martes, 2 de noviembre de 2010

El arte “cubano” es cubano

Jesús Rosado

Cuando escribimos en términos de acompañar al arte de una catalogación gentilicia, corremos el riesgo de interpretar la tan necesaria clasificación con un sentido amurallado. ¿Qué es el arte cubano? Pues, antes que todo, es el arte que no es chino, ni saudita, ni subsahariano, ni andino. Después de ese chiste poco aristotélico, definamos: es el conjunto de destrezas y sensibilidades que construyen formas con valores estéticos, las cuales recrean fragmentos de realidad o expresan subjetividad, e indisolublemente están vinculadas a la experiencia psicosocial de lo cubano.

No tiene que por qué ser estrictamente folclorismo o semiótica nacionalista. Arte cubano es mímesis, hibridación, cruce, porque con esa singularidad promiscua nació y creció la cultura de la isla. Cohabitación española, africana esclavizada, francesa cafetalera, china de Zanja, árabes comerciantes, hebrea en fuga, polaca, catalana, japonesa, soviética (y postsoviética), chilena allendista, centroamericana subversiva, vasca terrorista, nuevamente africana (entonces neocolonizada por La Habana), gringa en sus distintas fases: penetración creciente, inversionismo rampante, embargo menguante, y magneto-nostalgia compulsiva.

Todo ocurriendo entre los puntos cardinales de un cocodrilo flotante lejos de murallas chinas, culturas incaicas, rascacielos, cafetines holandeses, estepas siberianas o aldeas senegalesas. Un arte brotando de individuos cubanodescendientes vinculados a circunstancias centrípetas en las buenas o centrífugas, si la cosa aprieta; cada cual fluctuante en el mismo charco salino. Sujetos amamantados por un referente histórico-cultural compartido, provenientes de medios familiares, interactuaciones sociales y contextos ecológicos con denominadores en común. Desde el café con leche tan similar de una mesa a otra, hasta el impacto del torpedo político que los ha sacudido colectivamente.

Comprendido así en raigambre, no le queda otra al arte cubano que distinguirse ontológicamente del de otras latitudes, aunque en el trasiego posmoderno, ya para colmo coyunturalmente transnacionalizado, la cubanidad se haya tornado gaseosa, escasamente opresiva y más lasciva que nunca. Si la identidad cubana algún día fue una edificación convergente, hoy en su expresión estética parece haberse tornado en proceso desconstructor de participación común. Se pasa largas jornadas haciendo el sexo con otras culturas. Expulsada. Dividida arbitrariamente como lo ha sido la nación. Discriminada y destechada como las meretrices. Esa homogeneidad del desamparo refuerza a lo cubano en el arte con un estoicismo epidémico.

Por doquier en el planeta te topas con una espora que si no se pasma, germina con los genes de la vivencia ancestral. No convence despegarle el cabrón gentilicio al seguir predominando la experiencia del mundo de procedencia, aunque el discurso haya hecho un giro. Aunque te reniegue el padrinazgo político.

Todo el replanteamiento del pensamiento visual de los nacidos en la Isla emerge o reacciona desde el sedimento síquico, la crianza, la memoria, el pasado, el recuerdo académico. Así pasa también en la música, en la literatura, en las artes escénicas. La identidad inevitable del artista gravita sobre su obra. Las expectativas y el futuro se afrontan con los códigos adquiridos en ese corral humano específico. Hasta el arte cubano-americano (que ya no es cubano sino de manera tangencial por aquello del ADN y la yuca que cocina la vieja) especula con la particularización cultural ocasionalmente y coquetea con el dichoso pedazo de Caribe desde el neón o la volatilidad digital.

Aunque, a decir verdad, a estas alturas lo menos certificador de la localización filial radica en colores, evocaciones o signos vernáculos. Incluso, un artista cubano que repudie lo cubano en su expresión, es precisamente cubano en su rebelión. Le sería un contrasentido protestar contra lo alemán o a lo alemán. Y aquí no hay trampa semántica. Lo va a desmentir el peso sociológico de esa oposición.

El concepto de arte cubano, por tanto, hay que abordarlo desde la modernidad con un criterio menos esencialista y asumirlo en su dinámica diversa, mutante, maleable, camaleónica, pero siempre visceral. Lo mismo por la voraz absorción desde la claustrofobia insular que exacerba la acción del poder, que en el sentimiento de otredad -y noten que no escribo nostalgia- surgido en la confrontación con los contextos ajenos durante los desplazamientos. Su carácter de encrucijada tiene que ver con la trayectoria de una sociedad plagada de intersecciones, anhelos frustrados, combustiones internas y estampidas.

Y para comprenderlo como objeto de estudio, ha de seguirse detenidamente toda su travesía desde aquel idealismo de las vanguardias nacionalistas hasta esta diaspórica tentativa de la aventura global. Solo revisándolo en su premodernidad, en su castrismo, en su contracastrismo y en su definitiva emancipación al buscar el camino plural nos aproximaremos a su definición. El arte, advierte el colega Ricardo Viera, no tiene nación, pero el artista sí porta una nacionalidad. Palabras sabias. De ahí que insista en el gentilicio del arte "cubano" para diferenciarlo antropológicamente, por ejemplo, de aquel que en París, entre autos incendiados y violencia callejera, siguen creando los pueblos galos tras civilizarse supuestamente al paso de los siglos.

Ilustración: María Magdalena Campos-Pons, When I Am Not Here/ Estoy Allá, 1996.

36 comentarios:

Anónimo dijo...

"Arte cubano" ( francés, catalán, gallego, norteamericano....) para mí es el que habla sobre la realidad de la nación, estado, contra-estado, exilio, anti-exilio...de Cuba.
Y "Arte realizado por un cubano", es decir por el gentilicio, es el arte en general de uno que ha nacido allí ( La Habana, Santiago, Guantánamo...)y hace su trabajo en cualquier lugar del mundo o en su propio estado sin importarle si habla de su tierra o no.
Háganse la pregunta...Porqué es reconocido Wifredo Lam...¿Por su nacionalidad cubana o porqué dentro de las vanguardias internacionales destaca por su composición y desgarrado trazo de tintes orientales que le daba su orígen?

Ni Miró ni Dalí hicieron "arte catalán" aunque sí eran catalanes. Y nadie se le ocurre hablar del españolismo de Picasso ni incluso de la influencia francesa, a pesar que el paisaje de Le Provence lo abrigó hasta la muerte.

Amílcar Barca

Anónimo dijo...

Amilcar es el francotirador,me cuadra el punto de Amilcar....
El arte cubano refleja el contexto de Cuba[eje;toirac,tania,etc....]
Pero tenemos muchos seguidores de bedia,Felix gonzales,ana mendieta
Arquetipos Cubanos....
y muchas balsas......

Nina Haguen

A.T. dijo...

...hay que abordarlo desde la modernidad con un criterio menos esencialista y asumirlo en su dinámica diversa, mutante, maleable, camaleónica, pero siempre visceral.

De acuerdo y escrito con pasión.

JR dijo...

Amilcar, te comprendo perfectamente, pero ahora te pregunto para ponértelo más fácil. ¿Dóde ubicas a la hora de someter a estudio, documentación y explicación el "arte realizado por un cubano" que no es "arte cubano" sencillamente porque no contiene el tema cubano? ¿Lo clasificamos como "arte no cubano" realizado por un cubano? ¿Lo abordamos como mainstream o como arte colonizado, neocolonizado y trajinado por la historia que ha subsistido a pesar de la mirada despectiva de "razas" superiores y de la discriminación ideológica? ¿Lo diluimos en el universo iberoamericano ignorando el componente psicobiográfico de sus autores? ¿La siquis de estos artistas está desligada de su experiencia nacional aunque pinten gangueros como lo hace Vizcaino o escenas mediterráneas como lo hace Larraz? Y te alerto en algo, jamás se me ocurriría utilizar a Lam para un debate de este tipo, porque es uno de los pintores cubanos más sígnicamente cubanos, aunque, en efecto, la repercusión de su arte sea universal.

La Mano Poderosa dijo...

I believe Cuban Art has become universal. When I detect the South African cave painting influence in Bedia, the oriental Zen/Taoist theme in the work of Heriberto Mora, the mechanics of De Chirico in Humberto Calzada, and even the German/Flemish ( Bosch and Dürer)in Alejandro drawings and paintings, I see not Cuban Art, but universal art. Even in Lam you will observe the Chinese strokes and tones infused with South Pacific scultural and utilitarian objects (as are displayed in the Musee de Homme in Paris), as in Cardena's biomorphic sculptures, you see Henry Moore, and a hint of Arp (in Moore you can detect pre- Columbian influence).Cundo Bermudez's colors and women hint more of the Mexican muralists which bare a direct link to Mayan murals. Look carefully at all the work which we define as "Cuban Art", and you see that it is diverse, with Japanese and even Aboriginal influence (a cause and effect of the Diaspora). Where is "The Cuban" in Rafael Soriano's ouvres? It's UNIVERSAL.

La Mano Poderosa dijo...

AB, Recuerdate que Lam conocio a Picasso debido de una carta del escultor Manolo Hugue (amigo de Picasso), y que Lam se fue para Paris porque era Republicano (en terminos de la Guerra Civil Española).

JR dijo...

Mano, nada de lo que planteas contradice lo que he reflexionado. En cuanto a lo cubano en la obra de Soriano reside en su suma de exilios. Esa fuga hacia la no figuración y hacia al misticismo responde a sus vivencias en el escenario vital de origen según el propio autor lo ha vinculado testimonialmente en algún momento.

Anónimo dijo...

rosado hay muchos artistas cubanos que no quieren ser vistos como eso. quieren ser artistas y ya. como debe ser. lo demas es politiqueria.

Anónimo dijo...

Ni una balsa mAs, ni un barquito de papel, ni una Virgen de la Caridad...

Anónimo dijo...

anónimo, tienes razón. pero dichos artistas no pueden evitar que los estudiosos lo vean asi. ello no impide que sigan siendo artistas. aunque no hay por qué machacarles con su nacionalidad si les incomoda o les acompleja. los hay quienes niegan sus raíces y los hay quienes reclaman que no les despojen su filiación. en el plano personal hay que respetar la psicología de cada cual según sus reclamos. en el aspecto investigativo humanístico uno aplica otros criterios teóricos ajenos a la voluntad del artista. lo demás, estoy de acuerdo, es pura politiquería.

rosado

Anónimo dijo...

A JR

Al hablar de historia del arte no hay más remedio que clasificar obra, sujeto y hechos.Por lo tanto tienes razón. Pero yo me refería en el momento que vivimos hay que cambiar el "chip" y hablar más de "artistas cubanos o ¨he o she was born in...¨" que de "arte cubano" ( o gallego, chino, islandés...). Porque bajo la denominación de "arte cubano" se esconde un concepto del siglo de la Ilustración que ha llegado hasta finales del siglo XX ( ...y no por ello despreciable por supuesto) pero que no refeleja los parámetros , a mi entender, de donde se encuentra el arte en estos momentos.
Concluyendo:
Para mi hoy tiene sentido decir...
"Arte hecho en ...La Habana, Nueva York, Miami, Shangai...." y si quieres le añades el país, y a continuación citar al artista y nombrar su ciudad (.. o país si se quiere) de orígen.
Si yo mañana hiciera obra sobre ustedes los cubanos en el exilio y tuviera mucho éxito(... y mira que me ha tentado elaborar plásticamente distintos temas)¿Sería considerado un artista dentro de la clasificación de "arte cubano" para ustedes o sería desclasificado porque no nací en la Isla?. No lo digo en broma. Es un ejemplo.

Amílcar Barca

JR dijo...

Amilcar, vamos por pasos. El estado actual del arte cubano necesita hoy más que nunca de estudios y definiciones. De una parte, el arte Made in Cuba denominado y amparado por los circuitos internacionales tanto académicos, como comerciales, responde a criterios adulterados por el autoritarismo que es quien lo monopoliza y lo manipula con fines ideológicos y de lucro. La izquierda procastrista que permea estos circuitos se presta a priorizar a ese arte sobre el de aquellos artistas que no reciben atención de las instituciones oficiales del régimen cubano. Ese arte que no recibe atención se compone de aquellos artistas que asumen una posición contestataria o de aquellos que decidieron el camino del exilio (o emigración). En el caso de los primeros son desatendidos y marginados. En el caso de los segundos se les borró de espacios de exhibición y bibliografía. No existen, o se les menciona poco y de manera intrascendente. De modo que, la cuestión de la cultura cubana contemporánea tiene su propia fenomenología, como me imagino lo tiene el franquismo y el postfranquismo en toda España. Todos los historiadores cubanos tenemos que estar con el ojo bien atento a lo que ha ocurrido por más de medio siglo para no perder pieza del mosaico histórico. Yo comprendo todo el revisionismo postestructuralista, bla, bla, bla...pero ello no es incompatible con la necesidad de saber que está pasando con un arte perfectamente localizable en el caso cubano.
En cuanto a lo de hacer arte cubano por un foráneo, en el caso de la historia del arte cubano se registran ejemplos. Te pongo uno: Sandú Darié, rumano que se asentó ya adulto en Cuba y tuvo un rol precursor en la introducción del arte abstracto en la isla y a partir de entonces su interacción y la presencia de su obra marcó el panorama artístico en Cuba. Llegó a ciertos performances muy sincretizados con elementos vernáculos. Si lo buscas en el catálogo del Museo Nacional de Bellas Artes, ahí está. Pero logró la inmersión en el contexto durante parte de su biografía. Tu pregunta del final por lo reduccionista y superficial la considero un chiste.

Paco Nadal dijo...

Más allá de polémicas... excelente imagen.

enemigorumor dijo...

La foto que ilustra este texto , ilustra tambien lo que pasa con el llamado "arte cubano", para muchos de nosotros es una foto poetica de una artista reflexiva, para el gran porciento de los otros, mas bien se parece a la mujer camaleon de los Xmen con dos teteras y un barquito...Arte Cubano, Arte Latino americano...son categorias inventadas por la izquierda sesentosa y nominadora de Garcia cancleaner y Juan acha .Decir arte y luego nombrar un gentilicio es un ejercicio empalagoso , derivativo,tendencioso,y sobre todo izquierdoso.

La Mano Poderosa dijo...

Me recuerdo hace unos años de cuando Cundo me conto sobre la influencia mexicana de su obra, como el fue por Mexico a ver y estudiar ese profundo arte. Recuerdo haberle hablado sobre esas mujeres con sus "toallas" y el uso de lo que yo conocia como el "Mayan Blue". El me confirmo esas observaciones, mientras disfrutabamos unos traquitos de "Highball". Algo tipico de la Cuba Pre-Revolucionaria y el Puerto Rico de hoy.

Anónimo dijo...

Enemigo Rumor es el francotirador,le damos 100 puntos,es la reflexion mas certera del post[junto con el amilcar]

Nina Haguen

Nota:esta de moda la cultura cubana en tumiamiblog?

JR dijo...

Tomo nota, enemigo rumor. Pero dejemos primero que opinen los artistas

IleanaFuentes dijo...

El comentario de Amílcar Barca me hace pensar en algo: el arte realizado por los Mirós y los Dalís
es arte del "centro"... no tiene que definirse como nada... pertenece a un núcleo casi homogéneo, donde las fronteras [entre naciones] se borraron hace rato. El artista pertenece a otro tipo de nacionalidad: la nacionalidad del "estilo": es cubista, minimalista, impresionista, expresionista, abstracto, concreto,
surrealista, etc etc .... Su nacionalidad no es la de los gentilicios, es la de los estilos....
Pero [no he estudiado esto, pero me atrevo a decir...] los artistas de la periferia, al provenir de territorios híbridos -o hibridizados por el "centro" mismo - y creados a la fuerza, mutilados y re-estructurados cíclicamente [lo que tú describes cuando hablas de las multi-culturas que componen "lo cubano"] son una amalgama
cuyos representadores sí buscan y reflejan una afiliación "equis" de corte nacional o cultural específico...
El mejor ejemplo es Carmen Herrera, que revela que su arte refleja la influencia de los colores de Amelia Peláez....
[Qué tontería pensar que a Lam se le reconoce sólo como artista, y no como cubano, o al menos como
latinoamericano....o al menos, de la periferia exótica y misteriosa]
Creo, además, que estamos ante el fenómeno de un arte creado por artistas [cubanos] que, al pertenecer a una realidad creada por procesos amalgamantes por un lado [desde la conquista, el trasiego humano-cultural,
la esclavitud, el exterminio hasta la globalización de hoy] y mutiladores por el otro (represión, división, mordaza,
exilio, desaparición, ser desheredados de su propia patrimoneidad), sí exigen se les reconozca su origen y los
acentos y pronunciaciones de ese lenguaje visual multi-dimensional y multi-significador que recoge y abarca el gentilicio "cubano"...
Buena jornada ésta, con tu texto....

Ileana

enemigorumor dijo...

"El estado actual del arte cubano necesita hoy más que nunca de estudios y definiciones."...J R eres demencial, tu ,como ente ,estas solo en el sawue, sobreviviendo mas o menos dignamente (como todos) este yuma,a la deriva entre Publixs y Windixies y sin embargo te expresas en lenguaje editorial, categorico, institucional, como si manana mismo esto fuera para el caiman barbudo, de momento me recuerdas algun personaje de jean pierre jeunet en algun patio soleado maldiciendo la entropia de una guayaba.

JR dijo...

jajaja, me gustó lo de demencial sobre todo porque hay que estar jodío del queso para lidiar con infelices como tu, jajaja, ay coño

Anónimo dijo...

J.R.,
Me impresiona tu uso granmatico.

Eusebio DesLeal

mantilla dijo...

Lo mejor de todo esto es que en un texto de Historia del Arte Cubano los que niegan ser cubanos son entonces los primeros en reclamar un lugar

Anónimo dijo...

HaY QuE PiNtAr GaLlItOs, BoHiOs y PaLmAs.

PaYaSo- CrItIcO dE ArTe CuBaNo

Anónimo dijo...

Una perdida de tiempo total, como la de aquel intelectual de la "izquierda catolica", que nos lego el mamotreto de "Lo cubano en la poesia". Ese deseo de buscarnos las cosquillas y de creernos especiales, como lo haria con mas razon un pigmeo, llego a su climax con el accidente del 59 y se irradio, desde la "Casa de las Americas", hacia teoricos e historiadores, y lo que es peor, a muchisimos artistas que derivaron desde los arquetipos de la vanguardia hasta nuevos arquetipos mas "profundos" de un fondaje antropologico que hacia de las obras producidas al sur una especie de obras rumiantes de ideologia, mientras, en otros lados algunos se entretenian pintando. Los artistas tenian que decir "algo", y nos oyeron, nos nombraron y etiquetaron, primero como algo curioso, como un nuevo fenomeno, y despues como algo menor. Aun asi todavia hay quienes se empenan en el orichismo, en mostrar la secta, "la cultura" la "identidad" o simplemente en aleccionarnos desde el arte, nos alan las orejas con la manos de Guayasamin. Y aun hay historiadores que se creen toda esa monserga.

Anónimo dijo...

Gracias, Alfredo y Rosie, por amplificar el Cubanareum en proyecto. Gracias a nombre de Ileana y mío.

R.W dijo...

Uno hace lo que hace, luego le llaman arte de algún lugar y época... se equivocan digas lo que digas, aciertan digas lo que no digas...cabezas llenas de nombres, cables y cronologías para controlar los hechos que arman la historia en el bolsillo de los vencedore...Y uno extraviado en un pixel, al borde del lienzo o fotograma, en la onomatopeya...
¿Que tal un estudio completo del arte sano, arte ano, arte no, arte o?
En efecto, Arte Cubano pudiera ser otro invento conjunto CIA-Castro, otro engendro para distraer y lucrar,al menos con ideologías...Y ahí nos esprimen y nos alimentamos, sin mucho caso.

R.L.R. dijo...

Quisiera aportar a este debate un fragmento de esta entrevista que me hicieran para una página que Roger Williams University dedicó en facebook al preso político cubano Normando Hernández.

1) How do you define yourself as an artist? For example, is your Cuban heritage a significant factor in how you define your artwork?
I would define myself as a contemporary world artist, in regard to the kind of work I am creating and the transnational nature of the issues my art is focusing on today. Nevertheless, my cultural or national heritage is something I always carry with me, especially since I left my country at 35. But, being an artist, your work often expresses your identity in a more or less visible way, as it is something you can’t detach from easily. Cultural identity is something that begins with your name and how you look, the most basic tokens of ID we posses, and ends up with the way you use the color or decisions like recurring to high tech or traditional media as vehicle of expression.

3) What does it mean to be a Cuban artist, opposed to a world artist?
I will take the freedom to twist your question a bit and point out something you may not be aware of, but equally interesting in this context. It is about how different it is being a Cuban artist living in Cuba rather than a Cuban artist émigré or, even worst, in exile. The Cuban regime accordingly with its totalitarian zeal considers itself the absolute owner of national culture and have decreed a sort of geographical immanence over genuine Cuban culture. Thus, even many American art collectors apparently influenced by the official propaganda prefer to go south for art shopping in order to obtain the supposed real thing, while ignoring so many talented and actively exhibiting Cuban artists locally. On the other hand, I think that all artists living here or anywhere else are world artists -even those who keep focusing on Cuban themes- as we are more aware of world issues, more mature and responsible for our lives. We are freer in the same way animals living in the wild are freer than those living in a zoo.

http://www.facebook.com/topic.php?uid=163623423242&topic=13790

Anónimo dijo...

Para Ramon Wlillians otros 100 puntos,alumnos destacados,le podemos regalar un viaje en balsa [la balsa hecha por un Kcho del CCP]

Nina Haguen

omu dijo...

"Uno hace lo que hace, luego le llaman arte de algún lugar y época... se equivocan digas lo que digas, aciertan digas lo que no digas...cabezas llenas de nombres, cables y cronologías para controlar los hechos que arman la historia en el bolsillo de los vencedore...Y uno extraviado en un pixel, al borde del lienzo o fotograma, en la onomatopeya..."

bravo, RW, bravo y bravo... quienes tanto definen no crean, pienso ...

La Mano Poderosa dijo...

Rafael, DE ACUERDO!
Felicita a Ramon.

Andries

Jorge Mata dijo...

Dentro de muy poco habré vivido la misma cantidad de años fuera de Cuba, que los vividos dentro de a isla. La mayor parte de mi trabajos los he realizado fuera de Cuba, no he dejado de sentirme cubano ni un día, pero no sé si definir mi obra como arte cubano, sin más. Lo cierto es que mi experiencia vital hace muchos años que son europeas puesto que es la realidad en la que vivo. Por otra parte bien es verdad que con la distancia descubrí una Cuba que de cerca no veía y esa visión fundamenta gran parte de los preceptos de mis trabajos.
Creo que al final "Arte Cubano" no deja de ser una etiqueta para definir una cosa de cara a los medios, el mercado y demás y ello no es que este mal, ni bien, simplemente es, como bien dices Jesús, pasa con el ate chino, Alemán y de otras partes. Al menos yo la utilizo así conscientemente. Y no por nacionalista, sino más bien como clasificación de información. Cuando alguien info sobre arte cubano en la red que pone?.
Lindo texto Jesús un abrazo desde BCN.

Anónimo dijo...

Estamos regalando al que de el mejor criterio de este post:

-Regalamos un grillete echo en una Balsa de la epoca de Jose Marti,firmado con sangre la palabra:VIVA EL ARTISTA CUBANO!
BALSA o HEROE
SEREMOS TRAGADOS POR EL OLVIDO!

Nina Haguen

Anónimo dijo...

Paco Nadal NO es cubano, y le basta la imagen.

Anónimo dijo...

Nina, o vomitados por el recuerdo.

JR dijo...

- Como siempre, me encantan las intervenciones de Ileana y sus hojarascas.
- Muy buenas respuestas las de RLR. Artista pensante, además de intuitivo.
- RW, ¿estás mirando nuevamente la serie "En silencio ha tenido que ser"? Amigo, cámbiate para el Agente 007. Ya no es Sean Connery. Va por Daniel Craig.
- Omu, y funciona también a la inversa: los que mucho crean, no definen. De modo que ambas posiciones se complementan, como ocurre con todo en el universo. Sigue creando, que aquí en Tumiami aplaudimos tu talento.
- Jorge, simpatizo con tu sencillez. La catalogación es necesaria, hermano. Te hace más fácil las visitas a la biblioteca y los recorridos por fichas, láminas y museos.

Anónimo dijo...

FIN

Nota: no mas arte cubano por favor...dejenlo para el 2012,para descansar la vista.

Nina Haguen