domingo, 12 de enero de 2014

El Miami carcomido de Néstor Díaz de Villegas


alfrEdo tRiff

Néstor Díaz de Villegas sale siempre disfrutable. Por ello acoto un par de párrafos de esta entrevista para Diario de Cuba.  

Miami y Néstor tienen su historia. Ahí no me meto. Pero para la entrevista el poèt maudit (en lo adelante DdV) tira varias andanadas hiperbólicas --unas más felices que otras:
Aquí llegas y, por supuesto, avanzas materialmente, pero el hecho es que Miami significa absolutamente los antípodas de todo lo que es Cuba y especialmente de todo lo que es La Habana. Este es un lugar completamente plano, feo, subdesarrollado, que nunca acaba de llegar. Salimos de una gran ciudad que es La Habana, y de pronto nuestras ansias, sobre todo las de los artistas y los escritores, se ven eternamente frustradas.
1- ¿"Significa absolutamente"? Nada que signifique "absolutamente" puede significar del todo pues todo significado es una postulación y como tal excede o le falta a la cosa que significa. Le sigue "completamente" en ese estilo categorizante de DdV.  Si "plana" implica topografía, La Habana es tan plana como Miami (con la excepción de la lomita de la Calzada del Cerro).

2- En cuanto al lugar "feo" DdV se enreda sin problematizarlo (para quien "feo" no debía constituir ese feo fácil del binonio lindo/feo).

3- Lo siguiente es "subdesarrollado", y como la comparación viene con La Habana, hoy por hoy ¿qué es más "subdesarrollado", Miami o la capital cubana? Olvidamos algo. ¿No fue siempre Cuba un país subdesarrollado? 

4- ¿Qué significa (Miami) "nunca acaba de llegar"? ¿A dónde debe llegar Miami (destino que DdV mantiene en secreto)? Aquí DdV comete un curioso desliz temporal. Se asume un "de pronto" (en Miami) que hace que las ansias "se ven eternamente frustradas". ¿Qué es eterno? Comprendo que DdV toma el camino de la hipérbole, pero no lo ayuda, lo traiciona. Y es que ningún "de pronto" (del ahora por poético que fuera) nos lleva necesariamente a esa frustrada eternidad miamense díazdevillegasiana. 

6- ¿Frustración? Será la de DdV, en todo su derecho. Pero DdV usa el "tú" de un otro hipotético para referir su propia experiencia. "Aquí llegas" dice, en lugar de decir: "llegué". Muchos llegamos a Miami (la elle en cursiva para diferenciar mi uso de ese "nunca llegar" de DdV). Los cientos de miles de exiliados que huyeron de la locura castrista, los cientos de miles de Haitianos, decenas de miles de Venezolanos zafándole al chavismo, los cientos de miles de nicaragüenses, salvadoreños y así por el estilo.

Otra hipérbole:
Castro plantó en Miami una extensión del sistema carcelario: aquí había más presos que en ninguna otra parte, personas expulsadas por el sistema violentamente. Llegaba un punto en la vida en que no quedaba más salida que enfrentar el mar y cruzarlo, para venir a dar a esta ciudad donde, sobre todo en mi época, ahora no tanto, tú tenías enormes restricciones para regresar al lugar de donde viniste.
Conociendo su sistema carcelario, podría objetarse que ser un ex prisionero de Castro puede ser motivo de orgullo (DdV lo fue). Sin embargo DdV mezcla indiscriminadamente presos y "personas expulsadas ... violentamente", hay presos que nunca llegaron a Miami así como presos que desaparecieron en el golfo, hay expulsados que nunca llegaron a Miami.

Que el Mariel llenó de presos a Miami es --precisamente-- el argumento del establishment anglo contra los marielitos (DdV no es marielito y se nota). Cierto que a veces ha dicho sentirse como tal.

Del párrafo en amarillo se desprende que llegar acá (un nunca llegar para DdV) es inevitable. No es así: Puede llegarse a Miami de paso y seguir a Filadelfia o New York (la historia del que escribe).  ¿Y por qué tiene que ser Miami una cárcel?  

Miami siempre ha sido difícil para DdV. Pero ahora vive lejos. Desde Los Ángeles es difícil comprender el cambio paulatino de esta ciudad "en ciernes" --la entrevista lo evidencia. Me refiero al Miami inmanente que parece (hablo desde el punto de vista del guetto) habanizarse.

Dice DdV: "Esta ciudad te frustra, te produce dolor. Tienes el sufrimiento perpetuo de haberlo abandonado todo". Creo que es su descripción más feliz, por ser más general. Pero ese dolor miamense no lo produce el Miami físico, lo produce la idea que él abrigó y cultiva desde el mito poético.

DdV ha creado una estética maldita en parte gracias a esta maldita ciudad, la prueba está en que no puede sacársela de encima. Miami es una nostalgia carcomida de su vida.

7 comentarios:

Néstor Díaz de Villegas dijo...

Toda declaración, en mi contexto, debe ser tomada dialécticamente. Mi discurso es el de Bucky Fuller, es decir "un complejo de acomodación y de interacomodación ordenada, cuya omnintegridad de orden acomodaticio solo podría ser descrita como intelectualmente inmaculada" (Synergy, 1971).

Me lees demasiado decimonónicamente, en directo, de manera naturalista, y no hiperrealista. El Miami que aparece y se forma y deforma en las palabras de mi entrevista es tan multifario, tan multidireccional, que reducirlo a cualquier afirmación separada no hace más que reducirlo y cancelarlo. Tomado en conjunto, el Miami cárcel-obra-de-arte-manicomio-río-narración-discurso-ortogenético que propongo es de una complejidad apabullante.

Solo tomado como un orden supersimétrico (con tres vectores), cuya ruptura espontánea arroja las imágenes particulares (que tú consideras separadamente) el lector alcanzaría a ver el holograma de lo que yo llamo (por llamarlo de alguna manera: podría decir 'Averno', o 'Disneylandia') MIAMI.

Un abrazo, besos para ambos. ¡Qué seríamos sin ti, Alfred Triff!

j. ferrer dijo...

Hacemos de Miami, también yo que la vivo como un once-a-year-tourist, una suerte de centro y vórtice de nuestro mundo. A la manera de Dalí con la estación de ferrocarriles de Perpignan, que es igual de chata, hosca y pluriconectada, y también tiene un bar donde se despacha café que te quema los labios. (O lo tenía la última vez que pasé por allá.) Si no tenemos país, tengamos al menos una Shangri-La, Miami, que Néstor describe tan quemadita como quedó antier, dicen las news, la Shangri-La que dio nombre a esa ilusión tibetana –toda montaña es una isla; toda cordillera un archipiélago- paseada por la poesía. Alfredo sostiene que sus andenes no son tan infernales y pudo anotar los nombres de muchos viajeros que cargaron y cargan todavía hoy ahí sus valijas. A mí Miami me interesa cada vez más, weyleriana y poscastrista, caribeña y requete(sur)americana, y más aún cuando pone a dialogar en la desdichada blogosfera cubiche a Alfredo y a Néstor. Puede que Miami sea lo único que nos queda para hablar en serio de lo que nos espera

sonora y matancera dijo...

me encanta como los tumayambaneros defienden su mayami, que es de tantos sin ser de todos. lo hacen con la inteligencia de saber que es la ciudad de las mil capas del zorro, el zorro enmascarado quién sabe dónde está... y sí, hay que defender mayami, sí, porque es lo que se contruyó, a pesar de y sin embargo, es el vicio que nos queda después del invevitable amanecer. y el la luz del faro a los que sabemos que jamás volveremos, ni en cuerpo ni en alma y ni siquiera en avión a todo ese bulto que se hundió en el pretérito preteritamente a destiempo o tal vez justo a tiempo.

pero oh, hay que desnudarla y carcomerla también. darle su oral tunda liberadora de tanto plástico rosadito y tropical que la envuelve a lo Christo, cristianamente artístico. y entonces, pa que la zurre rico, hay que llamar al llanero solitario, nuestro oh o nesting Néstor, cual ampolla de pus poético que explota sobre los rojos y prósperos atardeceres mayambaneros de postal turística con su traqueteado saliveo sexual y salpique su picante sal en roca y sin muchos pilares su flema de versos de enamorado infiel que araña la garganta viciada a pesar de la gárgara perenne, en un fellaTío desagradable pero igual de orgásmico. por eso, o nesting néstor qué seríamos sin ti...


Armando Tejuca dijo...

Creo que la versión de Néstor es solo parte de otras versiones, incluida la Triff que leídas todas harían la idea del Miami de finales del siglo pasado principios de este. No creo conveniente entrar en una discusión de este es mi Miami, el tuyo no. Lo que si me queda claro es que cuando lees a Néstor en ese vendaval de palabras se te dibuja Miami con una gran desenvoltura. Pero los dos son disfrutables y provechosos. En hora buena.

Juancarlos Sanchez dijo...

Las ciudades no hacen a ningún artista, todo es un cuento y un pretexto que suena a histeria; Lezama Lima escribía en su casa de donde apenas salía y solía sentarse por horas frente a una ventana que daba a la calle, desde allí concibió practicamante toda su obra. Lazama no era farandulero, ni vivía sentado en un café de Montmatre, rodeado de prostitutas y maricones. Asi que cual es el cuento?

El que es artista y tiene talento hace arte dentro de una gaveta. Mira que los cubanos le gusta el mito la bobería para llamar la atención. Que aprenda a escribir y que no pierda el tiempo en estupideces.

Lo demas es cuanto para calmar y justificar las frustraciones.

machetico dijo...

Miami. Mi ama. Miasma. Mi asma. Mi mamá. Mima. Mami. Mama. Maní. Nimia. Mía. MIA. Maíz. Siam. Simia. Similar. Ramal. Ramalazo. Mazorca. Cazón. Zonal. Maleza. Lezama. Simalé. Maletín. Timba. Batik. Batido. Bateador. Bateo. Teófilo. Filoso. Sofisma. Fistula. Fisto. Tofu. Fula. Mula. Lummus. Muslo. Musil. Fusil. Silvio. Violar. Larceny. Ceniza. Niza. Longa. Nitza. Villapol. McCartney. McDonald. Miquimaus. Mauser. Serio. Serie. Ríete. Teresa. Saoco. Consorte. Temor. Moraleja. Aléjate.

machetico dijo...

Tibor. Vórtice. Cemí. Miseria. Riachuelo. Localismo. Molestia. Tianamén. Mentiroso. Sodomita. Mitad. Tatami. Mito. Tomita. Mitote. Tótem. Temor. Morcilla. Sillar. Yaris. Aristotélico. Licor. Corbatica. Batiscafo. Focal. Calvario. Variopinto. Pintores. Serotonina. Menocal. Calvicie. Viciosos.