sábado, 28 de febrero de 2009

¡Hasta Buffett jodido?


Sí. Y para que el gran inversionista confiese: "He comido mucha mierda este año"...

Dinner at Eight



Dinner at Eight de George Cukor es una película para estos tiempos: La cena fabricada precisamente para estimular una inversión prometedora en Wall Street en tiempos de vacas flacas. Microcosmo del Gran Crack/29 nos viene de perilla a nuestra DEPRE económica actual (los acordes sombríos de la música de William Axt al principio del film no dejan duda alguna). Desconecte total de los ricos con la circunstancia: el ex-CEO al borde de bancarrota, la fastuosidad vacía de su mujer que no puede comprender que se viró la tortilla. El edificio de las apariencias se desfleca. La coletilla hiperbólico/moderna de la Harlow: "la máquina está substituyendo al hombre" del año 33 puede sustituirse con "la globalización es la causante de la crisis", en 2009. La película (pre-Code) anuncia un profundo cambio generacional e ideológico: del cine silente al talkie, de la pesadilla republicana de Hoover (con su ley seca) a la esperanza demócrata de Franklin D. Roosevelt. ¿Coincidencias? Además está el buen arte. ¿En qué otra película puede uno disfrutar de los hermanos Barrymore, bola-de-humo Harlow, Marie Dressler y Billie Burke al mismo tiempo?

Tecnología hiperbólica


Amazon apretó con su tableta de lectura de 10 onzas Kindle* (con capacidad para 1,500 libros). Kindle salió con voz robótica para lectores ¡vagos? (en América se usa el audiobook con las voces de los famosos). ¿Y quién necesita una voz robótica que te lea un libro?
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Se suponía que no hubiese biblión sin thekes. ¿Puede haber una biblioteca benjaminiana portátil? Empacar mis libros antes de cada mudanza... lo táctil y teatral, lo gutengberianamente voluminoso y premoderno del tradicional liber membranoso y apaginado.

Obama vs. Johnson (o teta y sopa)

También en el NYTimes, el artículo de David E. Sanger, "La Gran Sociedad", comparando las presidencias de Obama con Lyndon B. Johnson. La llamada Gran Sociedad Johnsonita se produjo en medio de la guerra de Vietnam. Obama tiene capital político y la urgencia del momento. Pero el error está en que Obama quiere teta y sopa. Y ahí está Afganistán.

la depre

El artículo de Peter Goodman en el NYTimes pinta un cuadro sombrío: La economía se encoje al 6.2%, con 10.5% de desempleo para 2011, los precios de bienes raíces cayendo otro 20% por encima del 27% anterior. De acuerdo a Goodman, Bernanke chairman del Fed, está hablando basura habciéndose el optimista). Se cita al economista Alan D. Levenson, jefe de T. Rowe Price en Boston: chief economist at T. Rowe Price in BaltimoreMr. Levenson noted la economía está tan débil que está ahogando la demanda de productos y servicios antes que el paquete de estímulo de $787,000 millones haga efecto.

viernes, 27 de febrero de 2009

Como una papaya ramonalejandrina



Jesús Rosado

Metástasis de mujer en garganta masculina. Así se escucha este Pianti Sospiri de Vivaldi intepretado por Philippe Jaroussky y su Ensemble Artaserse. Jaroussky es el ángel pervertido del género operático en Francia. Un talento que se ha ganado todos los galardones cultos y el aplauso difícil de los críticos. ¿Qué cómo calificarle? Contratenor, sopranista, mezzosoprano, vaya usted a saber… Lo cierto es que sus cuerdas vocales son tan delicadas que duelen. Y tras la elaborada dulzura se mueve un timbre veladamente viril, aunque en verdad el sexo sobra. Esta es una voz que como el más sofisticado empaste sobre una tela, puede lograr desconcierto por la bravura del color. Hay tesituras en el canto que casi se palpan como la masa granulosa de la nectarina. O mejor: como la pulpa de una papaya ramonalejandrina.

El intríngulis o tiquismiquis detrás de todo

Ramón Alejandro

Ahora me dice Viriato que en la estación de las Abadesas solamente existe una escalera caracol y no dos como yo le dije cuando le conté mi percance ese día en que no encontraba la salida a la calle, pero como no quiero volverme loco, por nada del mundo voy a verificar ese dato aunque esa estación me quede a dos manzanas de mi casa. Que una cosa es la topografía y la arquitectura, el urbanismo y la ciencia, y otra cosa es la literatura. El caso es que yo me tuve que mandar ese cojonal de escalones giratorios dos veces, bajándolos y volviéndolos a subir por gusto porque aunque desde un principio yo estuve cerca de la salida, lo que me sucedió fue que al querer salir lo que realmente hice fue volver a entrar de nuevo. Porque con los sesenta cinco años que ya tengo cumplidos a lo mejor ya me están fallando las neuronas, cuando sin embargo las piernas se mantienen mucho mejor que ellas. Que la gente dice por ahí que cuando uno no tiene cabeza es necesario tener buenos pies. Catherine me repetía muy a menudo el provervio francés que dice que lo excelente es lo contrario de lo suficiente. Le mieux est l’ennemi du bien, me decía con esa voz aterciopelada que parecía llegar a mis embelesados oídos como a través de un filtro de fieltro. Tenía una voz velada que me sedujo desde el día en que nos encontramos en casa de Fernand Firoulet el día que cumplió sus veintitrés años. A veces cuando yo me enrollaba en una pintura más allá de lo razonable y cogía una lucha que me quitaba el sosiego durante semanas enteras tratando de perfilar precisamente el dibujo de alguna compleja maquinaria de las que por ese tiempo inventaba, y me empecinaba insistiendo de nuevo, borrando cada intento precedente que descartaba como fallido, para volver recomenzar de nuevo incesantemente buscando en mi inquietud febril la solución más excelente y espectacular de ese andamiaje de palos ensamblados que constituía el tema de mis pinturas durante la década de los años setenta, ella me venía a desviar de mi obsesión con esa dulce cantilena: Le mieux est l’ennemi du bien. Como una sirena tentadora que trata que Ulises se desanude las gruesas sogas con las que sus marinos lo amarraron al mástil de su navío. O como Circe y Calipso intentando que se olvidara de Penélope. O como Antígona Le Yaouanc diciéndome que no tengo porqué contar las punticas de cada penca del penacho del cocotero que veo por los binoculares de su aparato de reeducación de los músculos oculares. Y mucho menos ponerme a especular sobre el posible significado que pudiera tener el número de ellas que hay en cada penca. O Si hay cábala o alcabala, intríngulis o tiquismiquis detrás de todo aquello que veo forzándo mi visión hasta más allá de las posibilidades que su soporte muscular tiene asignado. Preocupándome por saber si la relación entre las que están a derecha tienen con las que están a la izquierda del eje del cocotero está regida por una simetría o proporción especial que esconda un sentido oculto. Tratando de evitar la hipótesis de que todos esos detalles no tengan simplemente ningún sentido, que sean solamente un dibujito destinado a llevar a cabo algunos ejercicios de calistenia ocular para poder manejar sin innecesario cansancio el globo ocular. Evitando la tensión superflua que yo le inflijo a mis ojos con mis exigencias absurdas. Y me doy cuenta que yo lo que busco es descollar viendo mejor que nadie. Que quiero volver a ver tan infinitesimalmente como aquella vez que me anestesiaron para operarme de la apéndice.
Que vi las apariencias disolverse en sus átomos constitutivos girabando vertiginosamente en torno al núcleo de sus moléculas. Que en el fondo yo quisiera ver así con esa penetración sobrehumana cada instante de mi existencia. Y que eso no es solamente imposible, sino que no tiene ningún sentido, porque simplemente no es necesario. Pero eso es un pensamiento de mujer. Como Circe, Calipso, Catherine y la misma Antígona Le Yaouanc. Que yo tengo algo de varón a pesar de gustarme tanto los otros varones y de gozar como una yegua sirviéndoles de mujer. Si tú me la movietunes, y a mí se me paramount, yo te la metrogoldwinmayer por el cénturyfox de la columbiapictures, era lo que me decía irónicamente Héctor cuando me iba llevando hacia aquella casa desocupada junto a la Ceiba colosal de mediados de la cuadra de la calle Cortina entre Vistalegre y Cármen. Porque lo mío es esa aspiración descabellada a ver mejor que los demás. Que no me conformo con ser como cualquier hijo de vecino, porque como soy maricón, tengo que compensar esa desventaja llegando a cualquier excelencia que sea. Que es muy natural que quien se siente menos quiera aparentar ser más. Que eso sí que es lo propio de cualquier hijo de vecino. Que lo que caracteriza más típicamente a un hijo de vecino es justamente eso mismo, que no quiere ser como todo hijo de vecino y busca desesperadamente la excelencia. Porque al fin y al cabo todo individuo se siente inferior a sus supuestos pares y se despepita por sobrepasarlos en algo, y finalmente a un precio exagerado a veces lo logra. En fin, que logré pintar mejor que mi pobre Tío Pepe, y hasta mejor que mi abuelo, y de la pintura de mi bisabuelo no puedo juzgar porque nunca vi una en toda mi vida aunque me decía mi abuelo que su padre también había sido pintor y que por eso el firmaba sus pinturas con el apellido de su padre.

Amores en emergencia

............. de Wendy Guerra en El Mundo:

Amor y Bilocalidad son dos deidades rivales imposibles de complacer por mucho tiempo. Al final habrá que elegir. Los que llegaron a nuestras vidas fragmentadas cuando todo parecía perdido nos reinventaron. ¿Era a ellos a quienes siempre buscamos sin darnos cuenta? Los que se fueron cuando todo nos parecía eterno, siguen aquí dentro en esa infinitud que nos conserva adolescentes. Están en nuestras fotos y en nuestras mejores leyendas. Pero junto a nuestros Amores en Emergencia, envejecemos y compartimos los pequeños espacios de la incertidumbre diaria. Son ellos quienes cada diciembre preparan con nosotros una cena y hasta un Pin-Pan-Pún en la sala para hospedar a los que una vez se fueron y hoy no pueden ser nuestro pasado.

jueves, 26 de febrero de 2009

H(y)p(n)o(d)e(l)i(c)



¿El conejo? La nueva ternera (el cerdo el otro pollo, el avestruz el otro cerdo). ¿Aborrecer el capitalismo? Nos hemos condenado a una inmersión de por vida en lo arbitrario. De vuelta de Barcelona: MIA: en el mostrador de facturación, orquídeas –posiblemente carnívoras– nos dan la bienvenida. La crisis financiera, coyuntura irreversible, detrito para los pobres del mundo con que la neo-globalización alimenta a los desfranquiciados. Desecho ensuciauniverso, residuo que el ser humano deja sobre el planeta. Aunque cada una de sus partes sea el resultado de inventos brillantes, aunque hayan sido concebidos con lucidez por la inteligencia humana -y potenciados por la computación infinita- el resultado augura el fin de la Ilustración, su resurrección como farsa comparsa.

la economíaaaaaaaaaaaaaaarrrrgh



Es el caos... el clinamen. La repeticiόn de lo mismo.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Conjunto Progreso

¿La próxima crisis? El plástico


Malas noticias (I'm sorry). De acuerdo a la Reserva Federal de EE.UU. el total de la deuda -por concepto de tarjetas de crédito- para 2008 alcanza la cifra récord de $951,000 (subirá más aún, ¿no es el plástico nuestra mejor fuente crediticia?). Lo peor es que un tercio de la deuda viene de ese sector con peor historia de pagos. A más individuos en bancarrota producto de la crisis, mayor el efecto tóxico de la caída.

No se trata precisamente de derivados financieros. Wall Street tiene su nuevo renglón llamado "credit card receivables" (no es más que la deuda de los pobres de América hecha picadillo y vendida al mejor postor). ¿La inversión por concepto de crédito/plástico? $365,000 millones. La estrategia de mercadeo consiste en estimular bancos y compañías para que ofrezcan tarjetas a clientes con riesgo, para de esa manera aumentar la deuda. Mientras, las bancarrotas continuan con su efecto dominó. Si te atrasas en un pago, el castigo es severo: te suben el por ciento de interés 6-9 puntos, o te joden el crédito.

Gasten blogueros, gasten, aunque no tengan nada que gastar.

Reacciones al discurso de ayer del presidente

USA TODAY, Grandes planes encaran grandes riesgos.

The Washington Post, Entre el optimismo y la urgencia, un llamado a la acción.

The New York Times, Es la hora de la audacia y las grandes ideas.

The Associated Press, Obama salta de la retórica al valor de la esperanza.

The Boston Globe, El solucionador de problemas.

Politico, Un discurso conservador con agenda liberal.

The Los Angeles Times, Obama mezcla el optimismo y la verdad sin rodeos.

Apuntes al discurso del presidente


El presidente Obama resumió muy bien el camino que debe tomar el país: la promoción del crecimiento económico, renovar el sistema educativo, creación de empleos*, estabilización del sistema financiero, creación de fuentes de energías renovables y la reforma del sistema de salud**. Acometer todo eso a la misma vez no es nada fácil, pero eso no quiere decir que sea imposible. El presidente demostró que está atento al problema deficitario. De hecho, se propone rebajar la deuda a la misma vez que la aumenta***.

1- Se termina la política bushista de prebendas para los súper-ricos.
2- La re-modernización de América con 2,000 millas de líneas nuevas de transmisión.
3- Expansión del llamado Hatch-Kennedy Bill a una fuerza de 175,000 voluntarios.
4- Terminar los subsidios a los grandes negocios de la agricultura que no lo merecen.
5- El Social Security parece convertirse en una especie de cuenta de ahorro universal. ¿Y el Medicare? En algún momento habrá que coger al buey por los tarros.
6- Retiro de todas las brigadas de combate de Irak en 19 meses (incremento de 17,000 tropas en Afganistán).

7- El presidente le tiró fuerte a Wall Street con aplauso fue bipartidista (este artículo de Julian E. Zelizer en CNN analiza posibles alternativas para poner los excesos de Wall Street bajo la lupa pública).

La respuesta republicana no se hizo esperar: El gobernador de Louisiana, Bobby Jindal: “El asunto no está en subir los impuestos para darle el dinero a los políticos en Washington. El gobierno ha crecido demasiado… ese incremento de los gastos inundará a futuras generaciones de americanos en la deuda”.**** Jindal no la pudo pasar peor. Incluso blogs republicanos caracterizan su intervención como “cheesy”, “alucinante”, y “su peor exhibición en oratoria”.
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$800,000 millones para la creación de 3 millones de empleos. **Digitalización de los archivo médicos, la iniciativa de expandir el llamado Children's Health Insurance Progam. ***Pronóstico del presidente: reducir el déficit a $533,000 millones para el año 2013 (otros $2 billones que entran en las arcas de un nuevo sistema viene de impuestos para los súper-ricos). ****¿Pero cómo se le olvida a Bobby el gasto deficitario que nos dejó su Cowboy en jefe Mr. GWB, con su política selectiva para los súper-ricos de $1.2 billones en déficit + dos guerras? Nota: Ya las encuestas dan 79% de aprobación a las medidas presidenciales sobre la respuesta del GOP. El mayor lastre de los republicanos ahora: se quedaron sin un plan alternativo.

martes, 24 de febrero de 2009

Paraíso



León Ichaso

You walk out that door. I stay, knowing you were never here. I wait for the next waiting. Tire myself with a flood of myself and snap the door open. Outside, a black snake curls around the curb. As my headlights wash her I almost hit another car. I drive fast, completely aware of a solitude that wraps around me. Wherever I go, I go with it. Like I’m no longer by myself. You wouldn’t want me to be this lonely. Or do you? In my dreams your voice keeps me company. You were that person that kissed me and loved me, and you’re gone. A love so strong that only returns in dreams. Now I’m falling. And that makes you smile, a dirty smile that spreads all over the room. You’ll come and follow your steps around the ceiling and through the fireplace to remind me that there are things: loves and hates that never go away. There’s no shortage of wanting or the fear of having it. As I drive and race (for no reason but the speed and to get my hands on cream for tomorrow's coffee) I relax, intermittently. Then, the market: Friday night is a parade of beautiful young women on their blackberries, getting the order for pink vodka and more tequila. I watch. Wow. I stumble into another slug, who is also watching. We collide and silently follow her and the other temptations on aisle 5. I race down the hill and again there’s the dying snake. Only tomorrow will tell what it really is -in my perverse cyclone here, where the ambush of the ghosts lives on. No sé, a quién querer, a quién odiar.

lunes, 23 de febrero de 2009

Por ahí viene... Paraíso de León Ichaso.




En el marco del Miami International Film Festival.
Marzo 11, 8pm.

Colony Theater, 1040 Lincoln Rd., Miami Beach.

¡A fósforo vivo con ellos!


Fresquito de El País: Amnistía Internacional (AI) ha reclamado a la ONU un embargo total de armas a Israel y Hamás, después de comprobar que las fuerzas israelíes utilizaron armas de fósforo blanco suministradas por Estados Unidos en su último ataque a Gaza, mientras que los milicianos islamistas emplearon cohetes con piezas extranjeras que pudieron ser armas de contrabando.

Lo que sigue es parte de la entrevista a AI:

EP: ¿Tenéis constancia del uso ilegal de fósforo blanco por parte del Ejército de Israel?

AI: Absolutamente. El fósforo blanco se puede utilizar en los movimientos de los soldados, pero lo hicieron en el centro de las ciudades. Un experto militar inglés que viajaba con nosotros se quedó muy sorprendido al ver estas pruebas. El había trabajado en Irak y estaba sorprendido. Así que el problema es la manera que fueron utilizadas. Y además por primera vez en Gaza.

EP: ¿Dónde y cómo visteis estas pruebas?

AI: Encontramos trozos en todos los lugares de Gaza, colegios, cerca de hospitales, en lugares de población civil. Las autoridades negaron el uso de fósforo blanco, pero desde fuera ya durante la ofensiva se podía ver de manera bastante clara. Incluso hubo periodistas que sacaron fotos de los proyectiles. Se sabía pero cuando entramos por el paso de Rafah, en Egipto, antes del alto el fuego ya lo vimos. Después de haberse negado, se dijo que fue una unidad militar pero nosotros lo encontramos en todas las partes. No se comprende por qué utilizaron el fósforo blanco.

Vigencia del Joker


Jesús Rosado

Dos complacencias en esta edición 2009 de los Oscar. Una, el premio merecido a Penélope Cruz. Otra, el otorgado póstumamente a Heath Ledger por su Joker. El desaparecido actor no sólo es convincente en su rol de sicópata criminal disfrazado de clown, sino que infunde al desempeño un aliento shakesperiano que le augura un legado. Pero, lo más interesante es que el triunfo del siniestro personaje de Ledger coincide con toda esta secuencia espectacular de revelaciones de lo que podemos calificar categóricamente como los más sonados escándalos de corrupción en la historia de USA. Hay algo simbólico en el Joker que se conecta con la pululante elitización del crimen en la sociedad norteamericana y en las del resto de las naciones industrializadas. Un fenómeno desalentador que invita a pensar que la práctica del castrismo se ha expandido por las cumbres del poder capitalista. Puede parecer forzado el atribuirle al arquetipo cínico e inescrupuloso recreado genialmente por el actor una correspondencia ética con el presente histórico, pero pregunto ¿no queda pálida toda la astucia amoral del Joker ante el vandalismo sofisticado de los cleptócratas de última hora? Estoy seguro que entre las disparatadas aberraciones del antihéroe de The Dark Knigth, el ejercicio real del poder en la contemporaneidad y la expansión del saqueo aristocrático a escala global hay evidentes asociaciones semióticas y la actuación lograda por su intérprete resulta en sulfúrea parodia de convergencias aún insospechadas. Con esa premisa no habría por qué dudar que Ledger no solo asumió brillantemente la piel del villano más reconocido en la tradición comic, sino que al estilo de bestias de la gran pantalla como James Dean o Marlon Brando, también se involucró en un compromiso de activismo crítico ante las porquerías sociales de su época. Ahora esperemos que los sucesores de Ledger interioricen papeles al mismo nivel de excelencia cuando les toque en un futuro acometer los perfiles de la vileza. Para entonces, quizás no se trate del Joker. Serán argumentos en que la canallada tomará apellidos investidos de más glamour como el de Madoff o el de Stanford.

Felicidades... Pe


Amílcar Barca

Es la hija de una puta en un bar de carretera de Aragón y su madre es la amante de su novio rico que no ama. Se llama Silvia. De una forma brutal y apasionada alguien se posará en su vida y un diálogo marcará el inicio de dos carreras: la suya y la de su hombre actual Javier Bardem. “Me gustas tanto como el jamón” le dice él y ella le contesta en el baño de señoras de una discoteca donde la besa forzadamente “¿Quién es este tipo tan guarro?” Bigas Luna acababa de descubrir en Jamón Jamón (1992) a dos estrellas de la pantalla internacional de hoy. La lujuria sostenida de Penélope como actriz es una a combinación aniñada de varios personajes. Aparece bajo el desafío romano de Anna Magnani (Volver, 2006) a las órdenes de Almodóvar que también le dio su oportunidad como una modosita y monjil joven que quiere salvar al mundo marginal (Todo sobre mi madre, 1992). En Volver traslada el mundo femenino español a lo más alto: desde la hembra ruda del campo manchego a la mujer comprometida que alcanza lo que se propone. En Belle Epoque (1992) de Fernando Trueba hace de hermanita tonta en una comedia de acercamiento sobre la República Española, en medio de un elenco de lo mejor del cine en aquel momento (Jorge Sanz, Fernándo Fernan Gómez, Maribel Verdú, Ariadna Gil...). A las órdenes de Amenábar trabaja como Sofía, la mujer del amigo que traiciona ya con un glamour especial que, después con el mismo nombre a las órdenes de la producción de Tom Cruise en Vanilla Sky, intentará iniciar su vida en Hollywood y establecerá una relación personal con el actor. Pero aquí comienza una caída de sus posibilidades como actriz actuando en banalidades con otro gran actor, Nicolas Cage, que pierde su norte en la La mandolina del capitán Corelli (2001). O incluso probando juegos con su gran amiga Salma Hayek en Bandidas (2006). Pero bien, ¿es Woody Allen el artífice de este premio? Él fue muy honrado cuando en Vicky Cristina Barcelona (2008) en una entrevista que se le hace para la televisión catalana afirma: “Yo no estaba al corriente ni lo que decía en la escena ni que era lo mejor a la hora de interpretar a María Elena frente a Bardem. Así que les dejé a los dos que hicieran lo que mejor que supieran”. Como artista neurótica, vivaz, serpiente y locamente enamorada de la vida, Penélope hace de sí misma. O mejor dicho, de lo que mejor sabe interpretar, de histérica latina y apasionada ¿Pero es éste su mejor papel? O como decía una amiga mía de todos conocida en este blog por su cualidades como actriz... afirmó que “como valor de interpretación le era muy fácil este rol”. En Volver fue nominada y no pudo ser. Hoy no olvidaremos el “lengua a lengua” con Scarlett Johnson opacando a la musa del maestro. Mañana esperaremos a Pedro en su ya casi recién salida del horno Los abrazos rotos (2009), o junto Adrien Brody interpretando a Lupe la compañera sentimental del gran torero del cual toma el nombre la película Manolete (2009). Pe –así es como la llama Almodóvar- gracias por dedicar este Oscar también a tu tierra que siempre ha admirado desde tu belleza ibérica, hasta tu sencillez como mujer.

domingo, 22 de febrero de 2009

Por ahí viene...


Fotos: Juan-Sí

El lente de Juan-Sí en búsqueda de síntomas. ¿La segunda venida de Jesús? Pero este Hijo del Hombre* pantagruelesco viene convoyado con Sola Scriptura y Magnum calibre 44. Reino paradisíaco-terrenal con programa ideológico para un nuevo milenio fundamentalista (que comenzara en 2001 con el reinado del ex-presidente Mr. Cowboy GWB). Nada de jorobas... derechísima, teocrática, fideísta, anti-homosexual, anti-feminista, anti-aborto, antropocéntrica, anti-inmigración (con su "ala latina" convirtiendo las grandes pobres masas indocumentadas -a la vez que aumenta su poder político en Latino-América), anti-secular***, pro-Segunda Enmienda, dominionista**** y por último, cristiano-sionista.
Dios los cría y ellos se juntan. ¿Necesitas salvación?
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*La Solid Rock Church posee la segunda mayor escultura de Jesús en EE.UU (gracias Juan-Sí). Cuando se trata de Jesús, mientras más grande mejor. **En su mayoría evangélica, pentecostal, mormona y new born cristiana, la llamada "nueva ciudadanía cristiana" del Reverendo James Kennedy recuerda un poco el mapa religioso absolutista inmediatamente después de la Revolución Americana (¿La bestia de hoy en día? Los árabes y el Islam).
***Anti-evolucionista (nada más alejado de la fe que el método científico), "el Darwin ese con su teoría de los monos". Lo que hace falta es más intelligent design en las escuelas. ****Para el dominionista, la guerra de EE.UU. en Irak es parte de un plan divino (la Palin sería una filo-dominionista).

miércoles, 18 de febrero de 2009

martes, 17 de febrero de 2009

... soy honrado...



Me llamo Robert Allan Stanford. Soy director del Stanford Financial Group. Soy apuesto, cuido de mi bigote, la gente me escucha y respeta. Me visto bien: zapatos Testoni de cocodrilo, trajes de lana inglesa hechos a la medida por William Fioravanti de New York. Soy una persona activa: Me gusta el tenis, el cricket y el polo. En mis ratos libres he sido anfitrión de los grandes de la cancha (qué criaturas para la precisión espacial, ¿no?). Disfruto mi lado filantropístico: Me gusta ayudar a los niños huérfanos (el dinero hay que compartirlo para que rinda). Me he mudado a la isla de Antigua. Allí vivo moderadamente. Los isleños me respetan al punto de condecorarme con la orden de Commonwealth. Mi fuerte son los seguros, negocio que heredé de mi abuelo. Pero el pobre viejo no era visionario como yo. Le faltaba audacia. Algo siniestro ha sucedido. En los EE.UU. me acusan de querer esquilmar al público por $8,000 millones. ¿Cómo se atreven? El mundo de los negocios es demasiado rápido y complejo. Quien no se arriesga no gana: se petrifica. Cierto, prometí a mis clientes una ganancia más rápida. ¿Qué hay de malo en ello? A veces dos puntos más en sus certificados de depósito. Acaso exageré un poco. Acaso desplacé ciertas sumas de dinero de un lugar para otro. Todo por el bien de mis inversionistas. Lo juro, soy un hombre honrado.

Dios auténtico te acoge en su cielo


Ramón Williams
Ilustración del autor

Si digo “sangras”, tú sangras. Densos hilos rojos te cruzan los labios con obediencia literaria pero no sientes dolor. Soplo en tu cara con viento norte, seco la sangre, te anestesio. En la bahía rizos de mar se alzan y salpican la Avenida del Puerto. Una brisa súbita cunde y se desborda sobre la ciudad dormida donde mis pasos marchan. Las páginas vuelan dispersas, los bárbaros de azul te sueltan y las persiguen como a pálidas mariposas de marzo. Amanece con cielo de plata. Desde el piso del auto me ves surgir en la mañana. No te moverás de ahí, ni lo piensas. Tu madre viene prendida de mi brazo, no pudiera concebir que la traiga a ver tu muerte. Sabes cuánto pudiera hacerla temblar entre sábanas purpúreas con sólo pensarlo. Mis ojos de camaleón despreciado por las tierras de las tumbas pueden ver tus pupilas dilatarse a cien yardas. No te importa lo que pienso, tienes un plan. Si no, cómo entiendo que no te inquietas ahora que te llegó la hora. Me miras como a través de una pantalla de TV que se apaga, un túnel tapiándose contigo adentro, un catalejo que mis manos hacen girar en tu mente. La puerta del auto se cierra con la lentitud del amanecer. Mis bárbaros vuelven al auto con las manos vacías y los trajes cubiertos de un polvo blanco. Ellos no te encuentran y me preguntan qué ha sido de ti. Tu madre no comprende nada, logro confundirla con palabras sobre El enemigo y el hambre de los pueblos sin trasmitirle mi propio asombro, la dejaré volver a casa. Los bárbaros dan vueltas en torno al auto y me juran que las páginas también volaron. Les creo, los calmo. No les cuento que tampoco yo te encuentro. No verán mis nervios. “Siempre hay con quién llenar los barcos”, los consuelo y ordeno olvidar el caso. Volverán a la estación luego de llevar a tu madre a su casa, que es mi casa. Atravieso la avenida y llego al malecón. Miro el mar sin ti. Dibujo con mis dedos sobre la piedra, conjuro a los maestros invisibles y ellos me hablan desde la espuma en las rocas: Estás allí, en algún lugar del darse cuenta donde a todo esclavo le llega un premio supremo de libertad: La desaparición absoluta. Nadie me asegura que un Dios auténtico te acoge en su cielo. Sólo sé que usted respira fuera de mis manos y que hasta lo eterno diera por vencer el miedo de seguirlo a usted.

lunes, 16 de febrero de 2009

Oh, la burbuja...


Como siempre, Krugman en NYTimes tira fuerte: La primera década del siglo XXI es lo más parecido que existe a una pirámide al estilo Madoff. ¿¿Cómo??

La Reserva Federal acaba de sacar resultados alarmantes: El total del capital de cada hogar norteamericano promedio de hoy es menor que el que existía en el año 2001. Es decir, no se ha producido riqueza alguna. ¿De qué se sorprenden? Por casi una década nos la hemos pasado gastanto dinero sin ahorra un centavo. De hecho los ahorros cayeron de 9% en 1980 a 5% en los años 90 a... ¿listos? 0.6% de 2005-2007.


La muchacha de las bragas de oro


Con aires de Ana Mendieta y Anaïs Nin, la cubana Wendy Guerra da a conocer un poemario cargado de viajes y amores fallidos. Felicidades, Nieve.

al mal tiempo buena cara

adalberto delgado

la letra de algún bolero dice que los recuerdos de juventud se borran con los años. conmigo no es así. cuando pienso en la paloma no hay nada más real que aquella experiencia: un laboratorio del ser humano con experimentos en materia de amor, odio, envidia, sexo, inocencia y felicidad. cada apartamento como un cultivo especial con su historia bajo el microscopio. por ejemplo, el apartamento #7 de “concha la gorda” con pepito cagándose siempre en los pantalones, acompañado de una nube de moscas. lugar lleno de amor madre-hijo mezclado con una peste a mierda insoportable y silencio casi absoluto, a no ser por los gritos auténticamente solariegos de concha, desde su ventana, comunicándose con los vecinos. ¿el lugar de encuentro? la gente se acerca a la esquina para hablar por teléfono, actividad necesaria que en aquella época se resolvía con el tragapesetas de la esquina de la 18. pero no era sólo el teléfono, sino la estación de radio palomera. podías llegarte con la idea de conversar con un pariente en elizabeth, new jersey y terminar enterándote de los chismes últimos del solar. la familia del negro rené y renecito, mi socio íntimo y época, en el apartamento 5. rené era conocedor de la buena música cubana; idolatraba a la aragón de los años 50 y le regaló a su hijo una flauta de madera. a renecito le importaba un bledo la aragón, lo de él era jethro tull, aunque para complacer al viejo se aprendió aquello de “la gente va llegando al baile y todos los que no son bobos…” la vieja de renecito había fallecido recién llegada al exilio. rené había sido parte de la escolta de batista y tuvo que salir echando temprano en el juego. rené hablaba el inglés bastante bien y se defendía en los hoteles, aquí y en el norte, donde iba a trabajar las temporadas, junto con sahara “el buga”, armandito “el ganso”, con su maridito “el yorgi”, y otros que se le sumaban perdiéndose del barrio. ¡qué tranquilos los veranos en el palomar! hasta palucha subía al norte y la calma era tremenda, excepto por las tumbas matutinas sabatinas del “bolo”, oscar azcarreta con sus pailas y tocadisco, la esther escuchando “a to’pecho” a la olga guillot, fabricando gestos como los que hacía la intérprete y poniendo esas caras típicas de bolero feeling que parece que tienes dolor de barriga. si andre breton hubiera llegado a la paloma, hubiese escrito su manifiesto surrealista allí mismo. me veo yo mismo a las 4pm marcando la tarjeta en mi apartamento, donde mi vieja con su máquina estilo “mero”, igual que las de la factoría, hacía ajustadores para la fábrica de bikinis de un judío cubano. mi trabajo cooperativo con la pura era ponerle las “ballenas” o “bayonetas” a los ajustadores, para que después mi tía abuela emma le enganchara los cierres... y en esa pega nos metíamos hasta las 7pm, cuando comenzaba la programación del canal 23 (el único canal en español del momento). mi rutina después de la comida era buscar a omar, yiyito y lázaro para descargar en la azotea, coger fresco y reírnos de todo el mundo. algunas noches alternábamos mirando huecos, siendo esther nuestra preferida, lo cual no excluía a xiomara, la hermana mayor de aimara, que estaban todas bombones de verdá. xiomara sólo andaba con tipos de billete y no le hacía caso a ningún palomero. cada mañana comenzaba a las 6am con el olorcito a café y “la fabulosa” o “radio reloj” matutino con las noticias y el estado del tiempo. en otros apartamentos se escuchaba la wqam y su hit parade de los 50 y 60. la parada de guagua se empezaba a repletar con los nuestros y los chamacos listos para la jodedera y mataperrearías del día. xena, mi gordita piravadora hacia presencia desde muy temprano y me llevaba a desayunar a su casa un buen café con leche. ya el padre se había ido a trabajar y la madre se hacia la de la vista gorda cuando nos íbamos al cuarto “a jugar”. cotidiano verano de la paloma… como digo, ahora que las cosas están jodidas, cada época tiene su belleza y felicidad, no importa la necesidad.

domingo, 15 de febrero de 2009

"¿Qué es "Decadencia?"







Personajes por orden de aparición: Chef Luis Soler, Luis Mallo, Arnaldo Simón, Mayra Marrero, Jorge Moya (el invisible de Pedro Portal, cámara en mano), Ana María Sarlat, Germán Guerra, (¿?), Beatriz Urgelles, Rosie Inguanzo, Alina Brouwer con Alinita, Eloy Padrón (co-dueño), Susana Soler y las atentas camareras de "Decadencia", entre otros comensales.

Llamarnos decadentes es particularmente halagador; ser estéticamente decadentes es reposar el hastío de unos placeres efímeros, pero placeres al fin, redondos, completos. Según la RAE decadentismo es "tendencia de algunos escritores y artistas de fines del XIX y principios del XX, que afirman su personalidad en la sociedad tratando temas artificiosos con afectado refinamiento." De ahí que ser culinariamente decadente es poco menos que el cielo en el cielo de la boca. -RI

"Decadencia"
1401 Coral Way
(305)858-2295

sábado, 14 de febrero de 2009

Arnaldo Simón en Kunsthaus Contemporary Art Space



¿Por qué no asesinar los bancos que no funcionan?

... en Huffington Post.

"Sweet Valentine" (Fifteen)

jappI vaLentaYn!!!




Dientes voladores


Grettel J. Singer

-Esos colmillos tuyos me tienen loco de remate. Cada vez que te veo, que hablas de asuntos importantes, de los negocios que tenemos en común, aquellos colmillos se imponen de un modo formidable. Pierdo la concentración, y apenas brotan de tus labios me entra otra vez una piedra en el estómago, y de esa piedra se desprende una arenita que se riega por entre mis órganos y comienzo a sentir una resequedad interna y un cosquilleo casi casi insoportable.

-Ya aburres. Eso me lo has dicho un montón de veces. ¡basta por favor! Ahora resulta que por tu culpa no dejo de pensar en eso… mis dientes, mis dientes.

-En realidad no me interesan tus dientes tanto como tus colmillos.


-Mejor que no se hable más del tema. Lo leí en una revista, que visualizar con frecuencia realiza pesadillas.

-Cada vez que le metes un colmillazo a un Elena Ruth, y el queso crema se deja ver por entre los incisivos centrales, los laterales y esos dos colmillitos afilados que son más que gemas valiosas, siento el flaqueo de mi cuerpo ante tanta hermosura. Luego de perforar el corte de la mordida con absoluta magnificencia, el pan queda moldeado con la forma perfecta de la ausencia de una concha. ¡Cuánta belleza por Dios!

-Ya deja eso, no me gusta hablar acerca de dientes y menos sobre los míos. Últimamente me obsesiono, y me parece que los voy a perder, que de alguna manera los voy a perder. Ya cállate.

-¡Qué va, ahí hay dientes para rato!

-Si me dejaras en paz tal vez lo podría olvidar. Y lo intento, de verdad que sí, pero no sé qué me pasa que la testarudez se empeña en manipularme y otra cosa no puedo hacer que esa, pensar en mis dientes. Anoche fue terrible, venía en el carro manejando a casa y de no sé dónde salió una piedra gigante, como caída del cielo, tan veloz que no me dio tiempo a esquivarla. Tuve que frenar en seco y mi cara se incrustó en el timón; en mi sueños es así, no hay bolsas de aire protectoras. Mi cuerpo quedó intacto, ni un rasguño, ni un magullón. Sin embargo, mi boca sangraba… sólo mi boca. Primero pensé que mi nariz también, luego me di cuenta que la sangre corría de un mismo lugar. Mis dientes fracturados, algunos ya ni estaban. Y los colmillos que tanto te gustan se reían a carcajadas de todo aquello como si se tratara de algo cómico.-¿No te lo digo yo?, esos colmillos son bellos, inteligentes y además simpáticos. Si yo pudiera ingresarme ahora mismo dentro de tu boca me dejaría mordisquear…

- Eso no es todo. Hace unos días atrás también me embaucó un estado de pesadillas horripilante. Me mecía en un columpio del patio de la casa. Para arriba y para abajo, para arriba y para abajo. En una de esas, justo antes de que el columpio comenzara a descender con la típica rapidez y certeza, vi desde arriba en el aire un martillo verde que me esperaba como cosa buena. Como te podrás imaginar fue un encuentro inevitable, y el maldito columpio imparable. Alguien se cizañaba conmigo, o el columpio o el martillo, el caso es que el columpio bajó y el martillo subió, y en una posición magistral estaban mis dientes, que en pocos segundos dejaron de estar.

Día y noche me persigue una estela de dientes desfigurados que busca desesperadamente una boca, precisamente mi boca. Sueño con cosas terribles, por ejemplo que me cuelgan con una soga de mis dientes hasta que mi cuerpo se desprende de ellos. Un proceso que toma más o menos un par de días, así como degollar carneritos. O que una bala perdida se cuela en el mismo momento en que digo haaaa... O me tropiezo, me falta balance y caigo de cara al piso, y justamente son mis dientes los que sufren el impacto. Una bofetada muy fuerte que me dio un extraño me los aflojó. No vi la columna al abrir la puerta y perdí hasta los molares. Un niño travieso me pegó con su bate. El mismo aire se volvió plomo y me limpio la boca dejando sólo las encías. Las hadas o las brujas, no sé bien, se escondían allí dentro, jugaban un juego macabro, y el polvito que descaradamente botaban sus halas hacía que mis dientes se desprendieran de raíz y ni siquiera sangrara. Los muy necios se iban volando, como los graduados, a hacer vida en otro lugar.

Fíjate en esto que te digo, me consta que me acuesto con dientes, pero luego durante la noche de una forma u otra se esfuman, y cuando amanezco allí están otra vez. Me los toco, me los cepillo, les doy desayuno para asegurarme de que aún pueden triturar, y allí están por seguro, duritos y bien colocados. Es como si durante la noche mis dientes tuviesen algo que hacer más importante que dormir en mi boca. Ahora mismo sólo ruego encontrarlos ahí cada mañana.

-¡Asere, como he pensado en tus colmillos hoy! …y tú hablando tanta bobería.

-¡Qué bestia eres! ¿Así es como le hablas a las mujeres? No puedo contigo…

Pero esa noche sucedió algo diferente. Soñó que sus dientes eran definitivos, inmortales, que nada terrible podría ocurrirles jamás. Fue un sueño lindo, mágico, que hizo calmar sus angustias. Y mira lo que le pasó. Por la mañana cuando se despertó corrió como de costumbre al espejo del baño. Se miró un rato sin abrir la boca, y de golpe, con algo de desesperación sonrió y tremendo lo que vio allí, o lo que dejó de ver. No se encontró ni un diente, ni siquiera los colmillos. Todos se habían desdibujado o alguien se los había robado, nunca se supo bien.

Spencer Davis (circa 1967): Gimme Some Lovin'



La voz soul raspeada y feroz de Steve Winwood se llevó 3 de los mejores hits de la llamada invasión británica de los años 60. Spencer Davis formó el piquete con Winwood en el órgano, su hermano Muff en el bajo y Peter York en la batería. Gimme Some Lovin' explotó en 1967 y llegó a figurar en los hit parades de US Hot 100. Nostalgia pura de la buena (gracias, Ano).

viernes, 13 de febrero de 2009

El fallo mortal


Como siempre, Paul Krugman (premio nóbel de economía y cronista del NYTimes) pone el dedo en la llaga. Los republicanos siguen metiendo la pata, pero lo peor es que el plan puede no ser suficiente, ni con mucho. Aquí están las razones: La retórica vacía de los republicanos es penosa, porque debe decirse que el paquete de estímulo no puede compararse con $2 trillones en tax cuts del gobierno de Bush y más $1 trillón que nos costó la guerra en Irak -el argumento republicano parece salido de una mente desquiciada.

De mi reciente visita a las ciudades de Palma Soriano y Santiago de Cuba (con reparto de La Víbora incluida)


Ramón Alejandro

Por supuesto que fui a Palma Soriano, y entré hasta el mismo patio de tu casa donde crece un árbol de naranja agria y otro de guanábana.
Está bastante bien pintada de verde claro, y actualmente alberga un bufete colectivo de notarios. Tiene a la entrada una placa que dice que es un heroico centro de trabajo o algo de ese jaez. Los que nos la mostraron están muy contentos de su buen estado de conservación, sobre todo el baño con sus baldosas y revestimiento de cerámica art deco intacto. Verde, negro y crema, si mal no recuerdo. Hay una escalera caracol recubierta de mampostería por fuera, con espaciados agujeros como si quisera ser una sumaria y algo recatada celosía. Las pinturas de aves, cisnes, gaviotas u otra especie de emplumado cuerpo y huesos ahuecados que aún vuelan en tu memoria, han sido ya varias veces repintadas y habría que descarcarar las succesivas capas de pintura que las cubren para que pudieran alzar su poético vuelo y lucirse de nuevo a la luz del sol. De todas formas es la casa más guapetona del modesto pueblo, y pudiera estar muy bien plantada entre las que adornan al Vedado o a La Víbora. Al llegar, primero le preguntamos por tu abuelo Don Mariano Esteva Lora a un viejo con bastante evidentes signos de depresión nerviosa, que estaba sentado aburridísimo en el contén frente a la casa contigua, y que se me antojó "de época". Y en efecto, había conocido a tu abuelo y al hablar de él le dió el calificativo de "Muy Buena Persona". Luego el chofer santiaguero que nos llevó hasta allá nos envalentonó, y con cierto pudor nos atrevimos a decir a lo que veníamos, y luego a pedir que nos dejaran visitar el interior a ver si encontrábamos aquellas aves perennes que allí estuvieron pintadas. Todos fueron extremadamente amables con nosotros. Después nos fuimos a buscar la finca o vaquería de tu tía. Pasamos por varias instancias administrativas averiguando, y desde la entrada de una de ellas pude ver una buena parte de la Sierra Maestra con todo el azul de su lejanía echado encima. En camino vimos un árbol con flores semejantes a orquídeas de color violeta, y pasamos por timbiriches en trance de desmonte después del final, seguramente apoteósico, del reciente carnaval. El suelo estaba tan enchumbado de grasa de cerdo que yo creí que todavía estaban vendiendo pan con lechón del fuerte olor que despedía. Por desgracia ya no quedaban ni chicharrones y teníamos hambre. Varios fueron los que nos dieron diversas indicaciones y sugerencias. Existe una finca de las características que me dijiste a la salida del pueblo después del puente de un trébol de reciente factura camino de un pueblo llamado ahora Mella, o con el nombre propio de algún otro héroe del proceso, que seguramente antes se llamaba Tumba Cuatro, o Cucalaméquete del Bajío o algo equivalente. El administrador, un flaco de bigote que se lo tomaba todo muy en serio, nos dijo que efectivamente esa señora Carmen Rosa, la antigua dueña, él se recordaba muy bien de que se había ido con su familia al Norte en los primeros tiempos de la Revolución. Seguramente era tu tía. No pude sacarle fotos a tu casa, ni a la finca Santa Rosa, porque Maikel se había gastado la reserva de la carga de la cámara filmando un toque de santo para San Lázaro el día de la víspera de su fiesta que tuvo lugar por los muelles del puerto de Santiago para probarme donde había ido, porque volvió a las nueve y media de la mañana sin que yo supiera donde estaba. Le dio por irse a beber cada noche después que yo me acostaba cansado de caminar por la calle Enramada y el Parque Dolores, el Tivoli, Chicharrones y otros barrios de la ciudad, con unos mulatos que incansablemente celebraban un vago cumpleaños desde hacía tres días en una casa situada en la misma calle San Pedro donde nos alojábamos. Otra vez, después de que yo cogí tremenda nota bailando con una deliciosa orquestica de Siboney que tocaba esa noche en la Casa de la Música. Bailé tanto y con tanto brío, para tener encima una tan venerable edad como la que tengo aunque, según me dicen seguramente para halagarme ciertos amigos, sin demasiado ostentarlo, que perdí uno de los dos aretes que llevaba colgados del lóbulo de mi oreja izquierda. Maikel ni corto ni perezoso con nota simétrica e igualmente paralela a la mía, se mandó a instancias y sugerencia del prieto e interesado chofer con el que me llevó a encerrarme a dormir la mona en nuestro albergue, hasta Palma Soriano, que en su borrachera decía llamarse "Palmira o algo de eso". Porque durante tres días consecutivos se estaba celebrando un carnaval, el mismo carnaval cuyos restos mortales pudimos disfrutar olfativamente cuando visitamos el pueblo. Esa vez volvió a las doce del mediodía siguiente pretendiendo no haberse acostado con nadie. Y capaz que es cierto porque lo suyo de verdad es la nota boba que se la pasa hablando mierda con el primero que se le apropincue. Que cuando no son los santos es un carnaval, o si no, las cotidianas orquestas que animan casi cada esquina del centro de Santiago para locura de las europeas que se frotan y remenean con los oriúndos, y muy especialmente con los de la antiguamente llamada "raza de color". Antes de volver de Palma, Maikel se comió una pizza tan asquerosa, calentada a penas en un mal simulacro de horno napolitano en una rústica tienda instalada en el portal de una casa particular que estaba toda cubierta con pinturas alusivas a los atributos de Changó y que por supuesto se llamaba "Santa Bárbara", que todavía se me revuelve el estómago al recordarla. El refresco que se metió entre pecho y espinazo, porque ese extraño líquido oscuro no merece que hablando de él se use el verbo beber, se exhibía en una pecera llena de grandes bolas casi redondas de hielo. Como si las hubieran hecho con calcetines o bolsas de plástico porque yo nunca antes había visto hielos tan grandes y redondos en toda mi vida. Y se quedó tan campante y después por la noche cenó de lo más bien. A él se le ocurrió que dibujara tu casa, pero la calle Maceo no daba demasiada perspectiva para abarcar bien sus dos pisos, y sólo tenía conmigo un bolígrafo y un cuadernito muy chico para eso. Te imaginé merodeando de niño por el parque que queda dos cuadras más lejos. Y pensé en lo distante que ahora estás de todo eso. Pero no te tuve lástima porque ya tampoco la siento por mi mismo. Irnos fue una gran suerte para todos nosotros. Aunque volver a La Víbora siga siendo un placer inenarrable para mi. Hacía cincuenta años que yo no había vuelto a Santiago. Me bañé en la playa de Siboney el mismo día del solsticio de invierno, y el agua estaba sabrosísima. Ya estoy de nuevo en México. Las últimas dos semanas empecé a extrañar mi disciplina de trabajo. Por suerte pude hacer mi Bandera Ubérrima en cuatro jornadas, y volveré a verla expuesta en la Bienal este mes de marzo que viene. Paseé a mi sobrino francés por La Habana y estuve celebrando las fiestas con la familia de Maikel y todo el contexto sociocultural del cual él es inseparable. Después de pasada la primera sorpresa, Emmanuel ya se iba acostumbrando a que los visitantes se echaran al suelo y sonaran el agogó de Ochún y la maraquita de Elegguá al llegar a la casa. Tu casa está ahí. En mejor estado que la mía. Y nosotros vivitos y coleando. No hay mal que por bien no venga, y todo lo que sucede conviene, mi hermano.

somos los mejores somos los mejores somos los


Ya era hora que dijeran que la culpa de la crisis es -en parte- del consumidor americano. Es cierto. Vivimos a tarjetazos, no ahorramos, nos creemos los mejores, apenas hablamos bien el inglés, no tenemos ni puta idea dónde está Madagascar, ni quién es Gaudí, nos atrae muchísimo el fundamentalismo religioso cristiano (y a otros de nosotros, el castrismo). Vivimos en un paraíso de ignorancia: nuestra deuda externa supera los $10 billones y seguimos pidiendo prestado, importamos 30,000 millones más de lo que exportamos, no tenemos infraestructura manufacturera, nuestra productividad está por el piso (aún así estamos en pie de guerra en Irak y Afganistán), tenemos casi 45 millones de personas sin seguro médico (mientras en Wall Street se reparten cientos de millones en bonos de inversiones fantasmas). Con todo eso, ¿no somos aún el mejor modelo a seguir?

jueves, 12 de febrero de 2009

El Bailout de la puerta abierta

Thomas Friedman en el NYTimes con fórmula alternativa para el bailout: traer mano de obra calificada extranjera. El artículo critica ciertas medidas proteccionistas que comienzan a perfilarse en el congreso. ¿La solución? Visa para dos millones de koreanos, chinos e indios. Shekhar Gupta, editor del periódico The Indian Express apunta: "Trabajaremos lo que sea necesario: hasta 18 horas al día para comprar todos las hipotecas subprime. Inmediatamente nos daremos a la tarea de ahorrar* (no pagar la hipoteca en la India ase considera una vergüenza). Crearemos nuevas fuentes de ingreso para nosotros y para más americanos".
__________
*¿Ahorro? Qué palabra es esa. ¿Quién ahorra hoy en día?

The End (circa 1969),,,dejemos,,, descansar,,, la nostalgia,,, Beatles,,, y,,, Stones,,, por,,, un,,, tiempo



El piquete The End pudo haber llegado. La producción Introspection (1969) de Bill Wyman de los Rolling Stones es considerada como uno de los álbums -que-pudo-ser-pero-que-no-fue- sicodélicos más importantes de fines de la década del 60. ¿Qué pasó? Simplemente que para fines de 1969, la sicodelia había pasado de moda. El sonido fresco y revelador de la banda nos aparta un poco del camino trillado de los Fab 4 y Stones. ¡A Dios gracias!

The Koobas (circa 1966)



Los Cubas, es decir Koobas, nos traen el calor eléctronico de un trópico liverpuliano, prefunk, sicodélico perdido en algún vector temporal de los años 60. El sabor se pega. Más del grupo aquí.

Hagamos silencio


Ernesto Fundora

Hacer silencio en nuestros días se ha vuelto un conflicto, no hacerlo, una patología existencial. Quienes vivimos en grandes ciudades sabemos que por las noches nos arrulla un hum, susurrar imparable de vibraciones, emisiones, bullas urbanas que inciden involuntariamente en nuestro sentidos y que irritan sutil nuestra sistema nervioso. En occidente desde que nacemos nos enseñan a llorar propiciándonos nalgadas, y luego como primera gran meta de la enseñanza, a hablar hasta por los codos. Lamentablemente ni en casa, ni en la escuela, ni en la calle nos enseñan a callar o en su forma más elevada y menos represiva hacer silencio. La ruidosa vida moderna propone al hombre una insensibilidad con el silencio. El monstruoso legado industrial y tecnocrónico acrecienta el principio de desamparo y desolación. Aunque el espíritu de nuestra época intenta convencernos de que por habitar grandes urbes y estar rodeados por lo mediático así como vivir inmersos en la multitud, estamos menos aislados, reconocemos taciturnos que experimentamos una rarísima desconexión interpersonal. La seducción por las maaquinas comunicativas rompe la quietud de cualquier intento meditativo o relajante. Cuando no suena un celular se dispara una alarma, colapsa una lluvia de cláxones, resuena el estruendo de algún reactor. Somos los personajes operáticos al centro de un drama ruidoso e inclemente poblado de objetos que nos arrebatan la quietud. El retiro espiritual como búsqueda de paz interior promulgada por la tradición judeo-cristiana resultó insuficiente, y cada vez son más los jóvenes que se proyectan hacia las doctrinas alternativas de meditación: el budismo zen, el tibetano, el yoga, el tantra y otras teosofías o disciplinas organizadoras de nuestra unidad cuerpo-mente-espíritu. Desde Sai Baba hasta Chopra, desde Gautama a Krishnamurti, el equilibrio y la sincronización que proponen sus prácticas, nos resultan paradójicamente más alentadoras y modernas a pesar de su raíz milenaria y distancias culturales, algo que evidencia la crisis de paradigmas del occidente actual. Por consiguiente se impone hacer silencio. Tanto los emisores como los receptores, los productores como los consumidores, todas las partes necesitamos resetear el espíritu, reprogramar la máquina humana con endorfinas que garanticen un estilo de vida feliz y soportable. La mayor parte de los conflictos humanos tienen una raíz semántica: la vestidura lingüística con que el ego se explica a sí mismo sus problemas, el fracaso o la conquista de sus deseos. La gente olvida que la mente puede ser universal y debe estar conectada con la totalidad; olvidan además que su comportamiento inferior es ser individual , finita y estar obsesionada con la materia del deseo. La gente -yo incluido- se refugia en el reino dicotómico de la palabra y de los pensamientos para darle la espalda a la realidad que los hace mendigo. Ser o no ser, esa es la pregunta; la de Hamlet abrumado, la de todos nosotros, príncipes y obreros. Vanidad de vanidades, prestigio, autorrealización, liderazgo, posesiones que nos alejan de una paz urgida de lo ecuánime, con perfiles contemplativos quizás menos audaces y redituables materialmente, pero viscerales en la transformación de un modo de vida sobrado en desdichas y palabras ruidosas que pretenden llenar el recipiente que debió quedar vacío, o en su defecto , colmado de naderías, silencios y austeridades. Occidente siempre apela a lo legal para resanar pendientes morales. No os asombréis entonces sin en un futuro cercano a algún jurista soberbio se le ocurre legislar el uso de la palabra pública, en pro de la recuperación del socorrido silencio.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Ayuda a Alfredo Manzo


(Vía Vizcaíno).

Ya salió el paquete

... $789,000 millones.

W. o terapia antibush


Jesús Rosado

Cáustica, irreverente y mordaz, la cinta de Oliver Stone es un eficaz intento por plasmar en la gran pantalla la biocaricatura del peor presidente que haya desfilado por Washington. Definitivamente stoniana, lo cual quiere decir sobradamente partidista a la hora de satirizar sujetos y circunstancias, la película es, sin embargo, entretenida y refrescante y defiende su condición de mofa política con actuaciones sólidamente cumplidas, junto a un guión bien armado a partir de mezclar el dato veraz con la chismografía de salón. En su protagónico presidencial, Josh Brolin logra recrear con morbo la jerga gestual de W. Bush y entrega el personaje del modo intencionalmente animalizado que propone un director decidido a no escatimar en incriminaciones. El halconismo de Rumsfeld, el ideologismo imperial del Vice Cheney, la incondicionalidad de la Rice (contra la cual Stone descarga un sospechoso tono discriminatorio) y hasta el antagonismo contenido de Colin Powell son sometidos a la clonación más descarnada. ¿Dónde radica lo frustrante de W.? Pues que falla en el mercadeo. El filme entra a destiempo en los circuitos por la sencilla razón de que se topa a un espectador sobreavisado de las cretinadas de la administración saliente y, sobre todo, agobiado por su catastrófico legado. No hay mucho deseo de volver la mirada a pasado tan mediocre, a la sarta de mentiras deterministas y al discurso más burdo de la política contemporánea de Estados Unidos. Demasiado postraumático, y más cuando de inmediato urge la salvación del presente y el futuro económico de la nación. Es en esa desazón que se escurre lo que pudo ser notoriedad en W., y aún así, si disponemos de 129 minutos para verla -aunque sea en actitud resignada y sobreponiéndonos al síndrome Bush- no escaparemos a su predisposición polémica, a su capacidad de demolición. Reconoceremos que aún no estando ante el mejor Stone, o al menos ante el más reflexivo, en eso de adelantarse a los juicios historiográficos nos atrapará con su cuota innegable de osadía.

Quiero mis bonos, quiero mis bonos, quiero mis bonos quiero...

Por qué está Wall Street dando perretas? Aunque sólo momentáneamente, se les termina el vacilón

martes, 10 de febrero de 2009

Caída del mercado


ante el plan Geithner... pero lo que está pasando realmente es que la bestia wallstreetiana está encabronada. ¿Ser supervisados por el ojo público? ¿Que les recorten un tantico las prebendas? ¿Tener que responder a una autoridad mayor que EL CAPITAL?

Acabado de salir del horno

... el paquete de estímulo (vía senado). La medida antirecesionaria más cara en la historia de la nación.

Confortando a los "confortables" y afligiendo a los afligidos

El nóbel Krugman no está de acuerdo con la modificación del senado al paquete de estímulo.

Vagina parlanchina


Grettel J. Singer

Seamos sinceros, una vagina que hable, que ladre, que se burle de encuentros extraños, que escupa buches desagradables, que saque la lengua y diga "ahhh" o simplemente desmantele una sonrisa de placer, podría ser el descubrimiento más sagrado y a su vez más practico sobre la tierra. O como mínimo la respuesta de tantas preguntas. No es que una mujer no quiera decir las cosas como son, o lo que siente, pero a veces se pierde el hilo entre el deseo y el pensamiento, en mi opinión porque existe demasiada distancia de por medio. Por eso si la vagina pudiera expresarse, parlotear por sí misma, morder y masticar si se enfada, no se necesitarían intérpretes, y por supuesto no hubiesen esos malentendidos que a veces conducen el acto del amor a un adverso, precoz y tronchado final. La conversación, la comunicación, eso es imperativo entre órganos. ¡Qué cálida y civilizada sería una charla entre vagina y pene o entre vagina y la yemita de uno o varios dedos! Instrucciones claras, sin tapujos. ¿Y dos vaginas? Figúrense la compenetración, y qué jodida la bronca cuando las cosas no se ejecutan del modo acordado. Nariz y vagina, teta y vagina, rodilla y vagina ¡estupendo! Un dialogo de continuo flujo con cualquier visitante. O un ladrido rabioso y sangriento con los villanos no deseados. Eso mantendría a (especialmente) los hombres en un constante estado de nervios, digo, de consideración y alerta, porque quien se atreva a meterse en tal emboscada, más le vale saber cómo defenderse.

lunes, 9 de febrero de 2009

Sin palabras


Como resultado del enorme crecimiento de la compañía bajo mi dirección, la junta de directores determinó incrementar mi compensación cada año.-- Stanley O'Neal, C.E.O. de Merril Lynch, quien en 2006 recibió $46 millones en bonos, (18 de ellos en efectivo).

¿Qué es en verdad Slumdog Millionaire?


Amílcar Barca

A. Una pelicula honesta, de denuncia social y con final feliz
B. Una película independiente, algo bollywoodiana, con final feliz
C. Una película falsa, esteticista, tópica, inteligente y con final feliz
D. Una película mala, sin opción a pop corn y con final feliz

Piénselo bien. A la una, a las dos y a las tres. Señoras y señores la respuesta es C. Arrancó bien y con potencia agarradora, sin embargo a medida que avanza se descubre el maquillaje que esconde. Nos sumerge en dos mundos paralelos y distantes en la India de hoy a través de "¿Quiere ser millonario?" en el centro financiero y en los barrios lúgubres de Bombay. Y recorre la vida de Jamal el afortunado Abel que mientras cae en desgracia desde el principio hasta cinco minutos antes del final, gana fama, dinero y recupera a su amor a merced de un Caín que se autoinmola bañado en dinero y enemigos. Vamos al punto. ¿Por qué es falsa? Porque utiliza técnicas barriobajeras en los planos. Primeros planos (inteligentemente bien fotografiados), tremendistas frente al dolor, o clásicos planos generales y tomas de helicóptero, no para reforzar un diálogo o introducir una nueva escena sino para presumir de dominio y conocimiento de settings que harían la envidia de cualquier voyeur que se precie. En la dirección de actores, los malos son los malos de Oliver Twist que en una comedia estarían perfectos, pero que aquí son malos tan "malos" que de exagerados en la gestualidad -no digo que no existan estos tipos- se caen por sí mismos. ¿Por qué es esteticista? Porque los "quemados fotográficos" ayudan a contrastar lo lúgubre (otra vez muy inteligentemente) para hacer más "bella" la miseria. En una escena que el Jamal de niño aparece "estéticamente" cubierto de excrementos (robada con astucia del cine mudo de Chaplin) la función que cumple y resuelve a partir de un autográfo de un star-system, es banal, increíble y para mí nada cómica. ¿Por qué entonces es tópica? Porque la novia-hindú es clásicamente requeteguapa y pasa de prostituta forzada a princesa. Los pobres se regodean felices con la basura. Los malos maltratan a los niños abandonados con la crueldad de la novela romántica o aparecen como buenos con una coca-cola en la mano mostrando su lado pederasta. Porque lo ciegos "ven" y hasta reconocen un billete de $100 con la imagen de Benjamin Franklin como limosna, para responder una pregunta del concurso. Porque la adoración al héroe es de la factoría Disney con baile Bollywood al final para, supuestamente, hacerla más creíble. Pero sobretodo ¿por qué es inteligente? porque utiliza casi todos los géneros cinematrográficos haciéndonos creer que los domina (una escena en el ferrocarril intentando conseguir un torta es clásica del western más burdo de la Serie B), o sugiere un pretendido homenaje a los mismos. Y lo que se olvida es que las suma de las partes no es el todo. Sin embargo sería injusto no salvar a los actores no profesionales, los niños, y la banda sonora y musical de la película (A.R. Rahman), e incluso el montaje abominable y rápido de Chris Dickens. Pero lo siento por el guionista Beaufoy (The Fully Monty) y por Danny Boyle -del cual recomiendo Trainspotting, película independiente y hecha con una imaginación sucia increíble- porque no ha conseguido lo que Cidades de deus de Meirelles hizo brillantemente en las favelas de Rio de Janeiro. Disfrútenla como espectáculo y tomen conciencia de la situación social de los abandonados, pero por favor, desenmascárenla como obra y se darán cuenta de que Boyle nos engaña con la supuesta vileza denunciada, y aparente compasión sobre el relato.