martes, 5 de agosto de 2008
Pugilismo y choteo
Rosie Inguanzo
Los juegos de pugilato o gangás maní primitivos que refiere don Fernando Ortiz, tienen su paralelo alegórico en el teatro bufo criollo, especie de tour de force entre la "mulata" y el "negrito", endeudados también con la raíz hispánica en los juegos o "cantos de escarnio", donde se disputa histrionismo, equivalente a su vez a la simulación del cortejo amoroso presente en los rituales de posesión primitivos. Disputa deliciosa se establece entre el "negrito" y el "gallego", donde lo que está en jaque es la "mulata" (el fruto híbrido y deleitable) oscilando entre dos polos: la raíz africana y la insular, en una involuntaria alegoría de la nacionalidad. El choteo es quizás la deuda más notable con la idiosincrasia africana enraizada en la cultura popular cubana. Si bien es cierto que de España nos viene una veta de mofa y escarnio, Ortiz nos dice que "es el negro el ser humano que más y mejor sabe reír […] los negros se ríen y se burlan y por eso son los maestros de la sátira". Independientemente del prejuicio latente en la cita, sirva para ilustrar como "el inextinguible humor y su espíritu burlesco" ayudaban al negro a defenderse de los desajustes sociales y las inclemencias de la vida. El choteo idiosincrásico es, acaso, continuidad de la relajación catártica y compensadora, instintivo catalizador de tensiones y reacción a la autoridad. Dice Jorge Mañach: "En todos sus aspectos, el choteo es, como se ve, enemigo de cuanto proponga una limitación a la expansión individual. Otra cosa es cuando la limitación, en vez de proponerse, se impone. Entonces, el espíritu de independencia que siempre hierve al fondo del choteo, tiene dos vías de escape: o la rebeldía franca, o la adulación"; baste concentrarnos en que el choteo supone una afirmación de la identidad en el enfrentamiento a las estructuras de poder, o su opuesto: la oledera de culo al mismo. En toda burla se deduce, por tanto, un desafío a la autoridad, y el afán de afirmar la propia individualidad contra lo que se presume superior o poderoso. Pero medir fuerzas con chistecitos a toda costa, chismes de escritoras, mezquindades, pujilatear atención aunque esto represente un notable desgaste ético, ese golpe por debajo del cinto, no es lo mismo que el yiti verbal, o el punto guajiro de los blogers -donde se respetan ciertas reglas invisibles. La nula voluntad de elevarse del escarnio anónimo, me recuerda que, para el cubano, pugilismo y choteo no siempre fueron despreciables.
lunes, 4 de agosto de 2008
Ruinas: Teatro Vicente Mora


Ingeborg Portales
Cuando traspasé sus puertas choqué de bruces contra el recuerdo claro de la última vez que estuve sentada en una de sus butacas de madera 22 años atrás. Se atropellaron en mi memoria “El hombre de las mil voces” y la matinée infantil de cada domingo, las estampas tradicionales de Guanajay, películas de cuyos títulos no quisiera pero sí puedo acordarme, “Fantomas se desencadena” y yo aterrada sobre el hombro de mi padre, “La niña de los hoyitos”, no recuerdo cual y yo nublada sobre un hombro adolescente, “El esqueleto de la señora Morales”, “La vida sigue igual”. Fue para 1988 cuando dejó de abrir sus puertas, que alguien me contó. Lo construyeron en 1930 como una copia del Gran Teatro de la Opera de Berna en Suiza, fue parcialmente destrozado cuando cayó Machado en el año 1933 y luego restaurado. Medio siglo después, “período especial” y cuesta abajo en su rodada. Fue definitivamente clausurado con unas espantosas rejas de cabillas y convertido en almacén de papas. Hay que estar apertrechados y si es necesario atrincherarnos en majestuoso refugio. ¡A despojarlo entonces de tanta elegancia innecesaria! De sus cortinas rojas de terciopelo, espejos, pasamanos de bronce y lámparas. Hasta el ciclón Charley tomó parte allí donde los vándalos no alcanzaron, el techo. Nunca es tarde si la dicha es buena. 2004: Aparecen publicadas alentadoras palabras del periodista Joel Mayor en la edición digital de El habanero: “lo escribo con optimismo, (…) y espero no equivocarme. Pues la noticia significa mucho, especialmente para los guanajayenses: el teatro Vicente Mora tiene esperanzas de salvarse.(…) un grupo de arquitectos y restauradores de la ciudad de Berna, Suiza, ha unido sus fuerzas con el Centro Nacional de Conservación, Restauración y Museología (CENCREM) y en conjunto con el gobierno han manifestado su intención de contribuir a rescatar la obra”. Lamentablemente Mayor se equivoca rotundamente mientras Eusebio Leal sólo anda La Habana. Pero todavía hoy el teatro de mi pueblo se resiste orgulloso a perder la esperanza. (Arriba, fotos de lo que fué el teatro Vicente Mora y lo que es hoy).
domingo, 3 de agosto de 2008
A Movie Scene
Carlos Pintado
I walk outside.
The weight of days returns
as I tread on grass.
There's a scene in which I look,
deep in thoughts,
the rooftops of houses.
Here's what I'd like to ask
but I just don't:
Who am I in this moment?
If I obey a voice,
if I repeat words that aren't mine,
if I follow just a command,
a request,
if I make love
the way love's meant to be,
if I crave for the safest side of things,
if I write not out of calling
but out of delirium,
if I don't speak,
if I don't think,
if I don't dream,
who am I?
To Sean Carl Heatherly,
in abysses of thoughts and illusions… 11 years after
in abysses of thoughts and illusions… 11 years after
I walk outside.
The weight of days returns
as I tread on grass.
There's a scene in which I look,
deep in thoughts,
the rooftops of houses.
Here's what I'd like to ask
but I just don't:
Who am I in this moment?
If I obey a voice,
if I repeat words that aren't mine,
if I follow just a command,
a request,
if I make love
the way love's meant to be,
if I crave for the safest side of things,
if I write not out of calling
but out of delirium,
if I don't speak,
if I don't think,
if I don't dream,
who am I?
sábado, 2 de agosto de 2008
The Economist: América infeliz
Nations, like people, occasionally get the blues; and right now the United States, normally the world’s most self-confident place, is glum. Eight out of ten Americans think their country is heading in the wrong direction. The hapless George Bush is partly to blame for this: his approval ratings are now sub-Nixonian. But many are concerned not so much about a failed president as about a flailing nation. Contundente artículo en The Economist sobre el estado de la unión. Otro artículo en la misma revista examina el problema de la crisis económica desde el punto de vista laboral.
jueves, 31 de julio de 2008
Charles Mingus: Town Hall Concert (Noruega, 1964)
Tumiamiblog
Este clip del llamado Town Hall Concert en Noruega, 1964, resulta testimonio esclarecedor del arte inigualable de Charles Mingus. El sexteto cuenta con Eric Dolphy (saxofón alto, clarinete y flauta), Johnny Coles (trompeta), Clifford Jordan (saxofón tenor), Jaki Byard (piano) y and Dannie Richmond (batería). El concierto* es preámbulo del próximo y acaso mejor álbum en vivo de Mingus, su Great Concert of Charles Mingus (en 3 CD's), con la misma banda. Primero, la presentación de los músicos, casi al estilo de music de chambre, muy cerca el uno de otro. La pieza de corte ternario puede apreciarse como ensayo musical de raciocinio interno con tema y solos alternados por "puentes" (los famosos riffs mingusianos) y reexposición. Abre Johnny Coles con solo depuradamente balanceado, dibujando delicadas síncopas, labiando acentos y notas imprescindibles, siempre apoyando -intuitivamente- el contour expresivo/melódico. Le sigue Byard (señor pianista de versatilidad asombrosa) quien comienza bluseando la frase melódica corta, percutiva, deliberada e inesperada, para llegar a final de tremolo emocional (que recuerda al Basie de los años 50), llevando la banda a un clímax que Mingus apoya y disfruta, justo antes de la intervención de Clifford Jordan. Es interesante ver la parte 2 y comparar los trabajos de Jordan y Dolphy. Son dos temperamentos distintos: Jordan, quien llega a Mingus con tremendo resumé, ya había tocado con Horace Silver, J.J. Johnson, Kenny Dorham y Max Roach. Menos exhuberante que Dolphy, Jordan, es sin embargo, más intimista, apostándole al color y no al virtuosismo, algo que Mingus sin duda apreciaba.
Jordan comienza con frases entrecortadas, altas... citando, bromeando, conversando, incluso guapeando (un poco a-la-Paul Gonsalves), es decir, mingusianamente vacilando. Un momento el solo se vira al "walking" -aunque no lo parezca, es Mingus quien inicia casi siempre el canje temático. Ahora Jordan comienza tirando más fuerte (observen como entra el coro con alto sax y trompeta. Dolphy le hace una señal a Coles, para el puente de apoyo -que pareciera salido de lo mejor de una resaca improvisativa. Mingus toca... canta, pespunteando matices de cuerda en cuerda. Comienza entonces un breve diálogo con Richmond (quien, en alarde de control y madurez, apoya al bajista prespicazmente, con amagos y remates que anuncian a un Tony Williams... ).
Llega el solo de Dolphy, pingüe, eléctrico, manteniéndose en la armonía que disuelve y sin embargo sostiene (la onda "free" dolfiana siempre se mueve sobre la armonía).** Dolphy busca tonalidades en la repetición de lo mismo, de arriba a abajo: síncopa, stacatto pespunteante de soplidos intermitentes, gritos salidos del labio contra la caña, o abajo, contra el jarro y la llave***. Mingus entonces dobla el tiempo, e inmediatamente vuelve a entrar el coro (esta vez con Coles y Jordan) que eriza la piel. Escuchamos escalas interválicas amplias, dolfianamente extáticas, que atacan, cortas y largas, de arriba a abajo y visceversa. De momento Mingus sugiere un "walking" más lento al que el solista se incorpora. Aprieta el tempo y Coles, visiblemente entusiasmado, comienza a darle palmadas a la trompeta encima de su pierna). Otro coro (ahora llamado por Jordan, observen su mano "dando 4" a Coles, recuerda a Dixieland pasado por cafeína post-Bebop neuyorkina) y el resto del grupo -casi en trance- responde con algarabía, De pronto la banda para en seco y Dolphy, poseído, comienza a hablar en lenguas... final de solo arrollador aminorando en intensidad (con la sugerencia del tema principal), y de cabeza a la Coda. El tren de Mingus llega la estación, frenando poco a poco. Por todos lados salen frases cortas, bufadas; tutti de gritería cancaneante que revive y amaga y trajina para terminar lerdamente (a toque hiperbólico de platillo), con la máquina soltando vapor por cada llave, válvula y pistón.
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*En el álbum del concierto, ambas piezas aparecen como homenajes a Eric Dolphy (So Long Eric y Praying with Eric). **Una ocasión le sugerí a Don Pullen, el pianista de la banda de Mingus en los años 70, que su estilo me recordaba al de Dolphy. Pullen, quien me inició en las estipulaciones del taller de Mingus, admitió que Dolphy era uno de sus modelos. *** Dolphy anuncia al Anthony Braxton de cuatro años más tarde.
Teatro para niños: La muerte
Amílcar Barca
Recibí la entrada y las repartí: una para mi hija, otra para su amiga Giselle, otra para su mamá Susana y otra para mí. Tomamos asiento. Me levanté a escondidas para ir al baño y a escondidas también me compré una galleta de chocolate sólo para mí. La culpa empezó cinco minutos antes de la función. Soy un adicto declarado al chocolate, al tema de Dios y al del más allá. ¿Nombre de la función teatral? -“No te asuste mi nombre”. Autor y dirección: María Parrato. Género: teatro de títeres. Guión: Una madre anciana está a punto de yacer en la cama de una casa de pueblo. Un niño llamado Andrés, en un acto de amor y desesperación, decide matar a la “muerte”. Sí, tal como suena. Y con un cuchillo de cocina, sesga la túnica vacía donde la muerte se hospeda. Consecuencias: la muerte... muere. Cuando esto sucede, la mamá resucita, pero tiene hambre. Andrés va al gallinero para matar un gallo y hacer una sopa, pero el gallo no agoniza. Intenta con el pavo y pasa lo mismo. Va a pescar y los peces no pican el anzuelo. La casa se llena de ratones porque sus vidas son infinitas, y cuando va a coger una fruta, ésta no puede salir del árbol, ya que el mismo podría secarse y desaparecer. En un acto de aceptación Andrés da permiso para que La Parca venga y ésta, vestida con suma sencillez y dulzura, se lleva a la madre al más allá. Efectos: unas lágrimas silenciosas del público -incluidas las mías por supuesto-, unos aplausos sin parar, y el comentario espontáneo de un niño que a medida que avanzaba la obra decía.¿ Mamá por qué mata al pollo? ¡Mira mamá, el pez grande se come al chico! Y al final de la obra, una conmovedora pregunta a la mujer que lo ha engendrado: ¡Mamá! ¿La mamá está muerta? Al cabo de unos segundos: se abrieron las luces.
miércoles, 30 de julio de 2008
L A C O S A
Tumiamiblog
Lacosa… debajo del duro hielo milenario. Lacosa con su cosedad que cosifica. Te inquiere, se te mete por los poros y te confías. Viene con ese halo glacial delicioso que te embarga. Su temblor helado se mete dentro, hondo, lejos del calor confiado y nervioso de la piel. Tiene eso la cabrona, te seduce con su cosedad álgida, opalescente. ¿Por qué le damos cabida? Antes no existía la cosedad. No teníamos ese apetito insaciable por ella. El problema fundamental es el primer encuentro: Es inescapable. La maldición helada te seduce y ya. Aún así crees que no; que todo marcha igual. Cuando nos damos cuenta que todo a nuestro alrededor no es sino un juego macabro, es muy tarde. Ya no habrá diferencia entre cosa y no-cosa. Los que te dicen que son, no son, y los que aparentan no ser, te engañan... se engañan. No hay manera de distinguirnos. Y lo peor es que hasta el placer cosificante se va perdiendo, pero uno está condenado a continuar tratando de repetirlo. No queda nada. No somos capaces de querer, ni siquiera podemos odiar. Todo se ha cosificado. Todo. Todo.
martes, 29 de julio de 2008
legado del legado delegado
Es resultado del informe estipula que la crisis que causó la debilidad y la crisis del estado de derecho en Cuba es fundamentalmente de orden político. El Informe demuestra que la corrupción y los excesos de las administraciones pasadas han sido la principal causa del padecimiento de la sociedad cubana. Bajo la dictadura de Fulgencio Batista, estos males crónicos llegaron a un clímax. De ahí que el rechazo del movimiento revolucionario contra Batista se orientara principalmente hacia una re-promulgación de la Constitución de 1940. La revolución cubana ofrece un caso de interés jurídico extraordinario, pues parecía haber nacido bajo el signo de la libertad y la democracia e inspirada por los principios más altos de gobierno constitucional. El objetivo principal revolucionario fue derrocar la dictadura cruel y opresiva de Fulgencio Batista y restaurar la Constitución de 1940. Pocos movimientos revolucionarios fueron tan bienvenidos como el de Fidel Castro. La Comisión Internacional de Juristas expresó dichos sentimientos en el Congreso Internacional de Juristas de Nueva Delhi, cuando dirigió, en enero de 1959, un telegrama de felicitaciones y buenos deseos al gobierno revolucionario de Fidel Castro, encabezado por el distinguido jurista Dr. José Miró Cardona. No existe duda alguna: el régimen de Batista -cruel, autocrático e ilegítimo- era universalmente repudiado. Se hizo claro sin embargo que se iba creando un vacío entre los objetivos proclamados y las prácticas de los líderes del gobierno revolucionario. Ya para 1961, en menos de dos años, se había establecido un régimen totalitario donde Fidel Castro proclamaba -retrospectivamente- el carácter del marxista-leninista de la revolución cubana. A partir de ese momento puede decirse que el respeto por el estado de derecho del gobierno revolucionario se hacía semejante al del gobierno depuesto. La posibilidad de libertad era coartada una vez más. El hecho que la revolución cubana se erige hoy sobre una traición flagrante de sus objetivos iniciales y fundamentales ha quedado clara en nuestro informe. -- Reporte de La comisión internacional de juristas, Génova, 1962 (arriba, escena del fusilamiento sumario del coronel Cornelio Rojas en 1959).
"We left with almost nothing"

Nothing was prepared for our departure, as has been falaciously said by the euphoric "victors" -those vultures or crows cackling over pools of blood. In the Palacio, we left the suits, the dresses, the children's toys, the trophies won by the eldest at horse shows, the expensive gifts made to the children on their birthdays, pictures and works of art, jewels and ornaments of the First Lady, my personal possessions, acquired or presented to me from the 1930's on. Nothing was touched in "Kuquine," our private dwelling. My beloved library, where I spent the last hours before the decisive meeting, remained intact. Here were the tender books of my boyhood, those which recalled my adolescence, and those which were my teachers in my maturity; the encyclopedias, the hundreds of picture albums, the relics and keepsakes collected in the rooms which the "invaders," blind from ignorance, called "a storage bin in the form of a library." The stocks, bonds, securities, and cash which represented the basic fortune of the family and the wills which disposed of them in case of death were left in the banks.* Those suits and dresses, the jewels, the securities, and cash could have been transferred days before, as others did, or they could have been taken with me; for if I had been planning, not for days, but for hours, the end of my term as President, who could have prevented it? -- Cuba Betrayed, by Fulgencio Batista y Zaldívar (Vantage Press, 1962).
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* If the President's fortune was left in the banks, one wonders how, after 1959, Batista (and his family) could live a life of splendor in Spain and Portugal until his death in 1973.
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* If the President's fortune was left in the banks, one wonders how, after 1959, Batista (and his family) could live a life of splendor in Spain and Portugal until his death in 1973.
lunes, 28 de julio de 2008

Micael Ávalos
Ella prefiere que la llamen simplemente Graciela y aunque es imposible decirlo todo aquí, tratemos de enumerar algunos aspectos de su vida: nacida en agosto de 1915 en La Habana, en el año 1933 entra a cantar en Las Anacaona, en los famosos cafés, "aires libres" les llamaban, frente al Capitolio Nacional y con ellas viaja muchísimo y graba unas pocas piezas en el año 37: "Maleficio", "Bésame aquí", "Algo bueno", entre otras. Al año siguiente, se van a París y dirigidas por Alberto Socarrás (otro músico cubano injustamente poco reconocido) comparten cartelera con Django Reinhardt. Abandona Las Anacaona en el 41 para tocar con el Trío García y al año siguiente, con El Trío de Nené Ayué. En el 43, se marcha con rumbo a Nueva York, por pedido de Mario Bauzá, para substituir a Machito como cantante de Los Afro-Cubans, ya que éste se tiene que ir a la guerra. Tras el regreso de Machito y por los próximos treinta años se suceden uno detrás de otro momentos increíbles: las dos AfroCuban Jazz Suites (1950 y 1952) con Charlie Parker y Chico O’Farrill; la mambomanía de los 50 con piezas para la Columbia como "Mambo Inn", "Mambo Mucho Mambo", "Holiday Mambo", "Zambia", "Sí, Sí, No, No" (donde Graciela presagia los desmadres posteriores de la Lupe); la fiesta permanente constante que fue el Palladium Ballroom hasta 1966, junto a los dos Titos: Puente y Rodríguez. Es una pena que haya que esperar hasta 1963 para que Graciela grabe un disco como solista, Esta es Graciela, del cual me gustan mucho "¡Ay José!", "El Gato con Tres patas", y "Mi Querido Santi Cló". Mucho más lamentable es que Graciela haya rechazado la oferta de dos desconocidos para que grabaran para un sello recién creado: Fania. Cuando no pudieron firmarla, se buscaron una substituta: Celia. El resto Uds. lo conocen. Después de separarse de Machito en el 75, Graciela y Bauzá siguen grabando ("La Botánica", 1977 y "Afro-Cuban Jazz", 1986) pero las carencias sonoras son evidentes. Machito muere en el 84 y Bauza nueve años después, pero Graciela sigue grabando y aunque con la voz ya rota, es todavía un gusto oírla cantar en su disco "Inolvidable" (2004), acompañada de su gran amigo Cándido Camero. Escuchen el último corte y comprobarán lo que les digo.
domingo, 27 de julio de 2008
Bajo mis faldas
NieveDebajo del vestido de tul crece tu campo de arroz y un país de burbujas plateadas.
Ésta es la novia y la hermana y la hija y la madre y la hembra que espera por ti.
Bajo las siete once trece sayas me encuentras mojada en tu lluvia de oro.
Bodas ajenas anillos intrusos y ataduras impropias te acunan con mi voz.
Bajo las faldas está la muñeca y la santa y la esclava y el espíritu que ruega por ti.
La seda y el sexo y el vientre y la novia lista para ser encintada en tu honor.
Amarrada a mi sayo callada entre lágrimas y aplausos te espero en el minuto final.
sábado, 26 de julio de 2008
¿Quién es peor, el diablo o su hijo?
(Via cubaencuentro)
Detallado artículo de Rafael Rojas en El País. Aunque verosímil, su tesis adolece de una debilidad fundamental: aporía.
Rojas comienza aquí:
Al cabo de medio siglo, es indudable que el cambio se produjo, pero no precisamente en el sentido que imaginaron los revolucionarios. Para constatar lo anterior no hay más que echarle un vistazo a las estadísticas económicas, sociales y demográficas de la isla.
De acuerdo. Pero esta conclusión -económica y demográfica- tiene que salvar otros muy difíciles escollos: Es escabroso defender un sistema ilegítimo para criticar otro muchísimo peor. La Revolución entonces parecería un resultado de los excesos del régimen anterior (tesis defendida por la mayoría que esos que después se declararon contrarrevolucionarios).
Como historiador, Rojas no querría refutar la fuerza teleológica de los puntos anteriores y es por esa razón que apela a un argumento antiséptico/económico. Sin embargo, esos números también necesitan ser sostenidos por una justificación política y moral.
Amigos

Ilustración: Sergio Lastres
A mis amigos pintores de la floresta, de rinocerontes, manzanas y hormigas. A mi amigo dichoso que ha visto el profundo océano sin tener en cuenta los 'reportes del tiempo'. Al que lloró cuatro muertos y aún le queda dolor para mí. A los vástagos del beduino que cruzó y venció el desierto. A aquél que quemó sus labios, y no pudo más; y entonces quemó sus dedos; y aún la música quemara su generoso corazón, pero no podrá hacerle ceder. Al ausente innombrable de historias 'bragadas'. Al que en mi nombre escucha una vieja canción y levanta la copa etílica ¡Salud! Al que luce hilos blancos en su sien. Al que pudo y regresó. Al que no retrocedió la noche de la pasión y estuvo listo junto a mí. Al de la celda a mi lado y al de la celda lejana. A mi querido amigo patriota paciente, fiel y sabio que no se quiebra. A mi amigo el Santo bueno que ya puede volar sobre su isla verde y amada. Al que pasa cada día entre las rejas y me conforta con sus bienaventuranzas. A mis amigos, a esos y otros desconocidos amigos, a todos mis amigos... y a mis enemigos: Dios los ama. Yo también. - Regis Iglesias Ramírez.
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Regis Iglesias Ramírez nació el 18 de septiembre de 1969, en Lawton en La Habana. Fue sentenciado a 18 años de cárcel a partir de la primavera negra. Lo han paseado por un montón de cárceles en Cuba, haciéndole difícil la visita a su madre Isabel. Regis ha estado en la prisión de Guanajay, en el Combinado del este, en la prisión de Ariza en Cienfuegos, y Kilo 8 en Camaguey. Es miembro del Movimiento Cristiano de Liberación y del Comité Ciudadano Gestor Proyecto Varela.
viernes, 25 de julio de 2008
Mañana: ¡Feliz cumpleaños Miami! (112 abriles)

The roster of over 60 artists participating includes: BLOWFLY, Clarence Reid, Otto von Schirach, La Fortuna, Tumbao, Chongalicious Girls, Michelle Riu, Circ X, Mano Santa, Rudi Goblen and The Flip Side Kings, Teresa "Boogie" Barcelo, Xavier Cortada, Susan Pfeffer, Bill Spring, Arnaldo Simon, Mayra Marrero, Arthur Curtis, Becky Flowers, Bear 9, Michelle Riu, Nereida Garcia-Ferraz, Angela Valella, Rachael Rendon, Jennifer Smith-De Castroverde, Rosie Herrera, Pedro Portal, Belaxis Buil, Karen Rifas, Frank Monteavaro, Ana Miranda, Eva Ruiz, NFRomero, DJ Snow White, Celeste Fraser- Delgado, Claudio Marcotulli, Alex Garay “El Metido”, Charles Meads, Jose Ramirez “El Negro”, Theresa Amandi and Octavio Campos a.o.
La entrada cuesta $10
Ignorante... ¿dónde estás?
Dedicado al Sr. “ignorante de pacotilla”, a quien no leo hace tiempo. Si alguien sabe de él, dígale que venga por el parque, que le he dedicado una historia. De Carmen Díaz a nuestro querido comentarista, un bello testimonio desde el Parque Trillo.
Videodrome: Erótica telemática
Tumiamiblog
En plena post-posmodernidad la pregunta surrealista bretoniana “qué soy” se pierde en los ecos vacíos de una sustancia corporal que se pudre (para colmo, la inmortalidad del alma cartesiana ya no es un privilegio metafísico). Preguntas “qué” en lugar de “quién”, pues eres mutante-mutable: mente, función, continuidad sicológica. Eres el sujeto collageado de Burroughs que sueña con la tecnosurrealidad de un Ballard*, la realidad paranoico-alternativa de Philip Dick, viajando una hora y media después del infinito en 2001 de Kubrik, para terminar el día frente al aparato-lava-cerebro... tu Videodrome privado. Se trata de una erótica telemática. Tu cuerpo hace rato que se exilió de tu identidad, uploaded en la supercomputadora de The Matrix. ¿Recuerdas la crítica postmoderna a la “simultaneidad” (que algún día caracterizara la experiencia temporal de la modernidad)? No te queda sino un ente fractalizado y metastasiado... el tuyo, el mío, el nuestro. ¿Podrán rescatarnos acaso la religión y la historia?
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*En nuestra era tecno-surreal existen cuerpos simbólico/simbióticos. Robocop es un ejemplo que pulsa la fusión tecno-humanoide (otro ejemplo sería la resolución del conflicto dialéctico entre Terminator 2 y el nuevo modelo T-1000 hecho de metal líquido).
jueves, 24 de julio de 2008
La culología como arma crítica

Alfredo Triff
Es tabú para la crítica reconocer el culo como materia de estudio. El escrúpulo no es sólo moral (¿qué hay de inmoral en cagar?) sino político. Si el culo fuese ideología, el pedo pasaría a ser su praxis. Como tal, el culo (y su efecto) deviene en arma socio-política cardinal, su eficaz fetidez podría desarmar al militante más convencido. Es difícil imaginar un argumento político falocéntrico que soporte la honesta facticidad del pedo*. De ahí que nuestra cultura haya condenado el culo a la esfera de la concupiscencia y el ostracismo. Por ejemplo, no hay nada más alérgico al culo que el čдѕtѓїѕшө, es decir, la suma teleológica de nuestras vertientes más falocéntricas antes y después del susodicho y sus símbolos: El machete (¿podría Máximo Gómez portar un ondulante pañuelo blanco?), el caballo (imaginen al broncíneo Maceo montado en una yegua o en cristiano burro), la barba (¿cómo imaginar los discursos multitudinarios del susodicho con cara lampiña?) y otros. Se impone una culolología para combatir nuestros peores estereotipos. Rescatemos para la política futura cubana las exploraciones escatológicas de los Rabelais, Sade, Bataille y Klossowski. De ahí que tumiamiblog invite a la blogosfera a elucubrar el tema. Para una disquisición menos ideológica aunque muy divertida del culo, examinen El odiado mundo de los culos.
___________
* Nuestra popular trompetilla, aunque jugara papel hilarante y jocoso, no fue más que una pobre imitación demasiado púdica del pedo, por demás asimilada por el status quo.
Es tabú para la crítica reconocer el culo como materia de estudio. El escrúpulo no es sólo moral (¿qué hay de inmoral en cagar?) sino político. Si el culo fuese ideología, el pedo pasaría a ser su praxis. Como tal, el culo (y su efecto) deviene en arma socio-política cardinal, su eficaz fetidez podría desarmar al militante más convencido. Es difícil imaginar un argumento político falocéntrico que soporte la honesta facticidad del pedo*. De ahí que nuestra cultura haya condenado el culo a la esfera de la concupiscencia y el ostracismo. Por ejemplo, no hay nada más alérgico al culo que el čдѕtѓїѕшө, es decir, la suma teleológica de nuestras vertientes más falocéntricas antes y después del susodicho y sus símbolos: El machete (¿podría Máximo Gómez portar un ondulante pañuelo blanco?), el caballo (imaginen al broncíneo Maceo montado en una yegua o en cristiano burro), la barba (¿cómo imaginar los discursos multitudinarios del susodicho con cara lampiña?) y otros. Se impone una culolología para combatir nuestros peores estereotipos. Rescatemos para la política futura cubana las exploraciones escatológicas de los Rabelais, Sade, Bataille y Klossowski. De ahí que tumiamiblog invite a la blogosfera a elucubrar el tema. Para una disquisición menos ideológica aunque muy divertida del culo, examinen El odiado mundo de los culos.
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* Nuestra popular trompetilla, aunque jugara papel hilarante y jocoso, no fue más que una pobre imitación demasiado púdica del pedo, por demás asimilada por el status quo.
Bava y Almodóvar
Almodóvar toma varias escenas de Bava para el principio de su Matador. El director español no es el único en reconocer la influencia de Bava. La lista incluye a John Phillip Law, John Carpenter and Tim Burton y Martin Scorsese, entre otros.
La Maschera del demonio
En sus escritos sobre cinema y la semiótica del cine, Gilles Deleuze sugiere que el trabajo de Mario Bava exhibe la pulsion del l'image, en la que el espectador descubre un sinnúmero de deseos y fuerzas atávicas inherente a nuestro mundo “normal”, dos esferas que se atraen y se rechazan a la vez. Dice Deleuze: Bava opera desde las profundidades de un entorno real que se valida a través de su inmanencia con otro entorno de violencia y crueldad que se nos revela en lo más insignificante. El clip arriba presenta La Maschera del demonio de Bava (1960), prohibida en Inglaterra hasta 1968 por su contenido truculento. La famosa escena de Barbara Steele en el papel de Asa la súcubo, con la imponente máscara de bronce siendo martillada en su cara, es acaso una de las más terroríficas del cine de horror.
miércoles, 23 de julio de 2008
De cómo tomarse el tiempo de filosofar e investigar las razones y las sinrazones de nuestras intrincadas y problemáticas circunstancias
Ramón Alejandro (de su libro inédito Adua la pedagoga)¿Quién era yo para ponerme a pintar mis insignificantes boberías cuando existían en la memoria colectiva obras como el Retablo de Issenheim de Mathias Grünewald que yo había ido a ver a Colmar, en el fin del cabo de la lejana Alsacia, con el mismo fervor con el que iban en la Edad Media los peregrinos a Santiago de Compostela? Y es que para complicar mi caso, a mí eso que llamaban «ganarse la vida» siempre me había parecido sinónimo de perder tristemente el tiempo. E, inversamente, aquello a lo que llamaban «perder el tiempo», que era en realidad dejarlo correr agradablemente siguiendo el libre curso de su afición, era la mejor manera de pasar inteligentemente la existencia. El vocablo griego que dio origen a nuestra palabra «escuela» significaba para ellos «ocio». Es decir que, inicialmente, aprender, era darse la oportunidad y tomarse el tiempo de filosofar e investigar las razones y las sinrazones de nuestras intrincadas y problemáticas circunstancias sociales. E, igualmente, darle el frente intelectualmente a los angustiosos desafíos existenciales que nos propone la vida, y su correspondiente reverso que es la muerte. Así como el darse generosamente la oportunidad de poder observar con respeto, descanso y delectación los maravillosos o sobrecogedores fenómenos que nuestro entorno natural nos ofrece, y satisfacer de este modo la inmediata curiosidad que su contemplación nos provoca. Eso era así en los inicios de nuestra civilización. Lo sigue siendo hoy. Y es justamente eso lo que sólo algunos privilegiados, los ociosos afortunados de siempre, pueden permitirse. Lo que yo andaba buscando era resolver mi problema de subsistencia material cotidiana para poder entregarme por entero al estudio, la meditación y el ejercicio de la que en mi opinión era la más bella de todas las artes: esa misteriosa pintura. Ni más ni menos. Y resultó de tal manera que todo se encadenó tan favorablemente en mi vida que por fortuna nunca tuve que pedirle dinero a nadie para poder ocuparme de aquello a lo que mi naturaleza me inclinaba, porque antes de que lo fuese a pedir hubo siempre quien me lo diera. Poco me importaba dejar jugar con mi cuerpo al primero que me lo pidiese prestado por un rato, si a cambio de eso me daba la información cultural, acceso a los libros que me interesaran, o me llevaba a escuchar conciertos para descubrir músicas desconocidas anteriormente. Es decir, todo lo que tanto deseaba escuchar, leer y obtener en mi insaciable curiosidad y deseo de llenar ese vacío interior que me torturaba, esa inconsistencia esencial que me constituía. De dar respuestas a las preguntas que me provocaba el complejo espectáculo del mundo que tan perplejo me tenía desde que constaté su misteriosa naturaleza. En la cama, por fortuna y por mi propia calaña, pocas cosas me daban asco.
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