Mostrando entradas con la etiqueta ¿¿Racista yo??. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ¿¿Racista yo??. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de junio de 2013

El miedo al negro, un arma de la Revolución

Jesús Rosado

Son múltiples los factores que han intensificado el reciclaje del racismo en Cuba. Si bien con la llegada al poder de la revolución castrista de 1959 se emprendió desde el estado un proceso de eliminación de las barreras categóricas de segregación, los efectos de la separación implícita nunca serían superados por dos razones. La primera, porque la nueva administración se apoyó en los argumentos de la lucha de clases para maniobrar políticamente relegando la cuestión racial por considerarla “resuelta” con la movilidad de las minorías a través del espacio social, albedrío que no incluyó jamás escalar los niveles de jerarquía. ¿Acaso esta posposición de una integración plena fue negligencia política o resultado del acuerdo tácito en el seno de la franja mayoritariamente blanca del poder?

Lo acontecido desde entonces deja traslucir –y esta sería la segunda razón para que no envejezca la invisible división racial- que el dirigente blanco “revolucionario” adoptó solapadamente una estrategia de antirracismo utilitario a partir de las disposiciones y leyes emitidas que supuestamente eliminarían de modo radical la discriminación. Había que aprovechar la gratitud del negro hacia el abolicionismo cordial de aquella mambícracia de siglo XX cuando, en realidad, la mentalidad étnica de los gorras verdes nunca se despojó de la herencia del supremacismo blanco que se erigiera en la identidad insular desde el genocidio de los primitivos moradores, pasando por la plantación esclavista, hasta convertirse en filosofía doméstica con los aportes de la ilustración eurocubana decimonónica y la eugenesia republicana.
Al establecerse como máxima autoridad, la generación Castro estrena la trata ideológica del negro, una modalidad de negociación que convoca a la prostitución política de la raza subvalorada a cambio de educación dogmática pero gratuita, ofertas de trabajo improductivo, medallas deportivas más pacotilla convoyada, carnaval sin restricciones, alguna sobra del banquete autocrático y un hipócrita “compañerismo”. La modalidad no es nueva en la trayectoria de la gestión castrista. El propio dictador ha admitido en alguna ocasión la “utilidad” de reclutar elementos marginados en la consecución de fines políticos.
A cambio, el sector negro encontrará en la ausencia de la desplazada aristocracia la apariencia de una equidad conquistada, ofreciendo su apoyo irrestricto a la intención totalitaria sin caer en cuenta que, tras el discurso populista, el pináculo de la política territorial no ha hecho más que mutar a un grupo oportunista que lo suma como base de apoyo. Pero en la conversación de muro adentro para el blanquito fidelista el “compañero nichardo” seguirá siendo el ágil ladrón de gallinas o de bases en un juego de pelota, el pendeciero al que hay que aliarse para eliminar al rival, la carne de presidio, o de cañón si de campañas africanas se trata, el colector de trofeos en podios deportivos, el que mejor toca el bongó ante los auditorios europeos o el mayor consumidor de pergas en un quiosco de cervezas.

Con los testimonios ya palpables de que ha sido víctima de una empresa de consumada demagogia, con la partida forzosa de amplias porciones de población blanca desafecta, y tras el envilecimiento material y ético que ha representado el castrismo luego de medio siglo, el sector negro se halla atrapado en una trampa etnopolítica, viviendo en su mayoría en condiciones de extrema pobreza debido al escaso acceso a las remesas del exterior y la consabida incapacidad del régimen para resolver sus necesidades primarias habitacionales y de ingresos. Dicha incapacidad de solvencia sabemos que es, a escala de sistema, más funcional que racista, sin embargo ello no desdice para nada el favoritismo silencioso que disfrutan los estratos blancos en cuanto a posibilidades de empleo en el circuito donde fluye moneda dura.
Con el recrudecimiento de la distopia criolla se han acentuado las diferencias de estatus entre grupos étnicos, al punto de que se hace cada vez más común para los analistas relacionar la precariedad cubana con la noción de “haitianización”, asociación dolorosa porque alude a las condiciones de miseria del negro insular comparable a las de sus semejantes en Haití.  Cuando a estas alturas se suponía que por “bondades” del castro-leninismo la sociedad hubiese entrado en una fase post-racial he aquí que nos encaminamos en marcha de gigantes hacia las márgenes del Níger colonial. Un retrorracismo abocado a la violencia. Constatable en los índices poblacionales de la comisión de delitos o en la demografía carcelaria.  Verificable al presenciar el castigo despiadado que recibe un disidente negro o mestizo de parte de turbas y esbirros o el que irracionalmente el negro procastrista propina al opositor de tez clara. Un punto de incivilización donde la tiranía aparenta ignorar pero sabe lo que hace.

Si bien los teóricos castristas remiten toda esta recidiva discriminatoria al debate de élite en los recintos académicos, la cúpula del apparátchik no desdeña sus ventajas y la usa de manera disfrazada como recurso guerrillero a su favor. La retórica contra la división de razas se delega a los medios de difusión y a las instituciones, pero la confrontación interracial se necesita para prorrogar el sometimiento manipulando temores ancestrales. Los dos viejos pánicos sociales en el escenario vernáculo: el miedo recíproco entre negro y blanco, los miedos de ambas razas al represor. Ni qué decir que para los declives totalitarios el racismo instintivo es antídoto ideal contra la amenaza de transformaciones pluralistas. No puede haber democracia ni justicia social con racismo. Ni se erradica el racismo sin posibilidad de apertura política. Por tanto, razones hay suficientes para que la Revolución mantenga el miedo al negro en su arsenal indispensable.

_____________
Ilustraciones: obras de Alexis Esquivel

- Mitochondrial Democracy, acrílico sobre tela 114 cm x 146 cm, 2009
- Carlos Manuel de Céspedes y la libertad de los negros, óleo sobre cartulina. 72 x 48 cm, 19
- Ciudadano del futuro, acrílico sobre tela, 146 x 195 cm, 2009

martes, 4 de junio de 2013

¿le hubiera molestado "lo afro" a martí?


¿Porqué no han de tener los negros derecho a organizarse? ¿Qué se pude esperar a favor de la justicia que deseamos si seguimos como vinimos hasta aquí? Que se nos hable de concordia pues es palabra bonita muy fácil de decir y ardua de practicar". -- Rafael Serra y Montalvo (carta a Juan Sardiñas y Villa, circa 1907).

miércoles, 8 de mayo de 2013

el racismo abierto de jim porter, próximo presidente del NRA (asociación nacional de rifles)


no es una fábula. no se trata de alguien marginal. por el contrario, jim porter representa la cara franca del racismo americano. próximo comandante en jefe de la poderosa NRA, abogado, oriundo de alabama (e hijo de otro presidente del NRA de finales de los años 50).

en una rueda de prensa reciente porter declaró: 
estoy muy orgulloso de tomar la delantera del NRA. necesitamos apretarnos el cinturón y buscar nuestros mejores argumentos para defender lo que es nuestro derecho dado por dios. no nos quitarán más lo que es nuestro. no voy a esperar y dejar que liberales-elitistas traten de arruinar lo que ha hecho grande a este país, sobre todo un liberal, ya se sabe, de una raza distinta.
cuando se le pidieron aclaraciones, confirmó abiertamente su veta racista:
no hay nada que aclarar. saben muy requetebien lo que quiero decir. es sólo una cuestión de tiempo hasta que seamos los dueños de esa gente de color de nuevo. de seguro que no serán nuestros líderes. es un bochorno. la guerra de agresión del norte lo hizo posible, pero todo eso va a cambiar. voy a estar en la primera línea, asegurándome que eso suceda. no quiero que mis nietos crezcan recibiendo órdenes de un hombre de color. es siemplemente nuestro derecho, dado por dios, mantenerlos como propiedad y mantenerlos en línea.
el futuro presidente del NRA ha extendido el acto fallido freudiano. no se trata ya de una falla de su subconciente, sino de una afirmación colectiva: porter habla por esa comunidad ideológica de una américa racista y fundamentalista. que sea la nueva cara del NRA es más que oportuno. 

miércoles, 10 de abril de 2013

sábado, 6 de abril de 2013

la esperanza es lo último que se pierde pero para los negros en cuba no hay ilusión hasta el 2018

 

Jesús Rosado

Con estos tres párrafos remata el escritor negro Roberto Zurbano el artículo publicado en The New York Times, donde critica abiertamente la política discriminatoria del castrismo:

"Raúl Castro has announced that he will step down from the presidency in 2018. It is my hope that by then, the antiracist movement in Cuba will have grown, both legally and logistically, so that it might bring about solutions that have for so long been promised, and awaited, by black Cubans.

An important first step would be to finally get an accurate official count of Afro-Cubans. The black population in Cuba is far larger than the spurious numbers of the most recent censuses. The number of blacks on the street undermines, in the m
ost obvious way, the numerical fraud that puts us at less than one-fifth of the population. Many people forget that in Cuba, a drop of white blood can -- if only on paper -- make a mestizo, or white person, out of someone who in social reality falls into neither of those categories. Here, the nuances governing skin color are a tragicomedy that hides longstanding racial conflicts.

The end of the Castros' rule will mean an end to an era in Cuban politics. It is unrealistic to hope for a black president, given the insufficient racial consciousness on the island. But by the time Raúl Castro leaves office, Cuba will be a very different place. We can only hope that women, blacks and young people will be able to help guide the nation toward greater equality of opportunity and the achievement of full citizenship for Cubans of all colors."

La represalia no se ha hecho esperar: mientras Beyoncé arrastraba tras de sí a decenas de fans afrodescendientes por las calles de la Habana Vieja, Zurbano era destituido de su cargo como director del Fondo Editorial de Casa de las Américas. Corolarios sobran en esta noticia. Su despido confirma tesis en tiempo récord. La ratificación pública de la actitud racista desdice sin inhibiciones todos los pronunciamientos históricos que intentaron consolidar la base más nutrida del poder castrista. Es muestra de que el cinismo será uno de los rasgos distintivos del raulato. De modo que la esperanza, como bien lamenta el intelectual afrocubano, parece postergada hasta una fecha marcada por el determinismo biográfico. Y esa fecha contiene expectativas de muchos colores y muchas pieles más allá de la tez morena. Habrá que esperar hasta entonces. ¿O alguien tiene otras opciones? 

jueves, 22 de marzo de 2012

Noche de capuchas blancas


Jesús Rosado

No lleva armas consigo. Ni siquiera una Gillette para rasurar el bozo de sus diecisiete años. Camina tranquilo entre las penumbras de la noche aún temprana. Lleva celular en mano musitándole piropos a la chica que le gusta. No…no ha desembarcado de un Mustang robado. Ni ha amenazado a nadie entre sombras para que le afloje la plata para hierba. Tampoco ha graffiteado impunemente algún muro impecable del condominio. Nada de eso. Simplemente se devuelve con liviandad teenager desde la 7-Eleven más cercana donde compró la lata de iced tea y la barra Snickers, más que por hambre, como pretexto perfecto para poder descargarle a su chick lejos de la chismosería de los viejos. Todo en Trayvon Martin se mueve aniñado, elefantudo. Avanza con zancadas serenas y encorvado bajo el hood calado que lo protege de la llovizna. Sin embargo, hay algo que inquieta al vigilante voluntario que lo ve pasar. Un negro que camine despacio en la noche es para George Zimmerman sinónimo de peligro. Ante una piel oscura, George nunca deja de asumir la proximidad del crimen. Que no tenga una intención y un arma es una probabilidad remota. Por tanto, cualquier pregunta la hará después. Primero descerroja la pistola. Llama al 911. La instrucción es clara, de no rebasar la sospecha, no hay que perseguirlo. Pero desde los tiempos del Klan un negro en la noche siempre es una amenaza. Hay que adelantarse a la consumación de lo no consumado. No importa que Trayvon –el afroamericano casi niño- se sobresalte y pregunte turbado a Zimmerman la razón de por qué lo sigue. No importa que el espanto cambie de cancha. Ya George leyó el temor en los ojos del adolescente y ahora da casi por seguro que detrás de esa adrenalina se viene tramando el delito. Él, heroico velador de los intereses del vecindario, está on duty.  Va a descartar la amenaza por las buenas o por las malas. Mañana vendrá el reconocimiento.  Pero ahora no es momento de perder tiempo. Pistola en mano le exige al chico que le responda qué está haciendo. Imposible otorgarle a esta caminata afro en una noche floridana una intención bondadosa. No se puede andar con remilgos pensando a estas alturas si el potencial ganguerito lo es o no lo es. Es más, lo que acaba de ver aferrado por una de sus manos y que pudo parecerse a una lata de soda, bien puede ser un arma de potente calibre o hasta probablemente una granada.  Todo en George opera con urgencia como en un marine en acción, y si el morenito esquiva ágil el hacerse blanco perfecto e implora que no dispare, George no duda en interpretarlo como una maniobra diversionista. No dilata más, dispara y hace diana. Dispara y perfora la piel oscura aún crispada por el miedo a morir y no ver más a los padres que aguardan por él. George llama de nuevo y solicita que acuda la policía. Se planta firme cerca del joven cuerpo inerte. Como cazador sobre presa, se acomoda tranquilo. Ha cumplido con el deber. La honradez de la jornada ha quedado resuelta. Sabe que sombras y vocación policial lo escudan. Mientras espera, suenan las sirenas a lo lejos, y esta noche, como la de antiguos almanaques, se va poblando de capuchas blancas.

jueves, 5 de enero de 2012

El caso del museo "Pérez" y la xenofobia en Miami


En Miami Bourbaki, "el caso Pérez" y la xenofobia de Miami. Aquí van algunos de los comentarios de los amantes del arte de Miami:
*Who the fuck is gonna list "Jorge Perez Museum" on their resume...
*I will not step foot into the museum if Jorge Perez has his name on it. 
*Jorge M Perez museo de arte y CHECK CASHING y envios a CUBA.
*All of a sudden, it’s the Pérez Art Museum, for short.
*Papi Perez is an unsophisticated nouveau rich guy who happens to have the worst taste in art.
*Miami is changing everything into spanish names,viva latinos,miami is havana,dolphins are chubatos, heat are negritos, police is banditos, cuban sandwiches are the new burgers, woman now will be called mamacitas, and all man are papis, and everyone has to play dominos.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Se busca apellido respetable para el Miami Art Museum


No se pierdan próximamente en tumiamiblog, el análisis patafísico de la reyerta Pérez, que hemos bautizado así desde que un número de artistas, coleccionistas (hasta críticos de arte), repudiara la decisión del Board de Directores de MAM de cambiar el antiguo nombre del museo a "Jorge M. Pérez Museum" después la donación de 35 millones del empresario cubano argentino.

¿Será cierto, como juran los disputantes, que el repudio no tiene absolutamente nada que ver con el apellido "Pérez?"

¿Será cierto que en esta disputa no hay vestigio de racismo alguno?

Mientras, los dejamos la siguiente tarea: ¿Cuál de los siguientes apellidos mejor comunican la idea de respetabilidad, reputación y protocolo dignos de un museo?

Pérez,
Peret,
Faretz,
Peris,
Pharez,
Perheimz,
Pereshberg
Kèrézberg

(Si tiene algún otro apellido derivado de Pérez, en mente, por favor, sugiéralo).

lunes, 30 de mayo de 2011

Gil Scott-Heron - New York Is Killing Me



La poesía tiene también sus perros callejeros. Gentes como Bukowski, Roger Wolfe o el argentino Raúl Núñez.  Talentos que expelen su orinas en los guardacantones de la gran ciudad, repitiendo las urgencias del Neardhental entre asfaltos iluminados por el neón. Gil Scott Heron es otro tigre que creció equivocado de lugar. Otro animal incómodo para los devotos del confort y los trademarks. Se despidió para siempre este fin de semana derrotado por el SIDA mientras se bailaba al ritmo del hip hop en Ocean Drive. Y funeral y fiesta hallan su razón común en la ascendencia de Heron sobre el bramido inconforme de la horda urbana. Su música y su discurso se alejan de los aromas Dove y el narcótico publicitario. Sus letras suenan a sirena dramática que pulula en la nueva selva. Textos poéticos que han sobrevivido desde Woodstock relatando desencuentros hasta apadrinar la insolencia del rap. Escoger una pieza de Scott Heron más que una elección es un compromiso con una antología contestataria. Nos decidimos finalmente por esta versión de New York is Killing Me, intervenida por el inglés Jaime xx. Llegamos a ella por su calidad, donde el artífice del remix crea un set sonoro ideal para la garganta de seis pistones de Gil, reforzando el rugido trasnochado del afroamericano. Pero, sobre todo, porque la producción del remixer demuestra el culto que le profesan los nuevos talentos a ese genio  insobornable, furiosamente demonizado por el conservadurismo aristócrata. Una voz prodigiosa que en Manhattan pasaba de largo por las vitrinas de primera clase para detenerse a orillas de las cloacas. (JotaeRre)

martes, 23 de junio de 2009


El aborto puede ser necesario para evitar embarazos "entre blancos y negros".

¿Que la burqa qué? (Update)


Dice el presidente de Francia Nicolas Sarkozy: "La burqa no es un símbolo religioso, es una señal de sometimiento y humillación."

M. président Sarkozy, no apriete tanto la tuerca. Primero, la burqa* no es ni una condición necesaria ni suficiente, ni para el sometimiento ni para la humillación: Hay muchas mujeres humilladas que no usan burqas (por ejemplo, las mujeres negras y latinas violadas y abusadas en el condado Miami-Dade), ni toda mujer que se ponga una burqa está sometida ni humillada (cualquier mujer independiente que simplemente le de la gana de ponérsela, de hecho ahora resulta que la prenda ha sido apropiada por el Haute Couture). El sometimiento de la mujer ocurre en países islámicos y no islámicos. La burqa es una vestimenta tradicional (como lo es el traje de los Amish y la sotana de los monjes de claustro o la kipá judía). El falocentrismo, el sexismo/machismo, la homofobia, el etnocentrismo antisemita y antiárabe no tienen nada que ver con la ropa, sino con ideas y comportamientos sociopolíticamente racistas y retrógrados. S'il vous plaît, M. président, no confunda las peras con las frutabombas. No es tanto la burqa, como la coerción de la libertad de la mujer. Tanto cuando se hace obligatorio usarla, como cuando se impone el no usarla.
_______
*Lo interesante es que la burqa inicialmente era una prenda de la clase alta. En Afganistán, por ejemplo data de principios del siglo XX, bajo el mandato de Habibullah (1901-1919), quien impuso su uso a las mujeres que componían su harén para evitar que la belleza del rostro de estas tentara a otros hombres. De ahí que la burka se convirtió en una vestimenta utilizada por la clase alta, quien de este modo se "aislaba" del pueblo llano, evitando así su mirada.

domingo, 22 de febrero de 2009

Por ahí viene...


Fotos: Juan-Sí

El lente de Juan-Sí en búsqueda de síntomas. ¿La segunda venida de Jesús? Pero este Hijo del Hombre* pantagruelesco viene convoyado con Sola Scriptura y Magnum calibre 44. Reino paradisíaco-terrenal con programa ideológico para un nuevo milenio fundamentalista (que comenzara en 2001 con el reinado del ex-presidente Mr. Cowboy GWB). Nada de jorobas... derechísima, teocrática, fideísta, anti-homosexual, anti-feminista, anti-aborto, antropocéntrica, anti-inmigración (con su "ala latina" convirtiendo las grandes pobres masas indocumentadas -a la vez que aumenta su poder político en Latino-América), anti-secular***, pro-Segunda Enmienda, dominionista**** y por último, cristiano-sionista.
Dios los cría y ellos se juntan. ¿Necesitas salvación?
______________

*La Solid Rock Church posee la segunda mayor escultura de Jesús en EE.UU (gracias Juan-Sí). Cuando se trata de Jesús, mientras más grande mejor. **En su mayoría evangélica, pentecostal, mormona y new born cristiana, la llamada "nueva ciudadanía cristiana" del Reverendo James Kennedy recuerda un poco el mapa religioso absolutista inmediatamente después de la Revolución Americana (¿La bestia de hoy en día? Los árabes y el Islam).
***Anti-evolucionista (nada más alejado de la fe que el método científico), "el Darwin ese con su teoría de los monos". Lo que hace falta es más intelligent design en las escuelas. ****Para el dominionista, la guerra de EE.UU. en Irak es parte de un plan divino (la Palin sería una filo-dominionista).

lunes, 17 de noviembre de 2008

A propósito de las golpizas racistas

El KKK debe pagar $2.5 millones al joven amerindio-panameño Jordan Gruver, quien fuera salvajemente atropellado por The Imperial Klan of America.

Luz de Lucero brillando sobre Patchogue


Isa Alfonso

La muerte el sábado 9 de noviembre de Marcello Lucero, joven ecuatoriano de 37 años, a manos de siete adolescentes en busca de rostros hispanos a quienes ‘dar una golpiza’ nos ha dejado consternados. Patchogue, lugar del crimen, es un pueblito de Long Island, New York, con un elevado porcentaje de población ecuatoriana. No hay que repetir la historia completa de que son los inmigrantes quienes realizan el trabajo duro en los campos, la construcción y en la industria de los servicios. Digamos tan sólo que Marcello trabajaba en una lavandería, y le enviaba dinero a su madre en Ecuador, regularmente. Nos contó Joselo cómo todos los viernes se reunían él y su hermano Marcello en casa de una señora a quien le pagaban por hacerles una comida casera, buscando acaso recuperar el sabor perdido de la patria. ¿Qué es lo que estaba en la mente de los muchachos –si es que merecen tal clasificación- que atacaron a Lucero, apuñaleándolo mortalmente? ¿De dónde proviene semejante odio? He tenido que salir de Miami para darme cuenta de que desconocía muchas cosas de este país. Recuerdo que a veces, cuando frustrada por la parca vida cultural de Miami a principios de los noventa, despotricaba contra ésta, alguien me decía: es que esto no es los Estados Unidos. Espera a salir de aquí y verás. He salido de Miami y además de ver cosas maravillosas, he visto también el horror. Apertrechada en las infranqueables y cómodas trincheras de la cubanía mayamera, desconocía la cara del racismo y del odio visceral. No entendía entonces cuán afortunados somos allá. Cierto es que la vida cultural de Manhattan, Brooklyn y hasta Queens, avivan y estimulan la imaginación. Pero hay que ver qué pasa más allá de las luces y de los puentes colgantes. Patchogue, lugar del crimen de Marcello, es donde enseño español y literatura en un College de artes liberales. El pueblo, perteneciente al condado de Suffolk, queda tan sólo a cuarenta minutos de Manhattan. En el mismo condado ocurrieron los eventos de Farmingville en el 2001, cuando que dos mexicanos fueron golpeados casi hasta la muerte. Steve Levy, ejecutivo del condado, insiste en afirmar, no obstante, que el crimen de Lucero es un ‘evento aislado’. Desafortunadamente, ni los eventos son aislados, ni sus legislaturas y esfuerzos anti-inmigrantes lo son. Levy se ha encargado de preparar un buen caldo de cultivo para la fermentación del racismo, la ignorancia y los actos delictivos contra los hispanos de Suffolk, quienes son asaltados por racistas con más frecuencia de lo que se conoce, pues debido al estatus de indocumentados de algunos, temen acercarse a la policía a denunciar los hechos de criminalidad de que son víctimas, so pena de ser arrestados y deportados. Tengo que admitir que como mismo me ha encantado esta ciudad con su misterio de neón irresistible, me ha aterrado con una faz suya que no conocía. Por ahora, prefiero contemplar la luz tenue y parpadeante de Lucero que, ascensional, ilumina los inhóspitos parajes de Patchogue.

viernes, 7 de noviembre de 2008

¡Cuidaooo, por ahí vienen loj rojooo!


Desde el cambio de poder político norteamericano de principios de semana, se ha puesto de moda en la blogosfera cubiche “típica”1 la conocida tendencia de "meter miedo",2 aprendida a lo largo de cinco décadas con el susodicho.

_______________

1No es necesariamente partidista, sino más bien castrista, es decir, un modo de pensar, y escribir "metiendo forro" evitando -e incluso despreciando- el juicio crítico. 2La mejor manera de paliar la frustración de perder el poder político (amén de la angustia falocentrista, homofóbica, racista y xenofóbica que cargan consigo) es invocar el Armagedón.*

________________

*También conocida en ciertos círculos como argumentum in terrorem. Se dice de la paranoica y obsesiva propensidad de relacionarlo e interpretarlo todo del nuevo presidente (con lectura comprensiva pragmático-semiótica-fonético-sintáctica: colores de traje, biografía, signo zodiacal, hábitos alimenticios, historia clínica, gustos estéticos, etc, etc, etc.), como prueba de lo absoluto, lo irrefutable: ¡VIENEN LOj ROJOOOO!

martes, 4 de noviembre de 2008

Cómo se roba un voto en cubano


Rosie Inguanzo

Mi madre no es racista, qué va, pero el día de mi boda, refiriéndose a mi mejor amiga –dama de honor, una dominicana que es un ángel- dijo: “Ella es negrita, pero qué linda y qué fina es; es negra, pero qué bonita y qué dulce es”. Ahora resulta que Albertico le va McCain y Genoveva le va a Obama: “No sé mi hijita, es lo que yo siento; el otro es viejo, astuto; el mulato es muy bonito e inteligente, se ve fino, tiene un tipo, educado, tiene una sonrisa sincera…no sé, lo siento aquí (dice tocándose el pecho)”. Es la primera vez que mi madre escoge, con todo el entusiasmo que le produce el derecho al voto, a un demócrata. Albertico es quien llena los papeles a mami, los cheques, le lee las cartas, desgrana los pacos de anuncios que llegan por correo, le dice “Bebita ven acá” y la hace feliz. Albertico, el novio de mi madre, tiene 93 años y es un hombre bueno, generoso, de mente clara, gentil al trato. Retirado de Eastern, fue en la invasión a Playa Girón y cayó prisionero tres años hasta que fue canjeado por leche y chocolate en polvo. Resulta que mami y Albertico recibieron los boletos anticipados por correo y Albertico los llenó, ocultándole a mi madre –sentada frente a él en la mesa, medio cegata como casi todos los viejos -que había llenado ambos boletos a favor de McCain. Más tarde se lo confesó revanchistamente. Ella lo cuenta confundida, algo dolida, traicionada -está muy viejita para coger lucha por ello, Albertico es tan bueno, y total, “dicen que de todos modos va a ganar el mulato, qué bueno”. ¿Encarna Albertico ese espécimen de estudio, deshonesto - y políticamente deshonesto-, manual del derechismo rancio, el machismo, el racismo, el etnocentrismo a ultranza, antigay, antipluralista? ¿Por qué somos así ciertos cubanos? ¿Por qué somos socialmente retrógrados? Y la edad no cuenta, ni valen razones; extremadamente adustos y serios a la hora de hablar de política, tildamos de adversario al que no esté de acuerdo. Muchos viven hace años aquí, pero no les ha interesando entender que hay infinidad de otros problemas en el mundo además del cubano. De ahí que aplicando valores y conveniencias heredados de nuestros desastres políticos, exhiben un desconocimiento total de cómo funciona la política norteamericana y la democracia. No hay arreglo. Este mismo post puede ser razón suficiente para expulsarme de algún círculo de amigos, blogueros o familiares.