miércoles, 13 de noviembre de 2019

¿Huida o patraña?




JoTa eRRE

Evo Morales se ha visto obligado a asilarse en México. La verdadera causa no responde a los motivos expuestos en su declaración de renuncia a la presidencia. Sería un acto de suma ingenuidad asumirlo. No es la pacificación del país su móvil. No es el evitar derramamientos de sangre. No es el acoso de la oposición, puesto que la violencia la protagonizan sus partidarios con centenares de actos brutales contra la propiedad privada y las instituciones públicas según lo demuestran los desmanes reflejados en la prensa.

No, Evo, te vas porque estás incriminado. Te vas porque violaste la ley electoral con una votación fraudulenta. Te vas porque estás involucrado en negocios corruptos. Te vas porque pueden saltar tus vínculos con el narco. Te vas porque si se revisan tus archivos en papel y se descodifican tus computadoras se revelan centenares de maniobras con Caracas y La Habana que te implican en turbias maniobras políticas y operaciones equívocas a nivel nacional y regional en el ámbito de las inversiones, regeneración de capitales sucios, fraudes financieros y la desestabilización de las democracias.

Estás hundido en el fango, indígena oligarquizado. Muy hundido. Y espero que los servicios de inteligencia boliviana vayan desenredando la madeja. Y si no pueden ellos que acudan a la DEA y al FBI.

Tu táctica va a ser promover la subversión. Vas a insinuar tu regreso. Esa es tu jugada. La patraña. Desde donde te encuentres. Ciudad México, Caracas, La Habana. Ciudades donde desembarcarás como todos los tiranos cínicos con las manos en alto y la faz alegre, despreciando el dolor que sembraste en tu tierra.

La estrategia de la democracia, en oposición, ha de ser desenmascararte limpiamente. Demostrar tu vocación de títere de todos los poderes: el comunista, el narco y el de la corrupción financiera.

Lograste huir. Ahora hay que frustrar tu premeditado retorno. Los pueblos resienten doblemente los reciclajes de la dictadura. Y en este instante de ajustes tú tienes algo en contra, Evo: los miles de ojos que te vigilamos. Un gran problema para ti. Antes no contabas con eso.

domingo, 27 de octubre de 2019

La vieja guerra indigna



JoTa eRRE

No hay mayor peligro para una democracia que desmarcarse de los intereses de la ciudadanía. La sismología política ha registrado consecutivamente cuatro sucesos críticos en el hemisferio sur de América. Estallidos sociales en Haití, Quito y Santiago de Chile. Más una confrontación en Bolivia resultantes de unas elecciones secuestradas por el régimen de Evo Morales.

La suspicacia de los que hemos asistido por seis décadas a las tácticas y estrategias del castrismo en el continente no dejamos margen a interpretaciones extraviadas. Quito ha zanjado la perturbación con una mezcla de contén y negociación. Un aperturismo que marca una diferencia con respecto a los errores de los gobiernos de derecha del siglo XX. Santiago no parece enfriarse, continúan las protestas, aunque el presidente Piñera reproduce las tácticas de Quito. Puerto Príncipe permanece en medio de un caos.

En el caso de Bolivia, las próximas horas dictarán el rumbo de su historia. La izquierda pretende a través de Morales perpetuarse.

En meses atrás observamos cómo se organizaron desde Centroamérica varias marchas de inmigrantes para llegar a la frontera de México con Estados Unidos e intentar entrar en territorio soberano norteamericano. La política de muro invisible de Trump, a través de negociaciones y presiones económicas a los gobiernos de la región, logró la disuasión de las mismas.

¿Y quiénes organizaban las caravanas? ¿Eran fenómenos espontáneos o había un plan meditado para desestabilizar la frontera sur norteamericana? La sucesión de caravanas y el soporte suministrado a las mismas en su recorrido evidencian que respondían a una conspiración articulada.

Al parecer un nuevo horizonte político se dibuja al sur del Río Bravo. Un escenario parecido a los años de la guerra fría. El eje Habana-Caracas perdió a Chile, Ecuador, Brasil y Argentina y los intenta recuperar. En este último país se trama la vuelta de Cristina. Simultáneamente se organiza una campaña para lograr el indulto de Lula. Hasta en Cuba se ha reclutado a un conocido escritor para que se preste como pregonero de la causa.

Las guerrillas en Colombia han comenzado una discreta reestructuración. De bajo perfil para no dañar la imagen de La Habana como negociador en el conflicto, pero los nuevos núcleos ya se reagrupan.

Hay quienes fijan el liderazgo de esta nueva empresa de subversión en Caracas. Otros analistas apuntan a La Habana. Muy difícil definir la subordinación entre ambos países. El paisaje político ha sido muy cambiante desde la muerte de Fidel. Uno provee el petróleo a Cuba. El otro, veinte dos mil agentes de inteligencia que soportan al madurismo. Una simbiosis de poder sin lindes distinguibles a estas alturas.

Tras ese maquiavélico eje, secundado por Nicaragua y Bolivia, se erige el respaldo de Putin, el indiscutible hombre fuerte del siglo XXI, gestor y administrador de un curioso híbrido, fusión de estalinismo y zarismo. Conoce mejor que nadie que Rusia carece de la pujanza económica de China, y por tanto sus aspiraciones se proyectan hacia el establecimiento de zonas de influencias, acuerdos militares y calculados compromisos económicos que le abran puerta a la paulatina penetración rusa según lo permitan los recursos del capital nacional.

Por tanto, la estrategia del putinismo a través de los movimientos, organizaciones no gubernamentales de izquierda y partidos infiltrados por agentes de Cubazuela se orienta hacia el aprovechamiento del más mínimo error de los gobiernos democráticos, para generar la combustión social y crear frentes subversivos.

La carne de cañón, como es habitual, se nutrirá de descamisados y jóvenes ilusos. De nuevo la mecánica engavetada de los movimientos de liberación nacional, activismo obrero y estudiantil y las alianzas procomunistas internacionales se ha lubricado y echado a andar.

Es decir, una vez más la vieja guerra indigna contra la democracia. Toma de calles, enfrentamientos con las fuerzas del orden, cocteles molotov, contenedores de basura incendiados, gases lacrimógenos, intoxicados, sangre sobre el asfalto, madres desgarradas, detenciones, ropas manchadas de carmín, ojos colgando de la órbitas, desorejados, frentes abiertas hasta el cráneo, la gran propaganda mediática, ahora multiplicada por las redes sociales, proclamas demagógicas, falsas noticias, cifras de muertos, cadáveres útiles o inútiles...

¡Ah!, se extraña a Reagan. Un presidente capaz de dinamitar con elegancia política y ejecución indetenible a potencias, gobiernos y movimientos subversivos extremistas. Puedo imaginar por un momento las estrechas alianzas con China, el estrangulamiento económico de Moscú, la pisada firme sobre los alardes del cookie face norcoreano, a Venezuela plagada de guerrillas contra, la presencia de tropas norteamericanas en Colombia o en Haití, las emisiones de ayudas de emergencia económica a Chile y Ecuador...

Pero Reagan no está y una vez más lo umbrío de la historia del sur americano se recicla.

Y hablando de esas oscuridades que se ciernen sobre el continente, viene a tema lo que me han contado de primera mano fuentes próximas a los militares que custodian la roca funeraria de Santa Ifigenia, quienes relatan espantados que en tiempos recientes, durante los turnos de madrugada, han visto desbordarse de la tarja que sella el repositorio del polvo satánico iridiscencias tan intensas que lastiman la retina envueltas en un denso humo sulfuroso.

Posiblemente, pienso yo, conociendo la naturaleza folclórica de mi pueblo, no pasan de ser inventos de mitómanos. O sea, pura narrativa de cementerio. Comprendo que hay fantasmas que inspiran un pánico eterno por la inquietante posibilidad del regreso. Más que por la repetición poco posible de su presencia, por la influencia en los adeptos. Por esa legión de seguidores incondicionales  provenientes de las sombras que intentarán, bajo su espectro, perpetuar los espacios ajenos a la luz en cualquier época. Son esos los que pudieran sabotear con nafta y pólvora las democráticas alamedas del continente.

jueves, 17 de octubre de 2019

LOGO WILLIAMS


Ramón Williams
Logo del autor:
La obra, incluso cuando está purgada de su elemento animal -y aunque consuma esa forma de auto-conciencia, que necesita los rayos del sol, con el fin que disponga de un sonido específico - aún, será simplemente un mero ruido que sólo se revela como exterioridad, nunca como lo interior de sí.-- G.F. Hegel, Fenomenología del espíritu.

jueves, 3 de octubre de 2019

Rumba improvisada - Paco de Lucía



JotaeRRe

Dedicado a mi Adita en su cumpleaños

Siempre se ha hablado en términos de posteridad sobre la influencia en el universo sonoro de Cuba. El aporte africano y toda la música de España conforman ese café con leche musical que se nos hizo familiar durante décadas de práctica y difusión. El bolero de orígenes madrileños , el repentismo a partir de las tradiciones canarias... No hay nada nuevo en eso. Pero en la rumba flamenca dónde está el linde. Cómo se comporta el toma y daca. ¿Proviene absolutamente de Cuba la influencia? Porque España accede a que el empuje viene del trópico. Y a mí me da un pálpito que se olvidan de la presencia árabe. El cajón, por ejemplo, en la música española se hereda de la acústica mora. ¿La rumba flamenca es un rebote cubano? Please, musicólogos. ¿me pueden aclarar? Por cierto, atención a los estudiosos a la digitación de Paco. Es una oportunidad especial.

Ady te adoro.

jueves, 19 de septiembre de 2019

Sandro Brugnolini: "Marsuino"



La música parece convencional: guitarra, órgano Hammond, bajo y batería con influencia sicodélica. El asunto está en la mezcla de efectos, y para eso están los italianos, que a mediado de los 60 tenían en sartén por el mango. Hablamos de Sandro Brugnolini, ahora olvidado, pero que desde mediado de los 60 venía desarrollando una actividad prolífica como compositor y saxofonista. De esa época sale una de las primeras bandas sonoras de jazz en el cine italiano con Gli Ancangeli (1963).

Además de su trabajo para música incidental, están discos como Underground y Overground que preceden a Feelings (1974), hito en la música de biblioteca. Overground es una pequeña obra maestra sico-délica, grabada en Roma en Dirmaphone Studios. A finales de los 60, Brugnolini se unió a Stefano Torossi y lanzaron Musica per comment sonori (1969), el primero de más de una docena de álbumes en los que han trabajado juntos, incluidos Feelings (1974), y Homo technologicus (1986).

El estilo de la pieza que escuchan ("Marsuino") marcó un estilo que los italianos llamaron: "sichefreèlico".

viernes, 13 de septiembre de 2019

cultura dietética miamense

 ilustración de Wilson Varela

tumiamiblog

A Marisleivis, una balserita muy inteligente de la clase AP de la Miami Senior High le está preocupando un poco el peso. Su mamá la cuida mucho, es hija única y quiere estudiar enfermería. El gevito, otro balserito de la Senior High le ha tirado ya dos indirectas y las amigas de la escuela a veces se ríen cuando la ven pasar.  

(Mirándose en el espejo antes de salir a la escuela y pensando): Guao... qué clase de culo tengo, con mis muslos pegaditos el uno al otro que son la envidia de la High. Verme caminar con esa caja de bolas para el tráfico jjjjjjj. ¿Y qué pasa? Ahora resulta que todo el mundo habla de hacer ejercicios... que la celulitis en los muslos y las nalgas… que hay comer cosas raras: ¿arroz integral? brócoli, ¿tofu?¿qué es eso? Dónde me dejan los platanitos maduros, la mayonesa con galleticas de soda, los Kit-Kats, el helado de vainilla con sirope de chocolate... ay Dios mío... y los chicharroncitos de puerco de "El palacio de los jugos" de Flagler. Para mí no hay nada mejor que levantarme por la mañana y tomarme un café con leche con pan con mantequilla y huevos revueltos, ¿qué tiene de malo eso? Mami le echa poquita mantequilla. Ya hasta freímos los huevos con aceite de oliva extra virgen.

Como Marisleivis vive cerca de la escuela, a la hora de almuerzo se da un saltico por la casa y se come un almuercito frugal: un rabito encendido al vino con arroz blanco, tostoncito y una Coca Cola de dieta. Ya no comeré nada hasta por la noche, se dice. A las 8pm, la mamá le tiene preparada una comida ligerita: potajito de garbanzos (con trocito de chorizo y tocino), arroz, friturita de malanga y batido de papaya. Marisleivis ya está muy cansada para pensar en la dieta, en el jevo y la celulitis.

martes, 3 de septiembre de 2019

La lluvia es una niña de cristal


Rosie Inguanzo

Tin, tin…la lluvia cayó,
ella juega conmigo y con ella yo.
Tin, tin… la lluvia cayó,
con su frescura el aire se perfumó.

Tin, tin… tin, tin…

La lluvia es una niña de cristal azul,
para que juegues tú con ella,
para que juegues tú.

Tin, tin… la lluvia cayó,
ella juega conmigo y con ella yo.

Tin, tin… la lluvia cayó,
con su frescura el aire se perfumó.

Tin, tin… tin, tin, tin... tin, tin...(Teresita Fernández)

———————

Desde nuestro palomar miamense siento el viento descomunal contra el cristal a prueba de huracanes y me aferro a A. En el pecho una emoción ilimitada, un gozo secreto. ¿Cuántos ciclones no pasé en condiciones precarias y justo frente al mar embravecido? Isleños al fin, los huracanes nos meten el corazón en un puño: el olor a hojas húmedas y flora marchita, la calma chicha que le precede —esa pausa solemne y avizora de las aves—, la sal en la piel, los olores marinos exacerbados. En una isla las inclemencias del tiempo forman parte del día a día. Recuerdo evanescente: Se va la luz y mi madre enciende un guano bendito a Santa Bárbara para que deje de tronar y cesen los rayos. Pero para mí la situación es de fiesta; amenazante tal vez, pero el tipo de peligro que sentimos en un parque de diversiones. Alelados ante el misterio de los relámpagos que transportan, en negativo, imágenes al cielo, el silbido amenazador del viento colándose por las rendijas de las destartaladas ventanas y puertas clavadas, bloqueadas con tablas, butacas y palo de escoba, el agua entrando como si nada, acumulándose en el balcón, y esa voz del aire. Para los niños el viento tiene cara, rostro hermoso en la fantasía nocturna. La lluvia es una niña de cristal, azul.

El viento se disputa todos los pestillos de la casa y una a reír enardecida por los sobresaltos de los mayores. En la mañana a nadar en los charcos de hasta cuatro pies, después de la escampada, imaginando que todos los peces del Acuario —apenas a cinco cuadras de nuestra casa—, los pingüinos tropicales, los delfines y las pasmosas chernas, estarán extraviadas en el barrio debido a los desbordes de las peceras. Pero mi madre nos arrastra del jolgorio a chancletazos, temerosa de los cables eléctricos que quedaron sueltos. Eso del peligro y la inseguridad se aprende después, se sabe desde siempre pero se acepta más tarde, cuando ya no tiene remedio y hemos de dar cara a la vida. Recuerdo la espléndida ciudad mojada y gris y el asfalto plateado: apenas asomaba un vendaval casi no podíamos caminar la calle 23, zarandeados por la fuerza de las ráfagas. Tan flacos éramos y tan mal alimentados estábamos, que para alcanzar la ruta 32 que nos traería de vuelta a casa, teníamos que aferrarnos al poste de la parada de guaguas, frente al Cinemateque. Pero ¡qué bonita es la vida sacudida por el tiempo! Qué bonita es batida por los vientos.

viernes, 30 de agosto de 2019

Miami Dade sin agua y otras cosas




Jesús Rosado

Desde hace días las agencias encargadas del estudio de huracanes y pronósticos han advertido sobre la trayectoria del ya convertido en huracán Dorian. Ya está claro que va a impactar al estado de la Florida. Muy posiblemente con la potencia de huracán fuerza 4. Los residentes han acudido a los mercados velozmente a abastecerse de los recursos esenciales: víveres, agua y baterías. Hoy, noche temprana, mi mujer y yo,  hemos podido adquirir los víveres suficientes para afrontar el monstruo que se nos avecina. Pero el surtido de agua y baterías está en cero. 

Frustrante, preocupante e indignante. A donde quiera que nos hemos dirigido ha sido lo mismo. Y no son los proveedores los culpables, sino la negligencia de la administración del estado en impartir ordenanzas. Hoy los mercados debieron estar inundados de rastras abasteciendo. Los estantes vacíos ya son el primer estrago del fenómeno meteorológico certeramente anticipado por obra y gracia de De Santis. 

¿Cómo enfrentar este tipo de acontecimiento desprovistos de hidratación y de luces para linternas? Y si mañana, como puede esperarse, aparecen los abastecedores, ¿Cómo puede aplacarse el frenesí?

Hay cosas tan elementales en la administración estatal que cualquiera desprovisto de pedigree político los resolvería con sencillez.

Como involucrado recomiendo en este caso dos asuntos. Busquen depósitos de agua. Galones plásticos vacíos de cinco galones, jarras o cualquier recipiente considerable y los llenan de agua corriente y los almacenan. El agua de la pila es absolutamente potable. En cuanto a las baterías, estoy tan falto de respuestas como ustedes.

La siguiente sugerencia  y sin misericordia: demanda contra el gobernador por daños y perjuicios a toda una comunidad. Para que desde su despacho y vivienda plena de comodidades concientice que ha habido una población expuesta a su frivolidad administrativa sin necesidad. Y sobre todo, en desmérito de su gestión, esa comunidad ha sufrido carencia y desesperación que es lo más feo que le puede ocurrir a un político en una sociedad plenamente desarrollada donde la producción prima sobre el consumo. Esa tendencia a la ineficiencia es lo que más se parece al comunismo.

Y que no me hagan acusaciones partidistas. Porque con Rick Scott no sucedió. Una cosa es administrar y la otra, colgarse de la prenda electoral.

sábado, 10 de agosto de 2019

La mirada indiscreta de Alejandro Ríos



Rosie Inguanzo

(Presentación en Books and Books el 3 de agosto de 2019)

Alejandro Ríos es una mirada inteligente y crítica, amena, reposada (raro entre cubanos).  Es campechano en el sentido tradicional: aquél que ofrece un trato sencillo y cordial. Evitando los juegos retóricos llama las cosas por su nombre. Su discurso escrito y hablado evita lo redundante para ir al meollo de los asuntos.

Dice Alejandro,

"Sin Miami no hay país.
¡Viva Miami! La ciudad donde descansan mis muertos mayores y vive mi familia, la razón de mi existencia. Donde los cubanos dan prueba del éxito posible. ¡Viva Miami!”

Y es que Alejandro es un defensor de Miami como la patria posible.

Sin Miami no hay país, dice. Y ahí entran las implicaciones socio económicas, pero también morales, la voluntad de salvaguardar unos valores. Pues Alejandro ejemplifica todo eso; es un decir haciendo. Así es como lo vemos desde hace décadas de aquí para allá, trajeado o con su guayabera de rigor —Estercita cerca, los hijos, la familia que lo secunda—, su hablar pausado, sagaz, las buenas maneras, la chispa cubano habanera en el decir.

Su reverencia a este país y a Miami—ciudad denostada desde las dos orillas—, se llama gratitud, por cierto; también así se expresa quien ha sabido trocar el revés en victoria. De la zozobra que sufrió aquella pareja que arriesgó todo cruzando el Río Bravo, al bienestar y el reconocimiento que disfrutan hoy, ha habido mucho esfuerzo que les ha canjeado mérito. ¿Cómo lo ha logrado todo? Con una ética de trabajo.

A saber,

Exiliado desde 1992, en 1993 inaugura el Ciclo de Cine Cubano en Miami Dade College, que fue un éxito total. También su labor de veintitantos años en la Oficina de Prensa del MDC, y en el programa de Autores Iberoamericanos de la Ferio del Libro, como gestor, mediador y presentador, siempre amable y puntual con todo escritor cubano desarraigado o de visita. Porque Alejandro es un defensor de la cultura cubana en libertad, empeñado en que no seamos el “exilio invisible” que acuñara Cabrera Infante. Y por eso, todos estamos en deuda contigo.

Ítem,

De 2003 a 2009 dirigió el 1er Festival de Cine Alternativo, en el Teatro Tower. Y ha estado involucrado en el Festival de Cine de Miami, incluso antes de que éste estuviera bajo la tutela del MDC.

Alejandro ha sido conductor de varios programas y segmentos de ¿qué más? Cine. Primero La pantalla de azogue en TV Martí, luego Pantalla TVM (programa que salió durante 20 años); hasta muy recientemente La pantalla indiscreta en América TeVé.

Hay que subrayar su labor dando a conocer a tanto cineasta cubano y a tanto cine joven de la isla y fuera de ella. Y es que Alejandro ha sido el vínculo entre el cine que se hace en Cuba y Miami, dándolo a conocer y enfocando críticamente. Ha promovido desde los dioses tutelares (Tomás Gutiérrez Alea, Orlando Rojas antes de exiliarse, Fernando Pérez, etc.), incluyendo a los cineastas exiliados (Orlando Jiménez Leal, Leon Ichaso, Jorge Ulla, etc.), a los baluartes emergentes, sobretodo el cine independiente, en un principio cine alternativo.

Ahora se hace más fácil conseguir el material fílmico porque el medio digital y las redes facilitan la difusión. Pero Alejandro ha hecho esto desde tiempos inmemoriales, cuando había que arriesgarse para sacar una copia de Cuba.

(Aquí traigo una anécdota) Hasta a mí me tocó alcanzarle un filme en formato VHS para su Ciclo de Cine Cubano en MDC, cuando visité la isla en 1993. Regresaba por primera vez, y la actriz Jacqueline Arenal (en el teatro Hubert de Blanc, durante el estreno de El Público, de Federico García Lorca —dirigido por Carlos Díaz), me entregó una película para Alejandro cuyo título no recuerdo. ¿Acaso El siglo de las luces de Humberto Solás, o fue Fresa y chocolate?. Recuerdo que se exhibió en el Ciclo de Cine y fue controversial.

Y bueno,

Escribe desde hace más de 10 años una columna semanal en El Nuevo Herald.

De ahí sale el cuantioso volumen que celebramos hoy, La mirada indiscreta (Hypermedia), y que da fe de la labor de este licenciado en Historia del Arte, como crítico de cine y periodista cultural. El libro, de edición tan bonita, reúne sus columnas. Una indiscreción hitchcockiana que abarca 700 páginas de temas variados: personales, familiares (acercándonos al ser humano que es), lo político —porque cómo no abordar la debacle nacional—, y la constante del cine. Todos ángulos de una realidad acuciante.

Ahora mismo en medio de la controversia ¿quién analiza mejor el empeño del (des)gobierno cubano en institucionalizar toda la producción fílmica que se hace en la isla? Ahí está Ríos para echar luz y desmenuzar lo que es tan difícil de entender (¡¿institucionalizar el cine independiente?! ¿no es esto una paradoja?). O sea, otra vez coartar, controlar ese radar de lo que sucede allá adentro (que es el cine independiente). Ríos llega a poner los puntos sobre las íes, desenmascarando a tres o cuatro farsantes y oficialistas. Alejandro es lo que se dice un cantaclaro.

Sobre el libro, Alfredo Triff ha dicho: “Con Ríos el lector se siente a gusto; será porque rescata la memoria de nuestra generación o porque detalla el simple día a día en una mezcla sui generis de autobiografía, sátira y folclor. Cualquiera que sea el tema, política local, música, cine o historia, su mirada crítica absorbe al lector. La mirada también se tiende sobre el presente exiliado e isleño. Alejandro comenta la actualidad con perspicacia y una vena elegante que no moraliza (el cinéfilo nunca se pasa) y aún llama las cosas por su nombre.”

Pudiéramos seguir comentando la labor y los méritos de este afabilísimo señor. Baste agregar que Ríos es un cubano ejemplar, exitoso y con valía. Un hombre que escribe como quien es. Pero eso, ustedes aquí presentes, ya lo sabían.

Sin Miami no habrá país, pero sin Alejandro Ríos Miami, mi Miami, el nuestro, sería un lugar mucho más pobre, más despiadado el exilio y menos entrañable. Aplauso para mi flamante amigo.

miércoles, 7 de agosto de 2019

¿El fantasma del comunismo o el fantasma del fascismo?

Conferencia sobre el comunismo en Londres, 2009 (con Badiou, Zizek, Eagleton y Ranciere)
alFredO trIfF

El profesor de economía política Alan Johnson publica un interesante artículo en World Affairs titulado "El nuevo comunismo y la resurección de la locura utópica". El autor abre con las dramáticas palabras de Marx en el manifiesto:
Un espectro se cierne sobre la academia, el espectro de una visión del mundo que ha sido la fuente de inmenso sufrimiento y miseria, responsable de más muertes que el fascismo y el nazismo, se trata del regreso de un "nuevo comunismo". Una forma de totalitarismo de izquierda que ahora disfruta de celebridad intelectual, pero que aspira al poder político.
El fantasma del comunismo viene saliendo desde finales de los 90. Era de esperarse una izquierda fantasmática:
¿A qué viene este nuevo interés en el comunismo? Después de todo, los nuevos dirigentes comunistas se han negado a sondear la esencia de los fracasos históricos del pasado y no tienen idea de cómo proceder en el futuro. La apología se basa en un hecho por encima de todo: los nuevos comunistas  sostienen que la crisis del capitalismo contemporáneo, la degradación ecológica, la pérdida de confianza en la clase política, la explosión de la desigualdad, son sistémicos, relacionados entre sí. Estos problemas demandan una solución revolucionaria.
Lo subrayado en rojo es una apreciación correcta. La solución revolucionaria conlleva violencia, algo que asusta a Johnson:
A la hora de llevar la filosofía a la práctica, el nuevo comunismo le otorga un poder oculto y transformador a la violencia revolucionaria y a la expropiación. Lo que el fallecido socialista italiano Sebastiano Timpanaro llamara "la ética brutal de la fuerza". Badiou lo sigue: "¡Oh, deberíamos ser capaces de decir con Aragón, con el apoyo de Stalin: 'Abran fuego en medio del baile de los osos de la socialdemocracia'".
Lenin leyendo Pravda, circa 1920

El artículo cierra con este párrafo robespierreiano de Zizek:
El único prospecto "realista" es optar por lo imposible, asumiendo completamente el lugar y la excepción, sin tabús sin normas apriori ("derechos humanos", "democracia"), el respeto que nos hace imposible resignificar el terror, el ejercicio brutal del poder, es espíritu de sacrificio...  si esta opción radical es condenada por algunos liberales como fascismo de izquierda, ¡pues que sea!
¿El culto a la violencia? Nos recuerda la liturgia estética del futurismo italiano. Una pena que Johnson dispare sin puntería: Zizek, Badiou, Negri y Michael Hardt, Vattimo, Terry Eagleton, Rancière no pueden meterse todos en el mismo saco.  

Vamos por parte: Zizek ha coqueteado con la idea de la violencia. Su clave reza: "Más radical, más original".
Slavoj Zizek

Es una violencia es performativa, c'est-à-dire, se habla lo que está permitido (no precisamente la retórica del manual de Al-Qaeda, o del Unibomber). Zizek siempre llega acompañado con su socio de paja, como en este fragmento sacado de Violencia:
Ocidente es intolerante cuando a otros no se les da libertad de escoger, como en el caso de la mutilación genital, el matrimonio infantil, el infanticidio y el incesto. Pero ignora la tremenda presión de la mujer en occiodente a someterse a procedimientos tales como cirugía plástica, implantes cosméticos e inyecciones de Botox para mantenerse competitivas en el mercado sexual. (V, 145)
Argumentación retórica fraudulenta que lo ha llevado a aliarse en la cuestión ecológica con un enemigo tan improbable como Glenn Beck.

Alain Badiou

Badiou es un fenómeno más serio. El comunismo de Badiou lo hemos analizado aquí. Se trata de una IDEA que aparece como "evento", que "sutura" situaciones. Lo que materializa la "sutura" es la fe en el "evento" que rompe la marcha "normal" de la historia. Por ejemplo, Lenin tuvo fe en cambiar la historia. El grave problema de la fe de Badiou es su redundancia: fe es certeza, pero como tal, no hay tal certeza fuera de la fe. 

El enamoramiento fideísta de Badiou es un callejón sin salida que condena su tesis a la aporía. ¿Cómo invocar justicia desde la violencia, cuando, en tanto que violencia, esta no puede evaluarse a sí misma?   

Jacques Rancière

Otro comunista es Jacques Racière, para quien el comunismo es INactual. En su ensayo "Comunismo, de actualidad a inactualidad" de su reciente libro Disenso, Rancière da un paso revisionista discordante. Si históricamente el comunismo emerge del capitalismo, esto implica una especie de dependencia. Casi contra Badiou, Rancière declara que ser comunista significa  "pertenecer y no pertencer a un lugar".
Si el comunismo significa algo en lo absoluto es la idea de que tiene que ser radicalmente heterogéneo a la idea del capitalismo. Sin embargo no puede existir como tal sino en el mundo capitalista. No tiene lugar fuera de él. (...) En lugar de predicar la IDEA del comunismo subyacente a esa del capitalismo, debemos afirmar la radicalidad del comunismo como el poder de una separación. (D, 83)
La enrevesada respuesta (que avergonzaría a su maestro Althusser) implica lo siguiente: "si el comunismo funcionara ... si fuera bueno, no habría duda alguna que el mercado se apropiaría de él". 

Implica de esto que el comunismo no muere por causa natural: Es el mercado el que compró al comunismo (¿no está pasando en China, Vietnam, o en la Cuba futura?).

Ser comunista para Rancière es una paradoja: estar dentro y fuera. Significa "luchar en un mundo material e inmaterial".

No precisamente la propuesta violenta a la que Johnson le teme. 

Antonio Negri y Michael Hardt

En cuanto al caso Hardt/Negri, los remito a nuestro análisis de la noción de Imperio/Multitud discutida en tumiami (en la nota #6 al pie de ese post, explicamos por qué ni Hardt ni Negri le apuestan al tipo de violencia defendida por Zizek o Badiou).

¿En qué quedamos? La preocupación de Johnson palidece en comparación con lo que viene llegando. No se trata de violencia comunista, todo lo contrario. Son más de mil doscientos millones de chinos que le apuestan al capitalismo dentro del comunismo. Pocos académicos de la izquierda le han prestado debida atención a esta nueva alianza entre mercado y el comunismo. Y todo eso hace lucir al socialismo (paso anterior al comunismo) muy sospechoso. La discusión del comunismo y su violencia es una nube pasajera: nostalgia de un mundo binario que fue.

Demostración de simpatizantes del partido neo-nazi griego

El problema de hoy es diferente. Vivimos un mundo de mercado unipolar con dos caras (EEUU y China, con economías interdependientes), separado de las decisiones y necesidades intranacionales, a favor de una economía supererogatoria con dinámicas chocantes.  Es el drama de esa burocracia gigantesca llamada "Unión Europea". Y se ven los efectos de la reacción emergente en la Europa de este con la posibilidad del vuelco a la derecha de europa occidental. El gobierno europeo, sin ancla nacional, queda condenado a un círculo vicioso de inoperabilidad: carencia de identidad, capital político exhausto, incapacidad para lidiar con problemas como la inmigración ilegal, la deuda, etc, siempre que tales decisiones afecten el status quo del mercado (léase, estabilidad económica). 

miércoles, 17 de julio de 2019

LUX IN TENERBRIS


De la luz emana lo más oscuro. – Emilio Praga


aLfreDo tRifF

Lo espiritual comienza y termina en lo inexplicable. Es opaco sentir del sentir (que propongo a mi lector) es también pensar. En esa opacidad vemos mejor. Sin contradicción, la bruma obliga a querer ver. No obstáculo es lo que aparenta, sino rescate. La bruma de lo espiritual es razón suficiente para querer vérsele.

Si lo espiritual fuese claro, no lo fuera (decirlo parece oscuro).

Se ha representado lo espiritual como luz y vale en su exceso, siempre que represente de esa cosa su defecto –pero no. Prescindamos luego de tal intensidad, atenuemos la susodicha refulgencia con un  ennochecer para hacerlo familiar. Ver es un sentir, y no digo ver como quien ve “esto” o “aquello”. Ver como ausencia. Ahí es que se siente.

Lo espiritual debe tocarse con cuidado. Es portentoso y nos juega malas pasadas. Se contradice. Nos contradice. Lo espiritual existe como un vacío: bosque sin árboles, cuerpo sin hígado. La eterna curiosidad por lo espiritual acontece porque somos parte de ello, aunque por supuesto, no lo somos. Concebirlo indica hasta que punto somos capaces de volver a nosotros como un NO. Toda definición es metaforicida (me refiero por igual a estas líneas apresuradas que escribo).

Con lo espiritual existe una imposibilidad aún antes de comenzar... travesía sin navíos. Sin embargo, en esa imposibilidad radica el mérito de buscar explicar lo inexplicable. Presentarse a uno mismo el hecho de la imposibilidad ya es algo. Decirnos “es imposible” es bastante.

Lo espiritual puede –sin definición– hacerse muy íntimo.

Hace falta ver la ausencia de esa luz; ver lo oscuro de esa luz. Lo imposible y lo posible como algo futuro e inexistence; la locura de ir detrás de una quimera. Perseguir efímero que termina demasiado pronto.

La oscuridad de la luz es todo eso que la luz necesita para ser ella, luz que se niega a ser sólo eso. Lo luminoso es una lucha contra sí.  Y ni se gana ni se pierde.

miércoles, 10 de julio de 2019

TODOPODEROSO significa NO PODER

aLfreDo tRifF

Se dice que después de un período largo de enorme sacrificio, el Yogi está listo para recibir la mayor recompensa espiritual (tal es el que conoce la exaltación de una experiencia prodigiosa; ve y entiende lo que otros no pueden; entiende lo que otros no pueden). Se hace poseedor de una serenidad que le permite disfrutar una paz total en la el mundo y el cosmos se hacen suyos. También ese es el momento en que todo puede perderse. ¿Por qué? Porque un poder en tanto que poder no hace más que apegarse a su naturaleza que es la marcha irremediable del deseo. Quien juega con el todopoder no lo merece. La verdadera realización consiste en abdicarlo todo. Dicho de otro modo: quien puede es porque no puede.

No creo que en principio debamos rechazar esa propuesta. Suspendamos por ahora suspender la validez de esta enseñanza para estudiar su propia lógica. Esta es, a mi juicio, la verdadera enseñanza de Pantañjali en sus Sutras. Un milagro es algo imposible. Ocurre solo por no poder ocurrir. 

Diferenciemos lo posible de lo imposible. No todo lo posible se conoce. Hay muchas cosas en el universo que ocurren sin que tengamos la más mínima idea. Ciertamente es un asunto que pertenece al conocimiento, pero más aún, a la complejidad del conocimiento. Siempre habrá demasiado POR CONOCER.

Hablemos de posibilidades: por definición lo posible puede o no ocurrir. Ésta dicotomía no es aún territorio de lo imposible (que es lo que NO PUEDE ocurrir). Habrá quien diga que mientras algo ocurra, ya es posible y eso hace de lo posible una potencia francamente ilimitada. Muchas cosas que parecían imposibles en el pasado son posibles en el presente. Todo lo que "parezca" posible, de serlo, es ya posible.

Pues bien, esa razón parece borrar cualquier límite contra lo imposible. De ahí el truismo: "todo es posible". Lo que ocurre es que se hace difícil suponer tal cosa; que TODO SEA POSIBLE. Desde lo opuesto: ¿qué es lo imposible? Lo contradictorio, por ejemplo un cuadrado de tres lados. O la flagrante violación de las leyes físicas del universo: Hacerme yo mismo flotar en el aire, por ejemplo.

El escéptico protesta: nuestro conocimiento de las leyes físicas es aún incipiente. ¿Qué hay de los conociemientos futuros donde las "leyes" de hoy se amplíen con nuevos aportes de la ciencia? Mi respuesta es que si bien algunas de nuestras propuestas sobre el universo han cambiado eso no justifica que no existan límites a CUALQUIER propuesta. Que un ser humano camine a través de una pared viola leyes universales fundamentales.

¿Y si FUESE POSIBLE levitar? Hago la pregunta para alternar dos posibilidades: que el fenómeno ocurra y se repita y se tuviese la oportunidad de estudiar levitación y hacer prácticas levitatorias y asistir a congresos de levitantes. Otra, y menos predecible, es que se trate de un milagro, en cuyo caso ya no podrá ocurrir jamás de nuevo. Creo que fue Juan Escoto quien dijo que el milagro es lo intrínsicamente particular. Es decir, el milagro acaece sólo a ese que lo necesita. Optemos por dicha noción del milagro como una imposibilidad con propósito particular. ¿Cuál?

Primero, el milagro llega no como premio a la fe, sino para la duda. Después del milagro la fe se desinfla. El milagro es una certeza otra, como el niño que cuando ven un acto de magia lo toman como cierto. Quien necesita de pruebas epistémicas no tiene fe. El milagro es otra cosa porque abre la posibilidad de lo imposible. No puede haber certidumbre más solitaria que la de ése que ha recibido tal don, raro en lo sumo. Lo imposible es soberano. No existe economía sino gasto fortuito, razón portentosa e inexplicable.


¿Cómo puede algo imposible ser posible? San Pablo, experto fideísta respondería: como TODOPOTENCIA, o lo que es igual, la certeza de una posibilidad sin que ésta se efectúe en lo absoluto. "Mover montañas" significaría entonces no moverlas, sino SABERSE con el poder de hacerlo (decir "saberse" es decir certidumbre total sin ápice de autoengaño). Aceptemos el milagro, en tanto que imposibilidad, como TODOPODER.

Segndo, el milagro es un hecho portentoso para quien lo recibe, no para quien lo ejecuta. Para éste último simplemente se ha ejercido una potencia que no puede. Me explico: la razón que no aplasté una hormiga intrusa en el teclado de mi ordenador hace un momento es que puedo hacerlo. Ud. me dirá, pero aplastar una hormiga no es un milagro". Bueno, respecto a mi poder respecto al de la hormiga sí. Con respecto a la hormiga por un momento exhibí un poder que no pudo. Mi poder de aplastarla se desdijo al rebasar el límite de sí mismo. Si yo fuese el dios de la hormiga, DIOS equivale a LA AUSENCIA DE ESE PODER respecto a mí.

No estoy diciendo que poder es NO PODER. Vale traer el ejemplo de Jesús con Pedro de nuevo. Nadie puede mover montañas, tal poder no existe. Moverlas es un milagro y por tanto NO DEBERÁN MOVERSE. Basta SABER QUE SE PUEDE (posibilidad de la imposibilidad ahora satisfecha). El que tiene poder de milagros no puede dudar de su poder y es por ello que no podría (el verbo queda en el condicional). Milagro es CERTEZA CIEGA.  

Digamos que el poder milagroso vive en un poder que no cuenta. Se trata de algo tan trivialmente posible que no requiere poder alguno. Para poderlo todo no se puede poder. Todopoder es NO PODER poder.

Quisiera terminar con una idea muy traída como argumento contra la omnipotencia: Dios no es capaz de crear una roca que no sea capaz de mover. ¡Qué estupidez! La verdad es todo lo opuesto. Dios PUEDE y DEBE crear esa roca, pues ser todopoderoso significa no moverla.

jueves, 20 de junio de 2019

Al filo de la tecata


“¡Párate y vírate!” Le ordena telepáticamente. Le ata las manos por detrás con una cuerda de seda. “Esta noche lo hacemos completo.” “¡No, No! Grita el muchacho” “Sí, sí”. La pinga eyacula en un silente “sí” y Mugwump abre la cortina roja de seda, mostrando un patíbulo de cedro perfumado, adornado con azulejos aztecas, contra una mampara de pana carmesí. El muchacho cae lleno de pavor, sobre sus rodillas con un largo “Oooooohhh”, cagando y orinándolo todo. Siente la mierda tibia en sus muslos; un espumarajo de sangre le llena la garganta y los labios. Su cuerpo se contrae en posición fetal, el semen refulgente le baña la cara. Mugwump moja una toallita azul en una vasija de alabastro con agua de rosas y con aire absorto le lava la pinga y el culo al muchacho. Mientras, un viento denso y tibio se desliza sobre el pecho y el cuerpo del muchacho; sus vellos flotan en el aire. Entonces, con un último tirón, Mugwump carga al muchacho por debajo y lo para sobre sí mismo, mirándolo a los ojos. El muchacho contempla a Mugwump con ojos en blanco como la obsidiana (mientras borbotones de sangre negra salen por los huecos de las paredes del excusado, anunciando la erección postrera). -- William Burroughs, Naked Lunch.

martes, 18 de junio de 2019

Mala requetemala: El libro rojo de Sakuntala la Mala

Eslinda Cifuentes

Sakuntala, en El libro rojo de Sakuntala la Mala, es una apropiación de Daniel Fernández, de un personaje que Reinaldo Arenas maliciosamente le adjudicara. De manera que con todo derecho y alevosía, Daniel explosiona su alter ego para no dejar mono con cabeza.

Daniel/Sakuntala se las sabe casi todas; es una voz didáctica que arremete contra la literatura y sus convenciones y contra las virtudes aristotélicas. El libro rojo es un buche agri dulce, risueño y desparpajado, que nos cura del exceso de esperanza (en la humanidad perdida), aforismos maliciosos y otras benevolencias se chorrean por las comisuras de la boca mientras se lee; franquezas que salen por la cuenca del OjO de Bataille. Y es que Daniel se vale del lenguaje como parodia del significado. Un librito harto recomendable a aquellos que se erigen en nuevas inquisiciones.

Luego no se diga que en Miami no se escriben anti poemas, libros desvergonzados y políticamente incorrectos (cuán necesarios a nuestra herida de muerte es dejarnos de mentiras piadosas). ¡Qué compasivo es un librito que se ahorra los eufemismos! Mini textos corroídos y mal intencionados, mariconerías pesimistas, sin fe en el mejoramiento humano, como debe ser.

El libro es un gesto estético desinhibido, libre, arrojado y hasta por momentos, ligeramente hermoso. Un librito que da más de lo que promete. Manual para una seudo ciencia del carácter humano, a lo Daniel/Sakuntala; si no, diga usted:

“El jardinero siente a las lagartijas cuando lo están mirando”

“No hay gay ni straight, esos son inventos de las religiones y los códigos morales. Todos somos bisexuales, más o menos”.

“En los condones también está Dios”.

“Dios no perdona a los débiles”.

“No se quejen, que ya vendrán tiempos peores”.

“No importa; mañana será otra noche”.

“Los padres y la patria son males necesarios”.

“Llevan los logros de la izquierda hasta el absurdo para que abracemos la derecha. ¡ES UN PLAN!”

“Dicen que soy cínica. Nada de eso; soy felina”.

Prrrrrrrrrr.

lunes, 17 de junio de 2019

"volver" a 2012 para un episodio de arte y ostalgia


aLfrEdo tRifF

desempolvando textos me encuentro con una discusión que va atrás a 2012, con el crítico y curador gerardo muñoz. se inauguraba en miami un show titulado Designing Post-Communism: recent political imaginaries in Cuban contemporary art. no olvidemos: castro moriría cuatro años más tarde.

disfruté el show, su energía palpable y así lo plasmé. claro está, como hijo bastardo del Sozialforschung añadí una ampliación especulativa.

aquí mi reseña inicial del show,

la ampliación añadida,

para mi sopresa, recibí una respuesta de gerardo que me subió la parada. no esperaba tal cosa (no se estila entre nos, adictos a leer y seguir). gerardo no: y lo aprecié y disfruté.

aquí mi respuesta a gerardo: ampliación que a continuación reproduzco:
____________________

a partir del post de ayer en tumiamiblog, he recibido llamadas y mensajes de amigos, lo que me obliga a una discusión más detallada. comentar el postcomunismo cubano es –como debe saberse– empresa nada fácil. "ostalgia" habla de un hecho en el ex-bloque soviético, un "desear" volver a... desde la nos[talgia] (que es deseo al fin) al comunismo o sus aspectos (ojo: "volver con la frente marchita" es complicado).

lo nuestro es otra cosa. cuba es todavía un país comunista en el presente.

enunciamos: todo post- trae consigo rechazo y añoranza. pero ¿cómo añorar el presente?

¿será que rechazamos el presente y añoramos un futuro no acontecido? dato curioso: rechazar el presente es repetirlo con dolor. aparece entonces "nostalgia" pero la palabra carga demasiado white noise.

"ostalgia" se queda corto (gracias, gerardo).

"volver" es una condición automática del ser: uno siempre cree volver a un "tiempo/borra/las/heridas" del ser. se equivocan: no hay vuelta en limpio posible. "volver" es haber ya vuelto. vale la pena revisar un pasaje oscuro de j. derrida en limited inc.:
(...) la iteración apunta a algo (iterable) que a su vez lo determina: tratará en vano de actualizarse, de llenarse, pero en virtud de su estructura no podrá realizarlo.
es decir, "volver" es hacerlo –ahora cito al ostálgico de los años 30, carlos gardel–  "con la frente marchita". apliquemos este "volver" derrideano a nuestra condición en busca de gestos análogos:


¿qué es postcomunismo? etimológicamente hablando, algo "después de..." el comunismo aunque cualquier "después" puede durar sin límite. la cota de todo post- es una condición abierta [, [ que apunta un presente continuo redundante. ¿acaso no somos post-ilustrados, post-jacobinos, post-románticos, post-colonialistas, post-capitalistas, post-marxistas y post-postmodernos?

para ser post-algo no hay más que ser y estar, que es –técnicamente hablando– un petitio

alguien con sonrisa cínica riposta: que si el post-  que discutimos es temporal o conceptual. si aceptamos que post- sea conceptual, entonces no podemos inyectarle temporalidad cronológica: o teta o sopa. el tiempo puede ser una idea del tiempo, pero en las ideas no transcurre el tiempo, que como diría agustín de hipona: "... está encadenado al misterio del ser creado" (ciudad de dios, XII, p. 15).

el tiempo es un hecho hecho carne.

el postcomunismo cubano (si existiera) debe cumplir su condición de apuntar a un referente real. ¿cuál? en cuba impera un partido comunista dirigido por la primera generación de la revolución. ¿y los cambios? "todo cambia" dice heráclito.
gerardo le apuesta a heráclito –yo a zenón.  

(escucho una conversación hipotética)
postcomunista: ahí está la caída del bloque soviético.
castrista miembro del pcc: el bloque se habrá caído, pero aquí nada se ha caído. la revolución meramente se adapta a nuevas coyunturas.
postcomunista: pero hay síntomas internacionales que apuntan...
castrista miembro del pcc: aprende a leer coyunturas.
el postcomunismo cubano no puede ser una condición temporal, desde el momento que en cuba impera un partido comunista dirigido por la primera generación de la revolución. desde el punto de vista que he llamado platónico, en Cuba no hay postcomunismo. Para el susodicho, el comunismo pervive.


a no ser que seamos nosotros los que hemos cambiado. entonces declárese:  

cargamos nuestra *algia* de una manera muy ¨nost¨.  

*algia* es dolor, y todo dolor de acuerdo a gardel denota un "volver", iterable, masoquista y por tanto placentero. mucho mejor que la crítica lo explica el bolero: cubano, jeremíaco álgido y noctámbulo.
y ¿¨nost¨? lo que martí llamara "lo nuestro", imprescindible y necesaria redundancia (ejemplos: el barroco lezamiano, la poesía yoística cubana, los discursos de castro, miami en la habana: dos épocas, dos fin de siglo, dos encantos etc).

nuestro postcomunismo es un deseo trunco de volver de una condición fantasmática entre temps. ¨nost¨ existe en un limbo, ni ideal ni real. la república es un fantasma en pretérito, reevaluada por vueltas y revueltas. el presente castrista no termina.
añoramos volver "en limpio" a ese lugar enturbiado por nuestra ¨nost¨. ¡dame de tu *algia* corazón!

imposible. la dialéctica de todo fantasma consiste en jugar a morirse y la nuestra a pretender ignorarlo –predisposición muy¨nost¨ que en este espacio llamamos dialelo.


nuestro postcomunismo es fantasmático y la ¨nost¨ persigue re-matar el sítoma fantasmático: post-rricidio. mas no morirá –lo sabemos– pues su existencia está en función de inversa proporción a nuestro deseo que desaparezca.

ser cubano no es meter forro. es, desde el forro, volver al forro. ¿dónde queda el postcomunismo? en su limbo ¨nost¨*álgico*.
 
lo cual no quiere decir que no hay salida del laberinto, pero eso merece otro texto.

miércoles, 5 de junio de 2019

pensar no es fácil


alfRedO tRifF

el pensamiento se enfrenta hoy a una disyuntiva. o bien servir de actividad automática dentro de la  informática social o buscar una salida al problema mismo de la información como tal. 

vivir en sociedad, procesar información, son problemas. parecen insolubles. decir esto último demanda una exploración posterior del pensamiento. vivir en la sociedad informática llamaremos "coexistir". pero coexistir en automático termina por "alienar" al individuo.

"problema" refiere un obstáculo cuando designa, aquello que no ocurre como debiera. es situación adversa o refiere un vacío de información cuando designa, el desconocimiento o falta de datos con respecto de un asunto. todo obstáculo es ya un problema práctico, porque para su solución se requiere transformar la realidad o crear una situación nueva.

aquí el pensamiento necesita separarse de su proceso automático y presentar la información (no ya la realidad que emana de esta) como problema.

ya existió esa corriente crítica durante la iluminación, y posteriormente en las llamadas "sospechas" del siglo XX.  se daba por sentado que el pensamiento necesitaba coherencia, claridad, amplitud, etc, lo cual es innegable, pero de por sí ese método no alcanzaba –y aquí la aparente sorpresa de mi punto– resolver su propio entramado.

no se trata de un fracaso del pensamiento, que a fin de cuentas el pensamiento es parte de la "información" de la realidad.

¿cómo puede fracasar la información de la realidad si esta se conlleva la urdimbre del tiempo y el espacio? von neumann lo presenta en aquella famosa conferencia en LNLL donde lanza su hipótesis del estado mixto.

el peligro está en que tratando de resolver los problemas de la realidad volvamos al punto inicial, al pensamiento coexistivo automático de la información. esta vuelta capciosa (el feedback cibernético) implica retornar a un segundo estado más idioso que el primero: creeríamos resolver –algo que presupone– que la realidad pueda tener solución.
  
el pensamiento entonces se separa y presenta la realidad (o la información) como problema objetivo irresoluble. a partir de ahí, decir "resolver" la realidad consiste en paliar alternativas y promover cambios que a la postre se incrustan inexorablemente en la realidad que le sigue (y hablo ahora de la "realidad" como conjunto de todas las cosas dadas en el tiempo) y nada quita que la próxima a la postre sea realidad tan alienante como la anterior.

para el pensamiento existirá siempre una realidad hipotética otra que se anexe a la realidad objetiva como mejora. no obstante, el pensamiento comprende la realidad como completa e irresoluble. completa, pues se trata de lo que es; irresoluble, pues el pensamiento siempre se queda detrás de la realidad que le toca.

sin desentendernos el peso abrumador y automático de la información misma, hurgamos más allá de su aparente paradoja. pero el pensamiento busca en realidad cuando no asume, sino simplemente cuelga del horizonte posible (algunos dicen que en este caso, el pensamiento no hace más que postergar su profundidad, asumiendo su propia cárcel temporaria).

puesto de otra forma: el pensamiento necesita reconocer su limitación como estado ineludible entre el scila del prejuicio y el caribdis de la certidumbre.

pensar no es fácil.

lunes, 3 de junio de 2019

"Buda era centrista, Zaratustra no". Diez preguntas para Ángel Velázquez

aLfreDo trifF

Ángel Velázquez. Agradezco que separes un tiempo para esta entrevista informal y algo humorística, para tumiamiblog. Eres cubano, historiador, escritor y te interesa el pensamiento en general y la filosofía en particular. Te veo como una figura proteica. Alguien que mueve fichas y convoca y tiene algo importante que decir. Aprecio que haces todo esto con una dosis de humor que no nunca llega al choteo.

¿Cuántos libros has publicado? Y para futuros escritores interesados ¿cuál es tu receta?

Más de una docena de libros. Y me sorprendo anonadado a cada rato del hecho, porque cuando miro hacia atrás en el tiempo (unos diez años) la memoria no es capaz detectar y asimilar cuándo y cómo pudo acceder a tal acto de publicaciones. De pronto, te parece mentira, un sueño pesimista, nihilista, te invade. Te responde: ¡no es verdad! Pero estas son las maravillas raras de la mente humana: crear olvidos y espacios silentes para una existencia renovada. La técnica para lograr una existencia renovada de escritor de largo alcance, perdurable, la podemos conquistar a través de un ejercicio intelectual publicitado por Paul Valéry desde sus comienzos como escritor. Siguiendo a Nietzsche, Valéry se impuso un método de escritura sacado del proceder ascetológico. Durante casi 50 años escribió disciplinadamente, todos los días en la mañana, para sus cuadernos de apuntes. Si tendríamos que definir ahora en qué consiste la existencia de una técnica para escritura y escritor no hay mejores ejemplos empíricos y fenoménicos que los ejercicios realizados por Valéry en los Cahiers.

¿De dónde sacas tanta energía, del ego?

El ego es nuestra fuente, constituye nuestra fuerza como existencia. Es nuestra libertad sobre el dominio del poder. Para el sexo, el ego es la base. Un mal entendido ha emponzoñado este carácter de por siglos. Uno de los grandes anhelos intelectuales de Nietzsche era desvolver a la humanidad, a contrapelo del dominio del cristianismo, la naturaleza del egoísmo. Ayn Rand tomó nota de eso y escribió para la libertad de América dos de las novelas más importantes de la década de 1950: El Manantial y La rebelión de Atlas. Las razones por las cuales en esta última producción literaria la novelista de origen ruso se pregunta insistentemente quién es John Galt no ha sido dilucidada. El ego es energía, metáfora de la vida perspetivesca. De ahí saco mis perspectivas….

Te considero un disidente de la ortodoxia. Sin embargo, le apuestas a la cubanía. ¿Qué es la “Convención de la Cubanidad II?”

Apuesto por la cubanidad como herencia. La cubanía es una forma de dominación (engendro ideológico del totalitarismo cubano). Los intelectuales cubanos no están a tono con respecto a esta dicotomía. Si lo analizas a fondo, "cubanía" no expresa continuidad, renovación, traslado. La cubanidad, a pesar de la impronta positivista de sus originarios posee una dinámica intrínseca. Cuba-nidad significa –y sigo aquí las imposturas de Heidegger– un nido del ser para la herencia. Esto hacía falta entenderlo en el exilio y la diáspora cubana. De ahí la idea de la Convención. Necesitamos reunirnos para para saber hasta dónde la cultura cubana se extiende y se ramifica desde sus postulados originarios. Nadie se ha preguntado en qué consiste el Monte Daisen cubano. Arrojados ahí, en medio del desdén de lo abierto, somos hasta cierto punto una convención fuera de Cuba. Convención significa un estado de conservación por naturaleza hereditaria…

Eres Nietzscheano. Cultivas una idiosincrasia del ego. Pero ¡qué ego con el ego! ¿Eres egoísta, filosóficamente hablando? Me refiero a esa tradición germano-inglesa, desde Fichte y Adam Smith del egoísta que busca su interés prudentemente.

No soy nietzscheano, soy el heredero postrero de Nietzsche (risas). Por eso cultivo la idiosincrasia del ego. Me remonto a las ideas de un egotista caviar como Max Stirner. En 1844 escribió El único y su propiedad, contra las ideas de los Jóvenes hegelianos. Para las ideas individualistas de Stirner el socialismo utópico y científico de la época era intolerable. Entendió que la producción de bienes y de consumo, antes de pasar por la sociedad y la cultura, debía ser procesado primero por la fisiología humana. En eso consiste la inteligencia –y prudencia del ego. Fichte habla de un yo trascedente, Smith de un yo invisible, Steiner se refiere a un yo hedónico, casi literario, que desea probar todo lo consumible antes de procesarlo fisiológicamente. Aquí nos topamos con una herencia cubana, que Lezama Lima lleva a cabo como experimento literario en Paradiso. El ego sigue siendo nuestra necesidad, aunque lo confundan con la manía de grandeza…

Eres dado a lanzar léxicos excéntricos como “Ego de Kaska”. Hasta tienes un “Eka TV”. ¿Cuál es tu fascinación con la “K”?

Estoy siempre fuera del centro. Y hay una historia antiquísima de la excentricidad. La primera secesión cultural, sobre el origen de la alta cultura (que la literatura demuestra en sus primeros alegatos), es tan babilónica como latinoamericana. Es una tendencia casi humana ir, por idiosincrasia, hacia el centro. Buda era centrista, Zaratustra no. Salomón es centrista. La "C" marca nuestra tendencia simbólica actual. Kafka se dio cuenta de ese egocentrismo de la literatura moderna y decidió crear el universo "K". El universo kafkiano es, en nuestra pobre opinión, exegocentrista. Musil crea con el hombre sin atributos una kakiana, un exegocentrismo epistemológico, una ciudad para ser la literatura. La alta cultura, según Helmuth Plessner, es sensible a esa forma de vida ex. Intuyo la "K", no como universo del absurdo, sino como fenomenología real. La "K" nos distingue: es la entelequia del socialismo real (risas).

Le dedicas mucho tiempo a la cultura y apadrinas lo que llamas “Instituto Cubano de Ciencias Culturales de la Diáspora”. Brevemente, ¿qué es la cultura cubana?

Te asombrarás. La cultura no existe sino después de mí (risas). Estuve leyendo hace un par de días al poeta José Manuel Poveda, releyendo sus Versos Precursores, la sección Nietzscheana. Me topé con un símbolo, "casa". La cultura es una casa simbólica, un arjé. Y como intuye Bachelard, un espacio. Allí donde hayamos la construcción simbólica de un espacio para guarecernos e inmunizarnos de la desazón humana hay cultura. Fernando Ortiz desvió su investigación sobre la cultura cubana. Fue demasiado positivista, produjo enormes libros, tematizó sobre la historia de la transculturación, pero dijo, en cambio, algo excepcional: la cultura es como un catauro, un contenedor. Nadie de los cubanos hasta ahora ha enfocado la cultura desde este ángulo.

Tienes un acercamiento con Franz Kafka. ¿Hay alguna relación entre Kafka y “kasca”?

La correlación es intuitiva. Más arriba aduje ciertos pormenores. Kaska es una intuición de nuestro poderío como ser circense (de alguien que busca cierto equilibro en la vida). En mis años universitarios fui atleta de campo y pista, corredor de velocidad, de 100 y 200 metros planos, eventos que combinaba con el arte de la disidencia existencial. Experimenté entonces que la fuerza podía relacionar simétricamente dos universos, el de la intuición genética del cuerpo y la del intelecto. Todavía mantengo esa intuición acrobática…

Has discutido el tema de "la acrobacia". ¿A qué te refieres: cabriola, gimnasia... circo?

Todo junto, como metáfora. Ni para la muerte, ni para la resurrección, ni para la trascendencia, el hombre es un ser para la acrobacia. Hay una historia sobre Alcibíades, el héroe griego, que relata sus habilidades como funámbulo: la capacidad de poder caminar por encima de la ciudad sin caer al suelo. Es el descubrimiento del Gay saber de Nietzsche. El prólogo de Así habló Zaratustra comienza con una escena acrobática del funámbulo, que muere al caer de la altura por falta de un entrenamiento riguroso. No pudo sobrepasar el peligro y abismo se le hizo falta. Kafka, siguiendo a Nietzsche, tuvo la intuición de democratizar el espíritu del espectáculo circense a través de la metáfora del hambre. "Hay hambre", nos cuenta Kafka en toda su obra: hambre de reconocimiento, de poder, de violencia, de deseos y de figurar en forma de acrobacia. Después el dadaísta Hugo Ball, siguiendo estas tentativas, implemento en su Cabaret Voltaire esa actitud crítica acrobática ahora como laperformance. Los que han hablado de la cultura del espectáculo no saben lo que dicen (risas).

Me parece muy interesante lo que has hecho con la edición de Alberto Lamar Schweyer, que prologaste para Ediciones Exodus. Cuéntanos de eso.

En estos momentos trabajo para una edición de su libro La palabra de Zaratustra. De Alberto Lamar Schweyer hemos reeditados dos libros: Biología de la democracia y Las rutas paralelas. Es un autor olvidado y proscrito por la tendencia literaria predomínate de la cultura cubana. Por qué, hay mucho criterio. Se le acusa de fascista, neo darwinista, anti-positivista, anti-marxista, anti-democrático. Yo que he leído una gran parte de su obra ensayística sospecho sobre un perjuicio que nos colma en la actualidad: la muerte de Dios y la del superhombre. Vio algo que no hemos visto sobre la cultura cubana: el ser cubano es una lucha para la herencia y para tener herencia.

¿Cuáles son tus próximos planes?

Seguir trabajando en pos de los desafíos de Ego de Kaska. Ser mejor acróbata del hambre. El deseo infinito de promover a los artistas y escritores del exilio y la diáspora y de publicar pronto tres libros, dos de ensayos y una novela de 700 paginas (risas). Estoy enfrascado en estos momentos escribiendo un libro para festejar la memoria del Alberto Lamar: Herencia: una heterotopía contra el pecado hereditario.

miércoles, 29 de mayo de 2019

Salvador Lew EPD



Salvador Lew (Lewinowicz) fue toda una institución en la Cuba republicana y después en el exilio, como pionero de la radio de Miami (fue fundador de La Cubanísima WQBA).

Abogado y cronista de memoria asombrosa, Salvador era un cubano de la vieja escuela: culto, afable y generoso. Exiliado durante el gobierno de Batista, Lew regresa a Cuba el 6 de enero de 1959 y se encuentra con una sorpresa que no anticipaba. No tuvo más remedio que largarse de nuevo en 1961. Recomendamos esta entrevista con el periodista Pedro Corzo sobre los recuerdos de Lew, de esos primeros años de la revolución 59-61.... en camino inexorable al comunismo.  

martes, 28 de mayo de 2019

Un lagarto en la goma de mi auto


aLfreDo tRifF

La mente alza el vuelo y las cosas se miran entre sí. Unas ven y otras no. Las cosas tienen su misterio, como cuando tropezamos cara a cara con lo desemejante (lo raro del misterio es que se hace familiar). Se enfrenta con un perfil escamoso y parafilético y sobreviene la antipatía que se tiene contra algo sin saberse.

La mirada jurásica viene capciosa y mimética –desde la goma de mi auto, sincera y escueta frialdad. Mirada tan directa que demuda, vigilancia extravagante, ojo a ojo.

Atrevido lagarto que se aventura en la tierra de los gatos.

Por primera vez en mucho tiempo presiento que alguien no disimula. “Soy...” se inquiere en dos direcciones. Seguimos absortos con el universo a las espaldas. Él y yo. Los ojos del lagarto juegan con el latido de la luz, juego que acoteja el hueco del chance.

Un felino entra en escena y se interpone entre los dos. Luego sigue su camino. No el reptil, que ha estado tan cerca del zarpazo, pero nadie podrá verlo (no se mata lo inerme). El gato pausa, se le acerca y casi lo toca con su aliento. Gato receloso, mesurado, sagaz.

¿Lo ve? ¿lo nota? Cada segundo es el pulso de la nada. La presa se petrifica en sí misma. Admiro esa ofidia platitud frente a la faz de la muerte. El reptil deviene fragmento basáltico frígido; hasta su miedo ha muerto.

El felino se replega y el lagarto no se inmuta, excepto su ojo antediluviano, que sigue el movimiento del carnívoro hasta la misma esquina de su cuenca. Ojo a ojo dentro del universo.

Las  cosas vuelven a su rumbo refractario y en su perspectiva entran las doce del día, un cielo sin nubes y un sol que raja las piedras.

sábado, 11 de mayo de 2019

"GIZA", el último readymade

aLfreDo tRifF

Una pregunta capciosa, ¿fue (el orinal de Duchamp) arte antes de ser "Fuente"?

No, rotundo. 

Lo que lo hace arte es una investidura (una simple firma, en este caso).

Pero todo lo que se firma no es arte. Y no siempre la firma del artista produce arte. Puede firmar un cheque. La firma debe acompañar un hacer específico, dirigido a un objeto en particular. Debe tener intencionalidad, sí, pero la intencionalidad no es algo visible. El vestigio de intencionalidad de "Fuente" es la firma: "R. Mutt", que no es el nombre de Duchamp, sino la marca misma del orinal.

Duchamp ha falsificado la firma de otro y la intencionalidad por tanto apunta al vacío. Vericueto conceptual que para 1917 es todo un acontecimiento. Definamos este punto de intencionalidad vacía como el paradigma del ready-made duchampiano.

Generalicemos ahora: Imaginemos a un artista conceptual internacionalmente conocido. Su próxima obra  se titulará "Giza". Consiste en concebir la esencia de la pirámide de Giza.


Recuerden, no se trata de la pirámide real (en Egipto), ni siquiera una foto de la misma, como la de arriba, que usamos ahora como ilustración.

(La noche de la muestra, las paredes de la galería estarán absolutamente vacías).

¿Podría venderse?

Ciertamente, tal y como se vende cualquier idea.

¿Podría coleccionarse? Ejem, algo complicado.

Nuestro artista desea explorar lo esencial sin más ayuda que la idea en sí. Busca eso sin lo cual, "Giza" no puede dejar de ser lo que es: el sustrato mismo de la cosa, que no tiene que ser la pirámide que lleva ese nombre -el nombre no es lo fundamental, la pirámide pudo haber tenido otro nombre ("Eiptis", por ejemplo, solo que fue renombrada "Giza" por el faraón siguiente).  

Imaginemos a Giza con solo tres pisos y la construcción se paraliza. ¿Habría "Giza" entonces? El arquitecto tiene una idea de Giza, no ejecutada (lo cual no implica que la pirámide sea una mera copia de la idea). Ahora tenemos un punto difícil: la posibilidad que el arquitecto de Giza tuviese la idea de Giza simplemente porque "Giza" siempre existió.

La esencia de Giza deviniendo "Giza" no consiste en solo pensarla. Veamos, desde el punto de vista ideacional, Giza puede pensarse por más de una persona. ¿Hay alguien que sea dueño de la idea de la figura geométrica de la pirámide?

Hipotéticamente hablando, "Giza" está más allá de la manifestación de Giza. 

Hay algo aparentemente absurdo en todo esto: "Giza" es coextensiva con cualquier posibilidad o no de manifestación. Aún más problemático, ¿cómo es posible que el pensamiento pueda aprehender la emergencia de tal manifestación sin ser manifestada?

Para llevarlo al límite, "Giza" y "pirámide" no son porque hayan sido pensadas por alguien. Existen en sí mismas, inpensadas o en potencia, en tanto que posibilidad de ser pensadas.

¿Y si no son pensadas nunca?

Disculpen, en todo esto hay una "cañona". Lo que descubrimos mediante el ejercicio metódico es que "Giza" es un como si fuera, (un als ob); metodología del pensamiento para llegar a lo inabarcable sin jamás reducir su manifestación.

Retruécano aparte, ¿y todo esto no es ya, suficientemente, arte?

sábado, 27 de abril de 2019

En Echegaray me eché a otro viejo complaciente, poco simpático, de demasiada alcurnia y de apellido rimbombante: creo que Garcilaso de la Vega.

Madrid en los años 60, foto publicitaria
José Ramón Alejandro

Les cuento cómo pasé mi primera noche en Europa antes de dirigirme a mi obsesiva meta, llegar al Museo del Prado. Una vez llegado a Madrid, por mi relación con otros compañeros de travesía uruguayos hallé una pensión barata a poca distancia del Museo, en la Calle de las Huertas del castizo barrio de las Musas y corrí a saciar mi urgente sed de Verdad.

Allí, una joven prostituta canaria cuyo nombre lamento haber olvidado decidió de entrada que yo era primo suyo y nos hicimos amigos. En su habitación solo una reproducción adornaba la pared pegada justo encima de su cama. Era la Muerte de Sardanápalo de Eugène Delacroix donde puede verse a un fornido negro degollar a una voluptuosa hembra sobre la misma cama del rey asirio sostenida por doradas patas en forma de cabeza de elefantes. Ella me contó como se había echado a la mala vida después de haber sido desvirgada y abandonada por su novio. Esa imagen era para ella como una cédula de identificación de toda su persona; una pobre mujer víctima de la violencia de los hombres. Su verdad estaba bien presente a su cabecera. Me sorprendió la inocente lucidez de esta muchacha que tan rápido entró a considerarme su pariente.

No lejos de esa pensión muy pronto encontré a mi elemento natural, porque la calle Echegaray era el centro de reunión de los gays madrileños y rápidamente Luis, un señor maduro muy simpático y armado de una polla truculenta se enamoró de mi y comenzó de manera muy generosa a facilitarme pasar mis jornadas contemplando las pinturas y leyendo los libros que tan ávidamente necesitaba para satisfacer mi deseo de encontrar una finalidad provechosa a mis horas. Yo seguía buscando un sentido que el bullicio de los alegres personajes que asiduamente iban a beber sus cañas cada noche a los numerosos bares no calmaba mi angustia de sentir el lento desvanecerse de mis horas. Esas mismas horas que irían limando mis días y que bien sabía que terminarían por roer mis años como me advertía Don Luis de Góngora, "siguiendo sombras y abrazando engaños", con su admirable soneto a La Brevedad engañosa de la vida. Los domingos mi protector me llevaba a las corridas de toros de Las Ventas y su grupo de amistades terminaron por llevarme con ellos a pasar la Semana Santa a Murcia. En la modesta procesión de aquel domingo de Pascua pude ver a un angelito llevar atado de una cuerda a un horrible demonio. Allí mismo planté a mi cariñoso cliente y me fui solo a Guadix en Almería, camino de Granada y de allí de vuelta a Madrid.

En la sacristía de la catedral de Granada, junto a la tumba de Juana la Loca, había una colección de pinturas flamencas que me extasiaron tanto como la lectura de la elegía a Doña Juana la Loca de Lorca; "Princesa enamorada y mal correspondida, clavel rojo en un valle profundo y desolado, la tumba que te guarda rezuma tu tristeza, a través de unos ojos que ha abierto sobre el mármol". De paso, y para no perder mi mala costumbre, un guía de La Alhambra que me prometió llevarme a conocer un sitio escondido dentro de aquel impresionante monumento me dio por el culo antes de convidarme a asistir al espectáculo que los gitanos del Sacromonte producen cada día para los turistas.

Volví a la pensión de mi prima canaria, a mis días en El Prado y mis noches en Echegaray y me eché a otro viejo complaciente. Este era mucho menos simpático, demasiada alcurnia y de apellido rimbombante, creo que Garcilaso de la Vega, pero la tenía chiquita y colorada. Profesor universitario de griego cuya tesis había sido sobre la A larga en dialecto dorio. Nada que ver con la del viejo Luis. Se enamoró tanto de mí que habiéndose puesto demasiado celoso por mis relaciones gratuitas con un pillete asturianito con el cual la pasaba mucho mejor que con él y con Luis, que tuve que proseguir mi exploración de lo que me interesaba de España. Compré un billete de tres mil kilómetros en la tercera clase de ferrocarril y me di el gusto de recorrer la península antes de proseguir rumbo a París.

Cuando mi abuelo pintor murió, murió llamándome por mi nombre. Mi familia quiso protegerme impidiéndome verlo en su lecho de muerte y solo mucho tiempo después supe de su deseo de tenerme a su lado en ese transe. Esto me hizo concebir la quimera de que la voluntad de mi querido abuelito era que yo siguiera sus pasos para también ser pintor. Esta quimera me llevó a mostrarle a mi tío Pepe, su hijo que también fue pintor, mis obritas para preguntarle si él creía que yo pudiera llegar también un día a serlo. Me dijo que sí, pero que en Cuba nunca podría ganarme la vida pintando. Entonces le pregunté que en donde ese oficio podría hacerme vivir, y me respondió con cierta duda que a él le habían dicho que en París los pintores se ganaban la vida pintando. A partir de ese momento yo había concebido otra quimera, decidiendo tentar mi suerte y lo más pronto posible llegar como fuera que pudiera a esa ciudad.