Wednesday, November 28, 2012

el nuevo batistato del castrismo

 
atRifF

buen artículo de alejandro armengol, titulado el nuevo batistato, en el nuevo herald. nos interesa el tópico. hemos dicho que existe una conexión directa pero oculta, entre el castrismo y el batistianismo. más aún, dialécticamente hablando, ambos son uno. de conocer nuestra tesis, armengol no abriría tan escéptico: 
Parece increíble, pero es real. El proceso político iniciado hace casi 54 años en la isla, lo que en una época se llamó la “revolución cubana”, se “batistianiza”.

Read more here: http://www.elnuevoherald.com/2012/11/26/1350205/alejandro-armengol-el-nuevo-batistato.html#storylink=cpy
el tiempo en el poder y sus consecuencias para el DNA identatario nacional determina en este el prefijo del "ismo". ciertamente el castrismo se inicia como un rechazo contra el "batistato" anterior. pero en dialéctica es de esperar que toda síntesis necesite de diferentes opuestos. castrismo es una condición  de negación del "batistato", pero como demuestra armengol, ahora lo afirma. observen el ángulo de "batistianización" que hoy conlleva el castrismo:
Igual mezcla de frivolidad y represión. Superstición y acomodamiento. Complacencia con el poder y frustración cotidiana. Sólo falta la violencia descarnada del asesinato cotidiano.
por supuesto que no pueden ser exactamente lo mismo. desde lo dialéctico, el castrismo "supera" al   batistianismo:
Las formas de represión ejercidas por el régimen cubano han sido mucho más organizadas y disciplinadas, sin tener que recurrir, hasta el momento y en la mayoría de los casos, a la violencia indiscriminada. Hay una porción de verdad en la afirmación del gobierno de La Habana, en el sentido de que no hay en Cuba un historial de desapariciones similar al que tienen diversas dictaduras latinoamericanas. Sin embargo, este criterio no lo absuelve de su historia represiva.
por ejemplo, la organización represiva castrista figura en proporción inversa a la chapucería batistianista. se trata del 6º sentido mediático castrista, ausente en el régimen anterior. ¿no puede verse el castrismo como un paso más refinado de esa condición muy nuestra conocida como "permanencia en el poder" que comienza con -y caracteriza- nuestra república? 
Aunque se puede argumentar sobre la existencia de otras formas de “desaparición” en la isla –fusilamientos, juicios sumarios, condenas excesivas y encarcelamientos sin la celebración de un proceso penal, para citar algunos de los hechos ocurridos desde la llegada de Fidel Castro al poder–, hay un elemento importante a destacar: la diferencia entre el recurrir a lo prohibido con la intención de lograr un cambio de gobierno y el establecimiento de un régimen que cambia las leyes y normas con el objetivo de perpetuarse.
armengol sugiere ahora una especie de flexibilidad del-poder-por-el-poder única en el castrismo.
La Habana lleva años cambiando las reglas, cuando se señalan las diferencias que hay entre condenar a una persona por un delito de opinión y el expediente de colaborar con el enemigo. Es lógico pensar en actos de espionaje, terrorismo y sabotaje cuando se habla de ‘‘colaborar con el enemigo''. No en el caso cubano. Para el régimen de La Habana, esta colaboración puede ser algo tan simple como publicar una crónica en un periódico de Miami y España.
o ser una bloguera. o atreverse a explorar un crítica cívica que incluye un pluralismo de voces desde dentro de la isla.

para alguien que mastica las ideas con paciencia, armengol pudo haber explorado más esa veta. concluye anunciando lo que pudiera llamarse "la cuerda floja del castrismo-tardío":
Raúl Castro ha utilizado una ecuación básica para mantenerse en el poder sin grandes problemas tras la desaparición de su hermano del control cotidiano de la situación: lograr un difícil equilibrio entre represión y reforma. Sólo que las reformas son cada vez más tenues y con mayor desánimo, mientras la represión se mantiene sin tregua.
pero si el castrismo-tardío muestra esta beta batistianista, esta última aparece más evidentemente como un pre-castrismo chapucero e inflexible (en el lenguaje de armengol). a su vez no cabe duda que, en honor a la dialéctica, en tanto que muestra ese lado batistianista antitético, el castrismo parece agotar su reserva de organización, disciplina y flexibilidad que una vez lo caracterizara.

¿será el "batistato" la última etapa de desarrollo del castrismo? 

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Raúl Castro ha utilizado una ecuación básica para mantenerse en el poder sin grandes problemas tras la desaparición de su hermano del control cotidiano de la situación: lograr un difícil equilibrio entre represión y reforma. Sólo que las reformas son cada vez más tenues y con mayor desánimo, mientras la represión se mantiene sin tregua.

4 comments:

Anonymous said...

A la pregunta final, sí, eso si se entiende tal "batistato" como absorsión del tono de la China de hoy: afincamiento del control estatal + el sondeo de las posibilidades de explotación capitalista.

Igual, qué esperar del hoy gobernante cubano, hijo de chino, si no una chinura. Como diría Ju Lio, la china sigue igual.

JR said...

Batistianismo, antesala y patio del castrismo. Curioso ciclo que confirma el componente totalitarista en el caracter del cubano. Ahora...¿acaso continuaremos camino hasta la corraliza del machadato?

Anonymous said...

Y quienes son los nuevos Maoistas?

Anonymous said...

Con todo respeto. Si el punto del señor Armengol y de Triff es que el castrismo y el batistato se parecen tanto, pues entonces yo me quedo con el batistato. Y espero no herir sensibilidades.