jueves, 28 de julio de 2016

desinflando la modernidad (quinto de la serie)

alfrEdOtriFf

el desinfle de la modernidad continua en el quinto post en maimi bourbaki.

ahora criticamos el hiper-objeto. 

¿qué es un hiperobjeto? un objeto devorador de objectos. M (la modernidad) es eso exactamente.
El problema de M es de montaje, de la metodología utilizada por teóricos. Estas teorías se propagan y legitiman sin una crítica inmanentes adecuada que apele a normas de referencia, de poder explicativo y de predicciones futuras. Hemos hablado ya de conclusiones teóricas de M que simplemente no son viables, por ejemplo: la Eme-normatividad, la axiomática de Hegel, el presentismo modernista, etc. Ahora nos enfrentamos con el mismo problema con otra metodología fundamental de M: la hermenéutica.
¿qué le pasa a la hermenéutica? que es redundante. no hay más que ir a la definición quye abre el Ser y el Tiempo de Heidegger donde el filósofo alemán reconoce lo siguiente:
El "círculo" del entendimiento pertenece a la estructura de significado, y este último fenómeno tiene sus raíces en la constitución existencial de Ser, es decir, en el entendimiento de quien interpreta. Una entidad para la cual, como ser-en-el-mundo cuyo ser es en sí su problema, confronta, ontológicamente, una estructura circular. (ST, 17)
el hyper-objeto aparece precisamente por una falta teórica de método. tratar de entender el mundo no desde un criterio más allá del entendimiento del ser, sino en un conocimiento que se refiera al mundo desde un criterio de verdad sobre el mundo.

es obvio que lo que entendemos no es necesariamente cierto, a no ser que la verdad sea independiente de lo que creemos y entendemos.

presentamos un ejemplo de hiper-objeto, M:
... es un conjunto de procesos que acumulativos que se refuerzan entre sí: (a) la formación de capital y la movilización de recursos, (b) el desarrollo de las fuerzas de producción y el aumento de la productividad del trabajo (c) la centralización del poder político y la formación de las identidades nacionales (e) las formas urbanas de la vida, la educación formal así como la secularización de las normas y así sucesivamente (las letras son mías). (PDM, 2)
pasamos ahora a una crítica de M en tanto que hiper-objeto.


he aquí las preguntas:

* ¿Cómo puede este conjunto de procesos seguir siendo el mismo a través de los cambios que perdura en tanto que proceso? (llamamos a este el problema del cambio sobre la persistencia)

* Si el cinjunto de procesos es una especie de actividad, ¿cómo emerge desde sus partes? (llamamos a este el problema de la actividad sobre la sustancia)

* ¿Cómo puede M definirse como un "conjunto de procesos," en tanto que debe referirse a los procesos para definirse así misma? (llamamos a este el problema de la constitución)

ahora bien, no se bota una teoría porque tenga problemas. M tiene aspectos válidos. la descripción de M como hiper-objecto es cuidadosa. ¿qué hacer entonces?

sugerimos mejorar a M desinflándola. esta idea no es muy diferente a la idea deísta muy en voga durante la Ilustración que justificaba la idea de dios, solo un dios mucho más limitado.

proponemos lo siguiente:

* al igual que cualquier otro período histórico, desinflamos el límite futuro de M. es decir, M tiene fin. solo que el fin de M no será más ese disparate llamado "el fin de la historia."

* la teleología autoimpuesta por M es puro colesterol metafísico.

* la auto-normatividad y la Eme-normatividad es un cuento de hadas. desde un punto de vista normativo, M o cualquier otro período histórico tiene que estar conectado con el pasado. toda  normatividad es trans-epocal.

* en vez comenzar desde la altura teórica del hiper-objeto, recomendamos bajar al primer piso y tratar de entender cada cosa constituyente  a fin de realmente entender, no decretar disparates.

* hacer a M menos hiper-sintomática y más predictiva.

* para evitar la redundancia recurrente de hiper-objetos debemos subordinarlos a los objetos.

lo importante de esta crítica es que podemos extender las preguntas de M a cualquier otro hiper-objeto, por ejemplo, el capitalismo, hiper-objeto favorito y muy conocido.