viernes, 17 de febrero de 2017

a Cuban state of mind: march 2 - april 30


Manhattan, NY (15 de febrero, 2017) - La iglesia First Presbyterian Church in the City of New York (FPCNYC) se enorgullece en anunciar la presentación de “Cuban State of Mind” como parte de su programa Art at First.

El programa incluirá destacados artistas visuales, músicos, cineastas y educadores. Jorge Moya, el curador del programa, mencionó, “Los esfuerzos de esta noble institución nos permiten compartir los indiscutibles logros de este grupo de artistas y su impacto en el arte contemporáneo de Nueva York”.

La serie "Cuban State of Mind" se inaugurará con la exposición de arte "Origin and Circumstances” el 2 de marzo, y durará hasta el 30 de abril. La muestra incluirá pinturas, dibujos, fotografías y esculturas de cinco artistas cubanos radicados en Estados Unidos. Las obras son una reflexión sobre la historia cubana y la cultura contemporánea. La exposición incluirá pinturas y acuarelas de Ariel Cabrera Montejo, dibujos de Jairo Alfonso, fotografías de Giorgio Viera, pinturas de Geandy Pavón y esculturas de Armando Guiller.

La serie "Cuban State of Mind" también contará con presentaciones musicales de los artistas cubanos David Virelles y Melvis Santa. El 12 de marzo a las 4pm el pianista y compositor David Virelles interpretará Lineage, un programa dedicado al legado del piano cubano. Desde el danzón hasta los nuevos sonidos del jazz afrocubano, el intérprete llevará a la audiencia a través de los diferentes periodos que definieron el idioma de este instrumento en la isla.

El 30 de abril a las 4pm, la vocalista, pianista, bailarina y actriz cubana Melvis Santa ofrecerá un concierto de piano acompañado por tambores batá. Conocida por su creatividad artística, Santa hizo su debut musical como fundadora del grupo Sexto Sentido, el cual fue celebrado por la leyenda del jazz cubano Chucho Valdés como "el mejor cuarteto vocal cubano de los últimos 30 años". El New York Times definió su estilo musical como "poseedor del alma de la música soul de los años 70, pero perteneciente a las tradiciones musicales afro-cubanas".

El 2 de abril a la 1pm FPCNYC presentará el documental Patria O Muerte, un vívido retrato de la Cuba contemporánea, dirigido por Olatz López Garmendia y la producción ejecutiva de Julian Schnabel. La proyección incluirá una charla con el profesor José C. Moya de Columbia University, el productor del documental, Miguel Sirgado, y Gerardo Muñoz de Princeton University.

Para obtener más información, visite www.fpcnyc.org o llame al 212.675.6150.

sábado, 11 de febrero de 2017

Serendipity (Rafael López Ramos y Natasha Perdomo)


La alegría del fuego y sus lenguas de calor

Lorenzo Casanova

Ingeborg Portales

Ella dejó de ir a la iglesia el mismo día que el Padre Lorenzo mandó a desarmar los confesionarios. Esa mañana convocó fervorosamente a todos los fieles al final de la misa dominical. Al atardecer las campanas comenzarían a repicar para recordar a todos los olvidadizos.

Pararon de sonar justo cuando la luna apareció sobre el campanario. Cada tabla del confesionario había sido convertida en leña y colocada meticulosamente como si se tratara de un horno de carbón. Jesús, el Sacristán, había rellenado el acetre con gasolina para esta celebración. El cura elevó el hisopo empapado y dibujó una cruz, rociando las maderas amontonadas. A pesar de que no pronunció bendición alguna, los fieles repetían una y otra vez “amén”. El Padre Lorenzo miró a Jesús y éste dejó caer las cerillas encendidas sobre las maderas. Las caras de los fieles se iluminaron con la alegría del fuego. En lo adelante cada cual cargaría con sus culpas y arrepentimientos. No más penitencias. Entre murmullos de rezos y salmos de agradecimiento, los confesionarios se deshacían, crepitantes, en lenguas de calor.

Nadie la vio llorar. Siempre ocultaba su cara con greñas de pelo. El reloj de la torre anunció la hora con once campanadas. Los fieles comenzaron a marcharse. Ella esperó hasta que no quedó uno, hasta que los confesionarios no eran más que un montón de cenizas calientes que el aire de la media noche esparcía sobre los tejados.

Hacía mucho tiempo que pensaba: "Dios ha dejado de escucharme". Pero a pesar de sus sospechas, ella había seguido atravesando el portón de la iglesia cada noche. En ese momento tuvo la certeza de que ya no tendría ningún sentido volver a hacerlo. No existía más la posibilidad de arrodillarse ante él y confesarle sus deseos más perversos por la rejilla.

jueves, 9 de febrero de 2017

Policentrismo político (manifiesto)

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El centrismo fue siempre una posición entre derecha e izquierda. Ahora es superado por una nueva posición: Policentrismo.

El Policentrismo no está "entre", sino "cerca de" otras posiciones. La meta es incorporar y negociar frutos específicos a favor de lo que llamamos gobierno.

Desde los extremos se hace más difícil negociar posiciones de consenso, no un consenso maniqueo prefrabricado, o coartado, sino libre y que se avenga a la mejor solución del problema.

El Policentrismo renuncia a la ideología. La ideología paraliza, puesto que se discute desde lo abstracto no desde aplicaciones. El concepto paradigmático en materia de política es resolver problemas específicos.

El Policentrismo defiende una ingeniería para resolver problemas que acomoda la teoría a la solución, no lo contrario.

El Policentrismo busca innovación, desarrollo y mejora.

Analicemos "mejora":

*Cuando algo mejora se supone una transformación entre lo viejo y lo nuevo.
*El objetivo de la mejora es el progreso.
*Nunca hay mejora absoluta. Hay mejora relativa.
*Mejora significa incremento de lo anterior (tomando en cuenta la generalidad del pro y el contra).
*La mejora es ampliativa y por tanto discutible, lo que se tendrá en cuenta en el próximo paso.

Como metodología preliminar sugerimos tener en cuenta los siguientes puntos:

1. Consecuencias imprevistas:  En busca de la mejora existen consecuencias negativas imprevistas que pueden dar al traste con la situación que se busca remediar. (Ejemplo: La guerra de Irak, el desvío del río Volga, la Ley Seca en Estados Unidos, etc).

2. Disenso y tolerancia: La salvaguarda contra el pseudoconsenso (por ejemplo, la aquiescencia de las redes sociales) que consiste en presuponer y respetar el desacuerdo como previo al acuerdo. Nadie está en desacuerdo a zanjar desacuerdos. 

3. Principalismo previo a la discusión de problemas: El principalismo busca balance. Previo a la discusión se tiene en cuenta: a- buena fe, b- procedimiento, c- riesgos y beneficios, d- alternativas, e- la posibilidad de postergar la discusión o retirarse de la misma.

4. Incrementalidad:La mejora es un horizonte en potencia. Se llega a él poco a poco (gradualidad), asesorando tanto ganancia como pérdida (flexibilidad) y calibrando dificultades (simplicidad).

Discutimos tres ejemplos:

1. El matrimonio gay en el fallo Obergefell vs. Hudges de la corte suprema.
2. ACA (Obamacare)
3. (tercer ejemplo en construcción)

Hace falta un instrumento político que renueve la esperanza de un proyecto de gobierno que de al traste con la parálisis política, el auge del FAKE NEWS y el chantaje ideológico y partidista.

(este es el primero de una serie)

lunes, 6 de febrero de 2017

Cómo definir trumpológica


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En miamibourbaki se procede a una exploración de lo que llamaremos desde ahora trumpológica (que viene de Trump, del baile del trompo y la antilógica).

A raíz del desafío por un juez federal de la orden ejecutiva prohibiendo entrada en EUA a refugiados y emigrantes de siete países musulmanes, el presidente Trump ha abierto con una lluvia gris, llanto amargo de tuits. Comenzamos con el siguiente:

Cualquier encuesta negativa es una noticia falsa,  

Inconcebible, pues aquí Trump se pronuncia sobre el imperio de los hechos. Dado cualquier rango (entre positivo y negativo), será siempre posible obtener una encuesta negativa N. Como tal, dicha posibilidad no puede ser falsa.

¿Cómo entrarle a este difícil meollo? 

1. Trump se cree infalible,*
2. De 1. tenemos que el más leve desacuerdo con Trump convierte automáticamente al desdichado en portador de falsedades. 
3. Trump rechaza cualquier encuesta negativa en tanto que venga de la "prensa liberal" = falsas noticias (producto de 1. y 2.).
4. el tuit arriba es una manera trumpiana de decir "no me lo trago" (reiteración metafórica de 1.)

Observemos que declarar el obverso:

Cualquier encuesta positiva es una noticia cierta 

es tan inútil como el tuit en amarillo, arriba.

Pero aventuro que Trump se apoya en este segundo tuit:

Yo sé lo que digo, basado en gran medida en una acumulación de datos y todo el mundo lo sabe,

Yo sé lo que digo es trumpiano, empero redundante, 

Sin más preámbulo pasemos a: basado en gran medida en una acumulación de datos.

¿No es dicha acumulación de datos precisamente un análisis que por una cuestión de decreto (expresado en el tuit en amarillo) descarta cualquier encuesta negativa como falsa?  

En cuanto a, y todo el mundo lo sabe... sans mot dire.  
    
De aquí en lo adelante llamaremos a esta manera novedosa de irreflexión y despiste lógico: trumpológica.

__________________
* Se puede ser infalible sin saberse que se es. Propongo que el infalibilista vive en una trampa. Por una parte comprende que puede cometer errores, pero no lo cree de sí. Toda evidencia que se presente en su contra es errónea, falsa y malintencionada. Estar en desacuerdo con el infalibilista es quedar automáticamente "en la penumbra".

domingo, 5 de febrero de 2017

Orlando Jiménez Leal: La música como obsesión


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Todos conocemos a Orlando Jiménez Leal, el prestigioso cineasta y guionista cubano. Pocos conocen a Jiménez-Leal el connoisseur y amante de la música. Hemos compartido veladas musicales y me ha sorprendido la intuición de Jiménez Leal de enriquecer lo que escucha. Orlando es una especie de etnólogo de la música, capaz de asociar el estribillo en una canción a una culinaria, el mambo de los metales de una orquesta a una playa de Marianao, el melisma de una diva habanera con el salitre del puerto en la madrugada. Con la música Orlando choca con la tradición, o explora un dato antropológico furtivo pero necesario, o trae la música a la literatura o −como todo cubano− a la política. La entrevista que sigue tiene el propósito de presentar ese lado musical poco conocido de Orlando Jiménez Leal.

Cuéntanos un poco de ese interés antropológico e historiográfico que tienes con la música.

Fue el encuentro fortuito de una biografía de Guido de Arezzo que, obsesionado por evitar que los cantantes olvidaran la letra de los cantos gregorianos, inventó el tetragrama. Con ello no sólo evitó que los cantantes no olvidaran la letra si no que logró que, en el tiempo, nosotros también la recordáramos. Me obsesionaba la idea que en unas líneas horizontales y con unos signos musicales se pudiera “atrapar “la música. Es el mismo interés antropológico que siento por la pintura. Como hemos visto en las cuevas de Altamira, el hombre primitivo se dedicaba a “cazar imágenes” que, para conservarlas en el tiempo, las pintaba. La música, decía Borges, es también, una misteriosa forma del tiempo.

Cuando hemos escuchado música juntos, por ejemplo, de los años 50, has construido una especie de sico-geografía. Hablas de una “música de playa” o “música de cabaret” o “música de victrola”. ¿Cuál es la diferencia?

La psico-geografía pretende entender el efecto que tiene el ambiente geográfico sobre las emociones de la gente. Sin embargo, pienso que es la gente la que impone un estado de ánimo sobre la música. Lo que llamo “música de playa” es una música de espacios abiertos que rehúye en sus letra a la noche y el reproche, y donde casi nunca hay ni saxos ni violines. La música de playa, “huele” a mar y a salitre. Se oía, y esto para mí siempre fue un misterio, casi exclusivamente en los bares de las playas. Y en sus letras se había superado al despecho. Describían, casi siempre, el paisaje después de una batalla amorosa: “Total, si me hubieras querido, ya me hubiera olvidado de tu querer…”. O “yo tendré una como tú… tan linda…”

Esta música optimista y playera está en completa oposición a esos encantadores boleros, obscuros y tenebrosos, de encuentros y desencuentros, suicidios y amores imposibles que con ciertos ecos jazzísticos se oían en los prostíbulos o en los cabarets de segunda categoría y en las victrolas de las bodegas de las esquinas de los barrios de La Habana.

¿Cuál es la década de la música cubana que más te llega?

Es difícil determinar una década preferida porque muchas canciones saltaban de “una década” a otra. Yo siempre he sentido nostalgia por un pasado no vivido, y la única manera que tenía de vivirlo era a través de la música. Hay grupos claves en la música cubana de todos los tiempos. Sobre todo, en las primeras cinco décadas del siglo XX: El Sexteto Habanero, Ignacio Piñeiro, Los Muñequitos de Matanzas, el Trio Matamoros, Chapotín, la Orquesta Sensación, la orquesta Casino de la playa y, el epítome de los años cuarenta: Chano Pozo, que tanta influencia tuvo en el jazz. Pienso en esa composición de una sola palabra:
blen, blen, blen,
blen, blen,
blen, blen, blen.

Los años cincuenta pertenecen a las Big Bands: Lecuona Cubans Boys, la Orquesta Riverside, El Conjunto Casino, Beny Moré y su orquesta; aunque mi preferida es la más urbana, cosmopolita y habanera de todas: La Sonora Matancera.

Hubo orquestas, sin embargo que trascendieron las fronteras. Me refiero a un genio olvidado: Pérez Prado. La encantadora Lecuona Cubans Boys fue la orquesta más admirada en la Europa de mediados del siglo pasado.

¿Por qué la música resulta un norte cultural tan fuerte para ti?

Desde el son de La Ma’ Teodora a Ñico Saquito y Ernesto Lecuona. Desde las danzas de Cervantes y Saumell pasandp por Julián Orbón y Aurelio de la Vega, creo firmemente que en la música es donde el cubano alcanza su máxima excelencia. Sobre todo por su riqueza y la influencia que ha ejercido en el mundo su música popular. El cubano también ha demostrado gran talento para la pintura y la literatura. Por el contrario, ha sido poco agraciado para el cine. Lo peor que les pudo pasar a los cineastas fue que les dieran la oportunidad de demostrarlo. Pienso que si la gente con talento que yo conocí en Cuba que hacía cine, se hubieran dedicado a la música, habrían llegado muy lejos. Gutiérrez Alea era un pianista clásico excelente. García Espinosa fue un gran bailarín.

¿Cómo ves la música como cineasta?

OJL: La historia de la música, es la historia de los ruidos como formas musicales. ¿Cómo es que un ruido se convierte más tarde en armonía, en ritmo, en melodía? Es un enigma. En el cine el director escoge una melodía porque sabe que es “esa” y no otra, la que va a crear una atmósfera determinada. Esa música puede ser un acorde de Schoenberg o un vals de Strauss. Y en ese sentido, para mí la música en el cine es un “ruido más.” Dejarse llevar por las tentaciones de usar la música para manipular emociones de una manera fácil, es un mal truco que te lleva, en el mejor de los casos, nunca mejor dicho, al melodrama.

¿Qué te parece la música incidental para películas? ¿Tienes algún compositor favorito?

Más que una música incidental, yo hablaría de la música “accidental”. Es decir, la música que parece estar allí por accidente. Pienso en Erick Satie y su Musique de ameublement, o en las películas producidas por Hal Roach, donde la música comenzaba en el primer fotograma del film y terminaba con la palabra “Fin”. Y todo esto sin ninguna conexión aparente entre la imagen y el sonido. Por el contrario, me encanta la música descriptiva, como el uso que hacen Hanna y Barbera de la “Rapsodia húngara” de Liszt en “The Cat Concert”, ese extraordinario cartoon de Tom and Jerry.

Sin embargo, toda mi teoría sobre la música en el cine la pongo en duda cuando pienso que mi músico predilecto es Bernard Herrmann, el compositor de todas las películas de Hitchcock. Y last but not least, Miklos Rozsa, que compuso la banda sonora de “El ladrón de Bagdad” la película que, tal vez, he visto más veces en mi vida.

viernes, 3 de febrero de 2017

¡contribuye con el Museo de la Diáspora Cubana!


Amigos, colegas y amantes de las artes y la cultura de la diáspora cubana:

El Museo de la Diáspora Cubana con sede en Miami ha emprendido una jornada de captación de membresías y donaciones que contribuyan a mantener la institución abierta al público con una programación dinámica y actualizada. Al final de este mensaje aparece el link donde pueden seguir los pasos para aportar lo que esté al alcance de sus posibilidades.

No es secreto para nadie lo difícil que es cubrir los gastos operativos de una institución de este tipo, cuya misión es estudiar, recopilar y mostrar la historia cultural y los testimonios de los logros del exilio cubano a lo largo y ancho del planeta. El Museo de la Diáspora Cubana ha sido construido y concebido al servicio de esa comunidad dispersa y es, por tanto, una criatura que le pertenece y le toca ayudar a crecer y sostener a fin de respaldar su misión social.

Apelamos a la sensibilidad de cada exiliado para que con su contribución el Museo pueda cumplir con los nobles propósitos que llevaron a su creación. No hay sentido de la identidad sin memoria histórica. Este Museo es una inestimable oportunidad institucional para el autorreconocimiento de nuestros rasgos y valores como nación desplazada. Privarnos de él sería como seguir navegando sobre una balsa a la deriva.

Contribuyamos pues. Con lo que se pueda. ¡Cada dólar cuenta!

Gracias.

miércoles, 1 de febrero de 2017

Armengol, con generalizaciones fáciles no hay esperanza

¿no hay derecho a prostestar? pues a prostestar.  

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Acuso recibo del artículo titulado Sin esperanzas, de Alejandro Armengol, para cubaencuentro
En Miami no hubo urgencia en imponer un límite al recuerdo y un cupo a la nostalgia. Hubiera sido mejor un cartel preventivo: exiliado cubano, guarda en tu pasaporte de origen todo el rencor; declara en la aduana las injusticias sufridas y deja en la maleta las frustraciones.
No hay urgencia puesto que no existe manera de limitar la nostalgia. Estudiosos Sociólogos, antropólogos, y poetas concuerdan que la nostalgia es un sentimiento adecuado y necesario que evoca el pasado. Debe reiterarse que la nostagia del exilado no es un mal.  

Otra conflusión de Armengol:
Sin embargo, en quienes rechazan al régimen dentro de la propia Isla no impera el afán contrarrevolucionario de destruir por completo a la sociedad existente, ni tampoco la vuelta nostálgica a la Cuba de ayer.
Pocos exilados sueñan con "destruir por completo la sociedad existente". Lo que el contrarevolucionario deseaba era destruir el castrismo, algo harto difícil, si consideramos que tanto castrismo como anti-castrismo son condiciones particulares del cubano antes de Castro.

Armengol no tiene herramientas de encuesta dentro de Cuba para tal aseveración. Por otra parte, estudiosos como Walter Benjamin, o Hans Blumenberg han dejado claro que ninguna vuelta al pasado desde la nostalgia implica una vuelta real.  La "vuelta" de la nostalgia es intelectual/emocional. En Cuba quedan pocos realmente con esa nostalgia "de ayer". La gran mayoría del bando nostálgico está de este lado.

Luego está el tono de Armengol en este artículo: impaciente, por momentos irritable:
En Miami algunos no han podido sacarse los clavos del castrismo, pero quieren que los demás carguen la cruz por ellos: a confesar la fe en la "lucha anticomunista'' o arriesgarse a ser azotado en la plaza. Inquisición radial y televisiva, centuriones de esquina, cruzados de café con leche, apóstoles de la ignorancia. Irse de la Isla para continuar con una comparación inútil y absurda: responder al mal con el desatino y a la represión con la intransigencia.
¿Por qué confundir nostalgia con intransigencia? Un intransigente no tiene que ser exilado y un exilado puede ser tan tolerante como Afra de Augusta.

(no hablemos ya que presumir de transigencia para criticar la intransigencia debilita la primera).
Empeñarse en la violencia con la excusa de lo perdido. Son aquellos que rehúsan a limitar el terrorismo a una definición. Tienen un diccionario particular que esgrimen a conveniencia, y se escudan en el papel de víctimas para lanzar una cacería de brujas. La realidad es una ficción y las obras de ficción ejemplos reales, que utilizan en escritos y arengas para proponer tácticas ridículas.
Armengol gasta municiones por gusto. La intransigencia (de por sí "intransigencia" no es nada malo: soy intransigente con la estupidez) es propia de todo exilio. Y aunque debe criticarse en su exceso, la crítica misma no debe acabar en cliché.
En lo que se refiere a Cuba, en la actualidad es correcto catalogar de reaccionario al gobernante Raúl Castro, cuyas anunciadas reformas son pocas, superficiales y atrasadas. Pero al mismo tiempo, la parte más visible del exilio —en lo que respecta a la opinión política— se niega a adoptar una posición progresista, y ha acogido con beneplácito la actitud ultraconservadora incendiaria que caracteriza a Trump y al Tea Party. En una contradicción política más, estos exiliados adoptan al mismo tiempo la nostalgia retrógrada y la combatividad de Trump. Son revolucionarios-reaccionarios.
¿Dónde vive Armengol? Si solo una mitad del exilio votó por Trump eso desmorona la tesis de un exilio en masse, intransigente (no caigamos de nuevo en la generalización de Hillary, que el votante de Trump es "deplorable").

Es cierto que en el exilio cubano se ha explotado la nostalgia como un bálsamo de Galaad y en este sentido Armengol ha sido un crítico constante y minucioso. El peligro está en agotar lo válido del discurso con fáciles generalizaciones.  

miércoles, 25 de enero de 2017

Segurosos, partidarios, simpatizantes e indiferentes: todos apoyan el castrismo

Despliegue de masas revolucionarias, La Habana (1980)

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Leo con interés el artículo Los grandes aliados de los Castro, de Iván García para Diario de Cuba. García caracteriza un segmento social de la sociedad cubana que él llama "indiferentes":
 Muchos de estos cubanos, indiferentes a la política, por 10 pesos convertibles al mes (el salario mínimo en Cuba) se conectan por cable a antenas ilegales. Son circuitos televisivos privados que funcionan en numerosos barrios de La Habana y algunas provincias, con programaciones diseñadas por el dueño de la antena, esencialmente las trasmitidas en el sur de la Florida: muñequitos, culebrones, noticieros, humorísticos y béisbol de las Grandes Ligas.
García concluye que esos "indiferentes" resultan "aliados" de Castro. Bien, mi ángulo es convergente pero se bisecta. Lo llamo "apoyo". y sí, todo aliado, de cierta manera, apoya. El asunto no es que no protesten, sino que tácitamente, ese cubano apoya al régimen.

Es una  vida congelada en una fantasía surrealista que viven (casi) a gusto. Y en todo esto hay un lado perverso,
A pesar de que muchos cubanos ambiguos dicen no interesarse por la política, rezongando, asisten a las "marchas del pueblo combatiente", las pachangas revolucionarias conmemorativas o los actos de repudio a las Damas de Blanco. A ratos, los correcaminos de los servicios especiales movilizan al personal de empresas situadas en Centro Habana ... para acosar a las Damas de Blanco.
Los niños son la esperanza de la Revolución

Les presento al típico indiferente: Yoliván, joven que se debate entre dos polos: Uno el de su mamá revolucionaria fuerte (hay muchísimos revolucionarios que viven de las remesas exiliadas) y el otro, su mujer, que depende directamente del dinero que le lleva el viejo de Miami a la familia
La mamá de Yoliván (una mujer cincuentona y rozagante): Livancito, tu papá te tiene chantajeado. No quieres ver que se está comiendo un cable en Miami y vive peor que nosotros. Trabaja de valé parkin por la madrugada en un hotel en Miami Beach. ¡Un ingeniero eléctrico graduado de la Lenin! Un hombre que tenía futuro. ¿Dónde vive? En un cuartico de mierda.
Yoliván (interrumpe gesticulando con las manos): Coño, vieja, al menos el viejo no es un delincuente. La economía está dura donde quiera. Tengo fe que el viejo salga adelante. Ahí nos beneficiamos todos. El viejo nos ha olvidado.
La mamá: Pero renegó a sus principios. Mijo tu padre era un revolucionario lo respetaban. Fue hasta miembro del partido. Sacrificó su juventud a la revolución. Y mira como terminó, un disidente ripiao. 
 Ydalmis, esposa de Yoliván (interrumpiendo a la mamá con una voz nasal, como la que no quiere las cosas): Yoli, qué bien me cae tu papá. (Ahora observa a la mamá de Yoliván de reojo) ¿y cuándo viene tu papá de nuevo?
Yoliván (incómodo): Que sé yo Ydalmis. Acaba de venir hace un mes. ¿Qué quieres, que venga todas las semanas? El viejo tiene su trabajo.
Ydalmis (Sorprendida): Eh, ¿pero qué te entró muchacho?
Yoliván: Lo que me pasa es que en esta casa todo gira alrededor del viejo. Que cuándo viene, que si trajo la bicicleta, que si las vitaminas de tu tío, ¡cojone!
La mamá (cariacontecida): Livancito, mijo ¿no eras tú el que ayer mismo hablabas de poner un día un paladar?
Yoliván: Sí, vieja, ¿y qué tiene que ver eso con mi papá?
Volviendo al artículo de García:
Es probable que los talibanes fieles a Castro no excedan el 15% de la población. Los opositores públicos se mueven en esos guarismos. Pero —y ésta es una de las causas de que en Cuba no existan grandes protestas antigubernamentales— la inmensa mayoría opta por no manifestarse.
¿No manifestarse?


La inferencia de García no tiene sentido. Si hay talibanes hoy es porque hay aspirantes a talibanes esperando su momento. ¿Cómo explicar el relevo generacional de todos los talibanes desde 1959?

Les presento una tropa de choque de mujeres en un acto de repudio. Lo importante desde el punto de vista sociológico es qué tipo de comportamiento exhiben. Observen que cada grupo actúa de manera diferente:
Primer grupo: segurosas atacan físicamente un grupo de Damas de Blanco en un mítin de repudio, halan pelos, abofetean, clavan uñas, ponen llaves, etc.
 Primer grupo: compañeros entrenados en defensa personal defenden la Revolución 
Segundo grupo: testaferras encargadas de transportar a las Damas a un autobús.
 Segundo grupo, transportadores, ¡abran paso!
Tercer grupo: testaferros hacen coro firme a 3 metros del primer anillo. Gritan consignas y rompen a carcajadas y gritan ¡Viva la Revolución! ¡Viva Raúl! cuando meten a las Damas de Blanco en el autobús.
 Del tercer grupo al cuarto grupo, ¡que se vayan! ¡Viva Raúl!  
Cuarto grupo: compañeros y compañeras, brazos en alto, repiten las consignas de los grupos anteriores. No se separan, no parecen distraídas.
Quinto grupo: un número indistinto de mujeres y hombres observa con curiosidad. Han sido traídos de diferentes centros de trabajo cercanos corean consignas. Otros, aunque en actitud partidaria, parecen desorientados. Los menos, en la periferia del grupo, caminan vacilantes en dirección opuesta. 
Siempre hay relevo porque el castrismo tiene reservas.

lunes, 23 de enero de 2017

La dura verdad que no queremos admitir sobre la sociedad cubana


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El último a-go-go de NDDV es una pieza compleja y honesta. Compleja, pues se advierte un deseo de desentrañar el ámbito que el poeta dejara hace más de treinta años. Honesta, porque en este deuxième voyage queda marcado por una búsqueda consigo mismo*:
Estoy casi seguro que si la policía viniera a buscarme y me arrancara de la luneta del teatro Trianón, donde fui a ver el Harry Potter de Carlos Díaz, nadie levantaría un dedo para impedirlo. Eso debo tenerlo clarísimo. La cobardía permanece intacta: es el mismo temor de la época en que me fui, y me resulta tan familiar como cualquiera de los parientes que he vuelto a ver.
¡Por supuesto que debes! Si el primer viaje deslumbra, el segundo demuestra claramente las costuras.**
Los artistas viven aterrorizados, encerrados en sus estudios, en sus talleres, y son incapaces de solidaridad. A veces protestan tímidamente en los medios de prensa oficiales o en distantes campañas de Internet, pero no te darán un Like si éste pudiera ser malinterpretado por la policía cibernética. En Cuba, todo el mundo se cuida, y el miedo no constituye un verdadero problema, la gente no lo considera inadmisible.
Entremos por la puerta del miedo a que de Villegas alude, sentir institucionalizado que infecta a la mayoría de los cubanos. Aquí está la originalidad maquiavélica del miedo castrista que oprimiera a Virgilio Piñera cuando declaró: "Comandante, siento miedo", en aquella aciaga congregación de intelectuales y artistas en el verano de 1961. Para vivir en ese miedo y sencillamente no volverse loco hay que fabricarse una hipóstasis. Con tal de no verse a sí mismo como cobarde, el artista o intelectual (¿puede haber intelectual castrista?) se presenta como (¿valeroso? ¿aguerrido?) defensor de la Revolución.
... dentro de la Revolución, todo; contra la Revolución, nada.*** 
Todo o nada.

El cubano no tiene otra opción que adecuar su brújula moral alrededor del "todo".

¿Y la "nada"?
Por otra parte, la disidencia es ... algo que sucede en otro plano, en otra platea, en otro planeta: algo a lo que no tiene acceso el espectador común. Que El Sexto y Oscar Biscet hayan ido otra vez a la cárcel los tiene sin cuidado. La disidencia es un asunto para las páginas de Diario de Cuba. Por eso los censores tienen pánico de Diario de Cuba, y amenazan a los artistas con relegarlos a esa comarca cibernética, como si se tratara de Siberia.
La "nada" en ese otro plano que la mayoría sencillamente repudia ver.
La valentía de la disidencia se centuplica en el vacío: hay que tener cojones para seguir insistiendo, para seguir arando en la maldita circunstancia.
¿Será la maldita circunstancia, "nada" disidente, omisión irrebatible, la que guíe a la nación a su redefinición existencial? No se sabe, pero por ahora no.

La mayoría alucinada no quiere ver. El castrismo es la ideología predominante de la sociedad cubana por más de medio siglo. No puede negarse que las acciones y reacciones del cubano promedio están influenciadas por esta obstinada realidad. Es castrismo es esencialmente una forma de determinismo social que funciona a las mil maravillas.

Lo que explica esto:


En tumiamiblog hemos resuelto la aparente contradicción entre "pueblo" y "castrismo" a que aluden tantos voluntaristas cubanólogos confundidos que conozco.


"Apoyo" es un hecho eminentemente social, no individual. El gran logro del castrismo no fue convertir a cada cubano en un autómata sueño imposible y el exilio es la prueba. El gran logro del castrismo es poder contar con esa masa automática de 1º de mayo de 2015 (arriba) a más de medio siglo en el poder. De nada vale que muchos de ellos, en esa mañana calurosa sientan perplejidad, remordimiento, incluso vergüenza de sí mismos.

¿Quiénes son?
... generales enriquecidos, militares agradecidos, burócratas acomodados, familiares muy beneficiados, tropas de choque aguayaberadas, segurosos adiestrados avesados, dirigentes corruptos y renombrados, estudiantes casi esperanzados algunos semi-convencidos, sociedades de aspirantes simpatizantes, asociaciones de chivatos anónimos, trovadores conocidos, no arrepentidos, escritores publicados y agradecidos o en lista de espera, compositores consagrados, pintores afamados o emergentes, cederistas vigilantes natos, deportistas destacados, obreros sacrificados y extenuados, ex-combatientes endurecidos, masas adaptadas y persuadidas (incluso resignadas), militantes semi-entusiasmados, ex-militantes revisionistas (pero aun castristas), jamoneros desafectos, jineteras revueltas, niños candorosos risueños, vetustos prosélitos...
Pero volvamos a NDDV, quien presenta la siguiente hipótesis tan probable como atrevida:
Los cubanos viven en contradicción permanente, regodeándose en las chistosas incongruencias de la dictadura. El darwinismo social creó, de esas circunstancias extremas, un ser indiferenciado, insensible y mañoso. El nuevo tipo de indiferencia ha contagiado a latinoamericanos, gringos y europeos por igual: son los turistas que miran la desgracia desde sus almendrones, o van a hacer la cola de los mercadillos, solo por divertirse.
_________________
* "El polvo y las ruínas me persiguen hasta en mis sueños". Italienische Reise, J.W. Goethe. **No culpo a NDDV. El que escribe fue también deslumbrado por su primer viaje, aunque no razonaría aún: "todo primer viaje deslumbra".  *** Palabras a los intelectuales, 30 de junio, 1961.

sábado, 14 de enero de 2017

El fin de la política wet foot dry foot para los cubanos


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Obama lanzó una bola el jueves. Nadie la vio venir, o mejor dicho se sabía que venía, y muchos lo deseaban. Para un cubano es difícil apoyar una política que quita en lugar de dar, pero dos días después de la medida y el termómetro provisional de la calle indica tantos a favor como tantos en contra.

Hay cubanos que quedan en el limbo, cierto, y es triste, pero ese limbo es producto de un quid pro quo entre EUA y Cuba que nos lleva a mediado de la década de los 90, durante la crisis de los balseros, con un Fidel Castro en pleno apogeo de facultades. Se trata de una política anterior al 9/11, la guerra civil en Siria con su redefinición de la emigración internacional, incluso antes de las sucesivas olas de centroamericanos que cruzarían la frontera hacia EUA huyéndole al crimen rampante, antes que Trump consolidara su triunfo precisamente con un mensaje populista y anti-inmigratorio.

Aquella ola de balseros de los 90 huía del castrismo pero no todas las olas subsiguientes tenían las mismas razones para cruzar el estrecho.  Hablo de aquella conciencia política anticastrista que hizo de las olas del exilio histórico y la de la generación del Mariel una de éxito  motivación fundamental del edificio exilado.

La nueva ola y el crimen como "supervivencia"

Parecía evidente que después del los 2000 el llamado "exilio" llegaba a su fin. Incluso antes del deshielo entre Cuba y EUA los cubanos que llegaban no lo hacían tanto por un repudio existencial el castrismo sino por una necesidad claramente económica. Comenzaba la época de "teta y sopa": no romper con el castrismo y a la vez "resolver" en la Yuma. Venir, trajinar rápido y volver a La Habana o a la provincia que fuera. Llevar dinero a la familia, o simplemente vacilar el dinero habido o mal habido o peor aún, darle caritate a la gente con carro, propiedades y buena vida en la isla.

El modelo era hacerse rico rápido y sabemos que en ninguna parte es fácil hacerse rico rápido. En Miami cundía el pánico: "Saqueo de América": atracos al medicare, robos de tarjetas de crédito, a compañía de seguro fantasmas, y las diarias fugas de cubanos recién llegados a la habana con el botín de millones.

Dry foot wet foot era desde el punto de vista migratorio una política incompetente. Le permitía a los cubanos ingresar a Estados Unidos sin visas ni verificación alguna de antecedentes penales. Los cubanos podían regresar a su país de origen sin poner en peligro su estatus migratorio estadounidense, contribuyendo así a redes de delincuencia que reclutaban cómplices y ocultaban en Cuba dinero robado.

El precio a pagar: 2 mil millones de dólares en pérdidas al erario público en los últimos 20 años.

¿Puede alguien categóricamente asegurar que las autoridades cubanas no participaban en este trasiego humano? El artículo ya mencionado del Sentinel deja claro que los estafadores al servicio de salud gozan de abrigo seguro en la isla.

Tarjeta de residente y licencia de conducir del cubano Ángel Ricardo Mendoza, quien se robó $180,000 de la Reserva Federal. Hoy vive tranquilamente en su casa en Santa Fe. 

La diferencia fundamental entre el exiliado y el emigrante cubano de hoy está aquí: el exiliado sabe que no hay regreso, tiene que echar raíces en el país que lo acoge. Debe estudiar, trabajar, planificar su vida, hacerse de un futuro productivo para él y su familia. Muchos emigrantes de la nueva ola no parecían tener esa prioridad. Vive en un ir-y-venir, un ni-aquí-ni-allá, llegar a "resolver" y volver con la actitud cínica de sacarle provecho al imperio, paralelo de lo se se vive a diario en el castrismo.

Algunos cubanos de la nueva ola ya venían adiestrados. En cuestión de meses se insertaban en redes y operaban con éxito. Muchachos jóvenes recién llegados manejando BMW, comprando condominios, dándose una vida prohibida para profesionales con carrera hecha. Subía el porciento de crimen:

46% del fraude a tarjetas de crédito,
53% fraude a compañía de seguros,
72% en robo de cargas,
73% fraude al medicare y medicaid,
77% robo de combustible,

Muestra de dinero en efectivo pertenecientes a una red de criminales cubanos que cometían fraude de tarjetas de crédito. El grupo consistía de más de 20 personas, incluyendo a trabajadores que hacían transferencias de dinero, piratas informáticos internacionales, compradores, dueños de tiendas de descuento, y un estampador de tarjetas de crédito. El grupo defraudó a tiendas en 45 estados y en Puerto Rico.

Por supuesto, La estadística anterior no implica que la incidencia criminal se deba solo a la nueva ola de cubanos emigrantes, pero no puede ignorarse la incidencia marcada que separa esta generación de la anterior.

Casos reportados en tumiami en 2013,
Casos reportados en tumiami en 2015,
Este sonado del 2016,
El escándalo reciente del arresto de una red de 30 personas en junio 2016... y la bola no se detiene.

Tratamiento preferencial injusto

No es el propósito de este post entrar en una discusión de derecho internacional y ciudadanía. Si bien es un hecho que siempre han existido presiones económicas y políticas interregionales que determinan movimientos migratorios, para cualquier país es imposible funcionar sin fronteras y leyes migratorias. La emigración sin balance paga siempre un precio socio-político. La prueba actual es Donald Trump.

Es difícil defender la idea de que el cubano en tanto que inmigrante– merezca un trato preferencial al de otras poblaciones de inmigrantes; preferencia sobre refugiados en busca de asilo político (los que llegan de Siria, Myanmar, Irak, Somalia o República del Congo y Sudán por ejemplo) o el caso de los guatemaltecos que huyen de una realidad muy crítica, de los  haitianos que dejan atrás un país destruido por el terremoto del 2010,  o la realidad brutal de los emigrantes provenientes de la guerra civil en Siria.

En abril 2016, el senador republicano cubano-americano Marcos Rubio se pronunciaba a favor de eliminar el trato preferencial:
Es difícil justificar el estatus de refugiados de algunos cuando luego de llegar a Estados Unidos viajan al lugar del que dicen que huyeron unas 10, 15, 20, 30 veces al año.
La nueva política, bomba de tiempo para el castrismo 

Aunque el gobierno cubano parezca apoyar la medida, en realidad el cambio de política no necesariamente beneficia al castrismo. Hablemos de las remesas a Cuba: ¡Solo en 2015 $3,500 millones! Cito el articulo de 14 y medio.com:
Otro factor de cambio ha sido el "incremento descomunal" de los viajes entre EE UU y Cuba, pues en 2015 un total de 538.433 cubanos y cubanos-estadounidenses viajaron a la Isla o lo hicieron a Estados Unidos, para luego regresar, lo que significa un aumento del 328% respecto a 2007.
y añade,
Menos cubanos que llegan y se quedan, significa menos remesas para La Habana, y menos ir y venir. También significa más descontento, la válvula de escape que el castrismo siempre tuvo para chantajear a su vecino del norte. 
Obama se va pero no parece que el presidente entrante Donald Trump tenga motivos para cambiar wet foot dry foot. Fidel Castro ya no existe. La situación económica en Cuba no mejora para el cubano de a pie. El castrismo es más débil en 2017 que en 1995. ¿Pronóstico? El cambio de política no es panacea alguna para el castrismo. Ya veremos.

jueves, 12 de enero de 2017

hacen falta más máscaras en el arte cubano


la máscara es el vehículo idóneo que representa la doble moral que caracteriza nuestra historia, nuestro discurso, y nuestra visión política. 

ser cubano es prácticamente vivir bajo el signo de la máscara.

domingo, 8 de enero de 2017

Corazón y muela


Por Alcides

“Estoy enamorado: écheme o dejémoslo como está. No paso más tiempo en el teléfono por respeto a su persona, pero me pide mucho. ¿Debo entrar en su molde sin que usted se haya preguntado por qué quiere que las cosas sean de determinada manera? Pues no. Lamento no poder complacerlo ni ser flexible. Al menos hoy, yo sé por qué hago lo que hago. Necesito escuchar a esa mujer, normalmente encuentro algo que decirle. Hablamos pocas veces al día, no más de diez minutos. Mi trabajo no suele afectarse, porque tengo la carreta delante de los bueyes y a Marte ahí mismo. Tampoco interrumpo la línea porque es doble, a veces triple, y suena un pitico cuando la gente llama. Soy loco -es decir: tal vez piensa eso- y sin embargo no soy una bestia. Pregúntese qué le fastidia en realidad. 

¿Que me ve pasándola bien? 

También disfruto trabajar y luzco alegre. No importa qué métodos tenga que usar: procuro mantener una sonrisa. Creo que usted me entiende pero como necesita hacer el papel de patrón, la coge con mis conversaciones. Es como si se congelara con esa emoción. 

¿Verdad que me explico? 

Tratar de hacerme entender, semana tras semana, me roba energía que podría usar en dar más de mí, en llenarme de ideas y hacer que el dinero entre por tuberías a este lugar. Ni siquiera es capaz de disfrutar el afecto que le tengo, mi aura grande. Prefiere ser como piensa que es. En fin: me desinflé ya. Mi destino está ahora en sus manos (por seguro el destino de hoy) pero haga lo que tenga que hacer. De todos modos me siento como Superman. ¿No tiene algo que decir? Entonces deme el cheque.”

jueves, 5 de enero de 2017

Formas de sumisión para consumo de hombres


Rosie Inguanzo

La conversación con los amigos se torna jocosa cuando se pasan de uno en uno el teléfono celular con la imagen de la chica en bikini que baila en la televisión. Llega hasta mí y compruebo que está toda "hecha". Pero admirar la "belleza" deformada de X es meterte un cuento, digo. Un cuento hiperbólico y macabro. La hipertrofia que exhibe la joven es en muchos sentidos lamentable.

Primero, su "belleza" conlleva varias operaciones quirúrgicas y mucho material de relleno artificial —cuando no tóxico. Lo que va en detrimento de la salud de la chica. A saber, rinoplastia, estética dental o electrólisis, botox y fillers para agregar volumen a los labios y a los pómulos… implante de senos de silicona, liposucción e inserción de grasa en la zona glútea o rellenos de plástico en la zona glútea (debajo de los músculos), etc. Segundo, ella avasallaría su atributos únicos, digamos naturales, y lo haría para encajar en una canon estético deformado en el que ella vale lo que el tamaño de su trasero y el volumen de sus senos. Digamos que lo haría para el consumo de los hombres (y mujeres) que premian este estado de cosas.

Entonces, ¿cómo dejar a un lado lo que a todas vistas es hipertrofia perceptiva y baja autoestima? ¿Por qué a mis amigos no les causa el mismo malestar moral que a mí? ¿Por qué se autoengañan hasta el punto de verla "bella" (y no grotescamente deformada como la veo yo)?

Supongo que mis amigos tienen la visión atrofiada por la realidad aumentada donde lo mismo consumes una Coca-Cola X-large (y todas sus calorías de azúcar nocivas para la salud), que admiras el trasero desproporcionado de Kim Kardashian —modelo de belleza y seso hueco para estas jóvenes. Pero resulta que a mí me duele que las jóvenes ansíen ser vedettes como máxima aspiración para sus vidas. Sobrecoge que se desfiguren persiguiendo una imagen ridícula y distorsionada donde la norma es la hipertrofia. El paradigma es devastador.

Porque si no deseas lo mismo para tu hija ¿por qué lo celebras en estas chicas que se contonean semidesnudas en el televisor?

Luego vamos a TAP 42 y las camareras llevan unos shortsitos negros súper cortos y súper apretados —dentro de la (in)cultura machista lo micro sólo aplica a las prendas de vestir femeninas. Dice mi marido: "Pero está bien, ellas se sienten sexy vestidas así…"

No, no y no. ¿Por qué los camareros están vestidos normalmente? El shortsito es un requisito que no se exige a los chicos. ¿Por qué a mis amigos intelectuales no les salta a la vista la degradación de la mujer en tantos aspectos de la (in)cultura?

Celebrarlo es otra manera de fustigar socialmente a la mujer. Rebajadas a lo que mis amigos varones sobreestiman sin el menor resquicio de conflicto. Que no se lo hacen ellos, que se lo hacen ellas mismas, no me lo creo. Hay un deber moral con el 50% de la humanidad en desventaja social. Al macho predador heterosexual no le causa ningún conflicto ético, claro. Pero estas chicas no están emancipadas. No hay motivo de júbilo.