sábado, 20 de febrero de 2010

suele cautivar los ánimos de tal manera que el pueblo incauto gradúa de inicuas a cuantas ideas se la opongan

Alfredo Triff



la superstición se opone a toda reforma 

otro resultado no menos funesto: los juiciosos se apresuran tanto en demostrar que no lo son, que a veces dejan de serlo 

el número de los necios es infinito y aún por mayor desgracia estos necios son los primeros en erigirse por jueces 

tienen los fieles todos los medios para evitar la superstición, y si caen en ella es por la miseria humana, que siempre encuentra halago en los vicios 

si la superstición se presentase como tal, no sería temible, mas presentándose como la pura y sublime religión, suele cautivar los ánimos de tal manera, que el pueblo incauto gradúa de inicuas a cuantas ideas se la opongan 

llega la masa a corromperse en términos tales que apenas se encuentra quien quiera emprender su cura 

he aquí otro estrago de la superstición: Hácense sospechosas todas las ceremonias y en vez de ser unos medios sensibles para inspirar ideas sublimes que rectifiquen la moral del pueblo, quedan reducidas a unos objetos de escarnio y desprecio.

sólo sirven de signos de su hipocresía cuando tienen el descaro de lamentar los males que ellos mismos han producido 

sufre la sociedad y triunfan los perversos de toda clase como efecto necesario de un orden de cosas tan contrario y vicioso

injusta y degradante opresión, que sin más apoyo que la fuerza, nunca logra ser obedecida por los corazones, aunque consigue dirigir a su arbitrio unos actos puramente externos

HORROR A LA SUPERSTICIÓN, NO ME OLVIDES.
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Todas las citas arriba son tomadas de la 1ª carta del tomo Superstición, Cartas a Elpidio, sobre la impiedad, la superstición y el fanatismo en sus relaciones con la sociedad, de Félix Varela (Editorial de la Universidad de La Habana, 1945). ¿Quién es Elpidio? Una especie de Lucilio vareliano. En la primera carta a Elpidio, Varela define y condena lo que él llama la superstición: vicisitud, especie de mal sustancial que opera como "suave enfermedad", al tomar el lugar de la verdad. Varela es fundacionalista: Hay una sola verdad (ahora como verdad política que lleva a la "felicidad de nuestra familia"). ¿Como se corrompe la verdad? La superstición engaña haciéndose pasar por su opuesto. En la primera carta Varela parece estar comentando el problema de la superstición dentro de la religión, pero desde el principio el análisis revela aristas sorprendentemente políticas. En efecto, ya en la segunda carta Varela se quita la careta religiosa. Se trata de una manera de engañar que tiene raíces más profundas, tanto religiosas como políticas. Titulada Como se usa la política de la superstición, esta segunda carta es abiertamente política: "Fórmase pues un ídolo del poder, que como falsa deidad no recibe sino falsos honores y el que lo ejerce es primer miserable a quien cautiva". Prosigue Varela: "Los tiranos elogian y entronizan la superstición para destruir "la opinión que anima la sociedad" y "la religión que rectifica la conciencia". No en balde Cartas fue terminantemente prohibida por el gobierno colonial español. De ahí que fueran publicadas en el periódico El Habanero en Filadelfia y después en New York, entre 1824 y 1826. Recuérdese que el Varela de Cartas es un exiliado en Estados Unidos, donde reside desde 1823. Continuará...

14 comentarios:

La Mano Poderosa dijo...

Muy bueno Triff,
Sobre Varela si se mucho, despues de hacer 3 monumentos Varelianos y ser participe de la Fundacion Padre Felix Varela. Habla con Fornes para que te cuente el tiempo que pasamos en el Cementerio de Tolomato, en San Agustin (donde murio y fue enterrado Padre Felix Varela. Hay mucha tela para cortar...
Sabes que fue un gran violinista tambien?

A.T. dijo...

Gracias, Mano. No, no sabía que el prebístero Varela y morales fuese músico.

JR dijo...

Estupendo, Alfredo Triff. Un post así recoloca la inteligencia que siempre se ha erigido desde nuestra desdichada nación. Varela es un visionario de alma noble, lo cual quiere decir que su vista detecta los horizontes del vicio. En esos textos preclaros, tan importante es lo que Varela cuestiona sobre la superstición como lo que impugna sobre la impiedad, porque por ahí es donde comienza justamente la destrucción del hombre: por la vacuidad de espíritu, la orfandad de fé y la exacerbación del ego terrenal con sus odios, bajas pasiones e indolencias. Precioso sábado, soleado por el santo prebístero.

JR dijo...

"Hay un fanatismo político que no es menos funesto que el religioso, y los hombres muchas veces con miras al parecer las más patrióticas, destruyen su Patria encendiendo en ella la discordia civil por aspirar a injustas prerrogativas."

Félix Varela

A.T. dijo...

Sin embargo cabe preguntarse, y Varela lo hace ambivalentemente más adelante, cómo puede la superstición reinar sobre la verdad, que es el estado actual al que Varela dirige su carta. Parecería que la superstición es un estado no tan foráneo. Aquí va:

baste decir que es muhco alucinarse el pretender evitar un mal sancionándolo, pues una falsa creencia no es más que una verdadera superstición

A.T. dijo...

Gracias, JR.

Anónimo dijo...

Tu siempre dices (Continuara...) y nunca continua, solo en tu mente. (continuara...) es una especie de supersticion en tu caso. Solo tengo supersticion por una cosa, los cuervos negros. Les tengo un panico atroz. Ya siempre que les veo les grito y los ahuyento. para que se vallan. Me dan panico los cuervos negros. Otros los entiendo que los abuelos lo crearon para que los ninos no jodieran tanto, com o el del sillon andando solo. Que significa que se muere el mas chiquito de la familia. Osea (tu) mism o. Osea uno mismo.

A.T. dijo...

Gracias, Ano, por descubrir el hoyo de mi superstición.

Feminista dijo...

Al principio creí que era una broma, algo tuyo, luego me doy cuenta que es algo del siglo 19. Me sorprende lo actual del mensaje. Lo bien que nos viene, mi estimado amigo.

Anónimo dijo...

Buenisimo, has retratado a una banda de bloguerros.

JR dijo...

¿Lo actual del mensaje, Feminista? Repito, Varela es un visionario, al punto de que en 1821 crea en el Seminario de San Carlos la Cátedra de Derecho y ¿sabes como él mismo la denominaba? Pues, "Cátedra de la Libertad y los Derechos Humanos". Fue el primer civilista cubano, y uno de los precursores de ese pensamiento en el continente.

Anónimo dijo...

Bloguerros=guerra, que estan en guerra a ver quien le gana a Yoani

OBAMITA dijo...

Me preocupa cuando los veo leer Varela, y estar de acuerdo con el, en este sitio cibernetico. Esos pensamientos no es algo tipico en este blog, solo existe en unos pocos que participan. Sera que el mensaje es realmente ideologia cristiana, y esta penetrando ese concreto revolucionario cual fraguo durante su juventud? No puede ser, se estan convirtiendo en Varelianos Cristianos? Solo seria un milagro si Amilcar entra en esta y opina en acuerdo con el Presbitero Felix Varela.

Anónimo dijo...

¿Amílcar? Un A-TEO PERDIDO.