lunes, 4 de mayo de 2015

el pueblo castrista grita: ¡abajo los derechos humanos!



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el video arriba documenta un acto de repudio contra el disidente oscar elias bicet. la turba revolucionaria en plena calle grita lo impensable: ¡abajo los derechos humanos! en efecto, para 0:18 un hombre joven de amplio bigote mira hacia la cámara y abiertamente declara:

yo me cago en la madre de los derechos humanos

y de repente surgen preguntas: ¿puede repudiarse un derecho que ellos mismos --aunque ignorantes-- merecen? otra muy distinta: ¿vale la pena poseer un derecho que se desprecia?

pero además de que seres humanos denosten contra sus propios derechos, el incidente pone de manifiesto la degradación ideológica a la que ha llegado el castrismo --y el papel autodestructivo y absurdo que le ha tocado jugar al pueblo cubano.

3 comentarios:

Justo J. Sanchez dijo...

El profesor Jacques Ellul escribe: "La propaganda intenta rodear al hombre por todas las vías posibles en el ámbito de los sentimientos, así como de las ideas al jugar con su voluntad y necesidades a través de la consciencia y el subconsciente, atacando su disposición tanto en la vida privada y pública. Se le proporciona un sistema completo para explicar el mundo e incentivos inmediatos a la acción. Estamos en presencia de un mito organizado que intenta apoderarse de toda la persona. A través del mito que se crea, la propaganda impone una gama completa de conocimiento intuitivo, susceptible a una sola interpretación, única y unilateral que se opone a cualquier divergencia. Este mito se vuelve tan poderoso que invade todos los ámbitos de la conciencia, sin dejar intacta facultad alguna y estimulando una sensación de exclusividad que lleva al pre-juicio".

JR dijo...

Realmente desprecian los derechos humanos? O no saben ni siquiera de que coño trata el tema? Tal vez les sucede las dos cosas. O simplemente han dejado de ser humanos y perfectamente pueden prescindir de los derechos. Las bestias funcionan con otros códigos, AT.

Ricardo López dijo...

Muy bueno el comentario de JJ Sánchez y totalmente de acuerdo con JR. Me parece que es un poco de las dos cosas. La omnipresencia del estado, dueño de todos los medios de supervivencia civilizada, dio al traste con cualquier otra institución o mecanismo (incluyendo la familia) que pudiera competir por el individuo y su conciencia. Saben ellos de la despolitizada, humanista imagen y significado del Universal concepto de los derechos humanos. No los inventó la disidencia cubana, las Naciones del mundo civilizado firman la declaración, sin variantes e interpretación posible. La mente humana es indudablemente plástica, moldeable y maleable, para nuestra suerte o desgracia? Cada día dudo más de la distancia entre seres humanos y animales. Darwin debe estar bien contento en su tumba.