sábado, 4 de agosto de 2007

Anhelos y odios


Marguerite Yourcenar

Desearía vivir en un mundo sin ruidos artificiales e inútiles, sin velocidad y en el cual la noción misma de velocidad sería despreciada o aborrecida; los medios rápidos de transporte estarían reservados para las profesiones indispensables o para algunos casos graves. Un mundo sin efusión de sangre humana o animal, en el cual todo crimen se consideraría odioso, conllevando sanciones prácticas y purificaciones morales. El hombre manchado de sangre, automáticamente apartado por estimarse mancillado, extraviado e insensato. Un mundo en el cual la sexualidad, en todas sus formas, se consideraría sagrada, aunque no necesariamente situada en el más alto rango de lo sagrado. Un mundo en el que sería vergonzoso e ilegal tener más de tres hijos. Un mundo en el que la prostitución sería solamente ritual. Un mundo que tendría muy en alto la idea de renovación y que despreciaría la noción de novedad. Un mundo en el que todo objeto viviente, árbol, animal, sería sagrado y jamás destruido, salvo por absoluta necesidad y con un sentimiento de aflicción. Un mundo sin idolatría pero rico en respeto. Un mundo en el cual la muerte sería una gran aventura. Un mundo en el cual el suicidio sería la norma cuando comenzara el debilitamiento irreparable de las facultades. Los que a ello se negaran podrían vivir, pero sin honor. Odios: La velocidad inútil. La agitación inútil. La publicidad, es decir, la impostura. La rivalidad económica llevada al paroxismo. La fabricación de objetos inútiles. El sometimiento y embotamiento de las masas ocupadas en fabricar esos objetos [...] La separación del hombre de las formas animales y vegetales vivas. El ruido mecánico.

15 comentarios:

Raysa dijo...

Bello post y muy apropiado para estos tiempos agitados que vivimos. Yourcenar es una de mis escritoras preferidas.

boniato dijo...

boniatillosiemprehaqueridoservegetarianoycadavezcomemenoscarne...............tampocolegustairacomprarcosasinutilestarecosytarecos.
unamargaritaesunamargaritaesunamargaritaesuanmarguerite.

el cabron dijo...

El post merece analisis:

Un mundo en el que sería vergonzoso e ilegal tener más de tres hijos.

Demasiado fuerte.

Odios: La velocidad inútil. La agitación inútil. La publicidad...

Noooo por tu madre, que vivo de eso.

nodireminombre dijo...

Hola Triff, me pierdi un par de dias por mi salud mental. Si no me iba de Miami me cogian unos familares muy "cheos", cheisimos, gritones por los ninos chiquitos. Nos fuimos y le dajamos la casa el perro y todo con tal de no aguantarlos. Yo tambien odio muchas cosas que odia la Yourcenar, gran escritora de Memorias de Adriano.

Soy feminista dijo...

No hay duda que en esas palabras de Yourcenar se puede apreciar el discurso feminista de Simon de Beauvoir en The Second Sex. Primero el existencialismo que legitima el suicidio como una manera de liberación. Luego el aspecto de la sexualidad de la mujer en el matrimonio. La mujer no es una máquina de hacer bebés. Creo que estoy de acuerdo con todo lo que plantea Yurcenar, o con el beneficio del tiempo, un poco más radical.

Soy feminista dijo...

Me encantó el animado. Gracias.

JR dijo...

Anhelos y odios compartidos, Marguerite. Ven, siéntate a mi lado. Conversemos...

A.T. dijo...

No dire, espero que estes bien. Cuida tu salud mental sobre todas las cosas.

Alex en NY dijo...

"Cuando Zenón es un adolescente este decide emprender un viaje en el cual desea conocer nuevas cosas y adquirir conocimiento en el área de la medicina y alquimia. En algún momento de su viaje este opta por volver a brujas pero sabe que tiene que cambiar su identidad para asegurar su vida por lo cual decide llamarse Sébastien Théus, cuando llega se instala en la casa del barbero-cirujano Jean Myers maestro y colega de Zenón; en su estadía ambos comparten recuerdos cuando este era un adolescente, además también discuten acerca de la vida.

En la casa de Jean Myers habitaba además una mujer llamada Catherine, criada de aquel hombre, esta mujer fue la que le enseño a Zenón a hacer el amor cuando este era un adolescente pero lo que no se imagino Zenón fue que esta mujer lo acosaría cada noche tratando de repetir aquellas noches de pasión.

Jean Myers se encuentra muy enfermo, en realidad no se sabe que hacer para parar su enfermedad, su criada harta de aquel hombre decide envenenarlo acabando así su vida de sufrimiento.

Zenón siente una gran tristeza por la muerte de su amigo y decide investigar la muerte de su colega, es así como se da cuenta que Catherine fue la responsable, pero decide no delatarla ante de la justicia ya que de hacerlo esta podría ser quemada en la hoguera.

En un día como cualquier otro de su vida una mujer pasa vendiendo productos lácteos, Zenón se da cuenta de que esta mujer es una antigua amiga suya llamada Greete, ambos comparten gratos momentos pero esta no se da cuenta de su verdadera identidad.

Zenón a pesar de tantos incidentes que ha tenido empieza a recordar todos los sucesos que habían acontecido durante la estancia en otros países en los cuales había poseído mujeres así como había adquirido conocimiento sobre sus maestros.

Un día en el que Zenón decide ir a cenar a un bar conoce al prior de brujas, este anciano posee una enfermedad mortal, pero a pesar de todo Zenón decide aplicar sus conocimientos medicinales sobre aquel hombre.

Cuando este va al lugar de residencia del prior ambos tienen discusiones sobre las atrocidades que ha hecho la iglesia, blasfemia, cielo e infierno, este tipo de discusiones son tan molestas para aquel hombre impío que llega un momento en que a Zenón le empieza a disgustar la presencia de aquel hombre enfermo.

Pero el prior no es la única persona que recibe los tratamientos de Zenón, también es atendido por este un hombre llamado Hans que sufrió una lesión muy grave en su pierna, Hans es un prófugo de la justicia por haber asesinado a un capitán y además por destruido algunos de los símbolos religiosos de la iglesia. A pesar de Zenón saber aquellas cosas que había cometido aquel hombre decide ayudarlo. Este era consiente que si lo descubrían haciendo este tipo de cosas podría ser asesinado por las costumbres que regían en la época de la inquisición, pero gracias a la suerte que este posee las cosas salen bien y Hans recupera su estado normal.

En su estadía en el monasterio Zenón se da cuenta de que Cyprien es un fraile que oculta una poderosa verdad detrás de su mascara de ironía, por lo tanto decide investigarlo y se da cuenta que este se escapaba por las noches a los baños del monasterio con unos amigos y amigas ha hacer orgías; Zenón al reflexionar sobre aquellos actos decide también encubrirlo ya que si los delataba podrían correr la suerte de ser quemados en la hoguera.

Seguía pasando el tiempo y ocurrió lo inevitable, el prior muere a causa de su enfermedad mortal, a pesar de sus discusiones con el prior Zenón siente cierta tristeza por su muerte, pero es consiente de que su estadía en Brujas puede levantar sospechas ya dicha sobre dicha muerte se podría iniciar un proceso de investigación en el que probablemente podría estar el, es por esto que decide abandonar Brujas.

Para Zenón llegar a su destino llamado Inglaterra tiene que pasar por una serie de pueblos en los cuales a la hora hospedarse en un lugar consigue información sobre quienes son los gobernantes de aquellos pueblos y que se hace contra los herejes y blasfemos.

En una de sus estadías en un pueblo decide ir al muelle a cotizar su viaje a Inglaterra pero las personas encargadas de los barcos se rehúsan a llevarlo a aquel destino porque sus vidas correrían peligro, así que Zenón decide no insistir y busca otra cotización pero se encuentra con una respuesta similar a la anterior. Cansado de persuadir a los banqueros decide volver a Brujas por dos razones, la primera porque nadie estaba dispuesto a llevarlo y la segunda porque un grupo de personas estaban dispuestos a hacer estragos en aquella región. Al llegar a brujas siente alivio al saber que no hay rumores acerca de él.

Más tarde en brujas Zenón hace contacto de nuevo con Cyprien y este le confiesa que aquella mujer llamada Idelette con la que tenia contacto sexual estaba en cinta y además que esta lo había dejado por otro hombre. Días mas tarde se llega a saber que aquella mujer pocas después de dar a luz asesina a su hijo, por este homicidio Idelette es llevada a la cárcel y además de confesar que el padre de su hijo es Cyprien confesó cuales eran los demás frailes que hacían parte de aquella orgía.

Como consecuencia de aquella acusación Cyprien es llevado a prisión y obligado a confesar, este miente diciendo que Zenón era cómplice de aquellos actos logrando con esto tratar de rebajar su pena, así las autoridades deciden a arrestar a Zenón, este ante la corte deja sorprendido a mas de uno al confesar su verdadero nombre.

Idelette, Cyprien y los demás frailes mueren gracias al hacha del verdugo ya que ser quemado en la hoguera es una forma muy dolorosa de morir.

A la hora de hacer el acta de acusación Zenón es respaldado por unos y castigado por otros, respaldado por haber sido caritativo con las personas que poseían algún tipo de enfermedad pero castigado por sus escritos herejes (proteorías) y porque en ese momento muchos creían a los demás las falsas acusaciones impuestas por aquellas personas.

Zenón genero tanta polémica en Brujas que incito a muchas personas a buscar sus escritos a fin de encontrar más argumentos que aceleraran su proceso de muerte.

En el juicio que se llevaba a cabo muchos estuvieron a favor pero muchos mas en contra, entre estos se encontraba Catherine quien atestiguo en contra de Zenón diciendo que fue él quien había envenenado a Jean Myers y posteriormente describió minuciosamente sus actos sexuales con aquel viejo huraño. Mas adelante llego una carta en la que se decía que Zenón había ayudado a Hans, prófugo de la justicia por haber asesinado a un capitán; es decir todo iba de mal en peor, pero Zenón negó haber hecho tales actos, aunque sabia que en cada verdad siempre hay un poco de mentira y viceversa.

Bartholommé Campanus el canónigo siente que puede hacer algo por aquel hombre condenado a muerte, así que decide enviar una carta a su sobrino Philibert para que este pueda hacer algo al respecto.

La carta llega a su destino y es leída por Marta hermana de Zenón y por su primo Philibert, Marta no esta muy dispuesta a ayudarlo debido a la envidia que le carga, producto de saber que ella nunca pudo hacer lo que aquel personaje logro en el transcurso de su vida. Pero Philibert si esta dispuesto a acceder a la petición de su tío y por consiguiente a ayudar a Zenón, así que la carta es enviada de nuevo a Brujas con algunas viandas para Zenón.

El canónigo visita Zenón en la cárcel, ambos tienen varias discusiones filosóficas acerca de sus escritos, inventos, las doctrinas de la iglesia y forma de pensar.

A medida que transcurría la conversación el canónigo le reprocho a Zenón el hecho de no haber confiado en el desde un principio ya que este era su maestro cuando Zenón era un adolescente, pero la verdadera intención del canónigo era disuadir la forma de pensar de Zenón a fin de que este tuviera alguna posibilidad de salir de aquellas cuatro paredes, pero todo resulta en vano, Zenón parecía ser mas rebelde que nunca y estar mas firme en sus pensamientos herejes. Bartholommé se siente triste ya que su misión no fue cumplida y piensa que la forma en que va a morir Zenón va a ser muy trágica.

A pesar de todo Zenón es consiente que el camino a recorrer hacia su muerte se hace cada vez mas corto al pasar los minutos. Al pasar el tiempo encerrado en esas cuadro paredes de cemento y adobe, Zenón comienza a filosofar sobre su vida y la muerte que le espera, así que prefiere como forma de muerte suicidarse en vez de ser quemado en la hoguera o poner su cabeza a disposición del verdugo. Zenón aun recuerda tener en aquel lugar una cuchilla lo suficientemente afilada para poder cortar cualquier parte de su cuerpo, por consiguiente decide cortar su pierna y su brazo y dar los últimos pasos para llegar al final del camino de su vida".-- Marguerite Yourcenar, Opus Nigrum

JR dijo...

Marguerite y yo hemos estado platicando hasta hace un rato. ¡Fantástico! Tiene intelecto pródigo y sin prisa. Mueve las manos como palomas de seda y cuando dice sí nunca asiente con la cabeza. Me estuvo mirando con rareza como si deliberara un personaje. En cierto momento me dijo, "todo ser humano que halla vivido la aventura humana, vive en mí". Lo dijo con voz queda, tal vez temiendo que el peso de la frase retumbara. Su osadía me puso torpe. Nunca fui silencio tan involuntariamente prudente. Creo que la iniciativa la hizo más bella. La sentí erguirse amenaza distinguida. Crujió algún pliegue íntimo de sus jardines apagados y entre maternal y ligera se adelantó hasta mí. "Existe entre nosotros algo mejor que un amor: una complicidad", murmuró candorosa. Y cuando abrí los ojos ya no estaba más que la pluma de cisne y esa hebra larga y delicada de platino inmemorial.

enemigorumor dijo...

Muy feminista la Yourcenar, sin embargo todos sus personajes centrales son hombres.

Soy feminista dijo...

Enemigo rumor: La investigación de Yourcenar no se centra en esa fase del feminismo que vemos más tarde durante los 80 y 90 donde el feminismo se comprende lo suficiente como para explorarse a sí mismo desde una otredad dentro del sexo, dentro del género femenino en per se, sino en la diferenciación entre lo femenino y lo masculino. Es claro que en un momento en que el feminismo es todavía muy nuevo (por allá por los 50 y 60), la fijación de Yourcenar fuese entender el feminismo desde el ángulo del “otro”. Por ejemplo, escribiendo sobre hombres (como es en el caso de su Adriano, la escritora busca descubrir la madeja de otredad de lo femenino).

Adal dijo...

el feminismo es "soooo pasé" la verdad que esa trova ya esta tan añeja! se fue de moda hace rato. ponganse sus sallitas y dejen el feminismo pa'l parque! oye alex, con tantas cosas que hay para hacer en ny y sobre todo en el verano y tu escribiendo esas longanizas, brother! sale, sale un poquito a la calle y disfruta de la realidad, nagueriero.

Nilo dijo...

jr, sublime tu monte con la belga. Sigue practicando. Un día miraremos rasante al suelo de este blog y veremos cómo apenas tocas el suelo con la punta de un zapato.¿Ya te sentaste con la mismísima Blavastky?

RI dijo...

Si Nilo, la verdad Jesu que tu conversacion con Yoursenar es maravillosa. Yo que soy devota de la belga he imaginado alguna vez conversaciones con ella. Con su espiritu.

Feminista, como siempre traes muy buenos puntos. Lamentable que algunos caballeros del blog no aprecien tu intelecto. Que necio es salir huyendo ante una palabra que ha significado tanta justicia. Una palabrita apenas bajo cuya bandera hoy, ahora mismo, se ayuda a que unas ninyas no sean decapitadas en Arabia Saudita; protegidas por los mismos derechos se trata de evitar que no muera una mujer diariamente en Espanya, apunyalada o golpeada por su marido...en fin.