lunes, 10 de agosto de 2009

R..e..l..i..g..i..ó..n




Los acontecimientos del presente apuntan a un incremento y polarización de la religión. El fundamentalismo islámico y su antítesis cristiana acaparan las noticias. Tal parece como si el mundo capitalista-tardío se moviera hacia un futuro nebuloso de escepticismo científico y dogmatismo. Una exploración algo “heavy” para este lunes soleado miamense.

Pero este opio-de-los-pueblos es un fenómeno demasiado básico para que se le ignore. Vayamos a los orígenes y separemos el efecto de la causa. Para el hombre primitivo se hace imprescindible explicar y definir lo impredecible del universo. Darle sentido a la vida (de ahí la cosmogonía religiosa), desarrollar espacios de abstracción y contemplación espiritual (hablando en plata: inducidos ceremonialmente con menjurje de hongos y sesiones de iniciación orgiásticas). Finalmente tenemos la cohesión social, fundación misma de la cultura. Popongo dos hipótesis que suscriben el aspecto epistemológico (o del conocimiento) del origen de la religión. La primera de Michael Shermer, editor de la revista Skeptic Magazine y contribuidor de la Scientific American: En nuestro devenir humanoide se dan dos procesos epistemológicos tempranos: “paternidad”, o la tendencia a encontrar causación en los fenómenos naturales y “agencidad”, es decir, la tendencia a suponer que el mundo está controlado por agentes invisibles e intencionales. De ahí proviene la creencia en el alma y los espíritus, y la secuela que sigue: fantasmas, dioses, demonios, ángeles, etc. Para Shermer, la moral evoluciona como selección natural que opera en individuos y luego en poblaciones. Una acción específica es juzgada como mala o buena dependiendo su resultado en términos de cohesividad social. Por ello la religión es la primera institución social que canoniza los principios morales y los dioses (o el dios) devienen en ejecutores de dichos principios. La otra tesis, de Francisco Ayala, profesor de biología de UC Irvine, nos lleva al Homo habilis, hace 2 millones de años. El dominio sobre la tierra le toca a esos que fabrican las mejores herramientas. Con ese desarrollo instrumental aumenta la inteligencia, y por tanto la curiosidad. Ayala coincide con Shermer en que la búsqueda de explicaciones causales es una fuente principal de creencias y prácticas religiosas. Pero también está la conciencia de la muerte: La finitud humana viene acogida con un sentimiento ritualístico. Acaso el entierro mismo es una toma primitiva de conciencia, de obervación y respeto comunitario. Para Ayala, el ser humano desarrolló una angustia ante la muerte que sólo puede aliviarse con la idea de la inmortalidad del alma. Ergo: la evolución misma, al hacernos inteligentes, nos hizo religiosos. ¿Y qué viene después?

16 comentarios:

Anónimo dijo...

Ya llegaron. Menos mal.

Anónimo dijo...

Y llegaron viráos... digo, por el tema escogido para reanudar :-). Se les extrañaba.

Saludos,

MI

Anónimo dijo...

Hay muchas maneras de enfocar el asunto del origen, pero ¿a qué leva? La justificaciòn religiosa ya tuvo su momento. Es hora de apartarse del engendro.

Saludos desde Barcelona.

M y A

Zoila Y. Clark dijo...

Despues de tanto deasarrollo, viene el darnos cuenta que para ser felices solo necesitamos una cueva para compartirla con otros y jugar con nuestras sombras despues de la buena comida, por supuesto :)

Willi Trapiche dijo...

Para Ayala, el ser humano desarrolló una angustia ante la muerte ...yo creo que hasta la mas simple celula se aterra ante el peligro de la muerte...todo el mundo le teme al yampiti asi que a gozar mientras vivimos WELCOMEBACK ...TO REAL LIFE

A.B dijo...

Bienvenidos a la tierra de¨"las mil y una religiones y un grupito minoritario de ateos": Miami.

Hay un error para mí en el "Ergo: la evolución misma, al hacernos inteligentes, nos hizo religiosos."
Después viene: aceptar por supuesto que no hay inmortalidad y que nada más somos animales que desaparecemos con "nuestra película vivida" una vez quedan los huesos o las cenizas aunque el ego -que no el ergo- le duela.

...no se engañen por favor, aunque reconozco que gracias a esta "fantasía" el arte y la cultura con su legado son hoy para mí me mejor compañia.

Un abrazo

Amílcar

A.B dijo...

Quienes son M y A desde Barcelona?

Lo pregunta un catalán

Amílcar

JR dijo...

Solo sé que no sé nada... Ya era hora de que regresaran, la verdad es que Miami se aburre sin ustedes

Feminista dijo...

El post se merece un mejor comentario que el siguiente: Bienvenidos a Miami. Extrañaba el diario quehacer del pensamiento.

Anónimo dijo...

AB por que no explicas eso que dices "las mil y una religiones y un grupito minoritario de ateos": Miami.

A.T. dijo...

Gracias, amigos. Nosotros también los extrañábamos.

Anónimo dijo...

Anonymous:

Nosotros, los ateos (agnósticos para precisar en mi caso) somos una o.5 de la población de EE.UU.
que además estamos condenados a que nos llamen "comunistas" por simple y literal asociación.

Y por supuesto ésta es una ciudad de "las mil y una religiones" -con todo respeto para el creyente-si la commparo por ejemplo con una ciudad europea.

Amílcar

Zoila Y. Clark dijo...

o.5 de la poblacion de EEUU?! Ya me siento extraterrestre, pero por estar en EEUU, extraterrestre y orgullosa de serlo :D

Anónimo dijo...

Un buen garaje o marquesina, un par de docenas de sillas plegadizas y un grupo de asustáos, " and you're in business", tienes un "culto" instantáneo :-).

Tengo un pariente sacerdote católico que es una persona muy inteligente y preparada (llevó paralelamente las carreras de ingeniería civil y arquitectura, y al graduarse se metió a cura). Él evita las pláticas sobre temas religiosos en las reuniones familiares, pero siempre dice que aunque Dios no existiese, el ser humano lo iventaría. Es decir, desde que el humano es humano, existe la resistencia a aceptar que todo acaba al extinguirse la materia.

Saludos,

MI

La Mano Poderosa dijo...

Now the key question is:
DOES GOD BELIEVE IN YOU?

A.T. dijo...

MI. Gracias por tus comentarios.