lunes, 17 de noviembre de 2008

Luz de Lucero brillando sobre Patchogue


Isa Alfonso

La muerte el sábado 9 de noviembre de Marcello Lucero, joven ecuatoriano de 37 años, a manos de siete adolescentes en busca de rostros hispanos a quienes ‘dar una golpiza’ nos ha dejado consternados. Patchogue, lugar del crimen, es un pueblito de Long Island, New York, con un elevado porcentaje de población ecuatoriana. No hay que repetir la historia completa de que son los inmigrantes quienes realizan el trabajo duro en los campos, la construcción y en la industria de los servicios. Digamos tan sólo que Marcello trabajaba en una lavandería, y le enviaba dinero a su madre en Ecuador, regularmente. Nos contó Joselo cómo todos los viernes se reunían él y su hermano Marcello en casa de una señora a quien le pagaban por hacerles una comida casera, buscando acaso recuperar el sabor perdido de la patria. ¿Qué es lo que estaba en la mente de los muchachos –si es que merecen tal clasificación- que atacaron a Lucero, apuñaleándolo mortalmente? ¿De dónde proviene semejante odio? He tenido que salir de Miami para darme cuenta de que desconocía muchas cosas de este país. Recuerdo que a veces, cuando frustrada por la parca vida cultural de Miami a principios de los noventa, despotricaba contra ésta, alguien me decía: es que esto no es los Estados Unidos. Espera a salir de aquí y verás. He salido de Miami y además de ver cosas maravillosas, he visto también el horror. Apertrechada en las infranqueables y cómodas trincheras de la cubanía mayamera, desconocía la cara del racismo y del odio visceral. No entendía entonces cuán afortunados somos allá. Cierto es que la vida cultural de Manhattan, Brooklyn y hasta Queens, avivan y estimulan la imaginación. Pero hay que ver qué pasa más allá de las luces y de los puentes colgantes. Patchogue, lugar del crimen de Marcello, es donde enseño español y literatura en un College de artes liberales. El pueblo, perteneciente al condado de Suffolk, queda tan sólo a cuarenta minutos de Manhattan. En el mismo condado ocurrieron los eventos de Farmingville en el 2001, cuando que dos mexicanos fueron golpeados casi hasta la muerte. Steve Levy, ejecutivo del condado, insiste en afirmar, no obstante, que el crimen de Lucero es un ‘evento aislado’. Desafortunadamente, ni los eventos son aislados, ni sus legislaturas y esfuerzos anti-inmigrantes lo son. Levy se ha encargado de preparar un buen caldo de cultivo para la fermentación del racismo, la ignorancia y los actos delictivos contra los hispanos de Suffolk, quienes son asaltados por racistas con más frecuencia de lo que se conoce, pues debido al estatus de indocumentados de algunos, temen acercarse a la policía a denunciar los hechos de criminalidad de que son víctimas, so pena de ser arrestados y deportados. Tengo que admitir que como mismo me ha encantado esta ciudad con su misterio de neón irresistible, me ha aterrado con una faz suya que no conocía. Por ahora, prefiero contemplar la luz tenue y parpadeante de Lucero que, ascensional, ilumina los inhóspitos parajes de Patchogue.

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Uiiii que frio. Regreso mas tarde con un chocolate calentico.

Anónimo dijo...

Siempre ha existido y seguira existiendo el odio que existe entre muchos americanos hacia los "latinos". Esta descriminacion no es de ahora, ha sido siempre cultivada. Todos aquellos que siempre han vivido en Miami, no se pueden imaginar lo terrible de este odio. En los anos 70, mi
familia y yo fuimos a vivir a un pueblito cerca de New York llamado Tarrytown, donde empece a asistir a su High school. Era mirada por todos como si fuera un "animal raro", nadie en las clases de gimnacio queria que me uniera a ellos, y peor aun cuando asistia a la cafeteria , todos se levantaban de la mesa donde decidia sentarme y me dejaban completamente sola. Este desprecio cometido contra alquien tan joven nunca se olvida y llega a formar parte de tantas otras heridas cometidas no ya por gentes de otro paiz, sino por aquellos de tu propia nacionalidad. Creo que esta falta de compasion es innata en todo ser humano. Es "up to you" darle rienda a ella o no.

La cafeina dijo...

Isa: Lo que dices tiene mucha relevancia. Yo cada vez que saco el tema el en trabajo me dicen: discriminacion hay en todas partes. Y este caso de Lucero es muy triste. De donde sale tanto odio?

Adal dijo...

isa que bueno leerte, espero todo te este yendo super bien. cuidate mucho!

JR dijo...

Falleció en su residencia de Miami, el conocido actor cubano Julito Martínez. A los que estamos en la cincuentena se nos marcha El Zorro cubano. Infancia sobre crucero, adioses y pecio que ya no vela entre los bajos de la memoria.

Anónimo dijo...

Isa, welcome back.

Anónimo dijo...

Obama planea cerrar las carcel de Guantanamo y encuentras trabas legales

http://english.aljazeera.net/news/americas/2008/11/20081117102528921928.html

Soy feminista dijo...

En Patchogue y en Miami: Cuántas violaciones no se han reportado al Departamento de Inmigración sobre el trato de los haitianos y otras minorías no cubanas en KROME. Entre los mismos miembros del FBI los latinos siempre terminan con los peores trabajos y los más peligrosos. Ni se diga lo que ocurre al norte de la Florida.

Anónimo dijo...

Lo irónico (y trágico) de este caso es que entre los adolescentes acusados hay dos con raíces boricua. Según manifestó el líder del grupo, salieron "to find and beat up a Mexican". Muy triste.

Miguel Iturralde

el cabron dijo...

Y eso que dicen que el norte es mas civilizado que el sur.

Anónimo dijo...

En los 70's y en San Antonio, Texas vivi la descriminacion de Mexicano contra Mexicano!

Los Mexicanos de segunda y terecera generacion veian a los recien llegados como bitchos rastreros. Los humillaban por trabajar en el campo y llegar a casa sucios y polvorientos.

Lo curioso es que varias de la familias que nos despreciaban vivian del welfare, eran obesos y mas morenos que nosotros! Ah, si pero hablaban ingles.

Era odio y envidia.

Los del post de hoy son unos cobardes que no se ponen contra uno de su tamanio. Seguro son analfabetos y desempleados. Vienen de padres divorciados y no tienen mas porvenir que la delincuencia.

Miserables!

RI dijo...

¡Bienvenida de regreso Isa! Tú eres de las fundadoras de tumiami ¿te acuerdas?.
Tremebunda la historia. La discriminación y el racismo tienen infinidad de rostros pero escupen una misma cosa.
El cuento de Inki es otra prueba.

Anónimo dijo...

Es como "vivir en el pueblo y no ver las casas". No creo que haya que irse hasta Patchogue (tan lejos) para darse cuenta de los problemas raciales que existen en esta dividida nacion. Es curioso: pero algunas personas viven tan embelesadas en su propia burbuja de conflictos que ni cuenta se dan de lo que les rodea hasta que el conflicto amanece en un charco de sangre en la puerta de su casa. Despertad!! Acaso la profesora Alfonso nunca supo de la presion policial y el acoso diario de los Afroamericanos aqui en Overtown o de los haitianos en Little Haiti. Los problemas de raza a veces van escondidos detras de una respuesta circunspecta o de una mirada de reojo que solo demuestra intimo desprecio. Los problemas de raza van empaquetados en la membrana pituitaria de una manera en la que todo te sabe feo y amargo. Mira a tu alrededor y dime si nunca has visto con "cierto desprecio o con temor" a un negro, o a un mexicano, hondureño constructor o lavaplatos? El problema del racismo es que nos lo autonegamos. No nos creemos capaces de ser racistas, no nos damos cuenta de los comentarios e incluso de los pensamientos racistas que cada dia pululan en nuestras mentecitas "acaballadas" por el sistema. Las palabras bonitas que expresan sentimientos estan bien y mas cuando tratan de aplacar la culpa que en este caso a todos nos toca.

Anónimo dijo...

Qué bueno tenerte de vuelta Isa.

Anónimo dijo...

Isa cuanta razon tienes. la trinchera cubana de Miami tambien ciega un poquito. Es tanto el odio exilio-fidel que las demas cosas llegan a noticia de 3er grado. Aunque no podemos cambiar las cosas, ni el curso de lo ocurrido, tampoco debemos actuar como que lo pasado ha sido merecido. Una voz es suficiente para denunciar y educar.
Un beso hermanita.
Lili

Nilo dijo...

El racismo es desprendimiento de la ignorancia y manifestación de relaciones de dominación que remontan la melanina en dirección del bolsillo.