martes, 12 de abril de 2011

PianOrquesta

Eliseo Cardona

Cuentan que a una de las muchas tribus de los tucanos en Brasil le llevaron un piano para que los indios vieran el portentoso instrumento cuya rica fuente de sonidos cautivaba a los que acuden a las salas de conciertos en las grandes ciudades. Los etnólogos conocían la indomable curiosidad de estos indios selváticos, dueños de numerosas leyendas con un personaje inquietante, Uakti, el hombre instrumento. Sabían además que, como todo en la selva, Uakti es la creación de la sabia imaginación de la naturaleza: a su cuerpo le fue dado el don de la música y por eso los vientos que lo atravesaban podían sacar de sus carnes y huesos dulces melodías, complejas armonías, encantadores ritmos que enloquecían a las mujeres.

Cuando los artesanos de la tribu se acercaron al aparato, las preguntas no se hicieron esperar. “¿Y estas para qué sirven?” Son las teclas; se va presionando así hasta crear música. “¿Y dónde salen los sonidos?” De las cuerdas. “¿Y por qué van puestas así?” Para que se cree el efecto de una caja de resonancia. “¿Y por qué esto va montado en patas?” Para sostenerlo. “¿Y esa es su única función?” Y así. Apócrifa o no, la anécdota ilustra el espíritu de los músicos con los oídos puestos en su entorno: todo puede ser aprovechable para crear. Esos indios que abrazan al árbol milenario, que se acuclillan para ver sentir pasar el río, o fragmentan el paso tiempo según las lunas saben que todo en la naturaleza tiene un propósito sonoro. Aun cuando no se tengan oídos para oír.

Podemos imaginar a John Cage contando algo similar a sus alumnos de la Chicago School of Design para justificar la invención de la mano del hombre en la obra de eso que él llamaba “la música cósmica”. Pero a mí se me antoja que fue el suizo-brasileño Anton Walter Smetak quien mejor lo explicaba: “Instruir sumado a la mente equivale a instrumento. Pero hace falta estar en sintonía con la imaginación de la naturaleza”. (Smetak, por cierto, es un personaje al que se debería rescatar como genio de la música brasileña. Quienes disfrutan la obra del grupo Uakti y no conocen su trabajo, se pierden de conocer un tesoro de grandes conocimientos artísticos. Pero esta es harina de otro costal).

Pensaba en todo esto mientras escuchaba hace unos meses al grupo PianOrquesta en un teatro de Río de Janeiro. Conocía el trabajo de su director Claudio Dauelsberg por los músicos bahianos que lo admiran, que no son pocos. Dauelsberg es un músico inquieto, curioso, elegante. Y como casi todos los músicos brasileños que conozco, lo suyo es mostrar que todo aprovechable para hacer música. Es cierto que el espectáculo que monta con las mujeres que los acompañan, todas pianistas como él, tiene mucho de showbiz, pero esto es lo de menos cuando se aprecia esa lección fundamental. No diré que es una lección brasileña si se tiene en cuenta que, por ejemplo, el viejo Cachao había puesto el bajo a cantar en todas sus partes hace muchos, muchos años. Pero Dauelsberg sigue esa cuerda con un gusto maravilloso.

A Keith Jarrett se le ocurrió alguna vez decir en una entrevista: “He tocado cosas en el piano para las cuales el instrumento no había sido fabricado”. Esa arrogancia se la permitimos los que seguimos con devoción al dios de Allentown. Pero hace falta que Jarrett le eche oídos a PianOrquesta. Seguramente no volverá a decir tamaña tontería.

Para oír a PianOrquesta, aquí.

7 comentarios:

A.T. dijo...

Eliseo, buen descubrimiento. Lo interesante es que no apelan a buscar la instrumentación percusiva fuera, sino dentro. El asuinto es hacer del piano una orquesta, pero diferente.

Anónimo dijo...

Wooo, divertidisimo!

e.c. dijo...

Muchas gracias, Alfredito. De hecho, el concierto demuestra que el piano es eso: un instrumento de percusión. Y nada se desaprovecha. Me cuentan que en los primeros shows lo desarmaban sin parar de tocar. No dejo de maravillarme con los brasileños. Ahora que estuve en Bahía me recorrí el Reconcavo, la zona negra, y descubrí unas cosas para quitan el aliento. Allí se descubre, quizá más que en otros lugares, que los buenos músicos lo son con su sola presencia. La música se lleva por dentro. Vuelvo a Salvador en dos semanas, Exu mediante.

JR dijo...

Muuuuuy bien. Se disfruta. Gracias, Eliseo.

Anónimo dijo...

AKUARA TEATRO WORKSHOP THEATER AVELLANEDA
BIRD ROAD ART DISTRICT
ART WALK

"ABRIL MES DE LA POESÍA"



Noche de tertulia y bohemia en La Avellaneda.


La noche del 16 de Abril tendremos el Art Walk del Bird Road Art District de 7:00 pm a 10:00 pm, Akuara Teatro presenta una noche Bohemia, tertulia, poesía, música, venta de libros y más en nuestra sala Avellaneda. Esa noche se recaudarán fondos para la escritora y periodista Elena Tamargo que como ya sabemos está enferma y en proceso para una cirugía. Contamos con su presencia. Gracias.

PARTICIPANTES CONFIRMADOS: Escritores y músicos.

Alain de León

Belkis Cuza Malé

Carmen Karín Aldrey

Carlos Pittella

Carlos Rodríguez

Eddy Díaz Souza

Elena Montes de Oca

Joan Vega

Ligia Cabrera (Flautista)

María Eugenia Caseiro

Micheline Calvert

Nelson Jiménez (trovador)

Rodolfo Martínez Sotomayor

Rolando Santini

Tinito Díaz

Ulises Regueiro

Yenilen Mola

Yesler de la Cruz

Yvonne López Arenal

Donación: 10.00 DLS
AKUARA TEATRO WORKSHOP THEATER AVELLANEDA.
4599 SW 75 Ave
Miami Fl 33155

786 853 1283

Akuarateatro1@gmail.com

Anónimo dijo...

mostro Eli, pero porsiaca ni se lo enseno a mis hijas, no sea q empiecen a desaparecer muchos objetos de la casa y aparezcan un buen dia dentro del piano. :)

la doctora ;)

Anónimo dijo...

Muy interesante, como siempre. Walterio