martes, 25 de mayo de 2010

about some useless information



om ulloa

bajo la foto borrosa compuesta de cuadritos de otras en blanco y negro vi el titular resaltado del enlace. “Out of Exile”. me llamó la atención y pinché la entrada a la revista digital. “aut of exail…”, dije en voz alta y seguí leyendo, enganchada por el peso de la palabreja: “For six months in 1971, the Rolling Stones hunkered down in the basement of Villa Nellcôte, a seaside mansion in the South of France, and recorded Exile on Main Street, arguably one of the greatest albums in rock ’n’ roll history…”.

ah, ese exilio, me dije y pinché el botón rojo para salirme de la página. ya cantando “…kant guetno satisfucktion…” a viva voz, fui y busqué el disco entre los míos, pero no lo encontré. y con razón, nunca fue de mis favoritos. entonces apreté el botón del reproductor y Brownie McGhee me lo dijo sin falla con su voz azulada de tanta negritud... “…seem like ol´bad luck and trouble got me going from door to door…”.

oye, oye, eso suena más a exilio que lo otro, grité a L mientras pasaba el dedo sobre el estante “empercudido”, no estas artimañas de anglos huyuyos de impuestos que ahora van y lo celebran a treinta años ha… el portazo de L fue rotundo, silenciador. las máscaras africanas temblaron y reconocí que me sentía sucia. dejé correr el agua caliente. después, in the aftermath of the splash, mientras me enjabonaba los dedos de los pies entre las pompas del cálido baño de tina, lo abstracto de ese “fuera de exilio” me seguía dando vueltas en la circulación sanguínea. qué maravilla, me dije, voluntariamente ausentarse unos meses a un “exilio” creativo, hunkered down, al(o-e)jado en una ¡mansión! lejos de la calle principal, con la opción del regreso abierto. eso, no optar por dejar la vía de múltiples vías cerradas y huir al campo, al mar, al bosque de los “exilios” breves y rayar cintas interminables de caracteres gráficos sobre las superficies blandas que se presten al juego. al juego de las palabras, siempre malinterpretadas.

claro, y nunca autorizar al vocablo a experimentar fuera de su contexto natural a hacerse la exquisita ni la perpetua, y mucho menos la chantajista ni la derrotista. niñaaa, si sigues hablando sola se lo voy a decir a tu madre, me amenazó L desde su escondite. atrévete, le contesté asustada por tamaña amenaza. que mi madre está convencida que todos los venidos a menos de su estirpe andaluza terminaremos susurrando jerigonzas en mazmorras frías y húmedas. muy uluárabe el presagio. cuando ya me secaba la última gota del sobaco izquierdo en silencio absoluto, decidí ir a verificar el origen de la palabrucha que tanto me arañaba la lengua.

aunque ya lo sabía, pero… sin falta, el DRAE me lo vociferó, tan educado nuestro biblibraco: (Del lat. exilĭum). y ya, vete. pues mira, académico, que no me basta. “…kant guetno satisfucktion… abaut sam yusles informeichon”, canté bajito y fui a que me lo tradujeran: … Latin exul meant “banished person.” This was formed from the prefix ex- / “out” and a prehistoric Indo-European base *ul- / “go” (represented also in Latin ambulāre / “walk,” source of English amble and ambulance). From it was created the noun exilium / “banishment,” which in Old French became essil. This was subsequently remodelled to exil, on the basis of its Latin source, and passed on to English.

vaya, de una formación a otra representación a nueva creación, camino a una transformación y a una remodelación, un ebellecimiento total de pasado a presente de un exul-tado y ambulatorio exil-aliado. una cadenita tremenda, sin regreso. un verdadero “exilĭum tre-menso”, me dije ya encaramadita en mi camus camillus camus, cuidándome mucho de que L no me viera moviendo los labios, delirante y temblorosa.

8 comentarios:

A.T. dijo...

oye, oye, eso suena más a exilio que lo otro, grité a L mientras pasaba el dedo sobre el estante “empercudido”, no estas artimañas de anglos huyuyos de impuestos que ahora van y lo celebran a treinta años ha… el portazo de L fue rotundo, silenciador,

Sabroso.

Garrincha dijo...

un creditico para billy preston, please.

Anónimo dijo...

QuE linda esa nin~ita con la "cadenita" exiliada, exiliada ya del mundo de los censores, los cuadrados, los perseguidores de siempre. RI

Anónimo dijo...

BUENISIMO, como lo puedo poner en la wall mia de face book?

Anónimo dijo...

De todo cuanto dice Valdés sobre Chaviano lo único cierto es que era una escritora de éxito en la isla; y con ello ha reconocido algo indiscutible. Mucho antes de que Zoé Valdés fuera Zoé Valdés, Daína Chaviano ya era Daína Chaviano, pero no por escribir diatribas a favor del gobierno, sino por todo lo contrario. Los libros de Daína Chaviano nos hablaron, a toda una generación, sobre la fuerza de la imaginación y la importancia de rescatar la fantasía dentro de un país donde se habían prohibido las hadas y donde hablar de magia o de extraterrestres era diversionismo ideológico. Antes que nadie, Chaviano defendió a sectores sociales como los gays (¿quién no recuerda aquel famoso cuento sobre el dinosaurio Verde Verde en ese libro de culto que es El abrevadero de los dinosaurios?), defendió el derecho a la individualidad y a la rebeldía social (busquen los parlamentos de la estudiante en Fábulas de una abuela extraterrestre, y varios relatos de El abrevadero… ) y condenó una ideología que había prohibido las hadas (y si no, vayan a los alegatos en defensa de la fantasía que se hacen en Historias de hadas para adultos). Todo ello es bastante más de lo que recordamos que haya hecho Valdés durante su estancia en la isla.

Otra verdad retorcida es cuando afirma que Chaviano estaba entre los que trabajaron para el régimen porque “tuvo programa de televisión”. De nuevo no aclara que ese programa de televisión fue un ciclo de películas de ciencia ficción que la escritora presentó sólo durante dos meses de un verano. La otra conexión de Chaviano con la TV fueron sus adaptaciones de cuentos de hadas para niños y una telenovela destinada a los jóvenes (escrita en colaboración con otros tres autores) que no tuvo nada que ver con la política y que, por el contrario, fue muy atacada por gendarmes del régimen por su osadía social. Le rogamos a la señora Valdés que no venga a tergiversarnos la trayectoria de escritores que todos conocemos muy bien y que en su momento hicieron lo que ella nunca hizo. No somos marcianos a quien se les pueda hacer cuentos de camino.

Llegados a este punto, sería bueno recordar que quién sí tuvo un programa de TV durante 16 años (desde 1973 hasta 1989) fue su segundo esposo y funcionario del ICAIC José Antonio González. Este señor, con quien Valdés se casó en segundas nupcias después de divorciarse de Manuel Pereira, fue director del Centro de Información Cinematográfica del ICAIC desde 1976 hasta 1983. Más tarde pasó a ser Director de Relaciones Internacionales de Casa de las Américas hasta 1984. Ese año fue nombrado Consejero de la Embajada de Cuba ante la UNESCO hasta 1988. Y de paso obtuvo múltiples condecoraciones oficiales por sus servicios al régimen cubano. Por cierto, dicho funcionario falleció cuando el avión donde viajaba rumbo a Italia, donde era enviado como representante del gobierno cubano, sufrió un accidente después de despegar, dejándole a su viuda un envidiable apartamento en el Vedado, cerca del Malecón… ¿Recuerda que mencionamos el tejado de vidrio, señora Valdés? Mejor pensarlo bien antes de hablar. (continuará)


¿CUÁL ES EL PROBLEMA DE ZOÉ VALDÉS?

Anónimo dijo...

Para que lo publiquen en tumiami bog:
¿CUÁL ES EL PROBLEMA DE ZOÉ VALDÉS? (1ª de 4 partes)
"La Sombra del Cubano" es un equipo de cuatro personas que abandonamos la isla entre los años 1990 y 2005. No queremos dar nuestros nombres porque todos tenemos familia en Cuba y tememos a las represalias de la dictadura. Nos mueve el amor por la libertad y la democracia en nuestro país. Abogamos por el final de la dinastía castrista y por un futuro donde no haya Castros, ni personas que sean como ellos.

Es lamentable tener que regresar a un tema que ya hemos tocado antes cuando hay otros asuntos de la realidad cubana que reclaman la atención, pero las circunstancias nos obligan. Zoé Valdés, que ha estado haciendo carrera como bloguera opositora al régimen cubano desde el exilio, vuelve a atacar a varios de sus compatriotas. El pasado 12 de mayo, el blog de esta señora reprodujo una carta que el músico Paquito D’Rivera publicó, respondiendo a una petición del escritor Eliseo Alberto (Lichi) Diego para que se adhiriera a una campaña de condena contra los asesinos del poeta y ex guerrillero salvadoreño Roque Dalton. En uno de los comentarios a la carta, un lector le preguntaba a Valdés: “¿No recibiste un premio de poesía “Roque Dalton” cuando trabajabas para ellos, Zoe? ¿No tiene límites la desvergüenza? ¿No hay espejos en tu casa? ¿Los miras?” Ni corta ni perezosa, como acostumbra a hacer cuando alguien la confronta, Valdés lanzó una diatriba en defensa propia. Pero en lugar de limitarse a responder la pregunta del lector, decidió dedicar gran parte de su respuesta a atacar a varios de sus coterráneos, acusándolos de haber estado más comprometidos con el régimen que ella.

Y aquí debemos hacer un alto. No se confundan los lectores. Zoé Valdés no menciona, entre estos “comprometidos”, a escritores como Miguel Barnet, Roberto Fernández Retamar, César López, Abel Prieto, Nancy Morejón, Arturo Arango, u otros que han estado firmando cartas a favor del régimen o que han condenando la disidencia. No, ella arremete contra (¡vaya casualidad!) aquellos escritores cubanos cuyas novelas han tenido tanto o más éxito que las suyas en los últimos años. Y lo hace con la evidente mala leche de arrojar basura sobre ellos, sin conseguirlo, y con la perversa tentativa de desviar la atención de su propio tejado de vidrio, que ya está irremisiblemente roto. Su incoherente respuesta es un buen ejemplo del refrán: “Una verdad a medias es siempre una mentira”. Eso es lo que hace Valdés en este caso.
La primera en sufrir la andanada es Daína Chaviano. Sobre ella, dice Valdés que “de manera más comprometida que yo, Daína Chaviano […] en su versión cubana de Los Mundos que Amo, escribió que el Kremlin era el mejor de los mundos, tengo en mi poder la fotonovela que se publicó para la ocasión, escritora de éxito, por demás, en la Cuba castrista”. Vayamos por partes. En primer lugar, es curioso que Valdés, a quien nunca le gustó la ciencia ficción, diga que conserva un ejemplar de esa fotonovela cuando hay tantos libros que, en sus entrevistas, dice haber perdido en su largo periplo de exiliada. ¿Será que es una admiradora secreta de Chaviano y le molesta admitirlo? Por desgracia para la señora Valdés, nosotros también somos fans de Chaviano y conservamos la mencionada fotonovela. En ningún lugar de ese texto, Chaviano dice que “el Kremlin es el mejor de los mundos”, ni siquiera menciona la palabra Kremlin, ni Unión Soviética, ni nada parecido. Es cierto que la editorial Gente Nueva (que editó y realizó la fotonovela) en un momento dado colocó en uno de los cuadros una foto de la Plaza Roja para acompañar el texto original de Chaviano; pero esa licencia de la editorial no puede atribuírsele al texto. Tampoco aparece ninguna referencia al Kremlin en el libro original (ganador del Premio David de Ciencia Ficción) que también tenemos. Decir que la autora escribió algo que nunca apareció en sus libros constituye, ni más ni menos, que una flagrante mentira por la cual Valdés podría recibir una demanda si la autora mencionada se entera.

sonora y matancera dijo...

gracias a tmb y a los tres comentaristas por darme asilo por un rato... y en serio, pegaYcorre... ¿cómo se te ocurre pegar eso aquí, que apenas hay comentarios? ZeVe que no, ZeVe que no...
omu

sonora y matancera dijo...

garrincha: y todo el crédito es para Billy Preston, cuya versión de Satisfaction, además del funky corte de pelo a lo Beatle (irónico luego su miniafro cuando grabó con ellos Get Back ) es mucho más cool que la de los guijarros rodantes, aunque ésa sea estupenda y la más famosa...