viernes, 31 de agosto de 2007

Existencialismo en el saugüé


Alfredo Triff

Ilustración: Ramón Williams

Tres de la mañana bajo un bombillo de luz mortecina, en un efície destartalado del saugüé de bloques protuberantes y la pared mortecina huele a tierra húmeda. El piso está enfangado con un olor fuerte a moho, sudor y orina. Ya Gogó preparó la pócima de palmito con hueso de pata de conejo, polvillo de pico de sinsonte, lengua de lagartija, escama de alacrán y pelo de albino, todo en un brebaje tupido con raíz de jengibre y miel. El reguetón retumba afuera. “Ese espíritu se le monta de nuevo” -rumió mientras cataba la cara de zombie de Papito con los ojos en blanco, la traza de espumilla seca sobre la esquina de la boca abierta y sin dientes. “Vigílamelo hasta que venga de nuevo” –le dijo Gogó a Yasniel (santiaguero balsero de baja estatura, ojos chiquiticos y manos de tubérculo). Yasniel era testigo. Con más de diez años en la fe, sabía mucho de eso de cómo el espíritu entra y sale. “Que el ser vuelva a su ser” -decía Gogó, que se había vuelto medio filósofo. Pero esto de Papito era mucho. Hace dos semanas Gogó está tratando de sacarle el Pedro Botero, pero no hay manera. Ya Gogó tenía su sospecha, batallando con una complexión fuera de sí, hablando en lenguas, gritando, brincando, orinando y vomitando. Y acto seguido, exánime como una momia. “Pa la mierda que me están pagando”— y le espantó un gaznatón a la cara insulsa de Papito, quien rebotó de un lado para el otro como un monigote. Desde el otro lado de la pared resonaba, “A ella le encanta la gasolinaaa”.

jueves, 30 de agosto de 2007

Diáspora y blogoesfera


Jesús Rosado

Varios TV shows de los medios hispanos en Miami han dedicado su interés a la relación entre blogoesfera y rumor, ese cotilleo especulativo que media entre receptor y suceso y que su destino puede llegar a noticia o no y la causa yace, por supuesto, en los blogs cubanos que no cesan de bisbisear sobre los preámbulos mortuorios del mayor recaudador de poderes desde hace medio siglo. El tema televisivo ha elevado el perfil público de la cotidianidad blogoesférica. Aprovecho el asunto para apuntar el origen de los blogs hacia la mitad de los 90, con el auge de los foros cibernéticos hasta que en 1997, fuera acuñado el término weblog por Jorn Barger y su forma corta, es decir blog, la hiciera pública Peter Merholz en 1999. Desde entonces irían adquiriendo popularidad hasta que en el 2005 se llegó a fijar el 31 de agosto como fecha dedicada a celebrar el Día Internacional del Blog. Hechas estas salvedades históricas hay que significar que para la comunidad cubana de ultramar el mundo del blog o bitácora (nombre que hispaniza el ciberfenómeno) se ha convertido, a falta de recursos para institucionalizar la continuidad o los reprocesamientos de su identidad, en una red de comunicación , debate y retroalimentación de conocimientos, noticias, reflexiones, experiencias y redescubrimientos. Y pudiera citar, entre muchos ejemplos, a Penúltimos Días, que funge casi como un diario digital, llevando el on time del acontecer proveniente de la isla y su hechología consecuente, o El Tono de la Voz como divertido reflexionario y enmarañada trampa de agudezas, o los exblogs de Duanel Díaz, Emilio Ichikawa y Manuel Sosa, referentes de sociología, filosofía y literatura de lo cubano, entrevistos por encima del muro. O nuestro Tumiami, tan imprevisible, tan encantadoramente caótico y atractivamente antropológico. O sea, lo que falta al exilio - por urgencias y desganos- en sedes de ladrillo y tejas se ha instituído, sin embargo, virtual, impetuoso y eficaz en estos espacios intracomputarizados y globales. Inofensivos al mismo tiempo que incisivos. No en balde denostan contra diáspora y blogoesfera los heraldos del comunismo habanero.

miércoles, 29 de agosto de 2007

La otra “versión” del caso Noriega




Tumiamiblog

The Panama Deception revela las raras sinuosidades de la política exterior norteamericana en “el caso Noriega” (no olvidemos que fue el hombre de la CIA durante los años 70 y 80 tempranos). ¿Qué precipitó su caída? Noriega quería teta y sopa: Se sabe que durante la guerra contra los sandinistas en Nicaragua, Noriega ayudó a los “contras” (el Congreso había prohibido cualquier gasto para derrumbar al gobierno nicaragüense). Mientras colaboraba con la CIA, recibía armas desde Cuba que luego vendía a la guerrilla izquierdista salvadoreña y a otros líderes nicaragüenses. Calculaba el general que mientras le fuera útil al gobierno americano, podía jugárselas con su creciente apetito por el tráfico de drogas y armas. Pero se le fue la mano. Después del horrendo asesinato del periodista Hugo Spadafora (quien lo había implicado en la muerte de Torrijos) y el brutal acoso de su propio ex-coronel Roberto Díaz Herrera, Noriega resultó demasiado costoso para la administración Reagan. En 1987, después que el pleno del senado resolviera sacarlo del poder, el general responde retirando la protección policial a la embajada americana, orquestando un asalto al edificio con sus gangas a sueldo que dejan $100,000 en pérdidas. Polos opuestos se atraen: Tendría que llegar el ex-director de la CIA George Bush a la presidencia y el resto es historia (lea más sobre el documental Panama Deception aquí).

martes, 28 de agosto de 2007

¿Qué le espera a Manuel Noriega?


¿Te acuerdas de Manuel Noriega, el hombre fuerte panameño por allá por 1989? Noriega ha sido "residente" de nuestra ciudad por 17 años. Ahora el juez de Miami, William Turnoff, acaba de aprobar su extradición a Francia, donde le esperan al menos otros 10 años de cárcel.

Waltz for Debby



(A raíz del concierto en Miami del niño Josele y de una conversación con Horacio el Negro Hernández).

Hoy puede decirse que Bill Evans (1929-80) es el pianista de jazz más importante de los últimos 50 años. Los testimonios abundan; desde Miles Davis (quien lo admiraba y llegó a decir: "Bill toca el piano como hay que tocarlo"), hasta todo un corro de músicos que se nutren de su legado: Chick Corea, Herbie Hancock, Keith Jarrett, Michel Petrucciani, Tete Montoliú, Gary Burton y Pat Metheny. Artista único, desolado, capaz de expresar el humor más etéreo (arte de lo callado, lo negligente de la noche, el hálito dulce y mortecino de la nada), Evans no apela al virtuosismo o al derroche emocional, sino al pudor sereno de la intimidad, lo suave de la añoranza. Su pianismo es meticuloso e impresionista, como arco iris de filigranas dibujando modales melodías. Creador de una nueva dinámica (para el trío de jazz) en la que cada instrumento aporta lo mejor de sí, Evans propicia atmósferas nuevas al paisaje urbano de la modernidad de la postguerra. Quién iba a decir que ese muchacho alto y flaco de New Jersey -torpe, bitongo y con espejuelos negros de plástico- influenciara a Kind of Blue, el álbum más importante de Miles y de la historia del jazz (en el video clip, Evans interpreta su conocido Waltz for Debby, dedicado a su sobrina ).

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lunes, 27 de agosto de 2007

Luz silenciosa


Rosie Inguanzo

¿Qué es la memoria? Dicen que recordar es vehículo reflexivo que nos conduce al conocimiento propio. Recordar...adentrarnos en el artificio retraído de la experiencia. A veces, ciegos ante el presente, o como Homero y Borges (ciegos realmente), nos adentramos en el pasado moldeado por recuerdos. Es así como la ceguera ante el presente marca el giro a otras realizaciones. Y surgen palabras sensibles a la luz: la memoria es el resultado de una negociación entre la luz y las sombras. La luz total ciega. Deslumbrarnos es no ver nada salvo luz que fulmina todo lo trazado por las sombras, y viceversa. Está concebido que veamos con el ojo sensual lo que da a revelarse a estos dos reinos: ver sombras que toca la luz silenciosa, invisibles registrados por la luz y por el ojo que reinventa y colorea. Tañido por la luz, lo vivido está contenido en las sombras del olvido. El brillante tapiz de la memoria nos permite recuperar ese otro mundo extraviado en lo oscuro; arduas constelaciones. Ver es no ver y no ver es ver otras cosas. La memoria es la brecha por donde recuperamos lo visto y sentido. El creador cierne su mirada sobre este universo enterrado, intuye el reverso de lo visible y la imaginación viene a completar el acto creativo. ¿Qué es la imaginación? Su arsenal está conformado de deseo, memoria y olvido. Jorge Luis Borges, en “Arte poética”, insta a “convertir el ultraje de los años / en una música, un rumor un símbolo”. Inmerso en las sombras de la ceguera física, intuye que un mundo abierto se le propicia: la memoria: “Otra cosa no soy que estas imágenes / que baraja el azar y nombra el tedio. / Con ellas, aunque ciego y quebrantado, / he de labrar el verso incorruptible, / y (es mi deber) salvarme.”

domingo, 26 de agosto de 2007

El sempiterno fantasma del susodicho



Tumiamiblog

“¿Cuándo salen?
Salen cuando empiezas a sentir el hedor de los muertos.”-- Kwaidan, de Mayasi Kobayashi

Sé que se espera impacientemente la muerte del susodicho (colofón básico a tantas soluciones posibles; aperturas, tanteos, arreglos, negociaciones, transiciones). Cristalicemos lo indispensable: La muerte del susodicho fue noticia desde la aparición misma del sujeto. Pero cuando se alberga tanta esperanza sobre la frágil vértebra de la incertidumbre, cuando apostamos tanto por un sólo aspecto del hecho -trivial e insoslayable-, puede ocurrir que la muerte en sí del susodicho no concluya su ansiado proceso de finiquitación. Vean por qué: Es indispensable que después de su muerte se abra un nuevo capítulo (posible sólo en función de esa desaparición tan anhelada). Me refiero a “su otra vida” en la memoria colectiva. No le resto importancia a la muerte física del susodicho, simplemente deseo apuntar que en medio de tanto anhelo (necesaria catarsis por demás), tal vez pasamos por alto (tan dados que somos a olvidar y reprimir) un hecho por venir, prematuro e insoslayable: su fantasma sempiterno.

sábado, 25 de agosto de 2007

Geofroy Tory y la letra perfecta







Tumiamiblog

Impresor, gramático, filósofo, tipógrafo y prolífico grabador, Geofroy Tory nace en 1480 en Brujas en el seno de una familia pobre. Se sabe que Tory cursa estudios de gramática y posteriormente ingresa en la universidad. Unos años después viaja a Roma y estudia dibujo en el taller del maestro Felipe Béroal. Cuando Tory regresa a Fancia en 1505, se radica en el París renacentista y humanista de Francisco I. En 1512 Tory publica el Tratado de arquitectura de Alberti (al final del tomo aparece su famoso monograma cívico). Año feliz en que le nace una hija de nombre Agnès, y es nombrado profesor de filosofía de la universidad de Borgoña. ¿Pero cuál era su verdadera vocación? Parece que la tipografía (en cuanto la misma representa una síntesis entre idea y signo). En 1517 Tory vuelve a Roma para estudiar en detalle el arte de Leonardo, Donatello, Rafael y en particular los diseños tipográficos de Luca Pacioli y Durero. Vuelve a París sin un centavo pero se gana la vida repujando novedosos bajorrelieves (el conocido impresor Simón de Colines le encarga remates, bordes y letras floridas). Más tarde Tory abre su librería Pot Cassé (La urna rajada, emblema alegórico de la desafortunada muerte de su hija de 10 años). Con Colines Tory publicó e ilustró los libros más importantes de la época. Su obra maestra, El libro de las horas, libera la tipografía francesa de ese gótico denso (casi medieval) importado de Alemania. En el mismo, Tory adopta la letra tipo romana en un todo conceptual donde texto, margen, mayúsculas e ilustración conforman una armonía insuperable para la época. Cuando la edición llega a manos de Francisco I, éste nombra a Tory impremeur du roi, en 1530. Otra obra cimera de Tory es su Champ Fleury, subtitulado El arte y la ciencia de la verdadera proporción de las letras llamadas de otra manera antiguas. Obra en 3 tomos en la cual no sólo redefine las reglas de la gramática francesa, sino que discute la proporción del alfabeto latino, comparado con la proporción del cuerpo y la cara, además de criticar errores tipográficos del propio Durero.

viernes, 24 de agosto de 2007

¿Qué será?

¡Última noticia, última noticia!


Dicen que sí,
que no,
que quizá,
que ahora sí que sí,
que es casi seguro,
que puede ser,
que ya llegó su hora,
que no, que está bien,
que se recupera,
que son rumores,
que sí que no que quizá,
que ahora sí que sí que es casi seguro que ahora no,
que no es posible de ninguna manera que sí que no que quizá,
que ahora sí que es casi seguro que ahora no que no es casi seguro que puede ser que ya llegó su hora que está bien que se recupera que son rumores que sí que no que quizá que ahora sí que sí que es casi seguro que ahora no que sí que no que quizá que ahora sí que es casi seguro que ahora no que no es posible de ninguna manera que sí que no que quizá que ahora sí que sí que no que es casi seguro que ahora no es casi seguro que puede ser que ya llegó su hora que está bien que se recupera que son rumores que sí que no que quizá que ahora sí que es casi seguro que ahora no... (segue)

Cierre del capítulo



Ramón Williams

El alba se insinuaba por las persianas, los cuerpos se soltaban abrazando entonces el sueño y sus vedados. De repente un miasma indefinible, una especie de pedo monumental persistente colmó el apartamento registrándolo todo: Lamía las pieles, combatía a brazo partido con el aroma de manzanas en las pelusas de la francesa y remontaba narices en busca de náuseas recónditas. __________________

Las clases se reanudaban. Nilo debía regresar al Instituto y la francesa a redimirse con los compatriotas del grupo. A la semana ella regresó al apartamento. Había estado en Varadero y era lamentable que él no hubiera estado allí, con ella. Nilo escuchaba caer al suelo los pedazos del silencio constructivo de la francesa. La idea del verde caimán como último reducto de una modernidad aviesa y exhausta, emergía chorreante de las aguas más tibias y cristalinas, andaba bajo el sol más benévolo, sobre la arena más fina, entre los más jocosos nativos que ojos humanos hubieran visto jamás en relato de relatos alguno. Debía despedirla en el aeropuerto. Las diapo del Nagüe Armando iban a encantar y era lo más probable en el siguiente enero los cuadros colgaran en París. Por favor escribiera; ella no olvidaba nunca, palabra tenía. La miraba agitar el sombrero de yarey desde la escalerilla del avión. No estaba seguro de haberle contado como debía lo del “azúcar para crecer”. Ella regresaba a La ciudad luz, la de infalibles desodorante y prósperos perfumes. Se marchaba sin saber cuan alabadas pueden ser las pestes si de las glorias últimas eternizan el fulgor evanescente. Nilo regresó a casa en guagua. Desde la ventanilla vio encenderse las primeras luces de la avenida Boyero. A cada lado de la carretera, las casuchas mejoradas del antiguo batey parecían respirar el aliento azucarado del crepúsculo. Abriéndose paso entre los dedos rosáceos del cielo, la noche abrió sus nalgas, el pedo monumental brotó en silencio, batió las alas sobre los techos cubiertos por la nevada negra. El graznido de un pájaro intangible invadió corazones en la vecindad:

Oled hijos, oled
Que la patria os contempla orgullosa
No temáis una peste gloriosa
Que apestar por la patria es vivir.

jueves, 23 de agosto de 2007

Arte y "belleza"
















Alfredo Triff

Después de la sugerencia de Pedro Vizcaíno (a razón de la expo de Ahmed Gómez) y un comentario que parecía ser el inicio de una fructífera discusión entre el arte y lo ideológico, me gustaría elaborar mi aprehensión con la idea de la belleza. Mi problema no es con lo bello per se, sino con reducir el arte a lo bello. La estética que heredamos de Kant (via Hutcheson) ignora lo antiestético, lo repulsivo y la dimensión socio-política del arte. El asunto comienza con el análisis de Francis Hutcheson, quien en su Inquiry concerning Beauty, Order, Harmony and Design (1725) se pregunta ¿qué clase de experiencia produce el arte que sea distinta a todas las demás? Concluye el filósofo escocés que se trata de una especie de percepción placentera. Experiencia ésta en la que no media “el saber” (cuando veo un bello jardín por ejemplo, no tengo que ser experto en botánica para disfrutar la variedad de formas, colores y la riqueza del verdor). La belleza por tanto es un sentimiento de placer “independiente del conocimiento que tenemos del mismo” que además es “desinteresado”. Este es el andamiaje heredado por Kant en su Crítica del juicio para concluir que el criterio estético es: 1- desinteresado, 2- universal y 3- necesario. Ahora bien, si fuese cierto que el arte necesariamente comunica una belleza desinteresada, ¿qué queda del gesto antiestético del orinal de Duchamp, qué significan las orgías sangrientas de Hermann Nitsch, los troncos de manteca de Beuys, el conceptualismo, la propaganda y el arte religioso del Barroco? ¿Dónde situar el gesto feminista impúdico de Linda Benglis, la auto mutilación de Gina Pane o la Mierda de artista de Manzoni?

miércoles, 22 de agosto de 2007

Ahmed Gómez y la tercera pared




Jesús Rosado
Foto: Pedro Portal

En medio de las artes coqueteándole al padrinazgo del mercado, el acto de recreación gráfica directamente sobre la pared de una galería privada (Contemporánea Fine Arts en la calle 8, un centro que promueve y vende arte), representa un contrasentido. Obra de naturaleza efímera que nos lleva a plantearnos tres posibles enfoques alternativos: Se trata de un happening kamikaze (tanto del artista como del dealer) frente a la retina del interesado y estoy incluyendo coleccionistas, críticos, artistas y público en general; segundo, es una gran jodedera estética que reúne suceso provo, historieta, kitsch, memorabilia publicitaria, street art, meta-arte, naïve, grafitti y que intenta pasar por irreverencia desideologizada cuando en realidad (y ésta sería la tercera perspectiva), representa una bofetada desenfadada, pero bien intencional, al valor del dinero en el capital. Es decir, horas trabajo, inversión logística y gastos de producción no pasarán del simple aposentarse en el goce de la mirada. Por ello opino que Ahmed Gómez no desabrocha el pulso haciendo arte por el arte, -slogan que siempre me ha sonado demagógico- sino generando arte para el arte -que le otorga una diferencia como credo. Aunque piense que al show le faltaron algunas jornadas de maduración, la cocción me es digna visualmente con esos contornos de arrebato elegante que fusionan a un Tatlin occidentalizado y al Lichtenstein más rústico. Tal como ocurre en la obra de Pedro Álvarez, los brochazos rezuman intertextualidad, provocación y comentario, pero su desempeño recuerda más al dueto cubano de René Francisco-Eduardo Ponjuán quienes, durante los años mozos de Gómez, ejercieran magisterio con un eclecticismo crítico que yuxtaponía irónicas referencias culturales de épocas y geografías heterogéneas. "Cool Wall" es una bocanada de aire fresco y un golpe de franqueza en el ámbito miamense, una meditación con sorna sobre el choque de hegemonías en los melódicos cincuenta. Un cagarse en el comunismo y en el consumismo. Un Ahmed Gómez autárquico versus Cold War y versus plusvalía, pero sin antiamericanismos. Alejada de todo poder, "Cool Wall" sería una tercera pared. Un grato repaso de la significación del arte.

lunes, 20 de agosto de 2007

Comida miamense buena y barata (2)


Adalberto Delgado

Hola amigos. Vuelvo con mi segunda lista de almuerzos (para los que puedan gastarse más de $6 per lunch): 1- Comida japonesa: Yoyin Japanese Buffet (US-1 y la 62 Avenida del Southwest), tipo all you can eat, incluyendo sushi rolls, sashimi, teriyaki (and miso soup) por solamente $9, de lunes a viernes. Sirven comidas por $12 (entre semana y $14 los fines de semana). 2- Para los adictos al estilo pan asian (Vietnam y Tailandia): Stir Moon, frente a la Universidad de Miami (donde estaba el Burger King, los mismos dueños de Moon Thai que está al lado). La comida en cualquiera de los dos restaurantes es deliciosa y tienen especiales de lunch desde $9.95 a $12.95. Vayan con ganas de comer y listos para compartir: la jama es impresionante. 3- Comida tai: Den un viajecito hasta Bankok Bankok en Kendall y la 127 avenida (hay uno en Giralda, Coral Gables), pero la mano del chef aquí es mucho mejor. Los especiales de lunch, desde $5.95 y no suben de $7. 4- Comida vietnamita: Les recomiendo Miss Saigon Bistro en Giralda, con almuerzos desde $9 (El lemon chicken noodle o la sopa vietnamita son simplemente deliciosos). 5- Comida china: El Canton Palace de la 79 y la 8, con combinaciones desde $5. Tienen dim sung todo el día (mejor a mi juicio que el de Tropical Chinese). 6- Comida peruana: El Chalán de Bird Road... deliciosa cocina peruana con especiales de lunch todo los días (con el mejor ceviche de pescado de Miami). Hay que comer bien gente, que la vida es bella.

350 sobre Lars Von Trier



Jorge Ferrer

"I am a man of many anxieties but doing strange things with the camera is not one of them." Por eso, en El jefe de todo esto (¡Una nueva comedia de Lars von Trier!, la anunciaban en la calle Verdi, ahora rebautizada Beverdi Gils (sic), según se lee a todo lo largo de su tramo principal), el de Dogma 95 dice no haber sido jefe de aquello. Y lo fue tan poco que violó uno de los preceptos del célebre Voto de Castidad: aquel relativo al control de la cámara. En las dos películas que preceden a El jefe…, Dogville y Manderlay, VT había tratado a actores y encuadres con severidad agobiante. Palo sin zanahoria para dos obras maestras. Perdió, eso sí, a Nicole Kidman, diosa de yeso acarreado con rastro de sangre por maya de Apocalypto. Pero harto, a la vuelta de sus cincuenta años, de sí mismo y de todo lo poco que no lo había hartado ya antes, decidió cederle la cámara a un cerebro de silicio: Automavision. La mecánica: una serie de patrones, la única tiranía de una posición de salida y a partir de ahí la máquina decide zooms, paneos y tilts. El resultado es alucinante y genera pocas sospechas, aunque alguna, sobre la libertad dada al engendro. Consigue, eso sí, una perfecta articulación entre la historia que se cuenta y el modo en que ésta es «enfocada» (articulación acentuada por tres intervenciones del propio VT). ¿Qué historia? El jefe de una empresa informática ha simulado ante sus socios que existe un misterioso «jefe de todo esto» con quien sólo él tiene contacto. No hay tal. Él es único jefe. Al proponerse vender la empresa, el comprador islandés (¡y hay que ver cómo disfruta VT del odio islandés hacia los masoquistas daneses) exige que el mítico «jefe de todo esto» estampe signatura. Así, se ve obligado a contratar actor que sea el jefe de marras. No digo más. Aunque sí: hasta quien quiera ver en clave cubana este espectáculo que evoca al Von Trier de Los Idiotas se dará gustazo, aunque tal vez equívoco.

domingo, 19 de agosto de 2007

La ecología ambivalente de Néstor Arenas


Tumiamiblog

En las fotografías de Néstor Arenas prima lo sombrío (el reverso de la voluntad ecológica). El choque entre lo humano y lo animal, donde lo primero siempre asume una posición de ataque y sospecha. Parte del trabajo de Arenas comprende una exploración macabra. Sé que viaja a los Everglades en busca de material para sus fotos: animales atropellados en la carretera (un hurón hinchado al borde del camino, una avecilla que murió de sed). De ahí sigue una labor paciente de crear “tablados” donde bestias y humanos (personificados por soldaditos o exploradores diminutos) interactúan de maneras muy diversas. La serie de 9 fotos SLD-SK-9 muestra a un grupo de soldados que han tomado por asalto una serpiente gigantesca (no pude evitar pensar en los soldados americanos en Irak). MQ-RD-010 exhibe un ratón muerto junto a un niño con orejitas de ratón Mickey (la inocencia del pequeño recuerda la maldad de un Chucky). Arenas demuestra pericia performativa de trampantojo en pequeñas piezas como RD-G-97, donde un pájaro muerto sobre una cámara funge como testigo de una rara escena erótica e íntima entre una mucama francesa y un hombrecillo, todos reflejados en el espejo interior de una recámara. Es un arte de presente sin futuro, donde el animal no tiene derecho a ser más que diversión o materia prima de la violencia. El mundo de Arenas nos alerta de una verdad insoslayable: La naturaleza es la presa del hombre.



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sábado, 18 de agosto de 2007

La obra maestra desconocida


Tumiamiblog

Le Chef-d'Oeuvre Inconnu de Balzac (c. 1837) se desarrolla en el Paris del siglo XVII, alrededor de un viejo pintor llamado Frenhofer (quien fuera uno de los más notables de la época). Frenhofer tiene dos fervientes admiradores en el maestro flamenco Pourbus y el joven (y aún desconocido) Poussin. Ambos saben que Frenhofer lleva años trabajado diligentemente en el cuadro de una mujer que mantiene en absoluto secreto. Es tanta la curiosidad de Pourbus y Poussin que éste ultimo le propone a Frenhofer un excéntrico canje: cederle a su amante Gilette para que le sirva como modelo a condición que Frenhofer los dejara ver su obra maestra. Para sorpresa de ambos, la misteriosa pintura no era más que “un caos de colores y sombras difusas en medio una neblina luminosa e incoherente”, algo que Pourbus y Poussin interpretaron como el trabajo de un loco delirante. Balzac escribió su relato en medio de un período de cambio entre el post-romanticismo francés y el realismo de Coubert (una generación antes del arribo del impresionismo). ¿Pudo Balzac acaso intuir la revolución que se avecinaba con Impression, soleil levant (c. 1872) de Monet o el arte abstracto del siglo XX? Sabemos que Le Chef-d'Oeuvre Inconnu hechizó a Picasso, quien en 1937 alquiló la casa en la calle Grandes Augustin No. 7 (donde supuestamente Frenhofer ejecutó su obra) para pintar Guernica. Más tarde, el relato de Balzac fue leído y atesorado por artistas del Nueva York de los años 40 y 50. John Graham lo menciona en su Sistema dialéctico del arte como “ejemplo de la más perfecta ilustración”. Gracias al crítico Harold Rosenberg sabemos que las célebres mujeres de de Kooning fueron influenciadas por la obrita de Balzac . El conocido historiador Meyer Shapiro provee otro ángulo de Frenhofer: “La meta del loco de Frenhofer fue descubrir la síntesis entre color puro y el dibujo.”

viernes, 17 de agosto de 2007

Para los amantes de la buena trova


Después de la muestra de Ahmed en Contemporánea les sugiero a Carlos y Marta con Mike Porcell de artista invitado...

Ahmed Gómez en Contemporánea Fine Arts




Señor Blues



El pianista, arreglista y compositor Horace Silver debutó con Stan Getz en los 50 tempranos. Más tarde tocó con leyendas como Coleman Hawkins, Lester Young y Oscar Pettiford. Su álbum Horace Silver y los Mensajeros del Jazz fue un hito en ese estilo que más tarde se conocería como hard bop (muchas de las composiciones de Silver, como “The Preacher” “Doodlin’” y “Cuarto 608” son hoy clásicos del género). El pianismo de Silver, conciso, imaginativo y progresivamente rítmico, se convirtió en modelo para toda una generación de músicos que le siguieron. El video clip presenta a Silver y su banda (circa 1959), con Junior Cook en el tenor sax, Blue Mitchell en la trompeta y el baterista Louis Hayes. La exploración ternaria de Señor Blues tiene su raíz en la la fusión del be-bop con la música afrocubana (que músicos como Dizzy Gillespie y Art Blakey incorporaran al jazz a fines de los 40 y que luego se llamó Cubop). No se pierdan el solo rítmico/bluseado (pre-funk) de Silver, explorando armonías abiertas y texturas contrastantes (compárese con los tantrums de algunos de nuestros codiciados virtuosos).

jueves, 16 de agosto de 2007



Desde el corazón del gueto del exilio...

La silla santa


Ruth Guerrero

Él recorría el mismo camino día a día. Venía de la academia y contaba sus pasos hacia ese lugar. Caminaba por la misma senda, a la de la sombra de los árboles, con sus libros de autoayuda y la ilusión de encontrarla allí, en la silla: “¿Ves esta silla? Te la regalo”. Apresuró el paso, quería volar. A lo lejos unos cabellos dorados danzaban al viento a la luz del sol. Ella se sumergía vestida y sin zapatos, con una falda blanca que acariciaba el agua. Haciendo culto a su religión, el color tostado de su piel brillaba en el ritual. Gritó fuerte su nombre, un nombre que unía vidas y muertes: Lía. Qué intenso desespero y qué largo el camino. Al fin llegó a la silla de mármol adornada con figuras de santos africanos, enterrada frente al mar, en un parque de Miami. Allí se sentó a que ella lo viera o invitara con un gesto pero oscurecía y todavía mirando el horizonte que era ella. Por qué esperar tanto si podía ir, abrazarla, olerla. Hasta que el agua subía y cubría su cuerpo. Un niño que jugaba en la orilla gritó: “¡Sus libros, señor!”. Pero él ya no escuchaba. El niño, con las fuerzas de sus bracitos lanzó los libros al agua, como para que los llevara en el viaje. ¿Llegó a encontrarla? Una hoja escrita flotó con la tinta semiborrada donde se leía: “Te amo, mi niña”. En lo oscuro se vieron luces resplandecientes reflejarse en el agua y se escucharon risas. Hace ya algunos años él sigue ese camino a diario. Un poco desesperanzado llega al parque y mira el océano.

miércoles, 15 de agosto de 2007

Boleros para disfrutar


Ruth Guerrero es colaboradora de Tumiami y Aimeé Nuviola no necesita presentación. No sería mala idea llegarnos por Boleros y apoyar a nuestras cantantes.

Blogorreporte


Tumiamiblog

Buenos días Miami. Vivimos blogocrisis de blogueros que cierran -o mediocierran- otros que se arrepienten. Acaso bloguear es ejercer la tabla, tener coraza y mucha paciencia. Cuidarse de los números, aguantar los vientos plataneros, responder en cofradía (con parábola ecuánime y popular). “La tangente ni traiciona ni se revienta”. Idus del verano: ¿Qué pasa en la blogolandia del gueto cubano? He leído opiniones doctas, amargadas. Mi cándida glosa: Hay falta de madero. Sí, mucha democracia, mucha academia (más que nada pictórica-representativa), pero falta médula y hueso y falta broma. No te creas tanto el asunto. Bloguearesbloguear. Comentarista que me lees, entra y aporta: Déjate llevar por la corriente del comentario e intuye el próximo. Si es necesario cambia el tema. No te fosilices. “Acere, ese es mi estilo”. Ni tanto, los estilos obedecen a la dialéctica. Claro, tampoco te hagas esbirro de la boga. Habrá que escrutar (¿nuestro segundo congreso en Noviembre?) el nuevo ángulo travestí que brinda el compartir. Devenir blogosimultáneamente en el otro para ser más tú (hombre, mujer, viejo, púber, blanca, negra, objeto o sujeto, tema o antítesis). ¡Ni Levinas ni Buber lo hubieran imaginado! Es mucho para ponenciar ahora mismo. ¿Sabes algo? Eres (más allá de tu género, sexo y biocapacidad) parte de ésta blogofamilia.

martes, 14 de agosto de 2007

Oh, meu Deus


Roberto Savino

Cuando te toca sentarte al lado de un obeso que ocupa el asiento junto a la ventana, más un tercio del tuyo, le echas la culpa al terrible azar que rige la existencia. Pero si te toca, como me tocó a mí en un viaje a San Francisco que casi me arruina la vida, sentarte al lado de una bellísima mujer, te felicitas por dentro porque tal fortuna no puede ser sino cosa del buen destino. ¿Su nombre? Eloisa Perreira, una rubia que aún tan lejos y luego ya de más de dos meses fuera de su Río de Janeiro, gozaba todavía del color bronceado que el sol de por esas playas le tatuó en el cuerpo. Nuestra conversación empezó al yo regañarla por estar leyendo algo de Paulo Coelho, ese autor al que está tan de moda criticar. Ella, con las gafas de sol a modo de cintillo, se volteó con una sonrisa amable y me preguntó por lo que yo leía. Le mostré un libro de Orhan Pamuk a quien ella admitió no conocer. La conversación fue adquiriendo forma y fuerza, llegando a revelarnos cosas que sólo segundos antes, al menos por mi parte, considerábamos "secretos". Así fue que me enteré que llevaba dos meses "persiguiendo" a Carlos Alberto, su socio en un negocio en el que, al parecer, no les fue bien. "Me debe dinero", dijo, "mucho." Yo traté de consolarla comentándole la belleza de su perfil contra la alfombra brillante de nubes que llenaba el óvalo de la ventanilla, pero ella, aunque sonrió ligeramente, siguió pensativa. Se le veía triste, y en su tristeza había una fuerza escondida que hacía que el avión se moviera de más y que el tiempo pasara demasiado incómodo y lento. Fue por eso que se me ocurrió hacerle esa pregunta de la que ahora tanto me arrepiento. "Dime, Eloisa, ¿en qué puedo ayudarte?". Recuerdo con miedo su hermosura, sobre todo cuando recibo las cartas manuscritas que me envía desde el psiquiátrico. En esas cartas me recuerda que me quiere y que ya el dinero no le importa pero que si no la saco rápido va a contarlo todo, va a decir que Carlos Alberto no fue a San Francisco para suicidarse saltando del Golden Gate, sino que fui yo, junto a Paulo Coelho, quienes le empujamos. Parece que su recuperación va - ¿cómo es que reza el dicho? - viento en popa… Oh, meu Deus.

lunes, 13 de agosto de 2007

Humor de Pong


El hombre lobo


Ramón Williams

Creo que saldré a pesar del silencio a mirar la luna. La luna y los interminables eclípses de Nicole saltándome encima como sólo ella. Anoche escuché aullidos y no fue Nicole. A decir verdad: El hombre lobo del hombre. El hombre hombre del hombre. El lobo hombre del lobo. El hombre del lobo bolo. El hombre bobo del bolo. El hombre lobo bolo. Era sábado, un sábado cansado. La luz de la primera estrella oradaba una teja, revelaba nicotínicas nebulosas en el interior de la nave. Deseaba ver a Magda agigantarse en la nebulosa, al volante del navescowish interplanetario; quería escuchar el ruido de las gomas en las gravillas de la entrada, el claxon en la oscuridad. Me pareció haber deseado aquello antes, deslizarme al déjà vu. Según teorías soviéticas no hay reminiscencias que valgan, Platón era poco más que un poeta y yo un tipo simple y agotado. Era verdad (una parte), me dolía la espalda pero entonces no pensé en Dolores; pensaba en eclipses de Nicole, otra vez en cierta cita sobre el tiempo y los amantes y sobre las citas en sí. Le dije al japonés parisino durmiente a mi lado que Nosequién era el último hombre y la noche de Babel el fin de la historia. Hoy sé que el de almendrados ojos no dormía. Llegada la marea de equinoccio, ciertos animales ciliados retroceden excesivamente sobre la arena, huyen demasiado lejos hacia el interior de la tierra; cuando el mar se calma son incapaces de volver a alcanzarlo: mueren en exilio tratando en vano de regresar al agua, cada vez más lejana, de recorrer al revés el camino que un impulso irresistible, inscrito en ellos desde su nacimiento y saturándolos con su energía, les había obligado a tomar. Esos animales o el saber genético que los atraviesa, su acuerdo con las fuerzas gravitacionales que rigen las mareas- pagan su exceso con la vida. Hipertélicos: han ido más allá de sus fines, como si una pulsión letal de suplemento, de simulacro y de fasto –ya que el mismo despliegue inútil se manifiesta en la producción de ornamentos miméticos en varias especies de mariposas- estuviera, desde el origen y marcada ya por la desmesura.

domingo, 12 de agosto de 2007

La búsqueda original de Maria Lassnig






Tumiamiblog

Es difícil asimilar que la artista austriaca Maria Lassnig viene pintando por seis décadas. Nacida en 1919, de familia campesina, Lassnig fue educada por las Ursulinas antes de ingresar en la Academia de Bellas Artes de Viena (su pasión, la tradición modernista era intocable durante la ocupación nazi). En los 60 la artista viaja a Paris donde por fin absorbe de primera mano la explosión cultural del momento. En 1949, Lassnig descubre una representación de la realidad filtrada por el tamiz de su mundo interior alterado. El reconocimiento del talento ha tomado tiempo: Lassnig fue “redescubierta” en los 80 y es sólo desde 2000 que comienza a ser exhibida a través de toda Europa. Hay influencias de Egon Schiele, del Accionismo Vienés y destellos fugaces del Art Informel. Marcadamente idiosincrásica, Lassnig cultiva un estilo de físicos monstruosos, caricaturescos, marcados por un feminismo corrosivo, y por qué no, con mucho humor (ha pintado series de monjas jugando balompié y viejas bailando con bastones).

sábado, 11 de agosto de 2007

El genio de Vsevolod Pudovkin



Tumiamiblog

En los anales del cine ruso de los años 20 se manejan los nombres de Sergei Eisenstein y Dziga Vertov ¿Por qué apenas se habla del genio del cineasta Vsevolod Pudovkin? Se sabe que Pudovkin es una figura tan importante como Eisenstein en la teoría del montage (la versión del primero es más simple y lírica). La diferencia entre los dos creadores es que Pudovkin utiliza el recurso montage en función de un estudio psicológico de personaje en la película silente (Einsenstein se va por el conductivismo de las masas). Para Pudovkin, la edición es una retórica de la imagen llamada a resaltar disonancias y conflictos internos en busca de una solución cinematográfica. Hay una búsqueda en el cineasta de la relación entre el tiempo y el sujeto, que algunos críticos han conectado con las teoría del Dasein de Heidegger en su Ser y el tiempo (escrito por esa misma fecha). Hay una preocupación proustiana en el cine de Pudovkin, quien admite que “el cine es el medio idóneo para redefinir la relación del hombre con el tiempo y el espacio”. El clip es de la película La madre, basada en una novela de Maxim Gorky. El filme narra la historia de una mujer que no puede comprender como su hijo está dispuesto a arriesgar su vida por su lealtad a la Unión de trabajadores durante la revolución del 1905. Sólo cuando el hijo es condenado a prisión la mujer reconoce en su fuero interno la necesidad de unirse a la causa revolucionaria. Notas: 1- El gran cineasta Jean Renoir fue influenciado por Le Brasier ardent (1923), coproducida por Ivan Mosjoukine, basada en los experimentos de Pudovkin. Renoir admite que fue allí que se decide a hacer cine. 2- ¿Por qué Einsenstein nombró a su perro Pudovkin?

viernes, 10 de agosto de 2007

¡Viva la muerte!



Para estos tiempos inciertos de guerra, terrorismo y post-carrera nuclear... no te pierdas la obra de Fernando Arrabal: ¡Viva la muerte! Próximamente en tu cine favorito.

Bushrap

The Invasion of the Body Snatchers



Pocos filmes de los 50 caracterizan la atmósfera de paranoia alucinante del macartismo como The Invasión of the Body Snatchers (1956). La obra maestra de Don Siegel (llamada por algunos “el filme más deprimente de la década”), nos anuncia el nuevo “horror al terror” que se vive en los albores del siglo XXI (no en balde se proyecta una tercera versión de la película). La inducción del pánico de hoy es de índole cultural: Tu amable y sonriente vecino (acaso de tez un poco más oscura y con acento foráneo) está dispuesto a reventarse en pedazos muy cerca de ti y los tuyos. Lo mueve una causa fanática, inmigrante y remota. Vivimos (como Schreber, el paciente paranoico de Freud) rodeados por replicantes infectados, “lanzados temporalmente a la tierra por un milagro divino”. Nota: El desenlace radicalmente paranoico de Siegel fue alterado por los ejecutivos de United Artists, quienes exigieron un final más esperanzador. No funcionó (algunos críticos de la época lo calificaron de “band aid to a beheading victim”).

The Big Knife

Tumiamiblog

jueves, 9 de agosto de 2007

Se cayó el dinero (circa 1970)






Adalberto Delgado

A los gritos de "one, two, three, four, what are we waiting for!" (que me sonaba al “pin-pon fuera, abajo la gusanera”) esperábamos en la reserva de los indios Miccosukee que se presentara nada más y nada menos que Janis Joplin. Mi Triumph Spitphire lleno de amigos y amigas de la época, para asistir al concierto del “loving.” Llevábamos (entre todos) aproximadamente media libra de “Colombian Gold” espigada en los campos de La Guajira y traída a Miami por socios de “Timbalito” y “Veinte Pesos”. Aprovecho para contarles la historia de este último. Veinte, un hombre de treinta y pico que se dedicaba a vender onzas de verdolaga por $20, residía en unos apartamentos detrás del puente de Flagler, a donde íbamos en busca de material. Se tocaba la puerta, él abría una portilla encima de la puerta y te preguntaba “cuánto quieres” y uno le decía: “veinte pesos”. Claro, que cuando te lo encontrabas en el Robert's de la Seis Avenida le decías, “qué bolá veinte pesos", a lo cual siempre contestaba, “sobreviviendo este exilio asere”. Volviendo a Janis: Se presentaba en el escenario y era como si todo se transportara a un lugar remoto de fulgores azulados al cual sólo llegas a través el sendero mágico del blues. Janis era la fibra de la sensualidad hecha voz: Pura decadencia. Mi compañera se toma un paper acid (LSD) y me dice: “estoy en la gloria”. Les confieso: Yo también. Para rematar, de sorpresa se aparece Joe Cocker y ahí se cayó el dinero. Mi amada y yo nos unimos en un abrazo inexplicable y simbólico, lleno de los colores del arco iris. Muy cerca, percibí ecos de óvulos rojos y anaranjados. ¡Qué Miami el de mi juventud!

miércoles, 8 de agosto de 2007

El Cantante de León Ichaso


Amílcar Barca

Aparece Puchy –la mujer de Héctor Lavoe- arreglándose el lampante vestido rojo en su apartamento de lujo de Nueva York. ¿Dónde va? Va a asistir –léase en doble sentido: Atender y acudir- a una actuación de su marido. ¿Qué esperas en la escena siguiente? ¿Quizás al rey de los cantantes retocándose el cuello de la camisa frente al espejo del baño, antes de salir juntos a escena en el Palladium? ¿Qué sucede entonces? Cuando regresen me lo explican. El Cantante es un film de contrastes fuertes: los “típicos tópicos” pero con notables aciertos. El guión salta la cronología en todo momento. La salsa de los 70 está bien documentada con la Fania All Stars, Willie Colon, Johny Pacheco, Jerry Massucci como productor, Rubén Blades. Las interpretaciones de Jennifer López como Puchy y Marc Anthony como Héctor, son buenas. A destacar: El interviú a Puchy rodado en blanco y negro azulado y los rasgos de ausencia y la personalidad -a menudo naïf- del protagonista. Una dirección de arte y vestuario muy lograda: Patillas largas, cabello afro, joyería de oro chusma, LP o carteles con diseños psicodélicos, el barrio de la Perla en San Juan, el Bronx, el Madison Square Garden, las Rayban ovaladas, el cine interior en super 8 mm, la decoración de los after hours. Lo mejor: la edición de los planos y la música. Ritmo trepidante. Fusión casi perfecta entre suceso trágico y melodía. De un punto high en el plot, a la revolución rítmica de la orquesta. Error garrafal de Ichaso: Inclinar la balanza demasiado hacia la tragedia de Héctor (el mundo de la droga cobra un excesivo protagonismo). Acierto incuestionable: El repertorio musical. De éste, me quedo con mi canción preferida y, además, se la dedico a ustedes, a “Mi gente” de este blog: Mi gente/ ¡Ustedes!/ Lo más grande de este mundo/ siempre me hacen sentir / un orgullo profundo...

martes, 7 de agosto de 2007

Carlos Cárdenas, croquis de la utopía





Jesús Rosado

(Imágenes por cortesía de Cuba Art New York)

Siempre comento que el curso de las artes visuales en la Cuba de los 50 quedó trunco. La espiral del abstraccionismo como contracorriente de las vanguardias idílico-nacionalistas más los efectos del boom gráfico comercial se desinflarían con el cambio de ideología en el poder. Apenas cuatro tristes tigres permanecerían extraviados y estertóricos bajo la avalancha del arte complaciente o coartado: una Eiriz casi outsider, un Umberto Peña marginado, un Antonio Vidal docto e introvertido y un Raúl Martínez capitulante. El único rescoldo de renovación formal sería el cartel bajo la mirada sentenciosa del DOR. Pero la simiente, tal como dicen las tradiciones abuelas, en terreno fértil siempre germina, y dos décadas después emergería ese fenómeno de los ochenta bautizado por Camnitzer como Renacimiento Cubano, cuya intención estaría conectada a la desinsularización del pensamiento visual. Dicho brote era la natural continuidad que se esperaba de aquellas reflexiones ensanchadas cincuentescas, como si la posmodernidad de nuestra latitud se anunciara temprano desde entonces para no redimirse sino hasta los ochenta. Una tendencia que pugnaba por emanciparse de las absolutizaciones culturales y las restricciones éticas. El arte de Carlos Cárdenas emerge, justamente, de entre el legado ochentoso, acompañado de todas las pasiones acumuladas por el silenciamiento prolongado. Su progresiva inmersión en la trama arquitectura-paisaje-signo quizás se origine de la perentoriedad social que le circundó; de contrastar lo precario habitacional y la agresión revolucionarista a la naturaleza con el preservacionismo impecable destinado al turismo. La angustia ante ese caos, incluido el exilio, puede haber predispuesto en Cárdenas la compensación a través de la armonía y el pastiche. El entorno en él se convierte en croquis de la utopia, espacios que se regeneran y se resignifican, cosmopolitas y cultos, bajo el influjo de Klee, elaborados con paciencia orífice hasta en el aparente abandono de circunstanciales líneas y figuraciones alienadas que apetecerían envidiables los virtuosos del quilting. Cualquier detalle bajo lupa de una de sus piezas revelará abstracciones, códigos y simetrías exquisitas y el fundamento maduro de su estética: cuerpo es sitio de residencia, y mente… sublimación del vasto paisaje interior.

lunes, 6 de agosto de 2007

Dale, deja tu comentario

A diario recibimos emails de amigos que quieren -pero no saben cómo- dejar comentarios. Es muy fácil. Primero, pincha aquí en la cuenta de gmail (de Google). Sigue las instrucciones y llena el formulario (si quieres pasar anónimo, simplemente escribe tu apodo donde dice name, tal y como quieres que se lea: te lo acepta, puedes poner cualquier last name). Escribe un password y responde las preguntas de seguridad (consejo: escríbelo todo, para que no se te olvide) . Cuando termines, pincha I accept. Create my account. Te sale entonces una página con tu cuenta nueva. Vuelve a la página de tumiami y escribe tu comentario... donde dice comments, abajo del post, pon tu user name y el password que acabaste de sacar en gmail. Pincha Publish your comment y tu comentario irá directamente a nuestro mailbox y lo agregamos. Así de sencillo. Dale, comenta que no hay blog sin comentario.

Deslices de la retórica peninsular


Alfredo Triff

He leído el artículo retóricamente peninsular de la estimada Mirta Ojito titulado “Un refugio entre los polos de la política cubana” (traducción del que ya apareció en el New York Times). Primero, observo el tono empírico axiomático (con humos de encuesta). Ojito toma como paradigma una grabación comercial en la capital española entre Bebo y Chucho Valdés y la convierte en una especie de armisticio en tierra de nadie (imagino una Jerusalén en litigio, circa 1948) para afirmar -sin ninguna evidencia- que los artistas e intelectuales cubanos prefieren vivir en Madrid a vivir en la capital del exilio. ¿Razones? Madrid es “neutral” (ni La Habana ni Miami). Entre nos, ¿desde cuándo el artista o intelectual cubano de a pie puede escoger a donde viajar? El tono de Ojito me asombra: “[Madrid] ... ciertamente es la preferida (“certainly the preferred one”, en la versión en inglés) para artistas e intelectuales cubanos de todas filiaciones políticas.” ¿Ciertamente todas las filiaciones... seguro Mirta? O ésta: “Madrid se ha convertido en un acogedor terreno neutral para los muchos y grandes artistas e intelectuales cubanos que viven aquí” (de la premisa casi infiero que si vives en Madrid ¡coño! ya eres grande). ¡Afloja Mirta! Traes como ejemplo a dos intelectuales premiados (Antonio Ponte y Raúl Rivero) y una banda importante de músicos con tremendo aparato publicitario detrás (Habana Abierta) ¿y por arte de magia me los conviertes en el común denominador de los intelectuales y artistas que se van de Cuba? La premisa de tu artículo es simplemente falsa. Dependiendo de tu óptica Miami podrá ser una mierda, pero créeme que conozco tantos intelectuales y artistas (por cierto no mencionas a ningún plástico) del peso de los que citas en tu artículo que viven aquí porque les da la gana. Tu definición de neutralidad distorsiona el hecho de que hay mucha gente que vive aquí y vive feliz (a Madrid... si acaso de vacaciones). Por supuesto que hay artistas e intelectuales que preferirían probar suerte en España, pero no por las razones que aludes, sino por lo que apunta Rivero al final de tu artículo. Son razones prácticas: el lenguaje y la posibilidades de triunfar en lo tuyo en tu propio idioma.

EL Navigachón de Hialeah

(Via Carlos de Villasante)

domingo, 5 de agosto de 2007

"I love this dirty town"


Tumiamiblog

Diálogo rápido y corrosivo, lleno de slang sagaz, disparado a ritmo de trama nocturna obscena en la cloaca misma de la megalópolis moderna. Sweet Smell of Success (1957) es considerado un film único. Obra maestra con libreto de Clifford Odets (“Notorious”) y Robert Aldrich (“The Big Knife”), trabajo de fino pormenor de cámara a cargo de James Wong Howe (de un Manhattan noir, porosamente sicalíptica) y la música cool de Elmer Bernstein (con la ayuda del quinteto de jazz de Chico Hamilton). En el transcurso de 36 horas se relata la historia de dos seres humanos al límite del parasitismo mutuo. J.J. Hunsecker es un poderoso columnista de la prensa amarilla en el Globe, Falco es un agente de prensa y su perro faldero (Falco sueña con ser Hunsecker). ¿Por qué Hunsecker alimenta y sobrelleva la presencia de una rata como Falco? Para que destruya la reputación del joven guitarrista de jazz Steve Dallas, quien ha tenido el valor de flechar a Susan (la hermana del columnista). La manipulación de Hunsecker es despiadada, pero la víbora de Falco puede esperar pacientemente el momento preciso para el ataque (algo que Hunsecker saborea en su papel de encantador sádico). Hay bocadillos inolvidables como éste de J.J. a Falco: “I’d hate to take a bite out of you. You’re a cookie full of arsenic”. De “La mentira maldita” dice Cabrera Infante (uno de sus filmes preferidos) en Cine o sardina: “En esta película Tony Curtis, que trajinaba servil para el vil Burt Lancaster, calumniaba en la prensa de Nueva York al novio de la hermana de Lancaster, cuya pasión incestuosa era la araña de la trama. En el original Curtis llamaba al renuente Romeo, que era un jazzman, con los epítetos épicos de drogómano, mal músico y comunista. En la versión doblada el pobre calumniado seguía siendo mariguanero y mal músico ¡pero había desaparecido el carnet del partido! ¿Quién blanqueó al músico rojo? Cualquiera sabe. Pero el que sabe sabe que el membrete estaba ahí antes en la banda sonora. No es que el doblaje pueda servir como he dicho a una forma obsoleta de censura, sino que el mismo doblaje es una forma de censura”.


sábado, 4 de agosto de 2007

Comment Wang-Fô fut sauvé





Rosie Inguanzo

El animado Comment Wang-Fô fut sauvé, de René Laloux y Phillipe Caza, está basado en un cuento con el mismo título de Marguerite Yourcenar, incluído en Cuentos orientales, e inspirado en una fábula taoísta de la antigua China. Es narrado en primera persona por un príncipe siniestro y de su divinidad cautivo, cautelosamente resguardado de todo lo mundano. Envidioso de los ojos del viejo maestro (conociendo el mundo exterior sólo a través de los dibujos del artista), lo hace traer para hacerlo matar junto con su leal aprendiz Ling, y arrancarle (parafraseando a M.Y.) los silencios, al umbral de los templos sagredos, el arrobo del laúd en manos de una princesa, la flor que lucha con el viento y el color verdoso que adquiere el rostro de los muertos (el prestigio de la soledad -anoto). Rueda la cabeza de Ling y su maestro, ajeno al dolor, cuestiona ensimismado el color rojísimo de la sangre. Wang-Fô termina inmerso en las aguas de su último cuadro; a la vista ciega del príncipe, su amado Ling lo recoge en una barca para emprender el viaje interminable por el interior de una pintura viva.

Anhelos y odios


Marguerite Yourcenar

Desearía vivir en un mundo sin ruidos artificiales e inútiles, sin velocidad y en el cual la noción misma de velocidad sería despreciada o aborrecida; los medios rápidos de transporte estarían reservados para las profesiones indispensables o para algunos casos graves. Un mundo sin efusión de sangre humana o animal, en el cual todo crimen se consideraría odioso, conllevando sanciones prácticas y purificaciones morales. El hombre manchado de sangre, automáticamente apartado por estimarse mancillado, extraviado e insensato. Un mundo en el cual la sexualidad, en todas sus formas, se consideraría sagrada, aunque no necesariamente situada en el más alto rango de lo sagrado. Un mundo en el que sería vergonzoso e ilegal tener más de tres hijos. Un mundo en el que la prostitución sería solamente ritual. Un mundo que tendría muy en alto la idea de renovación y que despreciaría la noción de novedad. Un mundo en el que todo objeto viviente, árbol, animal, sería sagrado y jamás destruido, salvo por absoluta necesidad y con un sentimiento de aflicción. Un mundo sin idolatría pero rico en respeto. Un mundo en el cual la muerte sería una gran aventura. Un mundo en el cual el suicidio sería la norma cuando comenzara el debilitamiento irreparable de las facultades. Los que a ello se negaran podrían vivir, pero sin honor. Odios: La velocidad inútil. La agitación inútil. La publicidad, es decir, la impostura. La rivalidad económica llevada al paroxismo. La fabricación de objetos inútiles. El sometimiento y embotamiento de las masas ocupadas en fabricar esos objetos [...] La separación del hombre de las formas animales y vegetales vivas. El ruido mecánico.

viernes, 3 de agosto de 2007

Niña Africana


Alcides Herrera

Te dije que tenía ganas de llenar cualquier página en blanco. A mi juicio, debió sonarte sexy. Un día como hoy, después de lavar cinco yates en Cocoplum, tu servidor no vale un dracma, un culo. Me reí de todos los diarios y no he dejado de hacer el mío, que disfrazo incluso para mi consumo, usando formaciones cuyo sentido físico olvidaré frente al espejo. Una síntesis: “1. Mis oídos han mejorado; más bien se fue el dolor; pero el dolor deja siempre un recuerdo, el feeling de que algo aún debería estar allí. 2. En Galiano´s un tipo grande me agitó; tuve que romperle la Heineken en la frente para que prometiera no meterse jamás con alguien de Sancti Spíritus y, cuando ya estaba en el piso, explicarle dónde queda. 3. Si te entra esa clase de picazón, compra Mc Arthur y échate en la parte afectada: conocerás lo que llamo alivio rápido...” En su mensaje escribió la palabra suspiro entre paréntesis, y también esto: “Me fui del mundo para mejorártelo. Uno despega también en Kazajastán, sin propósito fijo, y luego advierte (pum!) que se acabó la vida. Frente a la superficie que te refleja con pulcritud, con aire de menos, quedan unas pocas palabras para el Creador, pero nunca serán las necesarias ni te convertirán en el fascímil que se lleva la muerte.” Viendo esas fotos y haciéndome una idea del invierno, en realidad ha cambiado la información. Y está sellada como palabras de libro sellado, “el cual si dieren al que sabe leer y le dijeren ‘lee ahora esto’, él dirá ‘no puedo, porque está sellado’”. Tenía ganas de llegar primero de la marina y prepararle un detalle francés. Se funda el cosmos, crece. Un día como hoy, pienso en pastillas más populares. Tan sólo imaginando que no serán como las del 2000, me aparto del grupo y vomito disciplinadamente sobre la alfombra. Mentirle (y sólo me refería a la necesidad de llenar cualquier página en blanco) me dio inspiración para compadecerme de otra niña africana.

jueves, 2 de agosto de 2007

Por el amor de Dios


Les presento la joya del momento: Por el amor de Dios del artista británico Damien Hirst. Se trata de un cráneo real con 8,601 de los mejores diamantes del mercado, incrustados en una máscara molde de platino que pesa 2,156 gramos. Pincha aquí para ver el delicadísimo proceso de orfebrería odontológica de la pieza. Precio: 100 millones.(Merci, Critical Miami).

Comida cubana miamense buena y barata


Adalberto Delgado

¿Vienes de viaje a Miami con deseos de comer buena comida cubana? Lamento decirte que nuestra gastronomía miamense deja mucho que desear. Esos restaurantes que otrora servían platos criollos deliciosos han perdido su magia. La nueva onda son los puestecitos que te venden completas o almuerzos baratos dentro de los supermercados (como el famoso Casablanca). A continuación ofrezco mi selección: El Nuevo Siglo en la 13 avenida y la 8: arroz con calamares hecho al momento por $5, además de otros muchos especiales diarios. La Roca, 53 calle y la 8: sirven completas a $5.50, que incluyen carne, frijoles, arroz, viandas (y si hay, puedes sustituirlo por ensalada); en el menú tienen mangú y mofongo, frituras de bacalao o de harina, chicharrón, etc. Otro cinco tenedores de palo es La Sorpresa, en la avenida 45 del NW y la 7 calle: La sopa de pollo más deliciosa de Miami, sólo $2 por el tamaño normal y $4 por la grande (de eso comen por lo menos tres personas). Por el área de Flagler y la 57 avenida, frente al palacio de los jugos, tienes Mi Cafetal, donde una señorita nica con una mano bendita para la cocina ofrece especiales diarios por $4.50; además de nuestros platos criollos hay comidas típicas nicaragüenses (nacatamal por $3.50). Los Laureles Supermarket, en la esquina de la 1ra a del SW y la 20 avenida encontrarás a un chino instalado con un wok sazonando a la vista del consumidor, en un counter tipo supermercado cubano, pero con comida china. El Latin Café, en el shopping de Bird Road y la 84 avenida, sirven comida abundante y deliciosa. La Camaronera de Flagler y la 20 avenida sigue sirviendo la mejor sopa de pescado de Miami, delicioso pan con minuta, frituras de carita, huevas y todo tipo y marisco a un precio módico (arroz con mariscos - jueves, viernes y sabado a $8). Espero respuestas de parte de blogolandia sobre mis recomendaciones (advierto que el kid de la cosa está en precio y calidad al gusto cuban, combinación harto difícil).