viernes, 25 de julio de 2014

El verano de veranos de 1969



Adalberto Delgado

Corría el verano del año 1969. El diminuto aire acondicionado de pared de nuestro apartamento del Palomar no era suficiente para atenuar la intensidad del calor húmedo miamense. Salimos a la esquina de la 8 y la 18 avenida, a la tienda de un señor que vendía electrodomésticos (nuevos y de uso) y la vieja (quien era marchante de la tiendecita), decidió comprar un ventilador. ¡Tremendo salvavidas, porque el calor era insufrible! Mientras, en el apartamentico, mi familia había organizado una pequeña factoría de ajustadores de bikinis. La línea de ensamblaje era la siguiente: La vieja (joven y bonita en esa época) cosía los ajustadores, tía Emma, mi tía abuela, le ponía los broches y yo le ensartaba las bayonetas alrededor de las copas que cubrían los senos. A cualquier hora la sala de la casa era como un laboratorio de sonidos concretos: El tracatracatraca de la Singer (de factoría) compitiendo con la guitarra eléctrica de Jimmy Hendrix, la olla de presión en la cocina al mismo tiempo que mi tía abuela y la vieja trataban de hablar, gritando por encima del bullicio. Mis colegas del Palomar se reían de mi trabajo voluntario. Me decían que ellos estaban concientes que yo no era maricón de culo, pero sí de espíritu. No era mi culpa que mi madre me obligaba a ayudarla con la costura, pero había que contribuir con el viejo para el sustento de la casa. Volviendo al calor: el lema era vencerlo a como diera lugar. Un día mi vecino y colega de maldades, Lazarito, se le ocurrió poner un bolso de hielo en frente de un ventilador que había comprado su papá y se armó una cagazón tremenda; casi nos electrocutamos. Finalmente, a nosotros los jóvenes se nos ocurrió buscar refugio en la azotea, debajo de una sombrilla de playa que se había encontrado Yiyito. A la sombra corría un poco de brisa. Una tarde llamamos a Renecito “el Niche” para que nos deleitara con un conciertico de flauta, mientras que yo acompañaba con mi campana y “el bolo” subía su tumbadora. Se armó el bembé con nuestras interpretaciones de temas de Joplin, los Beatles y Cat Stevens, y no faltaba una rumbita al tumbao de los Blues Image y Jethro Tull. Cuando el sol comenzó a caer, irrumpía el ritmo de las ollas de presión del Palomar con olores de fritanga con ajo y cebolla apoderándose del ambiente, y nosotros con un hambre caballa (después de dispararnos una Colombian Gold, cortesía de “Veinte Pesos”). No digo yo, hasta arroz con huevo frito parecía un manjar de los dioses. ¡Qué tiempos aquellos, caballero!

14 comentarios:

Raysa dijo...

Jajajaja que divertido eso de la factoria de tu casa Adal.

Anónimo dijo...

El verano del '69, verano de Woodstock en el este y de Charles Manson en el oeste. Comenzaba el fin de los años de la "inocencia".

Saludos,

MI

Anónimo dijo...

Asi que Adalberto sabe hace ajustadores. Oye eso no es facil. Que tiempos caballeros! Tremendo transportation de lujo mi socio. HLM

eugenia dijo...

OHH Adal m'jito!! que bueno esta esto! Todavia te acuerdas de hacer los ajustadores? te mando hacer un parcito. LOLOLOL! besos. Eugenia V

A.T. dijo...

Adal: Los viejos y yo también tuvimos una factoría en mi apartamento en el sótano de un two-family en Union City. Por allá por 1983 hacíamos collares de cerámica para un amigo mio, experto en arte africano de NY. Hacíamos las bolas y las pintábamos. Un día vi esas bolas a todo despliegue en un collar en el cuello de un maniquí en la vidriera de Macy's en NY.

Anónimo dijo...

que bueno que apareciste Adal

y mientras iba leyendo eso mismo iba pensando, que tiempos aquellos caballeros!!!!

inge

JR dijo...

El invento, adal, el invento! Somos los reyes del invento. Díficil -diría imposible- matar de hambre a un cubano.

JR dijo...

Acabaron conmigo con ese Pontiac amarillo. Si me le encaramo arriba le clavo el pie hasta la cocorotina. Y claro, siempre con mi jevita al lado batiéndole el pelo, su minifalda "enséñalo todo" y sus gafitas oscuras.

Anónimo dijo...

Cono, Triff, tu na ma pone peliculita de esa anticapitalista, broder?

69 born dijo...

Nací en diciembre, recuerdo algunas cosas en el vientre de mi madre desde la primavera de ese año, el Come Together de los Beatles, por ejemplo.
Bien por adal, el palomón memorioso.

Anónimo dijo...

Que bueno que los anti-capitalistas, tales como China, Iran, Rusia, Venezuela,y el mojon flotante, Cubita, estan muy entusiasmado con la venta a los capitalistas del petroleo. Quienes son los mejores capitalistas?
Los Marxistas.
Ellos no tienen que pagarle por la esclavitud de sus pueblos, pura ganancia, y solo se meten la fula del pueblo en sus cuentas privadas en Suiza.
Ja! Que comemierdas son los proletarios.

Cheito Marx

Anónimo dijo...

NADA MAS PARECIDO AL UN CAPITALISTA QUE UN COMUNISTA.

Willi Trapiche dijo...

ALFREDO http://vinylloungehut.blogspot.com/

machetico dijo...

Cronista. Nistatín. Timbalero. Valeroso.