lunes, 25 de mayo de 2015

Dos regalos al Papa, dos artistas cubanos

Exiliados, de Arturo Rodríguez  (óleo 62x36, 1987)

Kcho (2015)
Rosie Inguanzo

Exiliados, de Arturo Rodríguez, fue comisionada por La Universidad Internacional de La Florida, y obsequiada al Papa Juan Pablo II, después de una misa multitudinaria en dicha universidad, en 1987. La obra hace referencia al exilio cubano representado por una familia que, como la sagrada familia tal vez, resulta desplazada, ahora en una playa con horizonte impreciso, saturados por la luz. Arturo Rodríguez es un artista cubano exiliado.

La segunda obra fue entregada al Papa Francisco hace un par de semanas, portada personalmente al Vaticano por el artista Kcho (Alexis Leyva Machado) y una comitiva liderada por Raúl Castro. Evoca a los balseros africanos que tratan de alcanzar Europa: un niño reza a una especie de cruz hecha de botes. El artista, cuya obra tiene como leitmotiv la balsa, desvía la atención de los balseros propios. Kcho es un pintor oficialista.

La obra de Rodríguez, a todas vistas de superior hechura que la de Kcho, es una metonimia universal; la tensión se centra en el padre: sus dos pies izquierdos y uno descalzo, el rostro acongojado.

Pero, ¿qué salta a la razón ante el segundo obsequio? La ansiedad del culpable. Ansiedad que lleva a insistir en la paja en el ojo ajeno, cuando en realidad es una astilla dentro de la armadura propia.

Con la balsa por símbolo (y cientos de miles de balseros cubanos), ¿qué dice sin decir Kcho?

1 comentario:

khispano atlántico dijo...

los miles de muertos en el canal de la Florida no cuentan para paco1 JESUITAS el usurpante APOSTATA, NI LAS MASACRES DEL REMOLCADOR 13 DE MARZO, NI TANTAS OTRAS...

DIOS NO LOS PERDONE. THE END .