jueves, 1 de febrero de 2018

Se suicida el primogénito


Víctima de un estado depresivo profundo Fidel Angel Díaz Balart decidió quitarse la vida. El suicidio es un acto provocado por la desesperación. Fragilidad psíquica, disfuncionalidad ante el entorno familiar o social o una situación personal extrema son los factores de riesgo más comunes que desembocan en este tipo de autoagresión irreversible. El suicidio de una personalidad como Fidelito, perteneciente a la aristocracia castrista, que disfrutaba de envidiables ventajas materiales y prerrogativas políticas, no puede asumirse simplemente como una eventualidad restringida al acontecer individual. ¿Desolada sensación de orfandad? ¿Sentimientos de marginación y desamparo? ¿Decepción del proyecto político? ¿Incapacidad de afrontar a las facciones emergentes? ¿Hecho aislado o signo crítico? Serán muchas las interrogantes y muy escasas la respuestas al respecto. Pero el dramatismo de la acción, sin dudas, abre espacio a múltiples conjeturas y presentimientos con relación a la coexistencia en el seno de la cúpula del régimen y al clima de tensiones y rivalidades que puede provocar un poder en franco declive. (JR)

martes, 30 de enero de 2018

Señalética política y cubanología


Jesús Rosado
Uno de los temas más candentes que se dilucidan en los medios de esta orilla se refiere a la cuestión de la sucesión de poderes que debe tener efecto en el régimen castrista en el curso del presente año. Un segmento considerable de analistas dedicados a la observación de la realidad cubana se ha ido pronunciando por el posible nombramiento de los hijos de Raúl como posibles herederos de la administración del estado para de esa manera perpetuar el legado del castrismo. Especulaciones van, especulaciones vienen.
Sin embargo, yo albergo muchas reservas con respecto a la lógica aplicada hasta el momento por los expertos de la cubanología. Creo que se ha sobredimensionado la intención explícita de imponer un nepotismo a las claras por parte de Raúl y no se ha tomado en cuenta que en las difíciles condiciones en que se ha colocado el régimen en el contexto de las relaciones con Estados Unidos, la estrategia hacia el traspaso de poderes se debe haber sopesado concienzudamente en el núcleo del apparátchik cubiche.
Una cesión evidente del poder al clan familiar tiene dos implicaciones fundamentales. Por una parte, el raulismo se haría vulnerable al recelo de la opinión externa e interna con el seguro recrudecimiento de las vertientes en contra. En segundo lugar, y no menos importante, estaríamos ante un inminente escenario de confrontación en la cúpula gubernamental entre facciones fidelistas y raulistas. Me inclino a pensar que Raúl desea una vejez tranquila y sin polémicas o conspiraciones.

Raúl intercambiando susurros y en sugestiva aproximación de manos con Díaz Canel

Mi opinión, que es tan especulativa como las demás, es que lo que va a suceder ya se ha anunciado. La figura de Miguel Díaz Canel se perfila como el candidato más plausible para los propósitos dinásticos en el puesto de presidente del Consejo de Estado y de Ministros, en tanto que Raúl se reservaría la dirección del Partido Comunista, que es en definitiva el máximo órgano rector del proyecto totalitario. Lo demás se cae por su propio peso. El hijo se mantendría en la posición más clave para conservar el control militar del país y Mariela estaría dentro del juego, pero sin protagonismo determinante, a no ser que sorpresivamente se generara un espontáneo movimiento partidista para elevar de categoría el rol de la Castro.
Un recorrido por la gráfica periodística de los órganos oficiales de prensa durante los últimos diez años muestra a un Raúl tan apegado a Díaz Canel que llega incluso a levantar la suspicacia del observador. Por momentos, el actual presidente cubano muestra una devoción que rebasa la posible admiración por las dotes servilistas del ortodoxo cuadro administrativo y expresa signos de evidente seducción hacia otros atributos más personales. Los que hemos estado al tanto del acontecer histórico de la humanidad, sabemos lo determinante que pueden llegar a ser las debilidades íntimas de las personalidades que rigen los destinos de la sociedad. La iconografía del poder puede llegar a emitir señales inconfundibles que explican ciertas maniobras que a simple vista son inexplicables.
Esa señalética puede alertarnos sobre otras posibilidades que se escapan a la lógica del cubanólogo fuera de la isla, ajeno a esa condición que Malinowski llamaba observación participante cuando se refería al estudio de campo de una realidad social.

Díaz Canel y, a su izquierda, Mercedes López Acea

Por ejemplo, mientras que los analistas se enfocan en quien será el nuevo presidente del comunismo cubano, a pocos se les ha ocurrido quién pudiera ejercer como número dos. Si es por trayectoria, se supone que la opción estaría entre Machado Ventura y Ramiro Valdés. El primero ha ejercido durante todo este tiempo como tutor ideológico designado por Fidel para atender a Díaz Canel, pero el segundo muestra mejor salud y pertenece a la generación histórica. Si es por presencia racial, se podría pensar en Esteban Lazo, lo cual creo firmemente que sería demasiada torpeza condensada para asumir la dirección del gobierno.
Ahora bien, regresemos a la semiótica que nos proporciona el archivo gráfico de la prensa castrista del último quinquenio. Una de las personas que con más frecuencia aparece fotografiada junto a Díaz Canel en actos públicos y oficiales es Mercedes López Acea, ingeniera forestal, miembro del Buró Político del PCC, Secretaria del Partido en la capital cubana, vicepresidenta del Consejo de Estado y de Ministros y con un alto rango en la reserva militar. López Acea está flamantemente registrada en el Directorio de Afro Cubanas destacadas. ¿No sería esta señora de expresión marcial con una apariencia incapaz de provocar celos en mujer u hombre sometido a la atracción que le ejerce Díaz Canel, un excelente partido a considerar en el rejuego político de la transferencia de poderes? Además, por ser mujer y mestiza, se matan dos pájaros de un tiro.
Asaltantes al Moncada al salir del presidio Modelo. La imagen de Chanes de Armas. a la izquierda de Fidel, fue mutilada por el régimen durante más de cinco décadas

Sorpresas puede haber en este retozo de especulaciones. Pero lo que vale recalcar es que la señalética política es una herramienta que debe ser tomada en cuenta por la cubanología para rastrear pistas con vistas al futuro. Sobre todo por la relevancia que el castrismo siempre le ha otorgado a los símbolos icónicos. Es un lenguaje visceral del cual se valen para marcar posiciones en la jerarquía social. De esa manera santificaron al Che. Y de ese mismo modo pretendieron borrar de la historiografía cubana a Mario Chanes de Armas y al comandante Hubert Matos.

domingo, 28 de enero de 2018

Río Mayaimi

Río Miami. Foto: Pedro Portal

Rosie Inguanzo

Dios inaugura la ciudad cada veinticuatro horas, brumálida* y quieta. La boca de calle se ilumina a las seis vertiéndose en el agua. El río consume su historia desapacible, memoria de rápidos; nativos tequestas lo amaron. Drena de la espléndida ciénaga, desembocando exhausto sus 8.9 kilómetros en Brickell Point.

El río no abre los ojos nunca
bajo los párpados cerrados del agua
el cristal negro carbonizado de sus pupilas.

El río Mayaimi está atrapado en alguna patraña impuesta por los políticos. No arrastra nada. Flota allí una acacia marchita. Canales hechos por el hombre lo hicieron ralo, raquítico. No parece río ni parece nada. Los manatíes oriundos de aquí  han estado en peligro de extinción, propulsados a una velocidad para la que no están hechos. Como el río, son criaturas demasiado lentas y verduscas. Mueren en los tropeles de los barcos cruceros, retenidos en redes de desperdicios, aceitados por los maléficos barcos gigantes, desangrados, desorientados en las comparsas flotantes, embestidos por lanchas rápidas y las motorcicletas acuáticas.

Animales gordos y graves
como niños ancianos abortados en el río.

Debajo de los edificios de cartón piedra que bordean el río aquí, hay delitos ocultos, gente que va y hace cosas, un caníbal, fumadores de crack, desquiciados, niñas latinas sucias, fugadas y descalzas.

El río sobrevive a un paisaje que lo niega. Abraza agotado la ribera, las maderas podridas de los aparcaderos de botes, los restaurantes de mariscos traídos de los cayos, el jolgorio infeliz de las gentes. Y surgen casas soleadas construidas antaño, viejos edificios fantasmas sin ventanas ni puertas ya, blanqueadas por la luz, embarradas de barro y aceite de barco, calcinadas por el tiempo,

maquetas mohosas pintadas de blanco,
pintadas de algo que la luz devora.

El río enseña su fatiga. La oscuridad que brota de su fondo tropieza con la luz de arriba. La luz se detiene en la superficie del agua. La luz no puede penetrar el río. El río Mayaimi está hecho de oscuridad primero; su tiempo es luctuoso y lento.
___________________
*brumálida: que proviene de las brumas (inventé esta palabra)

martes, 23 de enero de 2018

El suicidio de Titasul y su consecuencia dietético-política

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En 2015 Pepsi lanzó una campaña en Alemania para PepsiMax (la bebida sin calorías) en la que protagonizaba una pequeña y solitaria caloría azul. La campaña fracasó. ¿Por qué? No es que el teutónico sea por esencia minusválido para el humor. Los alemanes simpatizaron con la gotita azul (llamémosle Titasul). Esa imagen antropomórfica unicalórica, solita y dispuesta suicidarse nos interesa.

Sugiere aspectos potencialmente afines de lo que podría llamarse "lo dietético" en la política. ¿Qué significa ese estado de alerta constante -y artificial- contra la gordura política?

¡La guardia en alto! ¿No será el "suicidio" calórico metáfora de una condición subyacente perpetrada por el Pepsistema?

En la serie, la primera Titasul se vuela la tapa de los sesos, no sin antes tragarse un buche de cianuro. En la segunda se lanza con un cohete en picada, mientras se corta las venas con una cuchilla de afeitar. En la tercera aparece aterrorizada fósforo-en-mano, en medio de un charco de gasolina con un petardo pegado a la sién y (por si las moscas). Un cubo de ácido muriático ha de vertirse sobre su cabeza al menor movimiento. No abriguemos la menor duda, Titasul ha de morir...

¿pero por qué? ¿por quién?

A nivel semiótico-político, simpatizamos con Titasul. Deseamos su caloría. Dicho extrañamiento nos hace desear precisamente lo que PepsiMax (el estado paternalista/castrista) elimina. ¿Por qué se suicida Titazul? No hay tal suicidio porque no es realmente su deseo. Titasul no es libre. Propongo tres variantes:

(1) Titasul no comprende (por) qué se suicida.

En este caso Tita es pura tinta-azul, tonta-útil del sistema castrista/pepsista, largo período 50-años-de-lavado-de-cerebro con sus posibles consecuencias. De ahí que no sea difícil imaginar cientos de miles de Titas en una plaza, un domingo bajo el sol, abogando precisamente por la dieta períodoespecial, condición de sacrificio suicida en favor de ¿qué? De la victoria dietética del castrismo/pepsismo, la movilización de masas en la defensa de la dieta, que como veremos no es más que una manipulación orquestada por La Pepsi-en-Jefe.*   

(2) Titasul se inmola por el bien común (¿qué es una caloría al fin y al cabo?).

Una caloría no debe morir, no tiene por qué. Sencillamente no le aplica la ley de peligrosidad: Se trata de un forro seguroso castrista/pepsista. La muerte de Titazul apunta al sacrificio fútil que exige el sistema. La caloría azul no se inmola por nosotros (que los gordos también heredarán el reino de los cielos). Se inmola por un seudo ideal: "la verdad" por la que luchan es una mentira "dietada" por la VOZ.
 
(3) El suicidio de Tita es un teatrum politicum articulado en función del castrismo/pepsismo. Aquí se dan dos casos:

(a) Uno que aborda el mea culpa (explicaría la hipérbole del porsi del triple suicidio, presentando a Titasul como una "dama de azul" esquizofrénica). Disentir contra La Pepsicastrista se paga con cárcel o exilio. Pero el sistema premia a quien que se mea-con-la-culpa. Aceptar la patria potestad, perdón "magnánimo" de la sombra del viejo Jotavitch.

(b) El siguiente caso se les va de las manos. No anticipan los cuadros del Pepsistema el efecto de la soledad de Tita, su insilio y profunda tristeza (no por la muerte que se acerca, que es casi un escape, sino la muerte-en-vida que le ha tocado vivir hasta ahora). Mientras cumple su papel calórico/folklórico descubrimos que no hay caloría que no sea presa del temor en el estado castrista/pepsista. El via crucis de Tita es símbolo de la explotación de la caloría por la dieta, dictada por La Pepsi-castrista.

Ser caloría es ser ciudadana de segunda. No hay vocación pepsista/castrista genuina, una vive ciega al hecho más álgido, la realidad más deplorable:

Cuando los que gobiernan son los gordos, las calorías viven en una dieta constante.

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*Estas conversaciones siempre caen en el terreno del árbitro, del arbitrum. ¡Ay los libertarios creyendo que son absolutamente volitivos, o los deterministas negando la volición! Tonta útil es esa caloría que desea algo que "no desea" realmente.   

martes, 16 de enero de 2018

Dime que no te acuerdas


Carlos Michel Fuentes

Regresamos cansados en medio de la noche. Habíamos estado bailando sin parar desde que la lluvia y las olas que rompían salvajes contra el muro nos impulsaron dentro del Parisien. El club estaba repleto como siempre. El portero me reconoció entre la gente que se amontonaba en la puerta intentando entrar a toda costa, me hizo una seña y tomados de las manos con las ropas pegadas al cuerpo, resbalando entre las protestas y los empujones nos vimos dentro sin importarnos nada; en la mesa habitual de la esquinita con el cenicero de hierro con aquel marinero borracho recostado a la farola y la lamparita sobre el mantelito colorado con el agujero de cigarro que rodeaste con el sudor de tu trago. Yo pedí mi ron a las rocas como siempre y tu mezclado con soda.

La orquesta ya llevaba un rato tocando y nadie aún se decidía a bailar, fuimos nosotros los primeros- ¿recuerdas?- te tomé de la cintura y no te solté más, sudamos y el sudor volvió a empapar mi camisa y tu falda, reíamos, nos besábamos. El chino me saludó con la trompeta desde el escenario y tú le lanzaste un beso y yo busqué tus nalgas suculentas e inabarcables con mis manos y las apreté y te atraje hacia mí y nos besamos nuevamente pero con los ojos cerrados esta vez.

No puedo olvidar que aquella noche llegaste sin zapatos a la casa, que perdiste un tacón subiendo la loma de Paseo, que orinamos juntos en una acera oscura y vimos el brillo de la luna reflejado en los surcos de orine corriendo entre las grietas.

Sigue leyendo aquí.

jueves, 11 de enero de 2018

La mirada indiscreta de Alejandro Ríos


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La  mirada indiscreta de Alejandro Ríos, publicado por la Editorial Hypermedia fue presentado en la Feria Internacional del Libro de Miami, 2017.  Desde la columna online en el Nuevo Herald y su popular programa de televisión en AmericaTV (homónimo al título del libro) Alejandro ha cimentado un estilo de cronista exiliado y del castrismo, desde el exilio. 

La mirada comenta con atención, candidez y agudeza. El autor elogia cuando se hace necesario y le canta las cuarenta al más pinto cuando viene al caso. La "indiscreción" de Ríos es bienvenida. Se alimenta de una red "secreta" de artistas, directores de cine, actores, escritores y periodistastanto en Cuba como en Miami que el autor viene cultivando durante años.

Ríos aborda su vida, el barrio de la niñez  que Castro mostraba a delegaciones extranjeras  o de cuando llegó al preuniversitario a enterarse que los mejores profesores habían sido expulsados por motivos políticos. De sus días en el campamento Venceremos "donde fuimos diseccionados como insectos". Del primer intento (fallido) para entrar en la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana. Desde la tercera persona Ríos es el cronista del absurdo castrista. Detalla la anomia de la Habana comunista de los 70 y 80, su rigidez ideológica, las prebendas entre "pinchos", la depravación de la elite castrista y los excesos sistémicos del sistema.

Con Ríos el lector se siente a gusto, será porque rescata la memoria de nuestra generación, o porque detalla el simple día a día en una mezcla sui generis de autobiografía, sátira y folclor. Cualquiera que sea el tema, política local, música, cine o historia, la mirada crítica de Alejandro absorbe al lector. La mirada también se tiende sobre el presente exiliado e isleño. Alejandro comenta la actualidad con perspicacia y una vena elegante que no moraliza (el cinéfilo nunca se pasa) y aún llama las cosas por su nombre.

La cuidada edición ofrece 600 + páginas que se leen como un inventario cultural de la última década. Aquí  algunos ejemplos:

De fraseo entre poético y folcrórico:

"Qué país tan perturbado el nuestro, inmerso en una realidad casi irreal". (País disfuncional)

"Meter miedo siempre ha formado parte de la naturaleza de la bestia". (Parcelas de miedo)

"El ambiente de la cultura cubana se espesa de contradicciones y tropelías". (Debacle cultural)

De título a emblema:

"Sin Miami no hay país". (Sin Miami no hay país)

"¿Y la Dictadura? Bien, gracias". (¿Y la Dictadura? Bien, gracias)

Del retruécano histórico:

(Amaury Pérez): "siempre quiso ser Barry Manilow, lo cual resultaba incongruente y diversionista con la Nueva Trova". (Aquí y allá)

De la realidad presente o pasada:  

(Río Almendares) "...se informa que las maltrechas fábricas habaneras descargan sus desechos químicos en su acompasada corriente destruyendo todo lo que encuentran a su paso. (Medio Ambiente)

"... agudas carencias que nunca llegan a la hambruna africana... pero que incapacitan para considerar la libertad como un concepto respetable y posible". (Los sobrevivientes)

(Cintio Vitier) "... debió pensar que no tenía madera de mártir no obstante su acendrada fe y comenzó a abdicar de algunas de sus creencias, sobre todo políticas, como había hecho su concuño Eliseo Diego..." (La conversación de Cintio Vitier).

"Alamar fue uno de los grandes despropósitos urbanísticos de los años setenta" (Requiem por Benedetti)

"Como si fuera hoy, en la deleznable bandeja de aluminio, todavía observo el potaje de chícharos más improcedente que he debido degustar en mi vida". (Bullying socialista)

De la especulación antropológica:

"Desestimar el disfrute de la desnudez en Cuba fue siempre una filosofía «contra natura»"
(Cuerpos cubanos en bandera).

(El escritor Reynaldo González lamentándose) "En medio de floreos y humor, elude nombrar, siquiera, una de las causas de tal debacle en el supuesto país más culto y alfabetizado del mundo. Habría que preguntarle al intérprete del Chupi Chupi llegado recientemente a Miami para estrenar El Pipi." (Debacle cultural)

 "Cine cubano de policías y funcionarios corruptos, prostitución como retrato de familia, indigencia, desesperanza, mercado negro, absurdos rayanos en el surrealismo, insolidaridad en un mundo de pobreza sin fin ni salida". (Lechuga y melaza)

"Que el implacable dictador termine sus días delgado como un esqueleto flotando en una Yumurí y el cabello en desorden resulta ser una de las más curiosas y bienvenidas paradojas de la historia". (Higiene personal).

(Mujeres cubanas protestando en el parque de la Fraternidad) "La pasta de oca, la masa cárnica, un dentrífico con sabor a marisco, la soya contaminada, el aceite rancio, frijoles duros como balines, el Granma haciendo de papel sanitario y pedazos de toallas hervidas interpretando almohadillas sanitarias femeninas". (Fraternidad)

 Hay para todos los gustos, pero deben leerse Vals para un millón, Ciudad del cine, Amor crónico, Submarinos amarillos, Mendigos de la modernidad País disfuncional.  

La Mirada indiscreta de Alejandro Ríos es de lo mejor de lo nuestro. 

domingo, 7 de enero de 2018

Manifiesto Nuestro Tiempo, La Habana,1951

José Mijares, Sin título, 1956

El afán creador implícito en el hombre, al tomar en nuestro medio la suficiente fuerza de presencia, ha motivado que concentremos nuestros esfuerzos para hacer realidad lo que como nueva generación cubana creemos deber histórico: la preservación de los valores logrados y la divulgación de aquellos que apuntan su importancia vital. Nuestra estética es la de un arte americano, libre de prejuicios políticos o religiosos, enaltecido por encima de concesiones, que sea síntesis de lo que estimamos vigente y permanente en América. No nos interesan ni la oscuridad muerta ni la endeblez académica, sino una estética tan infinita como el hombre mismo. Surgimos para traer el pueblo al arte, acercándolo a las inquietudes estéticas y culturales de nuestro tiempo, precisamente ahora en que, intuyendo ya estas realidades, demanda un vehículo que le permita palparlas y asimilarlas para su más rápida formación y madurez cultural. Para desarrollar esta labor, mantendremos un centro de arte y cultura permanente, que ofrecerá teatro, música, cine, ballet, exposiciones de artes plásticas, conferencias, y editará, las manifestaciones literarias, poéticas y filosóficas que produzca nuestra generación. Somos la voz de una nueva generación que surge en un momento en que la violencia, la desesperación y la muerte quieren tomarse como únicas soluciones. Nos definimos por el hombre, que nunca está en crisis, y por su obra, que es su esencia permanente.*

[Firman] José Mijares, Adoración G. de Chávez, Rafaela Chacón, Nardi Enriqueta Farías, Carilda Oliver, Juan Blanco, Harold Gramatges, Rolando Gutiérrez, Delia Fiallo, Sabá Cabrera.

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*Nuestro Tiempo, No. 1, 1951, p. 1.

miércoles, 3 de enero de 2018

Todo estado es por naturaleza opresivo


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Repaso el libro de Giorgio Agamben Stato de eccezione (2003), y quisiera brevemente contrastar algunos puntos:

El tratado de Agamben penetra una "tierra de nadie entre el derecho público y el hecho político, entre el orden jurídico y la vida".  

Habría que empezar con el término Ausnahmezustand, bautizado por el jurista y filósofo político Carl Schmitt (en español es conocido como Estado de sitio).  

Para Agamben, la excepción se remonta al adagio latino necessitas legem non habet, o "la necesidad no tiene ley". Es decir, la necesidad parece causar su propia ley. ¿Pero pare la necesidad una "ley otra" o se trata de la misma?

(Desde lo puramente jurídico) ¿Qué justifica que lo antes ilícito se haga lícito?

Agamben aborda un enrevesado metafísico a través de la idea de "violencia" en Walter Benjamin. Cuando el "poder" (Gewalt) se atribuye a sí el invocar la ley fuera (Ausserhalb) de la ley (tal pareciera que se trata de una exploración de espacios posibles, lo que debe aceptarse en todas sus modalidades), Agamben cita: "... la soberanía es un espacio de decisión extrema" (p. 54),  o "... la violencia está fuera de la ley" (p. 52). Obsérvese la apelación al espacio en Agamben, y esta aproximación topológica de Agamben apunta entonces a lo legal/axiológico (volveremos a esto luego).

¿Y por qué Benjamin? En su ensayo Zur Kritik der Gewalt ("De la crítica a la violencia") el crítico judío-alemán define dos tipos de violencia: primero la Rechtsetzend (o mítica), la otra, Rechtsvernichtend (o divina). El punto es la ley en sí contiene un origen violento. Aunque no es nuestro propósito meternos en el enjundioso ensayo de Benjamin, hay que reconocer que Gewalt es inherente a la esfera ético/legal, de ahí que pronuncie: "el propósito de una crítica a la violencia es exponer la relación existente entre la ley y la justicia". 

La discusión tiene otro ángulo dentro del marco legal/positivista que sugiere otro espacio alternativo, diremos ahora, ()dentro y fuera() de la ley.  La jurisprudencia puede dividirse en dos bandos: naturalistas y positivistas. Un naturalista emblemático como Aquino estima que la ley debe aspirar a lo ético (lo moral). No, diría el positivista: la ley no tiene (que tener) un fundamento moral. 

¿Cómo?

La ley es un sistema coherente de aproximaciones que se atiene a su propia estructura. El conocido tratado de H. L. A. Hart The Concept of Law (que debía ser más estudiado) deja claro que el derecho positivo no niega que pueden haber derechos justos e injustos, pero la validez de una ley no afirma ni niega lo moral.

Ahora viene a mano la definición del jurista canadiense Leslie Green:
Si una sociedad tiene un sistema jurídico que depende de la presencia de ciertas estructuras de gobierno, y no en la medida en que satisfaga ideales de justicia, la democracia, o el imperio de la ley. Esas leyes en vigor dependen del estándar social, de sus disposiciones legislativas, decisiones judiciales, de sus costumbres sociales.
Falta el meollo del asunto:
(...) el que una política sea justa no es razón suficiente para suponer (o dudar) que es eso lo que determina la ley.
Imagino el estupor de mis lectores naturalistas (es una posición generalizada) ante esta definición aparentemente arbitraria. Y es que uno supondría con el naturalista legal, que la ley debe expresar una simetría (¿no es eso lo que llamamos justicia?).

No necesariamente, replica el positivista. Es suficiente que el derecho sea definido como conjunto de normas dictadas por seres sociales (arbitradas por un soberano) a través de esa maquinaria llamada ESTADO, mediante procedimientos formalmente válidos (decretos, legislaciones, etc), con la intención de someter la conducta humana a un cierto orden disciplinario que coadyuve el acatamiento de dichas normas.

De ser así, y volviendo a Agamben, tendríamos que lejos de ser la excepción, el estado de sitio ES el estado preponderante: (eso que) prevalece, o tiene cualquier tipo de superioridad respecto a aquello con lo cual se compara.  

Mi conclusión sorprendería a Agamben, y no es que el filósofo italiano niegue que el estado de sitio es preponderante. El asunto es que su tesis presenta fisuras temporales: Agamben enfoca la preponderancia del estado de sitio como algo reciente, como degradación de la modernidad (precisamente este es el punto de Benjamin, el Benjamin más cínico, el tardío). ¿Hubo algún origen del estado que fuera distinto?

Haré la pregunta más directa: ¿Debe definirse un estado jurídico para que exista su excepción?

Aunque se remonta a la Roma imperial (cuando se analiza en llamado iustitum en el capítulo 3),  Agamben se concentra en el siglo XX, particularmente con Schmitt y otros juristas alemanes. Es un análisis del estado de excepción dentro de la modernidad.

En 6.10 escribe:
(...) el propósito de esta investigación es --y en la urgencia del estado de excepción en el que vivimos-- traer a la luz la ficción que gobierna este arcanuum imperii (secreto del poder) por excelencia de nuestro tiempo. 
¿De "nuestro tiempo" o de cualquier tiempo? Agamben no responde.
(...) este es esencialmente un espacio vacío (...) esto no quiere decir que la maquinaria no es efectiva, por el contrario, lo que tratamos de demostrar es que su función no ha sufrido interrupción desde la Primera Guerra Mundial, pasando por los fascismos hasta nuestro tiempo.
El "nuestro tiempo" agambenianio es un espacio a la deriva, envoltura geométrica fuzzy, no acotada.

¿Es Ausnahmezustand necesariamente dependiente de un "estado de derecho"? No he encontrado una respuesta clara a esta pregunta. Y es que Agamben necesita para su tesis que la "excepción" sea anomia

Pero la idea misma que usa Agamben es redundante. "Anomia" significa ausencia de ley. Repito: Agamben acepta implícitamente que la permanencia del estado de sitio es una contradicción, o una degeneración.

Puede percibirse dicha tensión en el análisis que Agamben dispensa al jurista alemán Theodor Mommsen en el capítulo 3 cuando escribe: "... es sorprendente sus inconsistencias y vacilaciones" (de Mommsen), pero el caso es que Mommsen se acerca a ciertas aristas positivistas en su célebre Römisches Staatsrecht, 1899 (acaso el mejor tratado de historia de la jurisprudencia de la Roma antigua en existencia). Agamben le reprocha que tratando de definir los límites de la excepción, se haya quedado "de este lado", (de nuevo el espacio) es decir, dentro (de la excepción) de la ley.

Pero no me parece exacto.

Está claro que como jurista de fines del siglo XIX Mommsen trate de racionalizar la excepción romana (el nombre es iustitium, o suspensión de la ley) desde la jurisprudencia del siglo XX. A la vez, Mommsen no es capaz de percatarse de la superposición de paradigmas que su análisis implica, lo cual, de por sí, crea una disonancia conceptual (algo que Agamben observa). Ahora algo más tenue: el propio análisis de Agamben presupone que la idea de iustitum  es comparable a la de Ausnahmezustand en pleno siglo XX. Pero ¿no es presuponer una continuidad entre istitium y Ausnahmezustand que la excepción es preponderante?

¿es Ausnahmezustand un estado necesariamente vacío dentro la ley? Creo que Agamben diría que que sí. Escribe: "la suspensión desafía el concepto límite de la ley", (p. 4).

La tesis de Agamben presenta insuficiencias topológicas. Y es que el espacio de la excepción tiene lugar "dentro" y "fuera", aquí (sugerido por la paradoja de Stephen Smale):


Ahora bien, ¿cómo explicarla argumentativamente? Primero, con la ley, no hay contradicción en la "contradicción". Lo que se dice es figurativo. La "suspensión" de la ley no está "fuera" de la ley. Sucede que está "dentro" y "fuera" de la ley.

Aunque pareciera que la ley es una acción del poder, o un efecto de aquel, la realidad es que el poder y la ley son funcionales e inseparables:  No hay ley sin poder ni poder sin ley. 

Aún, la ley no es maximum principium. Es simplemente aproximación causalmente operativa. Aquí necesitamos la ayuda no de un jurista, sino de un escritor absurdista como Franz Kafka. La facultad que reina no es la razón, sino la imaginación. En Ante la ley aprendemos que la ley existe de modo nominalista para cada para cada caso (la interpretación de la ley desde Kafka se merece un análisis aparte).

En efecto, lo kafkiano es un espacio ]absurdo[ dentro y fuera de la ley.

Debe quedar claro que la preponderancia del estado de excepción conlleva un resultado generalmente opresivo.

Llegamos entonces al mismo principio de la teoría política. ¿Puede el estado no ser opresivo cuando la ley prueba una y otra vez su tendencia a estar dentro y fuera de sí?   

Parece una pregunta salida de un paraíso ideal, naturalista. Y el juris positivista responde: Todo estado es, por naturaleza, opresivo.

¡Bienvenido al mundo del ser humano!

lunes, 1 de enero de 2018

El poder del Pop es poder o se trata de otra ilusión efecto Op? (2da parte)


Ramón Williams

1r0 Las causas requieren fondos además de agallas y conciencia evolucionaría, o no? Un protagonista de protesta tiene tiempo para acicalarse con los colores de la guerra y así de cool y mortalmente herido (o casi) clavarse en las retinas durante los fuegos, gritos, balas y lances de la tarde, de los que harán balance múltiples noticieros de las ocho? Es fácil de encontrar un héroe auténtico sin manía de grandeza, uno que no quiera, a costa de la multitud, “dejar un hermoso cadáver” o perpetuarse absuelto por la Historia?

* Por qué un cúmulo de entes mortalmente hambrientos en remotos parajes de petróleo no tiene esa pegada sensual de los héroes petroleros del Nuevo Mundo?
* Será que cambió la moda y las tribus urbanas trocaron tambores del Sudán por teléfonos inteligentes que abonan a compañías astutas?
* Qué hay detrás de una marca, de un logotipo?
Aparte de un optimismo incongruente, qué podemos leer en un post-revolucionario octogenario vistiendo Adidas junto a tomates verdes en el fondo de la imagen televisiva?
* Puede ser el héroe un mal humorista, un cínico?
* Por fin La media es o no es el Mensaje?
* Cuántos notan que a cada rato algo huele mal en la opinión pública? La opinión pública es la opinión media? Quién se tragó la media? Son refractarias las mieles del Poder?
* Será que no son mieles si no resina petrificada que permite a seres diminutos ser parte de alguna joya en el tiempo histórico?

2do En una línea de tiempo mítico alterno, nadie ve a Narciso arrojar un coctel Molotov a las aguas para borrar su rostro? No llega nadie con la fuerza que requiere destorcer los simbolismos? A nadie se le da bien iluminar, sin enamorarse del acto y distraerse consigo mismo, perdido en la paja de una tienda de lámparas? Podrán los antihéroes sobrevivir la tentación de inclinarse demasiado sobre ese espejo ámbar donde se hunden y del que emergen las protestas, las segregaciones, las revueltas, las secesiones, las secreciones, las revoluciones? Aparte de los dobles a-gentes y de los dobles de los héroes, hay héroes dobles en simultáneo?

Pueden espías nobles, traidores arrepentidos, actores super-verídicos, héroes erectos y patriotas verosímiles verse las caras a través del espejo en la gran sala de interrogatorios que parece ser la Historia? Son aceptables (acaso lavables) los secretos sucios de los héroes? De ser así, cuándo se desclasifican, quiénes lo pueden hacer (quiénes califican para descalificar?), con qué deter-gente y para qué pureza? Nunca fuman los héroes que inspiran, sólo aspiran? Qué y a qué aspiran? Qué salvan y por cuánto tiempo? Si son editables los errores y horrores de los héroes, puede alguien protestar la decisión sobre la edición, a quién?

Hay alguien a cargo y con un cierto gusto ahí, en la sala de diseño social, detrás del escenario de las protestas y las revoluciones, o resulta que el aspecto estético de estas es aleatorio, nunca intencionado, descuidado, barbudo si no enmascarado? Es cierto que tras la máscara las personas protesters se desentienden de las cámaras y que los héroes prefieren el anonimato al asecho de los antihéroes en las nuevas sombras? Ignoran los protesters que sus vidas en juego alimentan las llamas de un Reality Show a gran escala, entre lo histórico y lo histriónico, entre las especulaciones de la bolsa y los ratings de audición de las tele-emisoras? Los héroes no han visto nunca películas de héroes?
* las agencias de inteligencia y a otros gatos de cuarto oscuro no les importa el poder (el papel, el celuloide) de mil imágenes, lo mismo fijas que en movimiento, de cualquier movimiento?
*Cabe un artefacto depresor (represor?) sónico en una caparazón de cámara de TV que filma una protesta a punto de ebullición anímica?
*Será del todo disimulable un artefacto sónico animador que apunte a una plaza donde cientos de protesters sufren pero marchan bien organizados, tranquilos, casi conformes, casi con el puño en alto? Está por asomar la tecnología que permitiría ese control o es ya remota? El aletear de una protesta en Petrolandía dispara los precios del crudo mundial…y, al otro lado de algún mar, el crudo mundo dispara ráfagas para tranquilidad y/o muerte de cuántos? 
3ro Dejó de ser el Poder una estrategia en juego? Nadie usa ese saber para nada más que escribir textos sobre la Geopolítica de las conspiraciones? Por qué no basta el terror natural de las mentes?

4to Nadie recuerda que el futuro de las revoluciones ya ha pasado? Acaso recordarlo pudiera despertar al protester de la inconsciente inconsistencia, la mediata debilidad de sus metas y llantos, en la cuna mediática de su firmeza? Se aniquila así al héroe antes de nacer? Asistimos a la apertura de una era de Devoluciones, comenzando por la libertad? Será que la protesta tiene un fundamento cuántico y su aspecto de práctica social es sólo el antifaz de una realidad todavía más compleja, algo como una Eidética fractal que no perdona limbos y sobrepasa las dualidades?

5to Por otro lado, es posible y deseable un mundo sin protestas? Qué puede significar la ausencia de protestas, además de la extinción de los protesters y, por tanto, el fin de la inconformidad como derecho más que humano? Felicidad comunal o el reino de un descomunal aburrimiento en masa? Un meteorito daría al traste con última protesta? No sería tal meteorito un abuso de algún tipo de poder imposible de protestar ni en las iglesias?

6to ¿Se vende video cámara digital Hero Pro III a prueba de golpes, estados alterados, tinta china, salpicaduras de sangre, juego de lágrimas y gases lacrimógenos: Alguien la lleva? ¿Quién quiere escapar del Ingenio?

¡FELIZ 2018!


viernes, 22 de diciembre de 2017

El poder del Pop es poder o se trata de otra ilusión efecto Op? (1ra parte)



Ramón Williams*

Alguien me dice si es imposible pensar hoy las revoluciones (o ciertos actos que a ellas conllevan) como selfies colectivos entre llamas, sobre un vívido teatro de operaciones? Verdaderamente, el Pueblo sabe qué es el PUEBLO y cómo opera? Puede El pueblo negarse la ilusión de ser bello como La Patria, comodín andrógino de las ideologías, y no un conjunto triplemente gobernado: Por el dictador del hambre, por el hambre y por el deseo de comerse vivo al dictador del hambre?

El poder del Pop, ese sí es poder?
O sólo se trata de otra ilusión, un efecto Op?
E pluribus unum?
El Público es uno?
El vello púbico no es bello en público? Abunda lo bello púdico?

Qué podemos hacer con los héroes además de aplaudirlos, exaltarlos, excitarlos, inflarlos, inflamarlos en nuestra imaginación? Basta con acunarlos en nuestra noción de una bondad extraordinaria, rara entre mortales y a la vez universal como los dioses? Metáforas a un lado: Qué sueñan los héroes? Duermen tranquilos los héroes? Pueden los héroes escapar de su iconicidad, lo quieren, lo necesitan? Nunca ha sido la media un arma de La Revolución? Qué es un artífice revolucionario? No queman la piel los fuegos de artificios? Alguien conoce el código postal de Prometeo? Qué protesta no reclama una vieja promesa? Qué revolución cumple todas sus promesas? No es inevitable que cambie el cambio?

Hay o no mucho de artilugio en la media, aparte del Media Art? Basta con protestar? El Protest Artno tiene un espacio en las casas de subasta y en las ferias? No ha sido la espontaneidad de la gesta y del gesto revolucionario devorada ya pixel a pixel por la HD de una cadena de cadenas noticiosas? No se repiten el abuso y la obsolencia programada de las noticias sobre el significado volátil de la revueltas? Las protestas consolidan o atomizan las obligaciones de las democracias? Cuántos muertos de uno y otro lado requiere una protesta que se respete para que la respeten? Algún número define la cantidad crítica de masa humana muerta capaz de atraer cascos azules a ciudades pasto de las llamas?

Existe una libertad de inconformidad manifiesta, debe®ía existir? No hay una poética de los protesters y un algoritmo de la protesta que acerca a ambos a un tipo de divisa de los ideales? Hay caudillos sin arcas que respalden su rebelión contra los acaparadores de las arcas? Hay un arca del bien y otro del mal, o todo es el mismo arca y la bondad o maldad depende del uso y la meta, de la instrumentación de las verdades y la dirección de orquesta? Dirigen los políticos o sus apetencias dirigidas por otros interesados del giro?

Qué se adivina en las familiares caras de las monedas, qué hay en ellas que no vemos en aquellas perdidas entre granos de Nitrato, en las fotografías de no-lugares, entre humos de cauchos ardientes en calles de nadie: La habilidad y audacia individuales, lo cartilaginoso de la circunstancia, el empujón de los egrégores, la trayectoria traviesa de una bala, la limpia puntería, la mano de Dios, una amistad con Marilyn, Madonna o Maradona? Puede o no ser pro-textar una aplicación que facilite la protesta a través del texto? Algo así no revolucionaría…el Mercado? Hay héroes por cuenta propia? Es rentable el servicio del héroe?

Puede ser el heroísmo una profesión u oficio? Es decir, hay honorarios para un protester (o pro tester, si el experimento así lo requiere) dispuesto al sano heroísmo hasta el martirio? Acaso honores? Es inmoral seguir por ego o por dinero una causa que igual seguirías sin mucho de lo uno o lo otro, como un adolescente santo de la rebelión? Protesball sería un deporte bien pagado pero legalmente peligroso: El deporte reo? Cuán largo o breve es el camino de la guillotina al envenenamiento radioactivo personalizado? Sofisticación de la reificación? El Fantomas de un poder iluminista en reversa se desencadena para liberar o para encadenar con nuevo nivel de sutileza: La esclavitud en forma de consumo? El fan toma?

No es todo héroe la negación y afirmación simultánea de una compleja trama de paternidad, Pattern-deidad? No es igual de propia una madre de todos los patrones, una “Matrixidad”? Es posible la existencia de una sustancia que convierta a una tímida colegiala en heroína? Existe la pro-testosterona? Quién descartó a las Founding Mothers? Quién vació a La Madre Patria? Qué es más adictivo, la porno o la heroína? Bajo el ojo freudiano, no implica el imperialismo un acto de penetración y el separatismo, una parábola de la castración? Qué encierra mayor peligro para el delicado balance social de los géneros, el machismo soft o el elemental feminismo inversionista? Hay un canon heroico de nueve cabezas con exigua anatomía genital y matadores héroes PG-13 que alimentan 1789 ilusiones, 1917 fantasías, 1959 ansiedades, 2001 odiseas gemelas, 2012 ensueños siderales…pero alguien conoce cuántas pulgadas debe ostentar un héroe pigmeo para facturar un crossover en dirección (y sentido) de los arquetipos de Occidente?

Alguien sabe de tableros de Ifá en Wall Street? Es un chisme que sólo hay un par de I-Chin y más de 999 El Arte de la guerra en esas torres? Por qué no es posible un Occupy hecho de meditación colectiva ni un Coup d’état a golpe de Conga? Por qué no todo protester puede ser un héroe ni todo héroe protestar…o sí pueden? Cuántas veces al día piensa en la muerte un héroe que no quiere ser mártir pero se fascina con la idea de vírgenes celestes? Es el martirio la solución a la esclerosis del héroe? Cuántos héroes de verde tenemos, además de los que imprime la Reserva Federal, los comics y los presumibles viajeros de Orión? Puede enjuiciarse como terrorista todo acto que atente contra su definición antiterrorista? Ya averiguaron cómo derrotar a un hombre que quiere morir? Por qué en en inglés hay dos palabras para la noción de cielo?

Hay un gen que favorezca el nacimiento de un protester proclive al heroísmo sin congeniar con el terrorismo? “Cómo dominar al gen pendejo?” es una pregunta heroica? “Cómo cultivar el gen heroico?” es una pregunta pendeja? Serán la Fraternidad, la Libertad y Justicia los pilares de una Iglesia biónica cuando promedie el siglo en curso? Y qué si la Maquinaria no cree en lágrimas ni en causas con mayúscula? Puede devenir el héroe en su propio documentarista? Es sostenible la neutralidad de la internet bajo un poder de poderes?

Una vez La media en manos de los protesters, qué les impide a estos grabarse a si mismos, trasmitirse en vivo y alcanzar (en el acto) una amplia audiencia? Doce, trece millones de likes le sirven a cualquier causa, verdad?
Go on strike,
Shoot,
Monetice,
Repeat?

(continuará)

_________________________

* Nota del editor: El autor cierra pero no abre el signo de interrogación de cada pregunta. Queda abierto el tono de la lectura a una negociación entre especulación e interrogación.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Tita

Foto: Luis Soler
Rosie Inguanzo

A la memoria de Tita. A Carlota y Petra, las perras de Rosa Montero.

Los perros son iguales a sus dueños, qué duda cabe. Durante el desayuno, Tita casi nos habla con sus reclamos y no nos deja conversar interponiéndose entre los dos dando unos saltos salvajes. Y no es que Alberto tenga deseos de conversar conmigo esta mañana; me esquivó cuando traté de besarlo con los buenos días. Hace un rato me sintió acercarme mientras se estaba afeitando y con el pie cerró rápidamente la puerta del cuarto de baño. No se da cuenta pero lo hace todo el tiempo. Antes de que lo alcance ya está apartándome con su gesto esquivo. A Tita si le das entrada sube hasta una y lengüetea el rostro con un desespero y unos aullidos lastimosos que yo conozco muy bien. Son los lamentos de mi madre cuando mi padre nos dejó y es la angustia seca que se instaló en mí en aquellos años terribles. Si es que Ana y Tita son intercambiables. Tita tiene el síndrome del abandono y aúlla ahogadamente cuando nos ve preparándonos para salir. Es igualita a su dueña; reclama atención como si le fuera la vida en ello. A Alberto le molesta, la aparta de un manotazo y dice que tiene mal aliento. Claro, si es una perra vieja y sentimental con síndrome de abandono. Su rechazo la detiene en el acto, dejándola aturdida; Tita extiende en el aire la pata delantera derecha en sincronía con la pata trasera izquierda, iza la cola y la estira tiesa como una flecha, observando quieta al objeto de una pasión descomedida. Es así como soy una perra faldera emocionalmente, ladro como si gritara, lamo vigorosa los zapatos de mi dueño, me espantan y vuelvo, me quedo atenta esperando tras la puerta cuando parte al trabajo, subo a la ventana cuando siento que regresa, muevo la cola arrebatada cuando le veo llegar, tengo una orfandad y una letanía excesivas y me orino en los momentos de mayor tensión emocional. —Pero yo tengo buen aliento, Alberto.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Mudbound (2017) - Dee Rees





Jesús Rosado
Las productoras se han ido apartando de Hollywood. Netflix intenta convertirse en una competidora de prestigio y ha liberado un presupuesto a favor de ello. De ese empeño ha surgido Mudbound, proyecto del 2017, una adaptación de la novela homónima de Hillary Jordan, basada en eventos reales. Relato que se sumerge en el Mississipi profundo de los años 40, en pleno desarrollo de la segunda guerra mundial. Un drama interracial en que encuentros y desencuentros de  raza van hilando la trama para someternos a lo largo de dos horas a un poderoso ejercicio de cine, en el que el olor a madera rústica de su construcción  se alterna con los destellos de la fotografía y el balance del trabajo de equipo.

La película rezuma autenticidad hasta la crudeza, pero está lastrada lamentablemente por las carencias de presupuesto en las secuencias bélicas que exige la producción. El trabajo de fotografía es una sus virtudes aunque le falte el detallismo recreativo que un director de imagen de experiencia aplicaría para el acabado de una obra. Se trata indudablemente de una pieza sin las decoraciones que reclama la industria. Pero el planteamiento es poderoso, el trabajo de equipo envidiable para un director escénico que ha sacado el máximo a sus intérpretes y los buenos momentos de la fotografía son memorables.

No acostumbro a dar detalles de la trama sino a fijar la convocatoria a tenerla en cuenta porque no es de las películas que descollarán por nominaciones, aunque la crítica le haya sido muy favorable. Hay que verla porque puede ser fácilmente ignorada como pieza importante de la temporada.Transcurrirá como larva migratoria bajo la piel como tantos otros filmes alternativos. Ignorarla, más que una comodidad de exclusión, significa obviar una cinta importante en concepto social y en planteamiento formal en estos tiempos tumultuosos de supremacismo blanco. Es un manifiesto afilado que arranca piel a los que aspiran a que se olvide el sufrimiento del negro. 

Mudbound sería una película de merienda para la maquinaria de Hollywood y, sin embargo, landmark para lo que el talento puede generar más allá del sistema. Para un espectador transgresor que está atento a lo que se desliza fuera del interés comercial se hace imprescindible. Para el receptor común es un filme, aún con sus contratiempos de factura, brutalmente avasallador en el plano emocional y testimonio sociológico del racismo descarnado en la sociedad norteamericana.

jueves, 30 de noviembre de 2017

"Ruptura" de Bruce Conner



tRfFa

"Es un loco genial", dijo el insigne Jonas Mekas del director de cortometrajes experimentales Bruce Conner. Sólo hay que ver trabajos suyos como Movie (1959), Valse Triste (1978), o acaso uno de los mejores trabajos de Conner de los 60: Breakaway ("Ruptura"), con Antonia Christina Basilotta desnudándose arrebatadamente con la música de fondo de Ed Cobb (la escuchamos en aquella frase liberadora: "I'm gonna break away from all the chains that bind... and everyday I'll wear what I want and do what suits me fine", Basilotta fusiona a Nancy Sinatra con Martha and the Vandellas).

La talentosa Basilotta, a.k.a. Toni Basil, trabajaría luego en joyas como Easy Rider y The Last Movie de Denis Hoppper. A ritmo de polka dots (que recuerdan el free love de Yayo Kusama), Conner nos muestra el efecto liberador de la cultura bajo el capitalismo moderno (luego bautizado como pop). Nada como la cabriola dionisíaca de Basilotta. Entonces, casi a mitad de la cinta, Conner vira la pieza al revés en cancrizan; ensancha el sonido y lo disuelve en una cacofonía. Mientras, Basilotta recorre el camino del regreso, fragmentada, partida en perspectivas de leotardo negro, desnuda o con su trusa blanca. Ruptura: Desenfreno de un mundo con las bisagras sueltas, listo a partirse por el eje.

lunes, 27 de noviembre de 2017

aquí miami, aquí miami, cambio

tRffa

contacto.
llevamos años buscando.
al principio teníamos fe. nuestros técnicos diseñaron instrumentos muy avanzados para detectar cualquier señal del espacio. se analizaban los espectros magnéticos y las ondas sonoras en busca de un indicio prometedor. pero siempre el silencio, tan azul. tan ausente el horizonte. con el tiempo fuimos perdiendo la esperanza. no sabemos si hay otro mÁs allÁ que espera -como nosotros- por una señal para comunicarse. la otrora certeza ha dado paso a la duda. y quÉ dura es la duda. ¿será que estamos solos! ¿y los demÁs! la historia decía otra cosa: que fuimos parte de una gran cultura, que algo nos separÓ. pero no se supo quÉ. se especula, hay teorías, pero ya realmente no importa. han pasado tantos años y uno comienza a olvidar las causas. ¿serÁ acaso que somos otra cosa! que no somos lo que dice esa historia, que no hay historia que contar. que lo dicho es sencillamente falso! y, ¡debemos llegar a esa conclusiÓn? y todo el trabajo de por medio: nuestra juventud perdida,  nuestra industria acabada, nuestra cultura agotada. dependemos de ese contacto. por eso vamos a reuniones para debatir y analizar el asunto y disipar nuestras dudas. el proceso es abierto e inclusivo. se aceptan todo tipo de opiniones. las conclusiones se analizan de manera democrática. hay una constante que se repite: el futuro tiene que ver con las posilbilidades cercanas. nuestro lema es: "siempre hay una posibilidad". de ahÍ los protocolos establecidos. buscar contacto no es una mera formalidad. es un ritual que nos hace mejores. no podemos cerrar las puertas. al menos algunos de nosotros vivimos aferrados.
un dÍa,
el menos pensado,
haremos contacto.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Gema del cine de autor: Paterson de Jim Jarmush


Ernesto González

"Stay with me.. all I need”. -- Sam Smith

Tiempo

Paterson es el nombre de un pueblo de New Jersey donde una vez florecieron industrias. Su principal atractivo hoy es haber sido el sujeto de un poema épico del autor modernista William Carlos William. Paterson es también el nombre del protagonista de un filme que ha suscitado tantas halagos como quejas por aburrimiento. Para otros, sin embargo, Paterson hasta podría ser una especie de estado mental.

Buena parte de responsabilidad de esta (y otras) lectura(s) al alcance del espectador avezado, le corresponde a la meticulosa fotografía de Frederick Elmes, en resultante complicidad con Jim Jarmusch, director y guionista. El tempo del filme requería justamente de esa fuerza visual intimista, donde las capas de significado afloran como a su propio aire. De cara a estos fotogramas, aburrirse es una expresión de incordio del aburrido, en su búsqueda de carcajearse por siempre jamás.

El protagonista de la historia, hermosamente interpretado por Adam Driver, es un hombre de rutinas. Se despierta, chequea la hora en su reloj Cassio de diseño retro, besa a su amada y va a vestirse. En la mesa de noche hay colocada una foto suya en uniforme militar. No hay aquí pesadillas, revelaciones de estrés pos-traumático, ni ninguna pista de secuelas de guerra. Hay, sí, serenidad, y un goce esencial que acaso solo puede navegarse en el silencio.

Maneja un autobús de transporte público mientras observa, y no puede menos que dejar de escuchar, a sus pasajeros. Se encuentra con varios gemelos (¿metáfora de la dualidad?) durante la semana de trabajo recogida por la película. Traduce a versos en su “cuaderno secreto” esas vivencias y cotidianidades.

Su compañero de trabajo es un quejoso irredimible. Paterson lo escucha, pero no le responde con lamentos. El hombre acumula frustración porque necesita otro quejumbroso de las nimiedades. O en su defecto, intoxicar a alguien que comparta y propague su neurosis, y sobre todo la refuerce. En cambio, Paterson a lo más que llega es a mirarlo extrañado y a decir “ok”.

Por las noches saca a caminar a su buldog inglés, aunque no se llevan muy bien. Los celos del animal van a provocar un giro determinante en la trama. Algunas noches lo amarra en la acera de un bar cercano y entra a tomar una cerveza.

Tiene una relación peculiar con el viejo cantinero. Conversan sobre los famosos oriundos del área, y ante la pregunta de si ya tiene teléfono celular, Paterson responde que no. “Sería como una correa”, asegura. “¿Y tu otra mitad?”, indaga el hombre. “Ella me entiende”. “Eres un hombre dichoso”, le contesta el ajedrecista y barman.

Luego de verse obligado a intervenir para evitar un acto de violencia allí, se le ve perturbado, en lucha con algo interior para mantenerse ecuánime. Diversas lecturas paralelas muy bien engarzadas al argumento principal, se desprenden de estas escenas en la taberna. La narrativa se bifurca en varios senderos desde su avenida principal que todo el tiempo es, a no dudar, la condición humana.

Este timonel a cargo de su vida es además un vigilante del tiempo. Está al tanto de él, aunque no con el significado asociado a la productividad o a la diversión. Apurarse para luego matar el tiempo jugando billar no está en su agenda. Disfruta al máximo su interacción desapasionada con la realidad. Aunque en cierto momento, la presencia de niños al cruzar la calle delante del autobús, parece evocar también recuerdos indeseables.

Con un despliegue mínimo pero sumamente efectivo de sus recursos actorales, Adam Driver nos hace adivinar que pudo tratarse de una carga en extremo dolorosa, pero prescindible, que el personaje decidió aligerar y eventualmente sacrificar. O sea, en términos antiguos, ofrendar, para permitir la aparición de algo nuevo.

“Cuando eres niño”, escribe, “conoces tres dimensiones, largo, ancho y altura. Cuando eres adulto te enteras de una cuarta dimensión: tiempo”.

Musas

Su relación con Laura, encarnada por la actriz y cantante iraní Golshifteh Farani, suena también fuera de moda. La joven decora el hogar en idéntico estilo al de los panqués que prepara y hornea para vender en la feria local. Sorprende a su compañero con pasteles rellenos de ingredientes que a nadie se lo ocurriría mezclar, compra cereales desconocidos como la quinoa y es extremadamente cariñosa. Él come lo que ella cocina aunque no le apetezca.

Laura es una creadora por derecho propio. Nos está recordando constantemente que el acto de crear engloba lo artístico (sueña con ser estrella de música country), pero es muchísimo más abarcador. Es una musa inquieta y soñadora. No hace distinciones entre cocinar, aprender a tocar la guitarra y componer su primera canción, o decorar dulces y paredes en blanco y negro (¿yin y yan?). A pesar de ser impredecible, o acaso como consecuencia de ello, es el cable a tierra de la pareja.

La segunda musa de este juglar es Peterson Falls, una cascada frente a la cual se sienta durante los almuerzos o cuando le place. Este sitio propiciará su confabulación con un japonés admirador de los creadores oriundos de la región, poeta él mismo. “Leer traducciones es como darse una ducha con una capa puesta”, le dice el visitante. “Entiendo”, responde Paterson.

Esta escena cerrará el círculo narrativo con un precioso gesto del extranjero, quien ha intuido en su interlocutor algo más allá del trabajo de chofer que le ha confesado desempeñar.

Cura

Uno de los carpinteros que reparaban los daños de los brutales inviernos en los techos de Petite Plaisance, la casa de Marguerite Yourcenar, le aseguró una vez que la mejor cura para los ojos cansados era contemplar el curso del agua durante un rato. El consejo de este otro poeta de las reparaciones, de alguna manera, se las ha agenciado para viajar desde Maine hasta esta ciudad de New Jersey. O quizás, guardado en esa añeja nube del inconsciente colectivo, ha sido (re)descubierto por el chofer con nombre de pueblo, quien lo ha bajado, no para un celular sino para su útil consumo individual.

A lo largo del filme las palabras se tornan imágenes y viceversa, en un juego de espejos que fluye para salpicarnos de ángulos, vertientes, sumideros y picos. Los poemas superpuestos en los fotogramas, a excepción de uno del director, son de la autoría de Rod Padgett, autor de la Escuela de New York influido por Allen Ginsberg y Williams. La rotunda sencillez de esos versos nos señala las maravillas enterrados en lo cotidiano, nos revela cómo bajo el polvo sedimentado por lo conocido existe una latencia siempre nueva. Lo desconocido, o sea lo no condicionado, está ahí, al alcance. Solo debe existir el propósito de despolvarlo.

La comunión del introvertido Paterson y la extrovertida Laura, crea una permanente circulación de energía enriquecedora para ambos, a un nivel cuya profundidad aumenta en proporción a la sensibilidad de la pareja: nosotros dos somos uno y también todos/todo.

Cualquiera que haya sido la medicación, los resultados son concluyentes. Aunque nosotros, los espectadores, ni siquiera hemos llegado a la etapa de reconocer la enfermedad. Qué decir de intentar una cura.

Coda

Jim Jarmusch apostó por arriesgarse desde sus comienzos como realizador. “Paterson”, su última obra, indica una continuidad por esa vía del riesgo y la autoría que los cinéfilos agradecemos. Las postulaciones de esta película en importantes festivales cinematográficos, y los premios obtenidos en otros, prueban la validez de estas todavía no tan raras excepciones del mantra cinematográfico contemporáneo.

martes, 14 de noviembre de 2017

Delio Regueral responde a Jesús Rosado


Delio Regueral 

El artículo “La masacre como hábito” de Jesus Rosado, publicado aquí en tumiamiblog no puede, pese a su intención, alejarse del amarillismo ni de lo tendencioso. La desensibilización popular ante las masacres es la aceptación de la realidad ante la falta de pensamiento crítico.

Nada se puede comprender sin entender la causa.

Ya sea terrorismo internacional o nacional, crimen común u organizado o crimen pasional el origen de estos fatídicos sucesos, ninguno de los motivos mencionados son legales y sin embargo tiñen de tristeza y sangre su entorno. Ya sea disparando un rifle o atropellando peatones con un automóvil o detonando una bomba casera, la solución para una sociedad perfecta radicaría en la prohibición de las armas y los automóviles y los aviones y las tuberías de plomería y los cuchillos de cocina y las tijeras de costura y los bates de pelota y los palos y las piedras y entonces lo mas coherente seria cortarle los brazos y las piernas a los recién nacidos para que no pudieran en el futuro patear fatalmente ni estrangular con sus manos a un semejante.

Presentar a la NRA como responsable demuestra un desconocimiento profundo de la importancia de la responsabilidad personal y del instinto animal de conservación no ajeno al hombre como de la historia que recoge el alto costo en vidas humanas y en violación de los derechos humanos. La prohibición de armas en manos del pueblo es el recurso de los más sanguinarios dictadores; ellos son los que exigen el desarme popular para garantizar el triunfo de la tiranía que domina y doblega multitudes y terminan practicando la voluntad del servilismo en contra de toda lógica práctica.

Las declaración de Trump me es tan irrelevante como la del Papa o las de los “reporteros” que mal venden su conciencia e integridad malversando su imagen para moldear la opinión pública a conveniencia de lo previsto por George Orwell, que ha llegado a ser realidad solo unos pocos años después de 1984. Ya no es ficción ni teoría el control y la censura de la información en el país insignia de la transparencia política, la separación de poderes y la libertad de prensa. Una opinión para ser útil  tiene que estar respaldada por los hechos y ser consecuente con las consecuencias.

La persecución de la perfección es una idiotez porque no es mås que la selección de los defectos. Las guerras son el indiscutible método racional para la supremacía de los humanos sobre sus semejantes como lo es la selección natural para las especies irracionales, el fuerte se impone y el pez grande se come al chiquito.