Thursday, February 11, 2016

Saturday, February 6, 2016

wu-wei


hay una fuerza mayor que no se ve pero discretamente le da forma a la vida.
es el camino del universo.

se llama tao.


el tao no actúa,
pero todo lo hace.

si surgen deseos, consérvalos en el fondo,
en aquella simplicidad que no se puede definir.
la simplicidad que no tiene nombre está libre de deseos.
si no hay deseos todo está en paz,
y el mundo se endereza por sí mismo.

el principio anterior es wu-wei.

Wednesday, February 3, 2016

El simbolista


Maurice Sparks

Su problema era que veía un símbolo en todo. Iba caminando y se encontraba una mierda de perro en la acera y le veía un significado. Si la mierda había caído dentro del cuadrado, esto significaba que iba a tener un día perfecto. Si, por el contrario, el excremento descansaba encima de una de las líneas, se hundía entonces en una sofocante desesperación: su día iba a ser un desastre.

A veces iba manejando y se ponía a estudiar las placas de los automóviles. Pongamos un ejemplo: MUE452. Lo que a cualquier persona le parecería una inocente combinación de letras, a él le parecía una terrible pre- monición: la muerte lo estaría acechando en la esquina de la calle cuatro y la avenida cincuenta y dos. Entonces cambiaba de ruta aunque esto significara llegar dos horas tarde al trabajo.

Antes de almorzar, contaba los granos de frijoles. Si el total era un número par, almorzaba feliz. Si por el contrario la suma arrojaba un número impar, el almuerzo terminaba en la basura. Con las sopas hacía algo muy peculiar también: observaba los fideos con atención. Si tres fideos se habían asociado caprichosamente para formar un triángulo, la sopa era tomable. Pero si el azar había querido que se creara un rectángulo, la semejanza entre esta figura geométrica y un ataúd era suficiente para hacerlo perder el sosiego y el apetito.El día que murió atropellado por el camión de la basura iba entretenido tratando de descifrar la forma caprichosa de unas nubes de verano.

Saturday, January 30, 2016

El cazador solitario de la felicidad


Rosie Inguanzo

No es aguarle la fiesta a nadie (esperé hasta finales de enero para abordar el asunto), pero cada fin de año contemplo la escena con estoicismo y como quien ve una mala película infantilona y empalagosa, los ojos anegados de paroxismo felicitero que concuerda a la perfección con el clima consumista y el exhibicionismo posado en las redes sociales.

Desear "felicidades” es fácil. No discuto sino la manera y hasta el mal gusto con que cada año repetimos el chorro de felicitaciones. Detesto la chapucería de las felicitaciones genéricas, el facilismo de las felicitaciones colectivas. Desconcierta la mezcla de melcocha y ansiedad festiva, los regalos de cualquier cosa —cuando pudiéramos regalar “Ma Vlast” de Smetana por Alban Berg Quartet y no basura de mala calidad Made in China que termina como desperdicio. Detesto la felicidad ruidosa, hacia fuera, porque más bien me remite a lo muy frágil de la felicidad—la tranquila, la cierta—, por estas fechas amenazada por los fuegos de artilugio. Y es que ostentar ser feliz a toda costa es cosa de necios.

Por otro lado está bien que nos olvidemos por un rato de nuestras duras derrotas (el humano es un ser derrotado por la muerte). Felicidades (así, en plural), o sea, momentos felices, es más de razón y menos de bulla. La otra, la felicidad rimbombante y efectista le hace señales a lo que trata de ocultar: lo infeliz, lo triste, lo escindido de la condición humana. ¿El fin de un ciclo no debería inducirnos a estas meditaciones y a menos fanfarria? Tanto festejo sofoca el autoanálisis y sugiere la negrura final, raíz de todo el ruido. Ruido fatuo. Porque la felicidad cuando se tiene es cosa de hablar bajito sobre ella o ignorarla, dejarla hacer. Es que una posición enardecida de la felicidad no corresponde con su naturaleza elusiva y escurridiza.

Es como dispararle a un ciervo. Un ciervo hermoso que surge de la bruma del invierno en Washington State. Un ciervo quieto que nos mira e interroga. Un ciervo feliz porque no sabe que va morir. La felicidad es un ciervo que se pierde en la espesura del invierno. Querer poseer la felicidad a toda costa es como matar al ciervo hermoso en la bruma de su bosque —el corazón es un cazador solitario.

Mientras rugen los fundamentalismos, diariamente mueren de hambre millones de seres humanos, matan y violan a millones de mujeres y niñas, y a otros tantos corderos y puercos, mientras las ballenas están suicidándose y las tortugas no pueden reproducirse porque nuestro océano es un basurero, me parece de una frivolidad rampante que nos repartamos felicitaciones irreflexivas, como si no nos arañara la uña sucia de la infelicidad de nuestro mundo azul. Quiero decir que mis deseos de ser feliz (momentáneamente, claro), necesito que sean conscientes y sensibles a la desgracia humana, animal y planetaria. Me pregunto hasta qué punto bautizar el fin de año con la lluvia de felicitaciones es concitar los augurios más sombríos, los temores más punzantes. Qué decir; que hay mucho más en el lapso de felicidad de va de diciembre al nuevo año.

De manera que me adhiero a rituales más profundos, a la tranquilidad de alguna dicha. A la felicidad (póngase a prueba), del aceite de oliva y el ajo en el sartén; agréguense champiñones y un chorro de vino blanco. Surgen aromas que se escapan y saboreamos el misterio. La cierva es libre, en parte invencible en el candor de su existencia —felicidad que nos he negada a los humanos, a menos que usted crea en la vida después de la muerte. Nuestra ansia de felicidad es conmovedora y terca. Atraparla aunque siempre nos esquiva. Y en el corazón el cazador.

Monday, January 25, 2016

La Plaça


Eduard Reboll

Nací con el olor del tomate podrido en el delantal de mi madre. La leche de sus pechos a veces llevaban alguna pepita de este fruto mientras me amamantaba en pleno día en el mercado de Hostafranchs. Con sus manos secas y llenas de tierra negra, mi padre organizaba el puesto de venta para que el cliente apreciara el valor fresco de la cosecha de hongos y setas del día anterior. Unos cuantos metros más lejos mi abuela colocaba, a la vista del público, la uva moscatel, las naranjas navel de la zona agrícola de Valencia y, a finales de agosto, el melocotón adorado por el cineasta Luís Buñuel: el durazno de las tierras de Calanda.

Mientras se tomaba un café con coñac en el bar de la zona, mi abuelo hacía sumas y sumas kilométricas con un lápiz bicolor en la mano, para saber si las ganancias daban para pagar el alquiler de su negocio. Rojas las pérdidas y en azul los beneficios.

En otro mercado de la ciudad de Barcelona, La Boquería, mi tío Pepito, lleno de escamas en su delantal de plástico blanco, agrupaba las langostas, bogavantes, centollos, mejillones, cigalas, almejas, calamares, navajas,...y todo el pescado fresco de la zona del Mediterráneo y de la costa cántabra, para que mi tía Antonia, al grito de “Nena..peix fresc carinyo” (¡Señora…pescado fresco cariño!), atrajera a sus clientes.

En este espacio convivían Juanita-la-dels ous (la de los huevos) que, dividía los mismos, en cuatro categorías: huevos de granja blancos y huevos de corral blancos, huevos de granja rossos (dorados) y huevos rossos de gallinas alimentadas con maíz y libres en la casa de campo. Al lado y con focos directos, se desplegaba una tienda de despojos: el olor del hígado de ternera fresco, los intestinos de cordero limpios de heces y en sal marina, los riñones, la panza de res,…el corazón del lechal, la cabeza del cerdo degollado.

Casi todos los sábados, mi padre, iba con su propietario a desayunar higadillos frescos de gallina salteados con cebolla en el bar de al lado. En el tiempo de rovellons (níscalos, setas mediterráneas) mi padre aportaba estos ingredientes y Cristobal, el dueño de la tienda de embutidos, traía un chorizo ibérico recién llegado de Extremadura o a veces un lomo de caña o unas aceitunas negras de Aragòn.

Junto al mármol y el dinero, un vasito corto con la espuma de un café con leche condensada de la vendedora de quesos de cabra, de oveja, brie, gruyère, cabrales, manchegos, idiazábal, de la zona del Parmiggiano, o los blancos frescos de la provincia de Burgos.

En frente, el olor a tomillo de la señora Inés de Carranza, la pimienta negra en grano, los piñones con sabor a resina, la albahaca fresca de huerta, el pimentón ahumado y rojo de La Vera, la trufa negra, las hebras rojizas del azafrán, la nuez moscada, el comino para el gazpacho, el chile, el romero andaluz.

He desayunado un hueso de jamón serrano a mordidas y en bruto, con mis amigos de infancia. Con pan-tomate y mojado en aceite de Jaén en las escaleras del mercado, mientras observábamos a la gente de la calle. La horchata de chufa la he degustado mientras veía a las niñas saltar la cuerda en el mes de julio.

No erizábamos con el chirrido del metal en la ruedas de las carretillas cuando entraba la mercancía por la puerta Norte. Y he visto al afilador de cuchillos deleitarse con la música del filo junto a la piedra de lima.

He sentido el hedor de la pobreza de hombres y mujeres que bajo la dictadura apenas tenían poca plata para comprar alimentos. Darles a veces de más mercancías en sus compras. O a escondidas de mi familia darles algún dinero de la máquina de cambios.

Y desde la contradicción y el asombro, ver a ciertos personajes de la alta sociedad distinguir, por el olor, los meses que tenía el lechón que compraban. Comerse allí mismo media docena de ostras gallegas con un carísimo vino -un Vega Sicilia, por ejemplo. O dar una propina muy alta al carnicero para reservar las turmas (los testículos del toro), una vez el Viti o Chamaco -toreros famosos de la época- hubieran matado el animal en la arena del ruedo.

Allá donde voy, tengo un mantra que no me abandona: “Jo sóc fill de plaça” …Yo soy hijo nacido en un mercado popular. Una señal de identidad de la cual nunca me avergüenzo y que, desde la confesión, he manifestado siempre a quién he querido o ha salido distintas veces en las tertulias impartidas.

¡Eso sì! …nunca me gustó que me dijeran que soy “El hijo de la verdulera”. Grrrrr. Más que nada, porque va asociado a las personas que hablan demasiado o que nunca paran de hacerlo desde el bla bla bla. Repito “Jo sóc fill de plaça” …aunque no puedo obviar lo segundo; solo, en ciertas ocasiones.


Sunday, January 24, 2016

Popol Vuh: In den Gärten Pharaos 1971 (album completo)



Este segundo LP de Vuh es, quizás, el ejemplo más prominente de la llamada Kosmische Musik, precursor del ambient music. Considerado el quinto álbum más importante de la década de los 70 por la revista FACT, el fonograma fue grabado en un órgano de la catedral medieval en Stiftskirche Baumberg (Altenmarkt) en el sur de Alemania.

Déjate llevar. 

Wednesday, January 20, 2016

juansí-pixelación en la Farside Gallery Art@Work

 La ceremonia

aLfrEdotRifF

Alterations: Mental Model Series (2009-2015) es el título de la última exhibición del artista cubano Juansí en la Farside Gallery Art@Work del Dr. Arturo Mosquera. Una serie de fotos que lleva seis años en desarrollo (2009-2015) y responde a programas que pueden verse en cualquier televisión del estado de Ohio donde reside el artista.

Juansí ha dicho:
Las fotografías ... registran fallos repentinos en la transmisión digital...  anuncios de televisión en que la señal emitida se rompe. Lo que queda es un rastro de datos digitales, una estela a la deriva de vestigios de imágenes...
Pixelación (que viene de "elemento pictórico") es una manera de romperse la imagen digital. La "rotura" revela ese componente "pixel" de la imagen, es decir,

punto de luz + unidad de memoria.

El número de posibles píxeles dependen de la memoria de la computadora -o de la señal. Con el fenómeno de stream media la interrumpción o empobrecimiento de la imagen se hacen una constante.  

El evangelista

La pixelación data desde los años 70 del siglo pasado, con el programa SuperPaint de Richard Soup. Podemos ir atrás y encontrar ese mismo efecto en el mosaico greco-romano y bizantino, el tejido antiguo punto-de-cruz indoeuropeo y el puntillismo de Seurat. La revolución digital ha llevado la pixelación al cine, la pintura, la escultura, la fotografía, incluso al diseño.

La autopsia

Se diría que Juansí "manipula" un cierto entorno de la foto, imagen, etc. De una manera sí, pero el asunto se complica, ya que toda distorsión pixelada expresa un "vacío" en el flujo de la señal o información.

Ahora bien, no puede haber vacío en el espacio.

Entonces lo que llamamos "vacío" es la distorsión misma inmanente a la forma. De ser así, avanzo que toda foto oculta una distorsión implícita. Distorsión no es más que una condición de posibilidad del streaming de la realidad.

Mujer hablando con Dios

Existe otro aspecto informativo del mensaje mismo. Deseo sugerir que la pixelación es una forma de redundancia.    

La pesadilla

Si la foto, como se dice "reproduce" la realidad, la pixelación de Juansí nos muestra un "almacén informativo" (recuérdese: "píxel" es un átomo de memoria, ahora átomo de realidad).

Resumo lo anterior:  La meta de toda memoria es anclarse en la realidad (sabemos que no es siempre así), pero ahora resulta que la memoria es afín a la pixelación. Luego, Juansí irrumpe en la esencia misma de la memoria. ¡Qué sorpresa! Cualquier realidad [ya] nos llega pixelada.

El hombre mofeta

Lo que propongo parecerá sorprendente:

#1- la información nos llega "en falta" (no lo notamos).
#2- la realidad (en tanto que streaming del fenómeno mismo) viene pre-pixelada.
#3- el vacío de la realidad resulta la realidad del vacío.

Alterations de Juansí sugiere #1-3 como atributos de una futura semiótica de la realidad:  

la realpixelación.

Tuesday, January 19, 2016

mauricio vicent: el periodista mercenario

turismo en la habana (en auto-pre-revolucionario)   

tumiamiblog

"periodista mercenario" es quien publica una parte de la historia --y la otra la calla por beneficio propio. el "periodista mercenario" conoce la labor imparcial del periodista pero prefiere hacer alianza con el status quo. 

esta portada de elpaís de mauricio vicent es partidaria porque evita la dura realidad.

el artículo ni siquiera se atreve a hablar del "malecón rosa". y vicent sabe que los pingueros habaneros son fuente importante de turismo y divisas.



señores: no discriminemos la información.  

¿qué hay de la otra "prostitución", la de la tercera edad?
aquí otra reseña de una tal begoña huertas, con título de telenovela cincuentosa: la habana, objeto de deseo.  

este colorido de ruinas no lo cubriría vicent.

el país parece un órgano del MINTUR.



nuestro ánimo no es aguarle la fiesta a vicent (et. al.)


hay asuntos "menores" que no deberán distraer jamás la impresión positiva del turista:  


esta es la habana que debe permanecer oculta.   

Monday, January 11, 2016

El peligro de las asociaciones rápidas en la valoración política


aLfrEdo tRifF

Andrés Reynaldo publica su más reciente columna en el Nuevo Herald titulada: El éxodo de cambio-fraude. 

Comparto este punto:
Esta vez, los fugitivos son ordeñados hasta el último centavo por un cartel de autoridades y contrabandistas. Una operación de cientos de millones de dólares. A cualquier hora, en cualquier calle de La Habana, en los parques de los pequeños pueblos, se consigue fácilmente un contacto para dar el gran salto. Unas horas bastan para que aparezcan los compradores de una casa, un negocio, un auto, joyas. En la cara de la policía y los chivatos de barrio, bajo las insomnes cámaras de vigilancia de la Seguridad del Estado. Como observa Fabiola Santiago, la dictadura respeta el derecho a escapar. Siempre que pagues tu precio.
No este:
Usar a su población como ariete frente a un presidente norteamericano que los Castro consideren débil en política exterior. En eso no se equivocan. Al hombre que le entrega Crimea a Putin y Siria a ISIS, que le abre a Irán el camino hacia la potencia nuclear, que no titubeó en poner a Egipto en los brazos de la Hermandad Musulmana y que les acaba de regalar, a cambio de nada, la oportunidad de perpetuar la más larga y sórdida dictadura de las Américas bajo un nuevo modelo de opresión, bien que pueden crearle una crisis migratoria.
Veamos la lista de cinco reproches fuertes contra Obama:

(1) ... le entrega Siria a ISIS.
(2) ... le entrega Crimea a Putin.
(3) ... pone a Egipto en los brazos de la Hermandad Musulmana.
(4) ... le abre a Irán el camino hacia la potencia nuclear.
(5) ... perpetúa al régimen de Castro a cambio de nada. 

Asociaciones apresuradas, a no ser que asumiéramos que la voluntad de Obama es omnis potentia, especie de Satán-telluris-orbis anti-americano. Comprendo que Reynaldo apela a un público acostumbrado a una retórica específica, que ahora me propongo señalar y debilitar.

Asombra, porque estas acusaciones parecen salidas de la boca de aspirantes republicanos a la presidencia como Cruz, o Rubio, no Reynaldo.

(1) Obama le entrega Siria a ISIS

¿En qué teoría seria de relaciones internacionales, un país como Estados Unidos debe prevenir una guerra civil fraticida en Siria? Cada vez comprendemos mejor que ISIS es un intento "proxy" global suní (que incluye el bloque Arabia Saudí y sus aliados del golfo) de contener el avance chiíta de Irán e Irak. ¿Qué tipo de intervención --unilateral-- cabe en Siria después de otra larga guerra por ocho años en un país vecino (Irak) que nos ha costado $3 billones de dólares y miles de vidas? Más aún, cuando se sabe que Bashar Assad alimentó una peligrosa relación con los yijadistas suníes como arma de negociación (este link que sigue del Washington Post señala lo que muchos conocedores de la crisis del levante han apuntado: la alianza terrorista de Assad durante la guerra de EEUU en Irak).

El artículo de Reynaldo pasa por alto que es la guerra de Irak de G.W. Bush en 2003 (lanzada con el pretexto de armas de destrucción masiva nunca halladas) la que inicia la radicalización suní en Irak. Un causante importante es la destrucción unilateral del ejército secular baaz de Sadam Hussein. ¿Resultado? Esa masa adiestrada de más de 50,000 soldados--ahora guerrilleros-- se dio a la tarea de sabotear el vacío de poder que quedaba. De ahí emerge el monstruo de  Musab al-Zarkawi y su Al-Qaeda en Irak.

Abu Baqr al-Baghdadi, líder de ISIS, sale de esas filas.

Este link de Al-Jazeera explora la radicalización de al-Baghdadi por células de Al-Qaeda mientras estaba detenido en Camp Bucca en 2006 (nótese que sucede mucho antes que Obama tomara la presidencia). 

Al-Baghdadi luchó primero en las filas de IS (afiliada de al-Qaeda en Iraq) y luego funda el frente al-Nusra en 2011, una vez que se crea el vacío de poder en Siria. Lo que hace a ISIS un hijo político de Bush y Cheney.

(2) Obama le entrega Crimea a Putin

La anexión de Crimea por Rusia en 2014 es resultado de una política deliberada de Putin que sigue al derrocamiento --en Ucrania-- del gobierno corrupto de su peón Viktor Yanukóvich. La invasión responde a una política beligerante putiniana cuyos antecedentes incluyen una base militar rusa en Crimea, elementos rusófilos armados, la población hostil pro rusa, y una invasión militar ya planeada. En su discurso inmediatamente después de la anexión, Putin manifiesta que deploraba que Crimea fuera "regalada" inconstitucionalmente por Jruschov en 1954 al pueblo ucraniano. Esa crisis de Crimea tiene poco que ver con Obama y mucho que ver con la geopolítica rusa y una larga historia que se remonta a los Romanov.

Ucrania es un país europeo fronterizo con Rusia y cerca de Alemania (aliado vital de EEUU en Europa). La política de Obama con Rusia ha sido de negociar con fuertes sanciones económicas. El saldo sigue siendo oneroso para Putin (junto a la caída de precios por el petróleo, se estima una pérdida que llega hasta $135 mil millones). La guerra es imposible. Ucrania no es geográficamente una amenaza a los intereses de EEUU.

A raíz de la invasión, Obama sostuvo una conversación con Putin de 90 minutos (Washington Post) donde le instó a retirar la fuerza invasora a sus bases militares de inmediato. Más tarde, en una conferencia de prensa (recogida en USA Today) Obama impone sanciones económicas contra RusiaLas sanciones fueron extendidas en diciembre 2015. Dicha política de EEUU ha sido tildada de "Nueva Guerra Fría". Tan reciente como junio 2015, Ash Carter, secretario de defensa, hace pública la escalada de la política norteamericana: enviar armas pesadas al este de Ucrania.

¿Qué se pretende con culpar a Obama? ¿Acaso jugar a-la-guerra con Rusia unilateralmente en un terreno geopolítico que no le pertenece por derecho a EEUU? La política liderada por Alemania y EEUU (y la OTAN) es de contención y aislamiento, no de "pre-guerra". Alemania dejó claro que estaba de acuerdo con sanciones fuertes --y nada-- más por ahora.

¿Valdría la pena analizar los tres puntos que quedan contra Obama? No creo.

En tumiamiblog hemos defendido ...  repetidamente la voz inteligente de Reynaldo en su análisis de la situación cubana --de aquí y de allá.

Ahora no y con mucha razón.   

Monday, December 28, 2015

Mujeres que leen y preparan sus argumentos

Alexander Deineka
Joseph Lorusso
Pierre Bonnard

Rosie Inguanzo

No es cierto que la naturaleza sea sabia: desconfía de los árboles sin nidos y de los hombres entrenados para matar. Desconfía de los que no leen.

Frederick Carl Frieseke

Las mujeres lectoras son la Lizzie de Dante Gabriel Rossetti:


Dicen que las mujeres leemos más que los hombres.
La lectura exige que nos quedemos solas.
Una mujer que lee y prepara sus argumentos.
Una mujer que lee las imágenes de su vida.
Una mujer que lee y rechaza de tajo el imperativo biológico y social.
Nos sumergimos en un libro y olvidamos las labores domésticas, la lista de asuntos de otros por atender. En el arrobo privado de la lectura hallamos la retribución que los otros y la vida nos demoran.

Max Ginsburg

Un libro nos salva del velo que llevamos en público, la burka—que más que velo es cárcel, del chulo explotador, del marido abusivo, del ritual de ablación genital, de la sombra oscura sobre los hombros de las latinas en EEUU; un libro nos salva de los extremismos de otros libros, palabra rectificando palabra.

Jean Jacques Henner

Leer es emanciparnos. Un libro nos adhiere al pluralismo, otro nos da un saber poético—porque la poesía, como la ciencia y la filosofía, también explora el universo.

Edward Coley Burne-Jones

Las pinturas de mujeres leyendo avalan el proceso social de la mujer. De leer a escribir no hay más que un paso y los libros nos despertaron de un largo sueño: A Room of One’s Own (1929) de Virginia Woolf y Le Deuxième Sexe (1949), de Simone de Beauvoir.
Leer porque en los libros hallamos las respuestas que ya están dentro de nosotras.
Porque leer nos alerta sobre la vida, tiene poder restaurativo, nos enseña a ver la existencia como una tragicomedia y las relaciones humanas como un montaje teatral que favorece al hombre. Porque una lectora atenta no se fía, se forma opinión sobre ciertos asuntos y aprende que siempre hay una grieta en sus criterios.

Charles Burton-Barber

Y porque los grandes libros sapienciales nunca se terminan. O porque en un libro pequeño cabe una gran lección o una gran belleza. Y porque los libros más sinceros fueron escritos por hombres y mujeres solos, seguramente tristes, tratando de dar sentido a sus vidas y redescubrir el universo. Porque los poetas nos echan en brazos del ángel.

Monday, December 21, 2015

El empobrecimiento del discurso político actual


Alfredo Triff

El discurso político es una parte importante de la actividad intelectiva del ser humano. Con él aprendemos a desentrañar ideas como "poder", "gobierno", "nación", "contrato social", "derecho", "libertades", "igualdad", etc. El discurso político es un arma hipotética y a la vez práctica. Con esa tradición hemos descubierto y modelado hipótesis, argumentos y principios que se imponen no por la fuerza, sino el mérito de la razón. Sobran los ejemplos: la idea del ser "humano" que comienza a explorar Cicerón en su De Republica y que madura en la edad media con Tomás Aquino, la exploración del contrato social de Hobbes, perfeccionada y mejorada con nuevos argumentos por John Locke y luego con Rousseau, o la idea de tolerancia religiosa fundamentada en el siglo XVII por Spinoza y Locke. La idea de abolicionismo explorada por Montesquieu y Brissot y que llega hasta Thoreau.

¿Qué seríamos sin esta noble tradición de memes

Se dice que en política existen diferentes soluciones para un mismo problema, pero no todas las soluciones son igualmente buenas. Determinar "cuál es mejor" lleva tiempo, un tiempo que sencillamente no existe hoy en día.  Cada vez se hace más difícil sostener una conversación inteligente sobre política. Con la caída de la prensa escrita en general, se pierden balances necesarios que antes mantenían un mínimo estándar bajo control. Se ha dado también una creciente politización de la ciencia, que acaso sea consecuencia de una pérdida de fe en el poder de la razón.

Lo que reina no es --siquiera-- un vicio retórico, como aquel de moda en la Grecia socrática, que no había descubierto aún el poder de la verdad como engranaje eficiente del discurso. Lo que tenemos ahora es un reduccionismo que viene convoyado con una teatralidad, que hace lucir a los retóricos antiguos como sabios. El discurso político se ha hecho parte de la mediatización social de la comunicación.

Claro que no es un fenómeno nuevo. Lo nuevo es la velocidad del mismo. Si lo complejo de la información requiere, dada su dificultad, más tiempo de asimilar y propagar, la rapidez de propagación de la información actual implicaría una reducción que despoja al discurso de su riqueza, de su diversidad. Dicho de otra manera la rapidez por "resolver el asunto" refleja una falta de voluntad analítica, es decir, dedicar el tiempo que sea necesario en la búsqueda de la verdad.  

La manera de discursar de ahora viene con "ganchos". El gancho puede ser una exageración sistémica, típica del fenómeno mediático actual. Abunda la simplificación binaria: "o eres de derecha o izquierda". La falsa analogía: "liberalismo es socialismo", o "el islam es una religión violenta". El hombre de paja: "las armas no se disparan solas".

Hay algo de recalcitrante y difícil en la naturaleza del discurso político que desagrada a muchos. Por una parte, resulta esperanzador imaginar que la razón pueda resolver los problemas de la convivencia humana, por otra, se crean nudos aparentemente insolubles: la libertad humana, la convivencia, la igualdad moral, el papel de la religión, la diversidad y aparente contradicción entre culturas, etc. De pronto, la mayoría está dispuesta a abandonar el discurso, o tornarse en cínicos. Aquí viene una inducción demoledora: "Desde que la humanidad es humanidad...".

No he dicho aún que el empobrecimiento del discurso tiene un aspecto muy nocivo: Distorsiona la realidad. Ya muchos no saben qué creer. Ese "hombre masa" de que hablaba Ortega no quiere saber nada de complejidad. Son pocos los que buscan a ambos lados del espectro político. El discurso se ha polarizado. Con ello se reduce la posibilidad de encontrar ese deseado punto medio. 

Muchos desean llegar a la verdad, pero sin pagar el precio difícil de encontrarla. No, ellos ya vienen con la verdad bajo el brazo.

¿Qué hacer entonces?

Subirle la parada a la discusión política. Ser tenaz y a la vez paciente. Persuadir en lugar de gritar u ofender. Demostrar, en lugar de presuponer apresuradamente. Ser generosos al discutir. Prevalecerá siempre el mejor argumento, no importa que sea desdeñado --temporalmente-- por la teatralidad de la exageración y el facilismo mediático.

Thursday, December 17, 2015

Thursday, December 10, 2015

6D en Venezuela: la supervivencia, el retorno al lugar del ser y el cansancio del lenguaje


Omaira Hernández Fernández

La voluntad política del pueblo venezolano decidió por un cambio de rumbo para la nación y, mayoritariamente, sin equívocos o posibilidades de duda, el pueblo otorgó el triunfo a la propuesta democrática. Debo aclarar de entrada, que el pueblo votó por una opción no por unas personas. El liderazgo de los diputados electos se construirá en su gestión; por ahora, una gran mayoría de ellos, eran sólo nombres sin rostro, vecinos de sus pueblos y barrios, conocidos por sus allegados; pero encarnando, todos y cada uno la esperanza de un corte radical al sistema político, al desastre económico y a la división social de nuestra nación. Por ello, cuando digo que no se votó por personas, reitero, me refiero que se votó por un cambio de sistema; y esto es contundentemente una señal que debería prender todas las alarmas de la llamada revolución bolivariana. Esto significa en pocas palabras que la revolución dejó de ser una esperanza para el pueblo y se convirtió en una amenaza.

Sin embargo, no puedo dejar de preguntarme: ¿Qué pasó? ¿Por qué esta radical decisión? ¿Por qué uno de los grandes populismos de los últimos tiempos recibe tan duro golpe de sus sectores más emblemáticos? Muchos argumentos pueden esgrimirse como respuestas a estas preguntas, y excusándome por el tono escolar, sólo deseo reflexionar sobre tres de ellos, según mi criterio poco explorados, pero que bien pueden ayudarnos a comprender el fenómeno político-social del pasado domingo 6 de diciembre.

En primer lugar, el más sencillo y elemental de los argumentos: el instinto de supervivencia. Como mencioné anteriormente, la revolución no inspira, expira. El venezolano, pasmado ante el horror de la muerte cotidiana, de la miseria diaria, del odio y la división que día a día se sembró por 17 años, se miró en el oscuro espejo de ese abismo. Allí se vio en los límites de la miseria absoluta, con la certeza de saber que su trabajo no valía nada, que su salario de un mes de trabajo no alcanza ni para comprarse un par de zapatos, que su condición humana había llegado a la mendicidad con las colas para conseguir el pan de cada día, que la movilidad social estaba sujeta al uso de camisas rojas, que el desplazamiento espacial estaba prohibido por el más absurdo estado de excepción de nuestra historia, que nuestra moneda se devaluó en novecientos mil por ciento... en ese instante tristemente sublime entendió que no era persona, que jamás podría optar por una casa o un vehículo, que la violencia y la muerte podría arrebatarle la vida y la de su familia en cualquier instante. ¡En fin! Se enfrentó, con aquello que Unamuno llamó “la cochina realidad”. Puedo aventurar la imagen de un pueblo que debía decidir entre la promesa revolucionaria de “profundizar la revolución” y la promesa de “construcción ciudadana de un nuevo proyecto de país”. Y como diría Ortega y Gasset… el hombre es él y sus circunstancias… y las circunstancias pesaron.

Esta primera reflexión me lleva a un segundo argumento: el retorno al lugar antropológico. Me explico: cuando se está ante el abismo, ante la nada, ante el vacío de una vida personal y colectiva que pierde sentido; el ser humano busca instintivamente el retorno a los lugares sagrados. Merleau Ponty en su texto Fenomenología de la percepción (1945), define el "espacio antropológico" como espacio "existencial", lugar de una experiencia de relación con el mundo de un ser esencialmente situado en relación con un medio. Michel de Certau nos habla del “lugar simbolizado” en su libro La invención de lo cotidiano (1990); y Marc Augé en Los no lugares (1992) manifiesta que los lugares antropológicos tienen por lo menos tres rasgos comunes: se consideran identificatorios, relacionales e históricos. Es decir, retornar al lugar antropológico significa llenar la necesidad de volver a tener “el lugar” que nos identifica, que nos define, que nos hace ser y hacer lo que somos y hacemos cotidianamente, el lugar que nos relaciona con la tradición, que tiene sentido histórico porque alude a nuestra experiencia vital, el lugar que se ancla en nuestras memorias y en el cual se escribió nuestra vida desde que nacemos.

El venezolano, necesita con urgencia volver a ese lugar. Lugar que ha sido violado constantemente hasta socavarlo y destruirlo. El proyecto revolucionario se marcó como meta “refundar una nación” y para ello, destruyó el universo simbólico del venezolano, cambió sus símbolos, transformó la fisonomía de sus héroes, alteró la cronología histórica, proscribió canciones y juegos, alteró fachadas de plazas y escuelas para imponer una Venezuela roja rojita. El venezolano empezó a desconocerse en ese lugar y con esa gente, y empezó a ser extranjero en su propia tierra en términos socio-culturales y exiliado nacional en términos políticos. Por ello, la necesidad de reconocerse en su espacio y retomar su lugar, es, en mi humilde experiencia una necesidad que se cubre con este masivo acto de afirmación nacional que fue el voto del pasado domingo.

Finalmente, y porque no quiero extenderme abusando de su paciencia, debo referirme al cansancio que el lenguaje y el discurso chavista provocó en nuestro pueblo. Haciendo un poquito de historia, recordemos que el poder del Estado venezolano, entendió a la perfección las modernas teorías sociales de control y dominio. Ellos saben que el control social se lleva a cabo, ahora, mediante el control de los códigos que gobiernan el valor de signo (palabra o imagen) y, a través de éste, se inculcan valores, gustos, privilegios y verdades a fin de lograr el dominio. Entendieron, como lo plantean filósofos y sociólogos como Baudrillard, Canclini, Touraine, y especialmente Habermas; que en las sociedades de consumo como la nuestra, las nuevas tecnologías y la cultura mediática son una nueva forma de ideología y reemplazan a la producción industrial y a la economía política como principios organizadores de la sociedad. Por ello, el denodado, continuo y exitoso proceso de control de los medios de comunicación de masas. Ahora bien, en el sui generis caso del socialismo venezolano, especialmente en la figura de su primer mandatario Hugo Chávez Frías; a la par que desarrollaba el control y la dominación mediática de la población; fue capaz de construir un lenguaje, una semiótica, una gramática mediática del socialismo como sustituto de la falta de teoría política.

Este forma lingüística tuvo como objetivo la transformación de los bases estructurales de la nación venezolana, y como herramienta un sistema discursivo capaz de condensar e imponer en todos los registros orales y escritos de la lengua oficial, el uso de ciertas frases, (holofrases en el sentido Piagetano del término, acompañadas de una actividad kinésica que las complementan), que hoy son usadas como estandartes del proceso revolucionario, creando un universo sígnico que da cuenta, o así lo pretende, de la transformación ideológica de Venezuela. Parafraseando lo dicho por el Prof. Carvajal (2008), Hugo Chávez combinó, a su leal saber y entender, elementos como el caudillismo; el militarismo; una historia de Venezuela mutilada e interpretada pro domo sua en una matriz idealista; una interpretación personalísima de la doctrina de Simón Bolívar; una sui generis exégesis de algunos textos de Marx y Gramsci; una herética y superficial reinterpretación de la doctrina de Cristo; un exagerado culto a la herencia indígena y “afrodescendiente”; y finalmente, el aporte de múltiples ocurrencias retóricas y fácticas, frutos de la revuelta matriz ideológica acá apenas perfilada, a saber, el ALBA, el desarrollo endógeno a la Chávez, los fundos zamoranos, el árbol de las tres raíces, las misiones, los consejos comunales; los gallineros verticales, los batallones, los cinco motores, las tres erres, el desarrollo endógeno, el trabajo liberador, entre otras tantos dislates.

... la revolución dejó de ser una esperanza para el pueblo y se convirtió en una amenaza

Este lenguaje penetró y afectó todos los sectores, niveles o ámbitos del país, incluyendo los territoriales, administrativos y políticos. Este despliegue discursivo intentó la supuesta transformación de la nación, por vía del hecho y del derecho. Penetró las prácticas cotidianas, los sistemas de representación, las visiones del mundo, modificó instituciones; en fin, intervino la vida y los cuerpos de los habitantes; a fin de instaurar, el socialismo como sistema político-económico que sustentara la creación de una nueva república. Conscientes estaban de lo dicho por Fillmore (1975): “cuando seleccionas una palabra arrastras una escena entera” (p. 114), designas un mundo, construyes una historia…o inventas una.

Sé que existen muchas otras razones que explicarían el fenómeno electoral de mi patria y en un país tan politizado como el nuestro, no faltarán tales explicaciones. Sin embargo, aquélla que busca nuevos mesianismos en la figura del General Padrino López, me alarma… pero en nuestro insólito país quizás debamos agradecer que el general leyera las entrelíneas de la situación electoral del domingo y también decidiera hacer lo correcto, lo que habría sido su deber en estos 17 años y nunca hizo… ¿Por qué lo hizo ahora? Esa es otra historia que será contada en otro momento… cuando ya no pueda empañar la felicidad que hoy me embarga.

Sunday, December 6, 2015

The Stanford Prison Experiment (2015) - Kyle Patrick Alvarez


Jesús Rosado

En ese recorrido visual por el acontecer cinematográfico de cada año me acaba de tocar una cinta de reciente repercusión que agitó al público en el último Festival de Sundance. Se trata de una historia basada en hechos reales que ha sido recreada ya más de una vez en cine y televisión, pero que en la realización de Kyle Patrick Alvarez asume matices tan realistas que indiscutiblemente se comprenden los motivos por el cual el filme se ha convertido en pieza de atención de la crítica.

The Stanford Prison Experiment, un insólito ensayo llevado a cabo en 1971 por el Dr. Philip Zimbardo, profesor de la Universidad de Stanford, toma de muestra a 24 estudiantes voluntarios para reproducir en sórdido laboratorio psicosocial el ambiente de una cárcel. La mitad de los estudiantes van a jugar el rol de reos y la otra mitad el de guardas de la prisión. El simulacro, según Zimbardo, estaba orientado a exponer los comportamientos y conflictos de ambos bandos en el sistema penitenciario. Los resultados entonces se van sucediendo ante los ojos del espectador de manera perturbadora hasta convertirse en crudo espejo que no solo refleja un microcontexto de la sociedad contemporánea sino que revela las oscuridades del sujeto social a gran escala, pisoteando el presupuesto de que ha llegado objetivamente a grados elevados de ese estatus cultural que los humanistas califican como civilización.

El filme, típico producto del cine independiente realizado con escasos recursos, no es precisamente un exponente de búsquedas formales originales ni hace gala del más acabado profesionalismo. Fluye plagado de inocultables ingenuidades y se comporta como un avión que calienta motores hasta que logra despegar en vuelo raudo. Sin embargo, ya en las alturas va cuajando paulatinamente sobre todo como pieza apoyada por un argumento que atrapa, estremece y apabulla a la audiencia.

El insensato abuso de poder y las ciegas reacciones de pánico y sumisión nos abofetean y van develando ante nuestros ojos la maleable estructura psíquica a la cual estamos subordinados, sin importar los altos niveles intelectuales que se nos haya dado alcanzar. Puesta cinematográfica y substrato histórico se van combinando en turbulento in crescendo para dejar al descubierto como a la condición humana le es inherente la conducta fascista cuando se le pone a mano las posibilidades del control totalitario y de qué manera rayana en el absurdo se genera la tendencia al sometimiento servil por parte de las víctimas de ese poder abusivo.

Mi recomendación es que la busquen y se sometan a la psicoterapia de choque. Será una experiencia introspectiva memorable. Particularmente, a los que hemos sufrido los rigores dictatoriales nos hará rememorar y replantearnos las realidades vividas bajo la opresión. Y, ciertamente, no nos curará de los espantos, pero sí nos ayudará a concientizar que la génesis del terror social se localiza en el pulso de nuestros propios latidos.

Friday, December 4, 2015

No creo que el exilio te haga éticamente superior. Indudablemente, te permite, y yo diría que hasta te obliga, a vivir en la verdad


Andrés Reynaldo hoy en El Nuevo:
En el exilio, por más que intentes, la moral común no te permite abandonar tu realidad. De hecho, si algo importante te devuelve el exilio es tu lugar en la moral común. Tu derecho a la memoria. Tu juicio en el error y el acierto. Los deberes de la exactitud no te exponen a los peligros de la herejía. Vuelves a tener un valor como individuo. En suma, regresas a la civilización. Por supuesto, no creo que el exilio te haga éticamente superior. Indudablemente, te permite, y yo diría que hasta te obliga, a vivir en la verdad.
Sin palabras.