domingo, 23 de noviembre de 2014

Un aprendiz de fantasma recorre España

Jesús Rosado

Hace aproximadamente dos años, en plena crisis de la economía española, el querido amigo catalán Eduard Reboll me alertaba de la situación explosiva en la península con estas palabras…”la sociedad española le tiene servida la mesa a la aparición de un personaje populista”.
Premonitorio fue aquel anuncio porque, efectivamente, España ya es blanco de esa “lógica natural estratégica” que blanden figuras y movimientos cuando se genera la acumulación de urgencias sociales sobre la que el teórico posmarxista argentino Ernesto Laclau disertó en algún momento. La democracia española no ha mostrado recursos para desecar el tremedal político que ha causado crisis de economía y ética.
No pocas opiniones afirman que los partidos tradicionales agonizan. Hay algunos que le han apostado una lápida inamovible encima por la falta de gestión y la orfandad de valores. Y para colmo (o quizás para alivio), la familia monárquica apesta por la práctica de escandalosos abusos y vicios de poder. De modo que demagogia y corrupción han paralizado las opciones de la sociedad española. Y demagogia y corrupción suelen combatirse históricamente por los opositores con compromisos hipócritas y oportunismo desde los tiempos de Publio Crodo Pulcro, aquel magistrado que con argucias plebeyistas se apoderó de Roma.
Pues bien, un aprendiz de fantasma se ha despojado de su sábana escarlata y recorre las calles de Madrid. Pablo Iglesias es el último de los tribunos que han emergido en la ola populista que se ha extendido por Iberoamérica durante el siglo XXI. Aún no sabemos a cabalidad de que va esta aparición mesiánica multimedia. Si se trata de un efecto lateral, si ha sido construido por la inteligencia neocastrista del segundo milenio o si es portador de algún gen político original. Espabilado, habilidoso, ilustrado, persuasivo, contracultural, le ha metido el esfuerzo a la flauta en el momento preciso para seducir a los desclasados, que ojo, son muchos en la España ex democrática que han ido perfilando los partidos de turno.  El chico avanza gradualmente porque lo intenta hacer bien con su look hípster y la retórica asaltante de cielos y porque, joder, los discursos de los bandos históricos están laminados por capas recurrentes de excremento.
Pero una cosa es la muchedumbre española a la que le hace ilusión este príncipe comunero -con coleta a lo Raúl Castro y costillar guevariano- y otra cosa son los corazones estrujados de los exiliados cubanos en la madre patria, que saben de las oscuras consecuencias de sucumbir a estos manipuladores de la miseria extendida. Cincuenta y cinco años de cretinismo social inducido es suficiente culpa para no contemplar, entre alertas y espantados, estos rituales del fetichismo populista. Al menos, en el caso cubano y en los ecos hemisféricos que ha tenido el mismo, se tiende a repetir el mismo axioma: la propuesta legitimizada por las multitudes es para las multitudes y, por tanto, desmerece objeción, réplica y contrario. El enemigo del “todo” es el enemigo de “todos” y viceversa. Cuidado, chavales, con esta cabrona dialéctica ejercida sobre masas que fueron devotas a líderes seudoplebiscitarios, pues eso de tomarse a pecho el papel de plebeyos se les puede convertir en un mal sueño.
Las tácticas articulatorias de Pablo Iglesias y la plataforma Podemos evidencian no sólo conocimiento de las teorías leninistas sobre la organización de los movimientos sociales, sino también su adaptación a un criterio contemporáneo de praxis dentro del contexto institucional. Pablo Iglesias sabe elegir y corregir frases y acciones. Es ducho en debatir y rebatir. Es experto en marear al electorado potencial. Conoce de éste su realidad y necesidades y estudia toda posible base social con herramientas teóricas que le permiten el extrañamiento analítico. Para definirlo en la ya decadente nomenclatura del partidismo castrista, Iglesias es un “militante combativo” con rigurosa “preparación ideológica”. Ello no es fácil de entender para los que no han sido mamados por las falacias de la “fantasía roja”. Los que hemos sido testigos y víctimas de engendros que dedican su oficio a ilusionar y alienar a comunidades hambrientas de soluciones, sospechamos de este líder que se ha columpiado a media pulgada de la bandera soviética, que no deja de erotizarse con la memoria del hombre que derrumbó a Venezuela y que comparte cama con una Tamara Bunke madrileña.  

Pablo Iglesias se me pinta como un factor necesario para la depuración de una democracia obsoleta que se ha metido en un callejón sin salida y que tiene que reencontrarse en algún camino alternativo y de deliberación racional. Iglesias es un riesgo que implicará reflexión, maniobra y movilización de los pocos elementos saludables de la sociedad libre en España. Su presencia en el escenario político tiene un potencial altamente incendiario. Si llega al poder puede desencadenar una polarización extrema, y en ese extremismo estoy incluyendo el robustecimiento de los fascismos de ambas manos.
Eso, sin contar con toda la energía decisionista que despliega en el poder este tipo de interventor del destino colectivo que, por lo general, provoca a güevos un drástico proceso de desinversión. Si logra asumir el control del estado y es contenido en su radicalismo, los españoles pueden darse con un canto en el pecho. Así que es muy simple, ante Pablo Iglesias y su novia bolchevique, la España que aspira a seguir siendo democrática tendrá que aprender la lección y rápido, porque de una o de otra: o se arregla definitivamente o se va a la mierda.

10 comentarios:

j. ferrer dijo...

Visto hasta "...España ex democrática..." ¡Y mira que parecía cosa seria!

judith ghashghaei dijo...

Los marxianos, marxistas , marxistólogos y marxipuretas somos los más smarty y extraordinarios combatientes cuando estamos peleando en la oposición, pero ojala que este chaval no pase de allí.Muy bueno e informativo este artículo de opinión, gracias . Saludith

A.B dijo...

Es cierto....este "chaval" está seduciendo a una sociedad que,como dije, tiene hambre de justicia debido al nivel de corrupción y desprestigio del mundo político,tanto de derecha como de la izquierda. Pero te voy a decir algo un poco petulante (....y lo acepto) la gente en el Estado Español no es idiota y basta que la torre de naipes se caiga, como para que el ciudadano regrese a sus orígenes. Pero sí te puedo asegurar que el bipartidismo va a empezar a morir en las próxima elecciones, lo mismo que la política rancia y piramidal de los partidos. Los símiles con los mitos de Castro y Chávez como salvadores son lícitos...pero me huele que los medios de comunicación no lo van a permitir. Hay una serie de movimientos sociales ciudadanos y participativos que han resuelto, en lo posible pequeñas cosas a la gente necesitada. "Podemos" apostó por la denuncia de cientos de políticos...y se han ganado la confianza de mucha gente. ¿Qué es posible que sean el caballo de Troya para algo más? No lo descarto. Pero olvídate de dictaduras o caminos autoritarios o izquierdismo de tinte caribeño en la España...en la Grecia o en la Italia actual.En esta limpieza política, curiosamente, se están uniendo desde la extrema derecha bajo las siglas engañosas del sindicato "Manos Límpías" hasta la izquierda radical bajo las siglas engañosas de "Yes we can" es decir, "Podemos". Pero déjame decirte algo...el artículo está muy bien escrito...y lo digo en serio. Felicidades.

JR dijo...

Gracias, Judith. Marxirioneta sería el major calificativo y sí, ojalá no pase de ahí. Lo último que nos falta es que España se convierta en la nueva provincia de ultramar de La Habana.

JR dijo...

No, no,no, mi estimado Eduard, que esto no se trata de artículitos bien escriticos. Aunque lo digas en serio. Esto se trata de que el castillo de naipes no se puede llegar a caer porque eso fue lo que ocurrió en Caracas. Esto se trata de que no podemos olvidar el peligro del autoritarismo, que hoy día se disfraza de pueblo y cautiva hasta a los medios. Y el tinte sí puede ser mediterráneo ¿quién dice que no?. Cuidado con eso. Este no es un post alarmista y las esperanzas de que la sociedad civil perdure en la península se insinúan en mi texto. Al caballo de Troya lo pueden pintar de modelo nórdico, de izquierda moderada, de reformismo radical, de acción participativa, de socialdemocracia de nuevo tipo, pero lo que viaja dentro es un cóctel Molotov que le viene como anillo al dedo a un frentepopulismo vertebrado en Latinoamérica que ve en España, por su condición de democracia débil, una playa para desembarcar en Europa. No pierdas de vista al ALBA como plataforma en expansión. Iglesias, por sus contactos, no es un simple factor interno.

Manny dijo...

Aunque es un artículo saturado de bilis, muy propio de un cubaniche más de la diáspora, posiblemente radicado en Miami, sí creo lo que más abajo se apunta, que la aparición de Pablo Iglesias expresa la necesaria y urgente depuración de la democracia en España. Incluso, creo que el propio "aprendiz" ha apuntado la no obligada necesidad de establecer una nueva legislación, sino aplicar a rajatabla la que existe, y que los intereses de las castas, mafias y sectores muy poderosos pisotean o evaden. No creo que saldría electo de postularse para la presidencia, pero su presencia habrá sido valiosa para tratar de minimizar al máximo la corrupción que es endémina en la política.

Manny dijo...

Pablo Iglesias no es un arribista que se aprovecha de un a situación
financiera en Espana, para la gente de abajo, y de la que no se vislumbra fecha y período necesario para una total recuperación. Pablo Iglesias es la voz de los necesitados que no tienen acceso a la queja. Ese pánico de sus opositores no es amor por la democracia, sino por miedo a perder el dinero seguramente sucio que han conseguido.

Manny dijo...

Señora o Señorita Judith, si usted no ha vivido en un país comunista o socialista (haberlo visitarlo no equivale a haberlo vivido), usted no sabe ni sabrá nunca de marxianos, marxistas ,marxistólogos y marxipuretas. Sencillamente repítase: "no sé ni un comino de este asunto al que he he dado una opinión carente de solidez".
Pero se avergüence, ni se enoje, que como usted hay millones.

Manny dijo...

Señor A.B.,excelente su comentario, tratando de ser muy justo e imparcial, cosa que es tan difícil en los homo sapiens. Aunque soy de origen cubano, me doy cuenta que la experiencia de mi país de los últimos 50 años ha sido más que desastrosa para muchos, y por ende están marcados de por vida (sobre todo la diáspora), cegados por tal vez por rencores y frustraciones
que nada tienen que ver con alguien en particular, sino con ellos mismos. Los pobres...
Apenas oyen una palabra en arás de la gente de a pie, no razonan, sino que se escorbutan, gritan y hasta echan fuego por la boca.

Siempre repito a mis conocidos que en la vida lo único que no cambia son los cambios. Por ende PODEMOS ya es y seguirá siendo muy beneficioso para España.

Arsenio Berlin dijo...

El impresionante éxito de Podemos es un reflejo de la podredumbre que carcome la élite política española. ¿Y qué? Como nos recuerda el "Yes we can!" proferido hace siete años por otro político juvenil, desconocido, elocuente y carismático, es una cosa señalar con frases seudomesiánicas los síntomas de una clarísima podredumbre nacional, y otra muy distinta recetar y administrar remedios eficaces para esa dolencia.

Por otra parte la histeria catastrofista de quienes vaticinan la venezuelanización de España tras una hipotética victoria de Podemos en las próximas elecciones generales ignora dos hechos: la entorpecedora realidad del sistema parlamentario español y la camisa de fuerza que la CE (y sobre todo la hegemonía alemana) le imponen a España.

Dejando a un lado los consejos neocolonoalistas que Iglesias les vendió(o no) a unos chavistas deslumbrados por el godo televisivo de labia rápida, que exhibe una panoplia de títulos universitarios..Y soslayando de momento el trance de millones de españoles necesitados de consoladores cuentos de hadas. ¿qué propone el programa económico de Iglesias y su agrupación?
https://web-podemos.s3.amazonaws.com/wordpress/wp-content/uploads/2014/11/DocumentoEconomicoNavarroTorres.pdf
Al parecer, entre otras cosas, un gobierno de Podemos aumentaría sustancialmente sueldos y pensiones al tiempo que "reestructuraría" la aplastante deuda española. Como si no existiesen Merkel y su tribu de enemigos implacables de los Hans Christian Andersen de la política actual europea.(Ver, además de Iglesias, Beppe, Syriza, Grillo, et. al.)

Ladran, luego la cagamos, Sancho.