lunes, 30 de diciembre de 2013

Braille at Lounge

 

Ramón Williams (texto, imagen)

-Cómo te fue con el proyecto.
-¿Cuál?
-Braille at Lounge.
-Braille for an Art-pha-bet, buenísimo.
-¿Con esa cara?
-Es cara de catarro, no tengo cera.
-¿Fue mucha gente?
-Los infayables.
-¿Con y o con ll? Mira que la RAE no entiende…
-Sin elle, pero eso es muela francesa, un trabajo para D’Artangnan. Asistieron los infallables, unos sapos saturados de la lluvia afuera y los trabajadores del bar.
-Te siento fañoso, mejor háblame de lo mejor.
-Lista abreviada, a short attention span friendly nihi-list:

1-Free wine.
2-La parte de video art, un impecable simulacro de la actualidad deportiva entendida como extensión enajenante de la cultura de masas deslizada a la taberna. No recuerdo el nombre del artista pero si la muy alta resolución en cada uno de los cuatro monitores sobre la barra… mesmerizing.
3- El toque erótico del sistema Braille se daba en el montaje de emergencia irreverente, en aquello de cada cuadrito recostado a las paredes, a la altura de la cintura, en una penumbra infalible que la luz negra del bar y el free wine hacían fosforecer para deleite del cachondo durmiente en cada uno; cada pincha daba las nalgas a una copa de reminiscencia disco y cada asistente su cara de Facebook.

-¿Alguna queja?
-Faltaron ciegos auténticos y al que fue no lo vieron por llevar bastón y lentes negros invisibles.
-Suena patético como lo cuentas, no entiendo por qué en lugar de afinar te afanas en equivocar el librito…
-Alternar con los predios del éxito, honrar a Borges y a Feliciano y darle de comer a los rebullones.

1 comentario:

CARLOS FUENTE dijo...

Pensaba que cuando veia a los corpulentos, clase media y mas en los bares de Miami, veia la represetacion del status social,siguiendo el ritual que otros dieron. Parecian divertidos, sin duda emocionanos aunque otros disgustados por ser del bando que perdia.
Y yo que por esos dias vagaba entre ellos sin ser ello puedo reconocer tambien que Mesmer al menos el hombre dio a este fenomeno de cautivar la mente del possible cliente.Por cierto Mesmer, dicen que tras ser condenado por charlatan le dio de comer a la mente de los franceses que parecieron entender que ...tambien el gobierno te lo venden..alas! The French Revolution.