domingo, 12 de abril de 2009

Benemelis x 2


Jesús Rosado

La tanda comenzó diluviante, con uno de esos chaparrones fecundos con que debe debutar una estación con oficio. Y terminó tarde espléndida, recién bañada, para completar la tarea de primavera. Buen augurio para la presentación de un ensayo cuyo título, De lo finito a lo infinito, levantaría seria sospechas metafísicas. Se trata del segundo texto con clave holística que recibimos de Juan Benemelis, una obra que ya ha sido precedida por Al caos con la lógica, otra disertación desertora de la trayectoria tradicional del Benemelis historiador y politólogo. Mientras atendía las intervenciones acerca de las expectativas sobre el nuevo texto y luego de escuchar un breve bosquejo sobre el mismo, descubrí de pronto que hay dos Benemelis. Sí, señores, no se sorprendan, este singular investigador tiene doble personalidad intelectual. Ojo que no estoy hablando de bipolaridad, ese desorden que se ha extendido entre nuestro patriciado erudito. Resulta que de un lado se aprecia el historiógrafo acucioso, metódico, prudente, desapolillador, analista empedernido e irritante para los defensores del acervo oficialista y monolítico, quien ya acumula una docena de voluminosos tratados imprescindibles para el estudio del totalitarismo contemporáneo y para el desenmascaramiento sicológico de la elite que gobierna a Cuba desde hace cincuenta años. Y ahora con este libro se me revela que hay otro Benemelis osado, polémico, especulativo, diletante, provocador, que sin prescindir del dato científico y con una prosa clara y convincente entrega material debatible, susceptible al reprocesamiento a escala de individuo. Él mismo expresó la causa de ese bicefalismo: el haber vivido tantos años en una sociedad hermética donde el derecho a la libertad cognitiva también es coartada, una prohibición que es reconocida pero casi nunca se menciona. Ese afán de vías de conocimiento alternativo al pensamiento y la academia oficialista es lo que con el tiempo ha repletado las sociedades teosóficas en Cuba, los centros de espiritismo, el cuarto fambá, los templos católicos, masones y protestantes, las sectas, las consultas de los babalawos y las gavetas de los filósofos subversivos. Esta última adjetivización está utilizada intencionalmente. Es para que se distinga a un auténtico estudioso de la filosofía dentro de la actualidad cubana y no se confunda con teóricos y practicantes del materialismo dialéctico devenidos en tribunos “plurifilosóficos”. Los filósofos subversivos, potestativos, sediciosos, o como se les quiera llamar, en verdad han tenido que hacer mucho ejercicio de gaveta, voto de silencio y martirologio de pestañas y al cabo de tanta cosmología acumulada, pueden darse ahora un lujo. Un lujo humilde si vale la contrapuesta. Un discreto y glorioso encanto de intelectual. Publicar lo meditado. Publicar para compartir ese privilegio que ellos reservadamente se autodispensaron. El de emprender vuelo desde la finitud de una sociedad asfixiante hacia el sin fin del conocimiento posible. Por ello, por sólo asombrarme al descubrir la prolífica dualidad de Juan Benemelis creo que valía la pena el aguacero. Y, por supuesto, la ulterior sonrisa de la tarde.

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El ensayo de Juan Benemelis fue adelantado a un grupo de interesados en una modesta presentación que se celebró amistosamente en la casa de Carmen Díaz, psicóloga, escritora, colaboradora de tumiamiblog y excelente anfitriona.

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Me quedo finito.

Anónimo dijo...

?Por que los cubanos se creen filosofos? Esa es una buena pregunta para hacerle a un filosofo.Espero la respuesta,nome la dejen pasar asi como asi.Anamaria

Mayeya dijo...

Anamaria: Se creen filosofos los cubanos? Hasta el tipo mas simple del mundo crea una pequegna "filosofia" para "ir tirando". (Creo que lo dijo Goethe hace algun tiempo atras). En cuanto al de marras, Juan Benemelis, este es un estudioso serio, totalmente inmerso en la busqueda del conocimiento. No creo que abunden muchos asi. Saludos.

mantilla dijo...

No pude ir,pero por lo que leo fue un suceso lindo

R.L.R. dijo...

Felicitaciones a Benemelis, pensador cubano y universal.

Anónimo dijo...

Congratulaciones Benemelis!!!

Anónimo dijo...

Ser filosofo es ser cubano.

A.T. dijo...

Enemigo: A veces dices cada cosa que no sé dónde se mete tu espíritu crítico.

A.T. dijo...

Felicidades Benemelis. Recomiendo el tomo. Muy interesantes, el capítulo IX, bajo subtítulo "vastedad".

enemigorumor dijo...

OK, no se porque presiento que esto tiene un vaho moralista a lo Jose Ingenieros...

Gulliver dijo...

Por qué no pensamientos macro en islita, por qué no amar a Sofía y a los mágicos frijoles negros a la vez.

Anónimo dijo...

Ah, Ingenieros, el autor de El Enemigorumor Mediocre?

Elhuevofritonosacapollito dijo...

Enemigo sugiere que el pensamiento del autor se formó bajo la influencia del existencialismo argentino y que le cuesta leer algo que evolucionó de mal en peor. No se deja sorprender por los viejitos, se lo pierde. También parece un chiste-disparo a Anamaría por no creer en filósofos cubanos y una cáustica calculada de las que solían irritar a Rosado aunque ya no.
A lo mejor no se trata de mediocridad lo de este muchacho sino de una genialidad mal criada, inactiva, enquistada, de clínica de Hialeah por la izquierda. Si tradujera del chino y lo visitaran los monstruos de su época tendría otro nombre y los cultos leerían sus Comentarios Críticos Escogidos por siglos.