viernes, 14 de febrero de 2020

Dejar muchos otros es ser uno

Pedro Vizcaíno, The sentimental history of cuban art, 1993

aLfreDo tRifF

Para un amigo que odia a la muerte.

En cada individuo hay muchos otros que le moran. Sombras que le habitan como huellas de recuerdos, fuerzas otroras. Uno es pasado de otros, congelado y amalgamado en código a las espaldas. ¿Qué se es antes de ser uno? Acaso potencia o posibilidad de tal fecundación. Somos contenidos en nuestros padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos; antepasados nos preceden. Y todo ese embrollo de gente apunta a no uno, sino a todos.

Somos un pueblo de otra gente.

Individualidad nos remite a futuras sorpresas del linaje. Lo que diferencia lo particular de lo general es ese punto en el que yace la especie. Gene es código, información, secreto, seísmo. En ese océano genético, ser no implica un límite, sino lo opuesto.

La conciencia es también enigma y origen multifario, tejido de apariciones y desapariciones. Hay mucho más que una multitud de antepasados; también estamos anclados al futuro de un interminable tejido de otros.

domingo, 9 de febrero de 2020

La nueva edad de Oscar

JR/AD

Si hay algo que puede provocar alivio en esta pareja de empedernidos cinéfilos que compartimos vida es que en el transcurso del año llueva buen cine frente a las butacas.

Y eso precisamente, gracias quizás a la luminosa intercesión del espíritu de  los Lumiere, estén donde estén, es lo que ha ocurrido en 2019. Un año, además, marcado por el avance vertiginoso del streaming desde las diferentes plataformas, lo cual ha venido revolucionando la industria del cine y lejos de desalentar la asistencia a las salas, la ha reforzado por el propio proceso de masificación doméstica del séptimo arte. 

La mayoría de los filmes nominados por la Academia en las distintas categorías para el evento de premiación que hoy disfrutarán en vivo entre 26 y 30 millones de espectadores, muestran no solo una sólida factura sino que han logrado marginar la voracidad de la mercantilización del producto para centrarse en la concepción estética y la reflexión del contenido.



Curiosamente, filmes que en otro momento se hubiesen convertido en motivo de culto para un público elitista y me refiero a piezas poderosas de la temporada como Joker, el thriller psicológico de Todd Phillips en el que Joaquin Phoenix rinde una actuación difícilmente olvidable; Parasite, comedia negra del surcoreano Bong Joon Ho, sutil y asfixiante hasta llegar a ese salvaje desenlace con matices de Kurosawa y Tarantino; o Dolor y gloria, drama escrito y dirigido por Pedro Almodóvar, una vuelta al cine de autor tan relegado y desprotegido en la Europa actual, se han convertido cada una de ellas en un fenómeno de taquilla.


Vamos a lo más destacable de estos últimos 13 meses a nuestro criterio.

El 2019 lo iniciamos con Capernaum, aquella película libanesa de Nadine Labaki que se nos quedó pendiente desde el 2018, conmovedora historia de un homicidio cometido por un niño de doce años, interpretado magistralmente por el Zain Al Rafeea, niño sirio analfabeto y sin experiencia alguna como actor. Filme desgarrador que fue premio del jurado en el Festival de Cannes de 2018.

También pendiente de 2018, pudimos disfrutar de Girl, drama belga de Lukhas Dhont, basada en las vicisitudes de una chico/chica transexual de 16 años que aspira a ser bailarina profesional.

Otro filme que nos dejó huella fue Woman at War, comedia dramática islandesa ucraniana, escrita y dirigida por Benedikt Erlingsson, relato sobre una activista verde en guerra permanente contra una planta de aluminio. Filme contado con tono de refinado extrañamiento, oscilando entre comedia y drama hasta convertirse en sus últimos veinte minutos en un sorpresivo thriller de sensible final.

Un filme independiente captó poderosamente nuestra atención. Nos referimos a Luce, un drama dirigido por Julius Onah, de contenido incómodo para la crítica sometida a la mentalidad de lo políticamente correcto. Luce es un niño eritreo soldado que logra ser rescatado y acaba siendo adoptado por un matrimonio estadounidense que le prodiga durante años una esmerada educación. El niño se convierte en un estudiante de alto rendimiento y en un modelo de líder en formación hasta que se descubre que tras la apariencia late la sed de violencia de sus antecedentes. Onah desliza veladamente, pero de manera convincente, un discurso sobre el racismo en contra del blanco y los peligros de la inmigración proveniente de zonas conflictivas en los Estados Unidos, convirtiendo su filme en una pieza que fluye a contracorriente de las tradiciones de la crítica en la que predomina el pensamiento de izquierda. Impecablemente facturada, es una película que aún relegada por lo que he explicado merece verse y reflexionarse.

De Argentina nos impresionó La odisea de los giles, del realizador Sebastián Borensztein  (el mismo de Un cuento chino), un relato que se desenvuelve durante la crisis argentina de 2001 y cuenta la historia de un grupo de vecinos que son estafados cuando sobreviene el corralito y asumen una estrategia para vengarse. El filme logra reunir al destacado actor Ricardo Darín con el legendario Luis Brandoni.

Y de España, además de Dolor y gloria, nos llegó Mientras dure la guerra. Un retrato de Miguel de Unamuno y de una España en conflicto concebido por el realizador Alejandro Amenábar. Un filme hecho con rigor, contención pero con la sangre galopante en las venas.

De la península nos quedan pendientes filmes importantes: Intemperie, La trinchera infinita y Lo que arde.

Reitero, vale la pena recorrer el inventario de nominaciones a los Oscar este año en las diferentes categorías por su calidad sobresaliente. Ahí están Judy, The Irishman, The Two Popes, A Beatiful Day in the Neighborhood, Knives Out. Little Women, Marrriage Story, Once Upon a Time in Hollywood…y, por supuesto, otra de las favoritas de última hora, el monumental drama bélico 1917 de Sam Mendes.


Este Oscar viene con una nueva edad. Streaming, rejuvenecimiento digital, planos secuencia antológicos, historias de compromiso social, peso argumental y calidad dramatúrgica combinado con taquillazo. Industria bogante con concepto, estética y corazón. Sí, amigos, llueve y truena buen cine frente al lunetario. Qué gran alivio!

martes, 4 de febrero de 2020

Catastrofismo climático y sus muchas falacias


alfrEdo tRiFf

¿Te enteraste? Se acaba el mundo. 
¿Cuándo? 
Ahora mismo, es la catástrofe.
Pero ¿cómo, dónde? -- The day the earth caught fire (1961)

A MODO DE INTRODUCCIÓN 

En los últimos 10 años el tema del calentamiento climático ha cambiado radicalmente. La palabra "calentamiento" fue sustituida por "emergencia", y después por "catástrofe". El cambio responde a la creciente frustración del activismo climático internacional con los resultados de la Conferencia XV de Copenhagen (2009) y el Acuerdo de París (2016). 1

Los políticos y la prensa activista buscan apresuradamente "redireccionar" la estrategia climática ante lo que llaman falta de mecanismos de ejecución internacionales. De ahí el vaticinio, a raíz del Acuerdo de París, que la temperatura planetaria está a punto de subir 3 grados centígrados. Luego se manejan los tipping points (puntos de inflexión antes de la catástrofe) que pronostican un máximo de 11 años para revertir el efecto invernadero.

El bombardeo de la prensa (escrita y televisiva) es tan insistente que provoca el síndrome de eco-ansiedad manifestándose particularmente en los niños y asociado con la meta, no tan inocente, de la COP 25 de la ONU (2019) de crear... "un ejército de Gretas". 2

Lo que sigue al vuelo busca contrarrestar el bombardeo mediático catastrofista.

1. BREVE HISTORIA DEL CLIMA  

Comenzamos con una perogrullada: decir clima es decir cambio, es decir, calentamiento, es decir, enfriamiento. 

Para entender el clima debemos considerar la historia del clima.

Cuando se habla de calentamiento antropogénico se alude el período desde 1880 a la actualidad, que los expertos llaman calentamiento moderno. Según la IPCC, el efecto humano sobre el clima se hace verdaderamente discernible a partir de 1950.

Veamos la gráfica 1, abajo:

gráfica 1, cortesía, NASA

Las variables son: temperatura de la superficie del mar (en azul), temperatura en la tierra (en rojo), y el average de ambas (en verde). Observamos un incremento de 10 c durante el período "moderno" (que corresponde a la amplitud de la curva a la derecha).

Para comprender el calentamiento del período moderno, debemos compararlo con otros anteriores que le preceden, por ejemplo (gráfica 2): 

gráfica 2, cortesía joannenova.com.au

Los tres picos (a la derecha, arriba) corresponden a tres períodos: el "minoico," el "romano" y el "medieval", todos más calientes que el nuestro (el "minoico" por 4 0c, el "romano" casi por  20 c y el "medieval" por 10 c). A juzgar por la historia, la civilización ha seguido su curso sin mayores problemas climáticos.

La gráfica muestra algo inusitado: por los últimos 10,000 años, el planeta tierra ha sido mucho más caliente que hoy en día. Y es durante los últimos 2,000 años que el clima tiende a enfriarse aproximadamente 0.6 0c.

Visto históricamente, lo que vivimos en la actualidad es, no un calentamiento, sino un enfriamiento.

2. LA FALACIA DE LA CULPA ANTROPOGÉNICA 

El argumento principal de los catastrofistas es que el ser humano es culpable del calentamiento global. Visto ya en el punto anterior (arriba), ese reclamo se hace débil. La historia de la temperatura climática consiste en un cambio constante de períodos de calentamiento y enfriamiento. Inclusive dentro del calentamiento moderno, la temperatura se ha mantenido relativamente constante desde 1998.

¿Entonces?

3. LA FALACIA DEL C02 COMO CAUSANTE PRINCIPAL

El dióxido de carbono es enemigo mortal del catastrofismo. He aquí que nuestra vida animal y vegetal se basa en el carbono. La atmósfera es regulada por organismos fotosintéticos y fenómenos geológicos que dependen íntegramente del C023

Para el catastrofismo, el dióxido de carbono es la causa directa del incremento del efecto invernadero; efecto este causado por el indiscriminado uso de hidrocarburos (petróleo y sus derivados, llamados fossil fuels).

gráfica 3, cortesía, web.archive.org

La gráfica 3 (arriba) que presenta dos curvas: Una de temperatura (en rojo) y otra de emisión de C02 (en negro). Si la causa del calentamiento fuese el C02, la trayectoria de ambas curvas debiera quedar superpuesta. Entre 1945-1970s (véase dentro del cuadro rojo) las trayectorias se invierten, lo que invalida la posibilidad de una conexión causal estricta (más sobre causa y efecto luego). Recíprocamente, si el dióxido de carbono causara el calentamiento, este último no sería posible sin la presencia del C02, lo cual es falsificado por la gráfica 2.

4.  LA FALACIA DE EQUIVOCAR "TIEMPO ARTMOSFÉRICO" CON "CLIMA" (LA PARTE POR EL TODO)

Un punto martillado por los catastrofistas es la distinción entre tiempo atmosférico y clima. El tiempo atmosférico representa una instancia específica (de días o semanas) del clima, es decir, lo que sentimos en tiempo real. Por ejemplo: hoy enero 28, en Miami está nublado, con 64 grados farenheit, humedad del 66%, 10% de lluvia, presión de 30 inHG.

El clima, por otra parte, se define como un average de instancias de tiempos atmosféricos por un período que abarca 30 años. Aclaremos que a diferencia del tiempo atmosférico, EL CLIMA NO SE SIENTE. Un average no es un hecho específico (por ejemplo: ninguna pareja en Estados Unidos tiene 1.8 hijos). 

Un error muy común de los catastrofistas es usar el tiempo atmosférico del día-a-día para sustentar la tesis del calentamiento global (que es un average). ES UNA FALACIA. Apuesto que si hoy, enero 28, en Miami, hubiese 90 grados farenheit, la prensa lo publicaría como un ejemplo de calentamiento (GLOBAL), en lugar de una instancia de tiempo atmosférico (LOCAL).

5. LA FALACIA DE LA CATÁSTROFE CLIMÁTICA

De acuerdo a la prensa activista vivimos una catástrofe climática: "suceso brusco que produce una gran destrucción". El bombardeo diario de calamidades refiere eventos específicos del tiempo atmosférico que como ya vimos, confunde la parte con el todo.

¿Qué catástrofes? Ciclones, incendios forestales, sequías. Dejemos que las gráficas hablen (hay historia para todo... hasta de catástrofes).

Verifique aquí, 80 años de historia de ciclones en el atlántico norte y el mar caribe:

gráfica 4, cortesía de atmo.arizona.edu

Entre 1944-2011, la curva exhibe altas (entre 1948-1968) y bajas (entre 1972-1996). No hay nada que indique un cambio "catastrófico".

¿Qué hay de los fuegos alarmantes en California?


De acuerdo a la curva en la gráfica de arriba, los fuegos actuales (menos de 100) palidecen en comparación con la secuencia de fuegos del siglo XIX (200-600).   

¿Y qué hay de las sequías internacionales?

gráfica 6, cortesía worldwide, CRED

¿Catástrofe? No creo.

En el caso de las sequías, como en los fuegos forestales, el fenómeno de los últimos 20 años tiene que ver con hábitos específicos, como expansión urbana (sustitución del suelo vegetal por superficies impermeables para construcciones y estacionamientos), invasión agro-ganadera, tala indiscriminada o intensiva, cultivo o pastoreo inadecuado. Todo lo anterior tiene poco que ver con el clima y mucho con la pobreza, la falta de regulaciones, la corrupción institucional, etc.

¿Y la subida del nivel del mar? (rogamos paciencia con este punto, por favor).

gráfica 8, cortesía de joannenova.com.au

Observe que el nivel del mar en la gráfica 8 (arriba) comienza alrededor de los 1800, justo al comienzo del período moderno, cuando la huella humana del calentamiento aún no existía (el 85% del dióxido de carbono de índole antropogénico comienza alrededor de 1945).

La subida del nivel del mar se debe a tres factores principales: 1-temperatura del agua y cambios de la salinidad (se le llama estérico). 2- cambios en la criosfera (se le llama glacio-eustático), 3- cambios en las configuraciones de los continentes y las cuencas oceánicas (se le llama isostática). Los procesos isostáticos solo aplican para cambios del nivel del mar promediados de miles a millones de años (por lo que pueden ignorarse a los efectos de este estudio).

Veamos la gráfica 9, abajo (incluyendo los glaciares):

                                                              gráfica 9, cortesía de joannenova.com.au

Observemos que el 45% de la pérdida de hielo ocurre antes de 1900, con la atmósfera todavía por debajo de 300 ppm de C02 (vea la curva en azul). Para 1950 ya se nota una pérdida del 75% del hielo glaciar. Esto indica que solo el 25% de la pérdida de hielo correspondería al período antropogénico.

6. LA FALACIA DEL 97% 

Los catastrofistas se valen de una cifra mágico/mítica (el 97%) para combatir, ridiculizar y perseguir cualquier argumento que desafíe el dogma de la IPCC.

El cacareado consenso nunca ha sido demostrado, de acuerdo a este artículo del Wall Street Journal (2020). Existe, sí, una masa muy organizada de políticos, periodistas, activistas y científicos que se vale de un mensaje para AVANZAR UNA TESIS DE MIEDO, que no es nueva en la historia: el fin del mundo.

LA VERDAD NO RADICA EN EL CONSENSO. Hay consenso producto de la presión, la coerción, incluso del soborno. Repetimos: CONSENSO NO ES SINÓNIMO DE VERDAD. 

(aquí dejo para Ud. en este enlace, los consensos derrotados en el latón de basura de la ciencia)

7.  LOS FALSOS PROFETAS CATASTROFISTAS

Lo que hace que una hipótesis científica sea confiable es su capacidad de pronosticar. Los pronósticos catastrofistas no acaban de dar en el clavo. A continuación presentamos un muestrario de falsos pronósticos:


Paul Elrich, conocido biologista, autor del libro La bomba P. Pronostica una hambruna global para 1975. "Ya es demasiado tarde."  (FALSO).


Modelos computarizados del Dr. S. I. Rasool, de la Academia de Ciencias, auguraban una era de hielo para 1971 (FALSO).


James Hansen, conocido climatólogo de Columbia University, profetizaba para 1988: 1ro, 6-7 grados centígrados más en 2050 (FALSO); veranos de 85 días con 90 grados farenheit (FALSO), 2do, el nivel del mar subiría de 1-6 pies (FALSO). 3ro, los ciclones aumentarían su fuerza en un 50% (FALSO).


El Dr. Hussein Shibab, director de Asuntos Ambientales vaticinaba en 1988: "Las Islas Maldivas quedarán cubiertas de agua en los próximos 30 años" (FALSO).


El príncipe Charles en 2009: "Solo quedan 96 meses" (FALSO).



Dr. Peter Wadhams, experto en climatología, profetizaba en 2013 que para 2015 el hielo del Océano Ärtico liberaría peligrosos niveles de gas metano (FALSO).  


La profesora Catherine Pickering, de Griffith University, vaticinaba en 2012 que la nieve de Victoria (Australia) desaparecería para 2020 (FALSO).


El vicepresidente Al Gore vacitinaba en 2009: "La capa de hielo del polo norte puede desaparecer para 2014" (FALSO). 


La marina de EEUU y el Departamento de Oceanograía vaticinaban en 2013, un verano sin cubierta de hielo para 2016, (FALSO).

Hay muchísimos más ejemplos. Uno se pregunta, ¿por qué tantos vaticinios falsos? ¿Cómo puede una ciencia darse ese lujo? Los pronósticos climatológicos de los últimos 30 años han abierto una página peligrosa para la ciencia. La IPCC no ha sido capaz de contrarestar el negocio de la propaganda catastrofista.    


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Después de tantos reveses los catastrofistas evitan dar fechas específicas para el fin del mundo. Ahora pronostican tipping points colocando la catástrofe en un futuro... ambiguo, lontano ma non tanto (10-20 años en el futuro).

Mas dicha imprecisión resulta el peor enemigo, porque si el fin del mundo no acaba de llegar, terminamos acostumbrándonos al fin del mundo por llegar.

Aquí CNN se atreve a profetizar el 2030 como "año de la catástrofe" (¿y ya no estábamos en ella?)

Los catastrofistas presentan cualquier cambio en el clima como un desastre y por tanto le han hecho creer a toda una generación que el clima mismo es un desastre interminable.

8. LA FALACIA DEL HIPEROBJETO

La falacia anterior es pariente de otra que llamamos FALACIA DEL HIPEROBJETO.5

Su mensaje es ditirámbico: DONDE CUNDE EL TODO, EL TODO CUNDE.

¿Qué es el todo? De acuerdo a este estudio, no ya la tierra y su atmósfera, sino cualquier asunto intergaláctico que involucre el planeta tierra:

el sol,
las oscilaciones orbitales y axiales,
las posibles colisiones de la tierra con otros asterioides,
el pasaje de nubes interestelares,
¡hasta explosiones de supernovas a cientos de miles de años-luz!


Cualquier evento terrestre o cosmológico deviene parte de la catástrofe (y los resultados se contradicen unos a otros)


¿cómo puede haber en todas partes a la vez un calentamiento más rápido que el average global?  


debido al calentamiento la tierra gira más despacio... y más rápido, sobre su eje,
los castores contribuyen al calentamiento, y a la vez, son aliados naturales contra el calentamiento, 


con el calentamiento hay más, y menos, insectos a la vez, 


con el calentamiento hay más ataques, y menos ataques, de tiburones, 


las termitas son un peligro... mientras que las hormigas son nuestra salvación,


el calentamiento deprime a los perros, 
   

el calentamiento aumenta con los pedos submarinos de las almejas,




el calentamiento ha encogido el tamaño del pene de los osos polares ...y del hombre,


... ha acelerando las enfermedades epidémicas,

... hizo posible la aparición del terrorismo de ISIS,

... es el causante de la pobreza en Senegal, 

... el incremento de las pulgas, 

... el incremento en el número de venados,

la lista de disparates no tiene fin.

Entonces hay momentos, muy pocos, en los que una noticia parece lanzar abajo el castillo de naipes  con un título como este: El peor escenario de las emisiones de gases de efecto invernadero ahora parece extremadamente improbable.  

9. EL SECUESTRO DE LA ECONOMÍA MUNDIAL EN ARAS DE UN SOCIALISMO/COMUNISTA GLOBAL

"Eliminar el cambio climático requiere el fin del capitalismo. ¿Tenemos lo que hay que tener para hacerlo?
la política no es suficiente. Hay que destruir el sistema y reelaborar nuestra relación con la propiedad, el trabajo y el capital"

Hay un aspecto no climático, sino político del catastrofismo que se pierde en el ruido mediático. Me refiero al proyecto de desmantelamiento de la economía capitalista que se cocina desde los think tanks de la izquierda socialista europea y de EEUU. Desmantelar la economía global no es nada fácil, pero resulta una posibilidad tangible desde adentro, si esta viene presentada con el propósito de salvar la vida en el planeta.  

La guerra contra el dióxido de carbono (C02) comienza con el Segundo reporte de la IPCC que concluye: "la evidencia demuestra una influencia humana discernible en el clima terrestre". La  influencia dañina es la energía derivada del petróleo, el gas natural y el carbón (los llamados fossil fuels). Otro enemigo es la energía nuclear. La cruzada contra la energía nuclear debía llevar a muchos a cuestionar las verdaderas intenciones del activismo catastrofista. ¿No acaso imperativo utilizar fuentes de energía viables y a la vez de emisión mínima para mitigar el efecto invernadero? En efecto. ¿Por qué entonces rechazar el uso de la energía nuclear? 4 El Wall Street Journal responde la pregunta: 
La utilización de la energía nuclear no depende de una reforma radical de la economía y la sociedad (como se pretende con las energías renovables), ni tampoco alimenta la fantasía de una humanidad futura en total armonía con la naturaleza. 
El imperativo político/económico del catastrofismo es utilizar las energías renovables, hasta ahora muy ineficientes, para reducir el consumo de energía y con ello detener el crecimiento económico global. Es una nueva guerra contra el capitalismo. Ahora el capitalismo no es la causa de la pobreza en el mundo, sino el causante principal de la destrucción del medio ambiente.

No se trata ya de que el capitalismo no es capaz de mitigar el cambio climático. No; el capitalismo es la causa misma del cambio climático. Deberíamos atrevernos a decirlo claramente. Preguntarnos cuál debería ser la alternativa al capitalismo y qué podría suceder si no hacemos el cambio.
¿Y la solución?
El comunismo, o socialismo -si quiere llamarlo así. Yo prefiero comunismo, porque describe un arreglo económico mucho más preciso y menos conducente al error. 
Lo anterior coincide con la plataforma del Green New Deal presentado por la congresista AOC. El ex jefe de personal de AOC, Saikat Chakrabarti decía en una entrevista para el Washington Post  que el Green New Deal no era un proyecto climático:
Lo interesante del Green New Deal es que no fue originalmente una cuestión climática en lo absoluto. ¿Ustedes pensaban que se trataba de una cuestión climática? El verdadero motivo para nosotros es cómo cambiar la economía entera.
Greta Thunberg, una de las figuras mas prominentes del catastrofismo, ha declarado en Project Syndicate:
La crisis climática no se trata solo del medio ambiente. Es una crisis de derechos humanos, de justicia y de voluntad política. Los sistemas de opresión coloniales, racistas y patriarcales lo han creado y alimentado. Tenemos que desmantelarlos a todos.
La posibilidad de un orden global burocrático de corte socialista/comunista en los países desarrollados está en el horizonte.

Lo anterior nos recuerda la advertencia del economista Ludwig von Mises en su libro Burocracia:  
El factor determinante de la política actual es sustituir la libre empresa por el control gubernamental. Poderosos partidos políticos y grupos de presión reclaman perentoriamente el control público de todas las actividades económicas. Buscan el control completo de la economía y la actividad humana que no se subordine a la regimentación de las autoridades. Para ellos el control estatal constituye la solución de todos los males.
Con o sin calentamiento climático, la receta político económica del catastrofismo es peligrosa.

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1Tanto el presidente del consejo europeo, la presidencia sueca de la Uniòn Europea y Greenpeace lo calificaron de fracaso. 2 La militancia climática internacional de los niños es un brazo importante de la IPCC. Pocos conocen de la FFF, o Juventud por el clima, organización internacional con cuatro semanas globales en lo que va de 2019. De ahí que la comisionada para los derechos humanos de la ONU Michel Bachelet expresara: "Los niños y los jóvenes tienen el derecho a participar. Tenemos que implementar el principio intergeneracional de igualdad salido del Acuerdo de París". Este estudio, justo en el medio de la controversia, presenta un cuadro menos distorsionado de los pro y los contra del dióxido de carbono. Téngase en cuenta que más del 80% del consumo energético del mundo viene de hidrocarburos (las llamadas energías renovables representan el 4.9% de la necesidad energética del mundo). Pese a ello la energía nuclear sigue siendo el enemigo.  5 El hiperobjeto es una metáfora que usa Tymothy Morton en su libro Hyperobjects. Morton cae en la falacia de definir un objeto que no puede ser medido objetivamente. Es decir, el hiperobjeto es el todo y Morton (desde la parte) pretende medirlo.

sábado, 1 de febrero de 2020

Al Green - Tired of Being Alone



De alguna manera hay que ir en pos de la sanación. Y la música es una recomendable terapia. Hace casi cinco décadas ante la pérdida de un ser querido le pedí a un amigo estudiante de guitarra en el Amadeo Roldán que me aconsejara algo que escuchar para transitar del dolor a la búsqueda de la paz. De momento, esperé una receta clásica. Pero el espíritu de esa época corría en timbres mucho más mundanos y sudorosos. Brother, si quieres alivio para el alma vete al soul. ¿El soul?, pregunté desconcertado. Sí, me respondió, y completó su respuesta con una pregunta venida de su cancha: ¿Has escuchado a Al Green? No sé, no te sé decir, le contesté. Pues trata de oírlo, me aconsejó, esa voz te va abrir un espacio vasto y apacible, y entonces tú escogerás la manera de aterrizar.(JR)

miércoles, 29 de enero de 2020

Fama y redes sociales versus tragedia comunitaria

JR

Hace apenas 48 horas las redes sociales y los principales medios de difusión comunicaban y difundían a una velocidad imparable la pérdida de una leyenda del baloncesto. La repercusión estaba más que justificada porque el reconocimiento social de una personalidad como la de KB explica por sí sola la dispersión de la noticia. Facebook, Instagram y otras redes hacían trascender la pérdida del atleta y sus acompañantes a rangos de dramatismo ciberestelar. Yo también estrujé mis manos una contra otra cuando recibí la noticia. Me cagué en la niebla que malogró la experiencia del piloto del helicóptero. Lloré con Le Bron, no la partida de un amigo, pero sí la de un deportista amado por sus cualidades y su competitividad. Me lamenté con mi compañera de la inmensa caída de una mujer que perdía a su esposo y a su querida  hija de un solo golpe. Terrible. Nos preguntamos uno al otro cuántos años transcurrirían para recuperarse, si se logra, de tamaño drama. Y a ello sumarle el resto de pérdidas de vidas humanas, dos de ellas aún en su etapa más inocente. Doloroso. En extremo.

Pero, me pregunto, ¿qué hacemos con ese episodio eclipsado por la prensa internacional de las tres niñas aplastadas por el derrumbe de un balcón habanero acaecido horas después? En el caso de Kobe, se emitió hasta una fake news de años atrás para ilustrar la caída fatal del helicóptero. Pero en el caso de estas inocentes cubanitas solo ha campeado la imagen del balcón derrumbado. Y, cojones, permítanme soltar un sollozo porque yo tengo hija. Y tengo mi nieto. Ambos en La Habana. Y si me los aplasta un trozo de hormigón extraviado, por obra y gracia de la indolencia de la dictadura, juro que mi cerebro y mi corazón no van a parar de clamar venganza. 

No sé qué van a hacer los padres de las chiquillas, pero de lo que sí tengo certeza es de que las redes sociales y los medios tienen que amplificar esta tragedia. Y hay que doblarse de dolor. No son famosas. No hay medallas, ni juego de las estrellas. Niñas con solo el trofeo de su disfrute de barrio. Humildes hasta la mismísima orilla de la angustia. Agazapadas en el pudor de la pobreza. Seguro habitaban espacios a punto de demolerse que olían a keroseno. Sus panties posiblemente raídos. Las medias deshilachadas. Apenas usaban fragancias y desodorantes. Regresaban a casa para alimentarse de un tentempié miserable para depués festejar la existencia con música barata. Ellas seguro que disfrutaron de los Grammys en algún TV ajeno privilegiado con antena clandestina, y sabían quién era Kobe. Y chateaban por WhatsApp con miembros de las redes como ustedes. Y se conectaban por WiFi para nutrirse de los chismes vecinales. Y trataban de descubrir el mundo en una más exacta dimensión. Pero su universo, el real, el decadente, se ha estado cayendo a pedazos desdichadamente desde que nacieron. Y esta frase pudiera haber sido metáfora hasta que definitiva y fatalmente dejó de serlo. 

Las víctimas mortales del derrumbe son María Karla Fuentes y Lisnavy Valdés Rodríguez, ambas de 12 años, y Rocío García Nápoles, de 11 años. En paz descansen.
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El primer reporte en medios internacionales aquí.

Ver respuesta tardía, breve y precariamente doliente de Díaz-Canel

lunes, 20 de enero de 2020

la piel siente frío pero el frío no siente la piel


aLfreDo tRifF

Debe recordarse al lector de lo relativo de las cosas. La elasticidad de lo conceptual que toca las cosas y las cosas que tocan a las ideas: es un círculo. Un mundo de asuntos acaecen entre idea e idea. O entre idea y acción, con las cosas de por medio. El mundo nos contiene y también contiene la historia que aquí se relata.

Las ideas son como gente que ronda de aquí para allá, a veces sin motivo. Tal vez los motivos no le atañan a la mente. ¿Cómo saber lo que sabe? El saber siempre se ignora. La verdad de las cosas nos toma la vida. Y la verdad de la vida envuelve las cosas. Se trata de ver algo que uno mismo hace o piensa y que parece no haber sido ponderado aún, o que no lo será jamás. Hay que caerle atrás a la pregunta, conocer no ya la duda, sino su dolor. ¿Dónde se origina todo eso? Acaso ese lugar no esté en la mente. Hay más que mente en el dolor.

Se ha dicho que hay un abismo entre intención y acto. Lo que sucederá ahora es un caso típico de los espacios entre lo que se piensa y se hace y entre lo que se hace y lo que sigue. Déjese al poder de la causa a un lado, y el efecto puede confundirse con su causa. Detrás de eso yace el infinito del resbalo.

Se dispone a sacar el dinero de la caja fuerte de su jefe. Es un empleado de confianza. Lo ha planeado todo desde hace tiempo. Con paciencia, con atención al detalle. Es irónico que la mayoría de los robos hayan de ocurrir entre gente que se confía. La confianza es una cercanía y allí hay siempre un peligro que acecha.

La mente no conoce sus razones. Parece contradictorio, porque cuando alguien hace algo, lo hace con una idea en mente. Se cree que una idea es eso tan sólo. Pero no es así. Por ello se tiene una idea equivocada sobre la mente. Ahora, por ejemplo, la idea que existe es que pueda caer tan bajo. Que pueda hacer algo así. Y si después de hacer la pregunta siente ese vacío de no saber que responderse, es porque no hay nada que decir cuando la idea se ha liberado de sus paredes protectoras. Alguien objetará que así no se pregunta. Que la historia exagera la discontinuidad entre idea y acto. Sin embargo, es probable que la pregunta estuviese por debajo de otra idea, una que justificaba la respuesta que nunca se dirá uno mismo. O lo que es peor, una respuesta ignota. Cabe preguntarse por qué habría de conocerse todos los negocios de la mente. Hay asuntos no pensados -y hay asuntos impensables.


Una idea a mano es que tiene la mejor razón del mundo para hacer lo que hace. Uno siempre tiene razones. Bueno o malo es relativo a dónde estamos en ese momento. Claro, hay siempre deseos de por medio. Ese deseo crea una necesidad. Pero ya aquí estamos de nuevo en las ideas. Lo que nos ocupa es un buen ejemplo. Se verá en un momento que la explicación de lo que ocurre no yace en lo que se piense. Hay algo que va mas allá de la idea pura. Algo que torna la idea en movimiento. Quien inquiera la verdad debe ir detrás del perfil de las palabras, al vacío de lo predecible de los gestos y unir esos trazos separados de historia. Puede que el lector haya notado que la voz que habla no es sólo la voz que piensa.

No está nervioso. Le sorprende que todo marche con esa mecánica perfecta, casi trivial. Como si no estuviese haciendo nada fuera de lo rutinario. Como si robar fuese una cosa de costumbre. Debiera sentir profunda aprehensión, no ya temor. O una especie de ansiedad. Sentir no frío, sino la idea del frío en la piel.

¿Qué motivación o deseo lo lleva ha hacer algo que le es indiferente? Ahora lo que necesita es no esperanza, sino un poco de confianza en sí mismo. En un momento así, cuando se presume que todo salga bien, para que todo tenga al menos un viso de sentido. ¿Actúar sin propósito? Como si no deplorara su falta de entusiasmo, esa falta de deseo. No en el deseo, sino detrás de la idea de tenerlo. Como alguien le llamara desde afuera, con las ventanas cerradas, en un día lluvioso.

Se siente mejor que otras veces ha pensado -ante la ausencia de sentirse bien. Se necesita saber más del asunto mismo. Proyectarse ese mundo lleno de ideas para tener razones. Ellas hacen la historia. Pero siempre hay huecos. Las razones se van por las hendijas. Uno confía en que las razones pueden guardarse, es decir, la idea de las razones.


Ahora duda que jamás ha pensado qué le llevó a éste punto. Descubre que necesita tener la idea de una convicción sagrada. Siente que va de un lado a otro, sus ideas corren de cuarto en cuarto sin dirección. Quisiera que el pensar fuese como abrir la puerta y tropezarse con un rostro conocido y amable. Siente que camina sobre un sentir imaginario. No reparó que ha llegado al último fajo de billetes. Y la realidad lo substrae de ponderar, de desenterrar ideas interminables, encadenadas por los más nimios motivos. De ahora en lo adelante comienza una nueva vida, se dice (o acaso fue una idea en un espacio sin paredes). Cierra el zipper de la maleta que contiene los fajos y se dispone a salir.

Justo antes de abrir la puerta percibe que alguien se dirige a la oficina. Puede ver a través de los cristales ahumados la figura de alguien conocido. La silueta que se mueve hacia la puerta que él necesita cruzar. Alguien vestido con una ropa negra, ese color que le sugirió a su jefe para el viaje. ¿Es que no se ha marchado aún? ¿Habrá tenido un accidente y canceló sin avisarle? ¿Habrá dejado un mensaje en el contestador telefónico? No tiene tiempo para decidir y siente que no puede esconderse y le asalta la idea que oye claramente la cerradura de la puerta que cede ante la llave y que el picaporte muévese a la izquierda y que un clic seco y metálico indica que la puerta ya se abre y entra un frío colosal por esa rendija y tiene la idea que alcanza a mirar el débil quicio que muestra un rostro que no puede distinguir con claridad precisa pero que sin embargo (en esa cuestión de un instante) le produce la vaga intuición de una certeza que debe ser imposible.

La figura, o la cara de la figura vestida de negro, se mueve. Parece dejar el rastro de su propio movimiento como coagulado en el aire, la cara a la izquierda y ese perfil emerge con la claridad mas exacta que haya visto jamás. Una faz sin un asomo de sorpresa, sin miedo alguno. Una cara que conoce desde hace muchos años de verla todos los días en el espejo.

viernes, 17 de enero de 2020

La croqueta: patrimonio nacional



JR

Se ha celebrado por todo lo alto el Día Internacional de la Croqueta, esa receta que algún día nos inventaron los franceses para deleite de la merienda rápida. Se le atribuye la iniciativa a Louis de Bechamel, responsable del menú del rey Luis XIV. Pero, los historiadores afirman que fue el chef Antoine Carmenere quien le dio acabado a la idea al recubrir la fritura de la masa bechamel con una capa crujiente. Y, bueno, hay más hipótesis que la remiten a los cocineros florentinos del siglo XVI.

Lo cierto es que en Cuba, desde que tengo uso de razón, la croqueta tuvo un lugar especial en el consumo nacional. Se dice que ya muy temprano en el siglo XX, introducida por los españoles, invadió el paladar cubano para no abandonarlo jamás.

Mi madre preparaba la masa bechamel pero mezclado con la textura proteica. Picadillo si eran de carne. Les aclaro que estoy hablando de la década del sesenta AOF (antes de la ofensiva revolucionaria) del siglo pasado. Hebras de pollo si eran de pollo, o bacalao, si eran de bacalao. Mi padre decía que una croqueta a base de bechamel nada más no era croqueta. Y recuerdo que la preparación de la hebra era tan especial como la bechamel. Tenía su rollo. El viejo le dedicaba tiempo y secretos.

Con los años la croqueta, a falta de carne, fue sustituyendo en Cuba a la popular frita. Y la historia de la receta fue evolucionando a la par de la degradación del status quo de la sociedad cubana bajo la dictadura. Antes de su definitiva decadencia, una de las más famosas eran las de la cafetería La Cocinita cerca del Hotel Riviera, en la época en que todavía te servían ketchup en la mesa.

En la medida que faltaban ingredientes fundamentales y el componente proteico desaparecía, la croqueta en el territorio nacional asumió las variantes más insospechadas. No obstante, fue adquiriendo cada vez más protagonismo, no tanto para la alimentación, como para mitigar la sensación desolada del estómago.

Croquetas hechas de harina por dentro y por fuera. Croquetas grasientas, “enchumbadas” en manteca de manera tal que recubría el epitelio estomacal y lo protegía del ataque de los jugos gástricos del hambre, o de los embates del ron Legendario o la Coronilla. Croquetas concebidas de los materiales más disímiles. Si en Europa desde hace siglos se conocían las elaboradas con patatas, en la Cuba revolucionaria  se concibieron de yuca, de boniato, de lentejas, de chícharos, arroz, de quimbombó (con su babita), de cáscara de plátano y de “averigüe usted qué”…Masa cárnica, pasta de oca, picadillo de soya, fricandel y no se sabe cuántos otros pecados inconfesables de la cocina de Satanás.

¿Quién no se acuerda de aquellas croquetas pegacielo, cuya fórmula indescifrable las hacía un manjar propicio para ejercitar los músculos bucales y faciales y nos entretenía durante largo rato en el esfuerzo de despejar con la lengua paredes y conductos destinados a la entrada de alimentos en el organismo humano, sopena de exponernos al susto de una obstrucción respiratoria? No obstante, aquel mortero cochambroso adquirió junto al huevo y los chícharos un rol heroico en la supervivencia del pueblo.

Los que conocimos en la infancia lo que era una croqueta genuina, nos fuimos decepcionando con su trayectoria histórica en la medida en que el desastre comunista nos arrojó a la cuneta.

Por ello, los que nos fuimos, una de las cosas que más agradecemos es poder haber recuperado el encanto de la receta. Acá en Miami, es quizás la presencia más reconocida en las cafeterías de la ciudad. Las hay famosas. La croqueta de jamón del restaurante Islas Canarias, para mí la más representativa en cuanto a elaboración y sabor para el gusto criollo. Las de bacalao de Casa Paco, donde nuevamente nos topamos con la deliciosa hebra. Las de espinacas de Vicky o Gilbert Bakery. Las de prosciutto de Galindo Restaurante. O las cuban-american de Finka.

La más discreta croqueta en Miami es, indiscutiblemente, una croqueta digna. Sana. Está hecha con diligencia y ganas de vendérselas al comensal. Nos recuerda a los cubanos por qué alguna vez se convirtió en patrimonio nacional. No hay nada como paladear su masa saborizada, ligeramente atizada con sal, sin galletitas ni acompañante alguno, para luego degustar un buen café.

¡Ah, croqueta, sabemos que volverás con la fuerza de antes!, junto a todo ese goce usurpado: el de los pastelitos de guayaba, el del son auténtico y la libertad sin racionamiento. Volverás con todo el decoro del plato monárquico, no como te llegamos a ver, ultrajada y adulterada.

Ya los cuentapropistas en La Habana, dicen que la han estado rescatando y la han convertido nuevamente en una oferta apetecible. La van enalteciendo como un monumento con vigencia. Bueno, al final de la jornada, todo lo rescatable espontáneamente en Cuba es un homenaje a los caprichos cortesanos de la otrora metrópoli. Golosina local para cronistas y viajeros. Y son ganas de que el mundo se fije de nuevo en la isla y son trampas para atraer. Tanto para europeos, como chinos, rusos y, sobre todo, para el imperialismo yanqui, un monstruo al que el pueblo en penurias necesita tanto.

viernes, 10 de enero de 2020

Fiesta roja en la Moncloa



JR

No sé yo ustedes, pero estoy feliz con la investidura de Pedro Sánchez.  Sé que de ahora en adelante me van a injuriar, pero reflexionen, las naciones requieren de etapas de crecimiento. España desde su primera república añoraba esta utopía. Una utopía de mierda, pero utopía al fin. Nunca se concretó. Los golpes de estado. La guerra civil. El franquismo. La transición, la movida, el despelote. Pero al final, Pedro Sánchez inaugura el pabellón rojo de España. Estoy dudoso con esto de la ñ de España., pero bueno al final nos pondremos de acuerdo.

Miren, los pueblos, como a nuestros muchachos en la adolescencia les hace falta una buena patada por culo para que crezcan. Y eso es lo que hay que entender. La nación española está inmersa como en batidora en un periodo de aprendizaje.

No, se los aseguro. No va a haber libreta de racionamiento.  No va a haber ofensiva revolucionaria interviniendo los pequeños negocios. No va a haber una Primera Declaración de Madrid, ni se va a declarar la condición socialista del estado español, ni se va a declarar una guerra al imperio americano y se va a denunciar al bloqueo yanqui.

Hay quienes han acudido a las redes sociales con esas teorías alarmistas. No, amigos míos. La Europa y la España contemporánea se comportan de maneras más sofisticadas, permeables y pragmáticas.

El gobierno de izquierda absoluta en la Península entraña varios peligros y se los enumero, aunque estoy seguro que se me quedan cosas e invito a los comentaristas a agregar:

Control de la jerarquías de la administración pública, eximiendo a candidatos de otros partidos
Discriminación y vigilancia de acuerdo a la militancia política desde niveles superiores hasta la base comunitaria. El ciudadano, indiscutiblemente, se va a sentir vigilado. Muy vigilado
Manipulaciones del erario público justificados por argumentos populistas y susceptibles de corrupción
- Raptos en los pretendidos presupuestos
Purgas partidistas
- Adhesión y apoyo moral  a dictaduras de izquierda en América Latina (la hija natural de la metrópoli, roja por cierto ahora)
- Emisión de decretos propueblo en el orden social y económico que generarán regresiones en la rentabilidad financiera del estado español. Y no me refiero a las medidas de beneficio social congruentes, sino a las que no lo serán
- Adoctrinamiento marxista en el sistema educacional completo: desde la enseñanza básica hasta las universidades
- Choques internos entre la izquierda moderada y la izquierda extrema. Olvídense de la oposición natural del centro y la derecha
- Nudo en la solución al tema catalán
- Negociaciones con el régimen de Putin
- Desafíos desatinados a la política norteamericana 

Me veo en la obligación de hacer una parada en el último punto. No creo que la línea del nuevo gobierno español va a causar mucho entusiasmo en el Presidente Zanahoria y eso es un big problem.

Si bien España ha sido el país europeo de crecimiento sostenido económico más estable hasta el momento, su economía sigue siendo después de la de Grecia, la más frágil. President Mr. Carrot tiene un manifiesto problema con la flexibilidad de pensamiento. Y es que sencillamente no tiene flexibilidad. Se lanza y se retracta, o se lanza o se retracta. Pero en su mente no fluye un abanico de opciones. No porque las desprecie. No se equivoquen. Sino, sencillamente,  porque las desconoce.

Imaginémoslo como un irlandés que acude al bar y si hay algo que lo enfada estrella su jarra de cerveza contra la mesa. Después pide perdón o tiene un gesto cortés o radicalmente no lo tiene y se muestra más hostil. Piénselo, es algo humano que ha tocado en la presidencia que no tiene arreglo y hay que admitirlo y aceptarlo.

Pues bien, esa alimaña pelicolorá si le da por imponerles sanciones a los rojos españoles por apoyar a Maduro, al régimen de La Habana, a los kirchneristas argentinos, al presidente comemierda de México, a los sátrapas nicaragüenses,  los hace mojones con confeti.

La estabilidad financiera alcanzada por el lamentablemente vilipendiado Rajoy se va a bolina.

Pero a los rojos les gustan las orgías de las cloacas. Las disfrutaron en los tiempos en que asesinaban a curas y feligreses en los templos, mientras que sus militantes eran liquidados a mansalva en las calles. La humanidad no olvida aquellos tiempos, españoles. Todavía andamos tras los restos de Lorca y no sabemos quiénes son más culpables si los generales o los líderes sindicales.

Ahora la sangre no va a llegar al charco. Pero los euros si van a engrosar los bolsillos. Porque no hay nada más corrupto en este planeta que un comunista.

El gran triunfador de esta movida indiscutiblemente es VOX. Se crecieron en las elecciones y se apuntan como los sustitutos naturales paras las próximas. Siguiendo el movimiento pendular de la época a ellos les toca. Como sucedió con Trump después de Obama. Ese es el futuro de España.

Les deseo, hermanos españoles, una feliz fiesta roja en la Moncloa. Entre la de ustedes y la nuestra, los cubanos, hay sus matices. A nosotros nos clavaron con una pinga por más de seis décadas.

Ya les explico, una pinga es un músculo genital, pétreo como una mandarria en la entrepiernas de un negro mandinga. Ustedes son penetrados por una polla. Un miembro reproductor sexual masculino más sonrosado, más terso, casi nada subsahariano y mucho menos agresivo. Entalcado, intelectual y deliberadamente más conceptual. En fin, más blandito, aunque disfrutable por esa drag queen guevarista pelilarga a la izquierda de Sánchez, a la que por cierto, ya dos socios míos nichardos que son bugas me han dicho que si la atrapan están seguros que la ponen en cuatro, le sueltan el pelo, la ponen a mamar y después la hacen gemir como a una puta. Vaya utopía erótica la de esos pervertidos, me digo yo. Qué mentalidad tan poco civilizada y a la vez tan incandescente. Una fantasía de tintes rojos, por cierto, más allá de si la relación es consensuada o no.