia:

Como sabemos, la concepción marxista de "ideología" es que esta representa una falsa conciencia. Parte de dos inversiones: Primero, de la crítica de la religión desarrollada por la antropología de Feuerbach en La esencia del cristianismo: El hombre hace a Dios y, segundo, la crítica marxista de Hegel en su Lógica y su Fenomenología del espíritu (i.e., no es la Idea la que se manifiesta o encarna en el estado prusiano, sino lo contrario). Desde este ángulo la ideología tiene un sentido peyorativo.

Más tarde, la ideología aparece en el llamado materialismo histórico: El punto central es que la generación de los llamados "jóvenes hegelianos" (David Strauss y otros) comenzaron su análisis (equivocadamente) desde la conciencia, en lugar de enfocarse en la realidad material misma.* Se trata de una metodología. Para Marx, es la realidad la que determina la conciencia, no lo opuesto. Los problemas de la humanidad no radican en errores a nivel de ideas, sino de contradicciones sociales específicas materiales.

Finalmente el tercer desarrollo de la ideología, en Marx, corresponde al período de su Grundisse (1858) y que conlleva el análisis económico que culmina en El Capital. Aunque Marx ya no menciona el término en sí, se da por sentado que si algunas ideas parecen desvirtuar la realidad, es porque la realidad misma se presenta de una manera distorsionada. Al final, Marx ha problematizado no solo las ideas sino la realidad misma.


Otro filosófo de la ideología es Antonio Gramsci, quien la entiende como una dualidad que abarca la totalidad de la conciencia social, así como la concepción de ideología defendida por dicha clase. Aquí, el sentido negativo marxista anterior casi desaparece** (hoy se sabe que esa concepción más positiva de ideología entre los marxistas de principios de siglo se debe a que La ideología alemana no fue publicada, sino en retazos, hasta 1932. Ni Gramsci ni Plekanov ni Lenin conocían los argumentos más negativos provenientes de Marx).

La madeja ideológica se complica con Eduard Bernstein, quien de cierta manera "invierte" a Marx --del mismo modo que Marx invirtiera a Hegel. La pregunta de Bernstein es: ¿no es el marxismo en su crítica de la ideología, por lo tanto, otra ideología? Si lo fuera, entonces se trata de una criticando la otra y por tanto (de cierto modo esa crítica ya había sido hecha por el marxista Karl Kautsky).

Para Lenin ideología significa el cúmulo total de ideas, tanto para el proletariado, como para la burguesía. La ideología burguesa es falsa ya que la burguesía se encuentra estructuralmente limitada (incluso aunque esta ideología sea la que domine y contamine la conciencia política del proletariado). A partir de Lenin podemos preguntar: ¿No puede acaso el proletariado hacerse de una falsa conciencia?


Louis Althusser sería el pensador que mejor problematiza la ideología. Ejerce esta un rol dual: disimulador/dominador, aunque bien se presente como fenómeno "objetivo", producido por cualquier clase social. Influenciado por Lacan, la ideología althussereana es un "imaginario",  representación de lo real y lo vivido, es decir, relación entre el individuo y su coyuntura. La ideología deviene en especie de "aparato cultural" que media la práctica social y que -y esto es lo más importante- aparenta ejecutarse entre "agentes libres", pero que termina funcionando al servicio del status quo. Es decir, la ideología tiene como función, asegurar una la cohesión social con un propósito hegemónico.***


Finalmente, habrá que responder a dos filósofos del llamado "fin de la ideología". A la derecha, Francis Fukuyama con El fin de la historia (1992), a la izquierda, Jean Baudrillard con Simulaciones (1995). El primero, triunfalista y dogmático, anuncia que la edad de las ideologías ha terminado. ¿Y qué le sigue? La era inmanente de las democracias liberales. 

El triunfalismo de Fukuyama no puede ser más inocente: En ningún momento ve su propio discurso como una ideología. A la izquierda, el relativista y cínico de Baudrillard, subvierte la importante distinción entre apariencia y realidad, cierto y falso, etc, ahora arrasada por una vertiginosa hiperrealidad de simulacros. 

En el primer caso, las democracias liberales de los 2000 tempranos probaron a Fukuyama equivocado. El nuevo siglo nos trae la ideología neo-conservadora de los Wolfowitz & Co. y la doctrina Bush del Acta Patriótica. En el segundo caso, el gesto performativo de Baudrillard se disuelve en la aporía de su propio discurso. Ninguna versión es útil para leer el signo del presente que vivimos. 

¿No es nuestra sociedad mediática post-capitalista global, un ejemplo patente de ideología? ¿No es la política post-liberal de la era Obama una forma de ideología donde el poder coarta la voluntad popular? ¿Hasta qué punto es el discurso del 99% no es presa de una ideología hegemónica inmanente?

La respuesta a estas y otras preguntas, en nuestro próximo post.

______________
*Hoy la discusión se presenta en términos de antirrealismo y realismo. A la pregunta ¿es posible entender el mundo sin un concepto que lo construya?, los primeros responden que sí, los segundos, que no. **Para Gramsci existen dos ideologías, una "arbitraria e individualista" otra, "orgánica". Ideología , gramscianamente hablando, es una descripción social de la realidad que viene dada en manifestaciones tales como el arte, la economía, la jurisprudencia, etc. ***Es importante señalar que para Althusser existe una diferencia entre ideología y ciencia, donde la segunda es el opuesto de la primera.

lunes, 22 de agosto de 2011

Libia y el sueño cercano


Los rebeldes se han apoderado de las calles de Tripoli y combaten alrededor de la residencia de Gadafi. El dictador está oculto. Comprensible... Es lo que hacen todos los dictadores cuando la libertad se asoma. Las multitudes celebran desde ya en las calles. Huele a pólvora y a sangre, pero se presiente la definitiva sacudida del yugo. Dentro de unas horas habrá un tirano menos en el planeta gracias a un pueblo que decidió saltar el muro del miedo.

Otras plazas, otros pánicos, de seguro contemplan la escena y se turban. Tal vez, anegados por la adrenalina, meditan el tiempo que valdrá la pena postergarse.

martes, 2 de agosto de 2011

asesinato o suicidio (capitalismo tardío y la caída de la modernidad)

aTriFf

la cámara y el senado pasarán el presupuesto para lidiar con la deuda nacional y así evitar el desfalco del gobierno. todo eso nos trae directo al discurso de la modernidad. ¿no se trata acaso de mantener la imagen de una política fiscal que corresponda a la idea moderna del balance de acuerdo a la economía clásica?*

en post anterior comentábamos la aporía temporal de la modernidad. la exposición no fue ideológica. el análisis de Jurgen Habermas en su Discurso filosófico de la modernidad concluye con un imperativo: no abandonar la razón.**  eso puede llevar la modernidad al abismo. ese texto es pre-caída del muro, es decir, no podía anticipar lo que vendría
después: la globalización y la crisis del capitalismo, cota ineludible de un momento de transición que vivimos en las postrimerías de la modernidad.  

para darle algún crédito a Habermas, la fragmentación de la razón es parte del problema. pero dicha fragmentación no parecería tan evidente. ya no vivimos aquella irrupción del postmodernismo en que la crítica parecía colapsar en polos inconmensurables. decía Habermas: "ahora las diferencias y oposiciones han colapsado al punto en que la crítica no puede discernir contrastes, sutilezas y tonos ambivalentes dentro de ese mundo administrado, totalizado" (p. 338).

no. ese es nuestro paradigma actual en un mundo unipolar política y estéticamente espectacular. la oposición de discursos entre las dos potencias desapareció. y paradójicamente el pluralismo cedió a una homogenización de la versión triunfadora en su versión neo-liberal. la carrera desenfrenada e imprevisible desde los medios administrativos del capitalismo que instauran un nuevo capitalismo financiero.

¿qué ha pasado?

Gordon Gekko, el típico inversionista del Wall Street de los años 90.

la otrora carrera armamentista de la guerra fría ha dado paso a una carrera de multiplicación de ganancias y pérdidas que halla su expresión en la compra de activos fijos y el uso de las llamadas derivadas financieras, nuevo paradigma económico que se instala a mediado de los años 90. la nueva carrera no está llamada a eliminar la pobreza, sino a aumentar la riqueza. el apalancamiento financiero sustituye el antiguo capital social (o equity). ahora todo vibra al son del riesgo en favor del capital artificial y virtual. artificial porque no tiene que existir capital activo; virtual ya que la inversión se da por obra y gracia de una voluntad numérica equivalente a una oxidación financiera en que las garantías se evaporan.

aquel capitalismo clásico que fuera agricultural y luego industrial, característico de 200 años de modernidad da paso a una fluidez hiperactiva donde los dueños del juego económico no son reyes ni dictadores ni políticas nacionales, sino los controladores financieros y ejecutivos de wall street. tal pareciera que es la producción lo que mueve la economía, pero ese espectáculo oculta la otra cara del capitalismo tardío. la producción es realmente un epifenómeno del crecimiento explosivo que no refleja activos de la eonomía, sino seguros sobre riesgos enumerados en una pantalla numérico-virtual. la prueba está en que la burbuja inmobiliaria de 2008 no tiene nada que ver con una incertidumbre del mercado. todo lo contrario, se trata de una especulación disparada por créditos fáciles aunado a una política pro-mercado de coordinación de precios y normas financieras.*** 

un libro sintomático inmediatamente después de la caída del muro (1990) es Capitalism: A Treatise on Economics de George Reisman conocido misesiano y considerado la autoridad del llamado laissez-faire. observen la equiparación entre neo-liberalismo y ciencia de Reisman:
La base del valor del capitalismo es en última instancia, la misma que la base del valor de la ciencia, a saber, la vida humana y la razón humana. El capitalismo es el sistema social necesario para garantizar el bienestar y la supervivencia de los seres humanos y su vida como seres racionales. Sabemos que la búsqueda de la ciencia es la búsqueda de la verdad. La defensa del capitalismo por los economistas, no debe ser más notable que la defensa de la ciencia por los científicos (p. 36).
¿no es obvio que el discurso económico neo-liberal de Reiman se apropia el discurso de la razón moderna? una prueba de ello es que tanto el capitalismo mercantil como el capitalismo industrial y el capitalismo de bienestar de la postguerra están afianzados a un centro de interés específico, sea nacional o administrativo-estatal. ya no, ahora el capital se zafa de su atadura utilitaria social-nacional y deviene en autarquía financiera. las categorías de la economía clásica moderna quedan invertidas: el capital es ahora fin en sí mismo, no ya un medio para el bien común.

modernidad = capitalismo.   

tan temprano como 1997, en pleno auge neo-liberal, el multimillonario George Soros advierte en su libro The Crisis of Global Capitalism:
El capital financiero necesita ir allí adonde termina como ganancia, lo que ha contribuido al rápido crecimiento de los mercados financieros globales. El resultado es un gigantesco sistema circulatorio que absorbe el capital en los mercados financieros y luego lo bombea a la periferia, sea directamente en forma de créditos e inversiones o indirectamente, a través de corporaciones multinacionales. Mientras el sistema circulatorio sea vigoroso, el capital trae beneficios, no sólo un aumento de la capacidad productiva, sino también mejoras en los métodos de producción y otras innovaciones, no sólo un aumento de la riqueza, sino también un aumento en la libertad. Por ello todo el mundo compite y hace lo indecible para atraer y retener ese capital. Pero he aquí que el sistema está profundamente viciado. El capitalismo crece, la ganancia de impone sobre cualquier consideración de tipo social. Eso hace que los acuerdos económicos y políticos ya comiencen distorsionados, fuera de orden. No hay equivalencia entre la economía global y el desarrollo de una sociedad global.

ahora quienes controlan la economía son las corporaciones. la polea que mueve la máquina no es productiva en el sentido clásico de la palabra. se trata de un juego virtual de instrumentos financieros y programas especializados (carentes de data histórica para establecer patrones de riesgo fidedigno de mercado ) y sobre todo una tremenda especulación con reservas que, aunque ficticias, resultan avaladas por políticas liberales que a su vez hacen posible dicha especulación. el sistema es tan dependiente de esta interpenetración que los gobiernos no pueden permitir que el sistema se vaya abajo.

que conste, el neo-liberalismo y la globalización no representan un plan macabro de la modernidad. pensar eso supondría que la sociedad post-capitalista puede verse a sí misma y escoger un derrotero a seguir llamado globalización. no, lo que ocurre es lo opuesto: la globalización es resultado de la normatividad de la modernidad, la consecusión del ser mismo del capital que emerge como la nueva fundación productiva del mundo unipolar. si la modernidad fuese un ser conciente con libre albedrío, ¿no parece todo lo anterior un caso típico de adicción autodestructiva?

de ahí que ya no quedan ni las aperiencias. el discurso racional de la modernidad implosiona y se desintegra. ya no se sabe si este economista viene de la derecha o la izquierda:
¿Qué nos hace pensar que los bancos van a prestar más atención a los asuntos morales que los industrialistas de principios del siglo XX que disfrutaron el modelo keynesiano promulgado por las economías modernas? El keynesianismo no ha desaparecido, simplemente cambió a proporcionar confianza al sector financiero, mientras que dejaba a la industria hundirse, particularmente en Estados Unidos. El problema que enfrentamos ahora, es que la santa alianza entre el Estado y la banca y las empresas, y el número sin precedentes de rentistas se mantiene. Es momento de olvidarnos de la teoría clásica liberal. Vivimos un nuevo mundo con una banca antidemocrática, hiper-competitiva con un aumento del desempleo en todo el mundo.****

un Habermas pesimista se preguntaba en los 80 tardíos: ¿dónde está el eje reflexivo de una sociedad que sea capaz de procesar el conocimiento y a la vez pueda influenciar ejecutivamente la totalidad de sus acciones?

la modernidad no puede lidiar ya con sus propios problemas. y no hay ayuda posible que venga de afuera, porque como ya sabemos, su normatividad la predetermina. en este sentido, no existe otra opción que ser o no ser.  pero si bien la modernidad agota su propio discurso, ¿qué queda entonces?

a esto trataremos de dar respuesta en nuestro próximo post.

_________
*la tesis clásica de adam smith del capitalismo como sistema que aprovecha las tensiones inherentes entre la competencia, la ganancia y la propiedad privada y el bien común. este capitalismo aún puede llamarse moderno en el sentido habermasiano de racionalidad no destructiva. **esa razón comunicativa habermasiana pareciera un esfuerzo romántico desde la crítica moderna por rescatar un proyecto en disolución. ***una manera técnica de decirlo es que la regulación de los mercados no se equiparaba con el ritmo de innovación financiera. ¿por qué? los gobiernos crearon una flexibilización a través del sistema. por ejemplo, en estados unidos, inmediatamente después de la crisis del dot.com en 2001, la reserva federal bajó la tasa de los fondos federales del 6% al 1.5% con el ánimo de combatir una posible deflación y estimular ¿una economía que tenía un superavit? la ironía es que hoy vivimos, no una deflación, sino una recesión. ****Economic and Labour Relations Review. Volume: 19. Issue: 2. Publication Date: July, 2009.

jueves, 30 de junio de 2011

Bono enaltece el sacrificio de Biscet


David Hyde reseña brevemente, en su columna del Sun Sentinel, el concierto de U2 el miércoles en la noche, y hace referencia al momento en que Bono, ante el auditorio que repletaba el Sun Life Stadium, tiene palabras de reconocimiento hacia el disidente cubano Oscar Elías Biscet, exaltando la significación de su sacrificio y compartiendo la esperanza de una futura Cuba libre.

Hyde escribe:

“My concert review?

Great stuff. My favorite song was "Walk On," which started with video of a young Aun San Suu Kyi at the start and video of her talking at the end after being freed this year. In mid-song, as people walked around the runway with Amnesty International lamps, Bono sketched the story of Cuban dissident Oscar Elisa Biscet and asked everyone to raise their hands in solidarity and proclaim, "one day soon Cuba will be free."

jueves, 14 de abril de 2011

Al cuerpo lo que es del cuerpo

Foto: Delio Regueral

Se puede o no estar de acuerdo con Néstor Díaz de Villegas, pero su prosa maldita siempre hace pensar. No se pierdan la última salida: "Posada Carriles o la batalla del cuerpo" en Diario de Cuba:
El castrismo exhibe el cuerpo del Líder como prueba de su verdad. Es una especie de hocus pocus, o "Aquí está mi cuerpo", en el que Castro, o su Presencia, fungen como garantía eucarística. El cuerpo, que es el centro litúrgico del castrismo, encierra los misterios de la Resurrección y la Eucaristía. Lo que los peregrinos visitan en La Habana no es una idealización social, sino el cuerpo glorificado de Castro.
Entonces, en contraste con las argucias del idealismo castrista, entra en escena el único cubano poseedor de "otro" cuerpo: Luis Posada Carriles. Y con independencia de ser o no el autor de la voladura del avión de Barbados, Posada Carriles aparece como un desafío permanente a la jurisdicción corporal castrista.

jueves, 3 de marzo de 2011

Nota apresurada en favor de las revoluciones árabes



La revolución está permitida siempre que haya injusticia y explotación, pero siempre habrá excepciones (geográficas) a la regla.

1- Kadafi se las trae. En su peor hora ha demostrado ser más castrista que el susodicho, que es mucho decir. A diferencia de los Ben Ali y los Mubarak, el sátrapa libio decidió el camino de la violencia. Aplastar brutalmente, disparar a matar. No debe sorprendernos. Era la política de estado castrista de Kadafi por las últimas cuatro décadas.

En estos días revolucionarios abundan las hipótesis y las tesis con hipo.

¿Cómo es posible, se preguntan algunos, que el dictador no se dé cuenta que su pueblo lo desprecia? Lo tildan de excéntrico, de delirante. ¿Y no es gobernar ininterrumpidamente por 40 años una forma de locura? “Kadafi no se cree el cuento de que el pueblo lo quiere” decía un conocido comentarista en la televisión. El panel asentía desde el sofá de los freudianos. Es precisamente lo contrario: se lo cree, lo da por sentado. ¿Quién dijo que una creencia ha der ser racional? Una creencia se tiene sin mayor miramiento (algo que sabemos desde que hay gente que creen o que hay seres en el centro de la tierra, o que la revolución árabe que vivimos es parte de un plan de Al Qaeda).

Las revoluciones árabes han de ser pacíficas y petrolíferas (asegurando el suministro ininterrumpido de hidrocarburos).

 2- Pasemos ahora al plano de la hipocresía: ¿No decíamos que la democracia es mejor, como sistema, que la dictadura? Si se trata de los árabes entonces titubeamos. Ahí están la censuras, las respuestas bizarras del gobierno chino e iraní, o el eje susodicho (Venezuela, Nicaragua y Cuba). Kadafi no es malo, es otra víctima del imperialismo neo-liberal. Luego están los europeos, tan corporatizados, tan sistémicamente organizados (cuando se trata de sus intereses financieros). Aquí la excusa es el que-sí-que-no de los mercados. Finalmente el tibio Obama (que ha decidido transar con una agenda de alianza castrista/sionista arcaica).

Le siguen los izquierdosos comemierdas, que no entienden cómo separar el academicismo de la realidad. Observan el mundo como si fuera una probeta fría. Veneran la diferencia pero odian el ajiaco. Que si el “post” del post-colonialismo, que si los rezagos ideológicos y su arqueología epistémica, que si la dialéctica del huevo frito (y mientras se les va la guagua). Ignoran lo extraordinariamente único de cada momento revolucionario; su ineluctable particularidad: Es decir, toda revolución es -como tal- esencialmente impostergable. Luego no será re-volución si en su curso no vuelve-ya-de-nuevo. Por tanto, no hay re-voluciones prevenidas -o atascadas. Una revolución es o no es.

Hay hoy un mapamundi árabe, religiosamente retrógrado, infestado de corrupción, paralizado, subvencionado por los peores intereses de un occidente timorato, con una población joven, pobre, explotada, pero sin embargo conectada con el resto del mundo. He ahí el paradigma. La revolución tunicina no es idéntica a su hermana la revolución egipcia, y ésta no es la misma que la de Libia. La constante es el peso sofocante del castrismokadafismo = la explotación (sea blanda a-lo-Mubarak o fuerte a-lo-Kadafi), la bota dictatorial de esos viejos generales artríticos, corruptos hasta el tuétano, armados hasta los dientes (chupacabras del heraldo público). ¿Cuándo aprenderemos que el poder ilimitado corrompe ilimitadamente?

La pregunta que se están haciendo algunos sesudos en sus sillones profesorales es si la democracia se trata de un “contagio”. ¡Qué fenómeno! ¿Cómo puede un jóven libio dar el pecho desnudo a las balas solo por embullo? Se abre un nuevo capítulo de las revoluciones del siglo XXI. La ola árabe es jóven, civilista, secular y globalizada.

Vivir en democracia es mejor que vivir en tiranía. Pero para vivir en democracia hay que haber vivido en democracia. Por lo tanto, si no se ha vivido en democracia, mejor vivir en tiranía.

No hablemos de los académicos escépticos/derechosos explorando si las revoluciones deben ser o no ser. Analizando, por ejemplo, la posibilidad de éxito de la revolución tunecina en virtud de la revolución iraní (el coco islamista) el tira-y-encoge de la diarrea sin magnesia, es decir, esa causa que es mejor que el efecto. Preguntamos: ¿Qué tiene que ver lo que pasa con la ciruela pasa? Otros parecen confundidos; aseguraban que los árabes (léase mahometanos) no podían ser nacionalistas. 

Los árabes son mahometanos, los mahometanos son terroristas. Por tanto, los árabes son terroristas.

4- Finalmente están los sátrapas castristaskadafistas y sus seguidores, echándole siempre la culpa a todo el mundo de sus desastres. Le tienen tremenda alergia al rechazo. ¿No dijo Mubarak que el alzamiento era provocado por infiltrados? Ahora Kadafi le echaba la culpa a Bin Laden del levantamiento en Libia. Su hijo Saif ya ha dicho que “AlJezeera es un agente foráneo” (¿de quién, del imperialismo yanki?)

Mientras tanto, la revolución está ahí, en cuerpo y alma. Si la palabra te molesta, mira entonces los cadáveres de esos jóvenes que se enfrentan a las balas. Prefieren morir a vivir humillados.

(Sin embargo, los sátrapas todopoderosos ríen, con sus manos llenas de sangre).
_______________
Después de la publicación de este post, he recibido comentarios como este. “No me gustan las revoluciones porque he vivido el resultado de una”. Lo comprendo. Pero quien así habla evalúa desde el presente. Pero dicha evaluación no sería posible sin la revolución que ha sido evaluada, lo que sugiere la posibilidad de que sin la revolución misma como tal, esa persona podría no pensar lo mismo de las revoluciones.

sábado, 26 de febrero de 2011

WATSON: La nueva era cara de la inteligencia artificial



Dave Bowman: No sé lo que estás hablando, HAL. 
HAL: Sé que usted y Frank estaban planeando desconectarmne, y me temo que eso es algo que no podemos permitir que suceda. 
Dave Bowman: ¿De dónde has sacado esa idea tan loca HAL? .- 2001 La Odisea del espacio.

Alfredo Triff

¿Qué es la mente? O mejor: ¿Existe la mente?

No se vale asumir que tengo mente simplemente porque piense.1

El cerebro protesta, ¿y yo qué?

La culpa será de René que picó la naranja en dos. Para el dualismo la fórmula es: mente ≠ cuerpo (l' âme, el alma, sustancia pensante, cogito sin ergo) y después el cuerpo (le corps, en este caso el cerebro).2 ¿Y el →sum←o? Nos referimos al cuerpo, siempre metido en líos, confrontando problemas de cortes y re-cortes (Marcos 9:43 habla en la tribuna delante de la estatua blanca). Si el cuerpo no es platónico, si no es idealista, si no es racionalista,  ¿será acaso teocrático?

Dúdese lo anterior, dice el mono. 

¿Podría haber un cuerpo sin cuerpo? El ojo pineal del cuerpo real: Si el plomo es la parodia del oro ⇒ El aire es la parodia del agua  ⇒ El cerebro es la parodia del ecuador.2a

Es decir, si la mente es la que siente el cuerpo (como cuando soñamos que es el cuerpo el que hace y deshace sin ser el protagonista). De ahí que por el momento propongamos ◊contra◊ el dualismo, el monismo (del mono-que-descubre el mono-lito del conocimiento al principio de la Odisea del espacio).

Es entonces que desde las fronteras entre la mente y el cuerpo emerge la noticia más alentadora, el fenómeno menos esperado. Nada menos y nada más que ♠Watson ♠.*


Se trata de una súpercomputadora construida por IBM que puede competir de-tú-a-tú con un ser humano (obsérvese que tanto la palabra com-putar como or-denar le quedan chiquitas a Watson, que hace mucho más que eso).

Aclaración necesaria: la mayoría de los sistemas pregunta-respuesta digitales se basan en un puñado de algoritmos. Sistema limitado casi (no)humano: No hay algoritmo capaz de simular el entendimiento humano de analizar )lenguaje + contexto(. Watson no tiene nada de elemental: Usa más de 100 algoritmos simultáneamente que analizan el asunto desde múltiples aristas, lo cual genera cientos de posibles soluciones. Otro conjunto de algoritmos "analiza" la verosimilitud. Si 24 algoritmos arriban a la misma respuesta, es más probable que ésta sea la correcta. En esencia, al sopesar, Watson valora las probabilidades. No produce una sola respuesta correcta sino un número finito de ellas y a continuación las clasifica, evaluando jerarquías. ¡Watson será casi un Holmes!

¿Por qué Jeopardy? Vean este panel que discute el fenómeno Watson, así como el próximo trabajo de Watson. El asunto fundamental para la inteligencia artificial era poder ser capaz de usar el lenguaje tal y como lo usamos nosotros (los humanos). Se cumple entonces la profecía del Test de Turing. 3

IBM demuestra que Watson pasa la prueba. Es capaz de abordar directamente el entendimiento (Verstehen) del language natural. No sólo repetir (ordenar, computar) símbolos, sino "entenderlos" (de "tender-la-mente hacia" un contexto específico). Watson es revoloucionario.

¡Bienvenidos, amigos, a la intencionalidad!

Por supuesto, Jeopardy trae a colación ese aspecto nada trivial de la inteligencia artificial llamado ambigüedad. En otras palabras, Watson no hace solo una cosa, sino muchas y todas al mismo tiempo: filtrar, ordenar, compilar, y hallar. Pongamos por ejemplo: Watson debe discernir el contexto de de la proposición "Han puesto un banco en la plaza", a partir de las siguientes definiciones:
1- Establecimiento público de crédito, constituido en sociedad por acciones. 2- Asiento, con respaldo o sin él, en que pueden sentarse varias personas. 3- Establecimiento médico donde se conservan y almacenan órganos, tejidos o líquidos fisiológicos humanos, etc, etc, etc. 4- Conjunto de peces que van juntos en gran número. 4
¡Nada fácil! ¿No abre Watson la puerta trasera de la inteligencia? No la humana, sino la otra, la artificial, la programada.5 Sugerida en este artículo de portada de la revista TIME del mes de febrero. El artículo examina la llamada "singularidad", propuesta por el cibernético Kurzweil, pero ya propuesto en 1962 por el matemático británico A.J. Good:
Una máquina "ultrainteligente" se define como una máquina que pueda superar todas las actividades intelectuales de un ser humano inteligente. Una máquina ultrainteligente podría en principio diseñar máquinas aún mejores que ella misma. Sería sin duda una "explosión de inteligencia". Y la inteligencia humana quedaría muy por detrás. Por lo tanto  la máquina ultrainteligente es el último invento que el hombre necesitaría hacer. 
Si la singularidad es plausible (y lo es)6 aparece el siguiente horizonte: Si pudise escanear mi conciencia en un ordenador, ¿todavía soy yo? ¿Podría no haber un yo (cual rollo sobre mí), especie de yoyo cibernético?

¿Cuál es la geopolítica y la socioeconomía de la singularidad? Otra rara pregunta, no menos paradójica ¿se necesita cerebro para pensar?


¿Será que, como dice la inteligencia artificial, pensar es solo seguir una función específica?

La ficción de la ciencia ficción es solo ficción hasta que lo "posible" se hace "actual". 

¿Imagina Ud. ese futuro en que la inteligencia artificial se adueñe de la tierra? Veámoslo heterotópicamente: Si hubiese más inteligencia, ¿no sería por lo tanto la tierra más inteligente?
_______
* ¿Por qué Watson y no Holmes? 1 ¿Por qué seguimos diciendo "no tienes cerebro" en lugar de "no tienes mente"? 2Algunos dicen que no existe manera de conocer definitivamente que -alguien que no sea yo- piensa. Sí, claro, asumimos que piensa porque gesticula, habla, tal y como lo hacemos nosotros. Pero una versión posible de un robot del siglo XXII pudiera hacer lo mismo. 2a Vea de Georges Bataille, Visions of Excess, "The 'Old Mole' and the Prefix Sur in the Words Surhomme and Surrealist," ed. and trans. Allan Stoekl (Minneapolis: University of Minnesota, 1994), p. 32. 3 Ya Watson tiene trabajo asegurado en Wall Street, analizando y sugiriendo decisiones optimizadas en materia de inversiones, así como el campo del diagnóstico médico. Imaginen la digitalización de todas las historias clínicas, así como nuevos descubrimientos metodológicos en el campo de la sintomatología y la semiotéctica. 4 El Test de Turing asume una jerarquía algorítmica. La computadora debe ser capaz de entender, no tan solo "usar" el lenguaje, que no es lo mismo. De ahí la diferencia entre sintaxis y semántica. Watson parece haber salido airoso de la famosa paradoja del Chinese Room presentada contra el Test de Turing por el filósofo John Searle.

Para Searle, la computadora sería equivalente a un individuo dentro de un cuarto, con manuales de traducción chino-inglés, haciéndo lo mejor posible por responder a instrucciones escritas en chino. Después de contruir respuestas basadas en la estructura sintáctica de las palabras respondería la pregunta sin realmente hablar chino. Hasta el estreno de Watson, se asumía que las computadoras podían usar el lenguaje pero no crear pinturas mentales (lo que en la fiulosofía de la mente se llama "intencionalidad").  
5 Después de leer el artículo, tal parece que hablar de dos inteligencias diferentes es solo un síntoma del momento que vivimos. El rechazo antropomórfico a la inteligencia artificial digital es consabido. Nos jode que una máquina piense y que llegue a pensar mejor que nosotros. Pero no hay nada mágico ni divino en la inteligencia que es simplemente una jerarquía de agregación de la materia que aprende a aprender. Intelligere es la habilidad de resolver problemas. No hay cambio en la operatividad, es "resolver algo", cualquiera que sea éste el problema. ¿Qué es en definitiva la inteligencia humana que produce la suprainteligencia artificial?  6La idea trae a colación el problema de "qué es plausible". Se sobreentiende que algo es posible si no viola leyes fundamentales de la naturaleza. Lo plausible es lo más cercano de lo posible. Para establecer cercanía se calcula algo más distante, por ejemplo: ¿Qué es más plausible, la suprainteligencia artificial o la destrucción de la suprainteligencia artificial por ella misma? Silencio en la sala.

[Watson aún no "escucha" las instrucciones. Son escritas, aunque las respuestas son "habladas" al momento (IBM ya está en la fase del proceso de hacer que Watson "escuche")].