lunes, 9 de marzo de 2009

Carmen Díaz: Siete jornadas en Miami


Rosie Inguanzo

Hace más de año y medio, mientras convalecía de una operación, Carmen me envió un cuestionario y me explicó sobre el proyecto de este libro que da tanto gusto presentar el día internacional de la mujer. Yo estaba convencida de que me engañaba, y que esa llamada de ella había sido orquestada por JR, PP y A., quienes alarmados por mi desconsuelo pos operatorio habían recurrido a pedirle ayuda profesional (Carmen es psicóloga clínica) –así de paranoica me tenían los narcóticos. Debido a ello, y porque no podía ni sostener el laptop acostada y adolorida como estaba, evadí
las preguntas. Poco me atrevo agregar al prólogo de Madeline Cámara, a los tres ensayos de Carmen, y al aporte de las diez damas con seudónimo que responden las siete preguntas en la tercera parte del libro. El primer ensayo “La Isla de los Grandes Acontecimientos”
es un estudio del ego nacional y la nacionalidad cubana, y nuestra vocación egotista*, es exploración del Poder (Poder falocéntrico -corregiría la incisiva Ileana Fuentes), Poder blanco sobre una nacionalidad mestiza, mulata, la retórica del Poder, Poder histórico renovable y sostenido. La autora sabe que este Poder no es el único culpable de nuestro destino nacional: él se alimenta de nuestra vocación de caudillo, o sea, nuestra vocación histórica de concebir y sustentar figuras de Poder -mientras leía, notaba con vergüenza que ese Poder no me es ajeno, ese Poder es parte de nuestra idiosincrasia, ahí esta en el carácter nacional, en nuestras mujeres. Carmen nos alerta contra esa ceguera de excluirnos del defecto. El segundo ensayo nos invita a que “Visitemos la disonancia y otros paradigmas”. Aquí Carmen hace hincapié en el discurso de “gloria” del Poder que encarnamos (aún a pesar nuestro) en una “identificación con el agresor” (de ahí que no haya nada más parecido al castrismo que el anticastrismo de línea dura, como hemos dicho tantas veces, los dos castran); es un abordaje (no exento de humor) al lavado de cerebro como fenómeno social, a nuestros paradigma(s). Y entonces nos enfrenta con escenarios hipotéticos donde saltan contradicciones, oportunismos, obstinaciones patológicas, excusas y autoengaño. Y concluyo que este ensayo es necesario a nuestro ego, alto recomendable, terapéutico: me sentí retratada en todos y en ninguno, me sentí aludida en todos, necesito sentirme señalada para curarme de eso… porque ese discurso oficial que sale de La Habana, el paradigma retórico de los últimos 50 años y aún antes, nos alcanza aquí (fuerza y contrafuerza: contra el embargo y a favor, etc., cuán parecidas son las dos obstinadas posturas arquetipo), ese discurso está arraigado en el carácter nacional, y no voy a cometer el error de excluirme. Ojo cuidado: Carmen nos invita a comprender, no a juzgar -cosa que es tan fácil, ¿no? El tercer ensayo nos habla del método utilizado para estas jornadas. Cito: “Una psicóloga cubana pregunta a otras cubanas exiladas lo que ella misma se pregunta todos los días”: ¿Qué es ser cubana? ¿Qué piensa de Estados Unidos? ¿Qué es el amor? ¿Qué es la felicidad? ¿Qué es Dios? ¿Cómo imagina su vida si no se hubiera exiliado? ¿Cómo ve el futuro? Por arribita son preguntas simples, pero este es un libro de consulta, es un libro tapiz actualizado sobre la cubanidad (cuestionable término), es un libro que toma el pulso a la nacionalidad exiliada (nacionalidad cuestionable por demás). Tuve a bien sospechar, desde mi cama de enferma, de esas preguntas envueltas en papel de caramelo…son preguntas capciosas, terreno minado: Carmen nos relee desde sus ensayos y cada palabra enunciada por las entrevistadas tiene lo que dice y lo que representa en un todo simbólico; encarnamos arquetipos. Carmen sabe que en el urdimbre de las confesiones de estas damas hay mucho entretejido semántico, mucho significante; entrenada para ello, hurga y disecciona. Al mismo tiempo, super cool nos dice: eso e’lo que hay, sin darle tanta vuelta a la matraca. Dice la autora: “Cuba [...] desborda ego, suficiente dentro de sus límites retóricos”, ese “ego colosal” como casa a cuestas del caracol. Valga una aclaración: el ego es visto aquí en su connotación neutra –aspecto de la psique donde se construye la personalidad, que oscila entre el ello y el superyó ideal. Bella imagen para estas mujeres exiliadas: Mujeres Caracolas, que son caracterizaciones de ese ego nacional fundado a partir de una “per-versión colonial” que llevamos a cuestas. En época sobrecargada de nacionalismos, patriotismos y firmeza de convicciones, guerras interminables y arduas machonerías, vale la pena revisar nuestra femenina intervención en los asuntos.
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*(Digo "nuestra" porque las palabras tienen una dinámica que pudiera tragarnos -me advierte mi entrenador filosófico).

12 comentarios:

Una amiga dijo...

Lamento no haber podido asistir. Un domingo muy complicado. Felicidades Carmen.

A.T. dijo...

Llegué casi al final. Muy interesante la presentación. Yo lo veo como una exploración de nuestro problema de “este lado”. Un trabajo que hacía falta.

Soy feminista dijo...

Felicidades Carmen. Ya lo compraré. Y gracias Rosie.

intransigente dijo...

Sospecho de cualquier cosa que salga o venga de Miami (con disculpas para Carmen).

Anónimo dijo...

Intransigente: Si uno decide "sospechar" de cualquier cosa que salga o venga de Miami, solo esta repitiendo el discurso "retorico, hegemonico, mesianico, patronizing y cantinflesco", ademas de lapidario, blanco o negro, incapaz de percibir "the greyish of life" del Poder de la islainfinita. Dale por lo menos el beneficio de la duda

grettel j. singer dijo...

muy bueno rosi. qué pena que no puede asistir, lo tenía en mis planes pero algo imprevisto se interpuso. iré por el libro en estos días.
un saludo y felicidades Carmen

Anónimo dijo...

Intansigente,

Comu tu dices eso? Por favor, estas igual que el comandante -- porque las sospechas?

El sospechoso, si me lo permite, es usted.
Ignorancia total otra vez predomina nuestra existencia.

plumaazul.

J-Sí dijo...

Rosie, muy bueno y esclarecedor ese texto sobre el libro. Me haz motivado a leerlo. Gracias!! Carmen por esas 7 jornadas. Te felicito!!

Anónimo dijo...

Es sobre feminismo o sobre diaspora? Las dos? Bueno lo importante en todo esto es que "os mejoreis". Mejorate muchacha, no sabia que estabas convalesciente. Take care!

RI dijo...

Anónimo de las 4 y algo,
El libro es sobre la mujer cubana exiliada, pero sale a flote el carácter nacional en su virtud y en su defecto.
Gracias por los buenos deseos, pero lee bien: estuve en cama hace más de una año y medio atrás.
Saludos amigos.

Anónimo dijo...

USTEDES POR QUE SE LA PASAN CRITICANDONOS?

Anónimo dijo...

"Poder no es el único culpable de nuestro destino nacional: él se alimenta de nuestra vocación de caudillo, o sea, nuestra vocación histórica de concebir y sustentar figuras de Poder -mientras leía, notaba con vergüenza que ese Poder no me es ajeno, ese Poder es parte de nuestra idiosincrasia, ahí esta en el carácter nacional, en nuestras mujeres."

Bien dicho.

Luisa Días Menéndez