miércoles, 17 de diciembre de 2008

La ninfa inconstante



Rosie Inguanzo

A Guillermo Cabrera Infante le gustaba venir a Miami, sobre todo en época de Festival de Cine - nos dijo Miriam
Gómez, su viuda y albacea, durante su comparecencia en la Feria del Libro de Miami/2008. Aquí conoció a muchos que después se hicieron sus amigos. Aquí se reunía con algunos de ellos: René Jordán, Néstor Almendros,…y en los talleres literarios del festival encuentros con Manuel Puig, Sam Fuller, etc. Desde aquí GCI apadrinó la carrera en ciernes de Tarantino, Robert Rodríguez, Kiorastami y Almodóvar (apodado Almodólar por el mismo Caín) -estos dos últimos entraron al mercado americano a través del festival. También del anecdotario íntimo M. dijo: “Él me dio instrucciones para todo. Guardaba en dos carpetas blancas preciosas que yo había comprado (soy supersticiosa), Cuerpos (como 500 páginas) y Ninfa -que salió de Cuerpos.” M. anticipó que Cuerpos “va a ser el mejor libro de Guillermo”. GCI dijo alguna vez a Daniel Morcate: “Yo contaré cómo es que Miriam es la que escribe mis libros”, e interrogada sobre ello M. refirió complacida cómo le quitó 100 páginas a La Habana para un infante difunto “porque eran de insultos inadmisibles contra su ex mujer”. Citándolo dijo: “Quiero que (Cuerpos) tenga lo que tiene la memoria, que bota lo que no quiere; lo que no quiere viene y va, viene y va”. Y ahora que cierro la última página de La ninfa inconstante concluyo que algo de eso tiene la novela, algo de flashback revisitado, pastiche retraído de la memoria. M. cuenta cómo releyó incontables veces los textos póstumos que debía editar, desvelada, aprendiéndose de memoria algunos fragmentos, “adivinando” palabras ilegibles. Hasta que resolvió hacerlo como montadora de cine: “…monté las escenas. Para ese entonces encontré el prólogo, que me ayudó: Vi el libro”. La ninfa inconstante (recreada en esos años 50 tardíos: 1957), viene a cubrir el hueco entre La Habana para un infante difunto y Tres tristes tigres. No es una obra maestra, no pesa demasiado, pero ahí están su ardid y maestría de estilo. La historia es banal como la protagonista; aunque le sirve a GCI para ejercitar su memoria, sus juegos sintácticos y semánticos, su posiciones conceptuales y conceptista discurrir del referencial cubano-cinéfilo-musical. Delicia de lectura. Es un libro joven, fresco. Cuya idea tan cercana –tal vez eje de la novela-, es la síntesis del tiempo en un ahora perpetuo, el pasado siendo presente en los momentos únicos, reviviéndose. Ahí gravita una historia semiautobiográfica trivial: un periodista enajenado en sus trabalenguas eruditos, erotizado por la musa arquetipo de la Lolita tropical, sentí-mentalizado por la ciudad intocable*, sin evidencia del acontecer sociopolítico, y el gusto de recordar -cual lente de cámara-, con precisión matemática, unas calles, una luna sobre el trópico, un bar a oscuras, black hole empotrado en la luz del mediodía isleño, el cinismo risueño ante el paso del tiempo y la muerte que barrerá con todo. ¿Puede pedirse algo más de una novela?
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*En La Habana siempre se volvía a empezar. La Habana parece-aparece-indestructible en el recuerdo: eso la hace inmortal. Porque las ciudades, como los hombres, perecen. Un dicho en Cuba circa 1955 decía: “Olvida el tango y canta bolero”. Queriendo decir deja a un lado el dramatismo y cuenta lo sentimental. Nada podía ser más exacto entonces-y ahora. (La ninfa inconstante. Galaxia Gutenberg, 2008)
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15 comentarios:

Anónimo dijo...

WOW bello. Muchas gracias. Y quien es Miriam? Su mujer? Lindo escrito. sank iuuu

Anónimo dijo...

Es la viuda de CCabrera Infante.

La cafeina dijo...

Me encantaria leer ese ultimo libro Rosie. Donde puede conseguirse aqui en Miami?

Anónimo dijo...

¡Bravo! Aunque físicamente ausente tendremos nuevas obras de Caín por algún rato. Quien desee recrear La Habana que fue, tiene que recurrir a las novelas de GCI.

Saludos.

MI

cortazariana dijo...

Ya lo tengo y voy a leerlo con hambre, jeje. Un monumento a la palabra, seguramente.

Cinefilo dijo...

Rosie: Excelente, ahora hay que leerselo. Cafeina: Seguro que lo venden en la libreria Universal de la calle 8 y la 30 avenida.

Anónimo dijo...

Waooo que buena esta la triguena con el bobito.

R.L.R. dijo...

Gracias por esta reseña tan aguda Rosie. Me leeré con gusto la Nínfula de G.CaIn. Para mí TTT seguirá siendo su obra maestra. En ella logró expresar como pocos la esencia de la cubanidad: ritmo, levedad jocosa y vaciladera.

Dónde consiguieron esa foto tan buena para ilustrar el post?.

Soy feminista dijo...

Rosie: Bello post. No puedo hablarte de Ninfa que espero leer muy pronto. Coincido con RLR. Mi novela preferida sigue siendo Tres tristes tigres. Cabrera Infante tiene para todos: Para fumadores no hay nada que supere a Up in Smoke. Para cinéfilos ni hablar.

P.L. dijo...

gracias rosie.
las ninfas también alimentan.

Anónimo dijo...

habra q leerlo Rosie,

me gusta mucho el Mea Cuba !!!!

Anónimo dijo...

Que teticas mas ricas las de Miriam...bella la musa del maestro. E

Admiradora del teatro dijo...

Rosie: Bravo.

Anónimo dijo...

Esto es lo mejor que he leido sobre la novela. Estoy contigo en todos los puntos, sobre todo en eso de los trabalenguas eruditos.

Jorge M.

Anónimo dijo...

esto es lo mejor que he leido sobre libro. Te lo digo porque coincido contigo en todo. Muy bien rubia.
Roberto S