martes, 13 de julio de 2010

Catalunya: “Som una nació…nosaltres decidim”

Amílcar Barca

“Somos una nación… nosotros decidimos”, fue el lema que el sábado pasado convocó a más de un millón de personas en Barcelona para protestar ante el Tribunal Constitucional español por decidir recortar varios artículos de L' Estatut -la constitución propia de Catalunya- a petición del PP ( El Partido Popular) una vez esta normativa fue votada y aprobada primero por el Parlament de Catalunya, después refrendada por el Parlamento Español y a continuación firmada por el Rey Juan Carlos I como válida.

Ningún Tribunal Constitucional tiene derecho a recortar lo que un pueblo, en este caso el pueblo catalán, decide sobre su constitución. ¿Pero a que viene esta noticia expuesta en este blog y dirigida a mi gente de Miami y EE.UU que comparte versos, vino, y tertulia en más de una ocasión conmigo en español? Cuando pisé por primera vez esta tierra y ustedes me hablaron de la “madre patria” –sobre todo par el pueblo cubano- como referente de su cultura, entendí la importancia afectiva que tenía para ustedes este concepto. Pues bien, sin ningún tipo de “nacionalismo de sangre”, ni de oraciones nazis como “los que no son blancos y eslavos son inferiores”, ni estupideces como “patria o muerte…venceremos”, decirles que los catalanes, como muy bien contempla el derecho de los pueblos en la carta de las Naciones Unidas, no podemos ejercer el derecho de autodeterminación y decidir nuestra soberanía porque cierta derecha conservadora y cierta izquierda inmovilista española aún piensa en la “indisolubilidad de la madre patria”.

Hoy domingo, mientras escribo este blogoartículo, queda apenas una hora antes de que comience la final del partido España-Holanda. Mi apoyo incondicional y felicitaciones a la selección española, la cual la mitad aproximadamente de la plantilla pertenece al F.C Barcelona, y mi apoyo igual si esto no hubiera sido así. Como dice el refrán: “lo cortés no quita lo valiente”; en este caso, el sentimiento de saber a qué país y a qué cultura perteneces. ¡Visca Catalunya lliure i independent! para poder decidir democrática y pacíficamente su futuro.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Lea esto AB, del blog de Juan Cruz en elPais.com:


11 julio, 2010 - 13:32
Sobre las banderas
Adoro este país, me gusta; hay lugares fantásticos en Galicia; en mi tierra, Canarias, desde el Puerto de la Cruz a Famara o a Barlovento; en la Costa Brava, en Barcelona; Andalucía me fascina, hay lugares emocionantes en las serranías, en la costa; me gusta Extremadura, y en algunas zonas de Valencia es posible ser muy feliz también. También me gustan Italia y Portugal, y cuando estoy en Argentina o en Uruguay, o en México, es como si no me hubiera ido de mi casa. Inglaterra fgue mi casa, sus veranos son fantásticos. En Suecia y en Colombia también hay lugares y personas inolvidables, algunas de las cuales viven ahora en Chile, donde hace tanto tiempo que no toco la arena. Y me gusta Alemania; fui muy feliz unos días en Ámsterdam, donde me encontré en la calle con gente fantástica que iba en bicicleta y fumaba porros a los que invitaban. Si hago un recorrido por las ciudades y los países de mi vida, desde mi casa a este lugar en el que estoy ahora mismo, Málaga, haría un homenaje a la humanidad entera. No soy nacionalista, ni he abrazado nunca ningún independentismo, pero estaré siempre en contra de aquellos que hacen burla o mofa de las aspiraciones ajenas. Odio a los que te agreden con una bandera, porque tú no lleves su bandera, y viceversa. De modo que respeto las convicciones que no comparto, y daría lo que fuera para que todo el mundo defendiera lo que legítimamente cree sin necesidad de interrumpir o cortar las creencias de otros. Todo ello me ha conducido siempre a tener una enorme prevención ante el abuso de las banderas. Detrás de las banderas viene siempre un ejército, decía Borges, y ahora hay, perdónenme, un exceso de banderas. Creo que los países han de sosegarse, en la victoria y en la derrota; los excesos conducen a la ansiedad, y este es un momento de enormes ansiedades, acrecentadas por el uso generalizado de banderas que de pronto se ponen a pelear entre ellas. Creo que soy del mundo entero, de un país enorme cuya bandera sea el cielo de día y de noche. Tengo mucha prevención ante las banderas, eso es lo que siento, y siento decirlo en un día de tanta banderola.

Habanero dijo...

Yo soy habanero. No cubano.

Anónimo dijo...

na, tu eres de Mayabeque, que es peor

Anónimo dijo...

En el maravilloso carnaval de maricones en Sitges vi una loquita calva igualita a Montilla. Igualita de cara. Si uno se quedaba en la cara tenía la divertida y esperanzadora sensación de ver al presidente de la Generalitat mariconeando a toda vela encaramado en una carroza de oro y flecos.

¡Y a dos pasos el mar rutilante y a sus pies decenas de miles de ciudadanos libres danzando bajo la luz! Libres y ajenos a cualquier mierdero terruño y fieles a la única Identidad posible: la que emana de tus santísimos agujeros.

Pero la semejanza de la divina loquita y Montilla terminaba en la cara. La loquita despedía simpatía a chorros y bailaba empingorotada y gracias al mínimo bikini que llevaba notábase un enorme apéndice estupendo que hacía las delicias de los presentes.
Es decir exactamente lo contrario del presidente que se mueve habla y comporta y es evidente que existe a partir de un apéndice minúsculo.

Llamo a la compasión. Patriota y pito corto, cuánta desgracia.

Y ya que estoy en esto he leído en algún sitio que a la manifestación en Barcelona por la Dignidad y el regreso del cromagnon asistieron sesenta o setenta mil patriotas.

Yo por mi lado calculo que rumbeábamos a las mismas horas más o menos esa misma cantidad de libres, maricones, lesbianas, bisexuales, trisexuales, fetichistas, masocas, pansexuales y transexuales en Sitges a la sombra del mar.

¡Albricias, albricias, un lugar donde los libres los maricones las lesbianas los bisexuales los trisexuales los fetichistas los masocas los pansexuales y los transexuales superen en las calles a los patriotas nunca estará perdido!
Abreu.

Anónimo dijo...

Eso es Juan Abreu

Anónimo dijo...

Es curioso...yo no soy nacionalista y si independentista...¿Y como se come esto?. Simplemente decirles que de lo que yo me quiero "independizar" es del nacionalismo español. Yo y un millon de catalanes que salieron a la calle de derecha e izquierda queremos simplemente que nos dejen decidir nuestro futuro.
Yo como Juan Cruz amo los pueblos y lugares de la Península Ibérica pero me repugna el "españolismo" rancio y conservador, autoritario y retrógrado que se respira desde Madrid ( no sus ciudadanos sino los políticos que la rigen). Yo simplemente quiero separarme de la idiotez que representa la noción de "español" que ellos me ofrecen.Simplemente no es la mía ni la de la mayoría de los catalanes. Y esto representa el 80 % de los diputados del parlamento catalan que votaron este estatuto. Creo que democráticamente queda justificado.

Amilcar

ariana dijo...

Mercés!

Anónimo dijo...

Quiero agradecer públicamente al editor de este blog por permitirme publicar este articulo. En seis años ( o más) que este blog funciona me he retenido en hablar del tema de Catalunya en este espacio. Pero lo del sábado va a marcar un antes y un después en la política de mi país. Catalunya ya no va a ser la misma desde que esta demostración se exhibió al mundo. Desafortunadamente la marea futbolística de la victoria de España opacó el resultado periodístico de importancia ...pero los ánimos de todos los que participamos están bien presentes.

Amílcar

Anónimo dijo...

Querido AmIlcar, gracias a ti por compartir tu sentir y ampliar perpectivas.

Bien sabes q no comparto ningUn tipo de nacionalismo abanderado. Para mI, una cubanita saturada de consignas y patrioterismo, no hay bondad ni humanismo detrAs de estas movidas multitudinarias. Hay masas exaltadas y mucho exclusivismo snob, polIticos + poder -he respirado eso en Catalun~a. Y no en ti.
Pero yo estoy acribillada de traumas -ya dije.
A ver, cOmo es q vives en Miami, donde se respira multiculturalismo, multietnicidad y reclamas para Catalun~a estas soberanias de lengua y naciOn?

Debes vivir allI y escuchar catalAn a toda hora, renegar del espan~ol q abre tantos espacios em el mundo. Buscar esa soberanIa desde adentro.

Creo q ya no te adaptarIas querido.
Un beso agridulce, RI

JR dijo...

Totalmente de acuerdo con Rosie. Hay dos mentalidades que coexisten en ti, estimado Amilcar. Una, la de un ser cosmopolita, mundano, globalizado, desprejuiciado, de ideas pluralistas. El otro, este de fundamentalismo desconcertante, regionalista, aferrado a un reaccionarismo que le hace juego a ideas políticas tradicionales. El día que decidas cagarte en los dos extremos del tema Cataluña, quizás te conviertas en el primer catalán libre. Y OJO, que esto es válido para la problemática cubana.

A.T. dijo...

Sé que no está de moda ser nacionalista. Y por supuesto, conocemos la propensión de los nacionalismos al jingoísmo. Lo que no podemos hacer es usar a las masas para los dos juegos: como masa de idiotas útiles, manipulados por fuerzas extremistas y a la vez como criterio de unanimidad popular (siempre que nos convenga), o una o la otra. Y sí, las masas se equivocan a menudo (Venezuela con Chávez, Cuba con el suso, Alemania con Hitler, etc). ¿Manipulables? Sí. Excitables, y lamentables. Sin embargo, no me parece que sentir orgullo por la nación de uno sea un problema. Claro que no todos los catalanes son como Amílcar. Se sabe que hay un segmento endurecido de la derecha catalana que es racista. ¿Cuántos de esos que demostraron son nacionalistas y cuántos jingoístas? Esa es una pregunta interesante, que no creo que nadie pueda responder. “La voluntad de la masa (ya de por sí) traiciona la voluntad de cada uno de los individuos que la componen” – Ortega y Gasset.

Anónimo dijo...

Soy cubano, vivo en Cataluña. Si ésta se separa de España ¿realmente tu crees que las cosas mejorarán para los que vivimos aquí? Hay una enorme cantidad de ladrones y déspotas en la clase social y política catalana que rivalizan con lo más extremo del nacionalismo español. Los separatistas sueñan un país virtual de maravillas cuando lo que buscan los políticos en ese empeño es perpetuarse an el poder. El Poder amigo mío. El vulgar Poder sobre los bienes, las vidas y las cosas de la gente. ¡Despierta! baja de esa nube. Aquí hay Una Constitución que actúa soberanamente sobre Un País llamado España y aunque te joda mucho, es el sitio donde vives y lo que diga el Tribunal Constitucional es válido y hay que acatarlo porque si nos dejamos llevar por las emociones entraríamos en otra guerra civil. Así que da igual que salieran a la calle un millón de tipos con banderas. La Ley es la cúpula bajo la cual te encuentras tú y yo y todos. Desde hace años los nacionalistas han convertido a Barcelona en un sitio más mediocre al manipular la oferta cultural en base a su visión nacional. Hay racismo lingüistico y chivatería sobre quien rotula su negocio en español. Hay gente discriminada socialmente por no ser nacionalista catalan. Yo no quiero eso para mi segunda patria. Aquí los espacios de libertad están matizados por la ideología extremista de una camarilla de nacionalistas que, como dije antes, sólo buscan el poder. Sigue durmiendo de ese lao que ya me diras cuando despiertes.

ariana dijo...

Rosie da en la diana. Hola querida. No solo es una dicotomia en AB (lo hemos hablado), sino en muchos de nosotros. Es una contradiccion, si. Creo que nos sentimos cosmopolitas y ciudadanos del mundo hasta que nos tropezamos con la incomprension y la intolerancia de aquellos que tambien se dicen cosmopolitas, o que se dicen exiliados, o que justifican independencias en algunos lugares y no en otros. Somos cosmopolitas porque perdimos en nuestros abuelos en una guerra, o los vivimos en campos de concentracion, y porque nuestros amigos de la infancia estuvieron presos por resistirse a un servicio militar fuera de su territorio de origen (fue Franco quien instauró la obligacion de servir en una region diferente a la de uno precisamente para instaurar una consciencia geográfica españolista - que incluia el Sahara, y todavia incluye a Ceuta y Melilla!).

Somos cosmopolitas sobre los hombros de quienes nos precedieron. Solo puedes ser cosmopolita cuando tienes ese tema solucionado. Como puede ser cosmopolita un palestino? Como puede ser cosmopolita un irlandes del norte catolico, aplastado durante generaciones? Los catalanes no sufrimos esas situaciones extremas, pero lo que quiero decir es que este sentimiento no va a desaparecer, aunque trate de menguarse mediante politicas poblacionales inmigratorias y por tribunales constitucionales "literalistas" (a la Samuel Alito). O, como durante lo años franquistas, con la supresion violenta de una lengua. (Hay un programa de humor por ahi que agradece a Franco el resurgir del nacionalismo, porque la represion solo produce su resurgir).

Te parecerá una contradiccion. Yo siempre he dicho que los seres humanos no somos arboles, y alguien me corrigio y me dijo que un poeta dijo que unos somos arboles y otros somos viento. Ahora creo que somos ambos.

Alguien antes pega un articulo de Juan Cruz en El Pais. Yo recomiendo el de Borja de Riquer, quien lo pone en perspectiva historica:
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Prohibir/realidades/soluciona/nada/elpepiopi/20100714elpepiopi_5/Tes

Gracias a todos!

Anónimo dijo...

Bien gracias a los que habeis opinado con vuestro respeto y habeis discrepado de lo que pienso. Como no hay palabras que permitan cambiar la opinión de alguien que ha vivido el "nacionalismo-cubanorevolucionario-castrista" se puede entender que, desde fuera, para ustedes esto signifique mierda y más mierda. Por lo tanto ahorro las palabras para el convencimiento. Pero sigo poniendo énfasis en lo mismo: yo no soy nacionalista ( en la demostración no llevé ninguna bandera catalana) sino independentista. Yo exijo el derecho de que mi pueblo tenga poder de decisión para decidir su futuro.

Un abrazo a todos desde Barcelona

Amílcar.

A.T. dijo...

yo no soy nacionalista (en la demostración no llevé ninguna bandera catalana) sino independentista.

No se trata de banderas. Mi querido Amílcar, eres catalán, no te hagas el chino.

Me resulta curioso que te llames “independentista” y que a le huyas al “nacionalista”. ¿Por qué?

Nacionalista es ese que (1) siente una inclinación fuerte con esa nación futura llamada Catalonia, y (2) también cree que la ciudadanía futura de esa nación independiente debe ser mayoritariamente catalana (visto como un todo cultural). Me consta que crees en (1) y (2) aunque no discrimines con quien no sea catalán (no crees que los catalanes son "mejores" que el resto de los españoles (elemento negativo del nacionalismo).

Eres un nacionalista “light”.

Me consta que no eres un jingoísta. A lo que voy, queriendo independencia para Catalonia automaticamente pides la nacionalidad para Catalonia.