sábado, 17 de noviembre de 2012

El bolero gay



Es díficil abordarlo. El bolero tradicionalmente se matiza de machismo. Bolero es cortejo testosterónico, subordinante. Exponente de la supremacía galante. Pero ... ¿qué ocurre cuándo la manera de decir del bolerista se amanera? ¿Cuando la intensidad de la letra está plagada de ambigüedades, siseos exagerados y las inflexiones y la propuesta subliminal se doblega pasivamente al tinte hermafrodita? Fernando Alvarez no se sostiene como galán todo el tiempo. Es una voz masculina que se presiente por momentos a merced del asedio top. Entendamos, la voz de Fernando es hombre, pero si se le presta atención apreciaremos que también se insinúa mujer. Es contenido, pero irrefutablemente afectado, el modo en que la pasión de closet intenta deslizar la desinhibición. A semejanza del Benny y otros boleristas establecidos, a Fernando no se le cuestiona la voz. En su caso, el tema es la manera edulcoradamente andrógina de bolerear. Para los conservadores es difícil renegar de su heterosexualidad. Para el queer, en la equívoca sensualidad de Fernando se plantea una amplitud de género inédita. La posibilidad asombrosa de estar en presencia de una diva camuflada, cuyo performance desde la apariencia tradicional corre sigilosamente gay. Insólita alternativa al machismo que sellaba la forma musical. Una manera diferente que halla el bolero para citarse con los fieles del género y con la época. (JR)

13 comentarios:

Anónimo dijo...

bueno, si Elmo ha resultado gay, ya no hay nada de que sorprenderse

atRifF dijo...

JR: bien justificado. está explícito en ese dejo de q hablas. llamarle "bolero gay" excluye el q se trata de un hecho aislado. esos otros ¿quiénes son?

JR dijo...

Imagínate, Alfredo, así como el caso velado de Fernando se hace difícil citar ejemplos, pero si hay clásicos como Bola de Nieve (recordemos su fabuloso performance en Vete de Mí), la voz temperamental de la Freddy, las composiciones de Frank Domínguez, el impecable álbum Doce Boleros de Marta Valdés que eternizaron el bolero de alma gay. Lo hicieron desde la letra o con la teatralidad de la interpretación. Hablo en términos de bolerística cubana porque entre los cultivadores de otras latitudes debe haber ejemplos también. Al menos Puerto Rico cuenta con una muestra fatídicamente célebre en el caso de Felipe Pirela.

JR dijo...

Perdón, Puerto Rico no, quise decir Venezuela. Es que a Pirela lo matan en San Juan

mantilla dijo...

Y que me dices de Mario,el de Clara y Mario?

Anónimo dijo...

la pregunta serIa, lo gay es un cualidad intrInseca del bolero? RI

JR dijo...

Puede ser, Rosie. Y eso vale para boleros cantados (o compuestos) por hombres y mujeres. Habría que ir recorriendo la poética del bolero y desentrañado versos, imágenes, metáforas...Y estudiar algunos videos con la gestualidad del bolerista. ¿Por qué no te embullas y preparas algo sobre eso?

mantilla, gracias por recordar a Mario. Fue una omisión imperdonable.

atRifF dijo...

JR aquí hay comida para rato. el punto de rosie tiene tela. el bolero opuesto genéricamente a la guaracha en su estructura rítmica (guaracha, el día, modo mayor; bolero la noche, modo menor) es más dado a lo andrógino. el feelin' por ejemplo es un bolero exageradamente ambiguo. de ahí que su fraseo (travestí de la frase) busque oquedades armónicas y dejos llamados estrafalarios por algún crítico de la época (j.a. méndez es un ejemplo q hace crisis con marta valdés, aunque paradójicamente con ella esa manera llega al mainstream... será porque es mujer?). luego, bolero es de cierta manera, materia prima "gay". tú lo has llamado hermafrodita, yo lo llamaría andrógeno (no hay duda que un macho puede "vestirse" sin ser gay (aunque esto habría que definirlo mejor claro está). bueno, seguirá...

JR dijo...

Tu rectificación es correcta, Alfredo. Androginia es la calificación médica acertada. Cuando yo hablo de hermafroditismo me refiero al aspecto conductual y no al funcional. Tinte hermafrodita ronda la metáfora. Pero vale, androginia es lo más apropiado.

sonora y matancera dijo...

hay que ir a la semilla... habría que hablar de los compositores de boleros, tantos/as gays --o ambiguos, se diría antes.
el feeling cubano es la exageración grotesca del bolero, lo travestí de los ambiguo, el no me importa-el-qué-dirán. el rintintín de tú.me.acostumbraste.a.todas.esas.cosas.que.son.maravillosas... que existen en todos los submundos sexuales, pero que en el feeling es tortura gay en cama straight.

atRifF dijo...

el feeling es tortura gay en cama straight.

omu: cita citable.

Anónimo dijo...

Otro gran olvido: María Teresa Vera verita...

Anónimo dijo...

Cierto