domingo, 27 de septiembre de 2009

La otra cara (no vista e ignorada) de la moneda



Octavo Cerco ofrece una mirada del otro lado del concierto (realidad ignorada por muchos y esquivada por otros), cortesía del artista performativo cubano Luis Eligio (arriba en la foto). Escribe Claudia Cadelo:

Unas lágrimas negras debajo de los ojos y una camisa, negra también, con dos letreros impresos: por delante “No hay paz sin libertad” y por detrás “Bloqueo de adentro – Bloqueo de afuera. ¿Hasta cuándo?” Llegó solo a la plaza el domingo y por segundos fue uno más. “Fui a ver mi concierto”, me dijo un poco azorado cuando le pregunté por qué no me había llamado. Como el performance forma parte de su vida diaria desde hace más de diez años, de nuevo decidió llevar el arte encima. 

Sintomático el párrafo que sigue:

Interactuar con el público es uno de los principales objetivos del arte conductual, así que a priori el perfomance fue un éxito. Lamentablemente La Seguridad del Estado, siempre tan egocéntrica, decidió que el público serían sólo ellos.

Uno pensaría que no hay performance sin público que lo vea. Pero el performance "conductual" al que se refiere Cadelo es, antes de ser per-formance, una conducta personal, forma de vivir:

El arresto -predecible- de Luis Eligio por la PNR se explica con esa justificación de poder enano que ha caracterizado la realidad socio-política cubana por 50 años: 

La PNR está al pie de batalla. Alerta ROJA ante el enemigo invisible que potencialmente es cada ciudadano que habita esta isla.

16 comentarios:

Willi Trapiche dijo...

Claudia es lo mejor ojala que los premios no la alejen

Anónimo dijo...

Por que esto no lo he visto en el televisor? HLM

Anónimo dijo...

Esa niña está en algo. Y además está buenísima.

Anónimo dijo...

se esta muriendo el hijo de puta. excelente.

Cristina dijo...

Yo no me imagino quién puede hacerle daño a Luis Eligio. Sólo con mucha prepotencia y mala leche se le puede dañar. Detrás de su apariencia frágil hay mucho valor. Siempre una palabra de aliento, un gesto amable para el que lo merece, provocador cuando se lo propone. Se las pone difícil al poder, pero eso es parte de su misión poética. No lo dañen, admírenlo.

Willi Trapiche dijo...

APRETO CESAR....

Anónimo dijo...

Tumiami:
¿Por qué has desactivado la posibilidad de poner comentarios en el post "zoecismos vulgaris valdesianos"? Si los comentarios no contienen groserías ni malas palabras, como el texto de la señora en cuestión, no entiendo por qué deben cerrarse. Me parece que deben abrirse y, si el comentario no tiene el comedimiento necesario, para eso está el moderador del blog.

R.L.R. dijo...

El trabajo de Luis Eligio sí es verdadero arte de conducta y arte político, en contraste con la onda amarillista y facilonga por la que ha optado recientemente Tania Bruguera, desde el terreno seguro de la institución, gestos que no pasan de la mera pantomima. Sólo el artista que da el pecho y la cara puede ser considerado un artista político: el que se caga en medio del salón y va en cana 6 meses, el que boxea con su propia cara ante un televisor o recibe un piñazo de un estudiante tarado y sigue actuando con la nariz sangrando, la que se corta una estrella en la barriga o, como este joven artista habanero, se aparece calladito y discreto en la boca del lobo vistiendo el mensaje más fuerte que pudo haber sido enunciado desde el público en ese evento multitudinario. Hay que tener mucho amor al arte... y cojones!

Anónimo dijo...

Veritas... ¡Ah! Cuántas interpretaciones se le pueden atribuir a esa exprezionziña facial del suso. ¿Nuestro Quijote acusando que es un simple mortal más?

Saludos,

MI

Políticamente Incorrecto dijo...

Después de Komar & Melamid, Mark Tansey y de Lazarito García no queda mucho margen para este tipo de pintura. Me explico preguntándome por la función del ábaco en un cuarto de maquinas donde se aplastan miles de logaritmos por segundo. A mi parecer se trata de un vacile vació lo del César. No es difícil ni serio pintar así, solo trabajoso y autocomplaciente. Pienso que espíritus como el de Caravaggio o Velásquez no hubieran pintado así en nuestros tiempos ni a palos aunque si hubieran querido expandir las posibilidades expresivas del arte de todas formas.

Eligio es un guapo (no un héroe) cultural. La premeditación de la derrota, la seducción de los legitimadores metropolitanos (reconocimiento del merito artístico) por medio de esa derrota y los cojones quedan muy lejos de aquel anónimo individuo que en el 89, en la plaza de Tiananmen, le puso el pecho (y detuvo) los tanques del ejercito Chino. ¿Era un artista de la conducta el tipo, lo son los monjes tibetanos que se autoincineran (1963 y 1969) como respuesta a las opresiones totalitarias?

El arte está en otra parte.

R.L.R. dijo...

PI, no dejas nada pa nadie?

El arte está, a veces, sólo donde esté la previa intencionalidad de hacerlo. No creo que eso haya sucedido en Tiannamen ni en Tibet.
En el caso de Eligio sí la hubo, sólo que él no tuvo la precaución de hacerlo documentar, hubiera sido una de las pocas piezas que valdrían la pena en la próxima Bienal de Venecia o cualquier otra, en medio de una escena artística dominada por la banalidad y el vacío.

Anónimo dijo...

Realismo romanceado, tema definitivamente barroco, ácido, brillantemente expresa la decadencia del régimen cubano. RI

Políticamente Incorrecto dijo...

Rafa, si lo de Eligio no estuviera documentado no nos enterábamos ni sería un "éxito a priori".Sabemos del acto y su intención por el documento. Está hecho para ser pensado en retrospectiva, la coartada es su vehículo. Lo del coraje va de lo histriónico a lo vernáculo...En un compartimento del cerebro de este artista contiguo al deseo de hacer revolución en la plaza o boca de la revolución (del trompo, del lobo), muy junto a las lecciones de arte contemporáneo, están la bienal de Venecia, la bienalidad, el vacío y el deseo de emigrar del vacío de estar allí entre los otros, anónimo y hambriento.
Lo del chinito de Tiannamen es lo más parecido a un perfomance inside and against a totalitarian perfomances. En ese acto ¿de fe? el oblicuo cojonudo juntó arte, religión, política de un sólo viaje para estudio de los revolucionarios de todos las instancias por venir. La imagen del monje en llamas es el documento y también es obra. El cuidado de la pose del hombre al arder revela un alto sentido estético del momento más allá de los ideales religiosos y políticos que lo motivaron, es terrible y bello lo que nos deja la experiencia de su contemplación.

Rosi, qué tiene que ver la decadencia del régimen cubano con la cómoda apropiación de la pintura barroca. Me parece claro la pintura en cuestión necesita demasiado de nosotros (de tan perturbadora iconografía instalada durante 50 años) para sobrepasar el nivel de pura recreación estilística, puro vacilón oleaginoso. El chiste (la chingada formal-conceptual) acaba muy rápido, en la primera lectura y el resto es regodeo aglutinante: romántico como un gallo, brillante como espejo que mira hacia atrás en el tiempo.

Si César y Eligio se encontraran físicamente mañana mismo en un punto tercero del planeta (y del arte), tal vez nos mejoraban lo que llamamos arte cubano. Un servidor les pondría las cervezas.

Anónimo dijo...

Caramba Políticamente Incorrecto, no pareces al corriente de que el barroco es la la decadencia del Renacimiento... si segues por ahí en cualquier momento mi abuela es una bicicleta.

Saludos, RI

A.T. dijo...

No es difícil ni serio pintar así, solo trabajoso y autocomplaciente.

PI: "Serio" acotado con "difícil", pero no entiendo muy bien. De momento, "trabajoso" es presentado como la degradación de "difícil". Y no sé porqué eso me suena tan "avant-garde."

Pienso que espíritus como el de Caravaggio o Velásquez no hubieran pintado así en nuestros tiempos ni a palos.

El mito moderno de originalidad como bien en sí mismo. Origen -> principio ->raíz -> pedrigree. ¿No te parece circular?

Políticamente Incorrecto dijo...

Bueno, Rosi, el Barroco también se entiende como antecedente indirecto del Impresionismo, es decir, como cimiento y no como ruina del Renacimiento -que lo es en relación a la cultura Grecolatina interrumpida ésta por la oscuridad románica (latino-bárbara) y el desprecio por lo terreno del Gótico.
Histórico-literariamente entiendo tu metáfora y vale pero es tuya (intelectual) y no de la imagen por si solita. Intelectualmente puedo pensar en mi abuela devenida en bicicleta si la pienso pintada por Dalí; por J. Kosuth vería no una sino tres abuelas cuando miro su retrato mientras la recuerdo a la vez que mi madre me habla de ella. Te decía que "la pintura en cuestión necesita demasiado de nosotros", de la buena voluntad de ver y del carácter traumático (semejante a sangre, tripas, semen, mierda... tiránicos o no) de la iconografía que nos arrojan.

A.T, Trabajoso en el sentido de w = m x z2 lo es y lleva el mérito de todo el que arrastra los pormenores de oficio en cualquier tradición expresiva. La dificultad está en la ruptura que sabe cuidar (al menos apreciar) de donde vino y en la conservación progresiva que puede sacrificar sus valores mejor establecidos en busca del aire de la experimentación y la expansión de sentido del obrar sobre la base de la dinámica del mundo presente
Difícil en el sentido del riesgo estético que se asume o no al poner en funcionamiento los códigos que conforman la obra: el reto está en no pintar nada que no puedas hacer en Photoshop, aparte del aroma del vetusto óleo y la muestras de ADN del pintor que a menudo se encontraría en los lienzos si a alguien le diera por estas averiguaciones además de suponerlo y apreciarlo. El trabajo lleva siempre esa carga mecánica, la dificultad la percibo hacia la índole renovadora y no necesariamente reproductora del trabajo.

"avant-garde" sería Eligio tal vez (hacerse llevar preso en una multitud y dispararse en el pecho en un trigal se parecen). No hablo de "originalidad", creo que ni la menciono. Pasado el postmodernismo apenas pienso en ese concepto como algo que debo cumplir o ver cumplir. Me refiero a las posibilidades expresivas que ofrece al arte de hoy la tecnología y la acumulación de saber sobre el arte mismo: La función del ábaco en el cuarto donde unos aparatos aplastan miles de logaritmos por segundo es estética, no más científica. La eficacia de una pintura así tal vez deba ser medida simplemente por su habilidad para ilusionarnos con un morfismo que tiene más de medio milenio de llegado a su máximo esplendor técnico. Cómo evitar pues que su función estelar esté en el gag político y que este a su vez no se delate excusa rápida para repetir el placer de la pintura por la pintura.
La distancia radical entre los (ab) usos de lenguaje de los dos artistas me resulta de un atractivo superior al de sus obras aquí mostradas independientemente.

P. I, no implica mala leche hacia la obra de nadie, se trata de pensamientos independientes que intentan estimular las búsquedas y no precisamente desbaratar consenso.

Como de costumbre, maravilloso espacio para dejar y llevar es este blog, se les quiere. No me cojan lucha con estos atrevimientos suaves y tengan ojos para lo mejor de lo que digo, al final todo puede ser pesadez ligera o vanidad momentánea pero jamás pura arrogancia o desdén por la obra ajena. Gracias y sigan tirando duro.