martes, 25 de abril de 2017

La gran marcha por la libertad de Cuba en Nueva York, noviembre, 1968



En noviembre, 1968, cientos de estudiantes cubanos, miembros de la organización Abdala realizaron una marcha en Manhattan, desde la estatua de José Martí en el Parque Central hasta la ONU para denunciar las violaciones de los derechos humanos pore gobierno de Fidel Castro en los conocidos campos UMAP. Realizador: Iván Acosta.

miércoles, 19 de abril de 2017

José Ramón Alejandro y lo no pensado de la máquina universal

JRA, Mystagogue (circa. 1975)

Toda estructura es una máquina abstracta que se aviene a las leyes internas de su combinatoria.—Deleuze-Guattari (1980)

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La reciente exhibición en Miami del cubano-francés José Ramón Alejandro (JRA en lo adelante) fue una oportunidad para ver de cerca la nueva trayectoria de este pintor maudit.  La obra de JRA puede dividirse en tres momentos: 1- La máquina "platónica" que lo hiciera conocido (desde mediados de los 60 y 70), 2- La máquina/fruta (desde fines de los 80 hasta hoy) y 3- La máquina/mandala, que va de 2015 hasta el presente.

La máquina platónica

Le virginal, 1968, presenta una máquina de tortura blanca. Desde la torre, un complejo mecanismo giratorio de ruedas simétricas ejerce fuerza sobre un bloque dentado que sube y baja para enterrarse lentamente sobre la víctima, comprimiéndola y fracturándola. La puerta del aparato se cierra con el propósito mantener al condenado oculto en solitarium.

JRA, Le virginal (1968)

Esta pintura tiene mucho en común con el infame "Divisor de rodillas" o "Aplastapiernas" de La Santa Inquisición del siglo XIII:

Desgarrador de rodillas, siglo XIII

Le Virginal aparece sobre una superficie lisa amarilla contra un fondo violáceo y homogéneo. Observemos que las máquinas de JRA de este período no tienen fondo

La mise-en-scène de la máquina


En la historia del arte, la presentación y elaboración del fondo de la pintura se asume como una necesidad. Si pudiera prescindir de su contexto, la pintura quedaría coja. Por ello Le Virginal no podría figurar en un fresco de la Grecia antigua. Y esa fidelidad a la realidad provoca una tensión entre realismo y conceptualismo que prácticamente nace con el arte de la pintura. Platón, en el libro X de La República, ataca a la pintura por apartarse de la realidad. El arte de la pintura, observa Platón, confunde la realidad con la apariencia. Liberarse del lastre del fondo es, por tanto, un acto audaz de la pintura.

Retrato de hombre y mujer, Pompeya, 30 A.D. (obsérvese que no hay background)

La pintura lidia con este problema de dos maneras: Primero con el retrato, trayendo el tema hacia adelante, aumentándolo a la vez que reduce el espacio contenedor de la escena. Segundo, restándole importancia al fondo, durante el Barroco, con el auge del chiaroscuro. Lo que cambia es la teatralidad de la escena. El contexto mengua o desaparece y el tema al frente funge como un todo.

Francisco Zurbarán, San Francisco de Asís (1635) 

Volviendo a la pintura de JRA, ya podemos anunciar que la razón de esa ausencia de fondos se debe a que la máquina de esta serie equivale a una forma que pudiéramos llamar "platónica". En la metafísica platónica, la estructura (el todo) es diferente del contenido (la suma de sus partes). Definir la identidad de algo es precisamente poder diferenciar entre la parte y el todo. Si la pintura careciera de fondo, entonces su identidad devendría un todo.

Estamos hablando de relaciones espaciales entre fondo y tema. En Timeo, Platón expresa la propiedad geométrica en sí, como posibilidad de configuraciones en el espacio. Por otra parte la tesis en Filebo es que el todo (fondo y tema) es una mixtura normativa y teleológica. Es decir, todo lo que sea completo es perfecto, armónico y conmensurado. 

Tal parece que la función de Le Virginal es producir dolor y forzar la confesión, etc., pero esto no habla de su esencia. Cada engranaje de la máquina (sea rueda, brazo, eje, rayo, perno, remache, diente), demuestra simplemente lo permutable de una cifra combinatoria. Para comprenderlo, nos ayudará citar el raro libro de Gottfried Leibniz titulado Ars Combinatoria, donde el filósofo lanza la idea del calculus raciocinator, o la matriz universal contenedora de todas las posibilidades posibles. Dicho cálculo se realiza en dos niveles: el primero, es el mundo oscuro de la posibilidad (oscuro, en que la posibilidad puede nunca actualizarse), el segundo, es la posibilidad que nace en lo actual. De ahí reza el principio lógico: No todo lo posible es actual, pero todo lo actual es posible.    

Por ejemplo, supongamos que JRA se encuentra ahora pintando máquinas en ese París convulso de finales de los años 60. Éstas han sido muy bien recibidas por la elite de la crítica parisina del momento. Sin embargo, el verdadero deseo del pintor es explorar digamos  la pintura iluminada de los muralistas florentinos pre-renacentistas. El pintor se dice a sí mismo que la máquina no es más que un accidente, una manera de triunfar en París, y que más tarde se dedicará a su verdadera vocación. Todo lo anterior ha ocurrido realmente en el mundo de las posibilidades. Como vemos, el universo siempre expresa una "maquinación" en dos mundos simultáneos. Si de acuerdo al principio leibniziano todo lo que sucede es necesario, la realidad es otra. En el plano actual, a JRA no le ha quedado otro remedio que pintar máquinas. La máquina es una necesidad de la combinatoria de posibilidades. No es la mano del pintor la que pinta, sino el calculus ratiocinator expresándose a través de la mano del pintor. En lo que sigue trataremos de demostrar que la máquina de JRA es combinatoriamente formidable.


JRA, Ave Satana, (1969). La construcción asemeja una maquinaria de guerra davinciana.

La máquina (en el tiempo y el espacio)

Se sabe que el tiempo platónico es eterno. Sin embargo, las máquinas tempranas de JRA expresan un contexto particular. La materia prima esencial de la Edad Media es la madera. El bloque de piedra también, pero no habría estilo gótico sin el uso de la madera, como soporte, en la construcción de la iglesia gótica. El reconocido historiador francés Jacques Le Goff en su La civilización del medioevo 400-1500, ha dicho que la Edad Media es la edad de la carpintería. La tecnología del medioevo depende de la madera de la misma manera que la tecnología de la revolución industrial depende del hierro.

Algún crítico parisino de la obra de JRA ha mencionado este ángulo, pero sería erróneo suponer que las máquinas de JRA están contenidas en un tiempo "medieval" específico. Por el contrario, el material de la máquina no es sino una apariencia de la propiedad combinatoria. La máquina no está contenida dentro de un período cronológico, ni antes ni después. Más bien la máquina está fuera de...

Aquí la prueba:
                                                                             
JRA, Pointe sèche, (1966)

¿A qué período tecnológico pertenece esta máquina? ¿Para qué sirve? Es evidente que su función es su no-función, precisamente, su fuera de... 


JRA, El agua (1985)

La máquina arquitectónica (aparece el fondo)

Desde finales de los años 70 y principio de los 80 comienzan a aparecer fondos en las pinturas de las máquinas. Aparecen en medio de parajes agrestes cerca del mar y recuerdan toda la costa europea que bordea, por ejemplo, el Mar Tirreno.

JRA, El arsenal del poeta (1984)

JRA, Sin título (1984)

Si bien observamos vegetaciones tipo xerófila como parte del paisaje (propia del clima seco mediterráneo), sucede que esta vegetación no es "actual" (JRA no está reproduciendo un paisaje en particular, ni captándolo alla prima. Éstos forman parte de esa posibilidad combinatoria de la máquina arquitectónica. Es como si viéramos un bosque en el cual la vegetación es "construída" para darnos la idea falsa de veracidad.

Observemos que estas pinturas de JRA no contienen presencia humana ni animal. Y ahora es importante separar las cuestiones de estilo de las conceptuales: Por ejemplo, el paisajismo de la Escuela del Río Hudson evita la presencia humana, aunque admite la presencia animal. Esta escuela parte de un principio romántico con viso transcendentalista: el paisaje es puro en tanto no haya sido tocado por la civilización. El animal pertenece al paisaje. El problema para el paisaje es el ser humano y su capacidad destructiva.

Asher Brown Durand, The Catskills (1859) 

Esta no es una consideración en la pintura de JRA. Por el momento, la máquina y "lo vivo" no se llevan. Como hemos dicho antes, la razón sería estructural: la máquina arquitectónica no necesita de lo vivo, sino "estructurar estructuras", de acuerdo al teórico de la arquitectura Manfredo Tafuri.

JRA, La tierra, (1980s)

Existe la tentación de "descifrar" un misterio en estas pinturas de JRA, o explorar su lado "surrealista", pues sus temas parecen lidiar con una realidad otra. No nos engañemos con las apariencias: lo que se trata aquí es una combinatoria de elementos que va manifestándose de lo abstracto a lo concreto, de lo necesario a lo contingente, de lo posible a lo actual. No es el pintor el que pinta un paisaje "X" porque está de viaje en Córcega. Todo lo opuesto, el pintor visita Córcega porque necesita de un paisaje agreste a punto de manifestarse en su pintura.

La máquina/fruta (finales de los 80)

A fines de la década de los 80 la máquina de JRA parece abandonar el mundo de la forma, en un deseo insólito por llegar a lo "actual". ¿Cuál es la propiedad fundamental del mundo actual? La vida. La máquina desea vivir. Analicemos el deseo vital inmanente al organismo. Deleuze y Guattari en L'Anti-Œdipe caracterizan al deseo como un huevo, "... entrecruzado con ejes y umbrales, con latitudes y longitudes... atravesado por gradientes que marcan transiciones y mutaciones..." (AE, p 21). Ampliemos el tono de nuestra tesis para acomodar no solo a la razón, sino al deseo. El cuerpo sin órganos, apunta a la capacidad generadora del deseo dentro de la materia universal. El deseo no se tiene, más bien todo es, constantemente, manifestación del deseo. El deseo hace de todo y lo contiene todo.


El corps sans organes deleuziano representado como un huevo (especie de máquina de deseos) 

El punto no pasa inadvertido para un crítico de la estatura de Roland Barthes, quien, a finales de los años 60, refiriéndose a la obra de JRA, observa que,

... el arte decreta su lema… manifestando así lenguaje del deseo que le constituye.

¿Cómo se anuncia un "deseo" por el lenguaje? La sorpresa que no puede anticipar Barthes (murió en 1980), es que JRA no explora un lenguaje estructuralista, sino un lenguaje diferente que le precede a aquel: el lenguaje físico-químico universal de la materia.

 JRA, Mujer (1989) (desarrollo de la máquina/fruta)

Es cuando la máquina replicante físico-química deviene máquina biológica. Y la materia expresa su deseo fundamental de fructificar.

La máquina/fruta

JRA, El Nyctamero (1981), (acaso la primera máquina/fruta)

El Nyctamero (1981) es acaso la primera máquina/fruta de JRA. Este carapazón es casi-vida. Una máquina que se distingue de las anteriores en que (como dijera Barthes) oculta un secreto. Y ese secreto es la pulpa. A propósito de pulpas, Novalis, el gran romántico alemán, afirma en sus Notas para una encyclopedia romántica que mientras más duro el carapazón, más suave es la carne que contiene. Entonces apreciemos la máquina/fruta "boca arriba".

JRA, La guanábana (2003)

Véase la guanábana de modo que la pulpa sea un carapacho blanco con semillas, y tendríamos una especie de molusco ancestral, trasladándose lentamente con sus extremidades espinosas, a través de la acuosidad cámbrica. El pedúnculo de la fruta es la cabeza del molusco; su estambre velludo una especie de aguijón sexuado y erecto. La máquina/fruta de JRA aparece poco a poco en escenarios de eclosión ambiental.


JRA, Allá va candela (1990s) 

Allá va candela (circa 1990) es una pintura colosal e impresionante. JRA nos lleva a la explosión vegetativa universal durante el Paleozoico, particularmente el período Devónico (hace aproximadamente 380 millones de años). Aquí aparecen precisamente los helechos arborescentes y los árboles gigantes con verdaderas raíces y hojas (el Licopodiófito Archaeopteris llega a 30 metros de altura), y aparecen también los primeros bosques. Nos valemos de una metáfora, por supuesto, pero habría que preguntarse por qué razón la máquina/fruta de JRA no está contenida en el Antropoceno.

Al igual que sucedió antes con la máquina/arquitectónica, no es que el pintor tenga una paleobotánica específica en mente. Aunque resulta muy persuasivo verlo así. El paisaje es típicamente ancestral. JRA representa dos filos, la arthropoda, saliendo de un hueco en la tierra y la mollusca en primer plano. El árbol frutal muestra raíces tentaculares, halladas en el catálogo de Ernst Haeckel (siglo XIX), o la forma del calamar gigante de Albertus Seba, en su Cabinete de curiosidades (siglo XVIII).


Observe el detalle de las huevas del calamar, que asemejan uvas  

Es imposible limitar la combinatoria estilística del trazo. Cada trazo contiene toda una geometría diferencial de curvas. En la caligrafía, cada parte de la letra asta, brazo, cola, descendente es una manifestación de ese diferencial geométrico. Por ejemplo, tenemos el desarrollo del uncial (la mayúscula) a partir de la cursiva antigua romana. En realidad, el trazo se facilita en su elaboración de serifas debido al material del pergamino, lo cual demuestra que la tecnología (el pergamino en este caso) ayudó a crear estilos. El trazo "tentacular" de la grafía de JRA no es más que ese diferencial geométrico de curvas de la combinatoria.  

Anverso de Changó, pintura reciente de JRA 

El peligro está en que dicha combinatoria se vuelva contra sí misma, convirtiendo el tema pictórico en un engendro hiperbólico delirante.    

  JRA, El cero de la luna (2013). La combinatoria en su horror vacui gráfico.


O como una profusión desorbitada de símbolos inconexos.

JRA, El tránsito de la mirada, (1998). La combinatoria en su horror vacui frutal.

Por otra parte, estas pinturas pueden verse como ejercicios de ilustración. JRA es ilustrador de libros. 




La pintura de JRA reencuentra su norte cuando expresa la evolución natural de la combinatoria. En La energía fluye en direcciones opuestas (2016) observamos en primer plano, una fruta que recuerda la pitaya ancestral de América, contra un cielo que presagia un desastre medioambiental. El calentamiento global, en pleno comienzo del siglo XXI es un hecho insoslayable.

JRA, La energía fluye en direcciones opuestas (2016). La máquina en el post-Antropoceno.

Del pedúnculo de la pitaya sale fuego. Estamos en presencia de una bomba-de-tiempo de una era desconocida. ¿Puede ubicarse esta imagen en el post Antropoceno? Entramos de súbito en esa región oscura y desolada que Ortega y Gassett llamara la cosa.  En otro artículo hemos explorado la poética de la cosa:
La región de la cosa es el sin-uno. ¿Qué sentido tiene hablar de una cosa no observada? Imaginemos un estando-sin-estar, por ejemplo, el tronar ensordecedor del océano Cámbrico, el bosque clorofílico del Devónico, el hueco negro a millones de años luz que devora miles de estrellas y que no será descubierto jamás. El momento de cataclismo durante el Mioceno, donde millones de dinosaurios se arrastran asfixiados sobre la faz humeante de la tierra, en busca de oxígeno.
La máquina/mandala

La máquina más reciente de JRA es la máquina/mandala. Ésta se presenta como todo-en-cada-parte.

JRA, Virgen de media noche (2015). 

La geometría y el color son dos partes principales de la mandala y trabajan al unísono. Primero, tenemos el movimiento armónico del color, en ascenso y visceversa: violeta oscuro, azul pizarro, violeta rosáceo, rojo/naranja, rojo/amarillo, mostaza, dorado/margarita, claro/marino, veteados de rojo/ladrillo, siena, marrón, rojo naranja, azul pizarro. Segundo, tenemos el movimiento armónico de la geometría: círculos en triángulos y triángulos en círculos se superponen simétricamente, armando una figura de poliedros que se suman en acumulación absoluta. La virgen viene acompañada por dos serpientes, dos roedores semiacuáticos, dos espermas triangulares y dos seudo-pelícanos. Detrás de ella yace una presencia luminosa fulgurante, azul turquesa en forma de cruz occitana.

Si la mandala expresa una dualidad ancestral entre el espíritu y la carne, que es la división entre posibilidad y actualidad, no hay nada más carnal que el espíritu.

Aquí existen puntos convergentes entre la máquina/mandala y la corriente expresionista del Blaue Reiter. Comencemos con la idea de cromaesthesia de Kandinsky en su De lo espiritual en el arte, retomada luego por Paul Klee. Consiste en articular con el color y la geometría, una expresión ascendente de plenitud espiritual. En El ojo pensante, Klee propone que el mundo no es más que un diseño (Gestaltung) orgánico y que en toda imagen existe un movimiento implícito de ascenso y descenso, cual "oposición entre contrarios". La explicación de Klee ¿no nos recuerda el principio combinatorio de la máquina/fruta?

JRA, Demonio del mediodía (2015)

La segunda mandala es un mapa celestial diabólico. Si bien el diablo se inaugura con el mal, el deseo por el mal es siempre una apariencia del deseo. La máquina/mandala es una pausa rica en posibilidades combinatorias futuras. Es salida abstracta y necesaria que pospone la tensión sin tregua entre la máquina/fruta y su propio exceso, el horror vacui, que no es más que la satisfacciónnunca saciadade someterse al deseo de la mano del pintor.  La máquina/mandala llega tarde precisamente porque no ofrece solución. Se trata simple y llanamente de un hiato necesario para la próxima máquina/JRA. 

El racionalista Baruch Spinoza confundió mucho a su mejor interlocutor, Willem van Blyenbergh cuando le dijo: "El mal no es nada... solo el Bien hace ser y hace actuar".  Spinoza quería decir: no hay mal ... solo hay Ser.  JRA añadiría: Solo hay deseo y es amargo. 
La materia que simultáneamente es energía se desdobla de modo físico y espiritual. Porque estamos aquí para desarrollarnos espiritualmente dentro de este vehículo somático perfectamente adecuado a las condiciones materiales imperantes...  idóneo tareco cuyo funcionamiento nos ha tocado experimentar... esta existencia que vamos llevando, encerrados dentro de esta rotunda biosfera... aparato provisto con sus amortiguadores y aceleradores, frenos, cloches, bujías y tornillos y de todo mecanismo del que pueda tener un día la eventual necesidad. Porque de toda esa diferenciada materia... está constituido este cuerpo de carne y hueso que un día no muy lejano va a servir de tremendo banquete a esos gusanos de la tierra. 
El fragmento ilustra la insoluble tensión entre lo Antropoceno y lo no Antropoceno, lo posible y lo actual, la combinatoria de la máquina y la voluntad de la mano del pintor. La máquina/mandala muestra una incertidumbre iluminada y superficial que oculta un vacío. Y es la reafirmación de nuestra ignorancia.

La pintura de JRA no promete absolutamente nada. Su honestidad es la honestidad de lo amargo del deseo. El arte de JRA no ha hecho más que buscar, acaso inconscientemente, un secreto inmemorial: lo no pensado de la materia universal.

JRA, Aprendiz de brujo (2015). La desintegración de la máquina en la cosa. 

miércoles, 5 de abril de 2017

Los disparos al vacío de Néstor Díaz de Villegas

el Donald tuitea contra la prensa americana llamándola "enemiga del pueblo americano"

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Néstor Díaz de Villegas lanza una última andanada contra el enemigo, ejercicio épater del poeta maudit.

Los que estamos acostumbrados el estilo de villegasiano disfrutamos ese giro poético-literario contracorriente y provocador. Aquí hay otra cosa, detrás del fuego de artificio, trátase de construir un argumento. Pero el discurso no llega, sino que se disuelve en pura estridencia.

Lo llamo disparo al vacío.

Primer disparo al vacío
El régimen de opresión socialista que padecimos en los Estados Unidos hasta las pasadas elecciones presidenciales elude cualquier definición, debido a que ese régimen totalitario llegó a confundirse con la totalidad de lo que es el caso, desde el baño donde orinas hasta la guardería adonde mandas a tus hijos, desde tu orientación sexual hasta la temperatura del sol.
Lo anterior es una parrafada amarilla.

Dice de Villegas: "...desde el baño donde orinas..."

Veamos, la niña que va a orinar al baño de las mujeres en una escuela primaria de Colorado se llama Coy, transgénero Masc-Fem de 6 años. En otra escuela en Vancouver, Gavin Grimm, transgéro Fem-Masc de 17 años va al baño de los hombres. Ambos van al baño que les pertenece. El conocido Título IX, elaborado por el demócrata Birch Bay (apuesto que un "socialista" para la óptica devillegasiana) no incluía el beneficio de la no-discriminación para un trangénero, puesto que el tema "transgénero" no era un asunto social relevante en 1972.

¿Dónde está la "opresión" a la que alude el poeta? Lo transgénero es un hecho sicológico, sexual, social, insoslayable.

La pregunta que no hace NDDV es: ¿debiera Título IX aplicar por extensión a la población transgénero?

¿Qué "opresión" existe en ampliar "discriminación basada en el sexo" a "discriminación basada en el género".

En efecto, Obama defendió ese derecho transgénero. Y el presidente de NDDV lo acaba de derogar.

Y me preocupa que este primer disparo al vacío de NDDV caracterice un estilo trumpista de envenenar el pozo, muy en boga hoy.

el Donald tuitea que Obama es musulmán

Segundo disparo al vacío

De Villegas lleva algún tiempo implosionando "liberal" y "socialista". No hay nada original en esto. El más reciente material d'habitude es la retórica del Tea Party, circa 2010.

Pero he aquí que Obama no se postuló por el partido socialista (cuya membresía consta de 1,500 personas), sino por el partido demócrata de los EEUU.

Lo que rechaza implícitamente de Villegas es el pluralismo político norteamericano. En EEUU tanto el partido demócrata como el republicano tienen tres alas conocidas: derecha, centro e izquierda.

Obama nunca fue lo que se llama liberal a gauche. Aquí está la prueba: Bill Press, progresista del ala izquierda del partido demócrata siempre estuvo muy desilusionado con Obama:
Lo más decepcionante para los progresistas es que Obama simplemente ha continuado la política del ex presidente George W. Bush. Esperábamos que redujera la vigilancia de la NSA, sin embargo Obama la defendió. Además, ha ampliado el programa de drones. Ha deportado muchos más inmigrantes que Bush. Y ahora negocia el colosal acuerdo TPP que tanto daño le hará a nuestra economía.
O Bernie Sanders, declarado socialista y muy desencantado con la política "mainstream" de Obama.

La crítica anterior palidece si se compara con la valoración del conocido activista y filósofo Cornel West, para quien Obama es un "negro blanquizado":
The age of Barack Obama may have been our last chance to break from our neoliberal soulcraft. We are rooted in market-driven brands that shun integrity and profit-driven policies that trump public goods. Our "post-integrity" and "post-truth" world is suffocated by entertaining brands and money-making activities that have little or nothing to do with truth, integrity or the long-term survival of the planet. We are witnessing the full-scale gangsterization of the world.
La crítica de Press, Sanders y West, desde la izquierda de la posición de Obama, ilustra una diferencia sustancial entre liberalismo y socialismo. Y es la tendencia del liberalismo a no ir más allá de ese principio de diferencia de John Rawls en su Theory of Justice. El liberalismo es un órden económico que busca maximizar el bienestar de los más desfavorecidos, sí, pero sin con esto avalar tácitamente un estado de bienestar en que el control de la economía pase a manos del gobierno. Ralws es explícito en que tal arreglo no garantizaría a todos los ciudadanos suficientes recursos para tener oportunidades comparativamente iguales de influir en la política u obtener igualdad de oportunidades en la educación, empleo, etc.

Llamar a Obama "socialista" (sea o no peyorativamente) es un intento fallido de NDDV de apelación al rencor.


el Donald tuitea acusando a los chinos de "inventar" el calentamiento global para perjudicar a los EEUU


Tercer (y último) disparo al vacío

Volviendo a cuestiones de estilo:
No por negada –y amparada en la 5ta. Enmienda– la chivatería demócrata deja de ser una realidad. El hackeo ruso es la cortina de humo detrás de la que se esconden Barack el Big Brother y sus nuevos CDR. La vigilancia, bajo ese régimen policíaco, fue llevada a los límites de lo permisible, desde centros de espionaje prácticamente indetectables. Ya existen jueces, administradores, pajes y profesores que juran fidelidad a la causa: el liberalismo es un cristianismo.
Con estas afirmaciones poco originales NDDV respalda nada menos que al Breitbart News del dirigente del alt-right Steve Bannon (ahora en caída). Imagina de Villegas un mundo paralelo en que el hackeo ruso contra el partido demócrata es instigado y coordinado por una oficina en "Deep State", a su vez coordinada por Barack et al. 

Pura teoría conspirativa.

Será por eso que el Donald, en plena campaña presidencial, le implora a los hackeros rusos (dirigidos por Obama): "... si me están escuchando, espero que encuentren los 30,000 emails de... Crooked Hillary". 

Y de Villegas remata que todo esto ocurre " desde centros de espionaje prácticamente indetectables".

¿Aseverar así sin pruebas? Es la moda en estos días.
el Donald tuitea que el certificado de nacimiento de Obama es falso 

Para terminar, nada mejor que una lista apurada de algunos de los logros sociales "socialistas", tan detestados por NDDV:

Civil Rights Act de 1964, bajo el "socialista" Lyndon Johnson (LBJ en lo adelante),
* Equal Pay for Equal Work, bajo el "socialista" John Kennedy,
* la FDA, bajo el "socialista" Franklin Delano Roosevelt (FDR en lo adelante)
* Social Security, bajo FDR,
* EPA, por el senador George Miller y el representante Henry M. Jackson, ambos del partido "socialista",
Medicare Food Stamps, ambos bajo LBJ
* Medicaid, LBJ
* Pro choice (derecho a la mujer de escoger), típica labor social de "socialistas" desde los años 60
* La acción afirmativa, LBJ
* la National Endowment for the Arts,  LBJ
* National Endowment for the Humanities, LBJ

Pregunto ¿se beneficia NDDV de alguno de estos logros sociales "socialistas"? Apuesto que sí.

sábado, 18 de marzo de 2017

The Aerovons - Resurrection (1969)


Hace casi ocho años atrás publiqué la historia de Badfinger, una banda pegada al sonido Beatle, que apadrinada por McCartney y Harrison estuvieron a punto de hacer historia si no es porque un misterioso karma negativo los abandona en la cuneta. Sabemos que fueron no pocos los grupos que se alinearon melódicamente al aporte de los chicos de Liverpool. Recordemos The Who en su primera etapa, The Hollies (también en sus inicios), The Kinks, The Yardbirds,  The Wonders, The Monkees, etc.

Pero en la trayectoria de estos apegos siempre hay episodios sorprendentes. Y un caso curioso es el The Aerovons, grupo de efímera existencia que apenas logró sacar par de sencillos. Sus miembros  eran oriundos de St. Louis, Missouri. Los encabezaba Tom Hartman, un adolescente que soñaba con llegar a la altura de sus ídolos británicos. Las composiciones de Hartman habían llamado la atención de Capital Records que en algún momento le propone la posibilidad de un contrato. Pero Hartman tenía puesta sus aspiraciones en Londres y logró que Capitol negociara con EMI una grabación en Abbey Road.

Lo sorprendente es que los componentes de Aerovons : Tom Hartman (piano, guitarra), Bob Frank (guitarra), Phil Edholm (guitarra). Mike Lombardo (batería) y Bill Lombardo (bajo) no rebasaban los diecisiete años. Y cuando viajaron a Londres tras ser aceptados por EMI, tuvieron que hacerlo acompañados por la madre de Tom, una pianista que supo ejercer su rol de manager.

Los chicos grabaron sus temas en Abbey Road y durante las sesiones conocieron a los miembros de Beatles, los cuales incluso le prestaron instrumentos y equipos.  Tras semanas de trabajo quedó terminado el álbum. Corría el año 1969. Pero un destino sombrío que hace recordar al de Badfinger se cerniría sombre el empeño de los chicos. El disco nunca salió a la luz…hasta treinta y cuatro años después. Fue el único. Tras la postergación indefinida del lanzamiento del álbum los derrotó la frustración.

Las piezas hay que reconocer que no son excepcionales. Están bien concebidas bajo una marcada influencia beatleriana. Sin embargo, hay un afán de originalidad que no puede relegarse y si insistimos en la corta edad de aquellos muchachos por entonces, el proyecto se alza en méritos. Las ejecuciones instrumentales son dignas aunque siempre amamantadas por el sonido de los músicos que adoraban. A la postre, habría que apuntarles talento y ambición. Y, sobre todo, la osadía, esa avasalladora cualidad desinhibida de la juventud.

A diferencia de Badfinger, la singularidad de Aerovons no estriba en el brillo e impacto de las composiciones. Sus temas, por momentos, huelen a plagio. Pero había que tener agallas para acometerlo en la meca del disco londinense y en las mismas narices de sus progenitores musicales. Era como un cínico statement de estudiantes de college que le proclamaban a los Fab Four que ellos también podían hacerlo. Esa es la razón por la que algún productor con criterio historiográfico hace público el proyecto en el 2003. Y gracias a su intención documental es que hoy podemos escucharlo. (JR)

domingo, 12 de marzo de 2017

Última función hoy domingo a las 3pm: El cuento de René


Larry Villanueva en "Relato sospechoso"

Andy Barbosa en "Las moscas" y Carlos Acosta-Milián en "Carne"

Ariel Texido como "El escritor" y Carlos Acosta-Milián

Carlos Acosta-Milián en "Carne"
Rosie Inguanzo como Pedro Angel en "Los bravos"

Rosie Inguanzo en "Los bravos"


Rosie Inguanzo 

Entre la parodia cruda de Virgilio Piñera y la farsa siniestra de José Triana está el candor desvencijado de René Ariza, sus trabalenguas del acecho ("Relato sospechoso", "Los bravos", etc.) y otros horrores sostenidos. Ariza perteneció al grupo de Los Doce, fue Premio UNEAC de teatro en 1967 por La vuelta a la manzana, y marielito de generación (según lo trazado por otro marielito, Reynaldo Arenas), ya que aunque no vino por el puente del Mariel (sale en 1979) compartió con sus coterráneos 20 años de dictadura. Curiosamente no concurre con muchos de los de su generación en la violencia verbal. Cuba aún funciona como el telón de fondo para esta literatura; también la burla, la simulación exaltada de nuestra idiosincrasia y la intención de desquite contra el régimen vigente. Pero en Ariza la denuncia es cándidamente insidiosa, aún pasmosamente testimonial, cuajada de una obstinación por plasmar en la obra la experiencia de la persecución. Cabe decir que en René omitir la vulgaridad sea una especie de enmienda con ese pasado atroz. Sobre la tabula rasa del exilio, ajeno a los acomodamientos aburguesados (nos consta que Ariza siempre fue un saltimbanqui inspirado y famélico), el juglar nutría su desamparo con relatos orales, monólogos graciosamente interpretados por él mismo, dibujos de Cristos que realizaba atrapado en semifarsescos performances de rapsoda. Imbuido y juguetón rescataba cuentos del horror y la locura, cuentos sobre lo cotidiano recuperados ahí donde la realidad social fungía como agente opresivo. Tristetemente, igual que sucedió a tantos otros escritores, los textos que escribió en Cuba habían sido confiscados y destruidos en repetidas requisas oficiales. René nos contaba como, ya en el exilio, había tenido que recuperar de la memoria muchos de sus escritos. En René confluye un parentesco antológico universal expresado en la diversidad de formas y personajes que toman sus temas: el máximo líder, la cultura machista, el policía perseguidor, el delator, las falsas apariencias, el desquicio cotidiano, la bestialidad autorizada y deshumanización de la vida en la sociedad moderna, la homosexualidad, el escritor perseguido, etc.

Lo conocimos Larry y yo en los talleres que orquestaba Teresa María Rojas en Prometeo, y con cariño conservo una imagen polimorfa y polifónica repartida en los múltiples personajes de René: el juglar delgadísimo y leve, asexuado, con la mirada subrepticiamente extraviada, aquélla cicatriz en el rostro que le alcazaba la frente y aquel mito –nunca confirmado- de que le habían hecho una trepanación de cráneo en Mazorra (sabemos que sufrió electrochoques mientras estuvo preso y que en Cuba es usual que la maquinaria represiva clasifique como enfermos mentales a escritores y disidentes, sometiéndolos a tratamientos psiquiátricos). Y ahí está su permanencia psíquica, lo que quisieron borrar en poemas y relatos, en mí imitándolo (da gusto representarlo). Cierto apego a lo terrible a aquellos años 70, cierta nostalgia de la experiencia fundacional, cualquiera que esta haya sido, lo devuelve una y otra vez a sus fantasmas. René regresa a ese pasado (es también un lugar en la memoria emotiva y sensorial, tan útiles para la representación), ámbito familiar y social que desarrollará con humoroso discernimiento. Espacio baldío, desolado, asediado y brutal, que como daño irreversible lo marcara; pero también es el punto de partida para el juego teatral y el despojo rotativo y eficaz de tantos males.

Para boletos pulsa aquí o en la misma entrada del teatro.
Fotos: Asela Torres

lunes, 27 de febrero de 2017

Negros, ustedes pasan trabajo pero lo logran

Los Óscar han provocado una bochornosa sorpresa, tras ser emitido en vivo y para todo el mundo un dictamen equivocado sobre el galardón a la mejor película del año.

Cuando se entregó el premio a Mejor Filme, se anunció, de forma clara, que “La La Land” era la triunfadora. El staff subió al escenario y emprendió el ritual  de agradecimiento

Instantes después, uno de los productores de la película interrumpió su intervención y comenzó a exhortar al equipo de otra de las nominadas, “Moonlight”, a que subieran al escenario.

“Ustedes ganaron. Esto no es una broma. Lo lograron”, decía, mostrando la certificación que probaba la elección de la Academia.

Los actores y realizadores de “Moonlight” subieron entre consternados y sorprendidos  a disfrutar de su premio.

Negros, ustedes pasan trabajo, pero lo logran. Aunque el subconsciente colectivo no los acompañe. (JR)

domingo, 26 de febrero de 2017

Un Oscar de nueva generación


Jesús Rosado
Pues bien, la proximidad de la ceremonia de los Oscares se ha convertido en una suerte de detonador para estas reflexiones de cinéfilo que ya se nos ha hecho tradición cada año en Tumiami. En realidad, y estoy seguro lo han apreciado en años anteriores, las coincidencias de nuestras predilecciones con los de la Academia apenas son tangenciales. Nuestras búsquedas ante la gran pantalla corren por rieles alternativos a los cánones de Hollywood, aunque hay tramos muy puntuales de convergencia.

Comparto con el estimado Roberto Madrigal su opinión de que 2016 fue fecundo para el cine independiente en Estados Unidos, con realizaciones del alto valor estético que han logrado traspasar las barreras de la Academia y convertirse en competidoras de aquellas producciones de marcados propósitos comerciales. Justamente a esas piezas excepcionales me voy a referir al final.

Voy a empezar mencionando mis dos grandes decepciones de este ciclo. La primera fue The Birth of a Nation, el filme de Nate Parker sobre Nat Turner, el esclavo que encabezó una sublevación en 1831.  La cinta, precedida de mucho ruido de crítica, me resultó ser una obra saturada de amaneramientos e imitaciones a otras piezas que tocan el tema de la esclavitud afroamericana.

La otra gran decepción, y sé que me voy a merecer insultos de sus partidarios, es La la land la película con mayor cantidad de nominaciones de la Academia. Este filme tributo a los clásicos del musical, ha logrado elogios y premios por todas partes, menos en el gusto de este servidor que no puede olvidar la maestría y el virtuosismo de Cantando bajo la lluvia, Un americano en París, West Side Story, Cabaret, Los Paraguas de Cherburgo, All that Jazz, Hair, Grease, Fame y tantas otras piezas excepcionales del género musical. El filme de Damien Chazelle tiene cierto encanto, pero ni cuenta con elaboradas coreografías, ni con canciones memorables, ni con desempeños individuales excepcionales, y transcurre sin aquel sentido del espectáculo con que los maestros del género solían atrapar al espectador. En mi opinión, es una película que dentro de par de años no va a ser recordada.

Pienso que el género que se llevó el peso de la mejor cinematografía en el ciclo que como espectador pude cubrir fue el drama social que recurrió una y otra vez  al thriller o al crime film para exponer la tesis comprometida de sus realizadores. En ese género incluyo a Victoria, la pieza de Sebastian Schipper, rodada en un plano secuencia de 140 minutos, que narra una historia de amor y crimen en una noche berlinesa.  Otro filme destacable por su narrativa cuidada y la preparación casi ajedrecística de un final sorprendente es Dheepan, el drama de Jacques Audiard sobre refugiados tamiles en París.


Un filme que nos llegó con cierto atraso, pero que inevitablemente es de las que se ha conquistado un lugar en la relación anual es Desde allá, del director venezolano Lorenzo Vigas, un suspenso intimista que hurga en las miserias existenciales de los protagonistas, retrata a una Caracas marginal y narra la historia de un crimen perfecto. Otro drama de suspenso bien contado que apunta a otra zona en penumbras de la estructura social es Un monstruo de mil cabezas, filme de Rodrigo Plá que desnuda el sórdido papel que juegan en el contexto latinoamericano las compañías de seguros médicos y la burocracia del sistema de salud. Pla convierte a una mujer común en una heroína y suma a cada espectador como cómplice de la venganza.

Le añado a este desfile de excelentes thrillers –les decía que este fue un ciclo ponderable para el género- la obra 600 millas de Gabriel Ripstein, protagonizada por Tim Roth, una ópera prima concebida inteligentemente que aborda el forzado entendimiento al que tienen que llegar policía y fugitivo para poder salvar sus vidas. Cierro lista con Tardes para la ira, el suspenso de Raúl Arévalo que relata una historia de venganza y que evidencia, una vez más, que el cine español se ha apoderado del lunetario europeo a fuerza de talento.
Justamente de Europa, alcanzamos a ver dos de las mejores películas del periodo. Una de ellas es Toni Erdmann, la comedia dramática germano-austríaca dirigida y escrita por Maren Ade, que relata el giro que le imprime un padre excéntrico a la vida de una joven hija devorada por las frivolidades del mundo corporativo. Es la película que ha hecho saltar de su poltrona a Jack Nicholson después de siete años para llamar a la Paramount y proponerle un remake.

La otra es Elle, del laberíntico Paul Verhoeven, producción franco-belga-alemana, que confirma la preponderancia del suspense en la cosecha del año y en el cual Isabelle Huppert dibuja con impecable performance el aura oscura que se oculta bajo la delicada piel de su personaje.

De territorio más lejano hay que citar The Salesman, interesante fusión de cine y teatro del aclamado cineasta Asghar Farhadi, pieza que sin alcanzar las alturas de sus obras anteriores sigue mostrando la destreza del iraní a la hora de mezclar cine de suspenso con la tragedia humana.
Vuelvo ahora a lo mejor del cine norteamericano de este año y no voy a mostrar preferencia porque las que citaré me parecen piezas de un rompecabezas común. Las menciono de manera aleatoria: Moonligth, drama escrito y dirigido por Barry Jenkins que narra la accidentada vida desde la infancia hasta la madurez de un gay afroamericano en un barrio marginal de Miami. American Honey, un road movie escrito y dirigido por Andrea Arnold, que aborda la idiosincrasia del segmento teenager inadaptado en la Norteamérica actual. Y Hell or High Water, de David Mackenzie,  otro thriller social  que sigue la historia de dos hermanos asaltantes de bancos y que nos muestra el paisaje de un territorio desahuciado y olvidado por los gobernantes.
Las tres, en conjunto, se me antojan un gran fresco de la sociedad actual norteamericana. El retrato de una América profunda en la que amplios sectores de la población han sido abandonados por las instituciones y las iniciativas empresariales. Una amplia zona de la sociedad marcada por las desigualdades, la discriminación, la decadencia de valores  y la proliferación del crimen.  Tres tristes piezas que pueden explicar qué ocurrió en la última elección presidencial. Tríptico espontáneo que merece un Oscar de nueva generación al cine dedicado a la reflexión y la denuncia social.

viernes, 24 de febrero de 2017

Chet Baker - Laura



Chet en el clásico de David Raksin. Un regalo para los oídos. Sobre todo cuando uno recién arriba a los sesenta y la llegada a puerto se prolonga hasta la madrugada. Acompañan a Baker: Bruce Thomas ( piano) Jacques Pelzer ( soprano saxo) Gianni Basso ( tenor saxo ) y  Giancarlo Pillot (drums). (JR)

viernes, 17 de febrero de 2017

a Cuban state of mind: march 2 - april 30


Manhattan, NY (15 de febrero, 2017) - La iglesia First Presbyterian Church in the City of New York (FPCNYC) se enorgullece en anunciar la presentación de “Cuban State of Mind” como parte de su programa Art at First.

El programa incluirá destacados artistas visuales, músicos, cineastas y educadores. Jorge Moya, el curador del programa, mencionó, “Los esfuerzos de esta noble institución nos permiten compartir los indiscutibles logros de este grupo de artistas y su impacto en el arte contemporáneo de Nueva York”.

La serie "Cuban State of Mind" se inaugurará con la exposición de arte "Origin and Circumstances” el 2 de marzo, y durará hasta el 30 de abril. La muestra incluirá pinturas, dibujos, fotografías y esculturas de cinco artistas cubanos radicados en Estados Unidos. Las obras son una reflexión sobre la historia cubana y la cultura contemporánea. La exposición incluirá pinturas y acuarelas de Ariel Cabrera Montejo, dibujos de Jairo Alfonso, fotografías de Giorgio Viera, pinturas de Geandy Pavón y esculturas de Armando Guiller.

La serie "Cuban State of Mind" también contará con presentaciones musicales de los artistas cubanos David Virelles y Melvis Santa. El 12 de marzo a las 4pm el pianista y compositor David Virelles interpretará Lineage, un programa dedicado al legado del piano cubano. Desde el danzón hasta los nuevos sonidos del jazz afrocubano, el intérprete llevará a la audiencia a través de los diferentes periodos que definieron el idioma de este instrumento en la isla.

El 30 de abril a las 4pm, la vocalista, pianista, bailarina y actriz cubana Melvis Santa ofrecerá un concierto de piano acompañado por tambores batá. Conocida por su creatividad artística, Santa hizo su debut musical como fundadora del grupo Sexto Sentido, el cual fue celebrado por la leyenda del jazz cubano Chucho Valdés como "el mejor cuarteto vocal cubano de los últimos 30 años". El New York Times definió su estilo musical como "poseedor del alma de la música soul de los años 70, pero perteneciente a las tradiciones musicales afro-cubanas".

El 2 de abril a la 1pm FPCNYC presentará el documental Patria O Muerte, un vívido retrato de la Cuba contemporánea, dirigido por Olatz López Garmendia y la producción ejecutiva de Julian Schnabel. La proyección incluirá una charla con el profesor José C. Moya de Columbia University, el productor del documental, Miguel Sirgado, y Gerardo Muñoz de Princeton University.

Para obtener más información, visite www.fpcnyc.org o llame al 212.675.6150.

sábado, 11 de febrero de 2017

Serendipity (Rafael López Ramos y Natasha Perdomo)


La alegría del fuego y sus lenguas de calor

Lorenzo Casanova

Ingeborg Portales

Ella dejó de ir a la iglesia el mismo día que el Padre Lorenzo mandó a desarmar los confesionarios. Esa mañana convocó fervorosamente a todos los fieles al final de la misa dominical. Al atardecer las campanas comenzarían a repicar para recordar a todos los olvidadizos.

Pararon de sonar justo cuando la luna apareció sobre el campanario. Cada tabla del confesionario había sido convertida en leña y colocada meticulosamente como si se tratara de un horno de carbón. Jesús, el Sacristán, había rellenado el acetre con gasolina para esta celebración. El cura elevó el hisopo empapado y dibujó una cruz, rociando las maderas amontonadas. A pesar de que no pronunció bendición alguna, los fieles repetían una y otra vez “amén”. El Padre Lorenzo miró a Jesús y éste dejó caer las cerillas encendidas sobre las maderas. Las caras de los fieles se iluminaron con la alegría del fuego. En lo adelante cada cual cargaría con sus culpas y arrepentimientos. No más penitencias. Entre murmullos de rezos y salmos de agradecimiento, los confesionarios se deshacían, crepitantes, en lenguas de calor.

Nadie la vio llorar. Siempre ocultaba su cara con greñas de pelo. El reloj de la torre anunció la hora con once campanadas. Los fieles comenzaron a marcharse. Ella esperó hasta que no quedó uno, hasta que los confesionarios no eran más que un montón de cenizas calientes que el aire de la media noche esparcía sobre los tejados.

Hacía mucho tiempo que pensaba: "Dios ha dejado de escucharme". Pero a pesar de sus sospechas, ella había seguido atravesando el portón de la iglesia cada noche. En ese momento tuvo la certeza de que ya no tendría ningún sentido volver a hacerlo. No existía más la posibilidad de arrodillarse ante él y confesarle sus deseos más perversos por la rejilla.

jueves, 9 de febrero de 2017

Policentrismo político (manifiesto)

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El centrismo fue siempre una posición entre derecha e izquierda. Ahora es superado por una nueva posición: Policentrismo.

El Policentrismo no está "entre", sino "cerca de" otras posiciones. La meta es incorporar y negociar frutos específicos a favor de lo que llamamos gobierno.

Desde los extremos se hace más difícil negociar posiciones de consenso, no un consenso maniqueo prefrabricado, o coartado, sino libre y que se avenga a la mejor solución del problema.

El Policentrismo renuncia a la ideología. La ideología paraliza, puesto que se discute desde lo abstracto no desde aplicaciones. El concepto paradigmático en materia de política es resolver problemas específicos.

El Policentrismo defiende una ingeniería para resolver problemas que acomoda la teoría a la solución, no lo contrario.

El Policentrismo busca innovación, desarrollo y mejora.

Analicemos "mejora":

*Cuando algo mejora se supone una transformación entre lo viejo y lo nuevo.
*El objetivo de la mejora es el progreso.
*Nunca hay mejora absoluta. Hay mejora relativa.
*Mejora significa incremento de lo anterior (tomando en cuenta la generalidad del pro y el contra).
*La mejora es ampliativa y por tanto discutible, lo que se tendrá en cuenta en el próximo paso.

Como metodología preliminar sugerimos tener en cuenta los siguientes puntos:

1. Consecuencias imprevistas:  En busca de la mejora existen consecuencias negativas imprevistas que pueden dar al traste con la situación que se busca remediar. (Ejemplo: La guerra de Irak, el desvío del río Volga, la Ley Seca en Estados Unidos, etc).

2. Disenso y tolerancia: La salvaguarda contra el pseudoconsenso (por ejemplo, la aquiescencia de las redes sociales) que consiste en presuponer y respetar el desacuerdo como previo al acuerdo. Nadie está en desacuerdo a zanjar desacuerdos. 

3. Principalismo previo a la discusión de problemas: El principalismo busca balance. Previo a la discusión se tiene en cuenta: a- buena fe, b- procedimiento, c- riesgos y beneficios, d- alternativas, e- la posibilidad de postergar la discusión o retirarse de la misma.

4. Incrementalidad:La mejora es un horizonte en potencia. Se llega a él poco a poco (gradualidad), asesorando tanto ganancia como pérdida (flexibilidad) y calibrando dificultades (simplicidad).

Discutimos tres ejemplos:

1. El matrimonio gay en el fallo Obergefell vs. Hudges de la corte suprema.
2. ACA (Obamacare)
3. (tercer ejemplo en construcción)

Hace falta un instrumento político que renueve la esperanza de un proyecto de gobierno que de al traste con la parálisis política, el auge del FAKE NEWS y el chantaje ideológico y partidista.

(este es el primero de una serie)