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| Humor de Pong |
Quisiera comentar la entrevista de Paquito D'Rivera con Armando López en Diario de Cuba titulada "Artistas de la isla en Miami, obra o conducta".
Pieza súmamente reveladora. En el tapete está qué significa que un artista que viene de la isla haga -o no- declaraciones de este lado del charco que parezcan coincidir -o no- con la propaganda castrista.*
A raíz de una polémica por un concierto en Miami apareció una respuesta en Diario de Cuba. Escribía Andrés Reynaldo en su pieza:
La contradicción es insalvable. La autonomía de estos artistas depende del criterio de la Seguridad del Estado. Una nota discordante aquí o allá puede anular lo mismo un permiso de salida que un permiso de entrada. En suma, puede destruir un modus vivendi.La entrevista de Armando López demuestra que esa "contradicción insalvable" no es nueva. Paquito la protagoniza. Volvamos a la entrevista:
AL: (minuto 0:13-0:20) Algunos arremeten con los artistas que vienen de la isla y me pregunto: Es el mismo perro con diferente collar?¿Complicada? Es el derecho de libertad de expresión que debe disfrutar tanto el que toca como el que protesta. Aunque se haya ido de Miami por ello, no olvidemos que el disfrute de la libertad es la razón que Paquito vino a vivir a este país.
PDR: Hay mil sitios para ir a tocar, pero ellos quieren tocar en Miami precisamente. (0:42) ... ellos tienen derecho a ir y los otros tienen derecho a protestar, es una cosa complicada, por eso yo me fui de allí...
AL: (1:01) ... pero hay artistas que no son grandes, que no tienen trabajo en otros lugares, que vienen a Miami porque la tía los invita, y se consiguen una pinchita en un cabarecito... y viene un periodista y le hace pregutas difíciles y le dice... mira yo no soy político, porque el tipo tiene que tratar de defenderse...Es decir, Paquito deja claro la "insalvable contradicción": mientras se está allí hay que hablar bien de aquello. Explica entonces que recientemente en Canadá se encontró con un periodista que le pregunta "cómo está aquello" y él responde "aquello es una porquería" y el peridiodista canadiense le recuerda: "eso no fue lo que tú y Arturo me contaron en 1978 cuando estuvieron aquí en Canadá" y le enseña la entrevista en una revista en francés y Paquito responde (minuto 2:36): "bueno ahí tiene la respuesta de lo que es aquello allí. Ahí mismo tiene la respuesta".
PDR: (1:13)... ese es el precio de ser un pusilánime (risas), uno paga ese precio, tú no quieres hablar de eso porque te perjudica. Eres un perfecto pendejo, y tienes todo tu derecho de serlo además (risas).
AL: (1:36) Pero tú cuando saliste con Irakere, ¿alguna vez criticaste a la revolución, al comandante, a la dictadura?
PDR: (1:37) No hombre no. ¿Estás loco?
¿Qué respuesta? Lo sorprendente, lo extraordinario: esa respuesta no es otra cosa que lo que Paquito admite (en 1:13) para un pusilánime.
Ahora todo cambia, pues se requiere cierto valor para asumir la "insalvable contradicción" de ser uno "un pusilánime". Felicito al músico y escritor que lo dice con la sonrisa en los labios. Paquito encarna nuestra tautología política castrista mejor que nadie. Decimos: Paquito es Paquito, que es decir mucho. Observe la próxima pregunta de López, que resulta tan política y capciosa como, bueno, como la de cualquier periodista conminando a un artista de la isla a que se defina.** Paquito responde ¿aparentemente pusilánime? O responde en síncopa, con swing.***
AL: (3:35)...imagínate un actor que tiene 65 o 70 años, ¿cómo vamos a pedirle que declare algo en contra del régimen? Si declara algo en contra de aquello no puede regresar a Cuba. Y tampoco le podemos pedirle que se quede?___________
PDR: Alguien tiene que joderse, ¿no?
*El tema es tan variado como nuestra historia. Pregunto, si la contradicción es insalvable, como lo les la ley de gravedad, ¿no debiéramos asumirla? **La entrevista de López puede verse como un ejemplo maestro de retórica: Sacarle a Paquito una dura admisión que, de cierto modo, Paquito estaba listo a admitir (retóricamente). ***No discriminemos por tanto a otro músico el derecho de "tocar con swing" (o artista, que para tener swing no hay que ser músico).

































