lunes, 31 de agosto de 2020

la falacia "sistémica" que nos ahoga


el monstruo sistémico que acecha desde la oscuridad conceptual

alFredoTriFf

Rompen tiempos de falacias "estructurales/sistémicas", de palabras grandiosas que aplastan el espacio de la duda. ¡Ah la duda, enemiga de absolutos! Lo "sistémico" es tajante, terminante. De ahí que se repita jaculatoriamente en boca de muchedumbres 

¿No se ha dicho que en la repetición está la verdad? 

El paragón de todas es la violencia estructural, que incluye otras, como la masculinidad tóxica, el racismo sistémico, el privilegio Blanco, y otras. Se dice que en cada una de estas mora la violencia.  

¿De dónde sale la parte "sistémica" de estas enfermedades? 

Vayamos a ese ilustre movimiento de mitad del siglo XX llamado estructuralismo, con figuras como Claude Lévi-Strauss en la antropología, Louis Althusser en el marxismo y Michel Foucault en la historia. 

Lévi-Strauss le abre la tapa al pomo de la estructura:

... los fenómenos de la vida humana no son inteligibles excepto a través de sus interrelaciones. Estas relaciones constituyen una estructura. Detrás de las variaciones locales de los fenómenos superficiales hay leyes constantes de estructura abstracta.  
Es patente que las leyes de la naturaleza exhiben estructura en lo respectivo a su causalidad. Invariablemente, la manzana del árbol que cae al suelo sigue una ley llamada "gravitación". Solo que nosotros los seres humanos no somos manzanas

Quién diría que el libre albedrío echaría a perder los pronósticos sistémicos. Sin embargo, hay otras aristas. El peor enemigo del estructuralismo, Jacques Derrida, aparece con su espada deconstrutora llamada differánce. Todo significado y la idea "sistémico" es un significado está llamado a llevarnos a otros significados, y así sucesivamente, dependiendo de nuevos contextos a que este significado aplique. Sucede que el proceso mismo de significación sigue posponiéndose en un tejido de diferencias sin fin a la vista. 

Reducir la complejísima naturaleza de las interacciones humanas a la idea de algo "sistémico" siempre estará llamado al fracaso. De ahí que las ciencias sociales sean consideradas CIENCIAS BLANDAS (lo apunto sin ánimo de ofender las Humanidades). 

Por ejemplo, tomemos "violencia estructural", concepto lanzado por el sociólogo noruego Johan Galtung en 1969, cuyas ideas preceden la llamada correción política de hoy en día. 

De acuerdo al artículo de Wikipedia (que traduzco del inglés), aquí un extracto de Galtung :
Se refiere a una forma de violencia en la que alguna estructura social o institución social puede dañar a las personas ... la discriminación por edad, el clasismo, el elitismo, el etnocentrismo, el nacionalismo, el especismo, el racismo y el sexismo, son algunos ejemplos de violencia estructural propuesta por Galtung.  Más que transmitir una imagen física, la violencia estructural es un "impedimento evitable de las necesidades humanas fundamentales". Se dice que la violencia estructural y la violencia directa son altamente interdependientes, incluida la violencia familiar, la violencia de género, los crímenes de odio, la violencia racial, la violencia policial, la violencia estatal, el terrorismo y la guerra. Aunque se dice que la violencia estructural es invisible, tiene una serie de influencias que la configuran. 

Obsérvese que en lo sistémico hay siempre una oscuridad hiperbólica imperante. No solo la violencia "sistémica" no transmite una "imagen física", sino que es además, "invisible". Pero no hay nada más visible que la violencia, que se conoce como la "acción física que se realiza con fuerza excesiva con la finalidad de causar daño". 

¿Para qué, entonces, hacerla "invisible"? Para manipular su significado.

Veamos cómo se aplica lo "sistémico" en el caso de una teoría muy de moda: la masculinidad tóxica

Hablando sistémicamente ya no se hace necesario que hablemos de casos específicos de hombres violentos. No, lo que se busca es la estructura que una irremediable e indisolublemente estos dos términos: VIOLENCIA y EL HOMBRE.  

Deseo ejemplificar el asunto con este artículo de Mark Manson, titulado Cuál es el problema con la masculinidad tóxica. Aquí el mensaje:

LOS HOMBRES COMETEN EL 76% DE LOS DELITOS VIOLENTOS EN EE.UU. LO SUFICIENTE PARA CONCLUIR QUE EXISTE LA MASCULINIDAD TÓXICA Y QUE ESTA ES SISTÉMICA.
Manson cita una estadística muy citada: En 2016, se cometieron 1, 200, 000 delitos violentos en Estados Unidos. El 76% de ellos fueron cometidos por hombres. El censo más reciente de 2010 indica que hay 151, 000, 000 de hombres en EE. UU, lo que indica que 912, 000 de hombres cometieron delitos violentos en 2016. 

912, 000 equivale al 6% de la población masculina del país. 

Bien, si Ud. asume que los números le dan la razón a Manson, Ud. está cometiendo la falacia de composición, que toma la parte por el todoQue el 24% de los hombres en Estados Unidos mueran de enfermedades cardíacas cada año (y que estas muertes representen cerca del 80% de las muertes de hombres ese año), no significa en lo absoluto que los hombres en EE. UU. tengan el corazón débil.

Propongo un sencillo ejercicio lógico. La clase de HOMBRES tiene una subclase de HOMBRES VIOLENTOS, y esa a su vez contiene otra subclase de HOMBRES CRIMINALES VIOLENTOS. ¿Pueden visualizarlo? 

De ahí se desprende que hay hombres violentos que no son, ni serán jamás, criminales. Y hombres que no son, ni serán jamás, violentos. Hacer la clase de HOMBRES CRIMINALES VIOLENTOS representativa de la clase de HOMBRES es una conclusión de tarados. 

Lo mismo pueden hacer con cada una de las nociones sistémicas que expongo arriba. Siempre se derrumban. 

sábado, 29 de agosto de 2020

el juego del jugo

Guido Reni, Drinking Bacchus, 1623


alFredoTriFf


Entre amigos degustamos un Comando G (La bruja de Rozas Magnum, Barcelona, 2017). El reloj da las 10:45pm. Joe Henderson (mi tenorista preferido) improvisa en la sala al compás de Jobim. El primero le rinde homenaje al segundo, ya muerto, y no sabe que está a punto de morir. A lo que voy: es momento de entelequia alrededor del sabor; halagador que se hable del vino. Hay gente que toma y ya (y muchos toman demasiado rápido).

Hablar de vino es hablar de un jugo que es y no es. El vino es un juego que se supera siempre, futuro de metas secretas en el seno de una sociedad de elementos en plena fermentación, serie sucesiva de barriles diferentes que terminan siendo uno, espectro líquido que ahora compartimos en seis copas. 

¡Brindemos!

Que hable la cosa. Llega a la boca, en comunión de participantes y se cuela por las ranuras. Se espacia y propaga en en interior de las mejillas, impregna las papilas y las encías, el contagio llega a la nariz. Se sorbe aire, flor, arcilla y aguacero. Bebemos a sorbos pequeños.

Hay drama entre taninos; una verdadera pelea de tonos que asciende en columnas de choque sucesivas. Hay que prestar atención a la madera, la tierra y la roca. El jugo es sol, aire y rocío. Qué delicia ser uno médium del jugo, improvisar fuera del yo, ser jugo uno desde el sabor. El sabor es hermano de la fe. 

Con el infinito en la boca, las palabras tropiezan, pero queda una hermandad con la tierra húmeda del otoño. La acidez del fermento se disipa en la lluvia que nutre los surcos del viñedo. Degustamos el terroir alpino, la niebla del amanecer en el campo, la sociedad de racimos maduros a punto de macerarse por la máquina, la alianza íntima y burbujante de bacterias, oxígeno y glucosa, comunidad de apogeo efervescente en la barrica, la espera líquida en el silencio frío y oscuro de la bodega. 

Juntos degustamos un pasado de edades, tradiciones y cuidado, duende líquido de garnacha negra y muscardín en la botella y zumo puro en la boca.

miércoles, 26 de agosto de 2020

el futuro tiene que ver con el agua salada


alFredoTriFf

contacto. con tacto.
llevamos años esperando.  
al principio teníamos fe. nuestros técnicos diseñaron instrumentos avanzados para detectar cualquier señal desde el espacio. analizábamos los espectros magnéticos en busca de un indicio prometedor. pero siempre el silencio, tan azul, tan ausente el horizonte. con el tiempo fuimos perdiendo la esperanza. 

no sabemos si hay otro mÁs allÁ que espera, como nosotros, por una señal para comunicarse. 
la certeza ha dado paso a la duda. y quÉ dura es la duda. 
¿estaremos solos? la historia decía otra cosa, que éramos parte de una gran cultura, que un evento aleatorio nos separÓ. no se sabe, se especula, hay teorías, golpes entrantes y salientes. ¿y quÉ importa? han pasado tantos años y uno comienza a olvidarse de todo. 

serÁ acaso que somos, ¿o no somos lo que dice esa historia? que no hay historia, que lo dicho es como calentarse la boca. ¿debemos llegar a esa conclusiÓn? ¿y todo el trabajo de por medio qué?

eh, nuestra juventud perdida, nuestra industria acabada, nuestra cultura agotada. y no si dependemos de ese contacto. por eso vamos a reuniones y círculos de estudio; para debatir y analizar el asunto y disipar dudas. el proceso es abierto e inclusivo. se aceptan todo tipo de opiniones. las conclusiones se analizan de manera democrática. y siempre sale la misma constante que se repite: el futuro tiene que ver con el agua salada. 

no entendemos ese mensaje en clave. debemos desenredar la maraña y establecer el orden. por eso, después de largos debates, hemos decidido apostarle al futuro. sí, de hoy en adelante decimos que todo es posible. estamos previniendo una falta total de información. de ahÍ los protocolos establecidos. buscar contacto no es una mera formalidad. no podemos cerrar las puertas. al menos, algunos de nosotros vivimos aferrados. no hay nada lejano en la espera. todo queda pendiente. 

juramos: "de aquí, a partir de", 
a la corta o a la larga. 
un dÍa (tan factible como viable)
el menos pensado. 
haremos contacto
con tacto.

viva el diversionismo ideológico (abajo heydi, la presidenta del CDR de mi cuadra)

 Gorki Águila Carrasco, Viva el diversionismo ideológico, afiche, 2020

martes, 25 de agosto de 2020

BASQUIAT: LOS ACTOS DE LA PINTURA


Entre junio de 2026 y junio de 2027, el PAMM de Miami presenta "Basquiat: Figures, Signs, Symbols", una exposición que reúne diez obras de gran formato del pintor haitiano-estadounidense Jean-Michel Basquiat. 

Las piezas corresponden a los años más prolíficos de su breve carrera, cuando su lenguaje pictórico alcanzó una intensidad y complejidad singulares. Organizada con el auspicio filantrópico de Kenneth C. Griffin, director de Citadel, la muestra ha despertado un notable interés en Miami. 

A propósito de la reyerta imagen vs. cuadro,  Aristóteles, en su Física, sostuvo que el tiempo existe porque las cosas cambian. 

En el alto medioevo, el teólogo Guillermo de Auvergne imaginó el universo como un lienzo sobre el que Dios pinta, en contraste con la muerte del tiempo: “ese flujo constante hacia la no existencia”. 

Desde el Renacimiento, teóricos icónicos como Giorgio Vasari y Federico Zuccaro establecieron distinción entre disegno interno y disegno esterno

Para Vasari, el primero encarna la chispa del intelecto divino reflejada en la mente del artista —ideal neoplatónico plasmado en su fresco del Duomo de la catedral de Florencia—. Panofsky comenta el asunto en su Kunsttheorie (1924). 

Le sigue la “Querelle du Coloris” de la Francia del siglo XVII, que divide a poussinistas y rubenistas. Los primeros defendían el disegno interno como aspecto intelectual y moral del arte. De ahí que Luis XIV nombrara a Charles Le Brun (poussinista radical), su Premier peintre du Roi y director vitalicio de la Academia. 

Con la revolución semiótica del siglo XX, el Creador supremo queda reducido a una recombinación de signos y códigos en el “tejido social”. 

El lema “no hay significado sin sistema” aún sostiene que la imagen (concepto) precede al cuadro (objeto). 

 La invención del collage 

Para 1911, la fragmentación del cubismo analítico ya había desembocado en la abstracción. Por ello, en Violín y paleta (1909), Georges Braque crea un trampantojo al añadir el clavo y su sombra proyectados en la pared.


George Braque,
Violín y paleta, 1909 

¿Cómo conservar las señales pictóricas que la obra devuelve al mundo de la representación? Eso es el cubismo sintético. Pegar papeles y otras cosas. Coller. Collage.  

En Naturaleza muerta con silla de rejilla (1912), Picasso sube la apuesta. Pega hule impreso imitando el tejido de una silla y lo rodea con una soga. No pinta la rejilla. Eso sería trompe-l’œil.



Picasso,
Naturaleza muerta con silla de rejilla, 1912 

El artista adhiere un fragmento (en la parte inferior del cuadro) que lleva impreso el patrón de una rejilla de mimbre. El hule ahora conserva su condición de objet trouvé. La soga alrededor tampoco delimita un marco ilusorio: es soga y punto. 

El collage de Kurt Schwitters

En Die Merzkunst (1920), Schwitters declara: 

Todo estaba destruido y había que reconstruirlo a partir de los escombros. Merz es precisamente eso. Yo pintaba, clavaba, pegaba, y a la vez experimentaba el mundo en Berlín. 

Luego, ¿qué es Merz? Un invento dadá de Schwitters. 

El mundo entero puede entrar en la obra de arte. En su Das Unbuild (1919) aparecen boletos, etiquetas, papeles impresos, fragmentos tipográficos y trozos de madera. El observador reconoce de inmediato que los elementos adheridos existían antes del cuadro. 

Schwitters unifica el conjunto mediante veladuras de pintura, pero estas no hacen más que integrar los distintos objetos. El billete de tranvía usado, la etiqueta de botella, el recorte de periódico viejo, introducen una realidad que ya ha envejecido, funcionando en un mundo extra artístico. El tiempo es pegajoso; se adhiere a la historia previa de los materiales. 


 Kurt Schwitters,
Das Unbuild, 1919

El collage deja de ser mera “imitación” de objetos y deviene sistema de relaciones. Cada parte adquiere su unidad en la estructura total. 

 El acto del collage en Basquiat 

El collage es una forma de actuar de la pintura. No consiste simplemente en incorporar un fragmento. Hace que algo que ya existía en otro lugar entre en relación con lo que lo rodea. Sea papel, madera o hule, el cuadro conserva algo de su procedencia y, al mismo tiempo, altera el campo en que aparece. 

En Basquiat, pegar, superponer, tachar o volver a pintar no son operaciones exteriores a la pintura: son maneras de hacerla avanzar. El collage, en este sentido, no es simplemente un género de la pintura, sino uno de sus modos de estar in actu. 

Esta técnica, indispensable para comprender a Basquiat, constituye una construcción pictórica que transforma la relación entre imagen, palabra y superficie. 

Con Picasso, la pintura descubre que puede incorporar lo que antes debía representar. Con Schwitters, esa operación se radicaliza. La incorporación del fragmento se convierte en principio constructivo. 

En Basquiat, todo —palabra, imagen, número, diagrama, tachadura— entra en una superficie en la que la imagen se produce por acumulación, fricción y relación. 

Picasso buscaba organizar capas y técnicas. En Basquiat cada inscripción permanece operativa. La figura nunca domina por completo el conjunto. Lo visible es equilibrio provisional. 

En Unbild de Schwitters, el soporte (boleto, etiqueta, periódico) conserva su historia. Donde éste reúne materiales, Basquiat apiña cifras, nombres y grafismos. Es un collage de códigos.


Jean-Michel Basquiat, Untitled, 1984

El collage de Basquiat en Baptismal (1982) muestra algo recóndito. Una manera de concebir la pintura como una trama de relaciones in actu. Es decir, figura, diagrama, palabra, tachadura o fragmento material adquieren su peso al entrar en contacto con los demás elementos. 

Desplacemos el análisis a las distintas maneras en que los elementos se disponen e interfieren, se contradicen y modifican entre sí. Ahora se trata de distinguir los modos de construcción de la obra. Operaciones que permiten la aparición de la trama en la pintura. 

La complejidad pertenece al pensamiento, no a la materia.


1. Efigie 

La efigie actúa la presencia. 

 
Jean-Michel Basquiat, Bautismal, 1982 (detalle) 

La efigie negroide aquí suele identificarse como autorretrato. 

Más que eso, la efigie es un avatar pictórico. La cabezota con bocaza y macrodoncia no pretende exagerar el asunto—cualquiera que sea. 

¿En la moneda de César joven se busca un parecido real? César envejece y la efigie permanece idéntica. Su función es dilatatio

El sujeto basquiatiano existe de forma rimbombante, casi virtual, posponiendo cualquier identidad… hasta llegado el momento. 

Los dientes enormes, artefactos mágicos de conflicto telúrico, hacen visibles el exterior e interior del mundo. Probablemente Basquiat conocía de los Bizango (sociedad secreta haitiana cuyos miembros exhiben dentaduras sobredimensionadas). 

 Obsérvese: la efigie no mira ni afuera ni al cuadro. ¿Habrá move je? (mal de ojo). 

El cuadro mira desde su deriva pictórica. Aby Warburg observó que ciertas imágenes perduran en la cultura a lo largo del tiempo. 

La efigie pertenece a esa estirpe: ni primitiva ni contemporánea, obstinadamente presente. 


2. Actantes 

Supongamos que en la obra de arte, el actante tiene dos tareas: ocupar su lugar y modificar el estado de atención de los demás. Todo y parte, manteniendo el equilibrio en una citadela que no termina de levantarse. 

Cualquier actante desempeña una función en la organización dinámica del cuadro. No existen en tanto que individuos —como podrían serlo en el arte grafitero de Keith Haring. No es que sean vida gris.


Jean-Michel Basquiat,
Alquitrán, amarillo y plumas, 1982 (detalle)

Figurillas, garabatos y tachaduras funcionan como fuerzas de conexión —o interrupción—: llevan la mirada de un punto a otro, modificando relaciones entre figuras. 

El dripping sobre la mancha negra. El color rojo aparece asociado a chorreados y galimatías típicos de Basquiat. El rojo no tiene que representar nada. Su función es intensificar, separar o jerarquizar el asunto.


Jean-Michel Basquiat,
Untitled, 1982 (detalle)

Aunque aparentemente estático, el fondo ofrece resistencia absorbiendo la figura, haciéndola aparecer. En Alquitrán, amarillo y plumas (detalle abajo), el empaste de trazos, amarillo sobre el verde, funciona como objeto. 

El brochazo gris violáceo sobre el amarillo, la cuadrícula, las letras tachadas… la chorreadura negra hace descender la mirada. 


Jean-Michel Basquiat, Alquitrán amarillo y plumas,
 1982 (detalle)

El actante apenas tiene biografía. 

Cada acción despliega una consistencia distinta, algo arrancado de otro lugar y adherido otra vez. El bloque (o detalle, arriba) no es simplemente una zona de color. Es actante porque “cocina” la composición. 

Tampoco se busque en vano. Las líneas negras, blancas, azules y marrones no necesariamente representan algo. Simplemente modifican relaciones. Una línea cruza otra encierra otra señala otra tacha. 

Son acciones gráficas: actantes de interferencia. Consciente o inconscientemente, Basquiat construye reacciones para que la mirada circule.


Jean-Michel Basquiat,
In Italian, 1982 (detalle)

Una línea que atraviesa un rostro invita a seguirla. La palabra tachada parcialmente puede detenernos. Una figura marginal se convierte súbitamente en central. 

Basquiat se explaya. 

La palabra SANGRE y, debajo, la traducción: ¿SANGUE? (en portugués). ¿Qué significa? 

Un gramatólogo opinó: “La tachadura es la última escritura de una época”. 

En fin, cada obra pictórica presenta, por así decir, su propio “performance” visual. 

Max Imdahl, historiador del arte alemán, lo llamó “Ikonic”. Una lógica a seguir de la contemplación estética 


3. Faunística 

Un animal aparece abrigado en el regazo de la efigie (abajo). Llega a escena recordándonos algo que se ha olvidado.

Jean-Michel Basquiat,
Pyro, 1982 (detalle)

Arriba: ¿Pez o conejo? Pusonn pa konnen. Abajo: El can Cerbero, ¡derramando veneno mortal!


Jean-Michel Basquiat, Boy and Dog in a Johnny Pump, 1982 (detalle)

¿El dinosaurio? Pez-a-saurus. El Polo Pony: el caballo de carreras de Polo Ralph Lauren. 

En este caso, no son artificios para desempolvar nostalgias. 


Jean-Michel Basquiat,
In Italian, 1982 (detalle)

El gorila es King Kong aterrorizando la Babel de Hierro —amante derrotado, estrella de cine, muñeco de plástico, dibujo animado, marca registrada—, corpulencia previa a la anatomía. 

En Basquiat hay cuerpos que parecen construirse ante nosotros: hocico, dientes, pelaje, acontecimiento plástico. 

¿A qué viene esa mano levantada? “I’m here”. Kong no es identitario; es energía gráfica. No es primera vez que la zoología se pierde en la pintura. 

Jaws, el blockbuster. 1981 y el horror ante la futura epidemia. ¿No es la cultura pop de masas de los 1980 naíf y ominosa? Como en el Jardín del Edén, el animal viene a recibir un nombre. 


4. Diagramas 

La pintura de Basquiat abjura de su función mimética y se hace espejo del vacío. Generación de vacío que Michael Fried llamó “antiteatralidad”. 

Para llegar a Basquiat, debemos pensar de forma antidiagramática. ¿Qué frena? A título de hipótesis: la flecha delineada por Basquiat no implica solo dirección. 

Tenemos la basquiatización del clásico Gray’s Anatomy: la mano amarilla de Hand Anatomy (1982), el cráneo de Untitled Skull (1981), las costillas y los pulmones en Flexible (1984), especie de deidad afro flotante. 

Por otra parte, el esquema anatómico no describe un cuerpo. El diagrama, lejos de representar el mundo, organiza relaciones. La emblemática corona en Pez Dispenser, 1984 (abajo), ¿sugiere rey o reinado?


Jean-Michel Basquiat,
Dispensador de PEZ, 1984 

Aparece el disco rayado de la crítica: “sustitución textual”, “auto explicación”, “facilitación de la síntesis”, “el soporte es el mensaje”. ¿Un contraejemplo? Incluso las tachaduras reiteran la constancia de lo borrado. 

Basquiat demuestra que el diagrama no tiene por qué organizar algo. 


5. Manufactos 

Manufacto es el cuerpo que persiste en la materia. El martillo prolonga el puño; el cuchillo, la dentadura; la vasija, la rueda, la marcha; el puente, la zancada. 

André Leroi-Gourhan habría visto en los manufactos la prolongación del cuerpo. 

¿Y la máscara dentuza verdosa?


Jean-Michel Basquiat, Sin título, 1984 (detalle) 

El cuerpo siempre encuentra un límite y la herramienta lo desplaza. 

Basquiat sigue su camino: el cuerpo contiene todas sus herramientas. 


6. Glosas 

Henrich von Kleist hizo de ello casi un tratado: Las palabras llegan a posteriori, cuando la pintura ya lleva tela. Conservan lo asincrónico del pensamiento, ritmo theta, mientras buscan al margen de un cuaderno que nunca existió. 

En Pyro (abajo), la glosa es la ecuación química balanceada de POLONIUM, ubicada en la parte inferior derecha, junto a BIG PAGODA. 

Ars chimica: transformación y alquimia.


Jean-Michel Basquiat, Pyro, 1984, (detalle) 

Basquiat desconfía lo explícito. La glosa pictórica deja intacta la charada. 


7. Glifos 

El glifo condensa un concepto. 

Si entendemos glifo en un sentido amplio —marca gráfica mínima, recurrente y cargada de significado, cercana a un signo—, Basquiat desarrolló un vocabulario sorprendente. 

Son unidades visuales que reaparecen de una obra a otra y funcionan como alfabeto. 

El glifo resume una idea compleja en un signo mínimo. Hay signos que no pertenecen a ningún idioma. La cruz. El asterisco. La flecha. El copyright (©). 

Llegan, tercian; no dicen nada. Son como el Heat Haze cuando el aire caliente distorsiona la luz y hace que el fondo se vea borroso. Una ligera alteración del campo visual. 

La corona, ¿qué evoca?


Jean-Michel Basquiat, Back of the Neck, 1983 (detalle) 

La mano aquí no tiene que ser anatómicamente íntegra. Bastan el contorno y la disposición de los dedos. 
Mano es signo. El antebrazo adyacente es casi escritura corporal. 

Luego está la espina dorsal, SPINE©, debajo de la corona. 

El glifo más radical de todos: “©”. Convención gráfica de autoría y propiedad. Un círculo y una letra introducen todo un sistema jurídico. Los escribas egipcios habrían reconocido de inmediato esta economía. 

Di novo: el glifo comprime la representación. 


8. Onomástica 

La onomástica singulariza la memoria. De ahí el nombre propio.


Jean-Michel Basquiat,
Inquilino, 1982 (detalle) 

Los estados de la Unión americana (escritos a crayón rojo, arriba) pierden su carácter geográfico. De ser territorios en un mapa, pasan a ser ítems de inventario. 

Mapa transformado en una tabla de cotizaciones. 

De cierto modo, la cifra necesita del nombre para constituir una unidad clasificable. 

Mallarmé dijo que nombrar un objeto suprime las tres cuartas partes del jouissance del poema. Basquiat sostiene exactamente lo contrario. 


9. Numeralia 

Numeralia es una función de densidad heterográfica. 

¿Cuentan los números? Exempli gratia: “25” es más explicativo que “veinticinco” —señalan los lingüistas. 

Una cifra aislada se lee. Muchas cifras equivalen a una densidad similar a la del color.

Los números pesan, diría Basquiat.


Jean-Michel Basquiat, Caja, 1985
 
En la escultura Caja (arriba), los números aparecen como huellas de transacción inmobiliaria. Pero no. 

¡Galimatías!  

En Basquiat hay demasiado lenguaje. Nombres propios, números, anatomía, etiquetas, flechas, tachaduras, diagramas. Cada elemento parece inteligible. No, lo que se vuelve ininteligible es el conjunto. 

Por ejemplo, un garabato anula la legibilidad; el galimatías la promete y la frustra. 

Distribuir la mirada sobre una superficie abigarrada (en Basquiat sucede algo similar con el color). 

El número pierde su abstracción y se convierte en materia; la cifra sale de la caja y se convierte en cosa. La numeralia hace que el conjunto parezca contable. 

Hay casillas, cifras, etiquetas, letras, nombres, objetos, figuras. Todo parte del sistema. 

Veamos las tres caras. Ojo, contorno y dientes. 

Basquiat construye con poco. Dan la cara y ya. 

En la caja/escultura el número es un hálito de superficie. 

Los números de Basquiat son piedras dispersas en el flujo de un cauce.



Jean Michel Basquiat,
Per Capita, 1982 

Per capita significa “por cabeza”. Pero esto no es economía; es inventario gráfico rítmico. 

Debajo, el papel pegado con dibujo de efigie y perro coronado dos veces. La flecha lo señala, la corona lo exalta. Es un pequeño escenario de otra representación. La imagen pegada proviene de otro lugar, con su propia escala, personajes y lógica. Es foránea; procedencia otra. 

Pintura dentro de pintura en miniatura rudimentaria, como los manuscritos iluminados medievales. 

Hay una paradoja muy a lo Basquiat: el papel pegado presenta una organización más clara que el enorme campo que lo rodea. Un microcosmos de personajes, objetos, jerarquía y escenario. 

Del caos de la pintura emergen lugar, figura y rango: una pequeña isla en orden. 

No es un orden dado. Es un orden en acto.

la libertad de expresión como fundamento de la diversidad liberal

Atentado de bombas en una iglesia cristiana en SriLanka, abril 2019


alFredoTriFf


Vivimos días aciagos para la libertad de expresión. Y esto amenaza el proyecto americano de diversidad liberal. ¡Hasta la ACLU se ha retraído de su posición clásica en defensa de la libertad de expresión!  

¿Qué es diversidad? Diversidad se define como “circunstancia en que concurren varias cosas distintas”. 

Está claro que en esa diversidad deban existir necesariamente puntos de vista opuestos. Claramente, el sine qua non de esa diversidad exige el respeto al punto de vista del vecino. 

Hay un creciente llamado a censurar la diversidad para acomodarla al groupthink, que es la identidad de lo mismo, de la uniformidad de la homogeneidad. Un producto de esta tendencia es el cancel culture.

¿Cuál es la principal objeción? LO OFENSIVO QUE PRESUPONE LA LIBERTAD.

¿Qué es lo ofensivo? Aquí la definición: acción o palabra con que se ofende a una persona. 

¿Qué palabra? Realmente, ¡cualquiera! La definición está en dependencia de la persona ofendida, depende de un sesgo subjetivo. Y es precisamente por ello que LO OFENSIVO es un problema insoluble. 

Una persona puede ofenderse literalmente por cualquier cosa (sea esta ofensiva o no). 

Imaginen un mundo así en medio de la diversidad.  Ahí están los Artículos #10 y #50 de James Madison:

Las libertades de la Primera Enmienda nos dan el derecho a pensar y decir lo que queramos. Si nosotros (el pueblo) vamos a gobernarnos a nosotros mismos, debemos disfrutar estos derechos, incluso si estos fueran abusados por una minoría.

Más claro ni el agua: La libertad es preferible al abuso de ella misma. 

Imaginemos un mundo en que la lista siguiente NO EXISTE (dependiendo el grupo que haya sido ofendido):  

Mi lucha, de Hitler (ofensivo para los judíos) 
Los versos satánicos, de Salman Rushdie (ofensivos para los musulmanes, Jomeiní puso precio a la cabeza de Rushdie por más de una década) 
El Aullido, de Ginsberg (ofensivo para las costumbres sexuales de la década de 1960) 
Lolita de Nabokov (de contenido pedofílico) 
Naked Lunch de William Burroughs (censurado, de acuerdo a las costumbres sexuales de la década de 1960) 
Piss Christde Serrano (ofensivo para los cristianos de finales de los 1980) 
Las caricaturas de Hebdo, sobre Mohamed (ofensivas para los musulmanes) 
El arte degenerado, de los años 1920 en la Alemania nazi (ofensivo para los nazis y sus aliados)
El libro negrode Mapplethorpe (todavía considerado ofensivo por sus imágenes sadomaso) 
Smack My Bi *** Up, del grupo Prodigy (ofensivo para las feministas, años 1990) 
SALÒ, de Pasolini (censurado por su contenido decadente y pornográfico, años 1970) 

¿No sería ese mundo MUCHO MENOS DIVERSO?

Necesitamos negociar un equilibrio entre las diferentes facciones que reclaman protagonismo dentro de la diversidad. 

 Ese equilibrio se llama TOLERANCIA. 

La tolerancia no requiere que se acepte o se rechace. Solo que se permita que exista. 

Les presento dos pensadores pioneros del discurso de la tolerancia. John Locke y Voltaire vivieron en su carne el horror de la persecución religiosa (Locke tuvo que salir huyendo de Inglaterra, después de la publicación de su tratado). Ambos despuntan con el argumento de la libertad de expresión moderna. 

Locke escribe Carta sobre la tolerancia  en medio de las guerras religiosas en la Europa del siglo XVII: 

Ninguna persona tiene, en ningún caso, derecho alguno a perjudicar a otra persona en sus bienes civiles sólo porque esa persona profese otra religión o forma de culto. Todos los derechos que le pertenecen como hombre o como ciudadano deben serle preservados inviolablemente

Le sigue Voltaire, en Tratado sobre la tolerancia (aquí un raro párrafo donde el autor le suplica a Dios): 

Tú no nos has dado un corazón para que nos odiemos y manos para que nos degollemos; haz que nos ayudemos mutuamente a soportar las pequeñas diferencias entre los vestidos que cubren nuestros débiles cuerpos, entre todos nuestros idiomas insuficientes, entre todas nuestras costumbres ridículas, entre todas nuestras leyes imperfectas, entre todas nuestras opiniones insensatas, entre todas nuestras condiciones tan desproporcionadas a nuestros ojos y tan semejantes ante ti; que todos esos pequeños matices que distinguen a los átomos llamados hombres no sean señales de odio y persecución. ¡Concédenos que podamos ayudarnos mutuamente a soportar el peso de esta vida dolorosa y transitoria! 

La libertad de expresión exige tolerancia. Sin tolerancia la libertad de expresión se empobrece. 

Si no soy capaz de defender el derecho de otro a expresarse libremente aunque me moleste, no merezco vivir en una sociedad diversa. 

viernes, 21 de agosto de 2020

el socialismo como futuro prometedor de la humanidad (¡y con 60 años de experiencia!)

Una cola en Pinar del Río, Cuba, para comprar productos de aseo, agosto, 2020


Que el futuro por entero le pertenece al socialismo ya nadie lo puede dudar.-- Fidel Castro, discurso pronunciado en El Palacio del Congreso del Kremlin, URSS, diciembre 1972.

miércoles, 19 de agosto de 2020

el huevo del cuco marxista en el nido ideológico del cubano liberal progre

 

alFredoTriFf

El cuco es un pájaro parasitario que coloca su huevo subrepticiamente en el nido de un ave de otra especie. La "madre postiza" no se percata y encuba el huevo creyendo que es de ella hasta que el pollo bastardo sale del cascarón y procede a eliminar metódicamente a todos sus "hermanastros" lanzándolos del nido. La madre postiza, ahora sola con el cuco (más grande que ella) adopta su nuevo rol de zombie y lo alimenta como si fuera propio.  

Ese resultado bizarro común en la naturaleza es exactamente lo que hace el marxismo en el nido ideológico del cubano liberal progre. 

¿Cómo puede llegar a ser "progre" un cubano liberal? 

Ese cubano liberal común, no marxista, brincó el charco hacia EE. UU. no por razones económicas, sino por razones políticas. Experimentó en carne propia los cantos de sirena castrista por la igualdad. Sufrió el abuso y la corrupción del socialismo castrista. ¿Nos repetimos acaso? Es un hecho diáfano que el castrismo es venerado por los progres del mundo. 

Paradójicamente en 2020, ese mismo cubano está listo a aceptar el marxismo, pero no en tanto que marxismo, claro que no (el cubano liberal progre sospecharía mi uso de esa palabra viciada por teorías conspirativas de derecha).  

Sucede que el marxismo llega agazapado con una nueva personalidad, via identatarianismo (no la ve venir).

¿Habrá que comprender que el cubano liberal progre, por razones de solidaridad (por raza, género, preferencia sexual, o simplemente lo que en inglés llamamos "peer pressure"), deje penetrar su sistema liberal hasta que este queda carcomido y sin saberlo, termine traicionando los principios que lo trajeron a este país? Como la madre postiza del cuco, no se percata que se ha traicionado a sí mismo.    

¿Qué hay en el nido antes que aparezca el huevo falso del cuco? Lo que el cubano trajo con él/ella hasta aquí: los principios americanos expresados en Teoría de la justicia, de un liberal de pura cepa como John Rawls. 

El liberalismo defiende dos principios. Primer principio: Los derechos naturales del ser humano, observados en la Constitución americana: Libertad política, de expresión, de asociación, de conciencia, de pensamiento y libertad de propiedad privada. 

Se respeta y promueve el capitalismo liberal. Solo que ese capitalismo debe estar chequeado por el Segundo principio de la Economía política liberal. Trata de cómo resolver el asunto de la desigualdad social: 

Buscando el mayor beneficio de los menos aventajados a partir de un estado de derecho donde cada individuo tenga la misma igualdad de oportunidades. 

Menciono tres ejemplos destacados de ese principio en nuestro país: El New Deal (1933), de F. D. Roosevelt, La ley de los Derechos civiles (1964) y La gran sociedad (1964), bajo L. B. Johnson.  

En la economía política liberal queda prohibido "diseñar" la sociedad, desde arriba, a partir de igualdades "alocativas". No funciona. ¡Los 60 años de desastre socialista castrista lo avalan! El desarrollo de un país radica en la riqueza. En el liberalismo está fuera de lugar crear un sistema de impuestos tan oneroso que destruya la libertad individual capaz de producir esa riqueza. Ese sistema de impuestos oneroso se llama socialismo.

¿Igualdad "alocativa"? Es el principio central de la política social progre: la igualdad de resultados.  

Las igualdades de resultado no funcionan jamás. Y no funcionan porque tiran por tierra al Primer principio. A más interferencia del gobierno más injusta y desigual se hace la sociedad (algo que no tendría discusión alguna para un liberal del corte de Bill Clinton). 

Una cosa es gozar de igualdad de oportunidades y otra es imponer igualdades arbitrarias. Sencillamente el ingenio, la capacidad y la libertad humana se interponen. Pongo un ejemplo: Si Juana y Pedro aplican para un empleo, Juana (sea negra, latina, lesbiana, minusválida, o transgénero) debe ganar solo si es más calificada que Pedro para desempeñar ese trabajo. Sin discusión.  

Ahora cuco sale del cascarón. El marxismo vestido de identatarianismo, penetra el cerebro del cubano liberal via la matriz de dominación y es aceptado ciegamente. Da un salto de fe rechazando su propia experiencia bajo el pretexto de la nueva circunstancia social de justicia (el conocido ad novitatem). "Hay que ser justo", se dice. "Debemos luchar por una sociedad con más igualdad", declara. "Este es un país de leyes", alega. 

De nada vale. Se ha producido una transformación natural en la que el cubano comienza a traicionar sus ideas liberales haciendo caso omiso a cada llamado de la razón. Resulta que ha perdido la fe en el liberalismo americano. Donde antes veía progreso y esperanza ahora ve maligna injusticia. Es YA un progre 100% avergonzado de los valores que inicialmente lo trajeron a este país. 

Comprendo que el cubano progre esté en completo desacuerdo conmigo. Y es que no espero que lo esté. Sencillamente no podría estarlo. 

martes, 18 de agosto de 2020

los carteles de gorki águila carrasco

 

Gorki Águila Carrasco, Pero sin embargo tenemos embargo, afiche, 2020
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¿Existe el afiche anticastrista como estilo? Se diría que imposible en una Cuba con sesenta años de totalitarismo. Ahora irrumpe el trabajo de Gorki Águila que pareciera ínfimo, comparado con dos décadas (1960-1980) de auge del póster político cubano-comunista. Pero no olvidemos que la bonanza del diseño gráfico de la época tricontinental se mantuvo gracias al dinero por tubería que el régimen cubano recibía de la URSS. Tiempo al tiempo, que dirá la última palabra.

miércoles, 12 de agosto de 2020

jueves, 6 de agosto de 2020

Elio Rodríguez, máscaras para combatir covid19 y humanos, 2020

Elio Rodríguez, Máscara dorada, 2020

Elio Rodríguez, Máscara azul, 2020

Elio Rodríguez, Máscara blanca, 2020


Elio Rodríguez, Máscara verde, 2020

miércoles, 5 de agosto de 2020

la interseccionalidad y la desaparición del universalismo liberal


alFredoTriFf

a todos los marielitos que aún compartimos el ideal político de La yuma

Comienzo con una confesión: Para mi generación del Mariel (1980), EE. UU. sigue siendo el modelo de civilización. 

Ahora ese modelo está en peligro. 

En La yuma (como le decimos los cubanos exilados al país del norte) vivimos un experimento único de balance político entre progreso económico y equidad social. Incluso hasta entrado los 2000 defendíamos la notable diferencia entre el liberalismo americano y el socialismo/comunismo castrista. ¿Cuál era esa diferencia? 
1. En lo económico, el pragmatismo. Su principio estipula que lo que funciona a nivel económico (el progreso) es deseable. Los cambios deben ser lentos e incrementales.  2. En lo político, la democracia es abierta y participativa. El principio defendía la justicia con transparencia. 3. En lo social, muchos apostábamos por un curso centrista de balance entre la izquierda y la derecha. Con la primera, se maximizaba la distribución de la riqueza sin dañar el incentivo individual. Con la segunda, se estimulaba la libertad empresarial sin dañar la equidad social.   
Lo que ignoramos durante esos años fue la profunda erosión del liberalismo a manos del identatarianismo. Esa erosión se presenta con fuerza en el presente 2020. Traigo malas noticias: el liberalismo americano que conocíamos está en franca caída.  

Acaso algunos de Uds. no sepan de qué hablo. El identatarianismo está en auge. Es la ideología que preside el momento que vivimos. 

El principio básico del identatarianismo es la interseccionalidad, bautizado por la feminista y académica Kimberlé Crenshaw: 
La interseccionalidad subraya que el género, la etnia, la clase u orientación sexual, como otras categorías sociales, lejos de ser “naturales” o “biológicas”, son construidas y están interrelacionadas. Es el estudio de las identidades sociales solapadas o intersecadas y sus respectivos sistemas de opresión, dominación o discriminación.La teoría propone que se debe pensar en cada elemento o rasgo de una persona como unido de manera inextricable con todos los demás elementos, para poder comprender de forma completa la propia identidad.​
El concepto de identidad del ser humano de la posguerra (consecuencia de las revoluciones americana y francesa y el iluminismo) ha pasado a ser una descripción superficial, incluso indeseable. 

En la mente del jóven millenial, educado, y por lo general blanco, de EE. UU., lo que define la identidad del ser no es el universalismo. Hoy el sujeto se debe a una construcción predeterminada por sesgos acumulativos de diferenciales basados en la idea de la discriminación y el racismo: 
La interseccionalidad examina y sugiere cómo las categorías biológicas, sociales y culturales como el género, la etnia, la clase, la discapacidad, la orientación sexual, la religión, la casta, la edad, la nacionalidad y otros ejes de identidad interaccionan en múltiples y a menudo simultáneos niveles.  
La identidad del ser humano termina coartada por sesgos de género, clase, etnia, casta, orientación sexual, descapacidad, etc. La identidad gana o pierde grados de DISCRIMINACIÓN, que pueden o no adjudicarse e intersectarse (y mientras más mejor).

Los cubanos exiliados no somos ajenos a ese tipo de coartada ideológica. Crecimos con ella. ¿Podemos olvidar la diferencia entre socialista e imperialista, comunista y capitalista, explotado y explotador, trabajador y lumpen, integrado y apático, revolucionario y escoria? Solo que aquellas diferencias venían dadas por el concepto marxista de "clase" y el grado de integración política al régimen.  

El identatarianismo milenario define la sociedad en ganadores y perdedores a partir de una calificación interseccional predeterminada por la matriz de la dominación donde la mayor puntuación le toca al más explotado; la menor, al más privilegiado. 

¿Quiénes pierden? 

En la raza: el blanco. 
En el sexo: el hombre. 
En la etnia: el europeo o europeo/descendiente, también el judío. 
En el género: el heterosexual. 
En la capacidad: el no descapaz (de ahí que el mérito moleste tanto al identatario; no queda cubierto por la intersección). 
En la religión: el cristianismo y el judaísmo (el cristianismo es judeo/cristiano). 
En el sistema económico: el capitalismo, generador de todos los males (via Marx).
En la cultura: Occidente.
En la nacionalidad: Cualquier nacionalidad de ascendencia europea.  

¿Quiénes ganan? Todos los demás, pero no es tan sencillo como parece. La coreografía identataria persigue un esquema férreo e ineludible. Observen como la aplicación del sesgo interseccional nos lleva de cabeza precisamente a la discriminación que se pretende combatir: 
 
Una mujer blanca gana menos puntos que una mujer blanca lesbiana (sexismo). 
Un gay latino gana menos puntos que un transexual latino (generismo).
Un negro heterosexual cristiano gana menos puntos que un negro gay mahometano (sexismo y discriminación religiosa). 
Una lesbiana blanca gana menos puntos que una lesbiana negra (racismo y sexismo)
Un blanco homosexual gana menos puntos que un nativo americano transexual discapacitado (racismo, sexismo y discriminación por capacidad)

Ármate de cuanta intersección sea posible, y si no, pide alguna prestada. Olvida aquella sentencia universalista de Martin Luther King: juzga a la persona no por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.  

¿Deseas ese mundo?