sábado, 9 de abril de 2011

César Santos y la trampa del realismo

Autorretrato con bastón, (2011).

Alfredo Triff

La reciente muestra del pintor cubano-americano César Santos en Oxenberg Fine Art se titula Beyond Realism ("Después del realismo"). La muestra permite observar de primera mano a un pintor joven batiéndose con el realismo y su après. La lucha no es a muerte: Santos se divierte.

Niépce, Vista desde la ventana, (1826).

¿Qué es "realismo"? No podríamos responder la pregunta sin permiso de la fotografía. Antes de esa primera foto producida por Niépce en 1825 nadie tenía la medida. Tampoco había "realismo". Nadie sabía qué era lo "real".* Hagamos historia. En tanto que la pintura fuese soberana, su representación de la realidad no podía ser "realista", pues no existía con qué compararla. Es decir, antes de la fotografía la "realidad" no era (no podía ser) real.

Un ejemplo vívido del asunto es la prohibición mencionada por Freud en sus Tres ensayos sobre la teoría de la sexualidad (1905). En Paris, durante la Tercera República, las fotos de desnudos de mujeres fueron prohibidas en las mismas vidrieras donde se permitían pinturas de desnudos. Freud apunta que el desnudo pintado oculta algo (de la realidad) que la foto revela.

Dos mujeres desnudas, Paris, anónimo (circa 1848).

¿Cómo se puede pintar realista(mente) después de la muerte del realismo?

Santos opta por referenciar desde el humor, contrarrestando el lado fotográfico del realismo. El pincel capta una instantánea dramática del siglo XIX, entre Gautier y D'Annunzio, entre el romanticismo académico tardío y el esteticismo de fin-de-siècle. The Unexpected transmite ambivalencia tenebrista. La pintura nos recuerda a Judit en dos pinturas del cánon, la de Artemisia y la de Caravaggio. El ambiente supura anacronismo. Al final es demasiado fílmico: D.W. Griffith (circa 1914) pero en colores.   

Lo inesperado, (2010).

Santos no debe curarse él mismo su show. Hay obras que no llegan, no salen:

A los escondidos (2010).

Los estudios no son malos pero no pasan de ser estudios. Una muestra debería ser como la explicación científica: un balance entre simplicidad y consistencia -cúrese con paciencia. 

No perdamos de vista que NO ESTAMOS en el siglo XIX. Santos intuye que su técnica le permite visitar el pasado, pero que no puede simplemente repetirlo. En aparte, éso no fue nunca arte. Y se preguntará: "¿Qué sentido tiene -en peno siglo XXI- pintar otra manzana de Cezanne?"

El problema está en qué hacer con el pasado: cómo incorporarlo. Con cuidado, el pasado pasa la cuenta. Hay excepciones: Mark Tansey recrea una paralógica literaria de la pintura. Sus cuadros huelen a ácido acético.


Glenn Brown sugiere un mundo post-apocalíptico (zombis cortesía de George Romero):


José Toirac construye una post-utopía post-castrista desde la fotografía h.a.c.i.a. la pintura:


¿Y Santos?


Tiene más de Brown que de Tansey. Por ahora parece más intuitivo que cerebral. En Dancing with Mr. Bacon (2011) el "realismo" se superpone con la vanguardia tardía, pero dentro del espacio propio de ésta última. Movimiento de brazos indica que la pintura "después" del realismo acusa otro tropismo. Divertirse es irse a otra parte, una forma de desviarse, ¿hacia dónde?  

Santa Clara, 2010

Santa Clara muestra un grupo de cinco mujeres y dos hombres en esa postura típica del  nacionalismo decimonónico de pintores como Delacroix y Francois Rude. Pero después de Delacroix, cualquier bandera es ilustración, no pintura. Nos recuerda una portada de Bohemia, año 2010, en una Habana melliza sin el susodicho.

Fuera del cuadro es ciertamente ocurrente, el peligro es que la referencia traída no vaya más allá del trampantojo. La ironía sería que Santos terminara en franca competencia con la fotografía, es decir, jugando al Photoshop pero ahora desde la pintura.


Out of the Square (2011)


Aftermath (2010), arriba, superpone dos épocas y tres estilos. Lo ingenioso aquí es que Van Gogh le sirva de fondo a Picasso/Santos. El cuadro expresa el síntoma de los tiempos que vivimos: lo sicológico como fondo de la distorsión sentimental de lo político. 

Arreglo de familia, (2010).

La pintura de arriba se sale de la pintura. O dicho de otra manera, Arreglo es una pintura realista que no encuentra su lugar en el "realismo". Aquí la di-versión de Santos rinde mejores frutos. La trama es ambigua -y chocante- y se le escapa a la trampa. Y no es que el juego-del-ojo no tenga su lugar. Pero deja otro sabor: El género trampantojo es una especie de físico-culturismo de la idea: photoshop del pincel.

Las tres gracias (2010), un guiño a Danza de Matisse no aparecía en el web de la galería. La pintura logra un diálogo armónico del movimiento de los brazos más fluído que en otras de la muestra. Ésta y otras obras pueden verse en la página web de Santos. Hay obras que debieron estar que no estaban (como Período azul donde vemos simplemente un pámper con una mancha azul).

El arte de César Santos está en crecimiento. Diversión y alarde que fucionan por osados. Aún falta camino. Un desvío hacia el cerebro que busque la sustancia más allá del truco. Eso que (incluso como broma) se pregunta "qué quiero hacer con todo esto". Y la respuesta no la tiene el crítico. Ni nadie. Solo el artista.

_______
*La ironía es que realistas como Courbet salen a pintar al campo precisamente para contrarrestar la influencia "realista" de la fotografía. Obras como Los rompedores de piedra (1851), La Ola (1870) y El Angelus (1859) de Millet, así como Paseo en bote por el Sena de Caillebotte sin duda provienen de la influencia de la fotografía. Otros ejemplos desde el campo impresionista serían El Balcón de Manet (1869), y Picnic de Monet (1866). Degas era fotógrafo y tan tarde como en los 80 tardíos usó una cámara Kodak para sus pinturas. Ya que la técnica de la foto de la época no podía capturar el complejo movimiento de una bailarina en una sola toma, Degas creó series de 3 (2 de ellas abajo).


Oxenberg Fine Art presenta Beyond Realism de César Santos
Thursday, April 7-9, 2011 
Trendy Studio, 196 NW 24th St, Miami Wynwood Art District

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Seria conveniente que informaran donde se puede ir a ver esta obra de Cesar Santos. Espabilense gente!!!!

Anónimo dijo...

Excelente tu comentario Alfredo, de los que realmente ayudan al arte en general.
Sergio Lastres.

Anónimo dijo...

Bien la diatriba sobre la crítica del arte del sábado pasado empieza a tener su reflejo en el autor. De la teoría a la acción. ( por motivos "ajenos a mi voluntad" hacía un tiempito que no entraba en Tumiami y hoy me enteré del artículo sobre crítica de arte).

No voy a juzgarla porque no la he visto pero me huele a primera vista a "impacto de escena". Lo que sería Ken Russell en cinematografía.

Amílcar Barca

JR dijo...

Concienzudo, Alfre. Y recrítico. El artista por ser talentoso lo va a agradecer.

Anónimo dijo...

MAS DE LO MISMO

Anónimo dijo...

Bien visité la exposicion y hablé con la curadora Adela Holmes. Antes que nada una exposción, a mi entender no se puede mostrar así, ni las luces estaban puntualizadas ni la visualización apropiada,( si se hubiera marcado la luz decimonónica o simplemente la del Louvre antes de la reforma de Pei hubiera sido suficiente) y el "envoltorio" de los marcos ya me indicaban hacia quien iba dirigida. Este juego de que el "realismo"si que es trabajo artístisco y lo demás son "boberías" siempre tiene su público... y además es el que había allí. Pero no voy a negar las ganas de búsqueda de "originaliad" -no voy a negar este valor hoy demodeé en arte pero siempre vivo en cualquier artista emergente- y "gloria" -incluso como dices tu Alfredo en el nivel del divertimento, es decir, riéndose de la gloria de los demás, aunque se pueda entender lo contrario, es decir, homenaje-.
Pero quiero destacar un camino curiosamente no contaminado con ningún referente del mundo de la historia del arte si excluímos la del realismo propiamente dicho, el que ofrece dos piezas que, a mi entender, indican el camino serio y muy interesante de este artista: Arreglo de famila, y A escondidas: los resultados son sorprendentes por el relato que se intuye dentro.

Para finalizar si la misión de un post es la provocación y la polémica este artículo tuyo me lo ha provocado y en consecuencia he actuado aprovechando la miseria de lo que se ofrece hoy en Wynwood.

Amílcar Barca

Anónimo dijo...

Un pintor estupendo, a pesar d esu juventud. Digan lo bueno tambien.

artista de los 80 dijo...

La crítica deja claro que Santos es un pintor de talento. No le veo sentido a comentar una propuesta mediocre.

A.T. dijo...

Gracias, Amílcar. Tienes razón, la iluminación era un desastre. ¡Luz fría para salón de operaciones! De acuerdo, "Arreglo" es una buena pieza.

SERnudo dijo...

Triff: Es acido puro y al final ES BUENO. Lo lamentable es que esa critica no hay quien la publique.

Anónimo dijo...

Un pintorin perdido entre la artesania y el empecinamiento en contarnos una historia chea en cada cuadro. Ese de la cabeza picasiana y cuerpo "realista" es un vomitivo pictorico, la enfermedad del "artista creyente que piensa, como un fundamentalista, que el arte esta en la representacion.