lunes, 20 de enero de 2020

la piel siente frío pero el frío no siente la piel


aLfreDo tRifF

Debe recordarse al lector de lo relativo de las cosas. La elasticidad de lo conceptual que toca las cosas y las cosas que tocan a las ideas: es un círculo. Un mundo de asuntos acaecen entre idea e idea. O entre idea y acción, con las cosas de por medio. El mundo nos contiene y también contiene la historia que aquí se relata.

Las ideas son como gente que ronda de aquí para allá, a veces sin motivo. Tal vez los motivos no le atañan a la mente. ¿Cómo saber lo que sabe? El saber siempre se ignora. La verdad de las cosas nos toma la vida. Y la verdad de la vida envuelve las cosas. Se trata de ver algo que uno mismo hace o piensa y que parece no haber sido ponderado aún, o que no lo será jamás. Hay que caerle atrás a la pregunta, conocer no ya la duda, sino su dolor. ¿Dónde se origina todo eso? Acaso ese lugar no esté en la mente. Hay más que mente en el dolor.

Se ha dicho que hay un abismo entre intención y acto. Lo que sucederá ahora es un caso típico de los espacios entre lo que se piensa y se hace y entre lo que se hace y lo que sigue. Déjese al poder de la causa a un lado, y el efecto puede confundirse con su causa. Detrás de eso yace el infinito del resbalo.

Se dispone a sacar el dinero de la caja fuerte de su jefe. Es un empleado de confianza. Lo ha planeado todo desde hace tiempo. Con paciencia, con atención al detalle. Es irónico que la mayoría de los robos hayan de ocurrir entre gente que se confía. La confianza es una cercanía y allí hay siempre un peligro que acecha.

La mente no conoce sus razones. Parece contradictorio, porque cuando alguien hace algo, lo hace con una idea en mente. Se cree que una idea es eso tan sólo. Pero no es así. Por ello se tiene una idea equivocada sobre la mente. Ahora, por ejemplo, la idea que existe es que pueda caer tan bajo. Que pueda hacer algo así. Y si después de hacer la pregunta siente ese vacío de no saber que responderse, es porque no hay nada que decir cuando la idea se ha liberado de sus paredes protectoras. Alguien objetará que así no se pregunta. Que la historia exagera la discontinuidad entre idea y acto. Sin embargo, es probable que la pregunta estuviese por debajo de otra idea, una que justificaba la respuesta que nunca se dirá uno mismo. O lo que es peor, una respuesta ignota. Cabe preguntarse por qué habría de conocerse todos los negocios de la mente. Hay asuntos no pensados -y hay asuntos impensables.


Una idea a mano es que tiene la mejor razón del mundo para hacer lo que hace. Uno siempre tiene razones. Bueno o malo es relativo a dónde estamos en ese momento. Claro, hay siempre deseos de por medio. Ese deseo crea una necesidad. Pero ya aquí estamos de nuevo en las ideas. Lo que nos ocupa es un buen ejemplo. Se verá en un momento que la explicación de lo que ocurre no yace en lo que se piense. Hay algo que va mas allá de la idea pura. Algo que torna la idea en movimiento. Quien inquiera la verdad debe ir detrás del perfil de las palabras, al vacío de lo predecible de los gestos y unir esos trazos separados de historia. Puede que el lector haya notado que la voz que habla no es sólo la voz que piensa.

No está nervioso. Le sorprende que todo marche con esa mecánica perfecta, casi trivial. Como si no estuviese haciendo nada fuera de lo rutinario. Como si robar fuese una cosa de costumbre. Debiera sentir profunda aprehensión, no ya temor. O una especie de ansiedad. Sentir no frío, sino la idea del frío en la piel.

¿Qué motivación o deseo lo lleva ha hacer algo que le es indiferente? Ahora lo que necesita es no esperanza, sino un poco de confianza en sí mismo. En un momento así, cuando se presume que todo salga bien, para que todo tenga al menos un viso de sentido. ¿Actúar sin propósito? Como si no deplorara su falta de entusiasmo, esa falta de deseo. No en el deseo, sino detrás de la idea de tenerlo. Como alguien le llamara desde afuera, con las ventanas cerradas, en un día lluvioso.

Se siente mejor que otras veces ha pensado -ante la ausencia de sentirse bien. Se necesita saber más del asunto mismo. Proyectarse ese mundo lleno de ideas para tener razones. Ellas hacen la historia. Pero siempre hay huecos. Las razones se van por las hendijas. Uno confía en que las razones pueden guardarse, es decir, la idea de las razones.


Ahora duda que jamás ha pensado qué le llevó a éste punto. Descubre que necesita tener la idea de una convicción sagrada. Siente que va de un lado a otro, sus ideas corren de cuarto en cuarto sin dirección. Quisiera que el pensar fuese como abrir la puerta y tropezarse con un rostro conocido y amable. Siente que camina sobre un sentir imaginario. No reparó que ha llegado al último fajo de billetes. Y la realidad lo substrae de ponderar, de desenterrar ideas interminables, encadenadas por los más nimios motivos. De ahora en lo adelante comienza una nueva vida, se dice (o acaso fue una idea en un espacio sin paredes). Cierra el zipper de la maleta que contiene los fajos y se dispone a salir.

Justo antes de abrir la puerta percibe que alguien se dirige a la oficina. Puede ver a través de los cristales ahumados la figura de alguien conocido. La silueta que se mueve hacia la puerta que él necesita cruzar. Alguien vestido con una ropa negra, ese color que le sugirió a su jefe para el viaje. ¿Es que no se ha marchado aún? ¿Habrá tenido un accidente y canceló sin avisarle? ¿Habrá dejado un mensaje en el contestador telefónico? No tiene tiempo para decidir y siente que no puede esconderse y le asalta la idea que oye claramente la cerradura de la puerta que cede ante la llave y que el picaporte muévese a la izquierda y que un clic seco y metálico indica que la puerta ya se abre y entra un frío colosal por esa rendija y tiene la idea que alcanza a mirar el débil quicio que muestra un rostro que no puede distinguir con claridad precisa pero que sin embargo (en esa cuestión de un instante) le produce la vaga intuición de una certeza que debe ser imposible.

La figura, o la cara de la figura vestida de negro, se mueve. Parece dejar el rastro de su propio movimiento como coagulado en el aire, la cara a la izquierda y ese perfil emerge con la claridad mas exacta que haya visto jamás. Una faz sin un asomo de sorpresa, sin miedo alguno. Una cara que conoce desde hace muchos años de verla todos los días en el espejo.

viernes, 17 de enero de 2020

La croqueta: patrimonio nacional



JR

Se ha celebrado por todo lo alto el Día Internacional de la Croqueta, esa receta que algún día nos inventaron los franceses para deleite de la merienda rápida. Se le atribuye la iniciativa a Louis de Bechamel, responsable del menú del rey Luis XIV. Pero, los historiadores afirman que fue el chef Antoine Carmenere quien le dio acabado a la idea al recubrir la fritura de la masa bechamel con una capa crujiente. Y, bueno, hay más hipótesis que la remiten a los cocineros florentinos del siglo XVI.

Lo cierto es que en Cuba, desde que tengo uso de razón, la croqueta tuvo un lugar especial en el consumo nacional. Se dice que ya muy temprano en el siglo XX, introducida por los españoles, invadió el paladar cubano para no abandonarlo jamás.

Mi madre preparaba la masa bechamel pero mezclado con la textura proteica. Picadillo si eran de carne. Les aclaro que estoy hablando de la década del sesenta AOF (antes de la ofensiva revolucionaria) del siglo pasado. Hebras de pollo si eran de pollo, o bacalao, si eran de bacalao. Mi padre decía que una croqueta a base de bechamel nada más no era croqueta. Y recuerdo que la preparación de la hebra era tan especial como la bechamel. Tenía su rollo. El viejo le dedicaba tiempo y secretos.

Con los años la croqueta, a falta de carne, fue sustituyendo en Cuba a la popular frita. Y la historia de la receta fue evolucionando a la par de la degradación del status quo de la sociedad cubana bajo la dictadura. Antes de su definitiva decadencia, una de las más famosas eran las de la cafetería La Cocinita cerca del Hotel Riviera, en la época en que todavía te servían ketchup en la mesa.

En la medida que faltaban ingredientes fundamentales y el componente proteico desaparecía, la croqueta en el territorio nacional asumió las variantes más insospechadas. No obstante, fue adquiriendo cada vez más protagonismo, no tanto para la alimentación, como para mitigar la sensación desolada del estómago.

Croquetas hechas de harina por dentro y por fuera. Croquetas grasientas, “enchumbadas” en manteca de manera tal que recubría el epitelio estomacal y lo protegía del ataque de los jugos gástricos del hambre, o de los embates del ron Legendario o la Coronilla. Croquetas concebidas de los materiales más disímiles. Si en Europa desde hace siglos se conocían las elaboradas con patatas, en la Cuba revolucionaria  se concibieron de yuca, de boniato, de lentejas, de chícharos, arroz, de quimbombó (con su babita), de cáscara de plátano y de “averigüe usted qué”…Masa cárnica, pasta de oca, picadillo de soya, fricandel y no se sabe cuántos otros pecados inconfesables de la cocina de Satanás.

¿Quién no se acuerda de aquellas croquetas pegacielo, cuya fórmula indescifrable las hacía un manjar propicio para ejercitar los músculos bucales y faciales y nos entretenía durante largo rato en el esfuerzo de despejar con la lengua paredes y conductos destinados a la entrada de alimentos en el organismo humano, sopena de exponernos al susto de una obstrucción respiratoria? No obstante, aquel mortero cochambroso adquirió junto al huevo y los chícharos un rol heroico en la supervivencia del pueblo.

Los que conocimos en la infancia lo que era una croqueta genuina, nos fuimos decepcionando con su trayectoria histórica en la medida en que el desastre comunista nos arrojó a la cuneta.

Por ello, los que nos fuimos, una de las cosas que más agradecemos es poder haber recuperado el encanto de la receta. Acá en Miami, es quizás la presencia más reconocida en las cafeterías de la ciudad. Las hay famosas. La croqueta de jamón del restaurante Islas Canarias, para mí la más representativa en cuanto a elaboración y sabor para el gusto criollo. Las de bacalao de Casa Paco, donde nuevamente nos topamos con la deliciosa hebra. Las de espinacas de Vicky o Gilbert Bakery. Las de prosciutto de Galindo Restaurante. O las cuban-american de Finka.

La más discreta croqueta en Miami es, indiscutiblemente, una croqueta digna. Sana. Está hecha con diligencia y ganas de vendérselas al comensal. Nos recuerda a los cubanos por qué alguna vez se convirtió en patrimonio nacional. No hay nada como paladear su masa saborizada, ligeramente atizada con sal, sin galletitas ni acompañante alguno, para luego degustar un buen café.

¡Ah, croqueta, sabemos que volverás con la fuerza de antes!, junto a todo ese goce usurpado: el de los pastelitos de guayaba, el del son auténtico y la libertad sin racionamiento. Volverás con todo el decoro del plato monárquico, no como te llegamos a ver, ultrajada y adulterada.

Ya los cuentapropistas en La Habana, dicen que la han estado rescatando y la han convertido nuevamente en una oferta apetecible. La van enalteciendo como un monumento con vigencia. Bueno, al final de la jornada, todo lo rescatable espontáneamente en Cuba es un homenaje a los caprichos cortesanos de la otrora metrópoli. Golosina local para cronistas y viajeros. Y son ganas de que el mundo se fije de nuevo en la isla y son trampas para atraer. Tanto para europeos, como chinos, rusos y, sobre todo, para el imperialismo yanqui, un monstruo al que el pueblo en penurias necesita tanto.

viernes, 10 de enero de 2020

Fiesta roja en la Moncloa



JR

No sé yo ustedes, pero estoy feliz con la investidura de Pedro Sánchez.  Sé que de ahora en adelante me van a injuriar, pero reflexionen, las naciones requieren de etapas de crecimiento. España desde su primera república añoraba esta utopía. Una utopía de mierda, pero utopía al fin. Nunca se concretó. Los golpes de estado. La guerra civil. El franquismo. La transición, la movida, el despelote. Pero al final, Pedro Sánchez inaugura el pabellón rojo de España. Estoy dudoso con esto de la ñ de España., pero bueno al final nos pondremos de acuerdo.

Miren, los pueblos, como a nuestros muchachos en la adolescencia les hace falta una buena patada por culo para que crezcan. Y eso es lo que hay que entender. La nación española está inmersa como en batidora en un periodo de aprendizaje.

No, se los aseguro. No va a haber libreta de racionamiento.  No va a haber ofensiva revolucionaria interviniendo los pequeños negocios. No va a haber una Primera Declaración de Madrid, ni se va a declarar la condición socialista del estado español, ni se va a declarar una guerra al imperio americano y se va a denunciar al bloqueo yanqui.

Hay quienes han acudido a las redes sociales con esas teorías alarmistas. No, amigos míos. La Europa y la España contemporánea se comportan de maneras más sofisticadas, permeables y pragmáticas.

El gobierno de izquierda absoluta en la Península entraña varios peligros y se los enumero, aunque estoy seguro que se me quedan cosas e invito a los comentaristas a agregar:

Control de la jerarquías de la administración pública, eximiendo a candidatos de otros partidos
Discriminación y vigilancia de acuerdo a la militancia política desde niveles superiores hasta la base comunitaria. El ciudadano, indiscutiblemente, se va a sentir vigilado. Muy vigilado
Manipulaciones del erario público justificados por argumentos populistas y susceptibles de corrupción
- Raptos en los pretendidos presupuestos
Purgas partidistas
- Adhesión y apoyo moral  a dictaduras de izquierda en América Latina (la hija natural de la metrópoli, roja por cierto ahora)
- Emisión de decretos propueblo en el orden social y económico que generarán regresiones en la rentabilidad financiera del estado español. Y no me refiero a las medidas de beneficio social congruentes, sino a las que no lo serán
- Adoctrinamiento marxista en el sistema educacional completo: desde la enseñanza básica hasta las universidades
- Choques internos entre la izquierda moderada y la izquierda extrema. Olvídense de la oposición natural del centro y la derecha
- Nudo en la solución al tema catalán
- Negociaciones con el régimen de Putin
- Desafíos desatinados a la política norteamericana 

Me veo en la obligación de hacer una parada en el último punto. No creo que la línea del nuevo gobierno español va a causar mucho entusiasmo en el Presidente Zanahoria y eso es un big problem.

Si bien España ha sido el país europeo de crecimiento sostenido económico más estable hasta el momento, su economía sigue siendo después de la de Grecia, la más frágil. President Mr. Carrot tiene un manifiesto problema con la flexibilidad de pensamiento. Y es que sencillamente no tiene flexibilidad. Se lanza y se retracta, o se lanza o se retracta. Pero en su mente no fluye un abanico de opciones. No porque las desprecie. No se equivoquen. Sino, sencillamente,  porque las desconoce.

Imaginémoslo como un irlandés que acude al bar y si hay algo que lo enfada estrella su jarra de cerveza contra la mesa. Después pide perdón o tiene un gesto cortés o radicalmente no lo tiene y se muestra más hostil. Piénselo, es algo humano que ha tocado en la presidencia que no tiene arreglo y hay que admitirlo y aceptarlo.

Pues bien, esa alimaña pelicolorá si le da por imponerles sanciones a los rojos españoles por apoyar a Maduro, al régimen de La Habana, a los kirchneristas argentinos, al presidente comemierda de México, a los sátrapas nicaragüenses,  los hace mojones con confeti.

La estabilidad financiera alcanzada por el lamentablemente vilipendiado Rajoy se va a bolina.

Pero a los rojos les gustan las orgías de las cloacas. Las disfrutaron en los tiempos en que asesinaban a curas y feligreses en los templos, mientras que sus militantes eran liquidados a mansalva en las calles. La humanidad no olvida aquellos tiempos, españoles. Todavía andamos tras los restos de Lorca y no sabemos quiénes son más culpables si los generales o los líderes sindicales.

Ahora la sangre no va a llegar al charco. Pero los euros si van a engrosar los bolsillos. Porque no hay nada más corrupto en este planeta que un comunista.

El gran triunfador de esta movida indiscutiblemente es VOX. Se crecieron en las elecciones y se apuntan como los sustitutos naturales paras las próximas. Siguiendo el movimiento pendular de la época a ellos les toca. Como sucedió con Trump después de Obama. Ese es el futuro de España.

Les deseo, hermanos españoles, una feliz fiesta roja en la Moncloa. Entre la de ustedes y la nuestra, los cubanos, hay sus matices. A nosotros nos clavaron con una pinga por más de seis décadas.

Ya les explico, una pinga es un músculo genital, pétreo como una mandarria en la entrepiernas de un negro mandinga. Ustedes son penetrados por una polla. Un miembro reproductor sexual masculino más sonrosado, más terso, casi nada subsahariano y mucho menos agresivo. Entalcado, intelectual y deliberadamente más conceptual. En fin, más blandito, aunque disfrutable por esa drag queen guevarista pelilarga a la izquierda de Sánchez, a la que por cierto, ya dos socios míos nichardos que son bugas me han dicho que si la atrapan están seguros que la ponen en cuatro, le sueltan el pelo, la ponen a mamar y después la hacen gemir como a una puta. Vaya utopía erótica la de esos pervertidos, me digo yo. Qué mentalidad tan poco civilizada y a la vez tan incandescente. Una fantasía de tintes rojos, por cierto, más allá de si la relación es consensuada o no.

miércoles, 1 de enero de 2020

La salida a la maldición (de lo imprevisto)


aLfreDo tRifF

Lléguese a la casa, insértese la llave y ábrase la puerta. A simple inspección percátese uno que todo está en su sitio de costumbre. Todo intacto: el sofá en la esquina, la pipa en el librero, los cuadros en la pared, la mesa con el florero encima y el vaso de agua medio lleno que se tomó antes de marchar. Nunca nadie abrió la puerta y esperó lo opuesto, pero imagínese que cada vez de vuelta, las cosas en la casa cambiaran milagrosamente en número y lugar. ¿Podríase regresar con certeza a la cama querida, al calor del hogar, o a esa mujer amada que nos espera?

Mucha gente obliga la realidad por su tácita ignorancia –acto de voluntad fallido de cambiar las cosas a como de lugar; hemos crecido oyendo que la realidad se conquista y el credo moderno se hace sagrado.

Si el planeta tierra estallara en pedazos poco o nada cambiaría eso el universo. A tal punto se llega que un virus ignorante e inodoro se considera una maldición profética, ahí tenemos el llamado calentamiento global (como si no fuera global y universalmente necesario que lo fuera –en caso que lo fuese, digo).

¿No es patético que una llovizna pertinaz nos haga maldecir el día y la hora? Por otra parte, admito que hay algo gélidamente inerte en la facticidad de las cosas que da espanto. Yérguese la voluntad entonces como un tipo de conquista; lucha inútil contra lo inequívoco de las circunstancias.

Ante la debilidad y el infortunio algún que otro sabio concede lo dramático de la finitud. Se tropieza uno con la miseria y entonces percátase uno de su precariedad y nos invade una sospecha angustiosa y solemne. Solo quien vive su cruz conoce su desnudez frente al repentino azar.

La infracción de lo imprevisto puede ser abrumador, pero tiene remedio: un diazepam –o cualquier antidepresivo– oficiará conciso recurso. Pero el efecto de una tableta resultará efímero, más si el reposo anhelado contradice el azaroso estímulo que representa la infracción de lo previsto.

Habrá que entender que un plan puede fracasar; comprenderse lo eventual que es darse una ducha. Habrá que encogerse de hombros cuando el tráfico va despacio, cuando perdemos el mobile, o cuando descubrimos una nueva arruga en la cara (el azar gana siempre demasiado para carecer de sentido).

Ciérrense los ojos, respírese profundo y déjese la mente sorprenderse más allá de la realidad.

domingo, 22 de diciembre de 2019

La poéticalogística de Legna Rodríguez

aLfreDo tRifF

Leo con interés Backup, el arte de desfondarte de Legna Rodríguez en El estornudo. Sorprende y atrae el lenguaje semi-oracular (cercano al cántico) de Legna, que recuerda aquel razonamiento de Sócrates en Menón o la virtud, la preocupación del filósofo de si esta podrá jamás llegar a enseñarse. La poesía en la Grecia antigua cumple una función pedagógica, de ahí que Homero fuera llamado "educador de los poetas".

Por otra parte, el Platón de La república (en su libro V) emplaza al filósofo como descubridor de significados por encima de la experiencia sensual. El lenguaje filosófico ahora busca lo explícito y objetivo de la naturaleza no desde la representación "secundaria" del mundo percibido como tal –y aquí viene la sospecha platónica con la poesía. Es el lenguaje puro y práctico de la filosofía el que desemboca en la llamada frónesis (sabiduría).


Queda cierta ambigüedad en Platón con respecto a la poesía, en lo que toca al poder oracular de la misma de conectarse con la psique (alma). Ahí está la función pedagógica pre-silogística del lenguaje de informar, declarar y persuadir.

Precisamente lo que hace Legna en los ejemplos que siguen:    

Frente al exceso de información una información precisa.
Una información basada en la imagen de la información.
Porque no hay admiración sin terror.

"Información" queda reierada y su exceso nos lleva a _____"precisa", a... ¡sorpresa! ____ basada  en sí misma. Y si bien, "Porque no hay admiración sin terror" no concluye en modo deductivo, incluso desde su non sequitur, ofrece un coup de sorpresa harto efectivo.     

No hay admiración sin terror
Y no hay terror sin asombro.
Y no hay asombro sin curiosidad.

Aquí aparece un arrastre pre-silogístico donde "terror" alterna, en diagonal, de predicado a sujeto, con "asombro"; luego, "seguridad" y "admiración" quedan amarrados; a la vez escuchamos un eco de lo anterior con lo que sigue: "sin terror no hay terror", "sin asombro no hay asombro"). Legna logra decir más con menos, y más, después que antes.

El exilio es una casa
Asumir el exilio y construir un lenguaje del exilio.
Y construir la imagen del lenguaje del exilio.
Y construir la cultura de la imagen del lenguaje del exilio.
Y construir una tradición

Otro pre-silogismo ensanuichado con tres consecuentes fijos ("lenguaje del exilio"). El ritmo in crescendo, añade nueva información (la conjunción "Y" puede leerse como verbo "es").

Cabe, sobre todo, la posibilidad del caos.
La concreción del caos, para concretar.
La emancipación del caos, para emancipar.
La disidencia del caos, para disentir.
La revolución del caos.


Tenemos ahora un petitio enrevesadamente delicioso, fungiendo como hipótesis ("cabe la posibilidad"). "El caos" es idée fixe alrededor de un tourniquet en cuatro puntos: "concreción", "emancipación", "disidencia" y "revolución".

Un exilio es una casa.
Asumir el exilio y construir un lenguaje del exilio.
Y construir la imagen del lenguaje del exilio.
Y construir la cultura de la imagen del lenguaje del exilio.

De nuevo, verbo y conjunción podrían permutarse, la conjunción "y" funge como un "es," ("Asumir el exilio es construir un lenguaje del exilio"/"Es construir la imagen.../ Es construir la cultura... " ). Puestas juntas, las tres últimas sentencias aúnan el eco de una reverberación coral, permutante y abierta. 

Un último ejemplo sin comentario:
  
La sociedad está compuesta por individuos y ejemplos.
El ejemplo a seguir, individuo u hombre, tiene fallas.
Las fallas ejemplifican su estado.
Las fallas forman parte de su constitución.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Nacho Mastretta - Baile en casa de Charly (1999)



JR 

Año 1999 es todavía aquel en que el cine español se asocia a los productores franceses antes de que se aproximen posteriormente a los productores argentinos. En ese año, Daniel Calparsoro, realizador barcelonés, filma Asfalto, la cual se estrenaría en febrero del 2000. Un thriller sin pretensiones que no se adjudicó premio alguno, pero que es digno de ver. Más que thriller, es un interesante argumento sobre una relación triangular. Aclaro esto porque la faceta emocional del ménage à trois se impone sobre la trama del suspense. Una indagación sobre este tipo de relación que en el cine español y en el de otras nacionalidades es inédita. No me explico como este filme se queda apocado ante la cosecha de premios (Asfalto solo obtuvo una nominación al Goya por la banda sonora) cuando montaje, edición, dirección dramatúrgica y actuaciones son impecables. No estoy hablando de una cinta excepcional, pero sí de un trabajo profesional excelentemente acabado. La mayor parte de la banda sonora entonces corrió por Nacho Mastretta, un conocido músico, compositor y productor discográfico barcelonés. 

El filme es una historia esencialmente urbana que se desarrolla en Madrid. La ciudad es protagonista en todo momento. Asfalto, les aviso, no es un título gratuito. Sin embargo, Calparsoro comete españicidio. La Madrid del director catalán se revela marcadamente napolitana. La influencia fellinesca es indiscutible y Mastretta músico sucumbe también al influjo. Su Baile en casa de Charly, que marca el momento iniciático de la relación triangular de los protagonistas es un evidente reciclaje del Nino Rota de Amarcord, 8 ½ y Julieta de los espíritus. Pieza que roza la tarantella y universos más íntimos de las barriadas de Nápoles, emerge en el filme de manera ingenua, descarada e insinuante. Cuatro acordes retro 70, sensuales, provocativos, chaplinescos y dramáticamente rosas. Con sus sudores melódicos, sus cadencias porteñas, su denso humo de cigarrillos y la llovizna pertinaz del jazz nos atrapa a la generación setentesca hasta ese drum fulminante. Fue nominada en su momento, junto a la banda sonora, al Goya. No lo ganó. Hoy, diecinueve años después, le otorgo el Tumiami Award. 

sábado, 30 de noviembre de 2019

La culología como arma crítica

ilustración: Luis Soler
aLfreDo tRifF

La crítica tiene serios problemas con el culo.

El escrúpulo no es sólo moral, peor, el asunto es ético y político. Algo le falta al ojo del cálculo.

Tiene mala fama el culo. Primero, su asociación con la mierda, símbolo de la peste, tan cercana a la muerte. Pero no hay tabú sin seguidores y el culo tiene su familia (la mierda, su parafilia) y Freud el estado anal. Segundo, está la amenaza de sodomía de la vagina mimética, la involución, la vuelta al reino animal donde no hay ley -y el ano es rey.

Carecemos de culología. Martí no le otorga estatura poética. ¿No habrá sido un error del apóstol? Marx no le presta atención al esfínter en su análisis productivo de la sociedad. Para un verdadero revolucionario lo más importante es la boca. De ahí sale el discurso, masticativo y salival. La babosería es una enfermedad típica del lenguaje. La boca que pronuncia el discurso que convierte a las masas, que platica a los tabaqueros, que arenga a los obreros. ¡Qué descarga, compañeros! El abracadabra.

La Revolución condenó el culo al ostracismo. Nada más alérgico al ano que el čдѕtrїѕшө. De ahí caen las guayabas maduras, símbolos imprescindibles: El machete, terrible y temible es el golpe del filo soberano, brilló cual relámpago tu acero.1 ¿Podría Máximo Gómez portar un ondulante pañuelo blanco con bordado de flores, venteando perfume de jazmín, mientras arenga a su tropa de mambises? El caballo: Hace falta una carga para matar bribones. 2

Imaginen al mulato Maceo montado en un cristiano burro para acabar las obras de las revoluciones. La barba. La edad de Fidel es la enhiesta edad de su barba verde olivo. 3 Dos caras de la moneda: La cara de máximo líder y la cara lampiña. Face de cul. Pobre Cuba, pobre niña.4

(sugiero la culolología para combatir la tiña).

El marxismo anal no es. Ha de ser austríaco. Pero en la civilización y sus descontentos el culo es agónico, y eso desluce el sexo. Lo mismo le pasa al čдѕtrїѕшө. El análisis vienés viene del hedor como esencia orgánica, bruta, que no está lejos de la fragancia de la santidad, para ese bibliotecario francés surrealista obsesionado con el ojo solar, Bataille.

La razón es orgánica: ¿No brotan las flores del estiércol? Se comprende entonces esa fatal emanación que esclaviza. Cuando el animal se hizo hombre, nació el lameculos. Se trata de un orden de ideas que nada tienen que ver con el ojo. En lo erecto revolucionario está lo perfecto. El HOMBRE NUEVO, ágamo, socializa el sexo excluyéndolo de la puerta trasera, pero queda la psiquis horadada en óculo.

Desde la filogenia revolucionaria retorna el hedor, olor de fragancia analítica, psique en otra fase nas(an)al post-revolucionaria. ¡Nacemos en la mierda y a la mierda volveremos! El culo, la ideología; el pedo, la praxis. Por tanto, el culo y su efecto: la sintaxis.

La culología afirma que todo hueco es cuestión de culo. La boca es un ano bucal. El culo una boca anal. Si de hedor bucal se trata, el culo eructará el pedo fundamental.

___________________
1 Enrique Hernández Miyares, El Machete 1896, Poesía social cubana, (Editorial Letras Cubanas: La Habana, 1985). 2 Rubén Martínez Villena, Mensaje Lírico civil (Letras Cubanas: La Habana, 1978). 3 Arturo Corcuera, Revolución y poesía (Ediciones Cuyac: Lima, 1969). 4 José Jacinto Milanés, Un pensamiento, Poesía social cubana (Letras cubanas: La Habana, 1980).

miércoles, 13 de noviembre de 2019

¿Huida o patraña?




JoTa eRRE

Evo Morales se ha visto obligado a asilarse en México. La verdadera causa no responde a los motivos expuestos en su declaración de renuncia a la presidencia. Sería un acto de suma ingenuidad asumirlo. No es la pacificación del país su móvil. No es el evitar derramamientos de sangre. No es el acoso de la oposición, puesto que la violencia la protagonizan sus partidarios con centenares de actos brutales contra la propiedad privada y las instituciones públicas según lo demuestran los desmanes reflejados en la prensa.

No, Evo, te vas porque estás incriminado. Te vas porque violaste la ley electoral con una votación fraudulenta. Te vas porque estás involucrado en negocios corruptos. Te vas porque pueden saltar tus vínculos con el narco. Te vas porque si se revisan tus archivos en papel y se descodifican tus computadoras se revelan centenares de maniobras con Caracas y La Habana que te implican en turbias maniobras políticas y operaciones equívocas a nivel nacional y regional en el ámbito de las inversiones, regeneración de capitales sucios, fraudes financieros y la desestabilización de las democracias.

Estás hundido en el fango, indígena oligarquizado. Muy hundido. Y espero que los servicios de inteligencia boliviana vayan desenredando la madeja. Y si no pueden ellos que acudan a la DEA y al FBI.

Tu táctica va a ser promover la subversión. Vas a insinuar tu regreso. Esa es tu jugada. La patraña. Desde donde te encuentres. Ciudad México, Caracas, La Habana. Ciudades donde desembarcarás como todos los tiranos cínicos con las manos en alto y la faz alegre, despreciando el dolor que sembraste en tu tierra.

La estrategia de la democracia, en oposición, ha de ser desenmascararte limpiamente. Demostrar tu vocación de títere de todos los poderes: el comunista, el narco y el de la corrupción financiera.

Lograste huir. Ahora hay que frustrar tu premeditado retorno. Los pueblos resienten doblemente los reciclajes de la dictadura. Y en este instante de ajustes tú tienes algo en contra, Evo: los miles de ojos que te vigilamos. Un gran problema para ti. Antes no contabas con eso.

domingo, 27 de octubre de 2019

La vieja guerra indigna



JoTa eRRE

No hay mayor peligro para una democracia que desmarcarse de los intereses de la ciudadanía. La sismología política ha registrado consecutivamente cuatro sucesos críticos en el hemisferio sur de América. Estallidos sociales en Haití, Quito y Santiago de Chile. Más una confrontación en Bolivia resultantes de unas elecciones secuestradas por el régimen de Evo Morales.

La suspicacia de los que hemos asistido por seis décadas a las tácticas y estrategias del castrismo en el continente no dejamos margen a interpretaciones extraviadas. Quito ha zanjado la perturbación con una mezcla de contén y negociación. Un aperturismo que marca una diferencia con respecto a los errores de los gobiernos de derecha del siglo XX. Santiago no parece enfriarse, continúan las protestas, aunque el presidente Piñera reproduce las tácticas de Quito. Puerto Príncipe permanece en medio de un caos.

En el caso de Bolivia, las próximas horas dictarán el rumbo de su historia. La izquierda pretende a través de Morales perpetuarse.

En meses atrás observamos cómo se organizaron desde Centroamérica varias marchas de inmigrantes para llegar a la frontera de México con Estados Unidos e intentar entrar en territorio soberano norteamericano. La política de muro invisible de Trump, a través de negociaciones y presiones económicas a los gobiernos de la región, logró la disuasión de las mismas.

¿Y quiénes organizaban las caravanas? ¿Eran fenómenos espontáneos o había un plan meditado para desestabilizar la frontera sur norteamericana? La sucesión de caravanas y el soporte suministrado a las mismas en su recorrido evidencian que respondían a una conspiración articulada.

Al parecer un nuevo horizonte político se dibuja al sur del Río Bravo. Un escenario parecido a los años de la guerra fría. El eje Habana-Caracas perdió a Chile, Ecuador, Brasil y Argentina y los intenta recuperar. En este último país se trama la vuelta de Cristina. Simultáneamente se organiza una campaña para lograr el indulto de Lula. Hasta en Cuba se ha reclutado a un conocido escritor para que se preste como pregonero de la causa.

Las guerrillas en Colombia han comenzado una discreta reestructuración. De bajo perfil para no dañar la imagen de La Habana como negociador en el conflicto, pero los nuevos núcleos ya se reagrupan.

Hay quienes fijan el liderazgo de esta nueva empresa de subversión en Caracas. Otros analistas apuntan a La Habana. Muy difícil definir la subordinación entre ambos países. El paisaje político ha sido muy cambiante desde la muerte de Fidel. Uno provee el petróleo a Cuba. El otro, veinte dos mil agentes de inteligencia que soportan al madurismo. Una simbiosis de poder sin lindes distinguibles a estas alturas.

Tras ese maquiavélico eje, secundado por Nicaragua y Bolivia, se erige el respaldo de Putin, el indiscutible hombre fuerte del siglo XXI, gestor y administrador de un curioso híbrido, fusión de estalinismo y zarismo. Conoce mejor que nadie que Rusia carece de la pujanza económica de China, y por tanto sus aspiraciones se proyectan hacia el establecimiento de zonas de influencias, acuerdos militares y calculados compromisos económicos que le abran puerta a la paulatina penetración rusa según lo permitan los recursos del capital nacional.

Por tanto, la estrategia del putinismo a través de los movimientos, organizaciones no gubernamentales de izquierda y partidos infiltrados por agentes de Cubazuela se orienta hacia el aprovechamiento del más mínimo error de los gobiernos democráticos, para generar la combustión social y crear frentes subversivos.

La carne de cañón, como es habitual, se nutrirá de descamisados y jóvenes ilusos. De nuevo la mecánica engavetada de los movimientos de liberación nacional, activismo obrero y estudiantil y las alianzas procomunistas internacionales se ha lubricado y echado a andar.

Es decir, una vez más la vieja guerra indigna contra la democracia. Toma de calles, enfrentamientos con las fuerzas del orden, cocteles molotov, contenedores de basura incendiados, gases lacrimógenos, intoxicados, sangre sobre el asfalto, madres desgarradas, detenciones, ropas manchadas de carmín, ojos colgando de la órbitas, desorejados, frentes abiertas hasta el cráneo, la gran propaganda mediática, ahora multiplicada por las redes sociales, proclamas demagógicas, falsas noticias, cifras de muertos, cadáveres útiles o inútiles...

¡Ah!, se extraña a Reagan. Un presidente capaz de dinamitar con elegancia política y ejecución indetenible a potencias, gobiernos y movimientos subversivos extremistas. Puedo imaginar por un momento las estrechas alianzas con China, el estrangulamiento económico de Moscú, la pisada firme sobre los alardes del cookie face norcoreano, a Venezuela plagada de guerrillas contra, la presencia de tropas norteamericanas en Colombia o en Haití, las emisiones de ayudas de emergencia económica a Chile y Ecuador...

Pero Reagan no está y una vez más lo umbrío de la historia del sur americano se recicla.

Y hablando de esas oscuridades que se ciernen sobre el continente, viene a tema lo que me han contado de primera mano fuentes próximas a los militares que custodian la roca funeraria de Santa Ifigenia, quienes relatan espantados que en tiempos recientes, durante los turnos de madrugada, han visto desbordarse de la tarja que sella el repositorio del polvo satánico iridiscencias tan intensas que lastiman la retina envueltas en un denso humo sulfuroso.

Posiblemente, pienso yo, conociendo la naturaleza folclórica de mi pueblo, no pasan de ser inventos de mitómanos. O sea, pura narrativa de cementerio. Comprendo que hay fantasmas que inspiran un pánico eterno por la inquietante posibilidad del regreso. Más que por la repetición poco posible de su presencia, por la influencia en los adeptos. Por esa legión de seguidores incondicionales  provenientes de las sombras que intentarán, bajo su espectro, perpetuar los espacios ajenos a la luz en cualquier época. Son esos los que pudieran sabotear con nafta y pólvora las democráticas alamedas del continente.

jueves, 17 de octubre de 2019

LOGO WILLIAMS


Ramón Williams
Logo del autor:
La obra, incluso cuando está purgada de su elemento animal -y aunque consuma esa forma de auto-conciencia, que necesita los rayos del sol, con el fin que disponga de un sonido específico - aún, será simplemente un mero ruido que sólo se revela como exterioridad, nunca como lo interior de sí.-- G.F. Hegel, Fenomenología del espíritu.

jueves, 3 de octubre de 2019

Rumba improvisada - Paco de Lucía



JotaeRRe

Dedicado a mi Adita en su cumpleaños

Siempre se ha hablado en términos de posteridad sobre la influencia en el universo sonoro de Cuba. El aporte africano y toda la música de España conforman ese café con leche musical que se nos hizo familiar durante décadas de práctica y difusión. El bolero de orígenes madrileños , el repentismo a partir de las tradiciones canarias... No hay nada nuevo en eso. Pero en la rumba flamenca dónde está el linde. Cómo se comporta el toma y daca. ¿Proviene absolutamente de Cuba la influencia? Porque España accede a que el empuje viene del trópico. Y a mí me da un pálpito que se olvidan de la presencia árabe. El cajón, por ejemplo, en la música española se hereda de la acústica mora. ¿La rumba flamenca es un rebote cubano? Please, musicólogos. ¿me pueden aclarar? Por cierto, atención a los estudiosos a la digitación de Paco. Es una oportunidad especial.

Ady te adoro.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Sandro Brugnolini: "Marsuino"



La música parece convencional: guitarra, órgano Hammond, bajo y batería con influencia sicodélica. El asunto está en la mezcla de efectos, y para eso están los italianos, que a mediado de los 60 tenían en sartén por el mango. Hablamos de Sandro Brugnolini, ahora olvidado, pero que desde mediado de los 60 venía desarrollando una actividad prolífica como compositor y saxofonista. De esa época sale una de las primeras bandas sonoras de jazz en el cine italiano con Gli Ancangeli (1963).

Además de su trabajo para música incidental, están discos como Underground y Overground que preceden a Feelings (1974), hito en la música de biblioteca. Overground es una pequeña obra maestra sico-délica, grabada en Roma en Dirmaphone Studios. A finales de los 60, Brugnolini se unió a Stefano Torossi y lanzaron Musica per comment sonori (1969), el primero de más de una docena de álbumes en los que han trabajado juntos, incluidos Feelings (1974), y Homo technologicus (1986).

El estilo de la pieza que escuchan ("Marsuino") marcó un estilo que los italianos llamaron: "sichefreèlico".

viernes, 13 de septiembre de 2019

cultura dietética miamense

 ilustración de Wilson Varela

tumiamiblog

A Marisleivis, una balserita muy inteligente de la clase AP de la Miami Senior High le está preocupando un poco el peso. Su mamá la cuida mucho, es hija única y quiere estudiar enfermería. El gevito, otro balserito de la Senior High le ha tirado ya dos indirectas y las amigas de la escuela a veces se ríen cuando la ven pasar.  

(Mirándose en el espejo antes de salir a la escuela y pensando): Guao... qué clase de culo tengo, con mis muslos pegaditos el uno al otro que son la envidia de la High. Verme caminar con esa caja de bolas para el tráfico jjjjjjj. ¿Y qué pasa? Ahora resulta que todo el mundo habla de hacer ejercicios... que la celulitis en los muslos y las nalgas… que hay comer cosas raras: ¿arroz integral? brócoli, ¿tofu?¿qué es eso? Dónde me dejan los platanitos maduros, la mayonesa con galleticas de soda, los Kit-Kats, el helado de vainilla con sirope de chocolate... ay Dios mío... y los chicharroncitos de puerco de "El palacio de los jugos" de Flagler. Para mí no hay nada mejor que levantarme por la mañana y tomarme un café con leche con pan con mantequilla y huevos revueltos, ¿qué tiene de malo eso? Mami le echa poquita mantequilla. Ya hasta freímos los huevos con aceite de oliva extra virgen.

Como Marisleivis vive cerca de la escuela, a la hora de almuerzo se da un saltico por la casa y se come un almuercito frugal: un rabito encendido al vino con arroz blanco, tostoncito y una Coca Cola de dieta. Ya no comeré nada hasta por la noche, se dice. A las 8pm, la mamá le tiene preparada una comida ligerita: potajito de garbanzos (con trocito de chorizo y tocino), arroz, friturita de malanga y batido de papaya. Marisleivis ya está muy cansada para pensar en la dieta, en el jevo y la celulitis.

martes, 3 de septiembre de 2019

La lluvia es una niña de cristal


Rosie Inguanzo

Tin, tin…la lluvia cayó,
ella juega conmigo y con ella yo.
Tin, tin… la lluvia cayó,
con su frescura el aire se perfumó.

Tin, tin… tin, tin…

La lluvia es una niña de cristal azul,
para que juegues tú con ella,
para que juegues tú.

Tin, tin… la lluvia cayó,
ella juega conmigo y con ella yo.

Tin, tin… la lluvia cayó,
con su frescura el aire se perfumó.

Tin, tin… tin, tin, tin... tin, tin...(Teresita Fernández)

———————

Desde nuestro palomar miamense siento el viento descomunal contra el cristal a prueba de huracanes y me aferro a A. En el pecho una emoción ilimitada, un gozo secreto. ¿Cuántos ciclones no pasé en condiciones precarias y justo frente al mar embravecido? Isleños al fin, los huracanes nos meten el corazón en un puño: el olor a hojas húmedas y flora marchita, la calma chicha que le precede —esa pausa solemne y avizora de las aves—, la sal en la piel, los olores marinos exacerbados. En una isla las inclemencias del tiempo forman parte del día a día. Recuerdo evanescente: Se va la luz y mi madre enciende un guano bendito a Santa Bárbara para que deje de tronar y cesen los rayos. Pero para mí la situación es de fiesta; amenazante tal vez, pero el tipo de peligro que sentimos en un parque de diversiones. Alelados ante el misterio de los relámpagos que transportan, en negativo, imágenes al cielo, el silbido amenazador del viento colándose por las rendijas de las destartaladas ventanas y puertas clavadas, bloqueadas con tablas, butacas y palo de escoba, el agua entrando como si nada, acumulándose en el balcón, y esa voz del aire. Para los niños el viento tiene cara, rostro hermoso en la fantasía nocturna. La lluvia es una niña de cristal, azul.

El viento se disputa todos los pestillos de la casa y una a reír enardecida por los sobresaltos de los mayores. En la mañana a nadar en los charcos de hasta cuatro pies, después de la escampada, imaginando que todos los peces del Acuario —apenas a cinco cuadras de nuestra casa—, los pingüinos tropicales, los delfines y las pasmosas chernas, estarán extraviadas en el barrio debido a los desbordes de las peceras. Pero mi madre nos arrastra del jolgorio a chancletazos, temerosa de los cables eléctricos que quedaron sueltos. Eso del peligro y la inseguridad se aprende después, se sabe desde siempre pero se acepta más tarde, cuando ya no tiene remedio y hemos de dar cara a la vida. Recuerdo la espléndida ciudad mojada y gris y el asfalto plateado: apenas asomaba un vendaval casi no podíamos caminar la calle 23, zarandeados por la fuerza de las ráfagas. Tan flacos éramos y tan mal alimentados estábamos, que para alcanzar la ruta 32 que nos traería de vuelta a casa, teníamos que aferrarnos al poste de la parada de guaguas, frente al Cinemateque. Pero ¡qué bonita es la vida sacudida por el tiempo! Qué bonita es batida por los vientos.

viernes, 30 de agosto de 2019

Miami Dade sin agua y otras cosas




Jesús Rosado

Desde hace días las agencias encargadas del estudio de huracanes y pronósticos han advertido sobre la trayectoria del ya convertido en huracán Dorian. Ya está claro que va a impactar al estado de la Florida. Muy posiblemente con la potencia de huracán fuerza 4. Los residentes han acudido a los mercados velozmente a abastecerse de los recursos esenciales: víveres, agua y baterías. Hoy, noche temprana, mi mujer y yo,  hemos podido adquirir los víveres suficientes para afrontar el monstruo que se nos avecina. Pero el surtido de agua y baterías está en cero. 

Frustrante, preocupante e indignante. A donde quiera que nos hemos dirigido ha sido lo mismo. Y no son los proveedores los culpables, sino la negligencia de la administración del estado en impartir ordenanzas. Hoy los mercados debieron estar inundados de rastras abasteciendo. Los estantes vacíos ya son el primer estrago del fenómeno meteorológico certeramente anticipado por obra y gracia de De Santis. 

¿Cómo enfrentar este tipo de acontecimiento desprovistos de hidratación y de luces para linternas? Y si mañana, como puede esperarse, aparecen los abastecedores, ¿Cómo puede aplacarse el frenesí?

Hay cosas tan elementales en la administración estatal que cualquiera desprovisto de pedigree político los resolvería con sencillez.

Como involucrado recomiendo en este caso dos asuntos. Busquen depósitos de agua. Galones plásticos vacíos de cinco galones, jarras o cualquier recipiente considerable y los llenan de agua corriente y los almacenan. El agua de la pila es absolutamente potable. En cuanto a las baterías, estoy tan falto de respuestas como ustedes.

La siguiente sugerencia  y sin misericordia: demanda contra el gobernador por daños y perjuicios a toda una comunidad. Para que desde su despacho y vivienda plena de comodidades concientice que ha habido una población expuesta a su frivolidad administrativa sin necesidad. Y sobre todo, en desmérito de su gestión, esa comunidad ha sufrido carencia y desesperación que es lo más feo que le puede ocurrir a un político en una sociedad plenamente desarrollada donde la producción prima sobre el consumo. Esa tendencia a la ineficiencia es lo que más se parece al comunismo.

Y que no me hagan acusaciones partidistas. Porque con Rick Scott no sucedió. Una cosa es administrar y la otra, colgarse de la prenda electoral.

sábado, 10 de agosto de 2019

La mirada indiscreta de Alejandro Ríos



Rosie Inguanzo

(Presentación en Books and Books el 3 de agosto de 2019)

Alejandro Ríos es una mirada inteligente y crítica, amena, reposada (raro entre cubanos).  Es campechano en el sentido tradicional: aquél que ofrece un trato sencillo y cordial. Evitando los juegos retóricos llama las cosas por su nombre. Su discurso escrito y hablado evita lo redundante para ir al meollo de los asuntos.

Dice Alejandro,

"Sin Miami no hay país.
¡Viva Miami! La ciudad donde descansan mis muertos mayores y vive mi familia, la razón de mi existencia. Donde los cubanos dan prueba del éxito posible. ¡Viva Miami!”

Y es que Alejandro es un defensor de Miami como la patria posible.

Sin Miami no hay país, dice. Y ahí entran las implicaciones socio económicas, pero también morales, la voluntad de salvaguardar unos valores. Pues Alejandro ejemplifica todo eso; es un decir haciendo. Así es como lo vemos desde hace décadas de aquí para allá, trajeado o con su guayabera de rigor —Estercita cerca, los hijos, la familia que lo secunda—, su hablar pausado, sagaz, las buenas maneras, la chispa cubano habanera en el decir.

Su reverencia a este país y a Miami—ciudad denostada desde las dos orillas—, se llama gratitud, por cierto; también así se expresa quien ha sabido trocar el revés en victoria. De la zozobra que sufrió aquella pareja que arriesgó todo cruzando el Río Bravo, al bienestar y el reconocimiento que disfrutan hoy, ha habido mucho esfuerzo que les ha canjeado mérito. ¿Cómo lo ha logrado todo? Con una ética de trabajo.

A saber,

Exiliado desde 1992, en 1993 inaugura el Ciclo de Cine Cubano en Miami Dade College, que fue un éxito total. También su labor de veintitantos años en la Oficina de Prensa del MDC, y en el programa de Autores Iberoamericanos de la Ferio del Libro, como gestor, mediador y presentador, siempre amable y puntual con todo escritor cubano desarraigado o de visita. Porque Alejandro es un defensor de la cultura cubana en libertad, empeñado en que no seamos el “exilio invisible” que acuñara Cabrera Infante. Y por eso, todos estamos en deuda contigo.

Ítem,

De 2003 a 2009 dirigió el 1er Festival de Cine Alternativo, en el Teatro Tower. Y ha estado involucrado en el Festival de Cine de Miami, incluso antes de que éste estuviera bajo la tutela del MDC.

Alejandro ha sido conductor de varios programas y segmentos de ¿qué más? Cine. Primero La pantalla de azogue en TV Martí, luego Pantalla TVM (programa que salió durante 20 años); hasta muy recientemente La pantalla indiscreta en América TeVé.

Hay que subrayar su labor dando a conocer a tanto cineasta cubano y a tanto cine joven de la isla y fuera de ella. Y es que Alejandro ha sido el vínculo entre el cine que se hace en Cuba y Miami, dándolo a conocer y enfocando críticamente. Ha promovido desde los dioses tutelares (Tomás Gutiérrez Alea, Orlando Rojas antes de exiliarse, Fernando Pérez, etc.), incluyendo a los cineastas exiliados (Orlando Jiménez Leal, Leon Ichaso, Jorge Ulla, etc.), a los baluartes emergentes, sobretodo el cine independiente, en un principio cine alternativo.

Ahora se hace más fácil conseguir el material fílmico porque el medio digital y las redes facilitan la difusión. Pero Alejandro ha hecho esto desde tiempos inmemoriales, cuando había que arriesgarse para sacar una copia de Cuba.

(Aquí traigo una anécdota) Hasta a mí me tocó alcanzarle un filme en formato VHS para su Ciclo de Cine Cubano en MDC, cuando visité la isla en 1993. Regresaba por primera vez, y la actriz Jacqueline Arenal (en el teatro Hubert de Blanc, durante el estreno de El Público, de Federico García Lorca —dirigido por Carlos Díaz), me entregó una película para Alejandro cuyo título no recuerdo. ¿Acaso El siglo de las luces de Humberto Solás, o fue Fresa y chocolate?. Recuerdo que se exhibió en el Ciclo de Cine y fue controversial.

Y bueno,

Escribe desde hace más de 10 años una columna semanal en El Nuevo Herald.

De ahí sale el cuantioso volumen que celebramos hoy, La mirada indiscreta (Hypermedia), y que da fe de la labor de este licenciado en Historia del Arte, como crítico de cine y periodista cultural. El libro, de edición tan bonita, reúne sus columnas. Una indiscreción hitchcockiana que abarca 700 páginas de temas variados: personales, familiares (acercándonos al ser humano que es), lo político —porque cómo no abordar la debacle nacional—, y la constante del cine. Todos ángulos de una realidad acuciante.

Ahora mismo en medio de la controversia ¿quién analiza mejor el empeño del (des)gobierno cubano en institucionalizar toda la producción fílmica que se hace en la isla? Ahí está Ríos para echar luz y desmenuzar lo que es tan difícil de entender (¡¿institucionalizar el cine independiente?! ¿no es esto una paradoja?). O sea, otra vez coartar, controlar ese radar de lo que sucede allá adentro (que es el cine independiente). Ríos llega a poner los puntos sobre las íes, desenmascarando a tres o cuatro farsantes y oficialistas. Alejandro es lo que se dice un cantaclaro.

Sobre el libro, Alfredo Triff ha dicho: “Con Ríos el lector se siente a gusto; será porque rescata la memoria de nuestra generación o porque detalla el simple día a día en una mezcla sui generis de autobiografía, sátira y folclor. Cualquiera que sea el tema, política local, música, cine o historia, su mirada crítica absorbe al lector. La mirada también se tiende sobre el presente exiliado e isleño. Alejandro comenta la actualidad con perspicacia y una vena elegante que no moraliza (el cinéfilo nunca se pasa) y aún llama las cosas por su nombre.”

Pudiéramos seguir comentando la labor y los méritos de este afabilísimo señor. Baste agregar que Ríos es un cubano ejemplar, exitoso y con valía. Un hombre que escribe como quien es. Pero eso, ustedes aquí presentes, ya lo sabían.

Sin Miami no habrá país, pero sin Alejandro Ríos Miami, mi Miami, el nuestro, sería un lugar mucho más pobre, más despiadado el exilio y menos entrañable. Aplauso para mi flamante amigo.

miércoles, 7 de agosto de 2019

¿El fantasma del comunismo o el fantasma del fascismo?

Conferencia sobre el comunismo en Londres, 2009 (con Badiou, Zizek, Eagleton y Ranciere)
alFredO trIfF

El profesor de economía política Alan Johnson publica un interesante artículo en World Affairs titulado "El nuevo comunismo y la resurección de la locura utópica". El autor abre con las dramáticas palabras de Marx en el manifiesto:
Un espectro se cierne sobre la academia, el espectro de una visión del mundo que ha sido la fuente de inmenso sufrimiento y miseria, responsable de más muertes que el fascismo y el nazismo, se trata del regreso de un "nuevo comunismo". Una forma de totalitarismo de izquierda que ahora disfruta de celebridad intelectual, pero que aspira al poder político.
El fantasma del comunismo viene saliendo desde finales de los 90. Era de esperarse una izquierda fantasmática:
¿A qué viene este nuevo interés en el comunismo? Después de todo, los nuevos dirigentes comunistas se han negado a sondear la esencia de los fracasos históricos del pasado y no tienen idea de cómo proceder en el futuro. La apología se basa en un hecho por encima de todo: los nuevos comunistas  sostienen que la crisis del capitalismo contemporáneo, la degradación ecológica, la pérdida de confianza en la clase política, la explosión de la desigualdad, son sistémicos, relacionados entre sí. Estos problemas demandan una solución revolucionaria.
Lo subrayado en rojo es una apreciación correcta. La solución revolucionaria conlleva violencia, algo que asusta a Johnson:
A la hora de llevar la filosofía a la práctica, el nuevo comunismo le otorga un poder oculto y transformador a la violencia revolucionaria y a la expropiación. Lo que el fallecido socialista italiano Sebastiano Timpanaro llamara "la ética brutal de la fuerza". Badiou lo sigue: "¡Oh, deberíamos ser capaces de decir con Aragón, con el apoyo de Stalin: 'Abran fuego en medio del baile de los osos de la socialdemocracia'".
Lenin leyendo Pravda, circa 1920

El artículo cierra con este párrafo robespierreiano de Zizek:
El único prospecto "realista" es optar por lo imposible, asumiendo completamente el lugar y la excepción, sin tabús sin normas apriori ("derechos humanos", "democracia"), el respeto que nos hace imposible resignificar el terror, el ejercicio brutal del poder, es espíritu de sacrificio...  si esta opción radical es condenada por algunos liberales como fascismo de izquierda, ¡pues que sea!
¿El culto a la violencia? Nos recuerda la liturgia estética del futurismo italiano. Una pena que Johnson dispare sin puntería: Zizek, Badiou, Negri y Michael Hardt, Vattimo, Terry Eagleton, Rancière no pueden meterse todos en el mismo saco.  

Vamos por parte: Zizek ha coqueteado con la idea de la violencia. Su clave reza: "Más radical, más original".
Slavoj Zizek

Es una violencia es performativa, c'est-à-dire, se habla lo que está permitido (no precisamente la retórica del manual de Al-Qaeda, o del Unibomber). Zizek siempre llega acompañado con su socio de paja, como en este fragmento sacado de Violencia:
Ocidente es intolerante cuando a otros no se les da libertad de escoger, como en el caso de la mutilación genital, el matrimonio infantil, el infanticidio y el incesto. Pero ignora la tremenda presión de la mujer en occiodente a someterse a procedimientos tales como cirugía plástica, implantes cosméticos e inyecciones de Botox para mantenerse competitivas en el mercado sexual. (V, 145)
Argumentación retórica fraudulenta que lo ha llevado a aliarse en la cuestión ecológica con un enemigo tan improbable como Glenn Beck.

Alain Badiou

Badiou es un fenómeno más serio. El comunismo de Badiou lo hemos analizado aquí. Se trata de una IDEA que aparece como "evento", que "sutura" situaciones. Lo que materializa la "sutura" es la fe en el "evento" que rompe la marcha "normal" de la historia. Por ejemplo, Lenin tuvo fe en cambiar la historia. El grave problema de la fe de Badiou es su redundancia: fe es certeza, pero como tal, no hay tal certeza fuera de la fe. 

El enamoramiento fideísta de Badiou es un callejón sin salida que condena su tesis a la aporía. ¿Cómo invocar justicia desde la violencia, cuando, en tanto que violencia, esta no puede evaluarse a sí misma?   

Jacques Rancière

Otro comunista es Jacques Racière, para quien el comunismo es INactual. En su ensayo "Comunismo, de actualidad a inactualidad" de su reciente libro Disenso, Rancière da un paso revisionista discordante. Si históricamente el comunismo emerge del capitalismo, esto implica una especie de dependencia. Casi contra Badiou, Rancière declara que ser comunista significa  "pertenecer y no pertencer a un lugar".
Si el comunismo significa algo en lo absoluto es la idea de que tiene que ser radicalmente heterogéneo a la idea del capitalismo. Sin embargo no puede existir como tal sino en el mundo capitalista. No tiene lugar fuera de él. (...) En lugar de predicar la IDEA del comunismo subyacente a esa del capitalismo, debemos afirmar la radicalidad del comunismo como el poder de una separación. (D, 83)
La enrevesada respuesta (que avergonzaría a su maestro Althusser) implica lo siguiente: "si el comunismo funcionara ... si fuera bueno, no habría duda alguna que el mercado se apropiaría de él". 

Implica de esto que el comunismo no muere por causa natural: Es el mercado el que compró al comunismo (¿no está pasando en China, Vietnam, o en la Cuba futura?).

Ser comunista para Rancière es una paradoja: estar dentro y fuera. Significa "luchar en un mundo material e inmaterial".

No precisamente la propuesta violenta a la que Johnson le teme. 

Antonio Negri y Michael Hardt

En cuanto al caso Hardt/Negri, los remito a nuestro análisis de la noción de Imperio/Multitud discutida en tumiami (en la nota #6 al pie de ese post, explicamos por qué ni Hardt ni Negri le apuestan al tipo de violencia defendida por Zizek o Badiou).

¿En qué quedamos? La preocupación de Johnson palidece en comparación con lo que viene llegando. No se trata de violencia comunista, todo lo contrario. Son más de mil doscientos millones de chinos que le apuestan al capitalismo dentro del comunismo. Pocos académicos de la izquierda le han prestado debida atención a esta nueva alianza entre mercado y el comunismo. Y todo eso hace lucir al socialismo (paso anterior al comunismo) muy sospechoso. La discusión del comunismo y su violencia es una nube pasajera: nostalgia de un mundo binario que fue.

Demostración de simpatizantes del partido neo-nazi griego

El problema de hoy es diferente. Vivimos un mundo de mercado unipolar con dos caras (EEUU y China, con economías interdependientes), separado de las decisiones y necesidades intranacionales, a favor de una economía supererogatoria con dinámicas chocantes.  Es el drama de esa burocracia gigantesca llamada "Unión Europea". Y se ven los efectos de la reacción emergente en la Europa de este con la posibilidad del vuelco a la derecha de europa occidental. El gobierno europeo, sin ancla nacional, queda condenado a un círculo vicioso de inoperabilidad: carencia de identidad, capital político exhausto, incapacidad para lidiar con problemas como la inmigración ilegal, la deuda, etc, siempre que tales decisiones afecten el status quo del mercado (léase, estabilidad económica).