lunes, 7 de diciembre de 2009

Razones ajenas a mi voluntad


Wendy Guerra

¿Recuerdas la caseta donde te esperaba a la salida de las guardias?
No existe
¿La farmacia piloto con teléfono público y dispensario de madera?
Es un trozo de vidrio roto
¿El mirador de Bello Monte donde intentaste marearme con palabras y
tragos dulces?
Ya no abre en las noches
El cine en ruinas donde guardábamos las bicicletas para caminar la Habana Vieja
Lo perdimos
El hotel Capri con olor a pastelería francesa y vodka de reserva
está en reparaciones
No existe ya “La novia del Mediodía” y el tercer trampolín de El
Riviera ha sido clausurado
Nadie me sube en sus hombros para cantar en la escalinata vacía
Tus chistes tengo que explicarlos hasta perder la gracia
Y en la Casa del Té Marcel Proust es un diplomático peligroso
Toco una puerta donde nadie te conoce
En el teléfono de tus padres me contestan: -Equivocada
Los helados Coppelia de las 11 y 45 de la noche
cambiaron su sabor
La Playita de 16 es un solario de mutismo
La gente baila suelta y se pisa al marcar la clave montada
Las segundas voces son primeras por azar
Pocas veces me encuentro alguien conocido en plena calle
La ciudad que extrañas se fue contigo
Y mientras vuelves
yo también he cerrado.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

La ciudad que extrañas se fue contigo
Y mientras vuelves
yo también he cerrado...

raffaello atonito

Willi Trapiche dijo...

cono!, ta fuerte eso....

Anónimo dijo...

:+(

me llamo raquel dijo...

bello y fuerte.

zumanny dijo...

Me encanto!

JR dijo...

Por soledad semejante, más que por enrarecerse el mendrugo, uno escapaba con los mapas en la valija.

RW dijo...

De lo mejor en materia de pérdidas.

Anónimo dijo...

asi de azul

Anónimo dijo...

Yo he sentido eso que hablas ahi. Tal cual, por eso mi piace! Tambien porque ya no lo recordaba. La ultima vez fue en New York, ten years ago. Asi mi'mitico.

A.T. dijo...

Es un poema/requiem, citable.
No colecto oro, pero lo atesoro.

Anónimo dijo...

Creo que fue Virgilio Pen~era quien dijo que vivir es ir perdiendo cosas...atesorable poema, Wendyta. RI

Anónimo dijo...

Bien planteado. Las pérdidas están a todas horas. Las fotografías se deshacen como la rapidez del hielo y hasta uno parece que va a desaparecer...como siempre lo ha hecho el mundo que conocemos.

Amílcar

Clara dijo...

Todos esos sitios te los llevastes muy dentro,permanecen no solo en el recuerdo,sino que se fijan en el corazón...

Entrañable y maravilloso

Anónimo dijo...

Lo bueno o lo malo de todo eso es que una lista parecida se puede hacer en Miami. Por quedar, aqui solo quedan firmes los dinosaurios. Todo lo demas ha ido cambiando vertiginosamente.

cirocuetomiguel