Friday, April 1, 2005

Miami en dos ruedas

Por Laura Luna

Leí o escuché de alguien una vez, que solamente se podía entender la exaltada felicidad que se apodera de los perros cuando les vemos con la cabeza fuera de la ventanilla de los autos. Ya conozco la canina sensación, me he comprado una flamante Honda Rebel 250, chiquita y silenciosa, pero simpática. Es un sentimiento de libertad peligrosa, casi sensual, el aire en mi rostro y el motor reverberarte entre mis piernas. Sueño mío acariciado por muchos años y puesto en stand by por la corta edad de mis hijos. Me doy cuenta entonces, cuantas cosas dejamos de hacer algunas madres para no alterar demasiado la vida de nuestra cría. Lo mucho que dejamos de ser nosotras mismas por no hacerles vivir de suspiro en suspiro. Nunca he sido muy controlable que digamos pero la maternidad y la creación son para mi los rituales sagrados que mantienen mi vida en un flujo continuo e irreversible de energía. Ahora, ellos ya hombres acabados de estrenar, me acusan de tener a middle age crisis. Me cargan en peso riendo y dicen: - íMami estás loca! Sonrió y les miro con una dulzura casi salvaje y me lleno el pecho de un orgullo animal. Aquí están, aquí estoy. Todos enteros y con el camino enfrente. Yo mamá, ahora totalmente rebelde y sin nada que me contenga (en otras palabras: "suelta y sin vacunar"), me sumerjo con placer en el vehemente tráfico de la ciudad mágica sin hacerle competencia a las ruidosas Harleys, las histéricas motos de carreras, y las asmáticas scooters que pululan ya por todos lados (la gasolina obliga a algunos). Trato que no me coja el "rush hour" y simplemente disfruto de una ciudad que he escogido como mía y aceptado tal cual. Aspiro sus olores, recopilo sus ruidos.... llego en dos ruedas al malecón detrás de Brickell, temprano, me siento junto a las pesadas cadenas, dichosa, a ver el mar (no conozco ningún cubano que pueda vivir con el mar demasiado lejos, es como una maldición que arrastramos). Amo esta ciudad extraña y extremista y tomo parte en ella. Regreso a casa. El mar, el cielo marino, la tierra... y en mi hogar me esperan las tres semillas de la esperanza.

13 comments:

Anonymous said...

Ñoooo entre Amílcar y la Luna la cosa se está poniendo calentita en este blogg. Oigan esta frasecita "y el motor reverberarte entre mis piernas".

Anonymous said...

Se trata de una jornada entre la mujer y la madre y muy bien dicho, por cierto. Verlo para creerlo. Bravo por ti, Laura.
La Cafeina

Anonymous said...

Mi amiga que no te vacunen de eso. Yo saco la cabeza por la ventanilla como los perros. I know the feeling of it becuase I love dogs. Y el amor ya sabemos que nos pone en los zapatos del sujeto amado. RI

Inkieta said...

Sigue rebelde, Laura. Es mas interesante.


Inkieta

Anonymous said...

Laura eres un lindo ejemplo para esos muchachos, porque su mama fue detras de sus suenos. No importa la edad si uno persiste verdad?AlexB

Anonymous said...

Laura: Debe ser bello tener una madre "loca", y encima buena artista y buena gente como tu. Esos muchachos son dichosos de tenerte.
AT

Anonymous said...

Luna Honda,
Cuando corras por las calles en dos ruedas, te pido que te pongas un casco. Por si caes en la calle, romperas el asfalto con tu cabeza dura !

Demencia de la pequeña Habana

Anonymous said...

Querida demencia:
Solo los cabezas duras, y los locos siguen insistiendo en su propia demencia. De hecho, al final llegan siempre a alguna parte tenga el termino el nombre que tenga, porque a la muerte llegamos todos tarde o temprano. Cada loco tiene su tema..Y dime ¿cual es el tuyo?

Laura Luna

Anonymous said...

La Luna LLena !!!!!

Demencia de la pequeña Habana !!!!

Anonymous said...

Verso a la Luna

Tus sueños son como las nubes, cambian de forma y color. Tu escoges varios caminos, y los corres con pura emocion. Tu dices lo que piensas sin frenar la intensidad de tu voz. Laura te eres unica, y lo sabemos los dos.

Demencia de la pequeña Habana

Anonymous said...

Voy a sacar la cabeza por la ventanilla como tu a ver si empiezo a vivir de nuevo. La vida se me detuvo varias veces y quiero recuperar lo perdido, lo que desee y nunca sali a bscar. Gracias senora por su audaz invitacion. JMD

Anonymous said...

ÑO !
LAURA, NO TE PONCHES !!!
Demencia !!

Anonymous said...

estas como yo suelta, loca y sin vacunar, lo que la mia es una honda grande grande, por mi tamano. A brickell nos iremos, a ver la luna.