domingo, 21 de noviembre de 2010

El peligro de la tecnología (según Heidegger)

Alfredo Triff

Hoy en el NYTimes vuelve el asunto de la tecnología. Sobre el tapete: ¿puede la tecnología embotarnos de manera que ya no ayude sino que perjudique el conocimiento?

Heidegger lo pondría peor: la tecnología puede deshumanizarnos.

Hace falta repasar un poco la desconfianza del viejo teutónico ex-nazi. El argumento aparece en su conocido ensayo "Sobre la cuestión de la tecnología", tratado de ese Heidegger mediano-tardío, de artificio etimológico-hermenéutico, del dedo un todo. Reviso un poco el enrevesado argumento anti-moderno en 5 puntos:

1. La tecnología pareciera un medio para un fin, pero sólo en el caso de la tecnología más antigua.
2. La definición "instrumental" de "tecnología" parte del concepto de causalidad aristotélica. Pero si usamos dicha teoría de causalidad el asunto cambia.*
3. Aplicada a las tecnologías más antiguas, la tecnología parece utilizar la naturaleza para la consecución de nuestros fines.
4. La tecnología moderna es "manufactura", algo muy distinto. Emplea no sólo los recursos de naturaleza, sino que termina manipulando a la propia humanidad.**
5. Con la ciencia moderna, no sólo instrumentalizamos la naturaleza, sino que nos instrumentalizamos nosotros mismos.
Conclusión: La tecnología moderna es un peligro.

El asunto está en la distinción entre "tecnología" y "esencia" de la tecnología. Heidegger apunta: Puede algo ser verdad y no correcto? En efecto, la palabra clave es Gestell. ¿Qué es?
Con Gestell (especie de "encuadre") el des-ocultamiento de las propiedades de la tecnología moderna se ponen de manifiesto. No es que se trate de una actividad humana o de la meta misma que constituye dicha actividad. Lo meramente instrumental se torna, en principio, insostenible. La labor de la tecnología moderna pone de manifiesto (algo que se muestra). Este trabajo es por tanto, no sólo una actividad humana, ni un simple medio dentro de dicha actividad. La definición meramente antropológica de la tecnología es, en principio, insostenible.***
Stelarc, el artista cyborg, con su exoesqueleto, (1990's).

El ejemplo heideggeriano del efecto "Gestell" es contrastar la diferencia entre un molino de viento y una central hidroeléctrica, ambas en el río Rhin:
La central hidroeléctrica se encuentra en la corriente del Rhin. El Rhin deviene en suministro de presión hidráulica que hace girar turbinas cuyo giro produce la corriente eléctrica para la cual se establecen la estación de energía a larga distancia y toda su red de cables. Y es en este contexto de procesos relacionados productores de energía eléctrica, que el propio río Rhin desaparece por completo. 
Heidegger contrasta la manera antigua y moderna de techné. En su acepción tradicional, techné describe esa práctica de valores de la sociedad premoderna de  artesanos resuelven sus necesidades (funcionales) a la vez que viven dentro de una valorización ético-social. Heidegger vive enamorado de esa Grecia, en que "logos" dicta el balance entre "forma" y "productividad". Sin saberlo, Heidegger apunta a un mundo ecológico -en el mejor sentido de la palabra: auto-sostenible (dícese de cómo el ser humano hubo de vivir en un tiempo disfrutando posibilidades útiles a la vez que hábiles y dignas.

Por el contrario, la tecnología moderna ha reducido y descalificado todo compromiso valorativo que la justificara en primer instancia. Se trata de una jaula de hierro cuya  investigación y desarrollo consiste en la tecnociencia. Una tecnociencia que hipostatiza la potencialidad intrínseca de la humanidad.


Heidegger concluye que la tecnología moderna es tal que ese quien la usa termina embrollado en su propio uso. Y eso equivale a la deshumanización.  
____________
*Ver algo como "instrumento" significa colocarlo en un contexto de fines, para los cuales se presume un medio y éste es el contexto de la "causalidad". Por lo tanto, la esencia de la tecnología puede conocerse a través de un examen de la causalidad. Heidegger entonces presenta los cuatro factores aristotélicos: causa-materialis, causa formalis, causa finalis, y causa efficiens. Si bien la lectura tradicional de Aristóteles tiende a entender cada uno de estos factores en forma aislada, Heidegger busca qué unifica las cuatro modalidades a la vez. Dice: "Las cuatro causas son las formas, todos pertenecientes a la vez a consecución de algo más." Ese "algo más" es la aleteia (latín: veritas) de los griegos (algo que revela).  **Heidegger se apoya en la segunda formulación del imperativo categórico kantiano: no usar la humanidad como medio para un fin, sino como fin en sí misma. *** Se trata de enfocarse en el sentido de "techne" vs. aleteia: "lo que no sale a la luz sino que estuvo ahí antes que nosotros". El punto de Heidegger es que si aplicamos el concepto de causalidad aristotélica, causa indica que "se produce algo más". Heidegger, On the Question of Technology, p. 327.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Y aquel ensayo de Walter Benjamin que apuntaba que la copia va desgantando el original. Tmb tiene mucho que ver con como la tecnologia nos va separando y distanciando del encuentro fisico, de la conversacion, de la simple contemplacion. Preocupante, Triff. HLM

Anónimo dijo...

La Rumba Chuna estubo buena.

Ernesto G. dijo...

No quedó tan bien como me hubiera gustado (andaba sin el trípode), pero aquí se los dejo:

http://www.youtube.com/watch?v=x6wUkWtFJGw

Rosie Inguanzo leyendo el domingo en la Feria.

Saludos.

Anónimo dijo...

Coño, ese mojon sovietico todavia lo estas masticando?

Leoniv Triffukski