viernes, 4 de junio de 2010

Gozar de Cuba y de lo que sea

Ernesto González

Gozar es absoluta presencia. Es poner en alerta los cinco sentidos. Es la muerte temporal del proceso de pensamiento, de sus cálculos, (re)ajustes, juicios, comparaciones, angustias, la extinción de los deseos y sus frustraciones acompañantes (querer gozar impide el gozo). La lista es infinita y la nutrimos a cada segundo.

Gozar es absoluta ausencia del yo. Es la desaparición inmediata de las voces apegadas al pasado que nos repiten en nuestras cabezas, una y otra vez, sus mismas historias. Gozar es el más justo antónimo de lo que conocemos por pensamientos (el pasado). El goce, la vida, sólo ocurren ahora, en el cielo limpio de nubes de la mente. Las nubes son el sueño.
Identificarnos es volvernos uno con cada nube. Es una trampa siempre abierta por la mente, es su naturaleza. La identificación posee un peso infinito que nadie nos obliga a cargar, como no sea el cuidado de la imagen. Estamos cambiando goce por apariencia, sacrificándolo en el altar de la imagen. Mal negocio donde los hay.

Si podemos ver esas nubes que entran y salen, y escuchar sus voces atadas al pasado, al dolor, quiere decir que no somos ellas, porque el que ve y escucha jamás es lo visto ni lo escuchado. Abrir, dilatar ese intervalo del que escucha (y ve), es la posibilidad de vivir, de gozar, de sentir la verdad. Ese intervalo es el silencio interior de la presencia (la ausencia del yo), es ahora, y podemos endosarle cualquier confuso nombre que se nos ocurra menos aburrimiento.

Para gozar de Cuba, como para gozar de lo que sea, no se puede acarrear el ayer glorioso ni lamentable, no se pueden evocar las cosas desaparecidas ni insistir en recrear lo que ya no existe y no regresará jamás. Con esa carga no se puede gozar. El dolor debe ser respetado pero, debe decirse, es el peor enemigo del goce, de la vida. La vida real es goce permanente, cielo despejado.

Para gozar de Cuba sólo se necesitan tener gustos comunes, tanto, que no llaman la atención de nadie ni sirven para mostrar como trofeos. No son carta de supremacía ni de sumisión. Lo común es tan sabroso como efímero, no puede formar parte de lo que nos han enseñado a llamar éxito ni puede ocultar todo aquello que nos han condicionado para clasificar como fracaso. ¿Hay peor fracaso que dejar de gozar?

Esos gustos comunes pero imprescindibles que nos permiten gozar de lo que sea, incluida Cuba, no tienen etiquetas ni adjetivos, qué decir de adverbios. Crear un sintagma del goce es perdérnoslo, qué decir de armar un paradigma y regodearnos en él, asumirlo como verdad absoluta. No hay texto que pueda decirnos cómo gozar, eso sería tomar prestado el goce de su autor, identificarnos con él. El único mapa del goce es el ahora, la ausencia de nubes, la presencia del cielo.

Ver cómo un vecino le tiende una taza de café a otro, a través de una ventana decadente de La Habana Vieja, es gozar de Cuba. Sabemos que no habrá olor a Bustelo, el líquido no tendrá esa consistencia negra, esa textura que nos gusta, pero se goza. Lo brinda un brazo que se extiende sin esperar nada, como no sea a las manos que reciben la taza. Todavía puede gozarse de un café sin nombre, acabado de hacer para unas manos que van a extenderse desde el otro lado de una ventana decadente de La Habana Vieja.

Comprarle maní a una anciana vendedora por la Calle 23, y pagarle sin tomar los cucuruchos para que se los ofrezca a otro transeúnte, puede ser un goce peligroso: No, no te pongas bravo, yo vendo maní, no pido dinero. Comprarle más cucuruchos y comerse esos maníes zocatos puede también resultar en goce extraño.

Palpar una piel humedecida por el tórrido verano caribeño, catar sus sales o relamerlas, es gozar. Pisar las arenas de las playas cubanas, andar en chancletas por el malecón, disfrutar del talento en una tierra que no se cansa de parirlo, también. No identificarse con las malas circunstancias individuales, ni con las buenas, puede ser una forma de gozo muy práctica, quizás lo más cercano a eso que llamamos libertad.

Se puede repetir, se puede ostentar, imaginar o soñar que se ha gozado. Pero gozar es algo más. Es inútil definirlo, el mismo intento de explicar el gozo lo mata. Sólo podremos saber lo que no es por el sabor interior que nos deje. Descartar el goce falso es acercarnos al real, de igual forma que ignorar las nubes nos aproxima al cielo. Aunque no existen mapa ni gurú que nos guíe.

La verdad, como el goce, es ese suelo que pisamos, es ahora.

13 comentarios:

MIDIALA ROSALES dijo...

Amen.

Anónimo dijo...

Como se puede gozar mientras que el pueblo sufre?

Anónimo dijo...

El goce de que Ernesto habla es compartido con el de alla.

Pedro F. Báez dijo...

Ernesto, enteramente de acuerdo. En Cuba hay drama, pero Cuba no es drama. En Cuba hay sufrimiento, pero Cuba no es sufrimiento. En Cuba hay tiranía, pero Cuba no es tiranía. Para aquellos que sólo quieren ver lo que fue o viven sólo en "lo que pudo ser", mis condolencias. No podrán sobrevivir el ataque de sus propios fantasmas en una Cuba eterna que siempre ha sido y ha estado por encima y a pesar de todo y de todos. A Cuba hay que gozarla con las caderas pegadas al corazón. No soslayo con este comentario ninguno de los hechos y las causas que aquejan a Cuba y a su pueblo a través de toda nuestra Historia, incluidos, desde luego, los susodichos 51 años de fidelismo. Me ajusto, simplemente, al tema aquí tratado, que realmente no admite alusiones ni demagogias políticas de parecer o bando alguno. Se habla aquí de la Cuba que no perece, la que se lleva en la sangre y contra la cual no puede ni podrá ningún traficante de ideas. Excelente, hermano. Abrazos fuertes.

Ernesto dijo...

GRACIAS A LAS CUATRO PERSONAS QUE HAN COMENTADO, Y ESPECIALMENTE A PEDRO.
UN ABRAZO A TODOS
ERNESTO

Miguel Iturralde dijo...

Unas apreciaciones muy interesantes Ernesto, que por obvias, usualmente se nos escapan. El goce de lo común y lo fugaz. El comentario de Pedro Báez, como de costumbre, una adición casi imprescindible. Saludos.

MI

Anónimo dijo...

Ahora Israel dice que encontro missiles dentro de los sacos de arroz de la flotilla. Pero yo no les creo nada a esa gente... seguro plantaron esas armas para sentirse con razones por haber matado a los pasajeros del buque turco. Tres y cuatro tiros en la sien a lo cortico...y ellos se tiraron en los barcos en aguas internacionales.

luk @ the video

http://www.flix.co.il/tapuz/showVideo.asp?m=3423928

A.T. dijo...

Ernesto le apuesta al encuentro civil 2 orillas. No hay nada mejor que un abrazo amigo.

Anónimo dijo...

Ya gotta be "STUPA" to go to Cuba.

Rodney Dangerfeel

Anónimo dijo...

Ese es una foto del Castroleum?
Se parece a Ruwanweliseya.

L. Arquituerto

sonora y matancera dijo...

¿gozar en abstracto, se implica? el goce es efímero y por eso su búsqueda es brutal y casi siempre inmoral, sea donde sea.

Pedro F. Báez dijo...

Qualis pater talis filius per saecula saeculorum...

Abel dijo...

Geniallllllll!!!!
Ernesto, esto que has escrito me ha llegado al alma, gozar es ahora!!!, incluso en Cuba lo puedes lograr, es la esencia de saber vivir. Creo que pocos lo logran y no tiene nada que ver con politica.
Cuba es un drama diario,pero en medio de la peor de las calamindades muchos ,algunos, no se cuantos,...aprenden a vivir!!
Eso se aplica a cualquier lugar,absolutamente a todos, en medio del desierto, en medio de una muchedumbre en El Cairo o Time Square, solo depende de que liberes toda esa carga del pasado y vivas el presente, aunque sea por momentos efimeros, el sufrimiento es enemigo del goze,en medio de la pobreza muchas personas logran ser felicies ,mas que otras que viven en la opulencia,pero se la pasan comparando, especulando con su pasado y su futuro,olvidando el presente.
He estado tres veces en Cuba.
Recuerdo la primera vez que fui en el ano 1999, con periodo especial La Habana me parecio la ciudad mas bella del mundo, me nutri cada poro, tenia 6 anos de ausencia, esas fachadas maravillosa muchas calyendose me parecian las mas bellas del mundo, ese peculai olor humedo del aire, la gente.Era Cuba y nada ni nadie me la iba a quitar por esos dias!!! Era conciente de la miseria, pero no permiti que eso me matara mi goze por estar en Cuba,con mi familia, mis amigos aunque sabia que me iba y era un privilegiado,no le hize azquitos a un vasito de aluminio de cafe con chicharo,no me parecio humillante restregarme en una guagua con mis cubanos, eso me hizo ser la persona mas feliz del mundo!!.
Recuerdo que la pasaba el dia caminando como un loco, kilometros y kilometros,me sentia libre!!!!en medio de una dictadura!!esos es ser libre!!!!
Eso es gozar.....y no tiene nada que ver con el sexo!.
En Miami es igual!No puedes vivir en Miami comparando toda la vida, creyendo que todo pasado fue mejor o peor, tienes que saborear Miami, yo vivo aqui y me gusta mas New York,London o Barcelona,pero mi realidad es Miami y me encanta lo que me ofrece! Eso es gozar!!
Gozo New York cuando estoy alli,y he ido tres veces, hasta ahi las clases!!!
Esto es algo que esperaba leer desde hace mucho tiempo, lo has logrado como nadie!!!
Tu libertad la llevas por dentro, es tuya!