viernes, 10 de enero de 2020

Fiesta roja en la Moncloa



JR

No sé yo ustedes, pero estoy feliz con la investidura de Pedro Sánchez.  Sé que de ahora en adelante me van a injuriar, pero reflexionen, las naciones requieren de etapas de crecimiento. España desde su primera república añoraba esta utopía. Una utopía de mierda, pero utopía al fin. Nunca se concretó. Los golpes de estado. La guerra civil. El franquismo. La transición, la movida, el despelote. Pero al final, Pedro Sánchez inaugura el pabellón rojo de España. Estoy dudoso con esto de la ñ de España., pero bueno al final nos pondremos de acuerdo.

Miren, los pueblos, como a nuestros muchachos en la adolescencia les hace falta una buena patada por culo para que crezcan. Y eso es lo que hay que entender. La nación española está inmersa como en batidora en un periodo de aprendizaje.

No, se los aseguro. No va a haber libreta de racionamiento.  No va a haber ofensiva revolucionaria interviniendo los pequeños negocios. No va a haber una Primera Declaración de Madrid, ni se va a declarar la condición socialista del estado español, ni se va a declarar una guerra al imperio americano y se va a denunciar al bloqueo yanqui.

Hay quienes han acudido a las redes sociales con esas teorías alarmistas. No, amigos míos. La Europa y la España contemporánea se comportan de maneras más sofisticadas, permeables y pragmáticas.

El gobierno de izquierda absoluta en la Península entraña varios peligros y se los enumero, aunque estoy seguro que se me quedan cosas e invito a los comentaristas a agregar:

Control de la jerarquías de la administración pública, eximiendo a candidatos de otros partidos
Discriminación y vigilancia de acuerdo a la militancia política desde niveles superiores hasta la base comunitaria. El ciudadano, indiscutiblemente, se va a sentir vigilado. Muy vigilado
Manipulaciones del erario público justificados por argumentos populistas y susceptibles de corrupción
- Raptos en los pretendidos presupuestos
Purgas partidistas
- Adhesión y apoyo moral  a dictaduras de izquierda en América Latina (la hija natural de la metrópoli, roja por cierto ahora)
- Emisión de decretos propueblo en el orden social y económico que generarán regresiones en la rentabilidad financiera del estado español. Y no me refiero a las medidas de beneficio social congruentes, sino a las que no lo serán
- Adoctrinamiento marxista en el sistema educacional completo: desde la enseñanza básica hasta las universidades
- Choques internos entre la izquierda moderada y la izquierda extrema. Olvídense de la oposición natural del centro y la derecha
- Nudo en la solución al tema catalán
- Negociaciones con el régimen de Putin
- Desafíos desatinados a la política norteamericana 

Me veo en la obligación de hacer una parada en el último punto. No creo que la línea del nuevo gobierno español va a causar mucho entusiasmo en el Presidente Zanahoria y eso es un big problem.

Si bien España ha sido el país europeo de crecimiento sostenido económico más estable hasta el momento, su economía sigue siendo después de la de Grecia, la más frágil. President Mr. Carrot tiene un manifiesto problema con la flexibilidad de pensamiento. Y es que sencillamente no tiene flexibilidad. Se lanza y se retracta, o se lanza o se retracta. Pero en su mente no fluye un abanico de opciones. No porque las desprecie. No se equivoquen. Sino, sencillamente,  porque las desconoce.

Imaginémoslo como un irlandés que acude al bar y si hay algo que lo enfada estrella su jarra de cerveza contra la mesa. Después pide perdón o tiene un gesto cortés o radicalmente no lo tiene y se muestra más hostil. Piénselo, es algo humano que ha tocado en la presidencia que no tiene arreglo y hay que admitirlo y aceptarlo.

Pues bien, esa alimaña pelicolorá si le da por imponerles sanciones a los rojos españoles por apoyar a Maduro, al régimen de La Habana, a los kirchneristas argentinos, al presidente comemierda de México, a los sátrapas nicaragüenses,  los hace mojones con confeti.

La estabilidad financiera alcanzada por el lamentablemente vilipendiado Rajoy se va a bolina.

Pero a los rojos les gustan las orgías de las cloacas. Las disfrutaron en los tiempos en que asesinaban a curas y feligreses en los templos, mientras que sus militantes eran liquidados a mansalva en las calles. La humanidad no olvida aquellos tiempos, españoles. Todavía andamos tras los restos de Lorca y no sabemos quiénes son más culpables si los generales o los líderes sindicales.

Ahora la sangre no va a llegar al charco. Pero los euros si van a engrosar los bolsillos. Porque no hay nada más corrupto en este planeta que un comunista.

El gran triunfador de esta movida indiscutiblemente es VOX. Se crecieron en las elecciones y se apuntan como los sustitutos naturales paras las próximas. Siguiendo el movimiento pendular de la época a ellos les toca. Como sucedió con Trump después de Obama. Ese es el futuro de España.

Les deseo, hermanos españoles, una feliz fiesta roja en la Moncloa. Entre la de ustedes y la nuestra, los cubanos, hay sus matices. A nosotros nos clavaron con una pinga por más de seis décadas.

Ya les explico, una pinga es un músculo genital, pétreo como una mandarria en la entrepiernas de un negro mandinga. Ustedes son penetrados por una polla. Un miembro reproductor sexual masculino más sonrosado, más terso, casi nada subsahariano y mucho menos agresivo. Entalcado, intelectual y deliberadamente más conceptual. En fin, más blandito, aunque disfrutable por esa drag queen guevarista pelilarga a la izquierda de Sánchez, a la que por cierto, ya dos socios míos nichardos que son bugas me han dicho que si la atrapan están seguros que la ponen en cuatro, le sueltan el pelo, la ponen a mamar y después la hacen gemir como a una puta. Vaya utopía erótica la de esos pervertidos, me digo yo. Qué mentalidad tan poco civilizada y a la vez tan incandescente. Una fantasía de tintes rojos, por cierto, más allá de si la relación es consensuada o no.

2 comentarios:

atRifF dijo...

JR: Esto es NC-17. ¿por qué será esa fantasía roja tan, pero tan predecible?�� ��

JR dijo...

Yo sé y te prometo aflojar. Bastante que no estoy expuesto a la censura. Pero las náuseas hacia Pablo Iglesias sacaron lo más satánico de mi. Perdóname. La fantasía roja es predecible porque su color denso ha saturado a la historia y al planeta. Se manifiesta y el ciclo asfixiante se repite. No hay margen para más colores. Es un evento radicalmente que no lo asimila. La fantasía roja es roja y no incluye más matices.