sábado, 19 de julio de 2008
Encuentro se encuentra
viernes, 18 de julio de 2008
Rockit!
Let's put it this way: Imagine a world without Herbie Hancock, especially without his most pivotal albums, like Takin' Off, Headhunters and Future Shock, and you've got to reimagine how funky jazz, early fusion and an awful lot of contemporary funk, electronica, acid-jazz and hip-hop jazz would have turned out. Or to put it another way: Despite fashionable intellectual trends, individuals can and do change the course of history. They work within contexts, naturally. No man is an island, even if he is a cultural catalyst. Evolution shows many examples of parallel development, in which key adaptations arise in several places at roughly the same time, to allow for a better chance of survival. The rise of funk with James Brown, Sly and the Family Stone, Fela Kuti and Miles Davis created a context for Hancock, a set of languages he could learn, intermingle, retranslate and reformulate, finding a voice of his own in how he did that. That is his genius. And it's why, for nearly forty years, Herbie Hancock has been making things that didn't exist before.-- Gene Santoro, The Nation (Vol. 270, 2000).
PLAY "MISTY" FOR ME
Bloguero: ¿Sospechas que alguien te sigue los pasos? ¿Sueñas acaso con la presidenta de tu C.D.R. husmeando detrás de tu puerta? ¿Cuidas que alguien lea tus labios cuando le dices a un socio "esto es tremenda mierda"? ¿Te dan jaqueca los círculos de estudio del sindicato? ¿Estás seguro que no metiste la pata cuando te preguntaron "qué piensas de la actual situación por la que atraviesa el país?" ¿Das un salto cuando oyes la palabra "compañero"? ¿Te invade el angst maleconero cada vez que las cosas parecen marchar bien? ¿Sientes la digestión pesada al oír las descargas chicharronas de La Nueva Trova? ¿Sientes que tus labios están a punto de repetir alguna que otra frase lapidaria del s.u.s.o.d.i.c.h.o contra tu voluntad? Si la respuesta a estas preguntas es "sí", llama urgente al 305.555.5555. La clave: Tócame el misti.
jueves, 17 de julio de 2008
Hannah Arendt y el problema humano
Tumiamiblog
Descubro esta formidable entrevista en tres partes del año 1964 de Günter Gaus con la filósofa Hannah Arendt. La primera parte introduce el pensamiento y la vida de Arendt. La cosa se pone buena en la segunda parte cuando elabora ideas sobre el proceso de nazificación alemana, traducida en el video como “uniformización”*, la postura típica de los intelectuales de mi generación. Peter Sloterdijk ha dictaminado dicha pose como “cinismo fascista”, especie de chicharronería ideológica -de DERECHA o IZQUIERDA- que se arma con un proyecto místico-redentor y arrasa con todo hasta conseguirlo. Arendt prosigue: Lo peor no fue lo que hicieron nuestros enemigos sino lo que hicieron nuestros amigos (en el argot: la chivatería). El plato fuerte está en la tercera parte (arriba). Gaus trae el libro La condición humana de Arendt a colación y cita: “Este amor a los judíos ... siendo yo judía me resultaría sospechoso.” La filósofa advierte que poner “el amor” (y por consiguiente el odio) en la mesa política “es una fatalidad”. Repudiando la tesis del relativismo cultural, la pensadora judía también se rebela contra el elitismo político falocéntrico que pide “justicia” en abstracto, cuando lo necesario para resolver los problemas políticos es el “consenso” social (punto este tomado por Habermas en su teoría comunicativa). La modernidad implica desarraigo, y este produce el parvenu** o paria, que en ocasiones habla por boca del poeta, el novelista o el ensayista y que Richard Rorty ha defendido como auto-poesis de la ironía. Gaus pregunta si esto ocurre dentro del mundo político y Arendt le contesta: en el mundo visto más ampliamente. En efecto, “estar en el mundo” arendtianamente hablando, significa autoconcebirse-uno-mismo, lo cual está condicionado por {la modernidad}.*** La entrevista concluye con la cita de Karl Jaspers (ex-profesor de Arendt en la Alemania de los años 30 tempranos) “aventurarse en el dominio público”, que es como introducir nuestro hilo en la malla de relaciones … uno se aventura y esa aventura es sólo posible cuando se tiene confianza en los seres humanos (Arendt ahora se acerca al humanismo existencial de un Merlau-Ponty) ... en lo humano de todos los seres humanos.
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*La palabra que Arendt usa en la entrevista es Gleichschaltung (o colaboración) que traduzco libremente como chicharronería. **Arendt analiza varios tipos de paria: político, antipolítico, otro que ella llama schlemihl y finalmente el Lázaro, que para Arendt es la condicion esencial del marginal. ***Al igual que Jaspers, e incluso Heidegger, Arendt ve la modernidad sinónimo de crisis alienando al hombre de su centro existencial.
miércoles, 16 de julio de 2008
Spare me!*

Every cause has an effect: I receive an email from a friend regarding an article that appears in a Spanish newspaper. Then I surf a bit and read the back-and-forth between two worldviews -as it’s to be expected, after decades of telluric ideologies and counter-ideologies. It boils down to a game of sorts: In the middle, a famous female Cuban writer living in Paris; at each corner, a fighter representing, say, “pro-Z” and “against-Z” views. One reads what each fighter articulates and one wonders: Is this really about Z or more like a pirouette around Z? I’ve smelled this reek before: The odor of protagonism, masked as defense or critique, really means internecine combat. For us Cubans? A most invigorating prospect! Our self-cannibalism takes perversity and good humor to the nth power. Up with the odor! As the arguments sink, the stench reaches spasmodic levels. A well-known Cuban writer publishes in a known Cuban blog a hyperbolic apology for revenge clothed as “justice.” Surely he wants to have his cake and eat it, but one has to suspect a self-avowed enfant-terrible of the letters dressed -if only momentarily- as an old politico. On the other side, the General’s Daughter asks for “forgiveness” as alternative to the Cuban final solution** (a commendable though surely impossible prospect, given our ***blood-thirst clad as self-righteousness). The reading is as disappointing as the former, because the General’s Daughter’s arguments suffer from self-inflicted amnesia (as the German poet Heinrich Heine suggests, “one’s past life can taint what one wants others to believe about one’s life”). Where is all this leading to? The return of the same: Bad faith and boredom.
Por una Cuba mejor... (con mucho mojo con ajo)

Via Cubaleah, Willie manda su aporte a la discusión "quién es más el bloguero más patriota". Cubanamente hablando, "Fuy yo" significa "hacerse el que no fui".
El tiempo y la carne

Tumiamiblog
De acuerdo al oscuro filósofo agnóstico griego Hecateo (y seguidor de Heráclito), uno no es testigo de su propia vejez, a no ser que lo documente. La premisa de Hecateo es que la memoria no puede recordar todos los atributos físicos a cada momento de la duración temporal, pues el cuerpo se deteriora muy lentamente en el tiempo. Inspirado en esa idea, el pintor alemán Hans Baldung (1480-1545) en su “Las tres edades y la muerte” trata de demostrar pictóricamente lo contrario. ¿Se sale con la suya Baldung?
martes, 15 de julio de 2008
Paliza judicial para G. W. Bush y otros bushismos
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En otro orden de bushismos: Mientras se cae Indy-Mac, uno de los bancos hipotecarios más importanes de la nación y el Chairman de la Reserva declara que la economía está mal, el presidente sostiene que “la economía está creciendo”. ¿Su premisa? “No soy un economista pero sí creo que estamos creciendo”.
Enrique Riverón: dadaoso, ochentista y precursor


Jesús RosadoGracias al gentil César Trasobares he tenido la oportunidad de revisar su excelente monografía dedicada a la obra del artista cubano Enrique Riverón (1902-1998), ensayo que fue concebido para la retrospectiva que de dicho creador el propio Trasobares organizara en 1980 de forma compartida entre las sedes del Lowe Art Museum de la Universidad de Miami (Riverón: 1925-1950 París/La Habana/New York) y la De Armas Gallery (Riverón: 1950-1980 Wichita/Coconut Grove), Vanidades Continental Building, en Virginia Gardens. El material me ha permitido abundar sobre otra prominencia de la plástica cubana relegada injustamente tal como ha ocurrido con ese otro maestro que es Rafael Soriano. En este caso, con una trayectoria versátil que transita por el humor gráfico, el diseño, la ilustración, la pintura abstracta, el collage, la escultura, el artefacto, y cuyos conceptos fluirían sucesivamente como premoniciones insólitas de las tendencias de punta, Riverón califica como un persistente adelantado del pensamiento visual cubano. Esa condición de visionario lo coloca en un rol aventajado no solo dentro del contexto del arte nacional, agravando la marginación a la que ha estado sometida su cosecha cargada de audacia, sensibilidad y criterio innovador, cuyo raro intentio auctoris -desempeñándose como precedente embrionario- ratifica una vez más que la estética es una hebra de embaste intemporal. La evidencia de ello es que ya desde varias décadas antes, algunas de sus propuestas surten como ideas pioneras del arte reciente en la Isla, tal como se podrá apreciar en estas imágenes que la cortesía de Trasobares me ha hecho posible compartir.
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De arriba a abajo: 2 TON, 1959, mixed media, 32 x 22 x 2 plg. (¿No se asoma esto a los ochenta?), Few Lines to Noelia, 1976, acrylic, wood and linen, 80 x 80 x 4 plg. (que me recuerda lo más reciente del español Andrés Ferrandis), Iberia, 1966, collage, 16 x 13 plg. (parece haber una conexión premonitoria con nuestro Ramón Williams).
lunes, 14 de julio de 2008
Are Cuban-Americans Red or Blue?
Lo matrixial de Bracha Lichtenberg-Ettinger
TumiamiblogDurante los años 90 la artista franco-israelí Bracha Lichtenberg-Ettinger ha venido teorizando lo que ella llama lo matrixial y su relación con la percepción de “lo femenino” en el arte. Metafóricamente hablando, lo matrixial ocurre justo antes de la madre dar a luz al feto, fase amniótica-prelinguística donde co-emergen símbolos alternativos al modelo fálico tradicional (ha de tenerse en cuenta que “la fase del falo” para el feminismo contemporáneo corresponde a la diferenciación binaria de “lo uno o lo otro”). Lo matrixial no ocurre en oposición a lo fálico, sino que señala un campo simbólico en “lo femenino”. El trabajo arriba, de la serie Eurídice de Lichtenberg-Ettinger, pinturas semiborrosas de imágenes olvidadas, sirve como ilustración. ¿Cómo puede Eurídice, condenada a muerte por la impaciencia de su amante, expresar su tragedia? A través de lo co-poiético, que es la intersección de lo ético/estético: imbricación del inconsciente -proceso anterior a la comunicación verbal y la organización intencional. Lo co-poiético es una especie de pre-conocimiento uterino que ocurre a través de la experiencia “en” y “con” el arte. Para Lichtenberg-Ettinger, el arte es un vehículo de transformación del tiempo y del espacio, especie de “pantalla matrixial” de posibilidades sensoriales al tacto, el olfato, la visión, el paladar y lo auditivo. El arte es, en este sentido, hospitalidad com/pasiva. Lichtenberg-Ettinger llama fascinance a esa experiencia-encuentro. Es decir, fascinance es una afectación ético/estética donde opera lo matrixial.
domingo, 13 de julio de 2008
I Met the Walrus
Vía Rafael López Ramos
In 1969, a 14-year-old Beatle fanatic named Jerry Levitan, armed with a reel-to-reel tape deck, snuck into John Lennon's hotel room in Toronto and convinced John to do an interview. This was in the midst of Lennon's "bed-in" phase, during which John and Yoko were staying in hotel beds in an effort to promote peace. 38 years later, Jerry has produced a film about it. Using the original interview recording as the soundtrack, director Josh Raskin has woven a visual narrative which tenderly romances Lennon’s every word in a cascading flood of multipronged animation. Raskin marries traditional pen sketches by James Braithwaite with digital illustration by Alex Kurina, resulting in a spell-binding vessel for Lennon’s boundless wit, and timeless message.
sábado, 12 de julio de 2008
Bad.l.a.n.d.s
Tumiamiblog
Badlands (1973), el primer film de Terrence Malick, está basado en la historia real de Caril Ann Fugate y su novio Charles Starkweather. A mediado de los años 50, la núbil pareja se lanza en matanza en serie por las praderas de Nebraska (entre las víctimas figuran la madre, el padrastro y la hermanita de Caril). El status de culto que la película disfruta hoy en día es justificado. Badlands es acaso el filme más sutil y complejo que se haya hecho sobre el fenómeno del asesino en serie. Malick no busca afectaciones enrevesadas, se trata más bien de exponer lo espeluznante como dimensión posible de lo banal (por parafrasear a Hannah Arendt) del día a día. Dos sujetos perdidos en “tierra de nadie” de la Res-pública virgen de la década de los 50: Kit (Martin Sheen) sueña con ser el próximo James Dean de la pradera, y su novia Holly (Sissy Spacek) se imagina como cero a la derecha de su galán, en una mezcla de dos narrativas, Giant y Rebel Without a Cause. Kit nos recuerda a Michel (Jean-Paul Belmondo) en À bout de souffle (1959) de Godard; sólo que Michel sueña con ser Bogey. El comportamiento sicótico de Kit viene dado a priori, fílmicamente hablando, por Bonnie & Clyde (1967) e incluso Gun Crazy de 1949. Badlands es el punto cero del simulacro baudrillardeano, “la carretera interestatal” presentada como espacio mitológico de auto-definición donde la sociedad americana de posguerra resuelve sus álgidas contradicciones. No es que Kit mate por matar, aunque lo parezca (“sí, he matado gente de vez en cuando… no persigo una medalla”). Malick nos presenta a Kit como estereotipo ideológico-paranoico del subconsciente cultural americano. Acaso sin saberlo, el director apela al determinismo más oscuro del Freud tardío de Más allá del principio del saber, es decir, sólo matando podría Kit –acaso- comprender qué significa matar. Por ejemplo, en una de las primeras escenas del film vemos a Kit pidiéndole la mano de Holly al padre de esta. El viejo sigue haciendo lo suyo como si nada y con sonrisa impostada le dice, “you’re something”. “It takes all kinds Sir”, responde el joven, quien acaso no comprende aún que hay que echarse al viejo en la próxima escena. En el film-dentro-del-film de Malick, la frase voluntarista de Antonio Machado se queda corta: El camino ya está hecho antes de andarse, aunque gracias al cine puede -al menos- andarse de nuevo. Sólo queda la ecuanimidad robóticamente distante, incluso respetuosa, de quien se sabe representando su papel. Se me ocurre preguntar: ¿Hay diferencia alguna entre el modelo moderno determinista de Badlands y el postmoderno semilibertario de la masacre en la Escuela Columbine? Echamos de menos el suicidio antes de la captura. Kit comparte la misma suerte que ese otro símbolo pre-9/11, el otro asesino Timothy McVeigh; la diferencia de objetivos es, en todo caso, una distracción menor producto de la falsa conciencia. Al final de Badlands, cuando Kit es capturado, un policía le dice: “Kit, you’re quite an individual”. La respuesta es irónica y automática: ¿“You think they'll take that into consideration?” De ahí que Kit y Timothy terminan “en la silla”, ejecutados por el sistema.
viernes, 11 de julio de 2008
Esther

Adalberto Delgado
Yo era un adolescente y Esther no tendría más de veinticinco años. Caía la noche y comenzaba el mágico ritual frente a mi ventana. Cuando oíamos la música y las luces se encendían, ya sabíamos lo que venía. Esther, ataviada con bobito transparente o desvistiéndose poco a poco hasta quedar semidesnuda. Lo que más me enfermaba de Esther era su exhibicionismo descarado, pues sabía que la estaba vacilando. Esther me recordaba a Brigitte Bardot. Años antes la BB había debutado en los cines habaneros, y mis amiguitos y yo nos dábamos cita en el cine Fausto de Prado a ver la película. Recuerdo las pajas que nos hacíamos a costa de la rubia de pelo largo y piernas esbeltas. En La Paloma, después del "show estherlar" yo salía corriendo para casa de Xena, la gordita piravadora, y me desquitaba con ella. Xena nunca me fallaba. Le encantaba como yo le piropeaba. Se calentaba e inmediatamente nos poníamos a jugar al esqueleto… aún eran juegos infantiles. Mi ingenuidad sexual terminó con la entrada al palomar de Kika, vecinita cubanita quinceañera recién llegada, que se puso para mí y me entrenó debidamente en las técnicas sexuales. Sin embargo, lo que yo tenía con Esther era lo que se llama “cráneo”. Años más tarde, después de mudarme de La Paloma, traté de buscarla por todos los medios, pero Esther se había convertido en mujer de bien. Según las lenguas palomeras, casada con un judío dueño de una fabrica de zippers, en Wynwood. Deseaba verla y decirle… Hoy sólo me queda el recuerdo de su cuerpo semidesnudo, contoneándose frente a mi ventana. ¿Esther, mi BB, dónde estás?
Trabalenguas del presente

La Chuna
Hablamos del presente, el pasado y del futuro, sin darnos por enterados de que lo único que existe es el presente. Cuando despertamos y entramos en la vida, recordando o no lo que soñamos, casi siempre consciente de que lo que recordamos es un invento y pronto lo descartamos si es que aún estamos cuerdos. ¿Dónde estamos? Enseguida atisbamos donde está nuestra silla del presente, que es donde nos posamos cuando no queremos participar (vivir), y regresamos a los sueños del pasado (este siempre fue mejor). Los hay que disfrutan del martirio recordando lo horrendo, disfrutando el sufrimiento. Aún peor es cuando queremos vivir en el futuro, futuro que nunca existirá. Entonces, posados en nuestra inercia del presente, pasamos mentalmente películas imaginarias de lo que vendrá… pero estamos condenados a llegar a otro presente -y sólo a él. Mientras la vida nos obliga a estar aquí en el ahora, frecuente actuamos automáticamente. Felizmente, en el instante del amor nos zumbamos al presente sin escape necesario.
jueves, 10 de julio de 2008
La perdida revolución punk (o su ascensión al "nirvana")
Tumiamiblog
Con sus canciones cortas, fuertes, ensordecedoras y extravagantes, parecía que el punk ochentoso estaba llamado a cambiar la dirección cul-de-sac de la música rock, pero algo no cuajaba. En pleno período reaganómico y el billete no aparecía. Reinaba el hedonismo y la apatía. Los ochenta exhibían la extraña ecuanimidad de haber capeado lo peor de la Guerra Fría (eran tiempos de glasnost y perestroika). En ciertos círculos se comentaban otras posibles causas de "índole interna": la tecata, el mensaje anárquico, la autodestrucción. Lo cierto es que la generación punk tuvo que morderse la cola y cambiar la estrategia, exhibiendo paradójico ejercicio de paciencia budista. Los Husker Du, Replacements y Minuteman se refugiaron en la clandestinidad, cantando para un grupo muy reducido de fans en clubes claustrofóbicos, mimeografiando fanzines, grabando para compañías independientes y trabajando de meseros. Poco a poco la industria del disco (eran aún los 80 tardíos) comenzaba a prestar atención... hasta que llegó Nirvana via-MTV, con sus guitarras abrasivas, su ritmo impreciso, su batería sobreamplificada y Cobain con bronquitis crónica. "Nevermind" teletransportó la bastardización punk de Nirvana a un anémico nirvana. Existe todavía algún que otro soñador que imagina un posible renacimiento del punk. Que es demasiado tarde lo demuestra el hecho de que el punk y sus "pos" manifestaciones son, hoy por hoy, mainstream. (El video clip de Crass en "Punk is Dead" ilustra un poco el drama de la época).
Sonny Rollins & Don Cherry
Escuchar a Sonny Rollins con Don Cherry es una verdadera aventura. Cherry (ex-trompetista de Ornette Coleman) solea siempre en lo raro; su frase le da una vuelta a la armonía; sin atacarla frontalmente la socava, su soplo stacatto pifiado y sincopado, como quién no quiere las cosas, sugiere tanteos que reverberan y se acomodan en atmósfera de flujo y reflujo. El cuarteto incluye a Ben Riley en la batería y Bob Cranshaw en el bajo (quien ejecuta un señor solo con arco a l'allemande).
miércoles, 9 de julio de 2008
Orgía y sicote

Ramón Alejandro
(de su libro inédito Adua la pedagoga)
Por toda esa zona arqueológica [Partenón] no hay un sólo metro cuadrado que no guarde escondido algún tesoro arquitectónico aún desconocido por los más eruditos especialistas en la materia. Ese hipogeo albergaba por aquellos años, en los que pasaron por sus profundas cámaras subterráneas nuestras alegres amiguitas, una capilla luterana infiltrada dentro de ese reducto de la ortodoxia más estricta que es la nación helena contemporánea. Era responsable de su funcionamiento un griego al servicio de la subversión espiritual germánica que le pagaba por inocular el insípido virus de la reforma protestante en ese país tan orgulloso de sus coloridas liturgias ancestrales y apegado a sus repiqueteos de campanas rítmicamente entrecruzadas, a las largas figuras de santos de ojos alucinados recortándose sobre fondos de oro, y a su manera tan complicada de persignarse con tres dedos pegados. El tipo vivía de lo más bien de ese tumbao y de paso alquilaba habitaciones a los maricones que venían a holgarse a su bajareque con los rústicos mancebos que se dejaban querer por unas cuantas dracmas, y que andaban jineteando por toda la zona turística de tan vieja y venerable ciudad y trayéndole de paso, y de tanto en tanto, viajeros a quienes alquilarle sus abrigados sótanos. Y fue así como llegaron esas dos despreocupadas y dicharacheras cubanitas a echar su palo en los hondos camaranchones de ese subversivo tugurio. Y resulta que tanta era la simpatía que consigo traían en sus cuerpos que se formó tan tremenda orgía que hasta el mismo patrón del bayú se aprovechó y se puso también a tomar parte activa en aquel plurisingante areíto. Y que después de comerse vivos mutuamente a chupones, besos y mordiscos entre todos y cada uno de ellos en contra de todos los demás, se quedaron tan desguabinados tantos cuantos eran, y a la larga decidieron por unanimidad echarse a dormir bajo las sonoras bóvedas de ese mismo hipogeo testigo de sus excesos. Ahí es donde el diablo que todo lo añasca hizo que los pies de uno de los participantes en esa matazón colectiva despidieran tal hedor que indispuso de mala manera a toda la agotada y distinguida asamblea. Así que le pidieron cortésmente al oloroso individuo que se retirara a otra habitación para no asfixiar a los demás con su emanaciones mefíticas. Y el muy pillete aceptó esa humillación con mucha ventaja, porque mientras los otros se abandonaron por entero en los blandos brazos de Morfeo, despreocupados y con las narices ya liberadas de su molesta pestilencia, él recogió todas sus pertenencias y con ellas puso pies en polvorosa desapareciendo del Ática como si fuera un fugitivo persa rezagado entre un hipotético grupo de sobrevivientes hoplitas espartanos después de la batalla de las Termópilas.


