miércoles, 25 de abril de 2018

El charco


El dandy
El charco, el charco. No, la orilla no. Que se moje el tennis. Que salpique la vida. Mira hacia atrás. ¿El charco está más vacío? ¿Sí? ¿Y el tennis? ¿Está mojado? ¿Medio mojado? Ah, medio mojado, pues vuelve al charco. A lo que queda de vida para que salpique.

miércoles, 18 de abril de 2018

Imágenes intrusas


El Chori

Me he jugado en el casino de la vida. La gran muralla china, la oveja vegetal --a Dios gracias todo lo he perdido. A decir verdad, mi futuro está comprometido (debo pensar en la vejez). Estoy reventado y camino hacia la urna, hacia el nicho, con una diligencia asidua, aunque necesitando descansar a veces, bebiendo algún refresco, imaginando mirarlo todo desde la otra vereda. No podré satisfacer mis deseos. Comprendo que es imposible poseer. Que también la boca y el ano del universo son orificios artificiales.

martes, 10 de abril de 2018

La miseria del castrismo (6)


Nosotros no debemos traducir el dinero o la riqueza en conciencia. Nosotros debemos traducir la conciencia en riqueza. Estimular a un hombre para que cumpla más con su deber es adquirir conciencia con dinero. Darle a un hombre más riquezas colectivamente porque cumple su deber y produce más y crea más para la sociedad, es convertir la conciencia en riqueza. (Discurso pronunciado el 26 de julio, 1968).

viernes, 6 de abril de 2018

La miseria del castrismo (5)



Ya no hay nadie en nuestro país que se pueda ganar 100 pesos en un día. Es decir, ya no hay nadie que pueda ganar 30 veces lo que gana un obrero trabajando duramente. Ya no hay nadie que sin sudar la camisa pueda ganar 30 veces más que el que suda la camisa. (APLAUSOS). (Discurso pronunciado en Santa Clara, 26 de julio 1968).

martes, 3 de abril de 2018

La miseria del castrismo (4)



Lógicamente, durante muchos años y durante mucho tiempo no podrá prescindirse del dinero, pero ... la aspiración de nuestra Revolución es transformar el papel del dinero. Porque el papel del dinero en la sociedad capitalista es el de ser un instrumento de la explotación, ser un instrumento de la explotación del trabajo ajeno, ser instrumento del enriquecimiento. (Discurso pronunciado el 26 de julio de 1968).

lunes, 26 de marzo de 2018

La miseria del castrismo (3)

Es propósito del Gobierno Revolucionario apretar la mano contra toda forma de especulación, toda forma de corrupción, toda forma de parasitismo (APLAUSOS). Así que se sepa que aquí nadie, nadie podrá ganarse la vida de bergante. ¡Pero nuestro pueblo trabajador no está para sostener parásitos de ninguna índole! (APLAUSOS.) (Dicurso pronunciado en la inauguración del semiinternado Juan Manuel Márquez en Boca de Jaruco, 15 de marzo, 1968)

viernes, 23 de marzo de 2018

La miseria del castrismo (2)



En general, ¿vamos a hacer socialismo o vamos a hacer timbiriches? El sector privado vende, a través de las bodegas privadas, 77 millones de pesos, de un total de 248, 961,703 (de toda la economía nacional). (Discurso pronunciado en la escalinata de la Universidad de La Habana, 13 de marzo, 1968)

La miseria del castrismo (1)


Nosotros no creemos que se forma un hombre comunista incitando la ambición del hombre, el individualismo del hombre, las apetencias individuales del hombre (APLAUSOS). (Discurso pronunciado en la escalinata de la Universidad de La Habana, 13 de marzo, 1968)

viernes, 16 de marzo de 2018

Sun Ra: My Brother the Wind Vol. 1 (1970)



atRifF

¿Por qué recomiendo My Brother the Wind Vol. 1? Es un clásico, de lo más avanzado del Sun Ra electrónico de los 70 tempranos. Aquí usa dos sintetizadores "moog" que parecen sonar en unísono. La agrupación es pequeña para el estandar de Ra: John Gilmore, Marshall Allen y Danny Davis. A cargo del teclado, Ra elabora una ejecución sonora de ciencia ficción/jazz maravillosa, demostrando que aunque el moog iba ganaba popularidad en manos de otros artistas, nadie podía manejar la máquina futurista como el astronauta de Chicago. My Brother the Wind es un experimento único en el jazz de los 70 tempranos. No se pierdan "Space Probe" de 17 minutos. LA conclusión es que Ra es músico de músicos.

domingo, 4 de marzo de 2018

De oscares y desoscarizados


Jesús Rosado
Nos separan solo unas horas del esperado ritual de Hollywood. El Superbowl de la cinefilia americana, Una ceremonia que estará marcada en esta ocasión por el escándalo Weinstein y el movimiento de reivindicación de los derechos de la mujer en el mundo del espectáculo denunciando los abusos a los que fueron sometidas durante décadas por miembros de la élite del cine. La mirada del espectador estará fija, además de en las premiaciones, en los gestos y discursos contra una práctica que ha sido endémica en el medio y que parece tocar a su fin ante la rebelión de las víctimas.
Como ya es habitual, aprovechamos la celebración del evento para compartir comentarios y sugerencias con los adictos al séptimo arte sobre lo que agradecimos ver desde la butaca de espectador a lo largo del año, siempre advirtiendo, como en ocasiones anteriores, que por lo general mis criterios andan reñidos con la taquilla abultada, pues no hay manera que mi gusto y el de mi compañera sucumban al entretenimiento si no hay una propuesta en serio proyectada en la pantalla.

De piezas made in USA no hay mucho de que hablar en 2017 hasta que no comenzaron los estrenos del último trimestre, cuando la industria se dispone a preparar el terreno electoral de los filmes potencialmente concursantes.
Pero, gracias a Dios, en la primera parte del año aparecieron filmes, algunos llegados a estas orillas con cierto retraso, como por ejemplo El Rey Tuerto (2016), pieza teatral del español Marc Crehuet, adaptada magistralmente al cine por el propio autor, cuyo argumento gira alrededor de una cena en donde involuntariamente se encuentran  un perturbado miembro de las fuerzas antidisturbios y una víctima al que le saltó un ojo. Crehuet con el apoyo de impresionantes actuaciones logra recrear una atmósfera claustrofóbica tal que nos va hundiendo gradualmente en la profundidad de nuestros asientos.
Otra muestra de buen cine visto en el 2017 temprano fue El Ciudadano Ilustre (2016), comedia dramática argentina dirigida por Gastón Duprat y Mario Cohn, la historia de un flamante escritor que ha logrado obtener el Premio Nobel y que en algún momento es invitado a su pueblo de origen para ser agasajado. La dupla Duprat-Cohn expone con tal dominio de la construcción dramatúrgica el choque entre cosmopolitismo y nostalgia en el ego exuberante de un intelectual exiliado que indiscutiblemente la película se convierte en una las obras citables del cine argentino reciente.
Un título que nos sorprendió en esta primera mitad del 2017 fue Los Últimos de Filipinas (2016), filme del realizador español Salvador Calvo, con un elenco de lujo y una factura impecable. Relata los avatares  de un destacamento español sitiado en Baler, en la isla filipina de Luzón, por insurrectos filipinos revolucionarios, durante 337 días. Y decía que resultó una sorpresa por el nivel de madurez que muestra como pieza del género épico dentro del cine español. Nada que envidiarle a la logística hollywoodense.

Por último, de este primer periodo, solo falta mencionar a Maudie (2016), coproducción de Irlanda-Canadá, dirigida por Aisling Walsh, filme biográfico sobre la pintora primitiva de origen canadiense Maud Lewis, un filme no exento de imperfecciones pero realizado con pasión y en el que destacan las actuaciones de Ethan Hawke y, sobre todo, de Sally Hawkins, quien desde su actuación en la comedia Happy-Go-Lucky ha venido consolidando su carrera. Si quieren apreciar su mejor performance este año acudan a su Maudie y no a la edulcorada Elisa Esposito de The Shape of Water.
Y hablando del filme de Guillermo del Toro, sabemos que este híbrido de Creature from the Black Lagoon (1954), El Hombre Anfibio (1962) y Let Me Hear You Whisper (1969), se vislumbra como la gran acaparadora de galardones si es que las acusaciones de plagio a los realizadores de la última de las predecesoras citadas no enturbian el criterio de la Academia. La película de Del Toro, sin dudas agradable a la vista, cumple con los requisitos de la meca del cine comercial, pero se empequeñece, en mi opinión, ante la monumental Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (2017), cinta independiente producida y dirigida por Martin McDonagh, sobre la historia de una madre que pugna ante las autoridades por hallarle respuesta al asesinato irresuelto de su hija. El estilo de McDonagh y la actuación de Frances McDormand (un Oscar incuestionable) se funden en una pieza de brutal belleza.
De nuestras predilectas del año la única posiblemente que gane algún Oscar sea esa. El resto de las  favoritas viajan fuera de vagón. Son desoscarizadas. Las enumero:

-       Mundbound (2017), drama sureño que ilustra de manera cruda el convulso racismo en los años 40 en una población rural en la región del Mississippi. Obra con una extraordinaria actuación de conjunto y en el que la fotografía de Rachel Morrison ejerce un rol protagónico.

-       The Florida Project (2017), filme en el que su realizador Sean Baker logra con su dirección de actores un trabajo envidiable por parte de los niños que llevan el peso del retrato de una realidad marginal que al cine comercial le resulta incómodo llevar a la pantalla.

-       Hago un paréntesis en Detroit, obra dirigida por Kathryn Bigelow, que es uno de los dramas sociales del 2017 que hay que forzosamente ver. Basada en los disturbios de 1967 en Detroit, la película está sólidamente construida hasta antes de los diez minutos finales en que sucumbe a un tratamiento convencional del desenlace. Una verdadera lástima que la falta de originalidad en esos minutos haya opacado una trama que se hubiese convertido en un clásico. Y conteniendo, además, la actuación arrasadora del Will Pouter, una de las memorables del año

-       The Killing of a Sacred Deer (2017), drama psicológico de horror, escrito y dirigido por Yogos Lanthimos, inspirada en la tragedia griega Ifigenia en Áulide de Eurípides. Lanthimos guía a los actores a poner en práctica la técnica del extrañamiento de Brecht, reforzando la atmósfera enajenada del filme. Convincentes actuaciones de Colin Farrell y Nicole Kidman, aunque son devorados por el talento del joven actor irlandés Barry Keoghan. La fotografía es una de las más logradas en el año. El filme es perturbador de principio a fin. Lanthimos explora con maestría el juego de culpas, mentiras y falsa moral en una familia adinerada y lo hace apelando al sentimiento intenso que provoca lo terrible por suceder.
Está última es mi favorita.
Como pueden apreciar por las predilecciones, este comentarista corre el riesgo de quedarse inexorablemente sin estatuillas.

martes, 27 de febrero de 2018

el impasse de la infinitud y la aporía de la conciencia


aLfredo trifF

en el post anterior dejamos la infinitud en el punto de su manifestación "verdadera". ahora sugerimos que tal manifestación deberá postergarse por el momento. ¿por qué?

porque estamos en presencia de la conciencia en una nueva forma: el infinito. pero el infinito
como tal, radica en la conciencia, no en el espacio.

no podemos olvidar que desde platón, el asunto del infinito pende del ropaje del ser. ¿qué es el infinito? un cuantitativo múltiple (un ejemplo es la sorpresa frustrante del niño cuando no puede parar de contar. incluso el niño no conoce el nombre de números tan grandes, pero no puede parar de hacerlo).

volvamos a hegel, quien propone una conciencia infinita dentro de la conciencia. en la fenomenología del espíritu se presenta el lema:

la infinitud consiste en todas las posibilidades abiertas a la libertad de la conciencia.

cuatro décadas después, Cantor estipula la equivalencia como el conjunto universal U:

U = {x ∊ A / ∂(x)}

(para los aficionados a la teoría de conjuntos U da lugar a otra jerarquía: lo cardinal y de este al siguiente: lo ordinal. entonces irrumpe el aleph: , que para cantor equivale a la diseminación total, es decir la desunificación del concepto de infinito). ahora la serie de los alephs nombra una infinitud de infinitos. es el maelstrom exacto y aberrante de la infinitud (ahora habrán tantos infinitos como números).

¿qué es lo absolutamente infinito? el infinito de todas las infinitudes pensables. ¿pero qué es? para cantor es DIOS super-numérico. claramente, el absoluto de hegel es distinto. y confesamos que la pregunta es un desvío a pesar de nosotros. volvamos al tema:

hegel no sigue el camino multiplicativo de cantor, sino que se lanza a una movida inesperada: fundamenta la infinitud  en el otro.

es decir, pensar excluye la posibilidad de ser un "yo" en abstracto y esto debe explicarse cuidadosamente:
tenerse uno a sí mismo por objeto ofrece la capacidad de relacionarse uno con el ser objetivo de modo que la significación deviene ser-para-sí mismo de la conciencia para la que es. cuando pienso  soy libre, porque no estoy en otro. (144, 5)
tal parece que en tanto que "yo" permanezco en comunión conmigo mismo, el objeto (y siempre hay uno) que para mí es ser esencial se torna unidad indivisa de mi ser-para-mí mismo. o lo que es lo mismo, la fase narcisista dentro de la conciencia. imaginen la mera reflexión de mí mismo sin quedarme atónito, sin poder descubrirlo. esto no es suficiente, aquí falta algo.

la reflexión del infinito-dentro-de-sí es un vacío del múltiple

continua hegel:
la razón ahora tiene un interés universal en el mundo, porque tiene certeza de su presencia en el mundo, es decir, que el mundo presente es racional. la razón busca un "otro" sabiendo que en él no posee nada más que a sí misma, es decir, su propia infinitud. (145,6) 
hegel anticipa un problema preocupante en el corazón del cogito. y aunque para el romántico esto no constituya una tautología desastrosa, deviene problema intrínsico de la llamada "clase de clases", desde el punto en que decimos conciencia, ya la conciencia se convierte en una clase que se incluye a sí misma, lo cual provoca una paradoja.

paradoja ésta que rusell descubriría y que zermelo postularía de la siguiente manera:

∃x ∀y ∼(y ∈ x), 

(no hay clase de clases que no se excluya incluyéndose. es decir, postular un infinito es acotarlo dentro de un límite que no impedirá una cota fuera de él). 

hegel simpatiza con el cogito racionalista y por otro lado intuye que este espíritu aparece distorsionado, pues todas las categorías universales y leyes que lo construyen son demasiado abstractas -y arbitrarias.

la filosofía del espíritu se da por momentos. y en este momento hegel advierte que existe una falta de desarrollo en la autoconcepción de la conciencia que la lleva a malinterpretar lo que significa verse a sí en el mundo:
... incluso si la razón hurga en las entrañas mismas de las cosas y abre las vetas para que pueda brotar y encontrarse a sí misma, no alcanzará la alegría (de encontrarse presente en las cosas), debe haberse completado internamente antes de que pueda experimentar la consumación de sí misma. (PS, 146)

el asombro de uno mismo no puede superar al asombro frente al otro, la razón es que los separa el infinito

qué drama, diría el lector.

(imaginemos estar dentro de un espacio X en el cual circulan energías trascendentes. ya sentimos esa sensación de óptima libertad (tanto más en cuanto que dichas energías circulan íntimamente en derredor de sí mismas en una fuerza centrípeta). surge entonces el horror extraviado de que este círculo podría ser una forma falsa de infinitud).

¿habremos creado un cerco protector en torno a nosotros mismos? eso sería equivalente a un falso infinito.

no decimos un "mal" infinito, que tal parece que no existe consecuencia ética alguna a este nivel de jerarquía. siguiendo a hegel, llamémosle simplemente falsch begegnung? (falsa movida). de ahí tenemos dos aspectos: el verdadero infinito y el "falso" infinito (que no es más que el uroboros inmanente y devorador).

se necesita una solución al problema. y esta llega con la ordinalidad de cantor (¿qué es lo ordinal?)

si lo cardinal indica el tamaño del conjunto (en su sentido correlacional), lo ordinal indica la forma y el orden del conjunto. lo ordinal es el esqueleto de las jerarquías que deviene solución a la unidad absoluta en su presentación y en su representación infinita.

entre tanto, algo ha ocurrido. el movimiento de la conciencia ha tropezado con una aporía que no la deja avanzar. es ahora que debemos volver a kant. ¿por qué?

la aporía lista a autodevorarse

kant comprende la dualidad escila/caribdis en pleno corazón de la metafísica. y por favor, no veamos esto como un gravamen. el genio de kant consiste en comprender los nudos de la metafísica como una consecuencia -no un defecto- de la metafísica misma.

se trata de la sed de la razón... esa sed que la lleva a preguntas que no puede responder ni tampoco descartar (vea la crítica de la razón pura, A, viii).

esto apunta lo que pesa sobre la razón especulativa (en tanto que aporía de la infinitud).

el aviso de kant es cáustico: debemos despertar "del sueño dogmático". ¿puede acaso uno despertar del exquisito letargo del infinitismo postulatorio? y aparece entonces la filosofía moral que es una de dejar el mundo de las formas y volver a la tierra y encontrar particulares prácticos. pero a esa solución kantiana hegel opondrá su dialéctica especulativa -y ya sabemos que lo que viene no es un asombro, sino el infinito sublativo dialéctico que se lo traga todo y lo escupe como síntesis (el aufgehoben).

no, no es suficiente, diría el romántico hegel. lo irredomable de la metafísica está en su espacio legítimo de concepción. es ese espacio el que señala el camino y dice:  

todo lo que pueda concebirse deberá ser concebido. 

a la metafísica jamás podrás decirle: ¡detente! ¡no sigas! 

ahora regresamos de lo infinito a la conciencia para preguntar: ¿y no será la conciencia una forma de seudoconciencia?

(esto deberá continuar en un próximo post).

miércoles, 21 de febrero de 2018

el secreto de la verdadera infinitud (en hegel)

yves klein Le Vide, 1961 (¿qué inifito le toca?)

lo que supera lo finito es lo transfinito, la última unidad que lo incluye todo, el Actus Purissimus, que muchos llaman Dios.- Georg Cantor.

atRiFf

en su célebre tratado la ciencia de la lógica, hegel comienza con la idea más productiva y a la vez la más vacía: el "ser".

a partir de ahí se construirá un edificio para llegar (más tarde en la Fenomenología del espíritu) al AbsOlutO. es cierto que hegel conceptualiza, de modo sui generis una jerarquía tripartita: cada categoría cuenta a su vez con tres sub-categorías. tenemos por tanto la base de un triángulo equilátero con:

"ser" (Sein), "nada" (Nichts). más tarde veremos que su altura será el "devenir" (das Werden). 

ambos "ser" y "nada" se contradicen, algo no puede "ser" y "no ser" a la misma vez:

"a la misma vez", sugiere un espacio de tiempo un "ahora" y otro "ahora" posterior. de ahí hegel presentará su solución Aufgehoben: modalidad en tres tiempos.

1- ¿por qué comenzar con la "nada"? la respuesta es simple:

la nada es.

(sigue leyendo aquí)

jueves, 1 de febrero de 2018

Se suicida el primogénito


Víctima de un estado depresivo profundo Fidel Angel Díaz Balart decidió quitarse la vida. El suicidio es un acto provocado por la desesperación. Fragilidad psíquica, disfuncionalidad ante el entorno familiar o social o una situación personal extrema son los factores de riesgo más comunes que desembocan en este tipo de autoagresión irreversible. El suicidio de una personalidad como Fidelito, perteneciente a la aristocracia castrista, que disfrutaba de envidiables ventajas materiales y prerrogativas políticas, no puede asumirse simplemente como una eventualidad restringida al acontecer individual. ¿Desolada sensación de orfandad? ¿Sentimientos de marginación y desamparo? ¿Decepción del proyecto político? ¿Incapacidad de afrontar a las facciones emergentes? ¿Hecho aislado o signo crítico? Serán muchas las interrogantes y muy escasas la respuestas al respecto. Pero el dramatismo de la acción, sin dudas, abre espacio a múltiples conjeturas y presentimientos con relación a la coexistencia en el seno de la cúpula del régimen y al clima de tensiones y rivalidades que puede provocar un poder en franco declive. (JR)

martes, 30 de enero de 2018

Señalética política y cubanología


Jesús Rosado
Uno de los temas más candentes que se dilucidan en los medios de esta orilla se refiere a la cuestión de la sucesión de poderes que debe tener efecto en el régimen castrista en el curso del presente año. Un segmento considerable de analistas dedicados a la observación de la realidad cubana se ha ido pronunciando por el posible nombramiento de los hijos de Raúl como posibles herederos de la administración del estado para de esa manera perpetuar el legado del castrismo. Especulaciones van, especulaciones vienen.
Sin embargo, yo albergo muchas reservas con respecto a la lógica aplicada hasta el momento por los expertos de la cubanología. Creo que se ha sobredimensionado la intención explícita de imponer un nepotismo a las claras por parte de Raúl y no se ha tomado en cuenta que en las difíciles condiciones en que se ha colocado el régimen en el contexto de las relaciones con Estados Unidos, la estrategia hacia el traspaso de poderes se debe haber sopesado concienzudamente en el núcleo del apparátchik cubiche.
Una cesión evidente del poder al clan familiar tiene dos implicaciones fundamentales. Por una parte, el raulismo se haría vulnerable al recelo de la opinión externa e interna con el seguro recrudecimiento de las vertientes en contra. En segundo lugar, y no menos importante, estaríamos ante un inminente escenario de confrontación en la cúpula gubernamental entre facciones fidelistas y raulistas. Me inclino a pensar que Raúl desea una vejez tranquila y sin polémicas o conspiraciones.

Raúl intercambiando susurros y en sugestiva aproximación de manos con Díaz Canel

Mi opinión, que es tan especulativa como las demás, es que lo que va a suceder ya se ha anunciado. La figura de Miguel Díaz Canel se perfila como el candidato más plausible para los propósitos dinásticos en el puesto de presidente del Consejo de Estado y de Ministros, en tanto que Raúl se reservaría la dirección del Partido Comunista, que es en definitiva el máximo órgano rector del proyecto totalitario. Lo demás se cae por su propio peso. El hijo se mantendría en la posición más clave para conservar el control militar del país y Mariela estaría dentro del juego, pero sin protagonismo determinante, a no ser que sorpresivamente se generara un espontáneo movimiento partidista para elevar de categoría el rol de la Castro.
Un recorrido por la gráfica periodística de los órganos oficiales de prensa durante los últimos diez años muestra a un Raúl tan apegado a Díaz Canel que llega incluso a levantar la suspicacia del observador. Por momentos, el actual presidente cubano muestra una devoción que rebasa la posible admiración por las dotes servilistas del ortodoxo cuadro administrativo y expresa signos de evidente seducción hacia otros atributos más personales. Los que hemos estado al tanto del acontecer histórico de la humanidad, sabemos lo determinante que pueden llegar a ser las debilidades íntimas de las personalidades que rigen los destinos de la sociedad. La iconografía del poder puede llegar a emitir señales inconfundibles que explican ciertas maniobras que a simple vista son inexplicables.
Esa señalética puede alertarnos sobre otras posibilidades que se escapan a la lógica del cubanólogo fuera de la isla, ajeno a esa condición que Malinowski llamaba observación participante cuando se refería al estudio de campo de una realidad social.

Díaz Canel y, a su izquierda, Mercedes López Acea

Por ejemplo, mientras que los analistas se enfocan en quien será el nuevo presidente del comunismo cubano, a pocos se les ha ocurrido quién pudiera ejercer como número dos. Si es por trayectoria, se supone que la opción estaría entre Machado Ventura y Ramiro Valdés. El primero ha ejercido durante todo este tiempo como tutor ideológico designado por Fidel para atender a Díaz Canel, pero el segundo muestra mejor salud y pertenece a la generación histórica. Si es por presencia racial, se podría pensar en Esteban Lazo, lo cual creo firmemente que sería demasiada torpeza condensada para asumir la dirección del gobierno.
Ahora bien, regresemos a la semiótica que nos proporciona el archivo gráfico de la prensa castrista del último quinquenio. Una de las personas que con más frecuencia aparece fotografiada junto a Díaz Canel en actos públicos y oficiales es Mercedes López Acea, ingeniera forestal, miembro del Buró Político del PCC, Secretaria del Partido en la capital cubana, vicepresidenta del Consejo de Estado y de Ministros y con un alto rango en la reserva militar. López Acea está flamantemente registrada en el Directorio de Afro Cubanas destacadas. ¿No sería esta señora de expresión marcial con una apariencia incapaz de provocar celos en mujer u hombre sometido a la atracción que le ejerce Díaz Canel, un excelente partido a considerar en el rejuego político de la transferencia de poderes? Además, por ser mujer y mestiza, se matan dos pájaros de un tiro.
Asaltantes al Moncada al salir del presidio Modelo. La imagen de Chanes de Armas. a la izquierda de Fidel, fue mutilada por el régimen durante más de cinco décadas

Sorpresas puede haber en este retozo de especulaciones. Pero lo que vale recalcar es que la señalética política es una herramienta que debe ser tomada en cuenta por la cubanología para rastrear pistas con vistas al futuro. Sobre todo por la relevancia que el castrismo siempre le ha otorgado a los símbolos icónicos. Es un lenguaje visceral del cual se valen para marcar posiciones en la jerarquía social. De esa manera santificaron al Che. Y de ese mismo modo pretendieron borrar de la historiografía cubana a Mario Chanes de Armas y al comandante Hubert Matos.

domingo, 28 de enero de 2018

Río Mayaimi

Río Miami. Foto: Pedro Portal

Rosie Inguanzo

Dios inaugura la ciudad cada veinticuatro horas, brumálida* y quieta. La boca de calle se ilumina a las seis vertiéndose en el agua. El río consume su historia desapacible, memoria de rápidos; nativos tequestas lo amaron. Drena de la espléndida ciénaga, desembocando exhausto sus 8.9 kilómetros en Brickell Point.

El río no abre los ojos nunca
bajo los párpados cerrados del agua
el cristal negro carbonizado de sus pupilas.

El río Mayaimi está atrapado en alguna patraña impuesta por los políticos. No arrastra nada. Flota allí una acacia marchita. Canales hechos por el hombre lo hicieron ralo, raquítico. No parece río ni parece nada. Los manatíes oriundos de aquí  han estado en peligro de extinción, propulsados a una velocidad para la que no están hechos. Como el río, son criaturas demasiado lentas y verduscas. Mueren en los tropeles de los barcos cruceros, retenidos en redes de desperdicios, aceitados por los maléficos barcos gigantes, desangrados, desorientados en las comparsas flotantes, embestidos por lanchas rápidas y las motorcicletas acuáticas.

Animales gordos y graves
como niños ancianos abortados en el río.

Debajo de los edificios de cartón piedra que bordean el río aquí, hay delitos ocultos, gente que va y hace cosas, un caníbal, fumadores de crack, desquiciados, niñas latinas sucias, fugadas y descalzas.

El río sobrevive a un paisaje que lo niega. Abraza agotado la ribera, las maderas podridas de los aparcaderos de botes, los restaurantes de mariscos traídos de los cayos, el jolgorio infeliz de las gentes. Y surgen casas soleadas construidas antaño, viejos edificios fantasmas sin ventanas ni puertas ya, blanqueadas por la luz, embarradas de barro y aceite de barco, calcinadas por el tiempo,

maquetas mohosas pintadas de blanco,
pintadas de algo que la luz devora.

El río enseña su fatiga. La oscuridad que brota de su fondo tropieza con la luz de arriba. La luz se detiene en la superficie del agua. La luz no puede penetrar el río. El río Mayaimi está hecho de oscuridad primero; su tiempo es luctuoso y lento.
___________________
*brumálida: que proviene de las brumas (inventé esta palabra)

martes, 23 de enero de 2018

El suicidio de Titasul y su consecuencia dietético-política

aLfreDo tRifF

En 2015 Pepsi lanzó una campaña en Alemania para PepsiMax (la bebida sin calorías) en la que protagonizaba una pequeña y solitaria caloría azul. La campaña fracasó. ¿Por qué? No es que el teutónico sea por esencia minusválido para el humor. Los alemanes simpatizaron con la gotita azul (llamémosle Titasul). Esa imagen antropomórfica unicalórica, solita y dispuesta suicidarse nos interesa.

Sugiere aspectos potencialmente afines de lo que podría llamarse "lo dietético" en la política. ¿Qué significa ese estado de alerta constante -y artificial- contra la gordura política?

¡La guardia en alto! ¿No será el "suicidio" calórico metáfora de una condición subyacente perpetrada por el Pepsistema?

En la serie, la primera Titasul se vuela la tapa de los sesos, no sin antes tragarse un buche de cianuro. En la segunda se lanza con un cohete en picada, mientras se corta las venas con una cuchilla de afeitar. En la tercera aparece aterrorizada fósforo-en-mano, en medio de un charco de gasolina con un petardo pegado a la sién y (por si las moscas). Un cubo de ácido muriático ha de vertirse sobre su cabeza al menor movimiento. No abriguemos la menor duda, Titasul ha de morir...

¿pero por qué? ¿por quién?

A nivel semiótico-político, simpatizamos con Titasul. Deseamos su caloría. Dicho extrañamiento nos hace desear precisamente lo que PepsiMax (el estado paternalista/castrista) elimina. ¿Por qué se suicida Titazul? No hay tal suicidio porque no es realmente su deseo. Titasul no es libre. Propongo tres variantes:

(1) Titasul no comprende (por) qué se suicida.

En este caso Tita es pura tinta-azul, tonta-útil del sistema castrista/pepsista, largo período 50-años-de-lavado-de-cerebro con sus posibles consecuencias. De ahí que no sea difícil imaginar cientos de miles de Titas en una plaza, un domingo bajo el sol, abogando precisamente por la dieta períodoespecial, condición de sacrificio suicida en favor de ¿qué? De la victoria dietética del castrismo/pepsismo, la movilización de masas en la defensa de la dieta, que como veremos no es más que una manipulación orquestada por La Pepsi-en-Jefe.*   

(2) Titasul se inmola por el bien común (¿qué es una caloría al fin y al cabo?).

Una caloría no debe morir, no tiene por qué. Sencillamente no le aplica la ley de peligrosidad: Se trata de un forro seguroso castrista/pepsista. La muerte de Titazul apunta al sacrificio fútil que exige el sistema. La caloría azul no se inmola por nosotros (que los gordos también heredarán el reino de los cielos). Se inmola por un seudo ideal: "la verdad" por la que luchan es una mentira "dietada" por la VOZ.
 
(3) El suicidio de Tita es un teatrum politicum articulado en función del castrismo/pepsismo. Aquí se dan dos casos:

(a) Uno que aborda el mea culpa (explicaría la hipérbole del porsi del triple suicidio, presentando a Titasul como una "dama de azul" esquizofrénica). Disentir contra La Pepsicastrista se paga con cárcel o exilio. Pero el sistema premia a quien que se mea-con-la-culpa. Aceptar la patria potestad, perdón "magnánimo" de la sombra del viejo Jotavitch.

(b) El siguiente caso se les va de las manos. No anticipan los cuadros del Pepsistema el efecto de la soledad de Tita, su insilio y profunda tristeza (no por la muerte que se acerca, que es casi un escape, sino la muerte-en-vida que le ha tocado vivir hasta ahora). Mientras cumple su papel calórico/folklórico descubrimos que no hay caloría que no sea presa del temor en el estado castrista/pepsista. El via crucis de Tita es símbolo de la explotación de la caloría por la dieta, dictada por La Pepsi-castrista.

Ser caloría es ser ciudadana de segunda. No hay vocación pepsista/castrista genuina, una vive ciega al hecho más álgido, la realidad más deplorable:

Cuando los que gobiernan son los gordos, las calorías viven en una dieta constante.

___________
*Estas conversaciones siempre caen en el terreno del árbitro, del arbitrum. ¡Ay los libertarios creyendo que son absolutamente volitivos, o los deterministas negando la volición! Tonta útil es esa caloría que desea algo que "no desea" realmente.   

martes, 16 de enero de 2018

Dime que no te acuerdas


Carlos Michel Fuentes

Regresamos cansados en medio de la noche. Habíamos estado bailando sin parar desde que la lluvia y las olas que rompían salvajes contra el muro nos impulsaron dentro del Parisien. El club estaba repleto como siempre. El portero me reconoció entre la gente que se amontonaba en la puerta intentando entrar a toda costa, me hizo una seña y tomados de las manos con las ropas pegadas al cuerpo, resbalando entre las protestas y los empujones nos vimos dentro sin importarnos nada; en la mesa habitual de la esquinita con el cenicero de hierro con aquel marinero borracho recostado a la farola y la lamparita sobre el mantelito colorado con el agujero de cigarro que rodeaste con el sudor de tu trago. Yo pedí mi ron a las rocas como siempre y tu mezclado con soda.

La orquesta ya llevaba un rato tocando y nadie aún se decidía a bailar, fuimos nosotros los primeros- ¿recuerdas?- te tomé de la cintura y no te solté más, sudamos y el sudor volvió a empapar mi camisa y tu falda, reíamos, nos besábamos. El chino me saludó con la trompeta desde el escenario y tú le lanzaste un beso y yo busqué tus nalgas suculentas e inabarcables con mis manos y las apreté y te atraje hacia mí y nos besamos nuevamente pero con los ojos cerrados esta vez.

No puedo olvidar que aquella noche llegaste sin zapatos a la casa, que perdiste un tacón subiendo la loma de Paseo, que orinamos juntos en una acera oscura y vimos el brillo de la luna reflejado en los surcos de orine corriendo entre las grietas.

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jueves, 11 de enero de 2018

La mirada indiscreta de Alejandro Ríos


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La  mirada indiscreta de Alejandro Ríos, publicado por la Editorial Hypermedia fue presentado en la Feria Internacional del Libro de Miami, 2017.  Desde la columna online en el Nuevo Herald y su popular programa de televisión en AmericaTV (homónimo al título del libro) Alejandro ha cimentado un estilo único de cronista exiliado y del castrismo, desde el exilio. 

La mirada es una especie de película/documental de diez años. Alejandro comenta con atención, candidez y agudeza. Elogia cuando se hace necesario y le canta las cuarenta al más pinto cuando viene al caso. La "indiscreción" de Ríos es bienvenida. Se alimenta de una red "secreta" de artistas, directores de cine, actores, escritores y periodistastanto en Cuba como en Miami que el autor viene cultivando durante años.

Ríos aborda su vida, el barrio de la niñez  que Castro mostraba a delegaciones extranjeras  o de cuando llegó al preuniversitario a enterarse que los mejores profesores habían sido expulsados por motivos políticos. De sus días en el campamento Venceremos "donde fuimos diseccionados como insectos". Del primer intento (fallido) para entrar en la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana. Desde la tercera persona Ríos es el cronista del absurdo castrista. Detalla la anomia de la Habana comunista de los 70 y 80, su rigidez ideológica, las prebendas entre "pinchos", la depravación de la elite castrista y los excesos sistémicos del sistema.

Con Ríos el lector se siente a gusto, será porque rescata la memoria de nuestra generación, o porque detalla el simple día a día en una mezcla sui generis de autobiografía, sátira y folclor. Cualquiera que sea el tema, política local, música, cine o historia, la mirada crítica de Alejandro absorbe al lector. La mirada también se tiende sobre el presente exiliado e isleño. Alejandro comenta la actualidad con perspicacia y una vena elegante que no moraliza (el cinéfilo nunca se pasa) y aún llama las cosas por su nombre.

La cuidada edición ofrece 600 + páginas que se leen como un inventario cultural de la última década. Aquí  algunos ejemplos:

De fraseo entre poético y folcrórico:

"Qué país tan perturbado el nuestro, inmerso en una realidad casi irreal". (País disfuncional)

"Meter miedo siempre ha formado parte de la naturaleza de la bestia". (Parcelas de miedo)

"El ambiente de la cultura cubana se espesa de contradicciones y tropelías". (Debacle cultural)

De título a emblema:

"Sin Miami no hay país". (Sin Miami no hay país)

"¿Y la Dictadura? Bien, gracias". (¿Y la Dictadura? Bien, gracias)

Del retruécano histórico:

(Amaury Pérez): "siempre quiso ser Barry Manilow, lo cual resultaba incongruente y diversionista con la Nueva Trova". (Aquí y allá)

De la realidad presente o pasada:  

(Río Almendares) "...se informa que las maltrechas fábricas habaneras descargan sus desechos químicos en su acompasada corriente destruyendo todo lo que encuentran a su paso. (Medio Ambiente)

"... agudas carencias que nunca llegan a la hambruna africana... pero que incapacitan para considerar la libertad como un concepto respetable y posible". (Los sobrevivientes)

(Cintio Vitier) "... debió pensar que no tenía madera de mártir no obstante su acendrada fe y comenzó a abdicar de algunas de sus creencias, sobre todo políticas, como había hecho su concuño Eliseo Diego..." (La conversación de Cintio Vitier).

"Alamar fue uno de los grandes despropósitos urbanísticos de los años setenta" (Requiem por Benedetti)

"Como si fuera hoy, en la deleznable bandeja de aluminio, todavía observo el potaje de chícharos más improcedente que he debido degustar en mi vida". (Bullying socialista)

De la especulación antropológica:

"Desestimar el disfrute de la desnudez en Cuba fue siempre una filosofía «contra natura»"
(Cuerpos cubanos en bandera).

(El escritor Reynaldo González lamentándose) "En medio de floreos y humor, elude nombrar, siquiera, una de las causas de tal debacle en el supuesto país más culto y alfabetizado del mundo. Habría que preguntarle al intérprete del Chupi Chupi llegado recientemente a Miami para estrenar El Pipi." (Debacle cultural)

 "Cine cubano de policías y funcionarios corruptos, prostitución como retrato de familia, indigencia, desesperanza, mercado negro, absurdos rayanos en el surrealismo, insolidaridad en un mundo de pobreza sin fin ni salida". (Lechuga y melaza)

"Que el implacable dictador termine sus días delgado como un esqueleto flotando en una Yumurí y el cabello en desorden resulta ser una de las más curiosas y bienvenidas paradojas de la historia". (Higiene personal).

(Mujeres cubanas protestando en el parque de la Fraternidad) "La pasta de oca, la masa cárnica, un dentrífico con sabor a marisco, la soya contaminada, el aceite rancio, frijoles duros como balines, el Granma haciendo de papel sanitario y pedazos de toallas hervidas interpretando almohadillas sanitarias femeninas". (Fraternidad)

 Hay para todos los gustos, pero deben leerse Vals para un millón, Ciudad del cine, Amor crónico, Submarinos amarillos, Mendigos de la modernidad País disfuncional.  

La Mirada indiscreta de Alejandro Ríos es de lo mejor de lo nuestro.