miércoles, 31 de diciembre de 2008

Déle a la matraca que es 31



Rosie Inguanzo

Ahora, más que en ningún otro periodo del año, queramos o no, tomamos parte en la consumación de símbolos fundamentales: rituales festivos, salpafuera jubiloso, para sepultar cierta tristeza de fin de año, nostalgias -grafía de la realidad, aproximaciones a lo vasto e inaprensible que nos acaece. Y la muerte, quizás la más aludida y representada por estas fechas, aumenta en un 20%, según el rigor científico del profesor Robert E. Davis. Valga agregar que el ilustre científico ambientalista, de la universidad de Virginia, reconoce que esto no necesariamente se debe al frío y las enfermedades invernales, ya que sucede por igual en el gélido NY que en el cálido Miami. El tal profesor está casi obligado a ofrecer datos y argumentar evidencias y estudios estadísticos, pero a otros nos es más sencillo asumir que durante estas fechas hay una mayor propensión anímica a la muerte. Incluso que todos los "sobrevivientes" del fin de año morimos un poco y que estas silenciosas ejecuciones internas pueden crear gran ansiedad. Ese es el recordatorio de la estación invernal: enfrentarnos cara a cara con la muerte inevitable, fin de ciclo. De ahí que en ferviente desafuero corramos a representar tan contundente designio. Por suerte, de la muerte (misterio al fin) no sabemos nada, si acaso su umbral, que es hasta donde llega el humano saber. Y ahí es donde la fe viene a alternar con las especulaciones “suficientemente justificadas” que propone la ciencia. Las representaciones simbólicas de nuestra finitud van desde el rojo sangre -que tanto nos adorna por esta época del año-, los cubos de agua por los balcones, los singulares rituales religiosos y hasta las comelatas familiares que ponen sobre la mesa mucho más que el dictado menú: sirven también el lazo familiar necesario que nos alivia de la muerte, el consuelo de la continuidad y de no sabernos solos ante la selectiva Dama de la guadaña (o todo lo contrario). Y es que el Hijo del Padre escogió fecha para nacer, reafirmando así la punzante realidad existencial del hombre. Para cuando el año termina y somos más viejos o más puros, recapitulamos sobre la importancia de nuestras vidas, sobre todo lo que hemos perdido y seguiremos dislocando con relativa torpeza (ya que no pasamos entrenamiento alguno para vivir más que el día a día), también distinguimos (y esto es particularmente compasivo por parte del orden de las cosas) que somos un poco más resistentes en lo efímero, que nos han nacido bondades como hijos y sueños donde la vida renace en sí, que después del gris suceden días de sol y renovada resignación y hasta tenues alegrías. Palpamos los remiendos del cuerpo, su cifrada autonomía y conjuros de permanencia. Por todo ello, si usted se deja llevar por un resfriado a la melancolía, o sale a comprar desaforadamente hasta empeñar la vida a cambio de gratificaciones inmediatas; o si, usted rompe relaciones, toma resoluciones, corre a reconciliarse, come más que de costumbre y sube unas libritas, dé gracias a Dios que tiene todos esos recursos simbólicos para expresar su ansiedad ante la muerte. Valga insistir en que la muerte, la mort, der Tod... es mera ostentación simbólica también (el leguaje lo es y Ella no se escapa). O sea, un algo desconocido y por ende potencialmente esperanzador. Así que represente a como de lugar el misterio, aproxímese con… menos miedo, exorcícelo, lance serpentinas tornasoladas, déle a la matraca, beba de unas uvas, desee sin escrúpulos, ofrezca flores blancas a Yemayá y sople su corneta al vacío del año que se nos muere. Feliz año nuevo.

9 comentarios:

grettel j. singer dijo...

yo tendré mi cubo de agua listo, la maleta en una mano, la maraca en otra, la corneta y las uvas en la boca, un huevo a punto de ser arrojado en la intersección, y claro yemamá complacida. ya a las 12:10 estoy exhausta.

feliz año nuevo! les deseo todo lo mejor, en todo momento.

Anónimo dijo...

Felicidades para ti y el Flaco Rosiiiii!!!
CAmarott

JR dijo...

Feliz Año a todos! Brindemos por un 2009 que aunque más humilde esté mejor repartido

Anónimo dijo...

Intento no ser supersticiosa, pero limpiar la casa con agua es positivo en cualquier fecha del año. Les deseo salud y fuerza para que tumiami siga asi de bonito y felicidad para que contagien a todo el universo con ella. Love y que se diviertan todos muchisimo.

Cristina dijo...

Es todo un poema este texto. Y una incitación a renovar nuestros enlaces con la vida un año más. Me reconforta cuando alguien ve a través de los manidos rituales la claridad del por qué se celebra, nos acerca esa lucecita desde lo lejos... Y no temer hablar de los fundamentos de nuestro existir, que son tan bellos como dolorosos. Hagamos catarsis cada uno a nuestro modo y ojalá sea como dice dice JR para entrarle a un nuevo año más humilde pero mejor repartido. Gracias y felicidades a todos.

Carlos Pintado dijo...

Saludos para todos!!

Anónimo dijo...

Felicidades. Que el 2009 se disfrace de salud y alegría.

Speedy González

Soy feminista dijo...

Rosie, qué lindo pensamiento. Feliz año nuevo.

boniato dijo...

felicidades ahora y siempre ......les desea boniatillo el perdido