martes, 18 de mayo de 2010

Hoy lunes, 19 de Junio del 1967, ¡qué calor caballero!

Adalberto Delgado

El calor es insoportable. Hoy lunes, 19 de Junio del 1967, tiene que ser el día más caluroso de todos los veranos que he experimentado. Y la peste a sudor se riega por todas partes. En la guagua, en el aula del colegio, en la cafetería, con los socios. Vaya, en toda La Pequeña Habana. Bueno, la peste del Palomar era de esperarse. La mierda de Pepito, el hijo de Concha, olía más fuerte, y el enjambre de moscas detrás de sus nalgas como si fuera en una película surrealista de Buñuel. Pero bueno, dejemos la peste y pasemos al tema del día.

Cunde el calor y Esther anda casi encuera (se le ha roto el AC de la pared y está con todas las ventanas abiertas en el primer piso, quejándose de Aaron, el judio "slum lord" de La Paloma, de que "no le venía a arreglar el F**** aire acondicionado). Oscar Ascarreta no se ha levantado con ánimo de tocar las pailas al ritmo de la orquesta Riverside por culpa del calor. El negro Renecito y un servidor, nos vamos al Coladito (8 e/ 18 y 19 Avenida, al lado del Quick Check Supermarket) a tomar un guarapo bien frío para refrescarnos un poco, cuando nos enteramos que esa noche, el equipo de softball de La Paloma participará en el campeonato nacional de ese deporte, alrededor de las 7pm en el diamante del parque Shenandoah. No podemos creerlo: ¡Nuestro equipo en las nacionales! Ya ganamos en las regionales (a los Boricuas de Wynwood y a los Dominicanos de Allapatah). Caballero, la cosa va a estar dura, vamos a jugar contra los campeones regionales, los irlandeses de Key Biscayne, con el estrella Larry O'Malley y el bateador estelar de Miami High, Robert Flint.

Ambos son conocidos por el odio que nos tienen a los cubanitos o spiks como nos llaman. Soy amante a la paz y del amor, y confieso que me atrae mucho el juego (no tanto el deporte en sí). Pero estoy esperando la chorizera que se va a armar. De vuelta en El Palomar, el negro y yo muertos de la risa de pensar en el elenco de cheerleaders de La Paloma: Concha la gorda, capitana, con una sayita corta enseñando las masas; Ahimara, Amayra, Martica, mi Xena y la propia Esther, en minis, para darle celos a las americanas y cráneo a los yumas, como decía ella. La cosa no podía ser mejor.

Se levanta el negro y me pide que recoja al "Bolo" en su casa y que fuéramos a la azotea, a juntarnos con el Yoyi, para practicar nuestras canciones. Figuraremos como la banda municipal Palomera. Me parece fantástica idea. Así que nos juntamos todos y el "Bolo" saca un mambito que dice: "Somo la paloma, pa' lante y pa' lante y al que no le guste que tome pulgante," copiando la  consigna comunista, adaptada en son de rumba carnavalesca gusana.

Ya estamos en el juego... empatados a cero. De momento ponchan a Sahara, y claro, la gorda Concha no esta de acuerdo y sale a discutir con el ampalla. Concha suele comenzar sus discuciones con mucho respeto y recato: ¡SO HIJO E PUTAAA! (se refiere al referí). Comienza a sudar y aquellos brazos gordos (del tamaño de mi pierna derecha) gesticulando en al aire... y suda más, se le paran los pelos de punta. La novia de Frankenstein con pelo negro y 200 libras más. ¡SINGAOOOO, MAARICÓN! El ampalla le dice: ¡Sit down, you FAT CUBAN PIG! Y ahí mismo se forma la recholata.

Aquello terminó como la fiesta  del Guatao, los bates volaban, la gritería y la gorda agarrada del cuello del ampalla, ya el tipo se estaba poniendo morao. En eso llega la policía (no antes que Sahara, el buga, le pegara un batazo en la nuca al gigante de Key Biscayne) y todos salen corriendo buscando refugio, excepto por nosotros, que seguimos cantando nuestro mambito agitador.

Llega la fiana y mandan a evacuar las zona. Nosotros muertos de la risa de lo que habíamos precenciado en el parque y camina que te camina hacia la Paloma, llenos de orgullo y felicidad, aunque como como equipo, había que decirle adiós al campeonato. Ya entrada la noche, nos consolamos con el strip tease de Esther (en la ducha) por la ventana, castigándonos, como siempre al compás de la rumba. Yo encendido termino en brazos de mi gordita que me espera con ansias. La tocadera, el besuqueo, el saliveo, mientras escuchamos la canción "Set me free" del grupo Vanilla Fudge, que casi es un himno palomense durante estos calentosos tiempos de enamoramientos.

Al pasar por frente a su casa, la veía, escoba en mano, haciendo el papel de que cantaba para una audiencia sofisticada, sus masitas se le salían por debajo la camisetica y las nalguitas les saltaban en sus apretados chorsitos... ¡qué e imagen angelical! Dos fines de semanas más tarde, Vanilla Fudge se presenta en el Miami Jai-Alai, ¡para el deleite de todos nosotros!

¡Qué Miami tan rico el de aquella época!

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Tremendo show, parece que en todas las epocas los cubanaos han dado la nota!

Anónimo dijo...

Ya llego el cochino este a joder un dia tan bello. Por favor si este "señor" sigue publicando aqui me voy a tener que mudar de blog. Solavaya!!!

Anónimo dijo...

Oye, mudate ya. Esto es a gusto del consumidor mi hijito. Nadie te obliga. Sera que a ti te gusta la cochina??

A.T. dijo...

De qué se trata la discusión? Caballero, ¡todos a la azotea del palomar!

R.L.R. dijo...

Adal tremenda historia palomera en el parque Shenandoah, justo en frente fue el primer lugar donde viví en Miami. Todavía los vecinos recordaban a la señora que agarró por el cuello al ampalla yuma!!!

Tienes que publicar un libro con estas memorias de La Paloma.

Alfredo Pong dijo...

Asere chusmería con swing-yuma, algo inconcebible por los que estabamos escuchando clandestinos la radio enemiga, entre WQAM Y KAAY pensando que acá todo era una maravilla, ilusión del miserable aplastado por la bota socialista a ritmo de mozambique y Carlos Puebla y sus compadres.
Que le vamos a hacer si nada es perfecto...

JR dijo...

Señores, ya se puede hablar del verbo "palomear" cuando se refiere a vacilar en Miami.

El chivirico dijo...

Que vacilon!!

Anónimo dijo...

Un Miami cAndido, despuEs de todo...gracias Adalbertico por referirlo. RI

Anónimo dijo...

Solo ocho - 8 tristes lectores (en realidad 7 porque yo no cuento) de un cuento aburrido y cursi hasta la pared de enfrente. Quien lo escribe? Un tipo que se cree gracioso y le gusta hacerse el escritor a la fuerza, sin talento y sin nada mas que pura "chealdad".

Anónimo dijo...

Interesante, que lleves el conteo. Este proceder te afirma como devoto de Adalberto.

Eres inocente y necio: Lectores cientos; comentarios diez.

A.T. dijo...

Ano, uno, bueno casi dos.

Adal dijo...

mis queridos amigos, k le guste a quien le guste y el k no le guste....pa' la p........a! al final del dia, me resbala, asi que de malas como el chikle! la paloma vive en muchos de nosotros!

paz y amor

Cupertino Manzano dijo...

Me reí un mundo imaginándome la escena, muy divertido pana, felicidades