domingo, 11 de septiembre de 2011

Bola cumple cien años



Escuchar al Bola siempre será un privilegio. Su arte, como su personalidad, es expresión de gracia, modestia y lujo interior. En cada una de sus descargas, dichas de la manera melódicamente coloquial que le conocemos, hay un camino seguro hacia el lance sensible con nosotros mismos.

No lo logra el Bola sólo a fuerza de talento.

Dentro de este ser humano se desataron muchas tormentas por su doble condición de gay y negro, inmerso en un contexto plagado de racismo y homofobia. Sin embargo, su respuesta a todo agravio fue legarnos esa sentimentalidad elegante que podemos toparnos ahora mismo en cualquier rincón insospechado del mundo.

Hoy celebramos un siglo de su llegada al planeta. Celebración que puede repetirse infinitamente sumando tributos a los incesantes nacimientos del artista. El Bola siempre será aguardado en el escenario porque es imposible renunciar a ese coraje inimitable entre las notas. A esa osadía de recorrer la melodía como un equilibrista ciego trotando certero sobre la cuerda floja.

Calificarlo de inmortal puede ser elocuente pero en su caso peca de retórico. Bola sencillamente es un fantasma sonoro. Mole inmaterial dotada de intelecto y música. Y quien lo dude, que acuda a su sagrario allá en el Monseigneur, donde cuentan que aún en las madrugadas susurra el fru-fru de sus gabardinas frente al piano de cola y la embetunada humanidad -ahora de trasluz- sigue arrebatando “tirándose por la cabeza los teclados del cielo”, como alguna vez metaforizó el poeta Neruda al glosar la trascendencia metafísica del Bola. (JotaeRre)

9 comentarios:

arseniorodriguezquinatana dijo...

Todos somos Bola de Nieve, Bola de recuerdos entrañables, Síndromes de Nostalgias...

sonora y matancera dijo...

maximus vOx cubensis, una bola de talento... en su deciclamar se esconde tanto...

Miguel Iturralde dijo...

Bellas palabras sobre este gran artista cubano y mundial. Saludos.

Heriberto Hernández Medina: dijo...

De Julián del Casal a Ignacio Villa, no ha dejado de nevar sobre la isla. En esa ansiedad por ser el mundo y ese nexo inquebrantable con la tierra natal fue ganando corporeidad el cuerpo de nuestra cultura. La negación que se define como un acto de afirmación.

mantilla dijo...

Bella la intencion de Jesus.Bello el arte de Bola

Anónimo dijo...

cOmo ser feliz, olvidAndolo? no hay manera. bola de nieve cala hondo. RI

A.T. dijo...

Me gusta lo de fantasma sonoro. Particularmente en esta canción donde se desborda un hilo dramático que camina la cuerda floja entre lo histriónico y lo dramático.

JR dijo...

Esta pieza "Vete de mi", Alfre, acompañaba al Bola a todas partes. Se presume que estaba muy ligada a su vida amorosa. Lloraba y hacía llorar mientras la interpretaba. Por cierto, a tenor de la visita de arseniorodríguezquintana, he visitado su blog y es interesante y tiene a Tumiami incluido en su lista de amigos. Tal vez sería lindo reciprocarlo, ¿qué opinas?

JR dijo...

Gracias a todos los que le dieron un happy birthday al centenario de Bola