miércoles, 27 de enero de 2010

De la Paloma, en bicicleta, hasta Fair Island


Adalberto Delgado

Para este servidor era tan importante la primera tabla de surfear como la bicicleta con "banana seat."  Era la moda para los muchachones de la época y por eso tenia que ser así. No sé. Me acuerdo que todos los socitos nos íbamos en pandilla, desde "el Palomar" hasta Fair Island (hoy Grove Isles), isla habitada por una familia "hippie" que se habian apoderado de una casita abandonada. Ahí vivían felices. Otro mundo de paz e igualdad. Más de una vez vimos a la mujer del tipo tirarse al agua desnuda, mostrando un cabello largo y tetas ¡dignas de la mejor paja adolescente! La isla tenía su bella playita y un pequeño puente que la unía al continente. Ese era nuestro puente a la felicidad. Nosotros, palomeros cubiches, éramos muchachones abiertos y también respetuosos. Tanto era así, que terminamos convirtiéndonos en hippies con la ayuda del... cannabis. ¡Pura magia! De repente empezamos a dejarnos crecer el pelo, las patillas, los pantalones se acampanaron, andábamos en chancletas. Las niñas palomeras se despojaron de sus sostenes, los vestidos se hicieron largos y transparentes... sólo pensabamos en tres cosas: sexo, drogas y rock and roll.
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Nota: Nuestra niñez miamense era un deleite total. No recuerdo sufrimientos,  a no ser cuando a alguno de nosotros nos llegaba el famoso "draft call," para ir a Viet Nam. Los más jóvenes nos salvamos, ya que Nixon, después de cagarla con la invasion a Cambodia y gracias a la presión política de parte de los ciudadanos, paró el draft. Varios de mis amigos fueron y llegaron hechos mierda, sicológicamente hablando. Dos de ellos sucumbieron a la tecata, de sobredosis, siempre les fue muy difícil comprender qué les había pasado.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Estos relatos son históricamente muy ricos. Y confirmo que en el otro lado del Atlántico existió el mismo sentido y conocimiento de la influencia del movimiento hippie en el mundo. Nosotros también tuvimos nuestra isla, Ibiza, que por cierto voy a ir este verano y confirmar que la primera vez que me bañé desnudo junto a una hoy reconocida juez en Barcelona, fue junto a sus playas. En todas partes hubo una Fair Island.

Un abrazo Adal

Amílcar Barca

Anónimo dijo...

¿Y ahora qué es ese Grove Island o Fair Island, paraíso de millonarios?

Anónimo dijo...

ADAL VOLVISTE!!

El Encuestador dijo...

Amigos, recuerden que aunque algunos hayan retrocedido en sus estimados, la encuesta sobre blogs cubanos sigue vigente, y ustedes estan incluidos. Vote usted!

JR dijo...

Lindo texto, Adal. Son memorias que se reparten en muchas playas. Un abrazo a ti y a esa época.

Anónimo dijo...

Adal, Amilcar, cuando estaba abriendo la pagina de comentarios, pensaba exactamente en eso, toda una epoca, un movimiento, un espiritu.tienes hartas vivencias y testimonios en tus manos Adal, sigue escribiendolas, reuniendolas, dandoles forma, q dan para mucho !!!!!

inge

william Rios dijo...

hay una nostalgia fuerte por aca.....

william Rios dijo...

Alfredo escucha el tema Rock On de daVID eSSEX Y dime algo del trabajo de delay .... fuera de serie tema

R.L.R. dijo...

Adal, perdona que tu post tan lleno de vida se convierta en una necrológica, porque además del maestro Michaelsen ha muerto Howard Zinn. EPD los dos.