viernes, 20 de mayo de 2011

La fiebre del fin del mundo


EE.UU. pasa por una masiva fiebre apocalíptica. El juicio final es este sábado.

En momentos de profunda crisis material y espiritual, Dios sencillamente ha decidido llevarse a los suyos, estilo barroco, en un masivo rapto celestial. La Biblia lo deja claro desde hace decenas de siglos. Solo hay que buscar cada versículo que concatena el augurio como un candado profético. El momento ha llegado. Las familias de los escogidos dejan sus trabajos y se preparan para el éxtasis (qué llevo puesto al cielo, a quién le dejo la casa, los números en punta para una llamada atmosférica, familias dormirán tomados de las manos).

Mientras el resto de la humanidad se queda aquí, dándole el pecho a la catástrofe.

La fe es ciega. De nada valdría discutir si sí o no. No importa ni la evidencia, ni la lógica, ni la historia, que siempre se repite. La única solución es esperar que el sábado se aboque, cuando acaso cerca de las 11:58pm, los escogidos confronten su fe con la diamantina dureza de la pared de la verdad. Ese será un momento de estupor.

Mientras, el resto de nosotros, los no-escogidos, reportaremos al día siguiente.

14 comentarios:

JR dijo...

¡A singar todos, señores y señoras! Rapidito, con onda y sabroso... Coño, parece el título de un disco salsero: rapidito, con onda y sabroso

A.T. dijo...

Jajaja. Te secundo.

Anónimo dijo...

jjajajjajajajaaj estan de pinga los guajiros estos , esta bueno pa ir a pedirles el carro

Anónimo dijo...

Tengo un vecino evangelista que seguro que Cristo se lo lleva entre los primeros durante el rapto de mañana.
Le tengo echado el ojo a su Mercedes Benz. De todas formas, donde él va no lo necesita . Yo sí, que me quedo aquí.

Saludos, Jacobo

Inmortal dijo...

No duden ni por un segundo que, efectivamente, el mundo se acabará. Aunque primero acabarán todos sus observadores mundanos y disueltos entre fuego y agua todos sus residuos. La noticia es buena y su incumplimiento todavía mejor. A ver si de una vez cambia la pobre manera de ver el fin del mundo y sus infelices creyentes se dedican a hacer algo mejor que temerlo: Cambiarlo mientras tanto.

sonora y matancera dijo...

eso mero iba a decir yo, que el fin del mundo me coja cogiendo...

Alfredo Pong dijo...

Herejes, ateos os arrepentireis, el papa os condena a usar viagra por el resto de sus existencias..
Amén.

Anónimo dijo...

Ay Dios, si pasa esto,Obama se quedara solito,y nadie votara por el en 2012.
QUE HORROR.

Don Apocalipsis

Anónimo dijo...

Pues, me vestire de etiqueta mañana para poder participar en la fiesta del Penthouse del cielo.
Acaso les dejo caer un pedacito de queso,o caviar con una botella de ron pa' que pueden festiar en el calor.

La Mano

Anónimo dijo...

Primero Hitler y ahora esto?
CANDELA FLACO, CANDELA.

Anónimo dijo...

¿Recuerdan que para los Testigos de Jehová, el juicio final sucedería al comenzar el año 2000? Yo seguí aquello para ver qué pasaría cuando de juicio, nada. Y nada, y no pasó nada. Los Testigos siguieron asistiendo a sus templos, alguna explicación se le habrá dado a la feligresía acerca del mal cálculo, y han seguido recorriendo los barrios, de casa en casa, con sus biblias a cuestas. La fe es ciega y sorda (no muda, hay que seguir predicando). Y si aquellos han seguido creyendo, estos también seguirán creyendo cuando amanezcan el 22 de mayo y el rapto a la Start Trek -beam me up, Scotty- no haya sucedido. Quizás son más felices los creyentes: eso de la vida eterna se asemeja a un gran calmante. Nosotros los herejes no la vemos con tanta conformidad. (Que me lo confirme Stephen Hawking, ayuda, pero no resuelve la inquietud). No obstante, se es como se es. Yo, al menos, no me cambio. Ileana Fuentes

A.T. dijo...

... eso de la vida eterna se asemeja a un gran calmante

:)

Justo J. Sánchez dijo...

Bien heureusement, el único rapto y éxtasis que sentí fue con Renée Fleming cantando arias de Handel y después haciendo el amor. ¿Condena’o? D’eso na’. Nos colaron en el cielo (gratilongo) hace como 2.000 años. Faux News y los protestantes necesitan puntaje y publicidad. Déjalos que oigan “V’adoro pupille” y dejen a un lado a Bill O’Rilley.

Justo J. Sánchez dijo...

Bien heureusement, el único rapto y éxtasis que sentí fue con Renée Fleming cantando arias de Handel y después haciendo el amor. ¿Condena’o? D’eso na’. Nos colaron en el cielo (gratilongo) hace como 2.000 años. Faux News y los protestantes necesitan puntaje y publicidad. Déjalos que oigan “V’adoro pupille” y dejen a un lado a Bill O’Rilley.