sábado, 27 de diciembre de 2014

Cuba 2015 es la puta que se abre


Eslinda Cifuentes
Ilustraciones de Lucas Cranach (1472- 1553)

Se tambalean la Ley de Ajuste Cubano y el embargo económico —que sin embargo es la mejor excusa que ha esgrimido el régimen cubano para justificar su ineficacia, y los canadienses y europeos (de izquierda y a todas manos) para denostar contra la política norteamericana mientras visitan la isla como turistas sexuales.

Hoy es el Papa Francisco quien interviene en las negociaciones entre EU y Cuba para reestablecer las relaciones diplomáticas entre ambos países, después de 56 años de barricada. Pero desde 1998 cuando visitó la isla el Papa Juan Pablo II, dejó dicho: “Que Cuba se abra al mundo y el mundo se abra a Cuba”. Y porque no puedo evitar la alegoría, Cuba (cargando con siglos de promiscuidades) se abrió a horcajadas cuando el jinerismo (que así se llama a esta antiquísima actividad en Cuba) se hizo más visible que nunca y las prostitutas cubanas abrieron aún más las piernas a los extranjeros arrebatados por la libido isleña.

En aquel entonces, allanando el camino para lo que en 2014 acomete Francisco, Wojtyła también contribuyó a la retórica antiembargo:

…el pueblo cubano no puede verse privado de los vínculos con los otros pueblos, que son necesarias para el desarrollo económico, social y cultural, especialmente cuando el aislamiento provocado repercute de manera indiscriminada en la población, acrecentando las dificultades de los más débiles.

Cuba 2015, puta mala corazón de oro, se escarranchará aún más. Su chulo el castrismo la reprimirá y la repartirá negociándola como mercancía de primera. ¿Y el Papa Francisco? Muy bien intencionado, consecuente y célibe, mediará por la puta malograda codiciada por un mercado sexualmente activo e inescrupuloso.

2 comentarios:

khispano atlántico dijo...

Wojtyla solo hizo un baile en el que le tomaron el pelo, ya vejete.

paco1 JESUITAS bergoglio falso papa ES EL QUE FALTABA FIN CIVILIZATIO profetizado anti cristus.

JR dijo...

Contundente, Eslinda! No admite réplicas.