martes, 20 de mayo de 2014

el lúdico martiano de zoe valdés

obra de michel blázquez (via blog de zoe valdés)
atRifF

en tumiamiblog hemos tenido nuestros encontronazos con la escritora zoe valdés. pero el mundo gira y la vida se presenta con nuevas aristas. el punto es que rosie ayer me lee este post de zoe titulado "sueño erótico martiano". y francamente me pareció tan fresco, tan necesario.
Una noche Martí se me apareció vestido de heladero. Yo era una niña y lo que más ansiaba era tomarme un helado de coco, pero la ‘revolución comunista’ con la que dicen que había soñado Martí, el pobre, al que le han endilgado ya varios horrores, había prohibido los helados de coco por diversionistas ideológicos al parecer. Esa noche soñé que Martí me traía un helado de coco y en su ancha frente sudorosa llevaba encasquetado un gorro blanco de heladero.
¿martí heladero? no sé para las letras. pero esa imagen resulta imprescindible para la filosofía política cubana actual. depuesto de su trono ideológico, vemos a martí como un simple vendedor clandestino de pollo frito. valdés me hizo imaginar un martí cuentapropista y enamoradizo (como siempre), tratando de bregar en esa asfixiante atmósfera de opresión burocrática contra la iniciativa privada --tan característica de medio siglo de castrismo.

de paso valdés sexualiza la ideología.
Ayer, como de costumbre, soñé que Martí andaba por ahí, revoloteando en mi habitación, montado en su caballo blanco. Y se bajaba del caballo más vivo que nunca y se desnudaba así como se desnuda Richard Gere en American Gigoló y me daba una templada de altura. Yo levitaba con la singada que me daba Martí. 
¿singarse a martí? es harto peligroso. valdés deconstruye el "ideario." el asunto ya no es "sacrificarse por la patria", no es "morir de cara al sol", no. el deseo --y muy urgente-- es de singarse al apóstol. no pasemos por alto que ese sueño lúdico de valdés con el padre de la patria la hace caer en la trampa misma que ella desea desarticular, pero he aquí que lo hace de manera magistral.
No, Martí anoche no murió en el caballo blanco, por el disparo de un arcabuz ni por el chivatazo de un cubano. No, Martí se bajó del caballo y me dio tremenda mamada y yo se la di a él. 
salvando en este caso la competencia literaria ¿cuándo --que se sepa-- martí le dio una regia mamada a una escritora? no todos los hombres maman. simplemente no pueden. ¿mamó alguna vez fidel castro? la ideología como sistema patriarcal sencillamente no puede verse mamando (dudo incluso que "el caballo" disfrutrara que le dieran una buena mamada a él, abandonarse y delegar el mando a otra voluntad).

lo cierto es que después del sueño de valdés no me cabe duda que martí era un poeta realizado, si entendemos por ello que un poeta --sea mujer u hombre-- debe amar y mamar sin tapujos. qué jodedor el apóstol y qué dichosa valdés.
Y (Martí) me abrazó y me dijo una pila de cosas lindas, y luego se marchó, montado de nuevo en el caballo blanco, que así en la penumbra parecía una mancha de esperma martiana; y me prometió que escribiría un poema. Un poema para mí: su amada.

3 comentarios:

Unknown dijo...

Bueno, soñar no cuesta nada, pero algunos sueños son pesadillas -visto desde la perspectiva del apóstol. ¡Este Pepe! ahora añade a su currículum vítae el de pinguero onírico. Saludos.

JR dijo...

Totalmente de acuerdo con Triff. A fuerza de irreverente, Zoé no solo hace sucumbir al Apóstol entre sus muslos con la mamada lacaniana sino que completa el abordaje desacralizador que ya emprendieran hace unos años las ciencias sociales.

Sé que ha escandalizado con la recreación onírica, pero me parecen insulso el espanto. ¿Acaso, no hemos cedido hombres y mujeres cubanos a la clavada biológica y ética de la revolución castrista?

¿No ha sido la revolución un alarde testosterónico de un líder con pinga brutal, ante la cual hemos salido despavoridos lanzándonos al mar con el culo apretado?

El Martí del sueño de la escritora es ciertamente un príncipe azul si se compara con esa realidad plagada de erecciones amenazantes. Un Martí dandy, galán, eterna promesa adolescente, jevoso, ricote, principón. Y la Valdés ha mostrado, de paso, lo que viene explorando la semiótica desde hace algún tiempo. Los príncipes no solo despiertan a bellas durmientes, sino que además se las singan bien singadas. Pa'que gocen!

Armando Tejuca dijo...

Abordar al apóstol de manera insolente es un ejercicio que los cubanos deberíamos tratar con más frecuencia. Y no solo a Marti, en realidad lo necesitamos en muchísimos cultos y cumplidos. No queríamos un mundo sincero, con políticos y próceres cantando las verdades?, pues bien, hay que empezar por el erotismo espontáneo y la burla que se hace en pasillos y en fiestas privadas llevada a los sitios sagrados. Estamos realmente tan cansados de mojigatos? O solo nos cansamos de ellos en nuestra juventud y una vez mayorcitos pues agarramos el camino del conservadurismo? A mi también me cuadró lo que escribió Zoe.