
Tumiamiblog
Judas no era traidor, sino escéptico (ya en sí proceder estoico, con ataraxia de modelo... ¿pero vender al maestro por un puñado de monedas?). Es posible comprender a Judas de otro modo siguiendo la definición de Hanah Arendt de política como “el arte de lo posible”. No defiendo ahora al apóstol caído. Sigo el hilo de lo posible detrás de esa nube impenetrable que es el tiempo. Algunos que ven en Judas un privilegiado visionario que soportó con estoicismo siglos de vituperio y maldición (el tema tiene tela por donde cortar). Tal pareciera que ese apóstol maldito le achaca a Jesús una falta de compromiso político con el gobierno terrenal. De ser así, Judas pareciera el más intelectualmente avanzado del grupo (ya sabemos que el intelecto sólo y de por sí, en la filosofía estoica de la época, no está exento de error). ¿Es la política -o lo estético- independiente de lo ético? La metáfora de Judas ayuda en la evaluación del "intelectual cubano" y el lastre de la "traición" que se disputa siempre por ambos bandos.