martes, 3 de abril de 2018

La miseria del castrismo (4)



Lógicamente, durante muchos años y durante mucho tiempo no podrá prescindirse del dinero, pero ... la aspiración de nuestra Revolución es transformar el papel del dinero. Porque el papel del dinero en la sociedad capitalista es el de ser un instrumento de la explotación, ser un instrumento de la explotación del trabajo ajeno, ser instrumento del enriquecimiento. (Discurso pronunciado el 26 de julio de 1968).

lunes, 26 de marzo de 2018

La miseria del castrismo (3)

Es propósito del Gobierno Revolucionario apretar la mano contra toda forma de especulación, toda forma de corrupción, toda forma de parasitismo (APLAUSOS). Así que se sepa que aquí nadie, nadie podrá ganarse la vida de bergante. ¡Pero nuestro pueblo trabajador no está para sostener parásitos de ninguna índole! (APLAUSOS.) (Dicurso pronunciado en la inauguración del semiinternado Juan Manuel Márquez en Boca de Jaruco, 15 de marzo, 1968)

viernes, 23 de marzo de 2018

La miseria del castrismo (2)



En general, ¿vamos a hacer socialismo o vamos a hacer timbiriches? El sector privado vende, a través de las bodegas privadas, 77 millones de pesos, de un total de 248, 961,703 (de toda la economía nacional). (Discurso pronunciado en la escalinata de la Universidad de La Habana, 13 de marzo, 1968)

La miseria del castrismo (1)


Nosotros no creemos que se forma un hombre comunista incitando la ambición del hombre, el individualismo del hombre, las apetencias individuales del hombre (APLAUSOS). (Discurso pronunciado en la escalinata de la Universidad de La Habana, 13 de marzo, 1968)

viernes, 16 de marzo de 2018

Sun Ra: My Brother the Wind Vol. 1 (1970)



atRifF

¿Por qué recomiendo My Brother the Wind Vol. 1? Es un clásico, de lo más avanzado del Sun Ra electrónico de los 70 tempranos. Aquí usa dos sintetizadores "moog" que parecen sonar en unísono. La agrupación es pequeña para el estandar de Ra: John Gilmore, Marshall Allen y Danny Davis. A cargo del teclado, Ra elabora una ejecución sonora de ciencia ficción/jazz maravillosa, demostrando que aunque el moog iba ganaba popularidad en manos de otros artistas, nadie podía manejar la máquina futurista como el astronauta de Chicago. My Brother the Wind es un experimento único en el jazz de los 70 tempranos. No se pierdan "Space Probe" de 17 minutos. LA conclusión es que Ra es músico de músicos.

domingo, 4 de marzo de 2018

De oscares y desoscarizados


Jesús Rosado
Nos separan solo unas horas del esperado ritual de Hollywood. El Superbowl de la cinefilia americana, Una ceremonia que estará marcada en esta ocasión por el escándalo Weinstein y el movimiento de reivindicación de los derechos de la mujer en el mundo del espectáculo denunciando los abusos a los que fueron sometidas durante décadas por miembros de la élite del cine. La mirada del espectador estará fija, además de en las premiaciones, en los gestos y discursos contra una práctica que ha sido endémica en el medio y que parece tocar a su fin ante la rebelión de las víctimas.
Como ya es habitual, aprovechamos la celebración del evento para compartir comentarios y sugerencias con los adictos al séptimo arte sobre lo que agradecimos ver desde la butaca de espectador a lo largo del año, siempre advirtiendo, como en ocasiones anteriores, que por lo general mis criterios andan reñidos con la taquilla abultada, pues no hay manera que mi gusto y el de mi compañera sucumban al entretenimiento si no hay una propuesta en serio proyectada en la pantalla.

De piezas made in USA no hay mucho de que hablar en 2017 hasta que no comenzaron los estrenos del último trimestre, cuando la industria se dispone a preparar el terreno electoral de los filmes potencialmente concursantes.
Pero, gracias a Dios, en la primera parte del año aparecieron filmes, algunos llegados a estas orillas con cierto retraso, como por ejemplo El Rey Tuerto (2016), pieza teatral del español Marc Crehuet, adaptada magistralmente al cine por el propio autor, cuyo argumento gira alrededor de una cena en donde involuntariamente se encuentran  un perturbado miembro de las fuerzas antidisturbios y una víctima al que le saltó un ojo. Crehuet con el apoyo de impresionantes actuaciones logra recrear una atmósfera claustrofóbica tal que nos va hundiendo gradualmente en la profundidad de nuestros asientos.
Otra muestra de buen cine visto en el 2017 temprano fue El Ciudadano Ilustre (2016), comedia dramática argentina dirigida por Gastón Duprat y Mario Cohn, la historia de un flamante escritor que ha logrado obtener el Premio Nobel y que en algún momento es invitado a su pueblo de origen para ser agasajado. La dupla Duprat-Cohn expone con tal dominio de la construcción dramatúrgica el choque entre cosmopolitismo y nostalgia en el ego exuberante de un intelectual exiliado que indiscutiblemente la película se convierte en una las obras citables del cine argentino reciente.
Un título que nos sorprendió en esta primera mitad del 2017 fue Los Últimos de Filipinas (2016), filme del realizador español Salvador Calvo, con un elenco de lujo y una factura impecable. Relata los avatares  de un destacamento español sitiado en Baler, en la isla filipina de Luzón, por insurrectos filipinos revolucionarios, durante 337 días. Y decía que resultó una sorpresa por el nivel de madurez que muestra como pieza del género épico dentro del cine español. Nada que envidiarle a la logística hollywoodense.

Por último, de este primer periodo, solo falta mencionar a Maudie (2016), coproducción de Irlanda-Canadá, dirigida por Aisling Walsh, filme biográfico sobre la pintora primitiva de origen canadiense Maud Lewis, un filme no exento de imperfecciones pero realizado con pasión y en el que destacan las actuaciones de Ethan Hawke y, sobre todo, de Sally Hawkins, quien desde su actuación en la comedia Happy-Go-Lucky ha venido consolidando su carrera. Si quieren apreciar su mejor performance este año acudan a su Maudie y no a la edulcorada Elisa Esposito de The Shape of Water.
Y hablando del filme de Guillermo del Toro, sabemos que este híbrido de Creature from the Black Lagoon (1954), El Hombre Anfibio (1962) y Let Me Hear You Whisper (1969), se vislumbra como la gran acaparadora de galardones si es que las acusaciones de plagio a los realizadores de la última de las predecesoras citadas no enturbian el criterio de la Academia. La película de Del Toro, sin dudas agradable a la vista, cumple con los requisitos de la meca del cine comercial, pero se empequeñece, en mi opinión, ante la monumental Three Billboards Outside Ebbing, Missouri (2017), cinta independiente producida y dirigida por Martin McDonagh, sobre la historia de una madre que pugna ante las autoridades por hallarle respuesta al asesinato irresuelto de su hija. El estilo de McDonagh y la actuación de Frances McDormand (un Oscar incuestionable) se funden en una pieza de brutal belleza.
De nuestras predilectas del año la única posiblemente que gane algún Oscar sea esa. El resto de las  favoritas viajan fuera de vagón. Son desoscarizadas. Las enumero:

-       Mundbound (2017), drama sureño que ilustra de manera cruda el convulso racismo en los años 40 en una población rural en la región del Mississippi. Obra con una extraordinaria actuación de conjunto y en el que la fotografía de Rachel Morrison ejerce un rol protagónico.

-       The Florida Project (2017), filme en el que su realizador Sean Baker logra con su dirección de actores un trabajo envidiable por parte de los niños que llevan el peso del retrato de una realidad marginal que al cine comercial le resulta incómodo llevar a la pantalla.

-       Hago un paréntesis en Detroit, obra dirigida por Kathryn Bigelow, que es uno de los dramas sociales del 2017 que hay que forzosamente ver. Basada en los disturbios de 1967 en Detroit, la película está sólidamente construida hasta antes de los diez minutos finales en que sucumbe a un tratamiento convencional del desenlace. Una verdadera lástima que la falta de originalidad en esos minutos haya opacado una trama que se hubiese convertido en un clásico. Y conteniendo, además, la actuación arrasadora del Will Pouter, una de las memorables del año

-       The Killing of a Sacred Deer (2017), drama psicológico de horror, escrito y dirigido por Yogos Lanthimos, inspirada en la tragedia griega Ifigenia en Áulide de Eurípides. Lanthimos guía a los actores a poner en práctica la técnica del extrañamiento de Brecht, reforzando la atmósfera enajenada del filme. Convincentes actuaciones de Colin Farrell y Nicole Kidman, aunque son devorados por el talento del joven actor irlandés Barry Keoghan. La fotografía es una de las más logradas en el año. El filme es perturbador de principio a fin. Lanthimos explora con maestría el juego de culpas, mentiras y falsa moral en una familia adinerada y lo hace apelando al sentimiento intenso que provoca lo terrible por suceder.
Está última es mi favorita.
Como pueden apreciar por las predilecciones, este comentarista corre el riesgo de quedarse inexorablemente sin estatuillas.

martes, 27 de febrero de 2018

el impasse de la infinitud y la aporía de la conciencia


aLfredo trifF

en el post anterior dejamos la infinitud en el punto de su manifestación "verdadera". ahora sugerimos que tal manifestación deberá postergarse por el momento. ¿por qué?

porque estamos en presencia de la conciencia en una nueva forma: el infinito. pero el infinito
como tal, radica en la conciencia, no en el espacio.

no podemos olvidar que desde platón, el asunto del infinito pende del ropaje del ser. ¿qué es el infinito? un cuantitativo múltiple (un ejemplo es la sorpresa frustrante del niño cuando no puede parar de contar. incluso el niño no conoce el nombre de números tan grandes, pero no puede parar de hacerlo).

volvamos a hegel, quien propone una conciencia infinita dentro de la conciencia. en la fenomenología del espíritu se presenta el lema:

la infinitud consiste en todas las posibilidades abiertas a la libertad de la conciencia.

cuatro décadas después, Cantor estipula la equivalencia como el conjunto universal U:

U = {x ∊ A / ∂(x)}

(para los aficionados a la teoría de conjuntos U da lugar a otra jerarquía: lo cardinal y de este al siguiente: lo ordinal. entonces irrumpe el aleph: , que para cantor equivale a la diseminación total, es decir la desunificación del concepto de infinito). ahora la serie de los alephs nombra una infinitud de infinitos. es el maelstrom exacto y aberrante de la infinitud (ahora habrán tantos infinitos como números).

¿qué es lo absolutamente infinito? el infinito de todas las infinitudes pensables. ¿pero qué es? para cantor es DIOS super-numérico. claramente, el absoluto de hegel es distinto. y confesamos que la pregunta es un desvío a pesar de nosotros. volvamos al tema:

hegel no sigue el camino multiplicativo de cantor, sino que se lanza a una movida inesperada: fundamenta la infinitud  en el otro.

es decir, pensar excluye la posibilidad de ser un "yo" en abstracto y esto debe explicarse cuidadosamente:
tenerse uno a sí mismo por objeto ofrece la capacidad de relacionarse uno con el ser objetivo de modo que la significación deviene ser-para-sí mismo de la conciencia para la que es. cuando pienso  soy libre, porque no estoy en otro. (144, 5)
tal parece que en tanto que "yo" permanezco en comunión conmigo mismo, el objeto (y siempre hay uno) que para mí es ser esencial se torna unidad indivisa de mi ser-para-mí mismo. o lo que es lo mismo, la fase narcisista dentro de la conciencia. imaginen la mera reflexión de mí mismo sin quedarme atónito, sin poder descubrirlo. esto no es suficiente, aquí falta algo.

la reflexión del infinito-dentro-de-sí es un vacío del múltiple

continua hegel:
la razón ahora tiene un interés universal en el mundo, porque tiene certeza de su presencia en el mundo, es decir, que el mundo presente es racional. la razón busca un "otro" sabiendo que en él no posee nada más que a sí misma, es decir, su propia infinitud. (145,6) 
hegel anticipa un problema preocupante en el corazón del cogito. y aunque para el romántico esto no constituya una tautología desastrosa, deviene problema intrínsico de la llamada "clase de clases", desde el punto en que decimos conciencia, ya la conciencia se convierte en una clase que se incluye a sí misma, lo cual provoca una paradoja.

paradoja ésta que bertrand rusell descubriría y que zermelo postularía de la siguiente manera:

∃x ∀y ∼(y ∈ x), 

(no hay clase de clases que no se excluya incluyéndose. es decir, postular un infinito es acotarlo dentro de un límite que no impedirá una cota fuera de él). 

hegel simpatiza con el cogito racionalista y por otro lado intuye que este espíritu aparece distorsionado, pues todas las categorías universales y leyes que lo construyen son demasiado abstractas -y arbitrarias.

la filosofía del espíritu se da por momentos. y en este momento hegel advierte que existe una falta de desarrollo en la autoconcepción de la conciencia que la lleva a malinterpretar lo que significa verse a sí en el mundo:
... incluso si la razón hurga en las entrañas mismas de las cosas y abre las vetas para que pueda brotar y encontrarse a sí misma, no alcanzará la alegría (de encontrarse presente en las cosas), debe haberse completado internamente antes de que pueda experimentar la consumación de sí misma. (PS, 146)

el asombro de uno mismo no puede superar al asombro frente al otro, la razón es que los separa el infinito


(imaginemos estar dentro de un espacio X en el cual circulan energías trascendentes. ya sentimos esa sensación de óptima libertad (tanto más en cuanto que dichas energías circulan íntimamente en derredor de sí mismas en una fuerza centrípeta). surge entonces el horror extraviado de que este círculo podría ser una forma falsa de infinitud.

¿habremos creado un cerco protector en torno a nosotros mismos? eso sería equivalente a un falso infinito. no decimos un "mal" infinito, que tal parece que no existe consecuencia ética alguna a este nivel de jerarquía. siguiendo a hegel, llamémosle simplemente falsch begegnung? (falsa movida). de ahí tenemos dos aspectos: el verdadero infinito y el "falso" infinito (que no es más que el uroboros inmanente y devorador).

se necesita una solución al problema. y esta llega con la ordinalidad de cantor.

¿qué es lo ordinal?

si lo cardinal indica el tamaño del conjunto (en su sentido correlacional), lo ordinal indica la forma y el orden del conjunto. lo ordinal es el esqueleto de las jerarquías que deviene solución a la unidad absoluta en su presentación y en su representación infinita.

entre tanto, algo ha ocurrido. el movimiento de la conciencia ha tropezado con una aporía que no la deja avanzar. es necesario que volvamos a kant. ¿por qué?

la aporía lista a autodevorarse

kant comprende la dualidad escila/caribdis de la metafísica. no lo veamos como un gravamen. el genio de kant consiste en comprender los nudos metafísicos como consecuencia -no un defecto- de la metafísica misma. se trata de la sed de la razón ... esa sed que lleva a aquella a preguntas que no puede responder ni tampoco descartar (véase la crítica de la razón pura, A, viii).


el aviso de kant es cáustico: despertemos del sueño dogmático. ¿pero puede uno despertar del exquisito letargo del infinitismo?

aparece entonces la filosofía moral que es algo así como dejar el mundo de las formas y volver acá a la tierra y encontrar particulares prácticos. pero a esa solución kantiana hegel opondrá su dialéctica especulativa -y ya sabemos que lo que viene no es un asombro, sino el otro infinito llamado "sublativo", que traga lo que traga lo escupe como síntesis (me refiero al aufgehoben).

hegel añadiría que la metafísica está en su espacio legítimo de concepción, que es la especulación. espacio que señala el camino y dice:  

todo lo que pueda concebirse deberá ser concebido. 

a la metafísica jamás podrás decirle: ¡detente! ¡no sigas! 

ahora regresamos de lo infinito a la conciencia para preguntar: ¿y no será la conciencia una forma de seudoconciencia?

(esto deberá continuar en un próximo post).

miércoles, 21 de febrero de 2018

el secreto de la verdadera infinitud (en hegel)

yves klein Le Vide, 1961 (¿qué inifito le toca?)

lo que supera lo finito es lo transfinito, la última unidad que lo incluye todo, el Actus Purissimus, que muchos llaman Dios.- Georg Cantor.

atRiFf

en su célebre tratado la ciencia de la lógica, hegel comienza con la idea más productiva y a la vez la más vacía: el "ser".

a partir de ahí se construirá un edificio para llegar (más tarde en la Fenomenología del espíritu) al AbsOlutO. es cierto que hegel conceptualiza, de modo sui generis una jerarquía tripartita: cada categoría cuenta a su vez con tres sub-categorías. tenemos por tanto la base de un triángulo equilátero con:

"ser" (Sein), "nada" (Nichts). más tarde veremos que su altura será el "devenir" (das Werden). 

ambos "ser" y "nada" se contradicen, algo no puede "ser" y "no ser" a la misma vez:

"a la misma vez", sugiere un espacio de tiempo un "ahora" y otro "ahora" posterior. de ahí hegel presentará su solución Aufgehoben: modalidad en tres tiempos.

1- ¿por qué comenzar con la "nada"? la respuesta es simple:

la nada es.

(sigue leyendo aquí)

jueves, 1 de febrero de 2018

Se suicida el primogénito


Víctima de un estado depresivo profundo Fidel Angel Díaz Balart decidió quitarse la vida. El suicidio es un acto provocado por la desesperación. Fragilidad psíquica, disfuncionalidad ante el entorno familiar o social o una situación personal extrema son los factores de riesgo más comunes que desembocan en este tipo de autoagresión irreversible. El suicidio de una personalidad como Fidelito, perteneciente a la aristocracia castrista, que disfrutaba de envidiables ventajas materiales y prerrogativas políticas, no puede asumirse simplemente como una eventualidad restringida al acontecer individual. ¿Desolada sensación de orfandad? ¿Sentimientos de marginación y desamparo? ¿Decepción del proyecto político? ¿Incapacidad de afrontar a las facciones emergentes? ¿Hecho aislado o signo crítico? Serán muchas las interrogantes y muy escasas la respuestas al respecto. Pero el dramatismo de la acción, sin dudas, abre espacio a múltiples conjeturas y presentimientos con relación a la coexistencia en el seno de la cúpula del régimen y al clima de tensiones y rivalidades que puede provocar un poder en franco declive. (JR)

domingo, 28 de enero de 2018

Río Mayaimi

Río Miami. Foto: Pedro Portal

Rosie Inguanzo

Dios inaugura la ciudad cada veinticuatro horas, brumálida* y quieta. La boca de calle se ilumina a las seis vertiéndose en el agua. El río consume su historia desapacible, memoria de rápidos; nativos tequestas lo amaron. Drena de la espléndida ciénaga, desembocando exhausto sus 8.9 kilómetros en Brickell Point.

El río no abre los ojos nunca
bajo los párpados cerrados del agua
el cristal negro carbonizado de sus pupilas.

El río Mayaimi está atrapado en alguna patraña impuesta por los políticos. No arrastra nada. Flota allí una acacia marchita. Canales hechos por el hombre lo hicieron ralo, raquítico. No parece río ni parece nada. Los manatíes oriundos de aquí  han estado en peligro de extinción, propulsados a una velocidad para la que no están hechos. Como el río, son criaturas demasiado lentas y verduscas. Mueren en los tropeles de los barcos cruceros, retenidos en redes de desperdicios, aceitados por los maléficos barcos gigantes, desangrados, desorientados en las comparsas flotantes, embestidos por lanchas rápidas y las motorcicletas acuáticas.

Animales gordos y graves
como niños ancianos abortados en el río.

Debajo de los edificios de cartón piedra que bordean el río aquí, hay delitos ocultos, gente que va y hace cosas, un caníbal, fumadores de crack, desquiciados, niñas latinas sucias, fugadas y descalzas.

El río sobrevive a un paisaje que lo niega. Abraza agotado la ribera, las maderas podridas de los aparcaderos de botes, los restaurantes de mariscos traídos de los cayos, el jolgorio infeliz de las gentes. Y surgen casas soleadas construidas antaño, viejos edificios fantasmas sin ventanas ni puertas ya, blanqueadas por la luz, embarradas de barro y aceite de barco, calcinadas por el tiempo,

maquetas mohosas pintadas de blanco,
pintadas de algo que la luz devora.

El río enseña su fatiga. La oscuridad que brota de su fondo tropieza con la luz de arriba. La luz se detiene en la superficie del agua. La luz no puede penetrar el río. El río Mayaimi está hecho de oscuridad primero; su tiempo es luctuoso y lento.
___________________
*brumálida: que proviene de las brumas (inventé esta palabra)

sábado, 20 de enero de 2018

Consensos derrotado en la historia de la ciencia

543 dC: El cambio de paradigma de la cosmología ptolemaica a la copernicana.

1543: La aceptación del estudio anatómico de Andreas Vesalius en De humani corporis fabrica que corrige los numerosos errores en el sistema anterior de Galeno.

1687: La transición en la mecánica, de la mecánica aristotélica a la mecánica clásica newtoniana.

1783: La aceptación de la teoría de Lavoisier de las reacciones químicas y la combustión en lugar de la teoría del flogisto (conocida como la revolución química). 


La transición (en óptica) de la óptica geométrica a la teoría ondulatoria de Augustin-Jean Fresnel.

1826: El descubrimiento de la geometría hiperbólica.

1859: La selección natural de Charles Darwin.

1880: La teoría negacionista de los gérmenes de Béchamp que pierde frente a Pasteur. La de Pasteur que supera la teoría anterior miasmática de Galeno.

1905: El desarrollo de la mecánica cuántica, que reemplazó a la mecánica clásica a escalas microscópicas.

1887 a 1905: La transición del éter luminífero presente en el espacio a la radiación electromagnética en el espacio/tiempo.

1919: La transición entre la cosmovisión de la gravedad newtoniana y la relatividad general.

1964: El descubrimiento de la radiación de fondo cósmico de microondas lleva a que se acepte la teoría del Big Bang sobre la teoría del estado estacionario en cosmología.

1965: La aceptación de la teoría de placas tectónicas como explicación de los cambios geológicos a gran escala.

1974: La revolución que acarrea el descubrimiento del mesón J/psi y la aceptación de la existencia de quarks para el modelo estándar de física de partículas.

martes, 16 de enero de 2018

Dime que no te acuerdas


Carlos Michel Fuentes

Regresamos cansados en medio de la noche. Habíamos estado bailando sin parar desde que la lluvia y las olas que rompían salvajes contra el muro nos impulsaron dentro del Parisien. El club estaba repleto como siempre. El portero me reconoció entre la gente que se amontonaba en la puerta intentando entrar a toda costa, me hizo una seña y tomados de las manos con las ropas pegadas al cuerpo, resbalando entre las protestas y los empujones nos vimos dentro sin importarnos nada; en la mesa habitual de la esquinita con el cenicero de hierro con aquel marinero borracho recostado a la farola y la lamparita sobre el mantelito colorado con el agujero de cigarro que rodeaste con el sudor de tu trago. Yo pedí mi ron a las rocas como siempre y tu mezclado con soda.

La orquesta ya llevaba un rato tocando y nadie aún se decidía a bailar, fuimos nosotros los primeros- ¿recuerdas?- te tomé de la cintura y no te solté más, sudamos y el sudor volvió a empapar mi camisa y tu falda, reíamos, nos besábamos. El chino me saludó con la trompeta desde el escenario y tú le lanzaste un beso y yo busqué tus nalgas suculentas e inabarcables con mis manos y las apreté y te atraje hacia mí y nos besamos nuevamente pero con los ojos cerrados esta vez.

No puedo olvidar que aquella noche llegaste sin zapatos a la casa, que perdiste un tacón subiendo la loma de Paseo, que orinamos juntos en una acera oscura y vimos el brillo de la luna reflejado en los surcos de orine corriendo entre las grietas.

Sigue leyendo aquí.

jueves, 11 de enero de 2018

La mirada indiscreta de Alejandro Ríos


aLfrEdo tRifF

La  mirada indiscreta de Alejandro Ríos, publicado por la Editorial Hypermedia fue presentado en la Feria Internacional del Libro de Miami, 2017.  Desde la columna online en el Nuevo Herald y su popular programa de televisión en AmericaTV (homónimo al título del libro) Alejandro ha cimentado un estilo único de cronista exiliado y del castrismo, desde el exilio. 

La mirada es una especie de película/documental de diez años. Alejandro comenta con atención, candidez y agudeza. Elogia cuando se hace necesario y le canta las cuarenta al más pinto cuando viene al caso. La "indiscreción" de Ríos es bienvenida. Se alimenta de una red "secreta" de artistas, directores de cine, actores, escritores y periodistastanto en Cuba como en Miami que el autor viene cultivando durante años.

Ríos aborda su vida, el barrio de la niñez  que Castro mostraba a delegaciones extranjeras  o de cuando llegó al preuniversitario a enterarse que los mejores profesores habían sido expulsados por motivos políticos. De sus días en el campamento Venceremos "donde fuimos diseccionados como insectos". Del primer intento (fallido) para entrar en la Escuela de Letras de la Universidad de La Habana. Desde la tercera persona Ríos es el cronista del absurdo castrista. Detalla la anomia de la Habana comunista de los 70 y 80, su rigidez ideológica, las prebendas entre "pinchos", la depravación de la elite castrista y los excesos sistémicos del sistema.

Con Ríos el lector se siente a gusto, será porque rescata la memoria de nuestra generación, o porque detalla el simple día a día en una mezcla sui generis de autobiografía, sátira y folclor. Cualquiera que sea el tema, política local, música, cine o historia, la mirada crítica de Alejandro absorbe al lector. La mirada también se tiende sobre el presente exiliado e isleño. Alejandro comenta la actualidad con perspicacia y una vena elegante que no moraliza (el cinéfilo nunca se pasa) y aún llama las cosas por su nombre.

La cuidada edición ofrece 600 + páginas que se leen como un inventario cultural de la última década. Aquí  algunos ejemplos:

De fraseo entre poético y folcrórico:

"Qué país tan perturbado el nuestro, inmerso en una realidad casi irreal". (País disfuncional)

"Meter miedo siempre ha formado parte de la naturaleza de la bestia". (Parcelas de miedo)

"El ambiente de la cultura cubana se espesa de contradicciones y tropelías". (Debacle cultural)

De título a emblema:

"Sin Miami no hay país". (Sin Miami no hay país)

"¿Y la Dictadura? Bien, gracias". (¿Y la Dictadura? Bien, gracias)

Del retruécano histórico:

(Amaury Pérez): "siempre quiso ser Barry Manilow, lo cual resultaba incongruente y diversionista con la Nueva Trova". (Aquí y allá)

De la realidad presente o pasada:  

(Río Almendares) "...se informa que las maltrechas fábricas habaneras descargan sus desechos químicos en su acompasada corriente destruyendo todo lo que encuentran a su paso. (Medio Ambiente)

"... agudas carencias que nunca llegan a la hambruna africana... pero que incapacitan para considerar la libertad como un concepto respetable y posible". (Los sobrevivientes)

(Cintio Vitier) "... debió pensar que no tenía madera de mártir no obstante su acendrada fe y comenzó a abdicar de algunas de sus creencias, sobre todo políticas, como había hecho su concuño Eliseo Diego..." (La conversación de Cintio Vitier).

"Alamar fue uno de los grandes despropósitos urbanísticos de los años setenta" (Requiem por Benedetti)

"Como si fuera hoy, en la deleznable bandeja de aluminio, todavía observo el potaje de chícharos más improcedente que he debido degustar en mi vida". (Bullying socialista)

De la especulación antropológica:

"Desestimar el disfrute de la desnudez en Cuba fue siempre una filosofía «contra natura»"
(Cuerpos cubanos en bandera).

(El escritor Reynaldo González lamentándose) "En medio de floreos y humor, elude nombrar, siquiera, una de las causas de tal debacle en el supuesto país más culto y alfabetizado del mundo. Habría que preguntarle al intérprete del Chupi Chupi llegado recientemente a Miami para estrenar El Pipi." (Debacle cultural)

 "Cine cubano de policías y funcionarios corruptos, prostitución como retrato de familia, indigencia, desesperanza, mercado negro, absurdos rayanos en el surrealismo, insolidaridad en un mundo de pobreza sin fin ni salida". (Lechuga y melaza)

"Que el implacable dictador termine sus días delgado como un esqueleto flotando en una Yumurí y el cabello en desorden resulta ser una de las más curiosas y bienvenidas paradojas de la historia". (Higiene personal).

(Mujeres cubanas protestando en el parque de la Fraternidad) "La pasta de oca, la masa cárnica, un dentrífico con sabor a marisco, la soya contaminada, el aceite rancio, frijoles duros como balines, el Granma haciendo de papel sanitario y pedazos de toallas hervidas interpretando almohadillas sanitarias femeninas". (Fraternidad)

 Hay para todos los gustos, pero deben leerse Vals para un millón, Ciudad del cine, Amor crónico, Submarinos amarillos, Mendigos de la modernidad País disfuncional.  

La Mirada indiscreta de Alejandro Ríos es de lo mejor de lo nuestro. 

domingo, 7 de enero de 2018

Manifiesto Nuestro Tiempo, La Habana,1951

José Mijares, Sin título, 1956

El afán creador implícito en el hombre, al tomar en nuestro medio la suficiente fuerza de presencia, ha motivado que concentremos nuestros esfuerzos para hacer realidad lo que como nueva generación cubana creemos deber histórico: la preservación de los valores logrados y la divulgación de aquellos que apuntan su importancia vital. Nuestra estética es la de un arte americano, libre de prejuicios políticos o religiosos, enaltecido por encima de concesiones, que sea síntesis de lo que estimamos vigente y permanente en América. No nos interesan ni la oscuridad muerta ni la endeblez académica, sino una estética tan infinita como el hombre mismo. Surgimos para traer el pueblo al arte, acercándolo a las inquietudes estéticas y culturales de nuestro tiempo, precisamente ahora en que, intuyendo ya estas realidades, demanda un vehículo que le permita palparlas y asimilarlas para su más rápida formación y madurez cultural. Para desarrollar esta labor, mantendremos un centro de arte y cultura permanente, que ofrecerá teatro, música, cine, ballet, exposiciones de artes plásticas, conferencias, y editará, las manifestaciones literarias, poéticas y filosóficas que produzca nuestra generación. Somos la voz de una nueva generación que surge en un momento en que la violencia, la desesperación y la muerte quieren tomarse como únicas soluciones. Nos definimos por el hombre, que nunca está en crisis, y por su obra, que es su esencia permanente.*

[Firman] José Mijares, Adoración G. de Chávez, Rafaela Chacón, Nardi Enriqueta Farías, Carilda Oliver, Juan Blanco, Harold Gramatges, Rolando Gutiérrez, Delia Fiallo, Sabá Cabrera.

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*Nuestro Tiempo, No. 1, 1951, p. 1.

miércoles, 3 de enero de 2018

Todo estado es por naturaleza opresivo


aLfreDo tRifF

Repaso el libro de Giorgio Agamben Stato de eccezione (2003), y quisiera brevemente contrastar algunos puntos:

El tratado de Agamben penetra una "tierra de nadie entre el derecho público y el hecho político, entre el orden jurídico y la vida".  

Habría que empezar con el término Ausnahmezustand, bautizado por el jurista y filósofo político Carl Schmitt (en español es conocido como Estado de sitio).  

Para Agamben, la excepción se remonta al adagio latino necessitas legem non habet, o "la necesidad no tiene ley". Es decir, la necesidad parece causar su propia ley. ¿Pero pare la necesidad una "ley otra" o se trata de la misma?

(Desde lo puramente jurídico) ¿Qué justifica que lo antes ilícito se haga lícito?

Agamben aborda un enrevesado metafísico a través de la idea de "violencia" en Walter Benjamin. Cuando el "poder" (Gewalt) se atribuye a sí el invocar la ley fuera (Ausserhalb) de la ley (tal pareciera que se trata de una exploración de espacios posibles, lo que debe aceptarse en todas sus modalidades), Agamben cita: "... la soberanía es un espacio de decisión extrema" (p. 54),  o "... la violencia está fuera de la ley" (p. 52). Obsérvese la apelación al espacio en Agamben, y esta aproximación topológica de Agamben apunta entonces a lo legal/axiológico (volveremos a esto luego).

¿Y por qué Benjamin? En su ensayo Zur Kritik der Gewalt ("De la crítica a la violencia") el crítico judío-alemán define dos tipos de violencia: primero la Rechtsetzend (o mítica), la otra, Rechtsvernichtend (o divina). El punto es la ley en sí contiene un origen violento. Aunque no es nuestro propósito meternos en el enjundioso ensayo de Benjamin, hay que reconocer que Gewalt es inherente a la esfera ético/legal, de ahí que pronuncie: "el propósito de una crítica a la violencia es exponer la relación existente entre la ley y la justicia". 

La discusión tiene otro ángulo dentro del marco legal/positivista que sugiere otro espacio alternativo, diremos ahora, ()dentro y fuera() de la ley.  La jurisprudencia puede dividirse en dos bandos: naturalistas y positivistas. Un naturalista emblemático como Aquino estima que la ley debe aspirar a lo ético (lo moral). No, diría el positivista: la ley no tiene (que tener) un fundamento moral. 

¿Cómo?

La ley es un sistema coherente de aproximaciones que se atiene a su propia estructura. El conocido tratado de H. L. A. Hart The Concept of Law (que debía ser más estudiado) deja claro que el derecho positivo no niega que pueden haber derechos justos e injustos, pero la validez de una ley no afirma ni niega lo moral.

Ahora viene a mano la definición del jurista canadiense Leslie Green:
Si una sociedad tiene un sistema jurídico que depende de la presencia de ciertas estructuras de gobierno, y no en la medida en que satisfaga ideales de justicia, la democracia, o el imperio de la ley. Esas leyes en vigor dependen del estándar social, de sus disposiciones legislativas, decisiones judiciales, de sus costumbres sociales.
Falta el meollo del asunto:
(...) el que una política sea justa no es razón suficiente para suponer (o dudar) que es eso lo que determina la ley.
Imagino el estupor de mis lectores naturalistas (es una posición generalizada) ante esta definición aparentemente arbitraria. Y es que uno supondría con el naturalista legal, que la ley debe expresar una simetría (¿no es eso lo que llamamos justicia?).

No necesariamente, replica el positivista. Es suficiente que el derecho sea definido como conjunto de normas dictadas por seres sociales (arbitradas por un soberano) a través de esa maquinaria llamada ESTADO, mediante procedimientos formalmente válidos (decretos, legislaciones, etc), con la intención de someter la conducta humana a un cierto orden disciplinario que coadyuve el acatamiento de dichas normas.

De ser así, y volviendo a Agamben, tendríamos que lejos de ser la excepción, el estado de sitio ES el estado preponderante: (eso que) prevalece, o tiene cualquier tipo de superioridad respecto a aquello con lo cual se compara.  

Mi conclusión sorprendería a Agamben, y no es que el filósofo italiano niegue que el estado de sitio es preponderante. El asunto es que su tesis presenta fisuras temporales: Agamben enfoca la preponderancia del estado de sitio como algo reciente, como degradación de la modernidad (precisamente este es el punto de Benjamin, el Benjamin más cínico, el tardío). ¿Hubo algún origen del estado que fuera distinto?

Haré la pregunta más directa: ¿Debe definirse un estado jurídico para que exista su excepción?

Aunque se remonta a la Roma imperial (cuando se analiza en llamado iustitum en el capítulo 3),  Agamben se concentra en el siglo XX, particularmente con Schmitt y otros juristas alemanes. Es un análisis del estado de excepción dentro de la modernidad.

En 6.10 escribe:
(...) el propósito de esta investigación es --y en la urgencia del estado de excepción en el que vivimos-- traer a la luz la ficción que gobierna este arcanuum imperii (secreto del poder) por excelencia de nuestro tiempo. 
¿De "nuestro tiempo" o de cualquier tiempo? Agamben no responde.
(...) este es esencialmente un espacio vacío (...) esto no quiere decir que la maquinaria no es efectiva, por el contrario, lo que tratamos de demostrar es que su función no ha sufrido interrupción desde la Primera Guerra Mundial, pasando por los fascismos hasta nuestro tiempo.
El "nuestro tiempo" agambenianio es un espacio a la deriva, envoltura geométrica fuzzy, no acotada.

¿Es Ausnahmezustand necesariamente dependiente de un "estado de derecho"? No he encontrado una respuesta clara a esta pregunta. Y es que Agamben necesita para su tesis que la "excepción" sea anomia

Pero la idea misma que usa Agamben es redundante. "Anomia" significa ausencia de ley. Repito: Agamben acepta implícitamente que la permanencia del estado de sitio es una contradicción, o una degeneración.

Puede percibirse dicha tensión en el análisis que Agamben dispensa al jurista alemán Theodor Mommsen en el capítulo 3 cuando escribe: "... es sorprendente sus inconsistencias y vacilaciones" (de Mommsen), pero el caso es que Mommsen se acerca a ciertas aristas positivistas en su célebre Römisches Staatsrecht, 1899 (acaso el mejor tratado de historia de la jurisprudencia de la Roma antigua en existencia). Agamben le reprocha que tratando de definir los límites de la excepción, se haya quedado "de este lado", (de nuevo el espacio) es decir, dentro (de la excepción) de la ley.

Pero no me parece exacto.

Está claro que como jurista de fines del siglo XIX Mommsen trate de racionalizar la excepción romana (el nombre es iustitium, o suspensión de la ley) desde la jurisprudencia del siglo XX. A la vez, Mommsen no es capaz de percatarse de la superposición de paradigmas que su análisis implica, lo cual, de por sí, crea una disonancia conceptual (algo que Agamben observa). Ahora algo más tenue: el propio análisis de Agamben presupone que la idea de iustitum  es comparable a la de Ausnahmezustand en pleno siglo XX. Pero ¿no es presuponer una continuidad entre istitium y Ausnahmezustand que la excepción es preponderante?

¿es Ausnahmezustand un estado necesariamente vacío dentro la ley? Creo que Agamben diría que que sí. Escribe: "la suspensión desafía el concepto límite de la ley", (p. 4).

La tesis de Agamben presenta insuficiencias topológicas. Y es que el espacio de la excepción tiene lugar "dentro" y "fuera", aquí (sugerido por la paradoja de Stephen Smale):


Ahora bien, ¿cómo explicarla argumentativamente? Primero, con la ley, no hay contradicción en la "contradicción". Lo que se dice es figurativo. La "suspensión" de la ley no está "fuera" de la ley. Sucede que está "dentro" y "fuera" de la ley.

Aunque pareciera que la ley es una acción del poder, o un efecto de aquel, la realidad es que el poder y la ley son funcionales e inseparables:  No hay ley sin poder ni poder sin ley. 

Aún, la ley no es maximum principium. Es simplemente aproximación causalmente operativa. Aquí necesitamos la ayuda no de un jurista, sino de un escritor absurdista como Franz Kafka. La facultad que reina no es la razón, sino la imaginación. En Ante la ley aprendemos que la ley existe de modo nominalista para cada para cada caso (la interpretación de la ley desde Kafka se merece un análisis aparte).

En efecto, lo kafkiano es un espacio ]absurdo[ dentro y fuera de la ley.

Debe quedar claro que la preponderancia del estado de excepción conlleva un resultado generalmente opresivo.

Llegamos entonces al mismo principio de la teoría política. ¿Puede el estado no ser opresivo cuando la ley prueba una y otra vez su tendencia a estar dentro y fuera de sí?   

Parece una pregunta salida de un paraíso ideal, naturalista. Y el juris positivista responde: Todo estado es, por naturaleza, opresivo.

¡Bienvenido al mundo del ser humano!

lunes, 1 de enero de 2018

El poder del Pop es poder o se trata de otra ilusión efecto Op? (2da parte)


Ramón Williams

1r0 Las causas requieren fondos además de agallas y conciencia evolucionaría, o no? Un protagonista de protesta tiene tiempo para acicalarse con los colores de la guerra y así de cool y mortalmente herido (o casi) clavarse en las retinas durante los fuegos, gritos, balas y lances de la tarde, de los que harán balance múltiples noticieros de las ocho? Es fácil de encontrar un héroe auténtico sin manía de grandeza, uno que no quiera, a costa de la multitud, “dejar un hermoso cadáver” o perpetuarse absuelto por la Historia?

* Por qué un cúmulo de entes mortalmente hambrientos en remotos parajes de petróleo no tiene esa pegada sensual de los héroes petroleros del Nuevo Mundo?
* Será que cambió la moda y las tribus urbanas trocaron tambores del Sudán por teléfonos inteligentes que abonan a compañías astutas?
* Qué hay detrás de una marca, de un logotipo?
Aparte de un optimismo incongruente, qué podemos leer en un post-revolucionario octogenario vistiendo Adidas junto a tomates verdes en el fondo de la imagen televisiva?
* Puede ser el héroe un mal humorista, un cínico?
* Por fin La media es o no es el Mensaje?
* Cuántos notan que a cada rato algo huele mal en la opinión pública? La opinión pública es la opinión media? Quién se tragó la media? Son refractarias las mieles del Poder?
* Será que no son mieles si no resina petrificada que permite a seres diminutos ser parte de alguna joya en el tiempo histórico?

2do En una línea de tiempo mítico alterno, nadie ve a Narciso arrojar un coctel Molotov a las aguas para borrar su rostro? No llega nadie con la fuerza que requiere destorcer los simbolismos? A nadie se le da bien iluminar, sin enamorarse del acto y distraerse consigo mismo, perdido en la paja de una tienda de lámparas? Podrán los antihéroes sobrevivir la tentación de inclinarse demasiado sobre ese espejo ámbar donde se hunden y del que emergen las protestas, las segregaciones, las revueltas, las secesiones, las secreciones, las revoluciones? Aparte de los dobles a-gentes y de los dobles de los héroes, hay héroes dobles en simultáneo?

Pueden espías nobles, traidores arrepentidos, actores super-verídicos, héroes erectos y patriotas verosímiles verse las caras a través del espejo en la gran sala de interrogatorios que parece ser la Historia? Son aceptables (acaso lavables) los secretos sucios de los héroes? De ser así, cuándo se desclasifican, quiénes lo pueden hacer (quiénes califican para descalificar?), con qué deter-gente y para qué pureza? Nunca fuman los héroes que inspiran, sólo aspiran? Qué y a qué aspiran? Qué salvan y por cuánto tiempo? Si son editables los errores y horrores de los héroes, puede alguien protestar la decisión sobre la edición, a quién?

Hay alguien a cargo y con un cierto gusto ahí, en la sala de diseño social, detrás del escenario de las protestas y las revoluciones, o resulta que el aspecto estético de estas es aleatorio, nunca intencionado, descuidado, barbudo si no enmascarado? Es cierto que tras la máscara las personas protesters se desentienden de las cámaras y que los héroes prefieren el anonimato al asecho de los antihéroes en las nuevas sombras? Ignoran los protesters que sus vidas en juego alimentan las llamas de un Reality Show a gran escala, entre lo histórico y lo histriónico, entre las especulaciones de la bolsa y los ratings de audición de las tele-emisoras? Los héroes no han visto nunca películas de héroes?
* las agencias de inteligencia y a otros gatos de cuarto oscuro no les importa el poder (el papel, el celuloide) de mil imágenes, lo mismo fijas que en movimiento, de cualquier movimiento?
*Cabe un artefacto depresor (represor?) sónico en una caparazón de cámara de TV que filma una protesta a punto de ebullición anímica?
*Será del todo disimulable un artefacto sónico animador que apunte a una plaza donde cientos de protesters sufren pero marchan bien organizados, tranquilos, casi conformes, casi con el puño en alto? Está por asomar la tecnología que permitiría ese control o es ya remota? El aletear de una protesta en Petrolandía dispara los precios del crudo mundial…y, al otro lado de algún mar, el crudo mundo dispara ráfagas para tranquilidad y/o muerte de cuántos? 
3ro Dejó de ser el Poder una estrategia en juego? Nadie usa ese saber para nada más que escribir textos sobre la Geopolítica de las conspiraciones? Por qué no basta el terror natural de las mentes?

4to Nadie recuerda que el futuro de las revoluciones ya ha pasado? Acaso recordarlo pudiera despertar al protester de la inconsciente inconsistencia, la mediata debilidad de sus metas y llantos, en la cuna mediática de su firmeza? Se aniquila así al héroe antes de nacer? Asistimos a la apertura de una era de Devoluciones, comenzando por la libertad? Será que la protesta tiene un fundamento cuántico y su aspecto de práctica social es sólo el antifaz de una realidad todavía más compleja, algo como una Eidética fractal que no perdona limbos y sobrepasa las dualidades?

5to Por otro lado, es posible y deseable un mundo sin protestas? Qué puede significar la ausencia de protestas, además de la extinción de los protesters y, por tanto, el fin de la inconformidad como derecho más que humano? Felicidad comunal o el reino de un descomunal aburrimiento en masa? Un meteorito daría al traste con última protesta? No sería tal meteorito un abuso de algún tipo de poder imposible de protestar ni en las iglesias?

6to ¿Se vende video cámara digital Hero Pro III a prueba de golpes, estados alterados, tinta china, salpicaduras de sangre, juego de lágrimas y gases lacrimógenos: Alguien la lleva? ¿Quién quiere escapar del Ingenio?

¡FELIZ 2018!


viernes, 22 de diciembre de 2017

El poder del Pop es poder o se trata de otra ilusión efecto Op? (1ra parte)



Ramón Williams*

Alguien me dice si es imposible pensar hoy las revoluciones (o ciertos actos que a ellas conllevan) como selfies colectivos entre llamas, sobre un vívido teatro de operaciones? Verdaderamente, el Pueblo sabe qué es el PUEBLO y cómo opera? Puede El pueblo negarse la ilusión de ser bello como La Patria, comodín andrógino de las ideologías, y no un conjunto triplemente gobernado: Por el dictador del hambre, por el hambre y por el deseo de comerse vivo al dictador del hambre?

El poder del Pop, ese sí es poder?
O sólo se trata de otra ilusión, un efecto Op?
E pluribus unum?
El Público es uno?
El vello púbico no es bello en público? Abunda lo bello púdico?

Qué podemos hacer con los héroes además de aplaudirlos, exaltarlos, excitarlos, inflarlos, inflamarlos en nuestra imaginación? Basta con acunarlos en nuestra noción de una bondad extraordinaria, rara entre mortales y a la vez universal como los dioses? Metáforas a un lado: Qué sueñan los héroes? Duermen tranquilos los héroes? Pueden los héroes escapar de su iconicidad, lo quieren, lo necesitan? Nunca ha sido la media un arma de La Revolución? Qué es un artífice revolucionario? No queman la piel los fuegos de artificios? Alguien conoce el código postal de Prometeo? Qué protesta no reclama una vieja promesa? Qué revolución cumple todas sus promesas? No es inevitable que cambie el cambio?

Hay o no mucho de artilugio en la media, aparte del Media Art? Basta con protestar? El Protest Artno tiene un espacio en las casas de subasta y en las ferias? No ha sido la espontaneidad de la gesta y del gesto revolucionario devorada ya pixel a pixel por la HD de una cadena de cadenas noticiosas? No se repiten el abuso y la obsolencia programada de las noticias sobre el significado volátil de la revueltas? Las protestas consolidan o atomizan las obligaciones de las democracias? Cuántos muertos de uno y otro lado requiere una protesta que se respete para que la respeten? Algún número define la cantidad crítica de masa humana muerta capaz de atraer cascos azules a ciudades pasto de las llamas?

Existe una libertad de inconformidad manifiesta, debe®ía existir? No hay una poética de los protesters y un algoritmo de la protesta que acerca a ambos a un tipo de divisa de los ideales? Hay caudillos sin arcas que respalden su rebelión contra los acaparadores de las arcas? Hay un arca del bien y otro del mal, o todo es el mismo arca y la bondad o maldad depende del uso y la meta, de la instrumentación de las verdades y la dirección de orquesta? Dirigen los políticos o sus apetencias dirigidas por otros interesados del giro?

Qué se adivina en las familiares caras de las monedas, qué hay en ellas que no vemos en aquellas perdidas entre granos de Nitrato, en las fotografías de no-lugares, entre humos de cauchos ardientes en calles de nadie: La habilidad y audacia individuales, lo cartilaginoso de la circunstancia, el empujón de los egrégores, la trayectoria traviesa de una bala, la limpia puntería, la mano de Dios, una amistad con Marilyn, Madonna o Maradona? Puede o no ser pro-textar una aplicación que facilite la protesta a través del texto? Algo así no revolucionaría…el Mercado? Hay héroes por cuenta propia? Es rentable el servicio del héroe?

Puede ser el heroísmo una profesión u oficio? Es decir, hay honorarios para un protester (o pro tester, si el experimento así lo requiere) dispuesto al sano heroísmo hasta el martirio? Acaso honores? Es inmoral seguir por ego o por dinero una causa que igual seguirías sin mucho de lo uno o lo otro, como un adolescente santo de la rebelión? Protesball sería un deporte bien pagado pero legalmente peligroso: El deporte reo? Cuán largo o breve es el camino de la guillotina al envenenamiento radioactivo personalizado? Sofisticación de la reificación? El Fantomas de un poder iluminista en reversa se desencadena para liberar o para encadenar con nuevo nivel de sutileza: La esclavitud en forma de consumo? El fan toma?

No es todo héroe la negación y afirmación simultánea de una compleja trama de paternidad, Pattern-deidad? No es igual de propia una madre de todos los patrones, una “Matrixidad”? Es posible la existencia de una sustancia que convierta a una tímida colegiala en heroína? Existe la pro-testosterona? Quién descartó a las Founding Mothers? Quién vació a La Madre Patria? Qué es más adictivo, la porno o la heroína? Bajo el ojo freudiano, no implica el imperialismo un acto de penetración y el separatismo, una parábola de la castración? Qué encierra mayor peligro para el delicado balance social de los géneros, el machismo soft o el elemental feminismo inversionista? Hay un canon heroico de nueve cabezas con exigua anatomía genital y matadores héroes PG-13 que alimentan 1789 ilusiones, 1917 fantasías, 1959 ansiedades, 2001 odiseas gemelas, 2012 ensueños siderales…pero alguien conoce cuántas pulgadas debe ostentar un héroe pigmeo para facturar un crossover en dirección (y sentido) de los arquetipos de Occidente?

Alguien sabe de tableros de Ifá en Wall Street? Es un chisme que sólo hay un par de I-Chin y más de 999 El Arte de la guerra en esas torres? Por qué no es posible un Occupy hecho de meditación colectiva ni un Coup d’état a golpe de Conga? Por qué no todo protester puede ser un héroe ni todo héroe protestar…o sí pueden? Cuántas veces al día piensa en la muerte un héroe que no quiere ser mártir pero se fascina con la idea de vírgenes celestes? Es el martirio la solución a la esclerosis del héroe? Cuántos héroes de verde tenemos, además de los que imprime la Reserva Federal, los comics y los presumibles viajeros de Orión? Puede enjuiciarse como terrorista todo acto que atente contra su definición antiterrorista? Ya averiguaron cómo derrotar a un hombre que quiere morir? Por qué en en inglés hay dos palabras para la noción de cielo?

Hay un gen que favorezca el nacimiento de un protester proclive al heroísmo sin congeniar con el terrorismo? “Cómo dominar al gen pendejo?” es una pregunta heroica? “Cómo cultivar el gen heroico?” es una pregunta pendeja? Serán la Fraternidad, la Libertad y Justicia los pilares de una Iglesia biónica cuando promedie el siglo en curso? Y qué si la Maquinaria no cree en lágrimas ni en causas con mayúscula? Puede devenir el héroe en su propio documentarista? Es sostenible la neutralidad de la internet bajo un poder de poderes?

Una vez La media en manos de los protesters, qué les impide a estos grabarse a si mismos, trasmitirse en vivo y alcanzar (en el acto) una amplia audiencia? Doce, trece millones de likes le sirven a cualquier causa, verdad?
Go on strike,
Shoot,
Monetice,
Repeat?

(continuará)

_________________________

* Nota del editor: El autor cierra pero no abre el signo de interrogación de cada pregunta. Queda abierto el tono de la lectura a una negociación entre especulación e interrogación.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Tita

Foto: Luis Soler
Rosie Inguanzo

A la memoria de Tita. A Carlota y Petra, las perras de Rosa Montero.

Los perros son iguales a sus dueños, qué duda cabe. Durante el desayuno, Tita casi nos habla con sus reclamos y no nos deja conversar interponiéndose entre los dos dando unos saltos salvajes. Y no es que Alberto tenga deseos de conversar conmigo esta mañana; me esquivó cuando traté de besarlo con los buenos días. Hace un rato me sintió acercarme mientras se estaba afeitando y con el pie cerró rápidamente la puerta del cuarto de baño. No se da cuenta pero lo hace todo el tiempo. Antes de que lo alcance ya está apartándome con su gesto esquivo. A Tita si le das entrada sube hasta una y lengüetea el rostro con un desespero y unos aullidos lastimosos que yo conozco muy bien. Son los lamentos de mi madre cuando mi padre nos dejó y es la angustia seca que se instaló en mí en aquellos años terribles. Si es que Ana y Tita son intercambiables. Tita tiene el síndrome del abandono y aúlla ahogadamente cuando nos ve preparándonos para salir. Es igualita a su dueña; reclama atención como si le fuera la vida en ello. A Alberto le molesta, la aparta de un manotazo y dice que tiene mal aliento. Claro, si es una perra vieja y sentimental con síndrome de abandono. Su rechazo la detiene en el acto, dejándola aturdida; Tita extiende en el aire la pata delantera derecha en sincronía con la pata trasera izquierda, iza la cola y la estira tiesa como una flecha, observando quieta al objeto de una pasión descomedida. Es así como soy una perra faldera emocionalmente, ladro como si gritara, lamo vigorosa los zapatos de mi dueño, me espantan y vuelvo, me quedo atenta esperando tras la puerta cuando parte al trabajo, subo a la ventana cuando siento que regresa, muevo la cola arrebatada cuando le veo llegar, tengo una orfandad y una letanía excesivas y me orino en los momentos de mayor tensión emocional. —Pero yo tengo buen aliento, Alberto.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Mudbound (2017) - Dee Rees





Jesús Rosado
Las productoras se han ido apartando de Hollywood. Netflix intenta convertirse en una competidora de prestigio y ha liberado un presupuesto a favor de ello. De ese empeño ha surgido Mudbound, proyecto del 2017, una adaptación de la novela homónima de Hillary Jordan, basada en eventos reales. Relato que se sumerge en el Mississipi profundo de los años 40, en pleno desarrollo de la segunda guerra mundial. Un drama interracial en que encuentros y desencuentros de  raza van hilando la trama para someternos a lo largo de dos horas a un poderoso ejercicio de cine, en el que el olor a madera rústica de su construcción  se alterna con los destellos de la fotografía y el balance del trabajo de equipo.

La película rezuma autenticidad hasta la crudeza, pero está lastrada lamentablemente por las carencias de presupuesto en las secuencias bélicas que exige la producción. El trabajo de fotografía es una sus virtudes aunque le falte el detallismo recreativo que un director de imagen de experiencia aplicaría para el acabado de una obra. Se trata indudablemente de una pieza sin las decoraciones que reclama la industria. Pero el planteamiento es poderoso, el trabajo de equipo envidiable para un director escénico que ha sacado el máximo a sus intérpretes y los buenos momentos de la fotografía son memorables.

No acostumbro a dar detalles de la trama sino a fijar la convocatoria a tenerla en cuenta porque no es de las películas que descollarán por nominaciones, aunque la crítica le haya sido muy favorable. Hay que verla porque puede ser fácilmente ignorada como pieza importante de la temporada.Transcurrirá como larva migratoria bajo la piel como tantos otros filmes alternativos. Ignorarla, más que una comodidad de exclusión, significa obviar una cinta importante en concepto social y en planteamiento formal en estos tiempos tumultuosos de supremacismo blanco. Es un manifiesto afilado que arranca piel a los que aspiran a que se olvide el sufrimiento del negro. 

Mudbound sería una película de merienda para la maquinaria de Hollywood y, sin embargo, landmark para lo que el talento puede generar más allá del sistema. Para un espectador transgresor que está atento a lo que se desliza fuera del interés comercial se hace imprescindible. Para el receptor común es un filme, aún con sus contratiempos de factura, brutalmente avasallador en el plano emocional y testimonio sociológico del racismo descarnado en la sociedad norteamericana.